Entrevista a Sergio por Amado Moreno

Entrevista con Sergio Aguiar
por Amado Moreno

Entrevista a Sergio Aguiar
por Amado Moreno
Samsó Henríquez, un militar impulsor de la agricultura canaria" es el
título de la obra última del historiador guiense Sergio Aguiar, editada
por Mercurio. La investigación del autor nos acerca a un personaje
relevante, de origen catalán, con una labor trascendental en la
agricultura y exportación canaria del siglo XX. Puso los cimientos y
levantó el edificio del cooperativismo agrario en Gran Canaria para
desafiar con esta iniciativa a las compañías extranjeras que dominaban
el sector en perjuicio del agricultor canario. Personaje de perfil
poliédrico, con los títulos universitarios de Derecho, Historia y
Farmacia, Samsó destacó también en el Ejército como oficial y Auditor de
Guerra en Tenerife, y delegado internacional para informar sobre las
condiciones de prisioneros en Alemania durante la Primera Guerra
Mundial, antes de sumarse a la sublevación de Franco en el año 36, sin
renunciar a sus convicciones monárquicas, extremos que son analizados
igualmente en esta entrega editorial.
-- Díganos, como autor de la obra, tres razones de peso para sugerir la lectura de esta biografía y acercarnos a la figura que la protagoniza
- Se trata en primer lugar del gran artífice o pionero de la introducción del cooperativismo agrícola en Gran Canaria. José Samsó Henríquez creó una nueva forma de trabajar entre los medianos y pequeños propietarios. De tal manera lo promovió que la agricultura de exportación cambió radicalmente, haciéndose más fuerte frente a las empresas extranjeras que casi monopolizaban las exportaciones. En segundo lugar, su participación en la Primera Guerra Mundial visitando los campos de prisioneros en Alemania, lo convierten en testigo de excepción. Fruto de su tarea se conserva un informe muy exhaustivo de sus visitas, que conserva su familia, y que doy a conocer en el libro. Por este meritorio trabajo fue alabado o condecorado por los gobiernos de Francia, Bélgica y Estados Unidos. Y en tercer lugar, estuvo su extraordinaria visión para auspiciar que la zona norte de Gran Canaria cuente con una de las más importantes redes de riegos y presas del archipiélago. No en vano también fundó la Comunidad de Regantes del Norte de Gran Canaria. Amén de animar otros proyectos hidráulicos en Tenerife, donde residió gran parte de su vida.
-- Llama la atención que ejerciera fundamentalmente en la milicia, después de haber quedado exento del cupo militar obligatorio y pese a su vasta formación humanística, con sus titulaciones universitarias en Derecho, Historia y Farmacia
- Sí, es muy llamativo. Quizás fuera por influencia familiar, ya que en sus ascendientes hay destacados miembros de las milicias canarias, sobre todo por parte de su familia materna, que proceden de Teror, Gáldar y Guía. Al final se decanta por el cuerpo jurídico militar del ejército español, al que entra por oposición en 1913. No obstante, fue un gran melómano y un destacado mecenas de actividades culturales.
-- Usted pone el foco de su investigación en las inquietudes agrarias que José Samsó irradia en beneficio principalmente de la agricultura del Norte, tras la Primera Guerra Mundial, 1914-1918, a través de las siguientes preguntas: cómo producir si los canarios no disponían de agua suficiente entonces, y para qué producir si no disponíamos de mercados dónde colocar plátanos, tomates y papas, o bien el único exportador nos pagaba la fruta al precio que le inducía su capricho.
-- Su frente de acción radica en varios problemas: agua, mercado y precios de venta. Con el cooperativismo agrario quiere unir para tener más fuerza ante los intermediarios. Buscaba que los márgenes comerciales entre el consumidor y el agricultor fueran lo más adecuados posibles, no que se lo llevara todo el exportador. Pretendió siempre que el cosechero, el agricultor, cobrara precios más objetivos por su esfuerzo. Pero como vemos con frecuencia en la prensa, sigue siendo un problema casi cien años después. En cuanto al agua tuvo como su principal premisa la construcción de presas y una red de riegos. Referente a los mercados, en las actas del sindicato se observa su constante preocupación al respecto. Por eso plantea insistentemente la necesidad indispensable de hacer una intensa propaganda de los plátanos canarios en los mercados consumidores. Es más, propone llegar a un acuerdo con el Sindicato Agrícola del Norte de Tenerife para concretar una propaganda común de publicidad en los mercados extranjeros. Quiso crear una Asprocan 80 años antes.
-- Recién llegado de Alemania, en marzo de 1922 Samsó funda el Sindicato Agrícola del Norte con tres objetivos bien definidos, según describe en su libro.
-- Efectivamente. El 30 de marzo de 1922 preside la constitución del sindicato, y los tres objetivos a los que usted alude son: la adquisición de abonos, plantas, semillas, animales y demás elementos de producción para el fomento agrícola; la venta y exportación de tomates, plátanos y papas, y la construcción y aplicación de obras propias de la agricultura e industrias derivadas o auxiliares de ella, así como de las máquinas y aperos necesarios a los cultivos, a las industrias y a la exportación. En definitiva, busca reducir costes de las compras y un mayor beneficio de las ventas para el agricultor.
-- Su impulso parece responder inicialmente al poderoso control de la compañía inglesa Fyffes sobre las exportaciones de plátanos
-- Sí. No olvidemos que Fyffes en un momento dado controla la inmensa mayoría de las exportaciones. Con su posición dominante controla el negocio bananero canario y paga lo que le da la gana al cosechero, con la consiguiente protesta y crítica de estos. Samsó apuesta incluso, en 1925, cuando se constituye el Sindicato del Sur de Gran Canaria, por crear una mancomunidad sindical agrícola con el claro objetivo de unir a los cosecheros de toda Gran Canaria para empaquetar en común y distribuir en los mercados, adquirir productos químicos y fertilizantes, defensa mutua de los intereses agrícolas de la Isla, etc. Está claro que buscaba reducir costes y beneficios fiscales y tributarios a los que se podían acoger los sindicatos mancomunados.
-- A finales de 1927, año de la división provincial en Canarias, el biografiado busca soluciones a la escasez de transporte marítimo para las exportaciones canarias. Piensa en una flota propia y en la construcción de buques. Alternativas ambas muy audaces para aquellos tiempos. ¿No?
-- Ya comentaba su preocupación por el mercado, y en torno a 1930 plantea las dificultades que tiene el transporte marítimo en el Mediterráneo. De hecho defendió una visita de los sindicatos de Tenerife y Gran Canaria a Francia para vender fruta a través de Marsella y Niza. Su preocupación es tal que propone la creación de una flota. El asnto llega a un “plebiscito” popular que desde el periódico LA PROVINCIA se fomenta en 1935, para que se propicie una flota frutera propia por parte del gobierno de la República.
-- Cinco años después de la fundación del sindicato agrícola releva a José Samsó en la presidencia Laureano de Armas Gourié, y a la vez accede a la vicepresidencia David J. Leacock, otro personaje singular este último en el devenir agrario de la comarca Norte grancanaria
-- Sin duda Mr. Leacock es el paradigma del empresario agrícola por excelencia. Su impronta ha dejado huella en el norte de Gran Canaria donde se le recuerda con mucho cariño y admiración. Curiosamente fue muy amigo de Samsó. Éste le insistió en los años 60, a través de su gerente, que volviera a Canarias, como así sucedió.
-- ¿Echa de menos liderazgos económicos-empresariales como la de estos hombres de un pasado no tan remoto, entonces en circunstancias más complicadas que las actuales?
-- Sí, se echa mucho de menos. En palabras del profesor de Psicología José Ramón Moreno Miranda, al leer el libro me comentó: “Un visionario, el personaje. Un modelo a seguir. Analizando dicha época y los personajes me da la impresión de que al Norte grancanario le faltan personajes de este nivel y valía. Interesante para analizar sus rasgos de personalidad: tesón, apertura mental, curiosidad, emprendedor y afán de superación”.
-- Cumplido su objetivo biográfico con José Samsó ¿cree que la relevancia de David J. Leacock merece igualmente un trabajo suyo de investigación y publicación?
-- Desde luego que sí. De hecho llevamos trabajando desde hace varios años sobre Mr. Leacokc el ingeniero agrícola y profesor Augusto Álamo y yo. Hace unos meses he estado en Madeira de donde procede la familia Leacock. Volveremos allí el próximo año para completar la investigación. Con un poco de suerte y mucho trabajo la biografía de David J. Leacock la presentaremos a finales del 2016.
SAMSÓ Y FRANCO, LUCES Y SOMBRAS
-- La trayectoria militar de Samsó registra todavía claroscuros en cuanto a su lealtad al régimen de Franco, asunto por el que usted pasa casi de puntillas, quizás por falta de la documentación pertinente. ¿Puede precisar hoy que en la incorporación de este hijo de la burguesía catalana al Ejército franquista, en la sublevación del 36, pesó más su aversión a la República y su afecto a la Monarquía, o su total sintonía con Franco con el que se fotografió en Tenerife días antes del 18 de julio, fecha oficial de la rebelión?
-- José Samsó fue un militar de convicciones monárquicas, pero, como indico con claridad meridiana en el libro, un militar golpista. De hecho la prensa de Tenerife lo califica como figura destacada del movimiento nacional o como entusiasta colaborador del "Generalísimo". Es verdad que no analizo su papel como Auditor de Guerra en Canarias entre 1936-1937. Me centré en su participación en la Gran Guerra y en su influencia en el cooperativismo agrario. Es un estudio que está abierto, y sobre el que el investigador Pedro Medina Sanabria está aportando destacados datos con sus estudios en el Archivo Militar de Tenerife. Al leerlos creo que, como usted bien dice, hay claroscuros en el personaje.
-- Reconoce en su libro no haber encontrado base documental para justificar la posterior defenestración castrense de José Samsó, cuyo ascenso a general fue demorado considerablemente
-- De lo que no hay duda es que Samsó fue defenestrado por Franco en 1937, pese a haberse sumado a la sublevación del 36. Diversas fuentes familiares, orales y periodísticas lo confirman. Destaca sobre todo el testimonio del profesor José Mateo Díaz, del que fue amigo personal. De la noche a la mañana Samsó, que es el máximo responsable del Consejo Ordenador de la Exportación del Plátano (CODEP) y de otros organismos es cesado por Franco, que firma en Burgos la orden de disponible forzoso a la Península. Por otro lado, el hermano del que fuera Gobernador Civil de Las Palmas, que estaba detenido en Tenerife, José Boix Roig, en un informe que envía al Gobierno legítimo de la República indica que en Burgos resolvieron arrestar al Coronel del Cuerpo Jurídico, Jose Samsó. Y por otro lado, el historiador Juan Pando habla de que su sentido de la ética le generaron no pocos problemas al tener que presidir Consejos de Guerra durante la contienda civil. Creo, además, que Samsó tuvo dos problemas serios con Falange: primero por controlar las divisas a través del CODEP , y , segundo, por negarse a la pena de muerte del Gobernador Civil, Boix Roig y sus compañeros.
-- ¿No localizó correspondencia de esta figura que ofreciera más luz sobre su relación con Franco y su régimen?
-- No. Tengo que decir que la familia colaboró en todo momento con mi investigación. Me perimitió acceder al archivo familiar que tienen en Gran Canaria. Desconozco si en Tenerife puede existir alguna documentación, pues al fin y al cabo Samsó vivió gran parte de su vida allí, donde se casó con Juana Fernández de Villalta García, cuya familia materna procede de la oligarquía agraria, y muy vinculada al estamento militar; su padre era comandante de ingenieros. Pero la relación con Franco y su Régimen después de 1937 no fue buena. Tardó más de veinte años en ascender a general. El profesor Busquets establece una media de diez años para los ascensos, después de la Guerra Civil. Samsó tardó el doble. Y ascendió gracias al apoyo de relevantes militares monárquicos como él, entre los que destacó el general Juan Bautista Sánchez.
-- Pese a la neutralidad de Madrid en la Primera Guerra Mundial es significativo el papel de una delegación española de la que forma parte Samsó en tareas humanitarias, por mandato de Alfonso XIII. La misión visita, entre otros lugares, el campamento de Spandau (Alemania), utilizado como internamiento de prisioneros en condiciones muy precarias, que el jurídico militar español describe en su informe y señala como víctimas a tres oficiales franceses
-- El informe de Samsó al respecto es muy preciso. De 1916 a 1918 acude a 58 consejos de guerra, visitó 19 prisiones, 16 grandes campamentos, 10 hospitales y 20 destacamentos de trabajo, algunos de ellos hasta dos y tres veces. En el informe que cita de Spandau, el 15 de enero de 1918, prisión donde ciertamente sufrían severas condiciones carcelarias tres oficiales galos, él manifiesta que el trato a que han estado sometidos ha sido lamentable y no se comprende un régimen tan deprimente.
-- Es conocido por casi todos que su importante patrimonio personal había sido heredado de su madre, buena parte del mismo procedente de la desamortización, y está descrito de modo muy pormenorizado en su obra
-- El gran patrimonio que tuvo Samsó procede de su familia materna radicada entre Guía y Gáldar, las hermanas Felipa y Josefa Henríquez Suárez, que eran hijas del matrimonio formado por Domingo Henríquez Pineda, natural de Teror, y Cecilia Suárez de Medina, de Guía. Pero realmente su patrimonio se vio aumentado por que su primo Eulogio Samsó murió en 1938, sin descendencia. Llama la atención la coincidencia de apellidos, pero se debe a que dos hermanos Samsó, naturales de Caldas de Montbui en Barcelona, se casaron con dos hermanas canarias.
-- Siendo un hombre que vivió gran parte de su vida entre Gran Canaria y Tenerife, nacido en el siglo XIX (1890) y proyectado en el XX ¿qué destacaría de su legado para los canarios en este siglo XXI?
-- Creo que su legado es más que patente. Su trabajo todavía sigue en pie, casi cien años después. El Sindicato Agrícola del Norte de Gran Canaria perdura como importante referencia. También la Comunidad de Regantes del Norte, una institución puntera en cuanto a gestión de aguas a través de su presas y canalizaciones. Además, sus ideas cooperativistas mantienen una fuerte vigencia y proyección como imprescindibles para la mejor defensa de agricultores y exportadores.
Entrevista publicada en La Provincia el 20-12-2015
entrevista sergio aguiar.pdf
Don José Samsó y yo
Don José Samsó y yo
por Pedro González- Sosa
Cronista Oficial de Guía
Don José Samsó y yo
por Pedro González- Sosa
Cronista Oficial de Guía
pronunciadas por Pedro González-Sosa en el acto de presentacion, en el
Museo Domingo Rivero de Las Palmas, del libro de Serguio Aguiar
"Biografía de don José Samsó Henríquez"
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Un Belén para Luján Pérez

Un Belén para Luján Pérez
nacimiento en la ermita de San Antonio en Guía como homenaje al escultor
tras su bicentenario.
por Diego R. Moreno
Guirnaldas, estrellas, luces, velas... Poco a poco la Navidad está llegando a todos los hogares y rincones de la isla y, con ello, uno de los símbolos más emblemáticos de estas fechas, los portales de Belén. Este año se puede admirar uno en Guía que rememorará el bicentenario de la muerte del escultor barroco José Miguel Luján Pérez.

Un Belén para Luján Pérez
nacimiento en la ermita de San Antonio en Guía como homenaje al escultor
tras su bicentenario
por Diego R. Moreno
estrellas, luces, velas... Poco a poco la Navidad está llegando a todos
los hogares y rincones de la isla y, con ello, uno de los símbolos más
emblemáticos de estas fechas, los portales de Belén. Este año se puede
admirar uno en Guía que rememorará el bicentenario de la
muerte del escultor barroco José Miguel Luján Pérez.
Artículo publicado en La Provincia el día 19/12/2015
En la muerte de Lujan
En los dos siglos de la muerte de Luján
por Javier Estévez
En los dos siglos de la muerte de Luján
por Javier Estévez
hace doscientos años que murió Luján. El imaginero guiense, que nació
el mismo año que Mozart, en 1756, fue enterrado en una fosa común. Como
Mozart. Al menos eso me aseguró hace unos días Pedro González- Sosa,
probablemente la persona viva que más se ha acercado a la vida y obra
del artista canario. La diferencia entre ambos genios reside en que mientras el compositor austriaco murió pobre y endeudado, Luján, no. A Mozart, en un
entierro de tercera categoría, lo sepultaron en una tumba comunitaria
simple en el cementerio de St. Marx en Viena. Los restos de Luján,
sorprendentemente, nadie sabe dónde están.
Luján Pérez murió en Guía la tarde del 15 de diciembre de 1815. El funeral transcurrió según había dictado a sus allegados. Sin encomendación alguna, su cuerpo fue amortajado con el hábito franciscano y enterrado al día siguiente. Pero, ¿dónde dieron sepultura a Luján? Aquí comienza el misterio que dura ya dos siglos. Su amigo, y entonces párroco guiense Juan Suárez Aguilar, no escribe en el acta de defunción del imaginero el lugar donde fue enterrado. Quienes han consultado estos certificados parroquiales coinciden en subrayar la brevedad del legajo ya que todas las anteriores y posteriores actas firmadas por el mismo personaje expresan siempre el lugar del enterramiento. Todas dicen: fue sepultado en La Atalaya, fue sepultado en el cementerio de esta villa o en esta villa, simplemente. Pero con Luján se limita a decir escuetamente que fue sepultado, sin precisar el lugar. ¿Por qué? ¿Se trata de un despiste o es la forma de esconder intencionadamente una ignota voluntad del fallecido? Si fuera esta última posibilidad, - ¿alguien cree que estamos ante un inofensivo despiste o error?- , es inevitable preguntarse porqué.
Tradicionalmente se ha escrito y denunciado que la población guiense olvidó el lugar concreto donde estuvo la huesa del artista. Pero yo creo que no. Yo opino que los guienses no olvidaron sino que nunca supieron dónde se enterró. Es evidente e innegable la correlación que existe entre la parquedad del acta firmada por el párroco y el olvido secular.
La tesis del cronista es que el cuerpo amortajado de Luján fue enterrado en la fosa común del cementerio que entonces se localizaba en los llanos de La Atalaya, donde actualmente se encuentran el colegio y el campo de fútbol. Este camposanto, que no era más que una cerca circular de madera con una cruz en el centro, se improvisó en las lejanas faldas de la montaña para acoger a los cientos de muertos que causó en 1811, en Guía, la epidemia de fiebre amarilla. Pero es una hipótesis personal del periodista. Y se limita a suposición porque nada, absolutamente nada, ni documento ni resto alguno, puede demostrar fehacientemente que así ocurrió.
Entonces, ¿dónde fue realmente enterrado Luján? A mí me sorprende que una de las figuras más relevantes de la cultura canaria de principios del ochocientos, un artista que gozaba de una preeminencia incomparable entre la sociedad de entonces en la ciudad de Las Palmas y de prebendas envidiables entre el clero y la alta jerarquía eclesiástica– tuvo dos hijos con dos mujeres distintas sin estar nunca casado- , recibiera semejante sepultura en un lugar entonces tan desconocido y lejano.
La tumba de Luján debería de estar en la Catedral, el elemento arquitectónico más relevante entonces del archipiélago, con el que mantuvo una relación profesional -como arquitecto y escultor- y afectiva. Allí enterró Luján a su padre cuando este falleció en 1807. Y allí tendría que haber sido enterrado Luján si no hubiese alcanzado las islas la fiebre amarilla. La epidemia obligó al rey Fernando VII a prohibir los sepelios en las iglesias. Fuese quien fuese. Así se explica que el propio Luján asistiera en 1813 al sepelio de Viera y Clavijo en el cementerio de la ciudad, cuya portada él mismo diseñó. Quizás fue allí, en ese entierro, donde comprendió por primera vez la magnitud de la prohibición real al comprobar desolado como la figura más ilustrada de Canarias descansaba en una tumba vulgar, impropia de su categoría y lejos del lugar donde merecía descansar y figurar para la eternidad: la Catedral. Quizás, repito.
El misterio en torno a la muerte y sepelio de Luján tiene un ingrediente más. Aquejado por la enfermedad, dicta un primer testamento en agosto de 1814. Un año después, complementa sus voluntades con un codicilo firmado por él mismo. Pues bien, tanto el testamento como el documento posterior desaparecieron misteriosamente junto con otros papeles de 1815 – el año de su muerte- del Archivo Histórico Provincial. Nada se sabe aún de su paradero. Ni tan siquiera hace un siglo, cuando en 1915 se celebró el primer centenario de su muerte.
Por qué decide Luján morir en Guía en vez de hacerlo en Las Palmas, su lugar de residencia, el de su hija y el de sus amigos así como el mejor lugar de la isla para recibir las atenciones sanitarias que exigía su estado, es toda una incógnita. Pedro González-Sosa y otros autores sospechan que ante la inminencia de su muerte, el artista actuó guiado por ese universal anhelo que asiste a los hombres y mujeres de cerrar definitivamente los ojos en el mismo lugar que les vio nacer, crecer y amar. Pero entonces, ¿por qué este misterio en torno a su tumba? ¿Por qué nunca se ha sabido el lugar concreto donde yacen los restos del artista? ¿Por qué no se ha podido honrar la memoria del genio en una tumba o mausoleo que atestigüe por los siglos su indiscutible relevancia? ¿Renunció voluntariamente Luján a tal consideración?
Quizás, más allá de dónde esté su tumba, que materializa para muchos el viejo sueño de la inmortalidad, Luján sabía, como Mozart, que la trascendencia sobre el tiempo, la única formal de ser inmortal, es a través de su propia obra, de su magna creación, y no de vulgares veleidades que, aún talladas en piedra o en mármol, están condenadas a convertirse en cenizas que arrastrará siempre lejos el indómito viento del olvido.
Sigfrido, descansa en la paz del Señor

Sigfrido, descansa en la paz del Señor
por Gloria Betancor

Sigfrido, descansa en la paz del Señor
por Gloria Betancor
seis meses de la partida de mi hermana Marisol, el dolor se empeña en
visitarnos, el trago amargo de la separación sigue llegando a nosotros,
esta vez, de forma sorprendente, de repente. Duro golpe que, otra vez,
la fe nos pide encajar, asumir… tras la muerte de mi cuñado Sigfrido,
un verdadero hermano. En este Adviento del 2015, Sigfrido ha salido al
encuentro del Señor con la lámpara encendida de su buen corazón.
SANTA MARÍA DE GUÍA, 1 DE DICIEMBRE DE 2015
Charla Sergio Aguiar "Luján Pérez"

Charla de Sergio Aguiar






