Visita oficial del Almirante-Jefe del Mando Naval

26 de diciembre de 2006
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El pasado lunes día 11 de diciembre de 2006, el Excmo. Sr. D. Emilio José Nieto Manso, Almirante Jefe del Mando Naval de Canarias, giró una visita oficial al municipio de Sta. María de Guía, invitado por el Iltmo. Sr. Alcalde, D. Fernando Bañolas Bolaños.

Junto a su esposa y séquito, fue recibido en el frontis del ayuntamiento, por el Sr. Alcalde, corporación e Invitados, pasando a continuación al Salón de Plenos donde se celebró el Acto Oficial con discurso por ambas partes, firma en el Libro de Oro e intercambio de obsequios. Al finalizar el Almirante Nieto ofreció una Rueda de Prensa.

Terminado este acto, se trasladaron al Templo Parroquial, donde S. E. y séquito tuvieron oportunidad de escuchar nuestro órgano parroquial, con 2 piezas interpretadas por D. Pedro, Cura párroco de Santa María de Guía.

Al mismo tiempo, con las explicaciones del Cronista Oficial, D. Pedro González Sosa, pudo admirar el arte del imaginero Luján Pérez, así como recorrer el artístico Camarín de la Virgen, ante cuya imagen, el Almirante y su esposa realizaron una ofrenda floral. S. E. y acompañantes, tuvieron gestos y palabras de admiración para con los tesoros artísticos que admiraban, así como para la obra civil del templo, en sí mismo.

Tras este recorrido, efectuaron un paseo por las calles del casco histórico, para conocer el estilo arquitectónico tan propio y tan singular de esta ciudad, ampliándolo al horno donde se confeccionan los afamados dulces de Guía, o al taller del artesano Juan José Caballero. Con el recorrido por la Biblioteca Municipal y Casa de la Cultura, terminó la parte Oficial de la Visita.

Luego compartieron un almuerzo, donde no faltó el exquisito queso de Guía, el potaje de Berros, o como postre los típicos “dulces de Guía”. Tras la sobremesa, se trasladaron yacimiento arqueológico del Cenobio de Valerón, que recorrieron con atención, admirando además el  vistoso y admirable paisaje circundante que forman los barrancos frente al mismo. 

No querríamos terminar esta crónica, sin hacer un resumen de la Rueda de Prensa, que ofreció S. E. a los medios informativos presentes. Empezó comentando que la visita se enmarcaba no sólo en su deseo de conocer la tierra que le acoge, donde quiere ser un canario más  (ha recorrido ya todas las islas y muchas de sus localidades), sino también para que los ciudadanos tengamos la oportunidad de conocer quienes son y que hacen nuestros Ejércitos, en especial La Armada. También para tener la oportunidad de agradecer al Ayuntamiento y a su Alcalde, las facilidades dadas en sus campañas de dar a conocer a nuestra juventud las particularidades de la profesión militar. Reasaltó también la contribución de La Armada en el control de la inmigración ilegal, dando cuenta de que la misma, es al menos, el quíntuple de lo que suman las aportaciones de otros organismos, detalle éste que no se traslada a la información pública. 

Por último, decir que las autoridades e invitados presentes en esta visita, quedaron gratamente sorprendidos, no sólo por el alto nivel profesional del Vicealmirante D. Emilio José Nieto Manso, sino por su agradable y sencillo trato, no exento de una excelente formación humanística junto a un natural impulso de conocer la tierra, la gente y cuanto ofrecen nuestras islas. No en vano S. E. es gallego, ferrolano por más señas.  

Un acto importante y memorable, en la apacible pero muy viva actividad de la Estrella y Guía de Gran Canaria.

Joaquín Rodríguez

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Los Estay´s

En la zona norte de la isla,
concretamente en el núcleo urbano Guía-Gáldar, se había fundado, en julio del
67, el conjunto, como se llamaba en aquella época, Los Estay´s. Sus
primeros integrantes fueron Cristino Arencibia, guitarra solista; Antonio Sosa,
guitarra rítmica; Santiago Molina, bajo; e Isaac Oropez, a la batería.

Hicieron su debut el 25 de julio, en el Festival de Conjuntos en Gáldar, donde
también participaron Los Stu and Crack (grupo de Moya) y Los Sterlings. Al mes
siguiente, el 15 de agosto, actuaron en el ya célebre Festival de Guía,
compartiendo gala con Los tipos, Los Randas y Los Leones. También tocaron en
varios lugares de Arucas y en La
Aldea de San Nicolás. En enero de 1968, una segunda versión
de este conjunto, que se4 denominó Los
Estay,s-Sub2
, incorporaba al bajo a Pablo Sosa en lugar de Santiago Molina,
aunque, a su vez, a los pocos meses fue sustituido por Carmelo Alemán, “el
Gordo”, y el estilo del grupo entró en una línea mas anglosajona. Así, tocaron
en el Festival de San Juan de Arucas y en el Festivas del Conjuntos de La Atalaya de Guía, junto a
Los Genios y el grupo guiense Los Rayos.

NOTA: Texto extraído del Libro "Historia de las Bandas de Rock en Gran Canaria. 1961-1971". Autor: Benjamin Domínguez.


Ver reportaje gráfico sobre
grupos musicales del noroeste grancanario en los años sesenta y setenta
del siglo XX:

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Los Rayos

Reportaje
sobre los
grupos musicales del noroeste grancanario de los años sesenta y setenta

LOS RAYOS

Reportaje
sobre  musicales del noroeste grancanario de los años sesenta y setenta
del siglo XX

 

LOS RAYOS

Con distintas incorporaciones en el área vocal, como los cantantes Corujo, Carmelo el C. o Tony Cliny, la formación base estaba integrada por Pago González (bajo), Juan Martín (guitarra), Antonio Aguiar (teclados) y Emilio Sosa (batería).

icon VER REPORTAJE PUBLICADO EN LA REVISTA AGUAYRO EN AGOSTO DE 1971

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Los " X "


Conjunto musical de los años 60.

Reportaje sobre Los Stu and Drak, Los Genios, Los X, Los Rayos y otros grupos musicales del noroeste grancanario de los años sesenta y setenta del siglo XX:


STU AND DRAK +

LOS GENIOS

LOS "X"

 

LOS RAYOS

VER REPORTAJE SOBRE LOS STU AND DARK

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Los Genios

Los Genios
fue un conjunto musical de Gáldar destacado de los años 60 y 70. Participó en numerosos festivales y eventos
desarrollados en la zona norte de la Isla de Gran Canaria y estaba formado por Antonio Molina,
guitarra rítmica; Jesús Moreno, guitarra solista; Víctor Saavedra, bajo; y
francisco Javier Molina, “Fran”, batería. Habían surgido como consecuencia de
la separación de otro grupo galdense denominado Los Pickermans, de los cuales
adquirieron sus instrumentos.

En Las Palmas
tocaron en el Gabinete Literario, en el Círculo Mercantil y en el Club Natación
Metropole, entre otros muchos lugares. Fuera de la isla, actuaron en Lanzarote
y en Las Palmas. Su repertorio estaba basado en las piezas con voces,
especialmente de The Beatles. Tenían, también, algunas composiciones propias y
acompañaban, de forma habitual, al cantante guiense Braulio, en los comienzos
de su carrera. Puntualmente, le acompañaron en uno de los primeros Festivales
de Guía. Una vez, actuando en el Teatro Municipal de Gáldar, que conservaba aún
el piso de madera, una enorme rata salió al escenario en medio de una canción.
El grupo siguió tocando y las chicas se oyeron gritar desde la plaza. Algunos
llegarían a pensar que se trataba del momento sublime de la actuación…

NOTA: Texto extraído del Libro "Historia de las Bandas de Rock en Gran Canaria. 1961-1971". Autor: Benjamin Domínguez.

Reportaje gráfico sobre Los Stu and Drak, Los Genios, Los X, Los Rayos y otros
grupos musicales del noroeste grancanario en los años sesenta y setenta
del siglo XX:

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III Jornadas de Patrimonio y Folclore Ciudad de Guía

“El Sustento de nuestra gente”

 

26, 27 y 28 de diciembre de 2006.

Lugar: CASA DE LA CULTURA DE GUÍA 

Martes 26 de diciembre  18:00 a 19:30 horas
 §         Dácil Oliva Pérez. Licenciada en Geografía por la ULPGC “El vino Canario canario: de la parra a la mesa” §         Javier Gil Licenciado en Geografía por la ULPGC “El queso un producto lleno de orgullo y vida” 

Parranda de púas

  

Miércoles 27 de diciembre 19:30 a 21:00 horas

 §         Jacob Morales Mateo. Doctor en Historia por la U.L.P.G.C.

“Productos de molienda en la Historia reciente de Gran Canaria” 

§         Mario Molina.  Molinero“Acercamiento a la familia de un molinero”  

Presentación de trabajo de las Agrupaciones Folclóricas del municipio: Cantares de sustento.   

Jueves 28 de diciembre 20:00 a 22:00 horas

 

§         Francisco Suárez Moreno. Maestro

“La Venta al Detalle en Gran Canaria, de finales del siglo XIX  a mediados del XX”

Actuación del  Parranda de púas                       

INFORMACIÓN:  

Casa de la Cultura de Guía.

928 88 36 72

 


Los tejeros

Por Juan Dávila-García

Los tejeros realizaban en su quehacer diario la construcción de las tejas, pieza de barro cocido y de forma acanalada que sirve para cubrir los tejados de las casas y dejar escurrir el agua de la lluvia. Los tejeros hoy han ampliado su función y además de las consabidas tejas construyen ladrillos y otro tipo de piezas especialmente utilizados en la construcción.

La casa típica canaria es muy proclive a realzar su belleza mediante el uso de las tejas, las cuales colocan aparte de en sus tejados, en balcones, volados y otro tipo de elementos con que adornan de manera brillante tan elegante construcción. El color predominante de este elemento, -rojizo anaranjado-, conocido también por color teja, le dan a las construcciones que hoy se llevan a cabo un colorido y un tipismo de incalculable valor.

Los tejeros más conocidos en el territorio guíense fueron los Felipe y los Deniz del Palmital. Desde siempre fueron los abastecedores de estas piezas a la mayor parte de los maestros de obras existentes en nuestro municipio y zonas limítrofes. Las hacían a mano usando como materia prima la arcilla, dándole la forma acanalada que de manera elocuente las distingue y una vez secadas al sol las introducían en el horno con el fin de darle el punto de cocción preciso para que tuviera la textura y el vigor necesario para que no se rompieran con facilidad. Los hornos utilizados eran de piedra y como combustible utilizaban leña que recogían en el monte, procedente de diferentes tipos de árboles y matorral. Posiblemente hoy dado lo avanzado de las ciencias se utilicen hornos eléctricos y la construcción de la teja ya no se haga a mano sino de forma estandarizada en maquinas especialmente diseñadas para ello.

Las tejas, que de entre sus principales funciones destacaba hacer de escurridera del agua procedente de la lluvia, ya que se solían colocar a faz con la parte exterior del techo, hoy tiene un uso más de decoración y su colocación es más proclive a ubicarse en los dinteles de las puertas, ventanas y en los volados ya citados. Las tejas, dada su estructura acanalada son muy fáciles de ensamblar lo que le da a la edificación donde se ubican una belleza y hermosura difícil de igualar.

En la actualidad la utilización de la teja tiene especial relevancia en las zonas residenciales donde los edificios que se construyen tienen la tipología de chalets asemejándose mucho a las antiguas construcciones manchegas, castellanas y canarias, donde los tejados o tejares se hacían imprescindibles ya que su uso estaba totalmente arraigado a la idiosincrasia de los moradores de estas comarcas. Las tejas, han perdurado en el tiempo y estimo que jamás desaparecerán como utensilio decorativo en la construcción.

jocdavila@yahoo.es

Diciembre de 2006

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Oficios Tradicionales de Guía

 


OTG



 


OFICIOS TRADICIONALES DE GUÍA

 

  Alejandro C. Moreno y Marrero                                            Juan Dávila

 
 

   

1. Los cueteros

     

2.
Los barberos

   

3.
Los marchantes

     

4.
Los cuchilleros

   

5.
Los herreros

   

6. Los zapateros

       

7. Los maestros albañiles

   

8. Los molineros

       

9. Los carpinteros

   

10. Los tenderos

       

11. Los sastres

   

12. Los latoneros

       

13. Los panaderos

   

14. Los mecánicos

       



15. Los relojeros
     

 



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alejandromorenomarrero@yahoo.es



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MARRERO

 

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 31/10/2006.


Los albarderos

Por Juan Dávila-García

Eran los constructores de las albardas o aparejos de las caballerías de carga, que consiste en una especie de almohadón relleno de paja que va sujeto sobre el lomo del equino, -caballo, mulo o burro-, y que cae por los lados.

En Guía existieron algunos albarderos que hicieron de esta profesión una dignísima forma de ganarse el sustento diario. Para confeccionar las mismas utilizaban un tipo de tela de gran consistencia, ya que de no ser así el uso diario las deterioraba rápidamente y su costo era bastante apreciable, ya que hacerla por encargo y a medida requería por parte del constructor unos cuantos días de trabajo.

Entre los muchos albarderos que hubieron en nuestro pueblo destacar por encima de todos a maestro Manuel él mula, el cual era un verdadero artista, lo que hacía que sus albardas se cotizaran a un precio bastante elevado. Era un fino artesano, que a gusto del cliente solía darle a su producto verdaderos toques artísticos decorándolas con figuras triangulares y cuadrangulares de diferentes colores. Sus trabajos eran perfectamente identificados cuando se veía pasar a una bestia "enjaezada" con albarda y los serones donde llevaban la carga.

Las albardas disponían de varios complementos para que su operatividad fuera lo más eficiente posible, así todas ellas llevaban acopladas las angarillas y las cinchas, las primeras estaban hechas de hierro y tenían una configuración que permitían su perfecto ajuste a la albarda, a ambos lados disponía de una curvatura donde se solía poner la carga a transportar que era bastante variopinta, desde un par de racimos de plátanos a serones llenos de arena u otro material usado en la construcción, recordar a los cochineros de Ingenio que haciendo ventas transhumantes de las crías del chancho, los llevaban en unos habitáculos dispuestos en las albardas. Las cinchas eran unas correas de gran espesor, tenían como misión amarrar la carga, para así conseguirlo la cincha se pasaba por el lomo y la barriga de la bestia amarrándose sus terminales a unos palos que ataban la carga con una total seguridad.

A los albarderos siempre se les llamo alabarderos, denominaciones que aunque guardan alguna relación por la influencia de las caballerías, no tienen esa gran afinidad que siempre se le quiso dar, la albarda en una construcción rudimentaria para acomodarse encima de un equipo, los alabarderos son la guardia real montada a caballo.

La profesión que más relación tiene con los albarderos son los arrieros, estos al utilizar reatas de mulos/as necesitaban de las albardas para así poder transportar las mercancías que le encargaban, las empresas y los comerciantes. La albardería tuvo en su existencia una época esplendorosa y los ejercientes de tal profesión, se esmeraron para ofrecer sus productos como los mejores hechos y terminados, cada uno tenía su propia marca las cuales distinguían a los diferentes constructores.

jocdavila@yahoo.es

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Diciembre de 2006


Guía de Gran Canaria (1945): El crimen perturbador. Por Juan Dávila-García

 

Juan Dávila-García

Para un niño de 8 años, el asesinato de un vecino de 19 es elocuentemente perturbador, máxime cuando lo veías salir todos los días a primera hora de la mañana para ir a trabajar a la finca de su padre, unos días hacia Cañizares y otros hacia la Montaña de Guía. Este joven vilmente asesinado, era mi amigo, me acariciaba mi infantil melena y cuando venia de la finca, me regalaba alguna fruta. Su nombre el cual jamás olvidare así como su aspecto físico, con un rictus que denotaba gracia y simpatía y una hermosura de corazón del que emanaba un grandilocuente afecto y cariño hacia todas las personas que le conocíamos, era Luís Suárez Díaz.

Todo empezó a gestarse, cuando tres malhechores guienses, ya al menos con otro asesinato a sus espaldas el de Pico Viento (que se sepa), y su cabecilla Blasino que ya había hecho descarrilar el tranvía que iba de Santa Cruz hasta Tacoronte, antes de irse para Cuba. Juntamente con Marcial, y Dionisio el Peludo, se dedicaran asesinar y a robar en la zona Norte de nuestra isla con alevosía y premeditación. El inicio de este execrable crimen, lo instituyo Dionisio el Peludo mayordomo de las fincas del padre de Luís y casi un hijo y hermano para todos los miembros de la familia Suárez-Díaz. Como tal capataz la intimidad y confianza del citado Dionisio el Peludo en el seno familiar de la victima, era muy tenida en cuenta, dado su intachable comportamiento, de ahí que incluso tuviera acceso a los beneficios que generaban las exportaciones de plátanos, que esta familia hacia a través de los almacenes de los Roques, ubicados en el Albercón de la Virgen. En esa época el Eldorado a modo de la quimera del oro en los EE.UU, que muchos canarios alcanzaron, otros no como en el caso que nos ocupa, se llamaba Venezuela (como dice nuestro cantante Braulio García y también los Sabandeños, la octava isla), donde los bolivares moneda oficial circulaban a raudales, y que a muchos paisanos nuestros hicieron cuantitativamente millonarios.

El caso es que Luís, quería irse a Venezuela (a pesar de estar ya medido para hacer el servicio militar), y Dionisio el Peludo le brindo de manera falaz la oportunidad de así hacerlo, pero ya compinchado con Blasino y Marcial, para robarle el dinero, que este había adquirido en casa de los Roques a cuenta de una partida de plátanos. Una vez cobrado por Luís el importe de esa liquidación parcial del beneficio de los plátanos, en el almacén citado, se dirigieron juntamente, hacia la Playa de Quintanilla, termino municipal de Arucas, a esperar la supuesta lancha que los trasladaría al barco (inexistente), que supuestamente estaba fondeado o al pairo en altamar, para iniciar la ruta hacia Venezuela. Era ya de noche y se dio la circunstancia de que por la zona estaban “calamariando” algunas embarcaciones con hachones encendidos, de ahí que Dionisio el Peludo le dijera a Luís --esas luces que vemos, son del barco que no esta esperando--. Entonces Blasino y Marcial, que estaban escondidos, el primero pistola en mano y el segundo con un cuchillo, dispararon y acuchillaron al unísono y sin piedad al ingenuo joven, el cual murió en el acto, arrojando posteriormente su cuerpo al mar. Este terrible asesinato pasó a la historia de la delincuencia como el “Crimen de Quintanilla”.

El Ministerio de la Gobernación y la Dirección General del Cuerpo Superior de Policía, enviaron a Guía a dos inspectores (conocidos en aquella época por policías secretos) llamados Birgot y Ferrer, con el fin de que llevaran a cabo la investigación y esclarecimiento de tan tenebroso crimen. Estos dos policías se hospedaban en la Fonda de Forteza en Guía. Para que colaboraran y los orientaran, en las rondas que solían hacer sobre todo por las noches, por los barrios de Gáldar y Guía, especialmente, la Atalaya, Becerril, Rojas, la Montaña, el Barranquillo y otros lugares donde existían una serie de delincuentes de poca monta, ya que solo robaban para poder comer dada la hambruna existente que tenia como origen el aislamiento internacional al que estaba sometido España, como consecuencia de la Guerra Civil y también de la II Guerra Mundial, fueron elegidos tres excombatientes virtuosos seguidores del régimen franquista, José Forteza León, Maximiliano Domínguez García y Juan Dávila González, los cuales tenían la misión de apoyar a los citados inspectores. La Guardia Civil también estaba llevando a cabo una investigación paralela, recayendo la misma en el Sargento Jefe del Puesto de Gáldar, Berenguer Montesdeoca. La intervención de este miembro de la Benemérita fue trascendental, para el esclarecimiento del crimen, como se vera más adelante.

Los inspectores encargados de la investigación juntamente con sus tres colaboradores, se hartaron de recorrer las zonas citadas pertenecientes a los municipios citados de Guía y Gáldar, hablaban con la gente hasta altas horas de la madrugada, visitaban los burdeles existentes en la Atalaya, Becerril, Rojas y el Barranquillo, pero nadie sabía nada al respecto. Todo este ir y venir lo hacían caminando. Una madrugada viniendo hacia Guía, el inspector Birgot, les dijo a sus acompañantes (parados en la carretera general donde confluyen los dos pueblos), señalando con el dedo hacia Guía, la siguiente frase, con un carácter de elocuente contenido profético: “los asesinos de Luís Suárez, están de aquí hacia arriba, hacia abajo solo hay delincuentes de pequeña monta, carteristas y rateros pero no criminales”

Y no se equivoco, los asesinos eran naturales y vecinos de mi pueblo, personas normales, que hacían una vida familiar tranquila y jamás se saltaban las normas cívicas mas elementales, pero como dice el refrán –la procesión va por dentro-. Solo los más viejos del lugar sabían que Blasino, había sido lugarteniente de Fulgencio Batista, cuando este le dio el golpe de estado a Gerardo Machado en Cuba y que posteriormente estando haciendo el servicio militar en Artillería de costa en Santa Cruz de Tenerife, deserto y huyo nuevamente a la bella isla caribeña.

Habíamos quedado, que a Luís Suárez después de haberlo asesinado lo habían arrojado al mar en la zona de Quintanilla. Dada la situación geográfica y geomorfológica de esa costa llena de pequeños riscales y picudos acantilados y que el batimiento de mar es muy fuerte y bravo, cuando el cadáver broto del fondo hacia la superficie, estaba totalmente desfigurado, la ropa hecha girones y algo picado o mordido por algún pez de importantes dimensiones, por lo que fue imposible reconocerlo. Dada la alarma existente en la familia del joven asesinado, la cual había denunciado su inusual ausencia, se empezó a especular que el cuerpo aparecido en Quintanilla correspondiera a Luís. A tal efecto su cuñado Francisco Pisos Echave, teniente de infantería destinado en Mahon, hubo de desplazarse a Guía, con el fin de comprobar si efectivamente se trataba de el, reconociéndolo por los gemelos de su camisa que a pesar de sus desgarramientos tenia los puños intactos (hacer constar que el reconocimiento no fue muy difícil ya que los gemelos citados había sido un regalo de teniente Pisos a su cuñado asesinado). En aquella época el sofisticamiento criminalístico estaba poco desarrollado no existía la prueba del ADN, ni otras de connotaciones ultramodernas.

La primera pista que indujo a desentrañar y conocer por fin a los autores, de este terrible crimen, fue la obtenida por el Sargento Berenguer ya citado, que como invitado a una boda en la Montaña de Guía, casa la hermana de Dionisio el Peludo, el agente de la Benemérita bailaba con otra hermana del designado por Dionisio el Peludo, la cual tenia muy mala fama dada su vida libertina rayando la prostitución. Aparentemente la forma de bailar de esta con el agente no era muy ortodoxa, por la cual Dionisio el Peludo, le llamo “puta”, a lo que ella le replico de manera contundente, llamándole “asesino”. El Sargento Berenguer conocedor de la relación existente entre la familia Suárez Díaz y Dionisio el Peludo, se quedo con la copla y al día siguiente se lo puso en conocimiento a los inspectores, los cuales a su vez pusieron en antecedentes al Sr.  Juez de Primera Instancia, Don Francisco León Padrón, el cual ordeno a la Guardia Civil del Puesto de Guía, vigilaran al denominado Dionisio el Peludo, siempre bajo la supervisión de los inspectores Birgot y Ferrer, que eran los que dirigían la investigación.

La detención de un vecino originario de las medianías de Gáldar y Guía, cuyo apellido era Salas, marchante de ganado y agricultor, del cual al parecer se habían encontrado pruebas que le incriminaban con el asesinato del matrimonio de Pico Viento, fue determinante. Este hombre rudo, fuerte y honrado como después se acredito, solía visitar a este matrimonio, para cambiar y trapichear con ganado y productos de la tierra.

Tal circunstancia determino que los vecinos del lugar le vieran por las inmediaciones de Pico Viento, presentasen una denuncia en el Cuartel de la Guardia Civil de Gáldar, en su contra, siendo detenido e interrogado en el Juzgado de Guía, donde por desgracia para el, no tenia ninguna coartada que impugnase su visita a este lugar, al menos en las horas que ocurrió el vil asesinato (un matrimonio bastante mayor). Mientras tanto la policía y sus colaboradores seguían investigando, sin que los resultados fueran muy alentadores.   

A Blasino, le gustaba la cacería, tenía escopetas destinadas a tal fin, además de una pistola, perros, hurones y otros enseres propios para la práctica de la cinegética. Llevaba a cabo sus cacerías, en las zonas de medianías y cumbreras de los municipios de Gáldar y Guía, y se le solía ver por Pico Viento. En unas de estas salidas a cazar por estás latitudes acompañado de dos hombres, coincidió con el asesinato allí ocurrido, debido a lo cual alguien denuncio estas visitas a las autoridades, las cuales ordenaron un registro en su industria y posteriormente en su domicilio. Le hallaron pelucas de diferentes colores, pieles de conejos, cepos, etc, pero de momento ninguna –pistola--. Como no pudo explicar para que utilizaba todo aquel material requisado, fue detenido e internado en la cárcel del Partido Judicial de Guía. Compareció ante el Juez, que decreto un auto de privación de libertad preventiva hasta que se aclarara para que usaba las pelucas y los monos encontrados en su establecimiento, e incidiendo el Juez que le aclarase que hacían el y dos hombres más merodeando por Pico Viento el día de autos, especialmente bien entrada la noche ¡ determino su Señoría que cazando a esa hora no podían estar ¡. Todo fue en vano, el tal Blasino, nunca manifestó nada que aclarase, su estancia en el aquel lugar. Don Francisco León, Juez Vitalicio previa consulta con el fiscal y secretario del Juzgado de Guía dicto procesamiento, por lo que siguió internado en la citada prisión. A todo esto el citado Sala, continuaba detenido en la cárcel de Tenerife, y los mas grave para el, es que era considerado el sospechoso de los dos asesinatos, el de Pico Viento y el de Luís Suárez (nada mas lejos de la realidad, como se vera mas adelante).

El impacto mas perturbador, que sin lugar a dudas sufrí, fue la llegada del féretro del que en vida había sido mi amigo, Luís Suárez, a su casa después de haberle hecho la autopsia con el fin de instalar la capilla ardiente. Este lacerante dolor, dada mi corta edad me causaron alteraciones psicológicas, que supere gracias al gran cariño y los consejos que mi buena madre me dio. Era tal la camaradería de los inspectores Birgot y Ferrer, hacia sus colaboradores, que algunas mañanas venían a mi casa a tomar café. Recuerdo un día que así haciéndolo, el agente Birgot le dijo a mi padre: “si te estuvieras afeitando y tu mujer te dijera, ahí fuera hay dos señores desconocidos preguntando por ti, y tuvieras tu conciencia tranquila, se te caería de las manos la navaja, rompiéndose como esta” mi padre le contesto, que no, el agente insistió: “pues esto es lo que ocurrido casa de Marcial, esta mañana”, mostrándole la navaja, cuya hoja estaba partida en dos.

La investigación del Crimen de Quintanilla, fue ardua y complicada, los inspectores encargados del asesinato nunca creyeron en la culpabilidad de Salas. Y seguían investigando. Pero Blasino preso en la prisión judicial de Guía no soltaba prenda, su arrogancia y prepotencia ante los agentes que le tomaban declaración casi a diario era de tal magnitud, que empezaron a pensar ¡ será inocente ¡, de lo que le acusamos, que en principio no tenia relación con el crimen perpetrado en la costa aruquense y si con otras irregularidades, donde entraban las pelucas, las pieles de los conejos y otras cosas que le encontraron en su establecimiento de trabajo.

Mi padre fue de siempre amigo de Blasino, ya que existían lazos familiares que así lo determinaban, por consiguiente solía visitarlo en la cárcel. Un día después de mucho tiempo Blasino, le dijo a mi padre “Juan hoy lo voy a contar todo” y así fue en su comparecencia ante el Juez de ese día, Blasino, soltó por su boca, la autoría de los dos asesinatos el de Pico Viento y el de Luís, inculpo como compañeros de correrías a Marcial, y Dionisio el Peludo, los cuales fueron detenidos inmediatamente. Dos días después en un careo llevado a cabo en la sala de audiencia del Juzgado de Guía, Dionisio el Peludo, se allano y reconoció todo los que había pasado, por el contrario Marcial, negó tal vinculación, entonces Blasino,  muy indignado le solicito al Juez, lo siguiente, utilizando estos términos: “Señoría ordénele a Marcial, que se levante la camisa, y observe una herida de bala que tiene en el costado derecho (una cicatriz), la cual se la hice yo cuando quiso huir de un escenario donde estábamos cometiendo un robo, y le dispare por cobarde”

Efectivamente se comprobó tal indicación observándose que era cierto, a Marcial no le quedo mas remedio que aceptar que había intervenido con Blasino, y Dionisio el Peludo, en todas las fechorías declaradas. Dada las características y el alcance de los delitos manifestados por estos tres facinerosos, el Juzgado de Guía se inhibió a favor de la Audiencia Provincial, la cual siguió con todo el proceso, que se dilato en el tiempo, como consecuencia de una serie de circunstancias que revelare a continuación.

Una vez terminada las actuaciones, de los Magistrados, Fiscales y personal de la Audiencia, se observo una inclinación hacia Blasino, quitándole yerro a su actuación criminal, incluso la prensa local publico que lo iban a poner en libertad. Ante tal disyuntiva la esposa del citado Salas, se refugio en los aledaños de la prisión provincial provista de una pistola, que le intervino la Guardia Civil, preguntándole esta, a la señora que para que la quería, ella contesto: “Estoy esperando que salga Blasino, para dispararle, dado que mi marido lleva algunos años en la prisión de Tenerife, por unos delitos de los cuales no es culpable, siendo el único responsable este señor que dicen va ha salir en libertad”.

Parece ser que quien intervino favoreciendo a Blasino, fue Matías Vega Guerra, que tenia en su bufete, a un cuñado y a un sobrino de este. Enterado el teniente Pisos (cuñado como ya he manifestado de Luís Suárez), solicito los servicios del insigne abogado criminalista José Mesa, el cual requirió a la Audiencia para que le dejase ver toda la documentación relativa al procedimiento, observando que en el enorme tocho, de casi 50 mil paginas, faltaba muchos documentos tales como declaraciones de culpabilidad, autos, providencias, etc, lo que le llevo a presentarse en la Sala de Audiencia constituida en pleno, manifestando con valentía y sin ningún temor, aquella frase que fue portada de los periódicos La Falange y La Provincia, cuyo contenido fue el siguiente: “Esta Audiencia esta corrompida”.

Ante la inminente puesta en libertad de Blasino, José Mesa y el teniente Pisos Echave, intentaron buscar la solución para que se hiciera justicia. Entonces recordaron que Luís Suárez estaba “enquistado” y después de una serie peripecias jurídicas lograron llevar el tema a la Jurisdicción Penal Militar.

El Tribunal de Justicia Militar, se constituye rápidamente, y solicitándole los datos  existentes a la Audiencia Provincial, inician un juicio rápido, que determina la pena de muerte para Blasino, y cadena perpetua para Marcial, y Dionisio el Peludo. Tal sentencia fue ratificada y firmada por el Capitán General de Canarias, el Excmo. Sr. Don José García Escamez e Iniesta. Poco tiempo después, un día que amaneció oscuro y sombrío, Blasino, fue fusilado en el Regimiento de Infantería 50 en la Isleta, por un piquete integrado por Tiradores de Ifni, figurando en el mismo un guíense insigne luchador de Lucha Canaria, Salvador Díaz, conocido en el argot luchístico por el “Pollo de Anzo”. Los otros ingresaron en la Prisión del Puerto de Santa Maria. Marcial, murió en la cárcel, Dionisio el Peludo, regreso a Guía hace mas de 30 años, donde falleció años después de muerte, natural. Esta sentencia produjo un gran malestar en mi pueblo, ya que se produjo una sindéresis. El pueblo de Guía con sus autoridades al frente manifestaron que los tres merecían la pena capital. Salas fue totalmente exonerado y se les pidieron las disculpas pertinentes y murió bastantes años después, debidamente confortado por su familia y por el pueblo en general que nunca dudo de su inocencia.

Este relato queramos o no los guienses forma parte de la historia de nuestro pueblo y como tal hay que aceptarlo. Hace muchísimos años que no se hablaba de este execrable asesinato, que como ya dije al principio se denomino y así figura en los anales de la historia de la delincuencia en Canarias como el “Crimen de Quintanilla”.

Juan Davila-Garcia.

DNI. 43.268.091-P

Maspalomas. 2006.

NOTA DEL AUTOR: Con el fin de no herir susceptibilidades, pues todavía viven muchos familiares de estos tres asesinos, los cito con nombres ficticios, aunque hay unas claras connotaciones en lo que se refiere a su verdadera denominación como son las tres iniciales de B, M, DeP. El resto de los personajes citados se corresponden todos con sus nombres reales.

CERTIFICO.- Que el contenido de este Relato Corto, se ajusta a la más estricta realidad. Y que en el mismo se han dejado de enunciar algún dato por no estimarse de interés. Que no he consultado ningún expediente judicial, ni tan siquiera algún texto relacionado con el mismo (pues no existe nada al respecto). Solo cuento aquí lo que viví y lo que oí a la mayoría de los personajes citados, entre ellos mi padre Juan Dávila-González, colaborador de apoyo, que fue de los Inspectores de Policía Sres. Birgot y Ferrer, y al cual conjuntamente con José Forteza León y Maximiliano Domínguez García (los otros colaboradores), se les reconocieron los meritos contraídos.

NOMENCLATURA:

Blasino = Blas Mendoza Ossorio (a) el Barrabas.

Marcial = Matías el Mosco.

Dionisio el Peludo = Domingo el Palillo.

Fdo. y otorgado – Juan Dávila-Gárcia – NIF. 43.268.091-P.

c/José Carreras num. 1-A, Bellavista – tfno., 928-761427 -

35100-Maspalomas.-

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