Entrevista a Sergio por Amado Moreno

Entrevista con Sergio Aguiar

por Amado Moreno

José Samsó Henríquez, un militar impulsor de la agricultura canaria" es el título de la obra última del historiador guiense Sergio Aguiar, editada por Mercurio. La investigación del autor nos acerca a un personaje relevante, de origen catalán, con una labor trascendental en la agricultura y exportación canaria del siglo XX.

Entrevista a Sergio Aguiar

por Amado Moreno

José
Samsó Henríquez, un militar impulsor de la agricultura canaria" es el
título de la obra última del historiador guiense Sergio Aguiar, editada
por Mercurio. La investigación del autor nos acerca a un personaje
relevante, de origen catalán, con una labor trascendental en la
agricultura y exportación canaria del siglo XX. Puso los cimientos y
levantó el edificio del cooperativismo agrario en Gran Canaria para
desafiar con esta iniciativa a las compañías extranjeras que dominaban
el sector en perjuicio del agricultor canario.  Personaje de perfil
poliédrico, con los títulos universitarios de Derecho, Historia y
Farmacia, Samsó destacó también en el Ejército como oficial y Auditor de
Guerra en Tenerife, y delegado internacional para informar sobre las
condiciones de prisioneros en Alemania durante la Primera Guerra
Mundial, antes de sumarse a la sublevación de Franco en el año 36, sin
renunciar a sus convicciones monárquicas, extremos que son analizados
igualmente en esta entrega editorial.

-- Díganos, como autor de la obra, tres razones de peso para sugerir la lectura de esta biografía y acercarnos a la figura que la protagoniza

- Se trata en primer lugar del gran artífice o pionero de la introducción del cooperativismo agrícola en Gran Canaria. José Samsó Henríquez creó una nueva forma de trabajar entre los medianos y pequeños propietarios. De tal manera lo promovió que la agricultura de exportación cambió radicalmente, haciéndose más fuerte frente a las empresas extranjeras que casi monopolizaban las exportaciones. En segundo lugar, su participación en la Primera Guerra Mundial visitando los campos de prisioneros en Alemania, lo convierten en testigo de excepción. Fruto de su tarea se conserva un informe muy exhaustivo de sus visitas, que conserva su familia, y que doy a conocer en el libro. Por este meritorio trabajo fue alabado o condecorado por los gobiernos de Francia, Bélgica y Estados Unidos. Y en tercer lugar, estuvo su extraordinaria visión para auspiciar que la zona norte de Gran Canaria cuente con una de las más importantes redes de riegos y presas del archipiélago. No en vano también fundó la Comunidad de Regantes del Norte de Gran Canaria. Amén de animar otros proyectos hidráulicos en Tenerife, donde residió gran parte de su vida.

-- Llama la atención que ejerciera fundamentalmente en la milicia, después de haber quedado exento del cupo militar obligatorio y pese a su vasta formación humanística, con sus titulaciones universitarias en Derecho, Historia y Farmacia

- Sí, es muy llamativo. Quizás fuera por influencia familiar, ya que en sus ascendientes hay destacados miembros de las milicias canarias, sobre todo por parte de su familia materna, que proceden de Teror, Gáldar y Guía. Al final se decanta por el cuerpo jurídico militar del ejército español, al que entra por oposición en 1913. No obstante, fue un gran melómano y un destacado mecenas de actividades culturales.

-- Usted pone el foco de su investigación en las inquietudes agrarias que José Samsó irradia en beneficio principalmente de la agricultura del Norte, tras la Primera Guerra Mundial, 1914-1918, a través de las siguientes preguntas: cómo producir si los canarios no disponían de agua suficiente entonces, y para qué producir si no disponíamos de mercados dónde colocar plátanos, tomates y papas, o bien el único exportador nos pagaba la fruta al precio que le inducía su capricho.

-- Su frente de acción radica en varios problemas: agua, mercado y precios de venta. Con el cooperativismo agrario quiere unir para tener más fuerza ante los intermediarios. Buscaba que los márgenes comerciales entre el consumidor y el agricultor fueran lo más adecuados posibles, no que se lo llevara todo el exportador. Pretendió siempre que el cosechero, el agricultor, cobrara precios más objetivos por su esfuerzo. Pero como vemos con frecuencia en la prensa, sigue siendo un problema casi cien años después. En cuanto al agua tuvo como su principal premisa la construcción de presas y una red de riegos. Referente a los mercados, en las actas del sindicato se observa su constante preocupación al respecto. Por eso plantea insistentemente la necesidad indispensable de hacer una intensa propaganda de los plátanos canarios en los mercados consumidores. Es más, propone llegar a un acuerdo con el Sindicato Agrícola del Norte de Tenerife para concretar una propaganda común de publicidad en los mercados extranjeros. Quiso crear una Asprocan 80 años antes.

-- Recién llegado de Alemania, en marzo de 1922 Samsó funda el Sindicato Agrícola del Norte con tres objetivos bien definidos, según describe en su libro.

-- Efectivamente. El 30 de marzo de 1922 preside la constitución del sindicato, y los tres objetivos a los que usted alude son: la adquisición de abonos, plantas, semillas, animales y demás elementos de producción para el fomento agrícola; la venta y exportación de tomates, plátanos y papas, y la construcción y aplicación de obras propias de la agricultura e industrias derivadas o auxiliares de ella, así como de las máquinas y aperos necesarios a los cultivos, a las industrias y a la exportación. En definitiva, busca reducir costes de las compras y un mayor beneficio de las ventas para el agricultor.

-- Su impulso parece responder inicialmente al poderoso control de la compañía inglesa Fyffes sobre las exportaciones de plátanos

-- Sí. No  olvidemos que Fyffes en un momento dado controla la inmensa mayoría de las exportaciones. Con su posición dominante controla el negocio bananero canario y paga lo que le da la gana al cosechero, con la consiguiente protesta y crítica de estos. Samsó apuesta incluso, en 1925, cuando se constituye el Sindicato del Sur de Gran Canaria, por crear una mancomunidad sindical agrícola con el claro objetivo de unir a los cosecheros de toda Gran Canaria para empaquetar en común y distribuir en los mercados, adquirir productos químicos y fertilizantes, defensa mutua de los intereses agrícolas de la Isla, etc. Está claro que buscaba reducir costes y beneficios fiscales y tributarios a los que se podían acoger los sindicatos mancomunados.

-- A finales de 1927, año de la división provincial en Canarias, el biografiado busca soluciones a la escasez de transporte marítimo para las exportaciones canarias. Piensa en una flota propia y en la construcción de buques. Alternativas ambas muy audaces para aquellos tiempos. ¿No?

-- Ya comentaba su preocupación por el mercado, y en torno a 1930 plantea las dificultades que tiene el transporte marítimo en el Mediterráneo. De hecho defendió una visita de los sindicatos de Tenerife y Gran Canaria a Francia para vender fruta a través de Marsella y Niza. Su preocupación es tal que propone la creación de una flota. El asnto llega a un “plebiscito” popular que desde el periódico LA PROVINCIA se fomenta en 1935, para que se propicie una flota frutera propia por parte del gobierno de la República.

-- Cinco años después de la fundación del sindicato agrícola releva a José Samsó en la presidencia Laureano de Armas Gourié, y a la vez accede a la vicepresidencia David J. Leacock, otro personaje singular este último en el devenir agrario de la comarca Norte grancanaria

-- Sin duda Mr. Leacock es el paradigma del empresario agrícola por excelencia. Su impronta ha dejado huella en el norte de Gran Canaria donde se le recuerda con mucho cariño y admiración. Curiosamente fue muy amigo de Samsó. Éste le insistió en los años 60,  a través de su gerente, que volviera a Canarias, como así sucedió.

-- ¿Echa de menos liderazgos económicos-empresariales como la de estos hombres de un pasado no tan remoto, entonces en circunstancias más complicadas que las actuales?

-- Sí, se echa mucho de menos. En palabras del profesor de Psicología José Ramón Moreno Miranda, al leer el libro me comentó: “Un visionario, el personaje. Un modelo a seguir. Analizando dicha época y los personajes me da la impresión de que al Norte grancanario le faltan personajes de este nivel y valía. Interesante para analizar sus rasgos de personalidad: tesón, apertura mental, curiosidad, emprendedor y afán de superación”.

-- Cumplido su objetivo biográfico con José Samsó ¿cree que la relevancia de David J. Leacock merece igualmente un trabajo suyo de investigación y publicación?

-- Desde luego que sí. De hecho llevamos trabajando desde hace varios años sobre Mr. Leacokc el ingeniero agrícola y profesor Augusto Álamo y yo. Hace unos meses he estado en Madeira de donde procede la familia Leacock. Volveremos allí el próximo año para completar la investigación. Con un poco de suerte y mucho trabajo la biografía de David J. Leacock la presentaremos a finales del 2016.

SAMSÓ Y FRANCO, LUCES Y SOMBRAS

-- La trayectoria militar de Samsó registra todavía claroscuros en cuanto a su lealtad al régimen de Franco, asunto por el que usted pasa casi de puntillas, quizás por falta de la documentación pertinente. ¿Puede precisar hoy que en la incorporación de este hijo de la burguesía catalana al Ejército franquista, en la sublevación del 36, pesó más su aversión a la República y su afecto a la Monarquía, o su total sintonía con Franco con el que se fotografió en Tenerife días antes del 18 de julio, fecha oficial de la rebelión?

-- José Samsó fue un militar de convicciones monárquicas, pero, como indico con claridad meridiana en el libro, un militar golpista. De hecho la prensa de Tenerife lo califica como figura destacada del movimiento nacional o como entusiasta colaborador del "Generalísimo". Es verdad que no analizo su papel como Auditor de Guerra en Canarias entre 1936-1937. Me centré en su participación en la Gran Guerra y en su influencia en el cooperativismo agrario. Es un estudio que está abierto, y sobre el que el investigador Pedro Medina Sanabria está aportando destacados datos con sus estudios en el Archivo Militar de Tenerife. Al leerlos creo que, como usted bien dice, hay claroscuros en el personaje.

-- Reconoce en su libro no haber encontrado base documental para justificar la posterior defenestración castrense de José Samsó, cuyo ascenso a general fue demorado considerablemente

-- De lo que no hay duda es que Samsó fue defenestrado por Franco en 1937, pese a haberse sumado a la sublevación del 36. Diversas fuentes familiares, orales y periodísticas lo confirman. Destaca sobre todo el testimonio del profesor José Mateo Díaz, del que fue amigo personal. De la noche a la mañana Samsó, que es el máximo responsable del Consejo Ordenador de la Exportación del Plátano (CODEP) y de otros organismos es cesado por Franco, que firma en Burgos la orden de disponible forzoso a la Península. Por otro lado, el hermano del que fuera Gobernador Civil de Las Palmas, que estaba detenido en Tenerife, José Boix Roig, en un informe que envía al Gobierno legítimo de la República indica que en Burgos resolvieron arrestar al Coronel del Cuerpo Jurídico, Jose Samsó. Y por otro lado, el historiador Juan Pando habla de que su sentido de la ética le generaron no pocos problemas al tener que presidir Consejos de Guerra durante la contienda civil. Creo, además,  que Samsó tuvo dos problemas serios con Falange: primero por controlar las divisas a través del CODEP , y , segundo, por negarse a la pena de muerte del Gobernador Civil, Boix Roig y sus compañeros.

-- ¿No localizó correspondencia de esta figura que ofreciera más luz sobre su relación con Franco y su régimen?

-- No. Tengo que decir que la familia colaboró en todo momento con mi investigación. Me perimitió acceder al archivo familiar que tienen en Gran Canaria. Desconozco si en Tenerife puede existir alguna documentación, pues al fin y al cabo Samsó vivió gran parte de su vida allí, donde se casó con Juana Fernández de Villalta García, cuya familia materna procede de la oligarquía agraria, y muy vinculada al estamento militar; su padre era comandante de ingenieros. Pero la relación con Franco y su Régimen después de 1937 no fue buena. Tardó más de veinte años en ascender a general. El profesor Busquets establece una media de diez años para los ascensos, después de la Guerra Civil. Samsó tardó el doble. Y ascendió gracias al apoyo de relevantes militares monárquicos como él, entre los que destacó el general Juan Bautista Sánchez.

-- Pese a la neutralidad de Madrid en la Primera Guerra Mundial es significativo el papel de una delegación española de la que forma parte Samsó en tareas humanitarias, por mandato de Alfonso XIII. La misión visita, entre otros lugares, el campamento de Spandau (Alemania), utilizado como internamiento de prisioneros en condiciones muy precarias, que el jurídico militar español describe en su informe y señala como víctimas a tres oficiales franceses

-- El informe de Samsó al respecto es muy preciso. De 1916 a 1918 acude a 58 consejos de guerra, visitó 19 prisiones, 16 grandes campamentos, 10 hospitales y 20 destacamentos de trabajo, algunos de ellos hasta dos y tres veces. En el informe que cita de Spandau, el 15 de enero de 1918, prisión donde ciertamente sufrían severas condiciones carcelarias tres oficiales galos, él manifiesta que el trato a que han estado sometidos ha sido lamentable y no se comprende un régimen tan deprimente.

-- Es conocido por casi todos que su importante patrimonio personal había sido heredado de su madre, buena parte del mismo procedente de la desamortización, y está descrito de modo muy pormenorizado en su obra

-- El gran patrimonio que tuvo Samsó procede de su familia materna radicada entre Guía y Gáldar, las hermanas Felipa y Josefa Henríquez Suárez, que eran hijas del matrimonio formado por Domingo Henríquez Pineda, natural de Teror, y Cecilia Suárez de Medina, de Guía. Pero realmente su patrimonio se vio aumentado por que su primo Eulogio Samsó murió en 1938, sin descendencia. Llama la atención la coincidencia de apellidos, pero se debe a que dos hermanos Samsó, naturales de Caldas de Montbui en Barcelona, se casaron con dos hermanas canarias.

-- Siendo un hombre que vivió gran parte de su vida entre Gran Canaria y Tenerife, nacido en el siglo XIX (1890) y proyectado en el XX ¿qué destacaría de su legado para los canarios en este siglo XXI?

-- Creo que su legado es más que patente. Su trabajo todavía sigue en pie, casi cien años después. El Sindicato Agrícola del Norte de Gran Canaria perdura como importante referencia. También la Comunidad de Regantes del Norte, una institución puntera en cuanto a gestión de aguas a través de su presas y canalizaciones. Además, sus ideas cooperativistas mantienen una fuerte vigencia y proyección como imprescindibles para la mejor defensa de agricultores y exportadores.

Entrevista publicada en La Provincia el 20-12-2015  
icon entrevista sergio aguiar.pdf


Don José Samsó y yo

Don José Samsó y yo

por Pedro González- Sosa
Cronista Oficial de Guía

Palabras pronunciadas por Pedro González-Sosa en el acto de presentacion, en el Museo Domingo Rivero de Las Palmas, del libro de Serguio Aguiar "Biografía de don José Samsó Henríquez"

Don José Samsó y yo

por Pedro González- Sosa
Cronista Oficial de Guía

Palabras
pronunciadas por Pedro González-Sosa en el acto de presentacion, en el
Museo Domingo Rivero de Las Palmas, del libro de Serguio Aguiar
"Biografía de don José Samsó Henríquez"

---------------------------

Buenas noches: Mi intervención será breve porque no vamos a hacer un juicio crítico del libro de Sergio Aguiar sobre la biografía de don José Samsó porque Juan José Díaz Benítez lo ha hecho en el prólogo y nos acaba de regalar otra interesante interpretación del contenido del libro del historiador guiense, resaltando no solo la capacidad de su autor para deleitarnos con una narración sencilla y documentada, sino porque también resalta la personalidad del protagonista de la historia biografiada,  hijo ilustre de Guía de Gran Canaria sobre el que el autor del libro ha desgranado una biografía casi completa de un hombre que dedicó su vida al ejercicio militar como auditor y al impulso del sector agrícola, sobre todo platanero, del norte de Gran Canaria y más concretamente de su ciudad natal, Guía.  Y no deja de ser significativo que esta nueva presentación del libro de Sergio se haga en la casa-museo Domingo Rivero,  uno de los grandes poetas grancanarios que, aunque nacido accidentalmente en Arúcas por las circunstancias tantas veces relatadas, los guienses lo consideremos guiense, como el vate igualmente se sentía porque su familia paterna estaba incrustada en aquella tierra desde tiempo inmemorial; y allí pasó el poeta su niñez y su primera juventud, como se recuerda en la lapida de la casa en la calle de La Carrera donde vivían sus padres, antes de su traslado a la ciudad para iniciar su nueva andadura que omitimos por ser harto conocida.

   En mis breves palabras verán ustedes la evocación sencilla de dos entrañables momentos en que personalmente de alguna forma nos acercamos a don José Samsó. La primera porque se trata --aunque les parezca mentira-- de una relación que se establece entre mi familia --sobre todo mi padre-- y la del protagonista-biografiado en el libro. En mi casa guiense de Las Barreras, de niño, era casi habitual de hablar de la familia Samsó y no porque las relaciones sociales entre ambas fueran parejas. Simplemente, porque mi padre, albañil de profesión, trabajó  en Guía para   don José y  también en Gáldar para su tía Josefa Henríquez, que además de ser la mujer de su tío médico Clemente era hermana de su madre. Comprenderán, lo comprobaran más ampliamente en el libro, que estamos de los matrimonios de dos hermanos Samsó con dos hermanas Henríquez.

    Su tía Josefa, de la que fue su heredero, vivía en Gáldar en una casa vecina con la parroquial y en la que estuvo, si mal no recordamos, hasta la década de los sesenta, el destacamento de la Guardia Civil. Era, y debe ser, una gran casona con un gran patio en el que habían allá por los años treinta del pasado siglo dos coches de caballo que doña Josefa, conocedora de la afición de mi padre por estos animales, se los regaló.  Uno, de gran porte con capota, y el otro de solo dos asientos que en la época llamábamos "quitrín". El primero, recordaba mi hermano Manolo con frecuencia, lo vendió mi padre para ser convertido en Las Palmas en un coche fúnebre tirado por caballos utilizado para los cortejos funerarios de personalidades de la época   hasta la década finales de los cincuenta, y que recordamos verlo por última vez en el entierro de Ramónr Suárez Franchy que vivía en la calle Viera y Clavijo esquina a Domingo J. Navarro que era hasta aquel momento en el anterior régimen Subjefe provincial del Movimiento, cargo en el que le sucedió Ignacio Quintana Marrero, director del periódico Falange. El quitrín, más sencillo, sin capota, lo colocó mi padre en la trasera de nuestra casa de Las Barreras y sobre el que mis hermanos y yo, niño de ocho o nueve años, jugábamos. La intemperie, el sol y la lluvia acabó desmoronándolo, aunque no podemos precisar ---por la ausencia de  Manolo que era un archivo viviente de nuestro pasado familiar --cual fue su final definitivo. Por esta razón, y por el aprecio que la familia de don José  en Guía y su tía Josefa en Gáldar tuvieron por mi padre, el apellido Samsó era habitual citarlo y recordarlo en el seno de la nuestra.

   Existe otra evocación, ahora con una relación más personal de don Jose Samsó con el cronista. Y se remonta a la década de los cincuenta del pasado siglo cuando se enmarca la imagen de la patrona de Guía en el trono de plata en que aparece actualmente, cuya  gestación nace en la mente del párroco don Bruno Quintana a los pocos años de su llegada  en 1943. Para ello contacta  en Barcelona con el conocido orfebre Ramón Sunyer Catalá pero el presupuesto  no estaba al alcance de las posibilidades de la Parroquia, optando entonces el cura por visitar en La Laguna el tambien orfebre Cesar Molina en la calle Viana, con el que no se pudo concretar el contrato porque no estaba matriculado como tal en la profesión y trabajaba en pequeñas obras clandestinamente.

   A partir de aquí entra en la historia del trono don José Samsó quien al ver las dificultades que tenía el párroco de conseguir el dinero suficiente para realizar la obra, en "un rasgo de generosidad", dejó escrito don Bruno, llevó al preclaro hijo de Guía a sufragar el proyecto encargándose su realización a la empresa madrileña "Talleres de Arte" ubicada en aquel tiempo  en la madrileña calle Agustín de Bethencourt, curiosamente otro canario ilustre. El trono se montó en 1955 por el técnico de la empresa  Juan Garriga y durante las semanas que duró el trabajo eran habituales, hasta diríamos que diarias, las visitas a la iglesia de don José para seguir la evolución del montaje formándose en el templo una pequeña tertulia de la que formaban parte don Bruno, don José Samsó, don Furtunato Estévez, don Miguel García, a veces el alcalde Juan García Mateos y quien les habla, el más joven de los tertulianos veinteañero entonces, a partir de cuyo momento se entabló una fugaz relación de amistad que llegó a inquirir de nosotros algo de la historia de la primera ermita  que tuvo el barrio de  Anzofé, levantada que había sido en 1686 por don Esteban Sánchez de Bethendourt y Ramos, cuyos restos se situaban  --y  que hasta hace unos años todavía eran perceptibles-- en los vastos terrenos que don José tenía en aquella zona. Por cierto, don José derribó  en su época lo que quedaba de aquella ermita para aprovechar los palos de tea de su artesonado en un chalet que construyó en La Laguna de Tenerife, lugar habitual de su residencia, según nos contó alguna vez el propio don Bruno.

   Muchas gracias 


Un Belén para Luján Pérez

Un Belén para Luján Pérez

José Fernando Moreno Molina arma un
nacimiento en la ermita de San Antonio en Guía como homenaje al escultor
tras su bicentenario
.

por Diego R. Moreno

Guirnaldas, estrellas, luces, velas... Poco a poco la Navidad está llegando a todos los hogares y rincones de la isla y, con ello, uno de los símbolos más emblemáticos de estas fechas, los portales de Belén. Este año se puede admirar uno en Guía que rememorará el bicentenario de la muerte del escultor barroco José Miguel Luján Pérez.

Un Belén para Luján Pérez

José Fernando Moreno Molina arma un
nacimiento en la ermita de San Antonio en Guía como homenaje al escultor
tras su bicentenario

por Diego R. Moreno

Guirnaldas,
estrellas, luces, velas... Poco a poco la Navidad está llegando a todos
los hogares y rincones de la isla y, con ello, uno de los símbolos más
emblemáticos de estas fechas, los portales de Belén. Este año se puede
admirar uno en Guía que rememorará el bicentenario de la
muerte del escultor barroco José Miguel Luján Pérez.

La tradición belenística en la islas cuenta con una arraigada tradición. Los primeros nacimientos comenzaron a representarse a principios del siglo XVIII, y fueron las iglesias, los conventos y los hogares de la alta burguesía del archipiélago los primeros en adoptar esta costumbre, para convertirse, poco a poco, en un símbolo de carácter popular.

En aquellas representaciones primaban los anacronismos: la indumentaria de las gentes, la arquitectura, las escenas domésticas y agrícolas reproducían el quehacer cotidiano, el vivir inmediato, sin pararse a pensar en el gran suceso que había ocurrido en otra edad, en otras tierras y con otros actores.

Distintos belenistas han optado, por este motivo, por trasladar el escenario a un ambiente más cercano para que así el espectador se sienta identificado al ver representado las peculiaridades autóctonas. Entre ellos, hay que destacar un original portal de más de 200 figuras recogidas entre diferentes animales, pastores y la comitiva de los Reyes Magos, que ha ido elaborando y coleccionando el belenista José Fernando Moreno Molina a lo largo de los últimos 30 años.

El nacimiento ocupa un espacio total de 20 metros cuadrados. Cada año cuenta con algunas novedades para agrandar la maqueta. Además de las figuras, en el belén forman parte del paisaje un total de 30 edificaciones de diferentes estilos arquitectónicos de la tradición grancanaria, como también de características locales de Santa María de Guía como maretas o un yacimiento aborigen, o distinto tipo de flora autóctona: los dragos o las plataneras e incluso tuneras con cochinillas.

La Fonda

Este año, el portal se elabora como homenaje al célebre escultor oriundo, Luján Pérez, ya que acaba de cumplirse el bicentenario de su muerte. Obras del imaginero combinadas representan a la Sagrada Familia. "Los personajes centrales de este belén lo componen las reproducciones de las imágenes lujanianas de la Virgen de la Esperanza, localizada en la Villa de Agüimes, y San José con el niño Jesús, de la villa de Ingenio", puntualiza el belenista.

Además de edificaciones locales como la antigua Fonda, todavía en pie en la calle Marqués del Muni; o el antiguo cementerio guiense, que actualmente descansa bajo la plaza nueva de San Roque "donde sería enterrado tras su fallecimiento el 15 de diciembre de 1815".

El mismo Luján Pérez tiene su hueco entre las distintas figuras, ya que "se encuentra trabajando en uno de sus talleres de la calle Santa Bárbara en el barrio de Vegueta, acompañado por uno de sus colaboradores, Manuel Hernández", explica Moreno Molina.

La localidad del norte de la isla está presente en el nacimiento. Varias edificaciones características como El Mirador, las ermitas de San Roque o San Sebastián o el ya citado antiguo cementerio, se mezclan entre el escenario "íntegramente canario" en el que detalladamente se recogen varias actividades populares: distintos juegos tradicionales como las cartas, el parchís e, incluso, un terrero de lucha, seguido por tenderetes, varios carretones y mercadillos donde los turrones, los suspiros y el queso no pueden faltar. Melchor, Gaspar y Baltasar vienen acompañados por una cabalgata que representa a cada una las siete islas canarias.

"En esta ocasión, el niño Jesús estará presente antes del día 24 al formar parte, entre otros detalles, en brazos de su padre José, de la representación de la obra del imaginero", apunta. Se trata de una obra que respeta y revaloriza el arte y las costumbres de nuestras islas en manos de un experto del tema, pues su autor es licenciado en Historia del Arte y un especialista que desde siempre se ha comprometido por difundir nuestras tradiciones. Y el emplazamiento no podía ser más adecuado: La Quesera, en la calle Pérez Galdós, número 27 de Guía, un bodegón-tienda en el que se puede comprar y degustar una buena cantidad de productos de las islas, pues su dueño, Julián, ha querido montar su negocio respetando en todo momento la antigua construcción de la ermita de San Antonio.El portal estará abierto hasta el próximo 17 de enero.

Artículo publicado en La Provincia el día 19/12/2015


En la muerte de Lujan

En los dos siglos de la muerte de Luján

por Javier Estévez

Hoy hace doscientos años que murió Luján. El imaginero guiense, que nació el mismo año que Mozart, en 1756, fue enterrado en una fosa común. Como Mozart. Al menos eso me aseguró hace unos días Pedro González- Sosa, probablemente la persona viva que más se ha acercado a la vida y obra del artista canario. La diferencia entre ambos genios reside en que mientras el compositor austriaco murió pobre y endeudado, Luján, no. A Mozart, en un entierro de tercera categoría, lo sepultaron en una tumba comunitaria simple en el cementerio de St. Marx en Viena. Los restos de Luján, sorprendentemente, nadie sabe dónde están.

En los dos siglos de la muerte de Luján

por Javier Estévez

Hoy
hace doscientos años que murió Luján. El imaginero guiense, que nació
el mismo año que Mozart, en 1756, fue enterrado en una fosa común. Como
Mozart. Al menos eso me aseguró hace unos días Pedro González- Sosa,
probablemente la persona viva que más se ha acercado a la vida y obra
del artista canario.
La diferencia entre ambos genios reside en que mientras el compositor austriaco murió pobre y endeudado, Luján, no. A Mozart, en un
entierro de tercera categoría, lo sepultaron en una tumba comunitaria
simple en el cementerio de St. Marx en Viena. Los restos de Luján,
sorprendentemente, nadie sabe dónde están.

Luján Pérez murió en Guía la tarde del 15 de diciembre de 1815. El funeral transcurrió según había dictado a sus allegados. Sin encomendación alguna, su cuerpo fue amortajado con el hábito franciscano y enterrado al día siguiente. Pero, ¿dónde dieron sepultura a Luján? Aquí comienza el misterio que dura ya dos siglos. Su amigo, y entonces párroco guiense Juan Suárez Aguilar, no escribe en el acta de defunción del imaginero el lugar donde fue enterrado. Quienes han consultado estos certificados parroquiales coinciden en subrayar la brevedad del legajo ya que todas las anteriores y posteriores actas firmadas por el mismo personaje expresan siempre el lugar del enterramiento. Todas dicen: fue sepultado en La Atalaya, fue sepultado en el cementerio de esta villa o en esta villa, simplemente. Pero con Luján se limita a decir escuetamente que fue sepultado, sin precisar el lugar. ¿Por qué? ¿Se trata de un despiste o es la forma de esconder intencionadamente una ignota voluntad del fallecido? Si fuera esta última posibilidad, - ¿alguien cree que estamos ante un inofensivo despiste o error?- , es inevitable preguntarse porqué.

Tradicionalmente se ha escrito y denunciado que la población guiense olvidó el lugar concreto donde estuvo la huesa del artista. Pero yo creo que no. Yo opino que los guienses no olvidaron sino que nunca supieron dónde se enterró. Es evidente e innegable la correlación que existe entre la parquedad del acta firmada por el párroco y el olvido secular.

La tesis del cronista es que el cuerpo amortajado de Luján fue enterrado en la fosa común del cementerio que entonces se localizaba en los llanos de La Atalaya, donde actualmente se encuentran el colegio y el campo de fútbol. Este camposanto, que no era más que una cerca circular de madera con una cruz en el centro, se improvisó en las lejanas faldas de la montaña para acoger a los cientos de muertos que causó en 1811, en Guía, la epidemia de fiebre amarilla. Pero es una hipótesis personal del periodista. Y se limita a suposición porque nada, absolutamente nada, ni documento ni resto alguno, puede demostrar fehacientemente que así ocurrió.

Entonces, ¿dónde fue realmente enterrado Luján? A mí me sorprende que una de las figuras más relevantes de la cultura canaria de principios del ochocientos, un artista que gozaba de una preeminencia incomparable entre la sociedad de entonces en la ciudad de Las Palmas y de prebendas envidiables entre el clero y la alta jerarquía eclesiástica– tuvo dos hijos con dos mujeres distintas sin estar nunca casado- , recibiera semejante sepultura en un lugar entonces tan desconocido y lejano.

La tumba de Luján debería de estar en la Catedral, el elemento arquitectónico más relevante entonces del archipiélago, con el que mantuvo una relación profesional -como arquitecto y escultor- y afectiva. Allí enterró Luján a su padre cuando este falleció en 1807. Y allí tendría que haber sido enterrado Luján si no hubiese alcanzado las islas la fiebre amarilla. La epidemia obligó al rey Fernando VII a prohibir los sepelios en las iglesias. Fuese quien fuese. Así se explica que el propio Luján asistiera en 1813 al sepelio de Viera y Clavijo en el cementerio de la ciudad, cuya portada él mismo diseñó. Quizás fue allí, en ese entierro, donde comprendió por primera vez la magnitud de la prohibición real al comprobar desolado como la figura más ilustrada de Canarias descansaba en una tumba vulgar, impropia de su categoría y lejos del lugar donde merecía descansar y figurar para la eternidad: la Catedral. Quizás, repito.

El misterio en torno a la muerte y sepelio de Luján tiene un ingrediente más. Aquejado por la enfermedad, dicta un primer testamento en agosto de 1814. Un año después, complementa sus voluntades con un codicilo firmado por él mismo. Pues bien, tanto el testamento como el documento posterior desaparecieron misteriosamente junto con otros papeles de 1815 – el año de su muerte- del Archivo Histórico Provincial. Nada se sabe aún de su paradero. Ni tan siquiera hace un siglo, cuando en 1915 se celebró el primer centenario de su muerte.

Por qué decide Luján morir en Guía en vez de hacerlo en Las Palmas, su lugar de residencia, el de su hija y el de sus amigos así como el mejor lugar de la isla para recibir las atenciones sanitarias que exigía su estado, es toda una incógnita. Pedro González-Sosa y otros autores sospechan que ante la inminencia de su muerte, el artista actuó guiado por ese universal anhelo que asiste a los hombres y mujeres de cerrar definitivamente los ojos en el mismo lugar que les vio nacer, crecer y amar. Pero entonces, ¿por qué este misterio en torno a su tumba? ¿Por qué nunca se ha sabido el lugar concreto donde yacen los restos del artista? ¿Por qué no se ha podido honrar la memoria del genio en una tumba o mausoleo que atestigüe por los siglos su indiscutible relevancia? ¿Renunció voluntariamente Luján a tal consideración?

Quizás, más allá de dónde esté su tumba, que materializa para muchos el viejo sueño de la inmortalidad, Luján sabía, como Mozart, que la trascendencia sobre el tiempo, la única formal de ser inmortal, es a través de su propia obra, de su magna creación, y no de vulgares veleidades que, aún talladas en piedra o en mármol, están condenadas a convertirse en cenizas que arrastrará siempre lejos el indómito viento del olvido.


Sigfrido, descansa en la paz del Señor



Sigfrido, descansa en la paz del Señor

por Gloria Betancor

Apenas seis meses de la partida  de mi hermana Marisol, el dolor se empeña en visitarnos, el trago amargo de la separación sigue llegando a nosotros, esta vez, de forma sorprendente, de repente. Duro golpe que, otra vez, la fe nos pide encajar, asumir… tras la muerte de mi cuñado  Sigfrido, un verdadero hermano. En este Adviento del 2015, Sigfrido ha salido al encuentro del Señor con la lámpara encendida de su buen corazón.

Sigfrido, descansa en la paz del Señor

por Gloria Betancor

Apenas
seis meses de la partida  de mi hermana Marisol, el dolor se empeña en
visitarnos, el trago amargo de la separación sigue llegando a nosotros,
esta vez, de forma sorprendente, de repente. Duro golpe que, otra vez,
la fe nos pide encajar, asumir… tras la muerte de mi cuñado  Sigfrido,
un verdadero hermano. En este Adviento del 2015, Sigfrido ha salido al
encuentro del Señor con la lámpara encendida de su buen corazón.


Hoy quiero dar gracias al Señor, por Sigfrido que, junto a Marisol, supo cuidar y educar a sus hijos en los valores cristianos con el ejemplo; por las lecciones de amor y sencillez que de él recibí constantemente. Su andadura por esta vida fue siempre gratificante, sin complicaciones; cuanto dolor y amargura escondió en su gran corazón tras la muerte de Marisol, su compañera del alma. Detrás de esa sonrisa  bonachona que siempre tenía, en sus ojos, espejo del alma, se le veía el dolor por la separación, aunque siempre terminaba diciendo: “El Señor lo quiso así”, porque su fe y confianza en el Señor siempre fue su fuerte en los distintos momentos de su vida.


    Hoy quiero dar gracias a Dios por sus hijos que en todo momento se desvivieron por hacerle feliz, por cubrir esa huella de dolor que le dejó la muerte de su esposa. Los dos, desde el Cielo velarán por ellos y les acompañarán, como siempre lo hicieron, en los avatares de la vida, para que confiando en Padre Dios, busquen siempre la unidad y la verdad.


   Hoy quiero dar gracias a  todos los aquí presentes, a todos los que nos acompañan  en este trago amargo de la vida, los que nos ayudan  a recuperar la esperanza, los que rezan con nosotros por Sigfrido y Marisol. Gracias de todo corazón. A pesar de este gran vacío que sentimos, de las lágrimas contenidas, de la añoranza por los recuerdos lindos que vivimos, seguimos hacia adelante porque la verdadera Vida vencerá y una gran fiesta nos reunirá. Sigfrido, descansa en el SEÑOR, con Marisol, unidos en un solo corazón. Que la Virgen de Guía los siga arropando bajo su manto. 


      SANTA MARÍA DE GUÍA, 1 DE DICIEMBRE DE 2015


Charla Sergio Aguiar "Luján Pérez"

Charla de Sergio Aguiar

Mañana jueves 10 de diciembre concluye el ciclo de conferencias programada con motivo del Bicentenario del fallecimiento del escultor guiense José Luján Pérez, y que han venido celebrándose en la Parroquia de Santa María de Guía.
El cierre de las mismas estará a cargo del investigador y archivero municipal Sergio Aguiar Castellano, a las 19:45 h, en la iglesia parroquial, conferencia que lleva por título: Panorama religioso, social y político de Guía de Gran Canaria en el siglo XIX"

Santa María de Guía

Dedicados a la preservación, estudios y divulgación del rico patrimonio histórico y cultural del municipio de Santa María de Guía de Gran Canaria. El Archivo Vivo de Historia y Tradición


© 2024 Santa María de Guía – Archivo Vivo de Historia y Tradición