Video ensayo Las Marias 1986
Enla Escuela Hogar nos reunimos en la víspera de Las Marías 1986, como
todos los años, la que yo denomino "Rondalla Todo Guía", porque
estabamos todos, sin distinción de clase o condición. Bajo la batuta de
Boro el de Rosa y la subdirección de Juan Miguel, el Hijo de Teo, la
Rondalla se reunía de nuevo para cometer los mismos errores musicales
del año anterior, pero con más entusiasmo. Entre los componentes pueden
ver a Kiko el de Fefa, Pepito el de Ana, Antonio Sosa, Juan Luis, Nacho
Arencibia, José Agustín Álamo, Fernando Boyer, y otros muchos que Vds.
mismos reconocerán. Gracias a Pachi Rivero por el documento. Yo toco el contrabajo. Antonio Aguiar.
EL BLOG DE JAVIER. Javier Estevez. Reflexiones
Javier Estévez
[Selección de textos publicados por Javier Estévez en su blog -ya cerrado-, entre marzo y abril de 2007]
REFLEXIONES EN VOZ ALTA (1)
Javier Estévez
entre marzo y abril de 2007]
S U M A R I
O
¡Hoy estamos de enhorabuena! Después de tanto entierro y
funeral, comienzan a llegar las celebraciones que alegran la vida. Hoy se casan
Juan y Celia, mi hermana del alma. Y encima lo hacen de una forma original:
ataviados de trajes típicos, y no sólo ellos, sino que todos debemos ir igual.
Como si fuese una romería , vamos. ¡¡¡Iujujuy!!! estoy pribao!!! ¡Alegría pal
cuerpo!.
Como decidieron hacer de su boda una celebración cargada de
tipismo, era lógico entonces que la invitación a la misma tenía que transmitir
esa concepción. Diseñé, entonces, una tarjeta de invitación inspirada en el
semanario independiente Voz del norte, periódico que se concebía en Guía
y se imprimía en Gáldar por los años 30 del pasado siglo. Recordemos que Juan es
cebollero, y Celia, leche espesa. De esta manera, este enlace reproduce la
dualidad municipal que portaba la extinguida publicación.
Conocí este periódico, gracias a Sergio Aguiar, con motivo de
la inauguración de la Biblioteca Municipal "Miguel Santiago" hace ya unos tres o
cuatro años. El número 81 de este semanario, publicado en el año 1932, recogía
un interesante artículo escrito por el propio Miguel Santiago sobre la futura
"Biblioteca Municipal de Guía".
Gracias a los actuales programas de diseño gráfico, y
partiendo la idea de Sergio, reproduje la portada de ese número, donde se
exponía el brillante artículo del insigne guiense, la imprimé a un tamaño dos
veces mayor que el original, la encuaderné y decidí regalarla a la Biblioteca
Municipal "Miguel Santiago", donde hoy luce expuesta en el recibidor de la
misma.
Como había guardado el archivo diseñado, sólo tuvo que
cambiar la columna central, donde introduje el texto de la invitación, y,
además, modifiqué la dirección y fecha de la redacción e impresión, quitando el
original y poniendo en su lugar la actual dirección de la pareja y fecha en la
que diseñé la tarjeta. El resto, es todo tal y como se publicó en aquel verano
de 1932.
Bueno, me dejo de explicaciones que se me hace tarde y quedan
muchas cosas por hacer. Estoy realmente contento, sobre todo por la felicidad de
mi hermana, pero también porque allí estaremos amigos y familiares, en un
ambiente de alegría, de jolgorio, de parranda. Sin duda alguna, cosas que hacen
que la vida valga la pena.
Sábado 28 de abril de 2007
Il pleure dans mon coeur
Comme il pleut sur la ville
Quelle est cette langueur
Qui pénètre mon coeur?
P. Verlaine
Llora mi corazón
Como llueve en la ciudad
¿Qué es esta melancolía
que atraviesa mi corazón?
Ahora, mientras las rebanadas de pan se inundan de dorado aceite vegetal,
comienza a llover. La lluvia es mi benzodiacepina natural. Me embelesa. No hay
nada más vertical y melancólico que la lluvia. ¿Por qué nos gusta tanto ver
llover? Los románticos evocaban la verticalidad como símbolo de espiritualidad.
¿Habrá sido por describir la trayectoria de la lluvia y la desazón que provoca?
Sabiduría popular:...¡nada!, cómo quien ve llover. La melancolía es la
felicidad de estar triste, escribió Victor Hugo una vez. La lluvia es la alegría
de los tristes. Podríamos pasarnos horas viendo llover, tras una ventana, bajo
un portal. La lluvia estimula querencias olvidadas, dormidas. Es curioso, la
verdad, como si las gotas de lluvia limpiaran y reflotaran recuerdos atrasados.
Mi abuelo, cada vez que llovía subía a la azotea a empaparse. La dicha del
agricultor. Yo creo que nunca tuvo más dios que la lluvia.
Me entran ganas a abandonarme. Gris por fuera. Negro por
dentro.
Jueves 26 de abril de 2007
êcoutez la chanson bien triste.
P.Verlaine
Déjenme
a solas con mi otoño,
con mi árbol de laurel
con mi amargo vino
Ahora
estoy cansado,
muy cansado
de errar siempre,
y siempre vagar por el mal camino,
por veredas
donde no quieren
ni pueden suspirar los espinos.
Déjenme
bajo esta fresca sombra
solo conmigo y conmigo.
Mientras,
espero la llegada de la noche,
mi noche negra y grande,
grande y negra como tu olvido.
¡Déjenme!
Pues quiero ser como el bulbo,
como el gusano,
y vivir bajo la tierra,
y, quizás,
como la semilla recién plantada
en el surco,
esperar al rocío
para espigarme,
florecerme,
y agostar finalmente mi soledad en las eras.
Pero…
¿y esta ilusión?
¿de dónde me ha nacido?
Si yo soy
como el invierno,
férreo, argénteo, oscuro, frío
De mi huye la lava,
la primavera,
el alisio,
hasta la retama…
Amigo,
todo me abandona…
¿y tú?
¡Déjenme!
Déjame, amigo,
que quiero morir,
ahora,
ahora que estoy herido.
Jueves 26 de abril de 2007
Hoy por hoy, los barrancos constituyen el concepto espacial
que globalmente caracteriza el paisaje de las islas, tanto por su
representatividad geomorfológica como por su referencia cultural. En ellos
tienen lugar expresiones de todo lo positivo y lo negativo de la relación del
ser humano con su entorno: desde su extrema y absoluta dependencia para su
subsistencia, hasta su modificación y, en algunos casos, su total transformación
y degradación.
Hasta finales del siglo XIX, treinta y siete barrancos grancanarios eran
corrientes continuas de agua. Entre éstos se encontraban el barranco de Guía y
el barranco de las Garzas. Guía, emplazada sobre una loma con forma de
anfiteatro natural, estaba, literalmente, rodeada de agua y ésta, condicionaba
su realidad. Tanto es así que, por ejemplo, la actual calle Canónigo Gordillo,
se denominó como la calle que baja al barranco de aguas tomar (léase
Pedro González Sosa). Más que un pueblo fuimos una pequeña península.
El paisaje tenía que ser realmente espectacular: los cursos
naturales conviviendo con esas auténticas autopistas para el agua que era la red
de acequias. A lo mejor, más que humanos, los guienses que disfrutaron ese
tiempo de abundancias eran auténticos anfibios, los genuinos hombres-ranas.
Pero como todo en la vida, de repente, se acabó. Ya no hay
nacientes ni manantiales. Ya no hay arroyos ni troneras. Por los barrancos ya no
bajan ni nuestras penas. El agua desapareció y con ella parte de nuestra húmeda
esencia.
La instantánea corresponde a la última vez que el agua bajó
por el barranco de Guía. En el marco de la diapositiva había escrito esta fecha,
enero de 1995; más que un modo de fechar o temporizar mis imágenes, yo
creo que fue una premonición. Hace ya doce años que no baja, ni equivocada, una
gota de agua por nuestros barrancos. Sólo baja el olvido, nuestra indolencia y
basura, mucha basura.
Nunca antes, que yo sepa, había estado tanto tiempo sin
llevar agua el barranco. Nunca antes han estado tan secos y sucios. Hemos
convertidos a los barrancos en espacios desalmados, sin sentido, sin función. Y
lo peor, lo asumimos, no nos preocupa. Nos la pela. Total, ya vendrán
arquitectos foráneos, con gafas estrambóticas, para proyectar espacios
imposibles en ellos y justificar su tropelía con esa frase tan repetida:
hemos creado un espacio conjugando elementos que dialogan no sólo con su entorno
sino con su pasado. ¿Reserva de la biosfera, dicen? Vergüenza de la misma,
es lo que realmente somos. Yo mientras, si me disculpan, sigo cantando. "El
agua por el barranco...."
Miércoles 25 de abril de 2007
Malos tiempos para la juventud; muy malos ¡Pero que aburridos
se han vuelto! El pasado sábado Gloria Betancort organizó una caminata-visita al
Cenobio de Valerón (a las Cuevas Canarias, como dice ella que siempre las
conoció), destinada a dinamizar al colectivo más juvenil (casi infantil) de Guía
y más allá (ella no entiende de fronteras). Se habían apuntado bastantes jóvenes
y no jóvenes, pero por la foto deducirán el resultado. Hubo un tiempo en que
casi todos los jóvenes e infantes de Guía pasaron por los Scouts. Si creen que
soy exagerado, pregunten, pregunten, y se sorprenderán del resultado de sus
pesquisas. Gloria y Maroto, Maroto y Gloria. ¿Quién no estuvo alguna vez a su
sombra?
En mi grupo eramos varias decenas de jóvenes y aún recuerdo
los extraordinarios campamentos que organizaba durante el verano y por otras
fechas repartidas al azar durante todo el año. Así, gracias a ella, muchos
guienses acampamos en la Presa de Las Niñas, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma,
La Gomera, Tenerife, el Hierro, Sierra de Cazorla, Camino de Santiago. Y todo
porque a ella se le cruzaban los cables y decidía llenar su mochila de jóvenes
guienses. Me voy, pensaba, y vaciaba el pueblo de jóvenes. Y así, durante
quince días con sus noches, Guía envejecía considerablemente.
Hasta mi adolescencia nunca visité el Cenobio. Hay dos cosas
de mi infancia-juventud que me producen cierto malestar cuando las recuerdo:
haber descubierto tan tarde este formidable yacimiento y no tener una biblioteca
pública en condiciones hasta los 29 años.
No sé por qué, pero sospecho que muchos jóvenes guienses aún
no conocen el Cenobio de Valerón. Y no tan jóvenes. Ni la Cueva Pintada. Seguro.
Es que ahora llevamos un estilo de vida nórdico, todo el día encerrados en casa.
Cosas de la climatología. En fin, seguramente que terminaremos conociendo el
Cenobio cuando en un viaje a Munich, Liverpool o Frankfurt algunos de sus
habitantes nos muestren fotos de sus vacaciones en Gran Canaria y nos relaten lo
maravilloso y espectacular que les pareció la visita a unas cuevas colgadas de
un risco a las que se accedía a través de una carretera de locos.
Martes 24 de abril de 2007
Siempre me ha cautivado el canto melancólico del mirlo. En
estas semanas están en pleno apareamiento y son más vistosos y melódicos que
nunca. Es la melodía de abril de nuestro conjunto histórico. Al amanecer y al
atardecer, cuando mejor se escucha a la naturaleza, los aflautados cantos de los
mirlos acribillan al alisio. Es impresionante. Esta primavera tardía ha
retrasado el inicio del cortejo de los mirlos, pero por fin está aquí.
Si se le pide a alguien que piense en un paisaje, evocará una imagen de bosques,
montañas, playas... Y, casi seguro, olvidará incluir un elemento esencial: la
banda sonora. A menudo se pasan por alto los sonidos de la naturaleza; sin
embargo, éstos pueden ser tan estimulantes como las vistas más espectaculares.
Recrearse con los ojos cerrados al ritmo de las estaciones. Nunca he escuchado
el silencio total, porque siempre se oye algo. Aunque todo parezca callado, si
se afina el oído, se aprecia el rumor permanente que recorre la ciudad, la
música del aire y la sintonía de las estaciones.
Escuchar el sonido de la naturaleza es un placer que está al
alcance de todos, aunque a veces hacemos oídos sordos y no somos conscientes de
la música que nos rodea. Pueblos, campos, eriales, matorrales, charcas, lagunas,
playas, pinares, poseen un sonido propio y que, además, va mudando a medida que
avanzan las estaciones. Los sonidos de la naturaleza nos hacen percibir el
paisaje de forma mucho más rica y plena y nos pueden evocar sensaciones que no
se despliegan si nuestra contemplación es únicamente desde un punto de vista
visual.
Muchos sonidos están en nuestro interior y cuando los
escuchamos actúan como un resorte atrayendo recuerdos, sensaciones vividas,
paisajes olvidados.
La melodía de un mirlo como canto de amor está muy próxima a
nuestra comprensión; desde luego ésta sirve para solicitar a la hembra, pero al
mismo tiempo hace un alarde hacia los rivales machos diciéndoles ésta es mi
demarcación y ningún otro mirlo, tiene nada que hacer aquí. Cuando un pájaro
canta en primavera, está transmitiendo información sobre su especie y su sexo,
está señalando un territorio y solicitando el apareamiento de una hembra, todo
ello con una firma personal. Será la hembra la que elegirá el macho, aquel que a
través del canto le indique que posee un mejor estado de salud, un mejor
territorio donde alimentar a los polluelos y en definitiva, será una mejor
garantía para la reproducción.
La imaginación del hombre para recrear el sonido de los animales, no sólo
mediante imitaciones o silbidos, sino también a partir de materiales
rudimentarios, queda patente en los variados y asombrosos reclamos de pastores o
cazadores. Precisamente, esta imitación del hombre de los sonidos emitidos por
los animales podría ser una explicación, según los lingüistas, de la génesis del
lenguaje: el lenguaje habría ido evolucionando desde unos sonidos onomatopéyicos
primitivos hasta las formaciones lingüísticas actuales. Al igual que el mirlo,
el primigenio ser humano comenzó a hablar por su necesidad de expresar a sus
congéneros sentimientos y pensamientos apresados en su interior. Quizás el
lenguaje nació de la voluntad humana por decirle a alguien te quiero, por
favor, quédate conmigo, aquí, porque siento que juntos conquistaremos la dicha y
la felicidad.
Y todo, quizás, gracias a los mirlos, nuestros primeros
poetas.
Lunes 23 de abril de 2007
No estoy muy seguro si fue Sir Arthur Evans, arqueólogo y
poeta, quien acuñó esa famosa frase que otorga belleza a la ruina, pero esta
condición, este estado de la materia y del espíritu, es una de las grandes
preocupaciones de los redactores de la Revisión del Plan Especial de Protección
y Reforma Interior del Conjunto Histórico de Guía, más conocido por su acrónimo:
PEPRI. Hace unos meses trabajo bajo las órdenes del arquitecto y prohombre Juan
Luis Monzón Verona, para mejorar sustancialmente la carne y piedra de nuestro
Conjunto. Es un trabajo apasionante, la verdad, y me considero un afortunado por
trabajar con él y más en este espacio, "mi geografía".
La ruina es la carcoma que silenciosamente va devorando y
destruyendo nuestro patrimonio inmueble y mueble. Analizando el estado de
conservación de todos los elementos que componen nuestro Conjunto Histórico, es
sorprendente advertir el elevado porcentaje de inmuebles en estado de ruina, a
pesar de su fachada "intervenida". Es como quien padece un cáncer pero se
maquilla para minimizar sus efectos externos. Creo que no encuentro un símil más
apropiado. Y no es momento de buscar culpables (esa fatídica tradición
judeocristiana que se repite hasta tres veces en las homilías: por mi culpa, por
mi culpa, por mi grandísima culpa), porque no los hay. La ruina es elemento
indisociable de nuestra dimensión temporal. Tiempo y ruina son juez y parte de
una misma sentencia. Sin embargo, contamos con un elemento a nuestro favor: la
calidad de una gran parte de los materiales que conforman nuestra hacienda
arquitectónica (léase nuestro patrimonio). Esta cualidad ha permitido que la
acción pergeñada a realizar sea restaurar o rehabilitar y no restituir.
La amplitud o elasticidad que ofrece el Conjunto Histórico de
Guía para propuestas de revitalización en su seno y periferia es realmente
amplio, sorprendente. Todas y cada una de ellas se tratarán de exponer en una
amplia maqueta que en unos días comenzaremos a confeccionar y que se expondrá
para análisis de toda la población guiense y alóctona. Es curioso, pero con
posterioridad, cuando en los albores del documento se ilustren los componentes
del equipo redactor, deberá figurar sin duda alguna, la ilusión, porque en este
proyecto nos inunda a todos.
Viernes 20 de abril de 2007
EL OTRO LUJÁN
¡Qué curioso!,esto es como el cometa Halley que nos visita
cada 70 y tantos años; en unos pocos metros cuadrados tenemos dos lujanes Si,
si, que ya sé que el viejo se muda para la Casa de La Cultura, pero, por ahora,
el paisaje es el que es, ¿o no? Sinceramente, a mí me gusta muchísimo el nuevo
Luján, moderno, con cierto aire altivo, de genio; este luján tiene alma,
personalidad, geito, como dirían los nuestros, descansando en una
equilibrada peana de acero cortén, aprovechando la base de cantería de la vieja
e ignota fuente. Lástima la piedra blanca. Recuerdo que hace unos años hubo
césped, un prado de gramíneas vegetando en medio de la piedra gris y fría de
basalto. Un bonito contraste. Una lástima que no se conservara hasta la
actualidad. Además, la situación es perfecta: mirando al reloj, su dádiva al
pueblo de Guía, y al Templo parroquial como si quisiera velar noche y día,
invierno y verano, por sus esculturas que viven en el interior. Ya me imagino la
próxima semana santa, el reencuentro de Luján frente a frente,cara a cara, con
su Dolorosa, con su Cristo atado a la columna, con su Cristo del Huerto, tras
una separación de casi dos siglos...
Un secreto: me dará cierta tristeza perder de vista al viejo
Colón, qué digo, Luján. (el subconsciente me falla, lo siento). En cierto modo,
es un hito inexcusable de mi paisaje vital. ¡Je!, ahora flota en mi memoria
aquel episodio en el que un viejo amigo (entenderán el anonimato), borracho como
una cuba, se subió hasta el busto de Luján y sentose a horcajadas frente a él.
La postura era un poco provocativa, la verdad, pero el viejo Luján,
afortunadamente, es de piedra en todos los sentidos. Lo gracioso fue que estuvo
más de una hora platicando con él. Bueno, bueno, más que conversación fue
soliloquio. O cuando juntábamos, durante las largas y frías noches guienses, dos
o tres bancos en torno al viejo busto y nos daban las mil y quinientas hablando
y hablando sobre cosas intrascendentales, imprecisas y perecederas. Mientras, el
único sonido era el ulular del alisio subiendo y bajando calles, el mesurado y
blando tañido de las campanas que nos recordaba, a modo de pepito grillo,
nuestra indolencia por regresar; pero siempre seguíamos allí, enfrascados en el
rítmico chasquido que producían las pipas al liberarlas con nuestros dientes de
su salada carcasa, y el grillo, que en su eterna esquina cantaba su eléctrica y
monótona canción (que se llama soledad...)
Por cierto, ahora que se ha cerrado definitivamente el duelo
Luján - Colón, pregunto yo: ¿que hubiese sido lo ideal, busto o escultura a
cuerpo entero? Es broma, es broma.
Jueves 19 de abril de 2007
¡Ohhh!, ya estoy aquí de nuevo, tras el brevísimo paréntesis
vacacional. En fin, es nuestra condición: aceptar el carácter finito de la
existencia humana, aunque la desdeñemos por puro vértigo o simple olvido. Es la
vuelta de un renovado temporal, mi particular rentrée. Vengo con ganas, la
verdad, y para muestra un botón: tengo pensado entrevistar a los candidatos ,
como definen en la prensa local, a los alcaldables, de nuestro municipio,
exprimir (es decir expresar bajo presión) y plasmar sus propuestas para nuestro
conjunto histórico. Veremos que nos ofrecen para ver con posterioridad qué
consumimos. Es justo. Espero que accedan. También tengo previsto entrevistar,
por la onomástica de nuestra geografía histórica, a quienes fueron actores de
tal reconocimiento en el año 1982, que curiosidades al respecto, haberlas,
haylas.
Bueno, los dejo, que las peroratas a esta hora de la
madrugada son más propias de programas estilo "Hablar por hablar", que para este
blog. Me alegro de volver a verlos. Siempre lo haré.
Antes, les regalo esta instantánea de alguien a quien aprecio
mucho: Pepe Artiles. Fue alumbrador de tantos pasos nuestros durante nuestra
infancia y juventud. ¡Si hombre!, el acomodador del cine, recordarán todos.
También es cierto que a tantos de nosotros, frecuentemente de allí nos (me)
echó. Y con razón. Quién no recuerda las sesiones de las cinco de la tarde
infestada de mocosos que iban al cine más a gritar, a armarla, que a ver a Bruce
Lee dando patadas sin tino a cuarenta mil chinos malos y feos como una
palabrota. La verdad es que yo no recuerdo ni una sóla película de entonces, sin
embargo, aún retengo muchas imágenes de otras escenas, la mayoría prohibidas,
filmadas por mis ojos y proyectadas posteriormente en la pantalla de mi memoria.
También fue (y creo que aún es) pintor por vocación individual de nuestras
casas, de nuestras ahora reinventadas y redescubiertas fachadas. Pintada, no
vacía, está mi casa, pintada del color de las grandes pasiones y desgracias
cantaba un joven Miguel Hernández. Paisanaje puro de nuestro conjunto histórico.
Autenticidad sin ambages. Así somos y no lo podemos evitar.
Miércoles 18 de abril de 2007
CERRADO POR VACACIONES
Creo que me tomaré unas vacaciones. Por lo tanto, estaré sin
publicar nada en este blog hasta el 18 de abril, día en que me incorporo al
trabajo, que es donde cuelgo todo. Nos veremos por el pueblo, pero estaré
inactivo. Les sugiero en este tiempo de ausencias leer el fascinante serial de
Música de papagüevos, escrito por Santiago Gil y publicado en
www.guiadegrancanaria.org.
Es auténtica delicattesen. Historia humanizada de Guía. Historia reciente, pero
magnífica y bellísimamente contada. Les dejo. Ciao. Ahi va un poema nacido en un
naufragio.
AHONDO
"la vida sólo se comprende hacia atrás"
Kierkegaard
¿ Aún recuerdas?
Me voy pero me llevo.
La muerte no es mi fin, es mi principio.
Nacer para seguir imaginando ciudades enterradas.
Y así, aceptaba que en mi paisaje
sólo vegetaran los "imagino, sucede y ojalá".
Ya me veía de nuevo
bebiendo hectolitros de soledad
empujando fugazmente los otoños.
Y me irritaba la pendular caída de la hoja.
Y me iba despidiendo de los supermercados,
las calles y las eras.
Mientras, desfilaban ante mí
las ruedas, los hombres y las estrellas.
Preguntaste entonces:
"Los árboles reviven su primavera;
¿y nosotros?"
Otra vez sin saberme ni encontrarme.
Vuelvo a escribirme, a mí mismo.
Tanteando mis adentros.
El papel: mi espejo, mi reflejo.
Si no,
¿cómo seguir?
Viernes 6 de abril de 2007
Aplicando la premisa básica del reduccionismo, podríamos
describir nuestro conjunto histórico como un ordenado amasijo de carne y piedra.
Sobre ésta última, la piedra, mucho se ha escrito, muchísimo. De la carne, a
parte de las reiteradas y consabidas biografías de "nuestros célebres", varios
autores exponen originales anécdotas e investigaciones sobre más personajes en
www.guiadegrancanaria.org. . Y heme
aquí, tratando de ampliar la baraja, con mis letras, contribuyendo a enriquecer
nuestro paisaje y paisanaje.
Desde que me mudé a San Roque, rápidamente me llamó la
atención la conversación tranquila y amable de Guillermito Domínguez, a quien
cariñosamente apelan "el alcalde de San Roque". Detrás de esas gafas (más que
lentes parecen ventanas donde se asoman unos ojillos risueños, todavía
infantiles) y ese andar de sarapito con las manos siempre en los bolsillos, se
refugia una de las memorias más admirables que he conocido jamás.
Una de mis aficiones es reconstruir el paisaje antiguo de
Guía. Es como hacer un puzzle en el que cada pieza procede bien de viejas
fotografías, bien de descripciones aportadas por personas. La ausencia de
imágenes las suplo buceando en los recuerdos personales. Y con Guillermito se
pueden realizar puzzles por décadas. Es más, por el nivel de detalle de sus
descripciones, podríamos pintar un óleo de Guía con un nivel de detalle propio
de la escuela flamenca, a lo Jan Van Eyck. Su recuerdo es un prodigio. Sin duda
alguna, tiene una grandísima capacidad de observación y de retención. Enorme, de
verdad.
Dicen en África que cuando muere un anciano es como si se
incendiara una biblioteca. Guillermito es un almacén de sabiduría. En sus
anaqueles cerebrales aún se muestran de forma ordenada y nítida sus vivencias, y
antes de que prendan y el viento esparza aleatoriamente sus despojos, vale la
pena reunir y catalogar su memoria. Y en eso estamos...¡Mil gracias, Guillermito!.
Jueves 5 de abril de 2007
Hubo un tiempo en el que la vida campaba en las calles, o
mejor, las calles canalizaban la vida. Hoy, en cambio, la vida se precipita por
ellas. Todo se hacía sobre el adoquín: los juegos, las ventas, las charlas y
discusiones, el amor, la muerte. La calle educaba. Le debemos tanto.
Esta instantánea la tomé el domingo por la tarde en la calle
donde vivo, la calle de Enmedio, hoy en día conocida como Pérez Galdós. A la
altura de la panadería de Antonia, jugaban alegremente a la pelota Ancor y sus
amigos. La calle está cerrada por obras, y evoca pues imágenes hoy en día
díficilmente imaginables. Hay que ver: se prohiben los coches y vuelve la vida a
las calles.
Estas obras nos permiten redescubrir la verdadera dimensión
de las mismas, porque sólo se pueden medir sin coches. ¡Han visto que anchas
son!.
Para mi, los coches son a las calles como la viruela a la
piel.
Pasear por estas calles ahora cerradas al tráfico es un
verdadero juego para nuestros sentidos. El caminar placentero por el centro de
las mismas permite descubrir perspectivas originales de las fachadas; nos deja
oir sonidos actuales contaminados por el volumen alto de la televisión e
imaginar sonidos antiguos, como el andar rítmico y sonoro de las bestias, los
ganados trashumantes balando y discurriendo velozmente por ellas, oler el
sofrito de las comidas mientras suena el tañido de las campanas anunciando el
angelus, husmear y perseguir el rastro del café recién hecho.
Aprovechen que la vida vuelve a la calle, hasta que regresen
esos motores que en nombre del progreso y de la comodidad, han expulsado
nuestros sueños lejos del adoquín.
Miércoles 4 de abril de 2007
Sergio Aguiar Castellano me hizo llegar este texto, fruto de
una concienzuda investigación que realizó días pasados, acerca del origen e
identidad del busto ubicado en la Plaza Chica o Plaza de Luján Pérez, y que
viene a colación debido a la próxima inauguración de otro busto al guiense Luján
Pérez con motivo de los actos que celebran la efeméride de su nacimiento.
Reproduzco textualmente (es decir, copio y pego) el texto enviado por Sergio a
este blog.
El 13 de febrero de 1931 el pleno del Ayuntamiento de Guía de
Gran Canaria, que por entonces presidía como alcalde Francisco Ayala
Jiménez,acordó denominar a la hasta entonces Plaza del Mercado, que acababa de
ser reformada, como Plaza Luján Pérez, a la vez que acordaba erigir un monumento
con el busto del imaginero guiense. Para ello la corporación municipal encargó a
Gregorio López Martín, conocido artísticamente como Eduardo Gregorio, el citado
busto, ya que en Guía se le conocía por la obra que había realizado en la
Iglesia Parroquial de Santa María de Guía, pues era sobrino del párroco Dr. D.
José Martín Morales que estuvo como tal hasta el Jueves Santo del año 1935 en
que falleció.
En noviembre de ese mismo año de 1931 el Pleno acordó que se
comunicara a Eduardo Gregorio preste la mayor actividad posible en la ejecución
del busto de Luján Pérez que se le tenía encomendada. Pasan los meses y el 2
abril de 1932 podemos leer en el acta del pleno: "que si bien el nombre de
Mártires de Jaca que se dio a la Plaza de Luján Pérez por acuerdo de 24 de abril
del pasado año estaba inspirado en principios de justicia, cree la comisión que
se debiera restablecer su primitiva rotulación por tratarse del lugar donde se
ha de emplazar muy en breve el monumento acordado por ese mismo Cuerpo al
insigne estatuario hijo de esta Ciudad D. José Luján Pérez…" Sería en agosto de
1932 cuando se vuelve a tratar el asunto en el pleno del día 14, esta vez se
acuerda autorizar al alcalde adquirir de D. Domingo Medina, por la cantidad de
mil pesetas la piedra labrada necesaria para el basamento del busto, "en cuyo
precio se entiende entregada dicha piedra a pie de obra".
En el Pleno de 25 de noviembre de 1932 el alcalde informa que
el artista D. Gregorio López entregó el busto que la corporación le encargó del
"afamado escultor hijo de Guía Luján Pérez y que la municipalidad oportunamente
acordó colocar en la plaza de su nombre como homenaje que se tributa a su
memoria" y añade "el busto a su juicio es una verdadera obra de arte y así lo
reconocen cuantas personas de buen gusto lo han examinado, por lo cual propone
se felicite al autor efusivamente. El Ayuntamiento así lo acuerda por
aclamación".
Por último el 9 de diciembre de 1932 el alcalde propone al pleno "se señale el
jueves 15 del actual para el acto del descubrimiento del busto que el escultor
D. Gregorio López ha hecho del insigne artista guiense D. José Luján Pérez cuyo
basamento está ya terminado, y que para darle mayor solemnidad a ese importante
acontecimiento, se invite al Excmo. Sr. Gobernador Civil de la provincia,
Presidente del Cabildo Insular y Autoridades locales a quienes se obsequiará en
la casa Capitular con su refresco".
Y así fue, tal y como se recoge en el periódico "La
Provincia" del martes 13 de diciembre de 1932, el encargado del discurso
inaugural del busto de Luján Pérez fue el periodista y escritor Domingo Doreste
Rodríguez, "Fray Lesco", del que casualmente Eduardo Gregorio hizo varios
bustos.
Como conclusión y tras la lectura de las actas de los plenos,
y de la prensa del momento, solo cabe decir que en aquel momento se inauguró un
busto de Luján Pérez .Esa "leyenda" o bulo, por denominarlo de alguna manera,
que dice que el busto era de Cristóbal Colón, aparentemente no se sostiene;
quizás haya datos que digan lo contrario, pero hasta el momento nadie los ha
puesto encima de la mesa.
Lunes 2 de abril de 2007
Nunca sabré el por qué, pero ésta era la procesión que más le
gustaba a mi padre. Imagino que podría ser porque era en la que más participó
siendo joven, pues me contaba que iba con sus amigos a cortar las ramitas de
olivos macho y palmas, para después ponerse a venderlas en la puerta de la
iglesia por "cuatro perras". Una forma de sacarse un dinerillo, para boberías.
El caso es que yo, en mi indolente olvido de las tradiciones
eclesiásticas, salía de mi casa hoy domingo con ánimo de comprar "El País",
cuando me encontré la plaza de San Roque "hasta las tachas". Y todo el mundo
bien vestido. "¿Qué pasa aquí?, pregunté. "La procesión de la Burrita" me
contestaron, sorprendidos por mi ignorancia, en la tienda.
Independientemente de mi condición agnóstica, decidí hacerle
una foto desde mi azotea a la procesión, y entonces me acordé de una anécdota
muy hilarante que sucedió hace ya unos buenos años: una mujer de Guía, muy dada
ella siempre a decir sin tapujos lo que piensa, se encontraba en la entrada de
la iglesia parroquial hablando tranquilamente con varias personas sobre un tema
que ahora no viene a cuento. De repente, interrumpe la conversación un llamativo
BMW que, a velocidad muy lenta, aparca entre la iglesia y la Plaza Chica. Al
apearse del lujoso coche, nada menos que un cura, la mujer, ni corta ni
perezosa, y haciendo honor a su fama de parlanchina le espeta al sacerdote:"¡Hay
que ver, Jesús entró en burro en Jerusalén y otros lo hacen en Guía en un
flamante BMW!" . Es fácil de imaginar al cura, ruborizado, entrando al templo
sin ni tan siquiera desear buenos días a los parroquianos que allí se
encontraban.
Cosas de pueblo, que diría el otro. Disfruten del domingo,
que rápido se apaga.
Domingo 1 de abril de 2007
Beethoven, Debussy y Bizet, menudo plantel ¡Qué
gustazo!,¡maravilloso! menudo conciertazo, la verdad. Discúlpenme, es que uno se
emociona cuando disfruta de esos momentos dulces y a ¡dos minutos de tu casa! La
flauta y el piano, el piano y la flauta, tremenda simbiosis. Sonidos que nacen
induvidualmente para enlazarse en el aire armoniosamente y generar una melodía
tan perfecta que entra en tu cuerpo como una cerveza fresca en un día de calima.
Invención humana, para sorpresa de nuestro género. La música, lenguaje
universal, primario y primigenio, esperanto natural y espontáneo, estímulo de
vida. No se puede vivir sin ella, ¡jamás!
Mis sinceras felicitaciones a quienes concibieron esta semana
de la música en el Teatro Viejo. Así da gusto vivir. De verdad. No cesen en su
empeño de llenar nuestra vida de música. Por favor.
....Y recuerden: hoy concierto de inauguración del XIII
Encuentro Internacional de Guitarra Clásica en el Teatro Viejo a las 20:00
horas. Por cierto, y no es broma, les sugiero que lleven abrigo, porque el
alisio sube muy rápido y frío por la calle del Teatro. ¡Cómo está soplando estos
días!, hacer del invierno en los albores de la primavera;¡Ay clima, clima, quién
te ha visto y quién te ve!
Viernes 30 de marzo de 2007
Ayer (¡por fin!), comenzaron realmente los actos de
conmemoración y celebración del 250 aniversario del imaginero guiense José Luján
Pérez. Habrá un chorro de actos, ponencias, presentación de libros, conciertos,
colocación de bustos, etcétera, etcétera, etcétera, que culminarán con la magna
exposición lujaniana.
Y comenzaron con buen pie. La conferencia ilustrada de ayer,
a parte de ser original, muy original, fue amena y muy didáctica. Un acierto
total. Lo peor: la impuntualidad de la gente. Seguimos siendo los mismos, la
verdad. No cambiamos ni queriendo. Hay que ver (¿tendría Néstor razón?)
En fin, también hay programas de manos y carteles que
informarán al respetable de todos los actos a celebrar. Disfrútenlos, que para
cuando no haya actos ya protestarán, ya protestarán....
Aquí tienen un vínculo para acceder (sin usar papel;¡esto si
que es ecológico!)
http://www.santamariadeguia.es/LUJAN250.htm
Jueves 29 de marzo de 2007
XIII ENCUENTRO
DE GUITARRA CLASICA
Este viernes comienza uno de los eventos culturales más
consolidados de los que se celebran en el Conjunto Histórico a lo largo del año:
el encuentro de Guitarra Clásica "Ciudad de Guía". Ya van por la XIII edición.
El programa de cursos y conciertos es amplio, variado y muy interesante. A parte
de los numerosos carteles y programas de mano que pululan por nuestra geografía,
pueden encontrar más información en
www.santamariadeguia.es/guitarra.htm.
De este modo, debo corregir un dato que introduje. El
concierto del coro de voces adultas de la Escuela Municipal de Música y Danza no
será mañana viernes, sino el sábado. Quien tiene boca, se equivoca, y quien usa
internet, también.
Bueno, disfruten, que quién sabe, a lo mejor mañana ya no
estamos. Ya saben a lo que me refiero.
Jueves 29 de marzo de 2007
CAMINO AL TEATRO
No todo en nuestro Conjunto Histórico es cantería,
arquitectura, escultura y urbanismo. Nuestra ciudad ofrece una multitud de
pequeños rincones sorprendentemente hermosos. Y lo mejor: variables a lo largo
del año. Ayer, de camino al teatro, me tropecé con esta magarza equilibrista. En
curiosa lucha con la gravedad, la primavera no resbala en ella, sino que la
viste de hermosa floración blanca. Un regalo para los ojos. Es el premio a los
que nos gusta caminar y observar el ritmo vital de nuestra ciudad, que a pesar
de su carácter perenne todo el año, tiene sus cadencias y sus caprichos. Los
iremos descubriendo en este blog.
¡Y sonó el cello y el piano en el Teatro Viejo! No sé por qué
me engancha tanto el sonido bronco y melancólico del cello, pero desde pequeño
me embriaga, me seduce y conquista. Además, me sorprendió gratamente la
respuesta del público. Bastante audiencia. Hoy tocará mi profesora de piano,
Lourdes, y por supuesto, iré a escucharla interpretar varias piezas. ¿Se
apuntan? Sí, sí, sé que está haciendo bastante frío, pero la música enciende y
calienta el espíritu. Ustedes verán.
Jueves 29 de marzo de 2007
Esto furula, si señor. Es, sin duda alguna, la cara amable de
internet. Cambaletiao es un blog magnífico donde un grupo de amigos cuelgan
fotos espectaculares, amigos con una energía "nuclear", bufff, vaya ritmo que
tienen. Es de esos "sitios" de visita obligatoria cada vez que uno cliquea dos
veces en la e grande del escritorio. Visita no recomendada, obligada. Es una
imposición. Visítenla, háganse un favor. Ellos nos lo han hecho a nosotros: nos
han sugerido exprimir al máximo el conjunto histórico. Retratar todo lo
retratable de nuestra ciudad. ¡Maravilloso! De paso, colgamos (procedente de su
blog) esta foto de nuestro primer cementerio, ahora convertido en pequeño
jardín, en el lateral de la iglesia parroquial. Foto de cambaletiao, por
supuesto. Ahh!, se me olvidaba: el vínculo para acceder se encuentra, tanto en
el título de este comentario como en el apartado donde expongo mis webs y blogs
favoritos.
¡Mil gracias a cambaletiao! (Tono). y larga vida a esta
"virtual amistad".
Miércoles 28 de marzo de 2007
¡Madre mía! a este ritmo, quemamos el Teatro Viejo, la Casa
de la Cultura y la Biblioteca.¡Arde Alejandría!. Vaya semanita nos espera...
Quien opine que en Guía no se hace nada, esta semana deberá permanecer calladito
y mirar para otro lado. A la ya semana de conciertos de profesores, (mañana
miércoles sonará el cello, mi instrumento favorito) se suma una magnífica
conferencia y recital musical (con obras de Mozart) a cargo de Pedro Schlueter y
José Batista. Versará sobre la conmemoración del 250 aniversario del nacimiento
de nuestro querido Lúján Pérez. ¿La hora? Comenzará a las 20.15...¡sean
puntuales, por favor!.
Pero ahi no termina todo. El jueves, la guiense Ángela Ramos,
que no sé quien es, por ser sincero, presenta su libro de poemas "Amores de
asalto". La presentación correrá a cargo de Erasmo. También comenzará a las
20.15. Igualmente, ¡puntualidad!.
Y el viernes el concierto del coro de adultos en la iglesia
parroquial. ¡Más que Guía, ésto parece Viena!...Si seguimos con este intenso
programa, propongo nominar a Guía Ciudad Europea de la Cultura 2008.
¿no querías viento?...¡ pues echa la cometa! (vox populi).
Martes 27 de marzo de 2007
LA EPÍSTOLA
Pues ya ven, al participar en un concurso siempre se abre una
posibilidad de ganarlo. Parece que al jurado le gustó mi microrrelato y miren
ustedes por donde, resulté premiado. Para quien quiera leerlo sólo basta con
clicar arriba, donde dice La Epístola. Un saludo.
P.D. ¡anímense a participar en las iniciativas, carajo!
Lunes 26 de marzo de 2007
Esta es la foto del cartel de la Semana Santa de este año. Es
una perspectiva original hecha en la Capilla del Calvario del Cristo atado en la
columna y la Dolorosa detrás. Me gusta mucho por haberla realizado sin flash,
con trece segundos de exposición. El encuadre puede ser mejor, indudablemente,
pero me parece que ha sido un acierto haberla hecha con exposición, sin flash.
¿Por qué?. Porque con el flash, le aplicaría luz de frente, y bastante
artificial, que homogeneizaría el primer plano, en cambio la luz lateral de la
iglesia (ver sombras de las estatuas), a parte de ser más cálida que la del
flash, imprime volumen en los cuerpos, creando una sucesión de planos iluminados
y sombríos que realzan la anatomía del cristo. Además, me gusta el brillo de la
luz en el cuerpo, naturalizándolo.
Es curioso, nunca me había detenido a observar las estatuas
de Luján, y al realizar la fotografía y analizarla, me he percatado de lo
maravilloso, de lo natural y real de la imagen del Cristo atado a la
columna:¡las venas que recorren el haz de su mano están increíblemente
conseguidas!
Creo que debería "acercarme" más a Luján; espero entonces esa
magna exposición de su obra. Será un buen punto de partida.
Domingo 25 de marzo de 2007
Comenta Sergio Aguiar que estamos de enhorabuena. La verdad
es que lo sabía pero no lo recordaba: este año se cumplen los 25 años de
la declaración de nuestra ciudad como Conjunto Histórico Artístico Nacional.
Indudablemente profundizaremos en esta efeméride, además de
aceptar encantados la propuesta de Sergio de ilustrar interiores de nuestras
viviendas: la cara oculta de nuestra ciudad.
Ahora me gustaría colgar esta perspectiva de nuestro
torreón-mirador tomada en la cruz de las calles José Samsó y Lepanto. Siempre
que vengo de Pineda, cojo por aquí para ir a mi casa y así poder ver esta visión
tan tímida, tan "misteriosa" de este hito arquitectónico. Es bellísimo. Creo que
el Conjunto no estará realmente rehabilitado (en cuanto a imagen) hasta que no
restauren el torreón-mirador. Por cierto, ¿alguién sabe algo de él?. Creo que
José F. me comentó una vez que era una especie de salón de té creado por unos
ingleses. Si es un error, es por mi mala memoria, no por la indicación de José
F.
Sábado 24 de marzo de 2007
VER TEXTO COMPLETO EN MODO IMPRESIÓN
Nélida Beltrá Picó, pintora
Nélida Beltrá Picó, pintora
Nélida
Beltrà “descubrió” sus aptitudes para la pintura hace escasos años a
partir de cuyo momento se puso bajo la tutela del afamado acuarelista
de esta isla Pablo Martín Madera de quien recibe todavía sus
enseñanzas. Los cuadros de esta artista ofrecen un colorido
extraordinario y una técnica que refleja las enseñanzas de Martín
Madera que la tiene entre sus más aventajadas discípulas.
Nélida Beltrá Picó, pintora
Nélida
Beltrà “descubrió” sus aptitudes para la pintura hace escasos años a
partir de cuyo momento se puso bajo la tutela del afamado acuarelista
de esta isla Pablo Martín Madera de quien recibe todavía sus
enseñanzas. Los cuadros de esta artista ofrecen un colorido
extraordinario y una técnica que refleja las enseñanzas de Martín
Madera que la tiene entre sus más aventajadas discípulas.
Hasta el momento, Nélida Beltrà ha realizado las siguientes exposiciones individuales y colectivas:
2001. Real Club Náutico de Gran Canaria: Exposición colectiva de los alumnos de Martín Madera.
2002. Centro Comercial LAS ARENAS. V Concurso de Pintura Canaria con motivo del Día de Canarias.
2002. XII Bienal de Arte de Teror. Fue seleccionada una acuarela suya titulada “El patio de las Dominicas”.
2003. Galería “Arte Canario”. Exposición colectiva organizada por la Asociación de Acuarelistas de Las Palmas.
2004. Real Club Náutico de Gran Canaria. Exposición de cuatro alumnas de Pablo Martín Madera en la que presenta 14 acuarelas sobre diversos temas.
2004. Casa de la Cultura de Firgas. Exposición colectiva organizada por la Asociación Canaria de Acuarelistas.
2005. Galería “Arte Canario”. Exposición colectiva de la Asociación Canaria de Acuarelistas.
2005. Exposición individual en la Casa de la Cultura de Guía de Gran Canaria con motivo de sus fiestas patronales.
2005. Exposición colectiva organizada por la Asociación Canaria de Acuarelistas en el Club Náutico en homenaje a Siro Manuel
2005. Exposición colectiva de la Asociación Canaria de Acuarelistas en el Círculo Mercantil
2006. Exposición individual en los salones del Club Natación Metropole.
2006. Exposición de Acuarelistas Canarios en el Museo de Historia de Agüimes.
2007. Exposición de la Asociación Canaria de Acuarelistas en el C. N. Metropole.
2007. Exposición de la Asociación Canaria de Acuarelistas en el. R. C. Náutico.
2007. Exposición de los alumnos de Pablo Martín Madera en el R. C. Náutico.
2007. Exposición individual en la Casa de la Cultura de Guía con motivo de sus fiestas patronales.
NélidaBeltrá Picó, aventajada alumna de Pablo Martín Madera, presenta en esta exposición de Guía 25 acuarelas con los más
diversos temas, destacando, por supuesto, los referidos a esta ciudad, como son
el “Mirador” de la casa del callejón de León, la torre del reloj y el rincón de
la puerta lateral de la
Iglesia, ermita de San Sebastián.
Setrata de la segunda exposición de esta reconocida acuarelista, pues en
las fiestas patronales guienses de 2005 ya realizó otra muestra en la
misma Casa de la Cultura e igualmente organizada por su Ayuntamiento.
También muestra diversos
paisajes rurales de Gran Canaria y de La Graciosa. Los
cuadros de la artista ofrecen colorido extraordinario y una técnica que refleja
las enseñanzas del famoso acuarelista Martín Madera, de quien todavía recibe
clases.

Espléndida acuarela sobre el “Mirador” situado en una casa del callejón de León, en Guía
Pelos con historia

PELOS CON HISTORIA
Por Santiago Gil
la luna. Era pelo y había que cortarlo cada cierto tiempo. Esa era
nuestra única certeza. Ahora me he vuelto más metafísico y en cada pelo
que pierdo, además de la congoja por una posible calvicie, hay mucha
reflexión sobre el paso el paso del tiempo y sobre lo que vamos dejando
atrás.
Música de Papagüevos II

Santiago GilYo de niño no sabía que el pelo crecía casi al ritmo de la luna. Era pelo y había que cortarlo cada cierto tiempo. Esa era nuestra única certeza. Ahora me he vuelto más metafísico y en cada pelo que pierdo, además de la congoja por una posible calvicie, hay mucha reflexión sobre el paso el paso del tiempo y sobre lo que vamos dejando atrás. Además de recuerdos, dejamos pelos. De alguna manera son un presagio del polvo que seremos, una parte de nosotros que queda a merced del viento o de los vertederos. A lo mejor por eso, a partir de una cierta edad, nos da tanta pereza cortarlo.
Con cada nueva pelada no hacemos más que seguir los ciclos de la propia naturaleza. Nos hemos acostumbrado a desprendernos de los pelos sin gorigoris y sin llantos funerarios. Desde niño nos llevaban al barbero y nos dejaban la cabeza como una pista de aterrizaje. Para que el efecto aerodinámico fuera más creíble nos decían que nos pasaban el avión por la nuca. Siempre pensé que era verdad que el motor de aquella máquina era el de un avión. Nunca me atreví a mirar. Por una vez hacía caso y me quedaba quieto y con los ojos cerrados, supongo que soñando mil aventuras a bordo del boeing que venía a recoger mis pelos y a volar sobre mi cabeza todavía llena de pájaros y de sueños.
Nosotros elegíamos los barberos –todavía no habían pasado a llamarse peluqueros- según el tiempo que tardaran en cortarnos el pelo. No daba igual la estética, por lo menos antes de los trece o catorce años, y lo único que buscábamos era salir corriendo cuanto antes para la calle. Yo me pelaba, según las prisas o las cercanías, en la barbería de Juan Fernando que estaba en esa maravillosa calle escalonada que conduce al cine Hespérides, o con Fidel en el Siete. Fidel era el moderno y Juan Fernando el clásico, y de eso se daba cuenta uno por los aparatos, el diseño de las peluquerías y hasta por las propuestas de pelada que nos ofrecían. Alguna vez me pelé también en una maravillosa barbería que estaba en la Plaza de San Roque regentada Juan. También recuerdo la estampa cotidiana y conservada en el tiempo de la barbería de Facundo en la trasera de la iglesia. En todas ellas había un porrón de agua helada, sobre todo en las más antiguas. Llegábamos sudorosos en busca de un agua que no es verdad que fuera insípida. Es mentira que el agua sea insípida, por lo menos cuando se recuerda nunca lo es.
Los barberos de antes nos pelaban mientras conversaban con muchos compañeros de tertulia, sobre todo en la peluquería de Juan Fernando y Juan el de La Atalaya. Uno aprendía lo suyo manteniéndose callado y escuchando. Se comentaban las noticias de los periódicos y las últimas cuitas del pueblo, y la radio estaba todo el rato actualizando la información de los parroquianos. Se hablaba despacio, y de fondo sólo se escuchaba el traqueteo incesante de las tijeras y las voces pausadas de quienes sabían que tenían todo el tiempo del mundo para pergeñar una idea o dar con la metáfora perfecta, aun cuando la mayoría no supiera lo que era una metáfora.
Nosotros nos mirábamos concentrados en el espejo calculando el tiempo que quedaba para salir corriendo. Generalmente eran nuestros padres los que ya habían dado las consignas previas de nuestras peladas. Ni siquiera las pagábamos nosotros. Llegábamos, nos asomábamos, y si no había nadie nos poníamos en manos del barbero. También nos gustaba esperar ojeando las revistas, o leyendo los carteles antiguos y las marcas de los distintos recipientes que había por todas partes. Nos encantaba la proliferación de aparatos antiguos, que seguro que habían pertenecido a abuelos, bisabuelos o tatarabuelos de los barberos que esquilaban nuestras testas frondosas.
También queda el olor. Los olores no se pueden escribir. Se recuerdan y se comparten con quienes los descubrimos. Cada barbería tenía su propio aroma particular, olores a espumas y colonias, a marcas casi todas desaparecidas que más que perfumar te condenaban de por vida a ir por el mundo llevando un aura olorosa indeleble. No eran nada sutiles aquellos olores de entonces. De alguna manera era el propio olor de los tiempos que vivíamos, un aire algo carca y poco delicado que luego acababa mezclándose con el olor de la cera de las velas de las iglesias y con tabacos de acres y densas humaredas.
Buena parte de nuestras miradas quedaron atrapadas para siempre en aquellos grandes espejos, algunas veces mezclándose con antepasados nuestros de los que ni siquiera habíamos tenido noticias. Es mentira que no permanezcamos en los lugares por los que vamos pasando: los espejos nos atrapan y nos mantienen en el azogue con la misma cara y los mismos gestos de entonces. Lo que pasa es que no nos vemos. Aún no tenemos capacidad para atravesar los espejos y adentrarnos como Alicia en otros mundos. Pero estamos por ahí dentro, seguros y a salvo, y además recién pelados y perfumados de arriba abajo.
Lo que sí me he preguntado siempre es qué se haría con cada uno de nuestros pelos. Quedaría poco literario pensar que eran tirados a la basura. No lo creo, entre otras cosas porque antes todo acababa teniendo su utilidad. Supongo que nuestros pelos estarán metidos en cojines o colchones de muchas casas del pueblo, o a lo mejor sirvieron de abono para las tierras y nos los terminamos comiendo en el corazón de las papas o de las piñas de millo. La estampa es hermosa y casi cinematográfica: un niño rodeado de pelos recién cortados en una barbería con olor aroma de otros tiempos. Parecía como si fueran pelándonos como a una cebolla hasta llegar al centro, pero el centro es muy aburrido, y con cada pelada yo creo que nos estaban robando pequeñas unidades de ensoñación e inocencia. Ahora vas a la peluquería y te dejas trasquilar asépticamente por cualquier anónimo amañado, y ya te da lo mismo el espejo en el que te miras, y lo que hagan o dejen de hacer con tus pelos. Sin embargo, si lo piensas, sigue habiendo algo mágico en cada una de esas renovaciones capilares, una especie de atavismo que nos mantiene unidos al salvaje que fuimos (o que seguimos siendo). García Márquez decía que veníamos al mundo con los polvos contados. Estoy de acuerdo. Pero también llegamos con las peladas numeradas. Y da igual que te quedes calvo prematuramente o que te dejes el pelo a lo Bob Marley. Ya de niño nos fueron arrancando la fuerza (¡y mira que nos advertían con lo del rollo de Sansón y Dalila!) y buena parte de la magia con cada una de las peladas. No nos dábamos cuenta, pero nos estaban trasquilando el sentido común de nuestros sueños y de nuestras benditas inocencias. A lo mejor por ahí es por donde nos viene buena parte de nuestra malhadada alopecia cotidiana.
Septiembre de 2007.
Diseño gráfico de José Miguel Valdivia.
YO, A MI CUERPO, Domingo Rivero

Sección dedicada a la poesía escrita por guienses

Domingo Rivero, uno de los grandes

Sección dedicada a la poesía escrita por guienses
Domingo Rivero,
uno de los grandes
YO, A MI CUERPO
¿Por qué no te he de amar, cuerpo en que vivo?
¿Por qué con humildad no he de quererte,
si en ti fui niño y joven, y en ti arribo,
viejo, a las tristes playas de la muerte?
Tu pecho ha sollozado compasivo
por mí, en los rudos golpes de mi suerte;
ha jadeado con mi sed, y altivo
con mi ambición latió cuando era fuerte.
Y hoy te rindes al fin, pobre materia,
extenuada de angustia y de miseria.
¿Por qué no te he de amar? ¿Qué seré el día
que tú dejes de ser? ¡Profundo arcano!
Sólo sé que en tus hombros hice mía
mi cruz, mi parte en el dolor humano.
NOTA: Extraído del libro: Domingo Rivero: Yo a mi cuerpo
Transcripción: Javier Estévez
Referencia de la obra:
Cuadernos del Acantilado, 21
Poesía
ISBN: 978-84-96489-60-8
64 páginas - 7 €
Donde poder comprar el libro
LO QUE HAN DICHO DEL POETA Y SU OBRA:
"La humanísima, cálida, y clara poesía de Domingo Rivero nos descubre nada menos que un corazón fraterno, un hombre a la altura del hombre, y desde luego a un notable posmodernista al que será ya imprescindible recordar en las antologías".
Luis Antonio de Villena, El País, Babelia
"Mínimo e inmenso puñado de versos memorables."
José Luis García Martín, ABC, Las letras y las artes
"Leer este libro es una experiencia reconfortante, es acercarse a una sabiduría que está en extinción y nadie protege."
Raúl Rivero, El Mundo
«Estamos ante un poeta de tanta honestidad como modestia, y todo sabe en él a veraz. Se despierta en el lector entonces un natural y cálido acercamiento. Y eso es lo que todo poeta auténtico desearía que le pudiera suceder.»
Francisco Brines. Ed. Acantilado
Diseño gráfico de José Miguel Valdivia.
España trágica. Erasmo Quintana

En
la vieja Piel de Toro, que es como también se conoce a la España
peninsular, son innumerables los pueblos en los que el principal
protagonista de sus fiestas es el toro bravo, sin perjuicio de
variantes como esos en que bárbaros tiran desde el campanario de una
iglesia a una pobre cabra, o colgarse el lugareño de un ave intentando
no caer al agua, pues el animal está atado a una cuerda, y es de ver
cómo se refocilan viendo cuánto aguanta antes de desplomarse llevándose
consigo la cabeza.
Erasmo QuintanaEn la vieja Piel de Toro, que es como también se conoce a la España peninsular, son innumerables los pueblos en los que el principal protagonista de sus fiestas es el toro bravo, sin perjuicio de variantes como esos en que bárbaros tiran desde el campanario de una iglesia a una pobre cabra, o colgarse el lugareño de un ave intentando no caer al agua, pues el animal está atado a una cuerda, y es de ver cómo se refocilan viendo cuánto aguanta antes de desplomarse llevándose consigo la cabeza. Es la España trágica, esa que corre delante de una manada de toros con evidente peligro de sus vidas; otros le adosan a su cornamenta dos bengalas encendidas y la fiesta es ver cómo se encabrita la bestia presa del pánico embistiendo a todo lo que se mueve.
Recientes noticias que nos llegan de las últimas y frecuentes cogidas sufridas por Cayetano Rivera Ordóñez (va la tercera en dos meses y la última grave), uno de los hijos de Paquirri, refrescaron mi memoria sobre algo que tenía escrito hace veintidós años con este mismo título. Allí decía que la todavía, no sé porqué razón, llamada “fiesta nacional” –termina siempre convertida en un matadero- se había cobrado una nueva víctima, esta vez la vida de un joven, casi niño e ilusionado torero. José Cubero “El Yiyo” se llamaba. Murió con el cuerpo y con el alma que le tocó en suerte vivir orteguiano, “su drama”. Murió absurdamente, con el asta hendida en el flanco y el corazón empitonado. Absurdamente, sí, porque absurdo y estúpido es morir haciéndole cabriolas a la muerte. La parca entra en las plazas de toros sin pagar, pero pudo tal vez “El Yiyo” no morir de haber sido mucho más resolutiva su cuadrilla, arrojándole el trapo a la cara de la fiera llamada “Burlero”, pero, humanos al fin les dominó el miedo.
Pronto saltó la macabra noticia –igual que hacía un año había ocurrido con Paquirri- sobrecogiéndonos; tanto patetismo doloroso e impotente de familiares, aficionados y amigos es insoportable al ánimo, presenciando las imágenes servidas (tras un morboso y exhaustivo alarde profesional de los medios), en este caso por los servicios informativos de televisión, pudimos ver a un aficionado que en su delirio exclamaba: - “¡Asesino, que lo mató un asesino!”, y se estaba refiriendo al toro. Pero, ¿qué dice este loco? La fiereza bruta e instintiva no puede ser asesina; tan solo se defiende de quien, ¡ay!, le da muerte. No, el toro, casta y bravura, en tan buena lid no podía tener mejor y más digna muerte que aquella de morir matando. El otro, su oponente “torero”, merced a la acción del bicho logró traspasar la mítica linde que separa su existir más radical de la nada, el “ser” vital del “no ser” en una suprema pirueta. Embrujo y magia del toreo, aseguran, están precisamente en el juego –dialogado- a muerte de la bestia con la inteligencia; y no hubiera impactado, arraigado tanto en Hemingway, de no ser por el desprecio –calculado siempre- del torero a la muerte. El joven Cayetano Rivera tal vez está tentando demasiado la suerte en el arte de Cúchares, pues aunque poner en sumo peligro la vida es ser torero por definición, no debería tentar la buena estrella durante mucho tiempo. Repárese en que se está jugando la propia existencia en cada lance, y que la llamada “vergüenza torera” no vale una vida.
La “fiesta de los toros” es de las pocas cosas que en este país se han mantenido casi como en sus orígenes salvo alguna variación tal –por ejemplo- en la suerte de rejones (el picador). Para comprobarlo basta leer en “Sangre y Arena” de Vicente Blasco Ibáñez, sus páginas describiendo con detalle la lenta agonía del pobre caballo, sus vísceras sanguinolentas colgando y ensangrentando la arena. Hoy puede verse la misma recua con una malla protectora puesta, con el consiguiente alivio que supone no ver más sangre. Y es que la España inveteradamente trágica no puede estar sin sangre, sin “olor a sangre” y sin violencia. ¿Es el latino ibero-mesetario-carpetovetónico? ¿Es de una hechura, que si el decurso de la realidad histórica no le ofrece el sobrecogerse ante el drama, temblar ante la tragedia -griega-, o sentir muy hondo el pálpito de la emoción fuerte exponiendo su propia vida, entonces él va y se lo fabrica convirtiendo en redondel las plazas? En ello, ciertamente, puede radicar el hecho de haberse mantenido incólume durante centurias, desafiando el tiempo, esa brutalidad y violencia suma elevada a la categoría de “fiesta nacional”.
Erasmo Quintana Ruiz
Septiembre-2007
Epílogo espontáneo de Las Marías 2007
Epílogo espontáneo de Las Marías 2007

Por Javier Estévez.
Hasta
hace unos 5 millones de años, durante el Mioceno, donde hoy resiste el Conjunto
Histórico de Guía, se explayaba la costa
norte de la isla; tal es así, que los riscos de la Montaña de Guía eran prodigiosos
acantilados batidos por un mar inconcebible y donde se concentraba un rumor
extinguido de olas quebradas.

Por Javier Estévez.
Hasta
hace unos 5 millones de años, durante el Mioceno, donde hoy resiste el Conjunto
Histórico de Guía, se explayaba la costa
norte de la isla; tal es así, que los riscos de la Montaña de Guía eran prodigiosos
acantilados batidos por un mar inconcebible y donde se concentraba un rumor
extinguido de olas quebradas. Tras la pacífica y contundente retirada del
océano miocénico y hasta hace unos 500 años, donde hoy se yergue un ordenado amasijo de carne y piedra declarado Conjunto
Histórico Artístico Nacional, campeaba
un soberano bosque de palmas, acebuches, almácigos, dragos y sabinas. Desde
hace 196 años, cada tercer domingo de septiembre vuelven a encontrarse en sus
antiguos dominios, mar y monte, bucio y
rama, mioceno y holoceno.
Si Guía
tuviese tiempo propio, calendario municipal, el primer día del año estaría
reservado para el lunes siguiente a las Marías. Sería inevitable. De este modo,
hoy los guienses estaríamos inaugurando el año 197 de nuestro particular discurso
temporal.
Tengo que confesar que nunca me han gustado los lunes en
los que desembocan inexorablemente Las Marías. Me producen una aguda desazón y
hasta cierta desorientación. Son terribles. Sufre el pueblo una invasión poderosa de silencio y
resaca, que acosa y derrumba todas las horas consumidas durante el fin de
semana, como si fuese la reparación justa y necesaria por interrumpir los
humanos los dominios seculares del sigilo.
La 196a edición del voto de Vergara
contó, por primera vez, con una representación institucional de Gáldar, primera
y última capital de la antigua Canaria. Es de celebrar, que duda cabe, pues el
voto original, el de la
Montaña que alguien en los programas de las fiestas está
empeñado en alomar, contó con las
lágrimas y la esperanza de los paisanos, azorados por la ansiosa langosta, de
Caideros, Saucillo, Fagagesto, Luzana y otros caseríos de las medianías
galdenses. A la 196a edición de Las Marías no acudió, como siempre,
el alisio, escondido perennemente en septiembre tras las colinas amarillas y
agostadas de los cortijos. Su ausencia refuerza su condición de viento ateo y
haragán.
Sin un viento que lleve en sus manos viajeras los vítores,
agradecimientos y reconocimientos a quien se le atribuye el insecticidio
milagroso y liberador, no queda más remedio que conjugar pulmón y bucio y
extraer ese sonido tan marítimo que hasta los barcos lo imitan cuando parten
hacia la nostalgia y el olvido.
Tanto sonaron este fin de semana las caracolas que por las
calles circuló un viento anónimo con olor a mar remoto y pródigo. Uno cierra
los ojos y aún puede escuchar el fragor marino de las caracolas, oler
conjuntamente los abrojos submarinos y el aroma violento y pulmonar que
desprenden las ramas desgarradas de los eucaliptos sin patria. Yo cierro los
ojos y aún vuelvo a ver la silueta de mi padre insuflando arrebatadamente
huracanes y tempestades a una caracola tan vieja y ruda como el mar que la
parió.
Pocas fiestas son tan rústicas como las Marías. La ciudad
se sacude su condición urbana para que el campo irrumpa brutalmente en su geografía. De repente, brotan árboles
frutalmente adornados de entre los adoquines, los balcones son sembrados con
tal profusión que se confunden con huertos imposibles y cercados verticales y Nicasio Guerra seduce delicadamente a la
primavera para que durante unas horas haga con la fachada de la iglesia lo que
en abril hace con los ciruelos. Con el permiso de un verano moribundo, los
ripios, las cornisas y los paramentos estériles se transforman en valles fértiles
donde despuntan arrebatados plumachos, descolladas esterlicias, quiméricas flores
de mundo, anturios de rojo fluorescente y helechos del precámbrico por su
dimensión. Más que un templo parece un jardín sin gravedad.
A mí me da igual que La Rama, la fiesta de los Ramos, las Marías, o la
extendida Fiesta de la Rama
en las Marías sea más antigua, más reciente
o más populosa que otras celebraciones de guardar. A mi me seduce por su
sencillez rural, por su poética emotividad, por su paisaje delicado, por sus
olores, por sus sonidos y por las lágrimas que arrebata del alma basáltica de
muchos guienses de votiva confesión.
Que la
vida los bendiga. Hasta el año que viene y… ¡Feliz 197 a todos!
Gáldar asiste por primera vez a Las Marías de forma oficial
El alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, es el primer representante legal de nuestro querido municipio vecino que asiste a la Romería de Las Marías. Al tiempo que nos sentimos agradecidos, formulamos un deseo: que el año próximo esté también presente el municipio de Moya, y así hasta 2011, aniversario que deberíamos celebrar los tres municipios que imploramos a la Virgen en 1811 para que trajera la lluvia que acabara con la plaga de la cigarra.
Fotos Las Marias 2007 (JM VEGA y otros)
1.000 fotos de La Romería 2007
|
|
|
|
|
|
|
|
![]()
|
|
|












