La costa de los espejos rotos



REFLEXIÓN SOBRE EL LITORAL DEL NORTE GRANCANARIO

La costa de los espejos rotos




Por Juan Luís Monzón Verona
Arquitecto urbanista

 

HOMENAJE AL INGENIERO ENRIQUE
COPEIRO

 


Hace varias
semanas asistí a las exposiciones de

la Bienal
de Arte de Venecia 2011. Tras muchas visitas a diversos pabellones y ya
cansado por la repetida decepción de las no propuestas, encontré en el
Pabellón Coreano en el que exponía el artista mediático Lee Yong-Baek, su
obra “Espejo Roto”
,
interesante y sorprendente demostración de las tendencias en video arte, que
relataba en pantallas que simulaban espejos, roturas ruidosas e impactantes
a los sentidos, y entre sus múltiples lecturas además de su mero disfrute,
trata de la compleja relación que existe entre la realidad y la ilusión lo
que invitaba a hacer una reevaluación y reflexionar.

Reflexión sobre el litoral del norte grancanario

LA COSTA DE LOS ESPEJOS ROTOS

Por Juan Luís Monzón Verona

Arquitecto urbanista

Homenaje al ingeniero Enrique Copeiro

Hace varias semanas asistí a las exposiciones de la Bienal de Arte de Venecia 2011. Tras muchas visitas a diversos pabellones y ya cansado por la repetida decepción de las no propuestas, encontré en el Pabellón Coreano en el que exponía el artista mediático Lee Yong-Baek, su obra “Espejo Roto”, interesante y sorprendente demostración de las tendencias en video arte, que relataba en pantallas que simulaban espejos, roturas ruidosas e impactantes a los sentidos, y entre sus múltiples lecturas además de su mero disfrute, trata de la compleja relación que existe entre la realidad y la ilusión lo que invitaba a hacer una reevaluación y reflexionar.

 

Mi reflexión, fuera obviamente de la intención del artista, debido a su semejanza plástica, me trasladó, quizás ingenuamente, a un lugar y un territorio en el que nos reflejamos todos los que aquí hemos nacido, La Costa Norte de Gran Canaria que rememora siempre mi niñez en aquel característico mar de lavas, bañadas por laminas de agua especulares, pues ya alguien la llamó hace años “La Costa de los Espejos” y me pregunté de repente si algún día éstos volverían a relucir en ella, en un continuum interminable o seguirían como espejos quebrados del mismo modo que  se quebraban de repente en la exposición de Yong-Baek.

La respuesta fue inmediata, pues al volver a la isla me hicieron notar los resultados de los litigios judiciales sobre algunas propuestas proyectuales que supuestamente iban encaminadas a la   recuperación de este espacio mágico. Tuve la necesidad pues de hacer una breve reflexión sobre ello y que modestamente sirva como mi pequeño homenaje y admiración de alguien que dedicó toda su vida a la recuperación de esta clase de espacios especulares y del que en los últimos años de su vida tuvimos el honor de conocer y participar de la sensibilidad de  algunos de sus proyectos, algunos de ellos sin realizar, que fue el Ingeniero de Caminos Enrique Copeiro, pues unió como pocos,  gran conocimiento técnico y poesía desbordante.


Experimento diariamente el trasiego matutino en mi vehiculo hacia el Norte, todavía con la mente algo dúctil y difusa después de la experiencia nocturna del sueño. Pero no soy ajeno a la percepción fugaz de imágenes que quedan fijadas de modo aleatorio como una irregular y desordenada sucesión de diapositivas en gris o color, aunque tengo una dificultad incomprensible de acoplarlas en sucesión ordenada e incluso  de encuadrarlas en un punto concreto de ese desvencijado y sufrido territorio. Si que diviso y sitúo ante este febril paisaje suburbano de la Isla los dispersos de luz y esplendor de los espejos que nos ofrece el océano en su encuentro con las coladas de lava derramadas en el comienzo de los tiempos,  pero  todavía visibles.


El trayecto presenta un aire desolador, casi como un paisaje después de una batalla: los muros semidestruidos se presentan sobre los taludes conformados por la decisión de una pala excavadora…. Alguien ha pintado los restos de paredes, no se si para intentar camuflarlas o   simplemente se trata de una gamberrada. Miles de carteles anunciadores e indicadores, públicos y privados se agolpan a lo largo del trayecto, como en las Vegas.   


Eriales explanados con basura y desolación enturbian mi visión de los todavía bellos muros de piedra seca de las terrazas al pie de las escarpadas montañas y que poco a poco desaparecen en el tiempo bajo el disimulo y la codicia de algunos dueños que han perdido la memoria. Quisiera abarcar en una sola lectura todo este controvertido corredor hasta llegar a Guía pero es imposible, incluso después de veinte años de diario trasiego.

Pero este histórico y característico escenario, todavía está vivo, desea cambiar y recobrar su memoria. Me anima la gente que pasea por las veredas entre los escombros del paisaje destruido, o que pedalea en bicicleta por los arcenes incluso a pesar del peligro de morir atropellado o  de ser incluso empujado por un vehículo osado, al mar. Por el espejo retrovisor observo a los incansables surferos preparándose para adentrarse en el mar y buscar “la ola” desnudándose impávidos y sin más remedio, junto a la camioneta que les sirve de apoyo, justo al borde de la vía rápida por la que transito. Pero no es ningún  afán de exhibicionismo lo que produce este involuntario espectáculo  sino es la carretera la que se acerca al pie del risco  como una serpiente  obscena, que juega un verdadero papel de  “voyeur”,   en actitud soberbia, pues quiere además verse reflejada en las superficies especulares que el mar le ofrece, presumida, narcisista y con cierta ostentación como la bruja del cuento, esperando la contestación susurrada del mar acerca de  su belleza aparente y  que todos los días la besa cuando sube la marea……

Por eso, ya los espejos no reflejan el cielo azul, ni el vuelo de la gaviota rasante que raya su superficie. Solo reflejan un universo negro del betún o asfalto, que cada década va teniendo más y más amplitud:…: “Me dicen que es para que llegue más raudo a mi destino”.


Uno se pregunta que el espejismo brumoso en el que se ha convertido la Costa pudiera reflejar de nuevo, algún día aquellas imágenes oníricas expulsadas de los espejos, de nuestros sueños, tras la aparición del recuerdo reconstruido y planificado imaginariamente primero y materialmente después.


Pero cuál puede ser la estrategia para conseguir que los espejos vuelvan a revivir, no como espejismos sino en un verdadero   armónico suceder de acontecimientos  reales y sensibles  que conformen un continuum desde el propio Rincón a San Felipe, rescatando del pasado sus invariantes como si se tratara de la exhumación de un arqueólogo. ¿Ha respondido favorablemente la planificación estratégica  a este anhelo? 


La respuesta en cualquier caso es negativa pues no hemos logrado si quiera ultimar su planificación. ¿Está el problema en las reglas del juego previas a la planificación, en los planificadores, en los gestores públicos?


Muchos profesionales del urbanismo nos adentramos un día en una dura, larga pero siempre inacabada   cognición y aprendizaje de aquellas reglas, aunque algunos como yo, con esa añadida tardanza consubstancial a nuestras limitaciones intelectuales a todo lo profundo y esencial  de un complejo mundo que llamamos “Urbanismo”, casi como un “Vía Crucis”, llenos de gozo y de dolor a la vez, apropiándonos de forma  gradual, paso a paso de la escatología mental que te confirma el conocimiento del sistema de planeamiento de nuestro azotado escenario isleño. Con cierto sufrimiento, por los continuos cambios e incluso con cierto toque de beatitud pues parecía una experiencia mística, casi poesía articulada en prosa, que te confería,   una vez adquirida,  una discreta aureola de santidad.


Así mismo, el  abrupto trabajo y espera por la “ordenación definitiva” de nuestra Costa de los Espejos que debía de ser conseguido en el marco de ese aparentemente ejemplar conjunto de reglas que nos habíamos impuesto, donde se  proponía el arranque de ese magma de escorias betúnicas que serpentea caprichoso a lo largo del trayecto marítimo para convertirse en un tejido verde, amable con el mar, que hiciera recobrar el color brillante de las superficies especulares, ha sido vertido a un precipicio de fauces abiertas que se disfrazan de un cariz ambientalista, tenaces, perseverantes, devastando al tiempo la débil capacidad reactiva del planificador objetivo, con tal de evitar expulsar la serpiente tierra adentro o si fuera preciso, al interior de la tierra…


Y alguien me pregunta qué es lo que procede ahora….Y yo contesto: Ser igual de perseverantes que las fauces del abismo.


Pero no puedo alejar de mi conciencia la sensación  de no estar a la altura del esfuerzo exigido a todos los que creemos en los reflejos de la memoria, en su planificación y en su recuperación, de haber arrojado la toalla a mitad del camino lamentablemente infieles a nosotros mismos y a la sensibilidad de quien cree en los sueños y en la poesía.

 

Nuestra poesía es pues, el pensamiento sensible ante todo, que es lo que da coherencia a las propuestas de recuperación de nuestros paisajes. Tendremos que buscar más poesía en el urbanismo y la planificación reflejando todas las operaciones desde el axioma de la naturaleza viva que es nuestro territorio. La arquitectura y el urbanismo de los principios artísticos   serán las mejores y únicas herramientas para conseguir nuestro cometido. Para éste, nuestro espacio, nuestra Costa de los Espejos, puesta entre dicho por un mundo insensible desprovisto de poesía, necesita ser desligada del lastre que rompe la unidad del cielo y el mar para lo cual es esencial reunir sus tres inalienables objetivos:


-Recuperar el paisaje naturalizado de espejos brillantes de agua, donde el cielo se refleje libremente.


-Recuperar la movilidad del caminante y del que pasea de forma libre y fluida a lo lago de toda la nueva “promenade boulevard”, natural, libres éstos de asomarse, también, sin miedo junto con el cielo, en los espejos del mar.


-Resolver en un alarde de sensibilidad la autopista en el interior de las Montañas, si es preciso, blanca, limpia y reconocible, sin miedo, sin confundirla nunca con el soporte territorial que la observa atento pero sin plegarse a su ostentosidad, conviviendo finalmente con un territorio compatible con ella, en un lugar mejor.


Los poetas que utilizan bien estas herramientas deberán comenzar de cero otra vez…..pero vale la pena…..


Creo firmemente que hay que sentir como un poeta para dedicarse a estos menesteres  Para el poeta Borges los espejos eran una verdadera obsesión y temor, que finalmente superaría y  convertiría en su pasión poética. Quizás los urbanistas estemos en estos tiempos  padeciendo algo parecido a una época temerosa de ceguera, desprovista de pasión.



A SANTIAGO Y CEFERINO BETANCORT BRITO. 6º aniversario.

A SANTIAGO Y CEFERINO BETANCORT BRITO


Por Gloria Betancort Brito

Este año no pensaba escribir en el aniversario de la muerte de mis
hermanos; pero hay algo interior que me empuja  a expresar públicamente,
el recuerdo imborrable y el agradecimiento que han dejado en mi vida.

A SANTIAGO Y CEFERINO BETANCORT BRITO


Por Gloria Betancort Brito

Este año no pensaba escribir en el aniversario de la muerte de mis hermanos; pero hay algo interior que me empuja a expresar públicamente, el recuerdo imborrable y el agradecimiento que han dejado en mi vida.

Sexto aniversario de Santiago y cuarto aniversario de Ceferino; el tiempo pasa volando y, posiblemente en muchos de los que los conocieron y reconocieron la dedicación total de Santiago al periodismo y de Ceferino a la escuela, la nube del olvido les ausentan de sus vidas. Por eso, de nuevo  me atrevo a escribir y a expresar mis sentimientos y mis vivencias enraizadas en la fe y en la esperanza de la resurrección. Confieso que siguen habiendo lágrimas al recordarlos, confieso que la tristeza y la nostalgia aparecen con frecuencia en mi vida, sobre todo cuando se acercan estas fechas. Pero no quiero atarme a la pena y a la desesperanza; quiero seguir dando gracias a Dios por ellos, por mis padres y por mis hermanos Blas y Consuelo; quiero perderme en el recuerdo agradecido de lo que ellos me regalaron con sus vidas, con testimonios de honradez, de honestidad; quiero darle gracias a Dios por los años que vivimos juntos compartiendo las dificultades, los pesares y las alegrías propias del camino cotidiano; quiero dar gracias Dios porque cada día los siento con más fuerza acompañando el trajín, las luchas y las esperanza de mis andaduras peregrinas; siento que cuidan de toda la familia, de tantos amigos que cosecharon mientras vivían con nosotros; siento que caminan a nuestro lado.
Nunca les va a faltar mi recuerdo agradecido y cariñoso convertido cada vez más en canto de esperanza. Que descansen en el Señor.

        “Aunque la barca se estremezca sacudida por el mar,
        Aunque las olas oscuras se estrellen sin compasión.
       Yo pondré hoy toda mi confianza en el Señor”

                        GLORIA BETANCORT BRITO
Nos podemos unir a la oración por ellos:
EN LA MISA DEL SEXTO ANIVERSARIO DE SANTIAGO, ESTE MARTES, 17 DE ENERO, A LAS SIETE DE LA TARDE EN LA PARROQUIA DE SANTA MARÍA DE GUÍA.
EN LA MISA DEL CUARTO ANIVERSARIO DE CEFERINO, EL MARTES 14 DE FEBRERO, A LAS SIETE DE LA TARDE EN LA PARROQUIA DE SANTA MARÍA DE GUÍA

                         GLORIA BETANCORT BRITO
NOS PODEMOS UNIR A LA ORACIÓN POR ELLOS:

EL PRÓXIMO MARTES 17 DE ENERO, EN LA MISA DEL SEXTO ANIVERSARIO DE SANTIAGO, A LAS SIETE DE LA TARDE EN LA PARROQUIA DE SANTA MARÍA DE GUÍA.


 

"Queridos Reyes Magos", nueva novela de Santiago Gil

"Queridos Reyes Magos", nueva novela de Santiago Gil

 Una obra del autor guiense que se mueve entre el humor y la ternura
 

El escritor y periodista guiense Santiago Gil acaba de presentar en
Ámbito Cultural del Corte Inglés su última obra “Queridos Reyes Magos”,
una novela corta que tiene como protagonista a un niño de once años
-Alejandro-. Se inicia el relato con la carta que le escribe a su rey
favorito -Baltasar-_ donde asegura que es un niño bueno, pero que no le
gusta ir al colegio, y sin embargo aprueba.
"Queridos Reyes Magos", nueva novela de Santiago Gil

Una obra del autor guiense que se mueve entre el humor y la ternura
 
El escritor y periodista guiense Santiago Gil acaba de presentar en Ámbito Cultural del Corte Inglés su última obra “Queridos Reyes Magos”, una novela corta que tiene como protagonista a un niño de once años -Alejandro-. Se inicia el relato con la carta que le escribe a su rey favorito -Baltasar-_ donde asegura que es un niño bueno, pero que no le gusta ir al colegio, y sin embargo aprueba. Le pide la Game Boy, equipaje de la UD Las Palmas, un balón como el del mundial del 2006 “y a lo mejor un hermanito para no estar solo en mi casa todo el día”. El niño sufre una gran frustración en la Cabalgata de sus majestades en Las Palmas de Gran Canaria, primero, por el desplante de Baltasar, por culpa de un camello díscolo, y después por una serie de acontecimientos que se suceden posteriomente. La huída de Baltasar durante ese ya mítico desfile que se produce en la ciudad desde hace más de sesenta años, “cambiará la vida de Alejandro. Nunca olvidará ese momento, ni tampoco la salida de sus padres esa misma noche, que se dirigieron a una fiesta que cada 5 de enero se improvisa en la zona de Triana. Además del interés que suscita la narración, “que se mueve entre el humor y la ternura”, llama la atención la estructuración en capítulos cortos, 91, (algunos solamente tienen un renglón) que se distribuyen en 128 páginas. ”El autor vuelve a escribir una crónica cercana y reconocible de estos tiempos tan convulsos que vivimos”.
 
El libro fue presentado por el escritor y profesor de Matemáticas, Luis Junco, que equiparó el estilo de Santiago Gil al del autor ruso Anton Chejov, que, a su juicio, es el mejor narrador de relatos cortos. Llegó a escribir 600 relatos en cinco años. Junco valora la calidad y buena práctica que el escritor grancanario hace de la literatura y el buen humor que destila. Calidad que se extiende a sus relatos anteriores . Acorta lo que había que decir, pero con las palabras precisas, subrayó Junco.
 
También intervino el periodista Manuel Mederos, director adjunto del Canarias-7, compañero, amigo y paisano del escritor, que habla de esa amistad mantenida en el tiempo y comenta anécdotas propias relacionadas con su niñez. Habló del ritual que se sigue con la Cabalgata de Reyes y la mágica y milagrosa actividad que despliegan entrando minuciosamente en las casas de aquellos que confían en ellos. Claro que el autor, en su libro, se convierte en “perverso destructor de los sueños infantiles”-como señaló Mederos- y al, mismo tiempo, hace una mordaz crítica de los comportamientos sociales de los mayores.
 
Santiago Gil nos ha deleitado anteriormente con otros relatos, escritos desde 2002 hasta nuestros días, como “Los años baldíos”, “Tierra de nadie”, “El parque”, “Música de papagüevos”, “Por si amanece y no me encuentras”, “Equipaje de mano”, “Un hombre solo y sin sombra”, “Como ganarse la vida con la literatura”, “Los suplentes”y “Sentados”. El autor muestra una gran vocación.
 
y, al mismo tiempo, desarrolla esta actividad con gran disciplina, lo que le lleva a una prolífica creatividad. Santiago señaló que el verdadero protagonista de su novela es el paso del tiempo, que va descubriendo que “la vida es otra cosa”.
 
Aparte de la actividad que despliega como escritor, Santiago Gil participa en un Taller organizado por Ámbito Cultural del Corte Inglés, del que es responsable Pablo Zabalza, que ha dinamizado las actividades que se desarrollan en esta sala. La última novela d Santiago Gil ha sido editada por Anroart, que dirige Jorge Liria.

FUENTE: INFONORTEDIGITAL.COM


‘Queridos Reyes Magos’ o una serie de catastróficas desgracias


Por Eduardo García Rojas
BLOG ELESCOBILLON.COM

“Pero qué diablos están haciendo. Alejandro y los otros niños que esperaban caramelos y saludos afectuosos de Baltasar están nerviosos y cariacontecidos. Está insultándolos mientras se quita la ropa, y al camello no hay quien le meta mano. Lo mejor sería que arrancara rápido con el niño. Se va a quedar aliquebrado si ve que su Rey Mago preferido tiene que abandonar la Cabalgata. Y se va, el muy canalla se va y deja a los niños colgados.”

IR AL BLOG



La llamada ´Casa de Clavijo´ . Por Pedro González-Sosa

La llamada ´Casa de Clavijo´


Por Pedro González-Sosa


En un artículo publicado en 1946, Néstor Álamo hace una recreación
literaria del relato que insinúa le contó alguien alguna vez sobre el
hallazgo en la llamada "Casa de Clavijo" referido a un libro de la
famosa escritora del s. XVIII Madame de Sevigné.

La llamada ´Casa de Clavijo´


Por Pedro González-Sosa

En un artículo publicado en 1946, Néstor Álamo hace una recreación literaria del relato que insinúa le contó alguien alguna vez sobre el hallazgo en la llamada "Casa de Clavijo" referido a un libro de la famosa escritora del s. XVIII Madame de Sevigné. Dejó escrito Néstor que, según su interlocutor, "aquella casa encerraba la biblioteca familiar de Clavijo con libros que habían pertenecido a José Clavijo y Fajardo, entre otros", y alguna vez hemos leído que la mansión había pertenecido al ilustre lanzaroteño cuya fama intelectual y literaria traspasó las islas y es de todos conocida. La todavía hoy conocida y llamada "Casa de Clavijo" se encuentra perfectamente conservada por el cuidado que le dedica su actual propietario. La mansión de una sola planta rectangular está enclavada en el viejo camino real que desde el Albercón de la Virgen conduce a la Atalaya de Guía en medio de una zona que conserva, también hoy, dos viejos topónimos: "la montaña del Calvario" y "El Bardo".

Pero la casa aquí historiada nunca perteneció a Clavijo y Fajardo porque fue construida a mediados del siglo XIX por el tinerfeño Rafael Clavijo y Pló, militar de profesión con el grado de general que había casado con Virginia Jaques de Mesa y Merino, hija de Juan G. Jaques de Mesa Pacheco-Solis y de Estebana Merino Ruiz de Quesada, de un solar de las casi nueve fanegadas de tierra que le habían correspondido en aquellos contornos en 1850 por herencia de sus padres. Y en aquellas tierras construyó Clavijo y Pló la mansión a partir de cuya época se la conoce hasta nuestros días como la "Casa de Clavijo" sobre la que se dice que nunca llegó a habitarla y difícilmente podría cobijar su biblioteca, El matrimonio vivía en la Ciudad en la calle Santa Clara, aledaños de la Alameda de Colón.

 Conocemos la evolución de la propiedad de esta casa desde la época de su construcción hasta nuestros días. Fallecida su mujer, Rafael Clavijo heredó sus bienes y llegado posteriormente el óbito del militar éste dejó aquellas tierras y casa en usufructo a sus hermanas Carmen, Magdalena, Concepción y María de la Cruz y la nuda propiedad a su sobrino y ahijado el también militar Salvador Bethencourt y Clavijo quien, porque también habían fallecido sus tías, a su muerte en 1914 hizo heredera del usufructo vitalicio a su esposa Genoveva Guesala y Mattos y la propiedad a su sobrina María Dolores Bethencourt y Cisneros, hija de su hermano Juan y de Enriqueta Cisneros. En 1917 las tierras fueron arrendadas a Manuel Aguiar Rivero hasta que en 1925 Genoveva y María Dolores venden la casa y las tierras a Manuel Hernández Martín, casado con Carmen Suárez y Suárez, quien en 1948 hace donación de todos sus bienes divididos igualmente en ocho lotes entre sus ocho vástagos, correspondiendo la "Casa de Clavijo" a su hija María Dolores Hernández Suárez, matrimoniada con José de Aguilar Díaz. A la muerte de María Dolores Hernández, en el reparto de sus bienes la casona aquí historiada correspondió a su hijo, nuestro particular amigo, José de Aguilar Hernández, quien en la actualidad la mantiene bien conservada. El contenido documental que conservamos respecto esta casa es voluminoso, pero el espacio que cobija esta croniquilla, ilustrada con una carta firmada por Clavijo y Pló en 1861, no da para más.




Santa María de Guía

Dedicados a la preservación, estudios y divulgación del rico patrimonio histórico y cultural del municipio de Santa María de Guía de Gran Canaria. El Archivo Vivo de Historia y Tradición


© 2024 Santa María de Guía – Archivo Vivo de Historia y Tradición