Fiesta de San Roque 2007


    Fiesta de San Roque 2007

             Fotos de Pedro Naranjo



Procesión Día de la Virgen 2007


Procesión del Día de la Virgen
             Fotos de Pedro Naranjo



Coro de la Escuela de Música


Coro de la Escuela de Música
             Fotos de José M. Vega



Batalla de Flores 2007


Carrera de cintas y Batalla de flores

             Fotos de Pedro Naranjo



Cabalgata de carrozas 2007


       Cabalgata de carrozas 2007
Fotos de Pachi Rivero, Pedro Naranjo y Antonio Aguiar



Homenaje a Santiaguito (crónica)

Guía tributó un justo y oportuno homenaje póstuno a "Santiaguito
el de la Bodega"

Por Joaquín Rodríguez

En la tarde-noche de ayer día 6 de Agosto, Fiestas de la Virgen 2007,
tuvo lugar el Acto público de un emotivo a la par que merecido Homenaje
a un personaje, que pese la los 33 años pasados desde su muerte, guarda
un personal carisma entre sus convecinos, es más, creemos que su figura
cobra fuerza y vida.
 

Guía tributó un justo y oportuno homenaje póstuno a "Santiaguito
el de la Bodega"
 

 Por Joaquín Rodríguez

En la tarde-noche de ayer día 6 de Agosto, Fiestas de la Virgen 2007, tuvo lugar el Acto público de un emotivo a la par que merecido Homenaje a un personaje, que pese la los 33 años pasados desde su muerte, guarda un personal carisma entre sus convecinos, es más, creemos que su figura cobra fuerza y vida.

La tarde se presentó desapacible, con algo de suave llovizna, a la que hicieron caso omiso las más de 200 personas que se congregaron en la Plaza Grande, ante un escenario elegantemente decorado, con un equipo de proyección multimedia y sin olvidar, entre los arreglos florales, un Timple, instrumento en el que Santiaguito era un artista.

Empezó el acto sobre las 21:15, con la llegada de La Corporación, con su Alcalde a la cabeza y los hijos, nietos y resto de la familia del homenajeado. La presentación corrió a cargo del periodista y escritor Santiago Gil García, nieto de Santiaguito, quien con una corrección y sencillez digna de su antecesor, aunque no exenta de emoción y legítimo orgullo, nos introdujo en el personaje y sus personales vivencias, diciendo de él que: “Vivió la vida tratando de hacer lo que le gustaba”, destacando que dejó mil recuerdos y vivencias reseñando “el olor de su carne mechada, su timple, sus palomas mensajeras, sus pájaros...” pero por encima de todo, “el queso de flor y, claro, la Bodega, que mantuvo vivo y rentable un producto tan nuestro como el queso de Guía”.

Nos recordó que, a lo largo de su vida, Santiaguito se implicó con el pueblo que le acogió desde 1930, llegando a ocupar en varias ocasiones el cargo de Concejal, colaborando con la Iglesia, con el Fútbol, la Lucha, la Colombofilia...

A continuación dio paso a un repaso de la historia de Guía contextuada en esa época, escrita y leída en off por Sergio Aguiar, junto a la proyección de fotos antiguas que nos trasladaron en el tiempo a los que algo de ello vivimos, o se lo hizo vivir a los más jóvenes.

Puso de relieve, Sergio Aguiar, las circunstancias que hicieron posible el carácter comercial de Guía, que fue mercado de la Zona Noroeste, hasta tal punto que se declaró incluso mercadillo dominical, hasta llegar la época de los 70, en que las circunstancias del mercado de exportación cambian y con ello se pierde esa preeminencia.

Destacó también en su exposición, que a pesar de todo ello, la Bodega de Santiaguito se convirtió en todo un referente, primero con él y luego con su hijo Chago y por último, hasta este año, con su nieto Eduardo.

Tras esta lograda y magnífica remembranza historiada, tomó la palabra nuestra Concejala de Cultura, Dña María del Carmen Mendoza, quien de por sí y en nombre de la Corporación, agradeció la colaboración de Santiago Gil Romero por las facilidades dadas en la recopilación de datos, fotos, etc. pero también le agradeció el que por más de 30 años, haya mantenido la Bodega como una institución más de Guía. A Sergio le agradeció la investigación realizada y expuesta. Y por último a Santiago Gil García su colaboración en esta y en cuantas ocasiones ha sido precisa, leyendo como colofón unos versos de su poema recientemente premiado en Teguise.

Dio paso su intervención a una nueva proyección multimedia, en la que con un fondo de timple, se proyectaron fotos que ilustraban distintos momentos no solo de la vida del homenajeado y su familia, sino también de la actividad de la Bodega y de su hijo Chago en la misma, que culminó con un nutrido aplauso.

Ya en este momento sube al escenario el Sr. Alcalde, D. Fernando Bañolas, quien se reafirmó en sus palabras escritas con motivo del movimiento vecinal surgido tras el cierre de la Bodega y que propugna su recuperación. Destacó que no solo se tributaba un homenaje a la persona cuya bonhomía dejó huella, sino también al Empresario ejemplo de laboriosidad, en especial en su entrega a la promoción de nuestro queso, convirtiéndolo en un reclamo no solo entre nosotros, sino por todo el mundo, hasta tal punto que fue y sigue siendo, junto a su Bodega, un reclamo para el turismo

Invitó luego a subir al escenario a sus hijas Mª Eugenia y Toñi, así como a su hijo Santiago, dedicando un recuerdo para Mª Cristina, que falleció hace ya unos años. Les entregó un ramo de flores y un  presente institucional. Santiago Gil Romero, muy emocionado, tomó la palabra, para, en nombre propio y de toda la familia, agradecer el homenaje así como el cariño con que se recuerda a su padre.

Como final, el Grupo AYRES, con Juan Sebastián Ramírez (guitarra), Misael Jordán (timple) e Isabel Padrón (voz) comenzaron a deleitarnos con su arte, al  tiempo que la llovizna se intensificaba. Hemos de dejar constancia que dentro del popurrí de malagueñas, isas y folías, Isabel cantó también en aires de folía, la cuarteta que para este homenaje escribió Yeray Rodríguez, y que dice:

“Santiaguito el Bodeguero
se fue con el regocijo
de ver a Chago su hijo
en el mostrador del queso”

levantando los aplausos de los asistentes, que también, debido a la lluvia, ya se levantaban de sus asientos.

Vista la situación, el Sr. Alcalde decidió trasladar el epílogo y brindis, a los salones del Ayuntamiento, donde el Grupo Ayres, reforzado por Mª Carmen Segura siguió sus intervenciones, mientras se servía un cóctel.

Como no podía ser de otra forma, Toñi Gil no se resistió a la llamada de nuestra música y en especial al sonido del timple, improvisando unas cuartetas en las que también nos recordaba a su padre.

Al finalizar el improvisado concierto, siguió el ratito de expansión, para saludar, felicitar, recordar, etc. Y ya pasaban de las once de la noche...

Para terminar esta apresurada crónica, yo también quiero mostrar mi agradecimiento a Santiaguito el de la Bodega. Aparte de compartir los ya escuchados, le agradezco que en el tiempo, nos haya brindado una nueva ocasión de recordar nuestra niñez y juventud, compartiendo con sus hijos el cariño que siempre nos demostró.

En Guía, a 7 de agosto de 2007.

Joaquín Rodríguez

NOTA:
En esta misma Web pueden ampliar lo relacionado en cuanto a la historia de la Bodega, opiniones ante su cierre, las palabras de D. Fernando Bañolas, etc.
  

VER GALERÍA DE FOTOS DEL HOMENAJE (Pachi Rivero)


VER
ARCHIVO DE FOTOS
 (
cedidas
por Sergio Aguiar)


MAS INFORMACIÓN



Santiago Gil a Santiago Gil

La memoria de una presencia llena de energía

Por Santiago Gil García

Los homenajes, como la vida, son siempre azarosos. A veces
llegan a tiempo y se disfrutan, otras veces no llegan nunca y de vez en cuando
llegan cuando parecía que estaba todo perdido. No creo que nadie vaya por la
vida soñando un homenaje, y el que lo hace lo más probable es que sea un
engreído y un vanidoso que acabará como un petimetre y un pisaverde.
 

"La memoria de una presencia llena de energía"
 
Por Santiago Gil García

Los homenajes, como la vida, son siempre azarosos. A veces
llegan a tiempo y se disfrutan, otras veces no llegan nunca y de vez en cuando
llegan cuando parecía que estaba todo perdido. No creo que nadie vaya por la
vida soñando un homenaje, y el que lo hace lo más probable es que sea un
engreído y un vanidoso que acabará como un petimetre y un pisaverde.
 


 A la vida se viene a vivir y a hacer lo que nos dejan para
tratar de ser felices, y en la medida de lo posible, para irradiar esa
felicidad a quienes nos rodean. Mi abuelo Santiago (Santiago Gil Cabrera,
Santiaguito el de la bodega) vivió la vida tratando de hacer en todo momento lo
que le gustaba. Y ahora, treinta años después de su muerte, nos hemos
congregado en la Plaza Grande para recordarlo y  homenajearlo. De entrada, hay que dar las
gracias a la Corporación que preside Fernando Bañolas, y a la concejala de
Cultura, Mary Carmen Mendoza, por propiciar estos milagros. Y sobre todo por
abrir los actos del pueblo a la gente del pueblo, a todos aquellos que
trabajaron duramente por sacar adelante a los suyos y por ayudar a engrandecer
el lugar que habitaban.

Mi abuelo no descubrió ninguna fórmula química, ni
escribió libros laureados, ni pasó por la universidad. Sin embargo, dejó huella
y aún anda en la memoria de quienes le conocieron, o es una referencia para
quienes nacieron muchos años después y ya sólo escucharon su nombre como parte
del anecdotario guiense. Yo sí le conocí, a lo mejor pocos años, pero los
suficientes como para que su presencia siempre se haya quedado presidiendo
muchos de mis recuerdos de la infancia. Yo de niño lo veía como un hombre
grandullón que imponía por su seriedad y su presencia. Pero luego aquel hombre
se transformaba en mi cómplice de juegos improvisados, me elevaba a los aires
fingiendo que me echaba a volar, o me acercaba a las jaulas para contarme la
vida de cada uno de sus pájaros cantores.

Ya digo que mi abuelo, en apariencia, no era de los que
hicieran prever  homenajes, ditirambos o
reconocimientos futuros. Sin embargo estamos aquí esta noche para recordar su
vida y para devolverle parte de lo que él nos dio a nosotros. Quedó en el
tiempo, sin duda el gran juez inexorable que pone las cosas en su sitio, y dejó
mil recuerdos y vivencias que le han ido sobreviviendo todos estos años. Raro
es el mes en que al pronunciar mi nombre no dé con alguien del Norte que me
relacione con él. Sobre todo entre la gente ya entrada en años. Sobre la marcha
aparecen el olor de la carne mechada que tantos guienses han guardado para
siempre en sus pituitarias, los sonidos de su timple, las palomas mensajeras
que traían los resultados del Tirma, el Ajódar o la incipiente Unión Deportiva
Las Palmas, los cientos de pájaros, los gallos de pelea y aquel mundo que quedó
guardado en la penumbra de una bodega que, quizá cuando ha cerrado, es cuando
más se ha valorado por los miles de guienses que vieron pasar sus días entre
tertulias y tocatas inolvidables. Y luego, claro, está el queso de Guía.

La bodega, que espero que gracias a la iniciativa que
comandan guienses de pro como Antonio Aguiar Díaz, Javier Estévez Domínguez o
Sergio Aguiar Castellano pueda volver a abrir sus puertas, fue durante años uno
de los lugares donde más y mejor se comercializó y se promocionó nuestro
producto gastronómico por excelencia. Fue el esfuerzo de mi abuelo, y luego de
mi padre y mi hermano, junto con el de otros empresarios de la zona como Arturo,
Pineda o Augusto Álamo, el que mantuvo vivo y rentable un producto que por
suerte está a punto de tener una garantía futura a través de la denominación de
origen.

Pero Santiago Gil Cabrera también tomó partido en la vida política
guiense como concejal junto al inolvidable y destacado impulsor de nuestro
pueblo, el alcalde Juan García Mateos. Y no digamos nada de su devoción por el
deporte, por la lucha canaria y el fútbol, por las peleas de gallos, y por todo
lo relacionado con el mundo de las aves, especialmente con los pájaros
canarios, lo capirotes o los pintos. Se tiraba horas y horas tocando el timple
delante de los pájaros, y no sé quién influyó más en quién, porque si unos
cantaban sinfónicos y virtuosos, el otro no le iba a la zaga haciéndonos tocar
el séptimo cielo con sus acordes. Y como ya he repetido, tampoco podemos obviar
sus dotes culinarias, ni su bonhomía, ni el carácter que le asemejaba a
aquellos canariones de antes que cada vez abundan menos por esta isla. Un gran
tipo,  un personaje de los que perduran.
Un buen hombre que supo ganarse el respeto y el cariño de la gente. Y no es que
lo diga yo porque sea su nieto: me lo repiten todos los que le conocieron.
Pocas veces he hallado tanta unanimidad a la hora de hablar de alguien. Uno
siente un orgullo especial sabiendo que lleva genes tan queridos y tan
admirados, sobre todo porque son genes de gente del pueblo, sencilla y
trabajadora, de aquéllos que empujaron el carro con denuedo y sacrificio para
que hoy nosotros pudiéramos vivir un poco mejor.

Al homenajear a mi abuelo se está homenajeando a varias
generaciones de canarios con un jeito y una forma muy especial de afrontar los
tres días que estamos sobre la tierra. Creo que esa condición temporal la
tenían bastante asumida, y por eso supieron tomarse las cosas con humor, casi
siempre socarrón y cargado de ironía, y al mismo tiempo con una pachorra que
frenara la velocidad de los días y de los años; y por supuesto también con
palabras y acordes musicales que ayudaran a volver mágicos e inolvidables cada
uno de los segundos que fueron viviendo. Mi abuelo procedía de la zona de San
Lorenzo, aunque su primera biografía se escribe sobre todo en Arucas. Así como
por parte materna mi condición de guiense se pierde en la noche de los tiempos,
en la paterna jugó mucho el azar, el amor y el espíritu emprendedor de mi
abuelo. De San Lorenzo pasó a Arucas a trabajar con su hermano Juan Miguel Gil,
que regentaba un negocio parecido al que luego abriría mi abuelo en Guía. Allí
conoció a mi abuela, Cristina Romero Betancort. Hablaba antes del amor porque
entre ambos, entre Santiago y Cristina, hubo una apuesta decidida por compartir
destino por encima de frenos familiares o distancias sociales. Llegaron a Guía
y mi abuelo abrió el primer negocio casi enfrente de la posterior bodega, en
donde estuvo la horchatería, en la misma calle Marqués del Muni. Ya en 1936,
azarosamente el mismo día que empezó la malhadada Guerra Civil, el 18 de julio,
abrió la actual bodega con el formato de tienda y bar tan propio de muchos
negocios de aquellos años en los entornos rurales de Gran Canaria. Durante 70
años allí se fue escribiendo buena parte de la historia de nuestro municipio.
Se celebraban alegrías y se lloraban penas.

Mi abuelo Santiago también ayudó en todo lo que pudo a los
más humildes durante la época del racionamiento, y llegó a tener el surtidor de
gasolina en el que se abastecía la mayor parte de los vehículos que se movían
entre La Aldea y la capital. No se hizo millonario. Nunca fue una persona
ambiciosa. Se conformaba con ser feliz y con hacer felices a los demás. Por eso
no lo hemos olvidado. Dejó la huella más indeleble que puede dejar uno sobre la
tierra: la memoria de una presencia llena de energía y de fuerza vital. En su
hija María Cristina (a la que, junto a mi abuela, también quiero sumar a este
homenaje), en Toñi, en María Eugenia, y por supuesto en su hijo Chago (que es
quien ha sabido mantener la memoria de mi abuelo, de hecho creo que sin su
mediación a lo mejor su recuerdo no hubiera perdurado como lo ha hecho),  se mantuvieron algunos de sus más recordados
gestos y la mayor parte de sus valores. Unos valores que de alguna manera
también nos han transmitido luego a los nietos para ayudarnos a ser mejores
personas.

Como decía al principio, esta noche no sólo se homenajea a
mi abuelo. Junto a él están representados en este acto todos aquellos
comerciantes del pueblo que tuvieron
negocio en nuestras calles entre los años treinta y los años ochenta. Eran unas
tiendas con otro encanto, en buena medida por la peculiaridad y la presencia de
quienes las regentaban. Espero que la bodega pueda volver a abrirse como museo
y lugar de referencia para los guienses, y también para los que nos visitan desde
todas partes del mundo buscando el reclamo de un sitio que entre mi padre, mi
abuelo y mi hermano supieron hacer emblemático y tremendamente unido a la
propia personalidad y a la imagen de nuestro casco histórico. Más de treinta
años después de su muerte seguimos hablando de Santiago Gil Cabrera, de “Santiaguito
el de la bodega”, como si estuviera sentado en esta plaza por la que aún
resuenan sus pasos cómplices y cercanos, sin duda eternos. Parafraseando a
Jorge Manrique continuamos hablando “de
aquel que aunque la vida perdió, dexónos harto consuelo su memoria”.  Para seguir recordándolo yo creo que no hay
nada mejor que la música. Dicen los que saben del cerebro humano, y yo creo que
es algo que podría corroborar cualquiera de nosotros, que los olores y la
música es lo que más raudamente nos coloca en el camino de los recuerdos. Si
cerramos los ojos y recordamos aquellos olores que salían desde la cocina del
Siete y se colaban por todo el pueblo veríamos sobre la marcha la sonrisa bonachona
de Santiago Gil Cabrera. También lo podemos encontrar cada vez que suena un
timple llevando acordes de nuestro folclore. Hoy ese honor de llevarnos al ayer
le corresponde al grupo Ayres. Les dejo con su música, la misma música que,
habiendo vibrado en el corazón de nuestros abuelos, se sigue prodigando
milagrosa cada vez que se adueña del espacio y del tiempo de cada uno de
nosotros. Muchas gracias.

NOTA: Texto íntegro del discurso pronunciado con motivo del homenaje póstuno a su abuelo "Santiaguito
el de la Bodega"

VER CRÓNICA DEL HOMENAJE (Joaquín Rodríguez)

VER GALERÍA DE FOTOS DEL HOMENAJE (Pachi Rivero)

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ARCHIVO DE FOTOS
 (cedidas
por Sergio Aguiar)

MAS INFORMACIÓN



Mesa redonda y exposición fotográfica

Mesa redonda y exposición fotográfica
Una visión diferente del Conjunto Histórico

El día 9 a las 20:00 tendrá lugar en la Casa de la Cultura una mesa redonda sobre el 25 aniversario de la declaración de Guía como Conjunto
Histórico.
A las 21:00 se inaugura una exposición
fotográfica monográfica "que comparte el ideal vanguardista de desafiar las normas
establecidas de lo bello para encontrar en nuestro Conjunto Histórico,
otra belleza diferente y oculta" (Javier Estévez).
 Estará abierta hasta el día 19 de agosto.

Mesa redonda y exposición fotográfica sobre el Conjunto Histórico de Guía

El día 9 de agosto, a las 20:00, tendrá lugar en la Casa de la Cultura una mesa redonda sobre el 25 aniversario de la declaración de Guía como Conjunto
Histórico.

A las 21:00 se inaugura una exposición
fotográfica monográfica que, en palabras de Javier Estévez, "comparte el ideal vanguardista de desafiar las normas
establecidas de lo bello para encontrar en nuestro Conjunto Histórico,
otra belleza diferente y oculta".
Estará abierta hasta el día 19 de agosto.

DIÁLOGOS ENTRE LA LUZ Y LA PIEDRA
Una visión diferente del conjunto histórico

Por Javier Estévez

A primera vista, parece innegable que la fotografía es un fiel registro de la realidad. Si la relación del arte con ésta ha sido tradicionalmente privilegiada -y no lo neguemos, también especialmente compleja- en el caso de la fotografía parece especialmente justificada. Las imágenes son verdaderas en cuanto se asemejan a lo real, pero son falsas pues sólo son apariencia. La lectura de la obra de Susan Sontag “Sobre la fotografía”, me ha enseñado la relación de difícil equilibrio que la fotografía mantiene con el arte, el mundo y con la verdad.

Sin embargo, tras esta reflexión, tras la cámara fotográfica, se esconde una verdad incuestionable: somos incapaces de ver la luz. Jamás. Por paradójico que parezca, la luz siempre es invisible e infinita. Aceptada esta premisa, dirijámonos a otra verdad irrefutable: el paisaje visible de nuestro conjunto histórico, el fenopaisaje, no ha sido construido exclusivamente por el ser humano: sin la participación de la luz, nada sería tal y como es: ni sus fachadas neoclásicas, ni sus cornisas barroquizantes, ni sus arcadas tardorenacentistas, ni sus balcones mudéjares, ni sus colores, ni sus texturas, ni sus líneas y volúmenes. Nada. Sin la luz todo sería una irremediable y absoluta oscuridad.

De este modo, se ha establecido en Guía una simbiosis realmente interesante: el Conjunto necesita la luz para hacer visible su calidad histórica y artística y la luz precisa del Conjunto para ser tangible, para manifestar y gritar su existencia. Y gracias a la fotografía podemos ser partícipes y testigos de ese diálogo incesante, de esa conversación secular e inevitable.
Hay veces en los que he pensado que en cierto modo, una fotografía es como un secreto acerca de un secreto; cuanto más te dice menos sabes.
La nuestra es una época de nostalgias y las fotografías promueven la nostalgia activamente. Quizás por eso conmemoramos tantas efemérides y sólo nos atrevamos a justificarlas parapetándonos tras la denominada justicia histórica. Ahora nos toca celebrar la declaración de nuestra ciudad histórica como Conjunto Histórico Artístico Nacional.

En un principio parece terriblemente difícil aportar alguna imagen original de un espacio que ha sido tan intensa y pormenorizadamente retratado. Sin embargo, les aseguro que pocas exposiciones han conseguido construir un discurso tan completo y coherente sobre Guía como lo consigue ésta, mostrándonos aspectos que nuestros propios ojos han sido incapaces de ver. La tarea de estos fotógrafos, inevitablemente aficionados, ha sido sobre todo profética y subversiva. Pero sobre todo, reveladora.

En esta exposición monográfica se comparte el ideal vanguardista de desafiar las normas establecidas de lo bello para encontrar en nuestro Conjunto Histórico, otra belleza diferente y oculta.



Homenaje a Santiaguito

Homenaje a Santiago
el de la Bodega

Guía rinde homenaje a “Santiago
el de la Bodega” en las Fiestas de 2007, hecho que cobra mayor significación al coincidir con el año de cierre de La Bodega, cuya reapertura solicitan cerca de mil quinientos ciudadanos que han escrito con su nombre y apellidos a esta web.
Será el 6 de agosto, a las 21:00, en la Plaza Grande.

Homenaje a Santiago
el de la Bodega
Será el 6 de agosto, a las 21:00, en la Plaza Grande. 

Guía rinde homenaje a
“Santiago el de la Bodega” en las Fiestas de 2007, hecho que cobra
mayor significación al coincidir con el año de cierre de La Bodega,
cuya reapertura solicitan cerca de mil quinientos ciudadanos que han
escrito con su nombre y apellidos a esta web.
 Decía Fernando Bañolas, Alcalde de Guía, recientemente, lo siguiente: "Cuando en el año
1936 se hace cargo de su explotación Santiago Gil Cabrera y, más tarde, su hijo
Santiago Gil Romero, el lugar se convierte en todo un símbolo del pueblo, al
haber conservado, casi sin modificaciones, su estética interior en forma de
antigua tienda-bodega, una auténtica abacería.

  Hace unas
semanas cerró sus puertas la Bodega de Chago, uno de los lugares más
emblemáticos no sólo del municipio de Santa María de Guía, sino de toda la
comarca norte de Gran Canaria. Desde su apertura, a comienzos del pasado siglo,
este establecimiento ha sido durante cerca de cien años un lugar de referencia
cultural, social, turística y etnográfica de todo un pueblo. Cuando en el año
1936 se hace cargo de su explotación Santiago Gil Cabrera y, más tarde, su hijo
Santiago Gil Romero, el lugar se convierte en todo un símbolo del pueblo, al
haber conservado, casi sin modificaciones, su estética interior en forma de
antigua tienda-bodega, una auténtica abacería.

Para aquellos que no
hayan podido conocerla, acceder a ella suponía adentrarse en un lugar donde el
tiempo parecía haberse detenido. Ubicada en un precioso edificio a la entrada
del casco histórico, todo en ella evocaba el sabor de lo antiguo, desde su
mostrador principal, acristalado y construido en mármol y madera, a sus
antiquísimas estanterías que llegaban hasta el techo, repletas de botellas de
vino añejo. Y presidiéndolo todo, en un lugar destacado tras el mostrador,
estaban los cañizos cargados con  queso de flor de Guía. Porque la Bodega de
Chago ha sido, entre otras muchas cosas, una ventana abierta al mundo desde
donde promocionar  este producto único y artesanal, mucho antes de que nadie se
plantease siquiera su valor (hoy consolidado tras la obtención de su
denominación de origen).

Durante décadas, hemos visto como este lugar
era punto de encuentro y parada obligada en el norte grancanario para todas las
personalidades del mundo de la política, la cultura o el periodismo que se
acercaban por una u otra razón a esta zona de la isla. Cuando aún no estaba en
boca de todos como ahora la defensa de nuestra identidad y de nuestras
tradiciones, Santiago Gil Romero, Chago para todos, defendía ya esos valores
desde detrás de su mostrador. Poco a poco, con mucho empeño y tesón, fue
logrando que ese sentir fuese calando en todos nosotros. Por eso ocupa hoy un
lugar tan especial en la memoria sentimental, cercana y más cómplice de los
ciudadanos de Guía y de esta comarca.

Casi sin darnos cuenta, la Bodega
de Chago se convirtió con los años, y hasta su cierre, en un auténtico destino
turístico, un verdadero reclamo para los turistas que llegaban hasta aquí con la
intención de comprar y llevarse a casa un producto artesano, exclusivo y de
calidad. Muchos de ellos, tal vez la mayoría, desconocían que contamos con uno
de los yacimientos arqueológicos más importantes del archipiélago –el Cenobio de
Valerón–, o que aquí nació Luján Pérez –el imaginero más importante que ha dado
Canarias en toda su historia–. Pero a pesar de este desconocimiento, miles de
turistas venidos desde todas partes de la Península y Europa se han acercado
durante las últimas décadas al casco histórico de Guía en busca de la Bodega de
Chago. Porque este lugar posee un valor patrimonial en sí mismo. Es toda una
referencia turística, etnográfica y social. Es un patrimonio excepcional y un
lujo para nosotros haber contado con él y poder seguir haciéndolo en el futuro.

Ahora y ante el anuncio
de su cierre, se ha puesto en marcha, de forma espontánea, un movimiento
ciudadano para reivindicar que este espacio no se pierda, que se recupere y se
proteja como patrimonio de todos los canarios. Como vecino de este municipio me
siento orgulloso de esta iniciativa popular, y como representante ciudadano me
sumaré a esta reivindicación realizando cuantas gestiones sean oportunas para
recuperar y salvar la Bodega de Chago para los guienses, para los canarios y
para todos aquellos foráneos que aún buscan en nuestra tierra un lugar genuino y
auténtico donde se dé valor y se respete la memoria de nuestro pueblo".
AAAAAAAAAAAAA

Fernando Bañolas
Alcalde de Guía



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GALERÍA DE FOTOS
 (
cedidas
por Sergio Aguiar)

MAS INFORMACIÓN


25 años de conjunto histórico

Por Javier Estévez


Comenta
Sergio Aguiar que estamos de enhorabuena. La verdad es que lo sabía
pero no lo recordaba: este año se cumplen los 25 años de la declaración
de nuestra ciudad como Conjunto Histórico Artístico Nacional.
25 años de conjunto histórico

Por Javier Estévez

Comenta Sergio Aguiar que estamos de enhorabuena. La verdad es que lo sabía pero no lo recordaba: este año se cumplen los 25 años de la declaración de nuestra ciudad como Conjunto Histórico Artístico Nacional.

Indudablemente profundizaremos en esta efeméride, además de aceptar encantados la propuesta de Sergio de ilustrar interiores de nuestras viviendas: la cara oculta de nuestra ciudad.

Ahora me gustaría colgar esta perspectiva de nuestro torreón-mirador tomada en la cruz de las calles José Samsó y Lepanto. Siempre que vengo de Pineda, cojo por aquí para ir a mi casa y así poder ver esta visión tan tímida, tan "misteriosa" de este hito arquitectónico. Es bellísimo. Creo que el Conjunto no estará realmente rehabilitado (en cuanto a imagen) hasta que no restauren el torreón-mirador. Por cierto, ¿alguién sabe algo de él?. Creo que José F. me comentó una vez que era una especie de salón de té creado por unos ingleses. Si es un error, es por mi mala memoria, no por la indicación de José F.

PUBLICADO EN EL BLOG DE JAVIER ESTEVEZ EL 24.03.07


Santa María de Guía

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