Libro "Música de papagüevos"
Hoy sábado se presenta en el Teatro Viejo el último libro de Santiago Gil
"Lascalles olían siempre a potaje y a sotal. Cada casa proponía un viaje
gastronómico diferente, y cada vecina limpiaba su trozo de acera como
si fuera una parte más del pasillo o del corredor de su propia
vivienda. Siempre había alguien baldeando o mandándonos a la otra acera
para que no pisáramos lo mojado". Así comienza uno de los últimos capítulos del nuevo libro que ahora presentamos, obra del guiense Santiago Gil.
El libro será presentado el sábado 11 de agosto, a las 20:00, en el Teatro Viejo.
"Lascalles olían siempre a potaje y a sotal. Cada casa proponía un viaje
gastronómico diferente, y cada vecina limpiaba su trozo de acera como
si fuera una parte más del pasillo o del corredor de su propia
vivienda. Siempre había alguien baldeando o mandándonos a la otra acera
para que no pisáramos lo mojado". Así comienza uno de los últimos
capítulos del nuevo libro que ahora presentamos, obra del guiense
Santiago Gil.
Será el 11 de agosto, a las 20:00, en la Casa de la Cultura.
Como director de esta web no puedo tener mayor satisfacción que ver cómo se convierte al papel, fuente original sel saber, una obra que fue publicando aquí mismo Santiago Gil, sin mayores pretensiones, en entregas semanales desde el el verano de 2006 hasta llegar al número 50.
Gracias a la colaboración de muchas personas, aparte del propio autor, entre las que he de citar a Javier Estévez y un grupo de personas -a las que luego nos referiremos-, que se ocuparon de la parte gráfica, y a Juan Felix, editor, el día 11 podremos presentar una obra que nos hará recordar momentos dulces y agridulces de nuestra infancia, la de todos los guienses.
Antonio Aguiar.
Para quienes no puedan hacerse con uno de los ejemplares que se pondrán a disposición de los guienses, y deseen acceder a su contenido, aquí tienen la obra en su formato digital, tal y como se publicó en GuiadeGranCanaria.Org:
Estos son y ésto han dicho los colaboradores:

Santiago Gil
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La saudade de los geranios

Música de Papagüevos
Por Santiago Gil
Lascalles olían siempre a potaje y a sotal. Cada casa proponía un viaje
gastronómico diferente, y cada vecina limpiaba su trozo de acera como
si fuera una parte más del pasillo o del corredor de su propia
vivienda. Siempre había alguien baldeando o mandándonos a la otra acera
para que no pisáramos lo mojado.
Música de Papagüevos
Santiago GilVolver a la infancia es recuperar los árboles y las flores que teníamos siempre al alcance cuando mirábamos hacia arriba o hacia los horizontes. Me reconozco con la mirada perdida en los grandes laureles de indias de la Plaza Grande y de San Roque, y pocas cosas recuerdo tan impactantes como cuando los podaban y perdían frondosidad y presencia. Entonces ganaba el cielo azul, pero no era el mismo cielo que nosotros aprendimos a mirar entre las hojas y los troncos de los árboles. Nos sentíamos arropados por los laureles, seguros bajo sus sombras y el trinar de miles de pájaros que encontraban refugio en aquella pequeña selva guiense. Un buen día, sin embargo, nos fuimos a recorrer mundo y empezamos a quedamos a la intemperie. Han podido pasar casi treinta años sin que nos volvamos a acostar en los bancos de madera de la plaza con los ojos puestos en la impresionante arboleda que filtraba los rayos solares y nos regalaba una sombra impagable en las tardes de verano. Supongo que esos árboles habrán seguido creciendo, y que los habrán ido podando cada cierto tiempo. Los que no resistieron el paso del tiempo y la llegada del cemento fueron muchas de las flores y de los árboles que se aliaban con nuestras aventuras en los alrededores del pueblo. Lo mismo que tampoco aguantaron las selvas de plataneras y los frutales de la Vega, del Callejón del Molino o de Las Barreras. Por eso cuando vuelvo evito ciertos lugares. Siempre que miro sólo veo las flores sepultadas y los árboles en los que nos subíamos a emular a Tom Sawyer y a Huckleberry Finn. Uno quisiera hoy acercarse a los viejos árboles y a las flores para filosofar con ellos sobre el paso del tiempo, y sobre lo que ese tiempo ha ido haciendo con cada uno de nosotros. Cada hoja de un árbol, y cada pétalo de una flor, posiblemente tenga más mérito que todos nosotros. Los miramos con desdén, pero detrás de cada verde y cada lila o rojo que vemos hay todo un proceso de aprendizaje y subsistencia ante el que tendríamos que quitarnos el sombrero todo el rato. Pero el hombre se ha vuelto un prepotente de cuidado, y no se da cuenta que cuando regresa los árboles, si han logrado mantenerse en pie, siguen siendo más grandes e imponentes que él. Por eso no los miramos nunca, o lo hacemos con ese aire de suficiencia que estilamos cuando nos creemos lo más fetén de la creación. Cierro los ojos y recuerdo cada uno de los geranios rojos que circundaban el pequeño jardín de la casa de mi abuela en Las Barreras. Me veo sentado en unas piedras lizas debajo del nisperero escuchando a mi abuela desgranar mil historias, siempre sorprendentes, siempre distintas aun siendo las mismas muchas veces, y de fondo recuerdo el agua corriendo por el riego que se llevaba nuestros barquitos de papel y, sin que lo supiéramos entonces, muchos de nuestros más bellos y sublimes momentos. La existencia tiene esas cosas, que nos descubre los instantes más intensos de nuestra vida cuando ya han pasado delante de nosotros. Por eso hay que estar atentos todo el rato. No es un tópico lo del carpe diem de Horacio. Si no andamos con tiento disfrutando cada momento que tenemos de vida nos estamos jugando nuestros gozos y nuestra razón de ser. De niño no teníamos tan distorsionados los sentidos, y el simple correr del agua del riego valía para volver inolvidable una tarde. Y también contábamos con la ayuda y la saudade de nuestras abuelas. No era pachorra, era sabiduría. Lo que siempre se nos ha achacado a los canarios, el bendito aplatanamiento, era una defensa contra la voracidad del tiempo. Lo hacían todo quedamente, y ese ritmo se transmitía luego a su cotidianeidad. Estábamos más cerca de las plantas y de los animales, y también de la brisa que en la tarde aún nos sigue acariciando las sienes sin que nos demos cuenta. Volvamos a casa cuanto antes: al brillo intenso de los geranios, a la quietud de las tardes, al silencio. Apaguemos un rato las teles y los ordenadores y levantemos la vista hacia los árboles y hacia los horizontes. No dejemos que un ritmo que no nos pertenece nos acabemos suicidando cada uno de nuestros días de existencia.
Mayo de 2007.
"Estación en curva"
En un entrañable acto, el escritor guiense presentó ayer (29.06.07) su obra "Estación en curva", en el Gabinete Literario de Las Palmas. Antonio Aguiar.
"Estación en curva"
Jonás Vega presenta su segunda novela
En un acto entrañable, Jonás Vega (Guía, 1976) presentó su segunda novela en el Gabinete Literario de Las Palmas (29 de junio de 2007)
El acto estuvo presidido por Coca de Armas Fariña, en representación del Gabinete Literario, y presentado por el escritor Santiago Gil, también guiense.
El salón de actos del Gabinete estaba casi lleno, siendo mayoritaria la gente de Guía. Además de la familia del autor, estaban, entre otros, Geño Pérez, Celia Dominguez, Santiago Gil padre (Chago el Bodeguero), María Teresa Ojeda, y Alexis Ravelo, escritor coetáneo de Las Palmas.
En su alocución, Santiago Gil hizo mención a las coincidencias que la vida le había regalado con Jonás Vega, pese a los casi diez años de edad que les separan. Gil recordó que nacieron en la misma ciudad, estudiaron en el mismo instituto (en Guía) y en la misma facultad de periodismo (Madrid) y que ambos pertenecen a una generación de guienses con más de una novela cada uno, y felizmente influidos por la misma profesora, María Teresa Ojeda, presente entre el público. De ella, dijo, heredaron su fijación en las palabras y la conciencia de su potencialidad para representar la vida. En esta generación incluyó, entre otros, a Javier Estévez, también presente en la sala.
Por su parte, Jonás Vega comentó que el libro se compone de varias historias que se pueden leer sin seguir el orden del libro y que responden a hechos reales. A la hora de explicar la genésis del libro, Jonás hizo mención a la locución que se escucha reiteradamente en determinado punto del metro de Madrid en la que se avisa del riesgo de caer por el hueco del andén, que es curvo, por lo que insta a que se tome la máxima precaución, mensaje que considera conveniente extrapolarlo a los demás aspectos de la vida.

VER TEXTO ÍNTEGRO DE LA PRESENTACIÓN DE SANTIAGO GIL
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"ESTACIÓN EN CURVA"
Jonás Vega
Es su segunda novela, un conjunto de historias entrelazadas en
las que el autor nos convence, a través de saltos en el tiempo y personajes
desarraigados, de la credibilidad de sus historias. Y donde muestra el conjunto
de obsesiones que rondan a los protagonistas de su nueva novela. Sus víctimas en
este libro.
La novela se divide en tres grandes bloques: "La mala muerte en
Marruecos", "Las Pasadoras" y "Bonus Track", una pequeña recopilación de relatos
que deja como regalos para sus seguidores. Temas como la inmigración, el éxito o
la soledad están presentes en la novela, hilvanados de una forma tan estudiada
que en conjunto forman una tela de araña, donde el lector es la pobre víctima
que cae atrapada y donde no podrá escapar facilmente. EL autor, maestro en
dominar los saltos en el tiempo, te invita a enfrentarte a tus peores demonios
convertidos en tus mejores amigos.
"Una obsesión nace así, apenas sin hacer ruido, como una nota
discordante en mitad de un concierto. La obsesión no hace daño la primera vez,
pero se va reproduciendo día a día, aliento tras aliento, sin que nos demos
cuenta. Lentamente, cogiendo nuestro terreno, nuestra capacidad para
enfrentarnos a ella, se adueña, va formando parte de nosotros, de nuestros actos
cotidianos."
La Constitución de 1812
La Constitución española de 1812
El
guiense Pedro Gordillo y Ramos, Canónigo Gordillo, presidió las Cortes
de Cadiz que aprobaron la primera constitución española: la
Constitución de 1812, también denominada La Pepa. Fue promulgada por
las Cortes Generales de España el 19 de marzo de 1812, día de San José,
y de ahí el sobrenombre de Pepa que le dieron los gaditanos.
La Constitución española de 1812, también denominada
La Pepa, fue promulgada por las
Cortes Generales de
España el
19 de
marzo de 1812,
día de San
José, y de ahí el sobrenombre de Pepa que le dieron los
gaditanos.
Oficialmente, estuvo en vigencia dos años, desde su
promulgación hasta el
24 de
marzo de 1814,
con la vuelta a España de
Fernando VII. Posterormente estuvo vigente durante el
Trienio Liberal (1820-1823).
La constitución establecía el sufragio, la libertad de imprenta, abolía la
inquisición, acordaba el reparto de tierras y la libertad de industria, entre
otras cosas.
Tabla de contenidos
* 2 Contenido o 2.1 Características de la Constitución de 1812 o 2.2 Principios inspiradores o 2.3 Derechos y deberes de los ciudadanos o 2.4 Instituciones políticas + 2.4.1 Parlamento + 2.4.2 Rey y Consejo de Estado + 2.4.3 Secretarios de Estado y de Despacho + 2.4.4 Organización territorial * 3 Bibliografía * 4 Véase también * 5 Enlaces externos |
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Historia
alzamiento del pueblo de
Madrid contra los franceses, ocurrido el
2 de mayo
de 1808, se produjo
en numerosos territorios un fenómeno espontáneo de resistencia que se agrupó en
las llamadas Juntas. Estas comprendieron que su unión y agrupación produciría
una mayor eficacia.
Así el
25 de septiembre del mismo año se constituyó la
Junta Suprema Central Gubernativa con sede primero en
Aranjuez y luego en
Sevilla. Sus funciones fueron las de dirigir la guerra y la posterior
reconstrucción del Estado.
Se plantearon dos posibilidades sobre el futuro político
español. La primera de ellas, representada fundamentalmente por
Jovellanos,
consistía en la restauración de las normas previas a la
monarquía absoluta, mientras que la segunda posibilidad suponía la
promulgación de una nueva
Constitución.
Después de en Sevilla, las Cortes se trasladaron a
San Fernando, entonces conocido como La Isla de León, efectuando su primera
reunión el 24 de septiembre de 1810 en el actual Teatro de las Cortes.
La Constitución de Cádiz no fue un acto revolucionario, ni una
ruptura con el pasado. Desde la legalidad del momento, quienes eran los
legítimos representantes, la acordaron. Comenzaron los actos del citado
24-09-1810, con procesión cívica, misa y la petición encarecida del Presidente
de la Regencia, el
Obispo de
Orense a los reunidos que cumplieran fiel y eficientemente sus cometidos.
Formaron aquellas Cortes, según Solis:
- 90 eclesiásticos
- 56 juristas
- 30 militares
- 14 nobles
- 15 catedráticos
- 49 altos funcionarios
- 8 comerciantes
- 20 sin profesión definida.
Ant el avance francés, volvieron a trasladarse a
Cádiz,
promulgándose la Constitución española de 1812 en el
Oratorio de San Felipe Neri el día de San José (19 de marzo). Dicha fecha
hizo que se diera el sobrenombre de La Pepa a la nueva Constitución.
Contenido
La marcha de Fernando VII y la presencia invasora francesa
provocó un vacío de poder en
1808. La
guerra había
empezado y las capitulaciones de los monarcas ante Napoleón acrecentaron la
sensación de vacuidad. Frente al derrumbamiento de la
Administración, la resistencia se estructura a través de juntas provinciales
y locales que representan un auténtico poder paralelo, hecho que conllevaría a
que la legitimidad monárquica diera paso a la popular.
Frente a esta pluralidad de centros de poder, se crea la Junta
Central que procederá a la convocatoria de Cortes (no estamentales) que
devendrán constituyentes:
24 de septiembre de
1810 se constituían las
Cortes de Cádiz y el mismo día se aprueba un
Decreto en el
que aparecen los principios básicos del futuro texto constitucional: la
soberanía nacional y la
división de poderes.
Estaban formadas por una amalgama de intereses, pese al
marcado sello
liberal
de las Cortes, existía presencia de corrientes
absolutistas y reaccionarias junto a
diputados
reformistas o radicales. Incluso parte de los diputados conservadores, acabarían
promulgando un manifiesto en el que pedían a Fernando VII que suprimiera a su
retorno la Constitución (Manifiesto
de los Persas). Aun así, la Constitución tendrá un carácter de compromiso
entre las opciones liberales y absolutistas.
Web temática sobre la Constitución de 1812:
http://www.cervantesvirtual.com/portal/1812/
Características de la Constitución
de 1812
símbolo del constitucionalismo decimonónico: representa la bandera del
liberalismo español durante décadas frente a las posiciones absolutistas.
A pesar de su simbolismo, su vigencia fue muy reducida e
intermitente: estuvo en vigor solo seis años y en períodos distintos:
1812 a
1814 (vuelve
Fernando VII y deroga el texto).
1820 (inicio del trienio liberal) a
1823. vuelve
Fernando VII con los
Cien Mil Hijos de San Luis.
1836 a
1837 (cuando se
promulga una nueva constitución)
la más extensa del constitucionalismo. Además, regulaba determinados temas con
un carácter exhaustivo (como el caso del sistema electoral que constituye
prácticamente una ley electoral dentro de la Constitución). Es debido a que se
dudaba de las reacciones del monarca frente a un texto que limitaba su poder y
por otra parte, por el racionalismo imperante.
Esa desconfianza se mostraba en las cláusulas de reforma
que la convertían en una Constitución superrígida: tales eran las trabas que
se aproximaba a las cláusulas de intangibilidad, vg.: el 375 expresaba
que no podía realizarse la reforma hasta pasados ocho años de la práctica en
todas sus partes.
Respecto de las influencias, se inspiró en la tradición de
las antiguas leyes fundamentales del Reino (aunque sus dictados suponían una
ruptura frontal con los principios del
Antiguo Régimen), de la
Constitución francesa de 1791 y la
estadounidense de 1787.
Principios inspiradores
- La soberanía nacional es recogida en el artículo 3, al
señalar que la soberanía reside esencialmente en la Nación y, por lo mismo,
pertenece a ésta exclusivamente. Esta apelación ya se había concretado en el
Decreto de 1810 al determinar que la identificación anterior entre Rey y
Estado se vería literalmente rota al reconocer la Constitución la soberanía a
un nuevo sujeto, como era la
Nación.
- La división de poderes, con una serie de peculiaridades, al
mencionarse a los tres poderes clásicos, pero más que una división es una
separación estricta. Apenas tenían canales de comunicación entre sí. En lo
único que se advertía una tímida colaboración era en el ejercicio de la
potestad legislativa entre las Cortes y el Rey. - La representatividad: ruptura con el viejo mandato
imperativo, pues los diputados son representantes de la nación, excluyéndose
las partes que lo eligieron.
Derechos y deberes de los
ciudadanos
La Constitución carece de un título específico, pero a lo
largo del texto se recogen de forma diseminada distintos derechos.
Por un lado, el artículo 12 (la religión de la nación
española es y será perpetuamente la Católica Apostólica Romana, y la nación la
protege por leyes sabias y justas y prohíbe el ejercicio de cualquier otra)
es confesional y cerradamente confesional, al imponer una religión y prohíbir el
resto. Es pues, a sensu contrario, la negación de la libertad religiosa.
Los derechos reconocidos y diseminados por el texto
reproducían los derechos individuales burgueses importados de la Revolución
francesa, así, el artículo 4 habla de la
libertad
civil, la
propiedad y los demás derechos legítimos (cláusula abierta).
La
igualdad
parece enunciada de forma menos enfática que en la
Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de
1789, se formulaba
la existencia de un solo fuero para toda clase de personas en causas civiles y
criminales y se reconocía el sufragio activo. Existía
libertad de expresión (excepto a los escritos religiosos).
Se articulaban garantías en las detenciones y procesos
judiciales: prohibición del
tormento,
inviolabilidad personal y domiciliaria, el
habeas corpus, a ser informado de las causas, entre otras. Se dedicaba
un título específico a la instrucción pública, dando importancia a la enseñanza
y reconociendo una instrucción pública para todos los ciudadanos.
Instituciones políticas
Parlamento
Era unicameral para evitar intermediaciones entre los
representantes de la soberanía y el Rey, evitando así una segunda cámara de
aristócratas elegidos por el Rey. El proceso de elección se regulaba con
todo detalle, mediante
sufragio
indirecto en cuatro grados: la primera elección era casi universal (varones
mayores de edad) para luego ir restringiéndose conforme avanza hacia un sufragio
censitario pasivo.
La legislatura era de
dos
años y regía el
principio de automaticidad de la convocatoria, ya que no dependía de la voluntad
real, se reunían cada año durante
tres
meses y se preveían
sesiones extraordinarias. Además, había una
Diputación Permanente que velaba por los poderes de la Cámara cuando ésta no
estaba reunida.
Las sesiones, salvo que dispusieran lo contrario, eran
públicas. Tenían potestad para crear su
Reglamento
de
organización y funcionamiento interno, y se establecía la inviolabilidad de
los diputados en sus
opiniones y
en el ejercicio de sus funciones, y la
inmunidad
en causas criminales contra ellos que debían ser juzgadas por un Tribunal de las
Cortes.
Ejercía la potestad legislativa junto con el Rey, ya que la
iniciativa se atribuía a éste y al diputado individual. También tenía una
potestad financiera en cuanto fijaba los gastos de la Administración y aprobaba
el reparto de las contribuciones.
Rey y Consejo de Estado
La figura del Rey se regulaba como un órgano constitucional
que tenía poderes limitados (poder constituido) en la medida que compartía el
poder político con otras instituciones (sobre todo, las Cortes). El art.172 pone
de relieve un amplio
número de
materias en las que no podía intervenir. De sus funciones, cabe destacar la
legislativa a través de 2 instrumentos: 1) iniciativa legislativa y 2) la
sanción y promulgación de las leyes, así como la posibilidad de interponer un
veto suspensivo de carácter temporal en determinadas condiciones.
El poder ejecutivo recae en el Rey, al tener la competencia
sobre la dirección de la política interior y exterior, ejercicio de la función
ejecutiva y potestad reglamentaria (en lo no atribuido a las Cortes) y la
defensa. En esencia, parecidas a las ejercidas hoy en día por el
Gobierno.
La figura del Rey era inviolable y no sujeta a responsabilidad, articulándose en
el texto constitucional la figura del refrendo.
Se preveía la existencia de un Consejo de Estado cuyos
miembros eran nombrados por el Rey a propuesta de las Cortes, que asesoraban al
Rey y no tenían función jurisdiccional (diferencia del Estatuto de Bayona). Sus
dictámenes no eran vinculantes.
Secretarios de Estado y de Despacho
Nombrados y separados por el Rey, estableciéndose un cargo
incompatible con el de diputado (separación rígida de poderes). La Constitución
no contemplaba al Gobierno como órgano colegiado. No obstante, la práctica
condujo a la existencia del órgano de Gobierno (reunión de los Secretarios)
presidido por el Rey y, mediante Decreto de
1824, por el
Presidente del
Consejo de Ministros en ausencia de éste. Se configuraba este Presidente
como un primus inter pares que dirigía las sesiones cuando no estuviera presente
la figura del Rey.
Organización territorial
Se reconocía la integración del Estado en
comarcas y
provincias
con cierta
descentralización incipiente de carácter administrativo. El gobierno se
articulaba a través de
Diputaciones y
Ayuntamientos y se preveía la figura del Jefe Superior, nombrado por el Rey,
al que se le confería el gobierno político de las provincias y presidencia de
los Ayuntamientos (donde hubiere). Es una excepción al principio electivo,
interferencia del poder central en las instituciones locales y un precedente de
la institución del Gobernador civil.
Bibliografía
Francisco de Goya, Museo de Estocolmo
- Ferrer Muñoz, Manuel
(1993),
La Constitución de Cádiz y su aplicación en la Nueva España, México:
Instituto de Investigaciones Jurídicas. Universidad Nacional Autónoma de
México.
ISBN 968-36-3119-3.
Véase también
Enlaces externos
-

Wikisource contiene obras originales de o sobre
Constitución española de 1812. -
Texto de la Constitución española de 1812 -
Texto de "La Pepa" -
Centro de Estudios Constitucionales 1812 -
25 Años de Constitución_Enlace a todas las constituciones
Españolas y Europeas así como las Americanas. Todas en Castellano
"El Río"
Javier Estévez
Toda
geografía tiene su Finis terrae, su non plus ultra, y para la cartografía
mental guiense siempre lo fue El Río.
Más allá nunca hubo nada. La rada de El Río es el paisaje absoluto, donde todos
sus elementos se muestran en su máxima potencia: la horizontalidad del mar se
radicaliza ante la vertical y basáltica mirada de los acantilados.
"EL RÍO"
Por Javier Estévez
Toda
geografía tiene su Finis terrae, su non plus ultra, y para la cartografía
mental guiense siempre lo fue El Río.
Más allá nunca hubo nada. La rada de El Río es el paisaje absoluto, donde todos
sus elementos se muestran en su máxima potencia: la horizontalidad del mar se
radicaliza ante la vertical y basáltica mirada de los acantilados. Hay dos
escenarios que siempre me han minimizado irremediablemente: el inabarcable
telón de una noche estrellada y los soberbios acantilados de El Río, que
encuadran la ensenada homónima.
Y es probable también que sea de los espacios de nuestro
municipio que albergue más magia y misterio: cuentan que en su pequeño
embarcadero los ingleses cargaban los mejores caldos que se producían en los
terruños llanoparreros; lejos de la leyenda, y cercanos pues al solar de la
realidad, son los episodios de estraperlo que se vivieron en nuestra geografía
en los cada vez más lejanos tiempos de escasez material e ideológica. O el
misterioso túnel excavado por la rumorología y ansias de fantasía del
populacho, que conectaba secretamente el casco de Guía con este escenario, eso
sí pasando por la sacristía de nuestro templo parroquial para que la huida
contase al menos con las necesarias bendiciones de nuestra patrona.
Gracias a que Gloria Betancort sigue con su impagable
empeño de no entregar nuestras vidas a la pereza totalizadora que se apodera
actualmente de la juventud, volví el pasado sábado a El Río, junto a trece
infantes y jóvenes, tras muchos años de ausencias evitables. Cada día que pasa,
me convenzo más de que esta mujer es la versión contemporánea del Quijote.
Como bien cantó Machado, el camino y el andar son las
mejores metáforas del tránsito humano por la vida, que no es otra cosa que la
existencia. Hoy en día, muchos galenos invitan y aconsejan a sus pacientes
caminar para así evitar dolencias auspiciadas por el tenaz y terco
sedentarismo que nos inmoviliza. Pero
caminar no es sólo un grato ejercicio físico, sino que contiene muchos ingredientes
de incontestable proyección vital.
De este modo, durante el itinerario que va desde Guía
hasta el Río, los jóvenes e impúberes que nos acompañaron no sólo descubrieron
valores históricos, etnográficos o naturales que salían a nuestro encuentro,
sino que durante el camino pudieron ejercitar y pertrecharse de ciertos valores
humanos que les serán muy útiles y
necesarios en el incierto transcurrir de su existencia: la toma de decisiones o
la resolución de la disyuntiva que se genera a la hora de escoger el itinerario
correcto que les conduzca satisfactoriamente a su destino final; la humildad que se destila al
solicitar el auxilio de otro compañero
de viaje cuando son incapaces por ellos mismos de superar un obstáculo
imprevisto que impida su progreso; de igual modo, la humanidad que se
desprende al socorrer a ese necesitado compañero; la soledad que les acompaña
durante el camino; el descubrimiento de sus límites y verdaderas posibilidades o la aceptación de
la condición de uno mismo.
Hay un viejo proverbio oriental que apunta lo siguiente:
cuando tengas que elegir entre dos caminos, pregúntate cuál de ellos tiene
corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Para nosotros, el pasado sábado, la excursión a El Río nos
mostró no sólo un paisaje imperioso e íntimo de nuestra geografía cotidiana,
sino que nos enseñó, en sus numerosas vueltas que zigzaguean por sus
laderas, a escuchar y dialogar un
poquito más con nuestro ajado corazón.
La Bodega, en Berlín

En tres (3) guías turísticas de Berlín compradas en la primera semana
de junio de 2007 aparece una referencia destacada a
“La Bodega del Queso de Flor” de Guía. Por Antonio Aguiar.
En la primera quincena de junio de 2007, un ciudadano
nacido en Guía fue de visita turística a Berlín. Estando en un punto de
información turística ojea una guía sobre Gran Canaria hecha en Alemania y se
lleva un shock; se entera de que para un ciudadano alemán, al menos para el
berlinés, La
Bodega del Queso de Guía es un lugar de obligada visita en
Gran Canaria. Con generoso detalle, comprueba cómo una guía turística alemana
hace mención a La Bodega. Y
se le ocurre la osadía de ojear una segunda guía para ver si estaba despierto;
descubre que la reseña de La
Bodega es aún mayor. Y ya puestos, coge una tercera: otra vez
mención expresa a La Bodega
de Santiaguito.
Ya recuperado del impacto se dispuso
a comprarlas, lo que llevó a efecto de inmediato. Y algo más: decidió que
nosotros compartiésemos ese encuentro feliz con La Bodega en Berlín, para
regocijarnos y para que nos reafirmemos en nuestra reivindicación de
recuperarla con la convicción de que no estamos equivocados. Para dejar constancia de la fecha, nos trae el TICKET DE LA COMPRA.
Alfombras del Corpus. Editorial
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Las alfombras del Corpus, una tradición en peligro de extinción |
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No queremos ser alarmistas, pero la escasa participación ciudadana augura la pérdida de una hermosa tradición en pocos años. La Corporación municipal se ve obligada a suplir el vacío para mantener de forma artificial una tradición que pertenece en exclusiva a los ciudadanos y de la que éstos pasan lamentablemente. |
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No queremos ser alarmistas, lo vaticinábamos en 2007, pero la escasa participación ciudadana augura la pérdida de una hermosa tradición en pocos años. La Corporación municipal se ve obligada a suplir el vacío popular para mantener de forma artificial una tradición que pertenece en exclusiva a los ciudadanos y de la que éstos pasan lamentablemente.
La festividad del Corpus Christi celebrada este domingo 14 de junio en Guía contó con escasa participación ciudadana. Sí participaron algunas asociaciones de vecinos y agrupaciones folklóricas, como Estrella y Guía y Noroeste Guiense, con la elaboración de alfombras que no cubrireron en su totalidad el entorno de la Iglesia Parroquial, a base de sal.
Este año se contó, como novedad, con la participación del reconocido alfombrista Juan Martín Santana, del vecino municipio de Arucas, artista polifacético que en su andadura como alfombrista tiene en su haber importantes trabajos realizados en municipios de toda Canarias. Martín realizó justo delante del frontis de la Iglesia un hermoso tapiz con motivos del ilustre imaginero guiense Luján Pérez, a base de tierras naturales de diferentes colores de la isla de Gran Canaria.
VER REPORTAJE GRÁFICO DE JAVIER ESTÉVEZ
VER REPORTAJE GRÁFICO DE LUCIO-FERNANDO
ARCHIVO
El
año 2007 no será recordaro como el mejor año de las alfombras, pero sí,
eso espero, como el punto de inflexión que permitió iniciar la
remontada. El reportaje gráfico de Javier Estévez, el de carácter histórico de Sergio Aguiar, y el de Infonorte de 2003, permiten hacer una buena comparativa.
Tenemos que sobreponernos al efecto apisonador que produce el transcurso del tiempo
sobre todas las tradiciones. En este caso, la recuperación no es
imposible: pasa por motivar a los centros de enseñanza y otros colectivos
y nucleos de población para que se hagan cargo, cada uno, de una alfombra, como se hiciera en el
pasado. Es factible: tenemos un año por delante.
La participación ciudadana vuelve a ser importante. La colaboración entre todos en iniciativas como las tradicionales alfombras del Corpus es una de esas situaciones en las que la gente baja a la calle para realizar una tarea comunitaria en la que, además de realizar una actividad creativa, nos reunimos, hablamos, y lo que le es más importante, integramos a nuestros hijos, con lo que mejoramos nuestra relación con ellos y les hacemos sentir protagonistas. De paso -casi nada- contribuimos a que nuestras costumbres y tradiciones tengan continuidad. Antonio Aguiar.
VER REPORTAJE GRÁFICO DE JAVIER ESTÉVEZ 2007
aaaaaaaaaaa
VER REPORTAJE DE SERGIO AGUIAR (1.78 MB)
VER REPORTAJE DE LAS ALFOMBRAS 2003
Jonás Vega
El escritor guiense presenta el 29 de junio, a las 20:00, en el Gabinete Literario de Las Palmas su última obra "Estación en curva"
"ESTACIÓN EN CURVA"
Jonás Vega
Es su segunda novela, un conjunto de historias entrelazadas en
las que el autor nos convence, a través de saltos en el tiempo y personajes
desarraigados, de la credibilidad de sus historias. Y donde muestra el conjunto
de obsesiones que rondan a los protagonistas de su nueva novela. Sus víctimas en
este libro.
La novela se divide en tres grandes bloques: "La mala muerte en
Marruecos", "Las Pasadoras" y "Bonus Track", una pequeña recopilación de relatos
que deja como regalos para sus seguidores. Temas como la inmigración, el éxito o
la soledad están presentes en la novela, hilvanados de una forma tan estudiada
que en conjunto forman una tela de araña, donde el lector es la pobre víctima
que cae atrapada y donde no podrá escapar facilmente. EL autor, maestro en
dominar los saltos en el tiempo, te invita a enfrentarte a tus peores demonios
convertidos en tus mejores amigos.
"Una obsesión nace así, apenas sin hacer ruido, como una nota
discordante en mitad de un concierto. La obsesión no hace daño la primera vez,
pero se va reproduciendo día a día, aliento tras aliento, sin que nos demos
cuenta. Lentamente, cogiendo nuestro terreno, nuestra capacidad para
enfrentarnos a ella, se adueña, va formando parte de nosotros, de nuestros actos
cotidianos."
Se presenta el 29 de junio, a las 20:00, en el Gabinete Literario de Las Palmas.
Jonás Vega
Escritor guiense radicado en Madrid. El 29 de junio, a las 20:00, fue la fecha señalada para presentar su segunda novela "Estación en curva", en el Gabinete Literario de Las Palmas.
"ESTACIÓN EN CURVA"
Jonás Vega
Es su segunda novela, un conjunto de historias entrelazadas en
las que el autor nos convence, a través de saltos en el tiempo y personajes
desarraigados, de la credibilidad de sus historias. Y donde muestra el conjunto
de obsesiones que rondan a los protagonistas de su nueva novela. Sus víctimas en
este libro.
La novela se divide en tres grandes bloques: "La mala muerte en
Marruecos", "Las Pasadoras" y "Bonus Track", una pequeña recopilación de relatos
que deja como regalos para sus seguidores. Temas como la inmigración, el éxito o
la soledad están presentes en la novela, hilvanados de una forma tan estudiada
que en conjunto forman una tela de araña, donde el lector es la pobre víctima
que cae atrapada y donde no podrá escapar facilmente. EL autor, maestro en
dominar los saltos en el tiempo, te invita a enfrentarte a tus peores demonios
convertidos en tus mejores amigos.
"Una obsesión nace así, apenas sin hacer ruido, como una nota
discordante en mitad de un concierto. La obsesión no hace daño la primera vez,
pero se va reproduciendo día a día, aliento tras aliento, sin que nos demos
cuenta. Lentamente, cogiendo nuestro terreno, nuestra capacidad para
enfrentarnos a ella, se adueña, va formando parte de nosotros, de nuestros actos
cotidianos."










