La opinión de Amado Moreno

José Samsó, auténtico avanzado de su tiempo
Por Amado Moreno
"Espero que abran el libro con expectación y lo cierren con provecho". Con este mensaje rubricó el historiador Sergio Aguiar la presentación reciente en Guía de su último trabajo, dedicado esta vez a la figura de José Samsó Henríquez, general de ascendencia catalana y canaria, vinculado fuertemente a la comarca Norte de Gran Canaria.

José Samsó, auténtico avanzado de su tiempo
Por Amado Moreno
"Espero
que abran el libro con expectación y lo cierren con provecho". Con este
mensaje rubricó el historiador Sergio Aguiar la presentación reciente
en Guía de su último trabajo, dedicado esta vez a la figura de José
Samsó Henríquez, general de ascendencia catalana y canaria, vinculado
fuertemente a la comarca Norte de Gran Canaria.
La lealtad monárquica atribuida al biografiado durante el periodo del rey Alfonso XIII, sus esfuerzos con otros compañeros por la restauracion del sistema después de la sublevación del 36, y su rechazo a la pena de muerte impuesta a represaliados civiles le generaron tensiones con la Dictadura, hasta el punto de esta frenar su máximo ascenso en la cúpula castrense, según desvela el libro que acaba de ver la luz.
Tras la I Guerra Mundial, la experiencia y el talento de José Samsó fueron reconocidos con sendas distinciones por Bélgica, Estados Unidos y Francia. Premiaban así su intervención y sus informes como miembro de la misión internacional desplazada a Alemania para verificar el trato que recibían los prisioneros. Concurrían en el militar español las titulaciones universitarias de Derecho y Farmacia por la Universidad de Barcelona, además de Historia por la de Sevilla.
Esta nueva entrega de Aguiar, como todo lo que aborda en el plano profesional, es un modelo de laboriosidad, rigor, agilidad y coherencia expositiva que facilita un rápido conocimiento del objeto de estudio. Acierta plenamente en combinar relatos, documentos y datos con un estilo sobrio, exhaustivo y directo a la vez, sin renunciar a la amenidad de la historia, sumando una interesante secuencia gráfica familiar y política del biografiado, que el lector agradece.
La publicación, esmerada con extremo celo, y editada por la firma Mercurio que dirige otro historiador, Jorge Alberto Liria, coincide con los 125 años del nacimiento del personaje central, cuyo fallecimiento cumple también este año medio siglo.
Sergio Aguiar no cae en la tentación de perderse en los meandros de trivialidades narrativas. Demuestra su agudeza profesional como historiador poniendo el foco en el legado más importante del personaje. Nos descubre a un visionario de las potencialidades de la agricultura canaria por la que sentía una debilidad incuestionable.
Fue pionero y promotor del Consejo Regulador de la Exportación de Plátanos, tras crear la primera cooperativa agrícola de Canarias en 1922, basada en el modelo importado de sus observaciones en Alemania. Imaginó incluso la creación de un transporte marítimo propio para la exportación de los productos isleños para no depender de intereses o buques de bandera extranjera, principalmente ingleses y noruegos, dominantes en aquellos tiempos.
El autor pone de relieve a modo de conclusión que José Samsó Henríquez fue "un auténtico avanzado de su tiempo". Lástima que este concepto se haya devaluado por adjudicarse anteriormente con proliferación y abuso indebidos a figuras que, en algunos casos, no lo merecían. En el que nos ocupa hoy, José Samsó Henríquez, se queda corto. El meritorio trabajo de Sergio Aguiar consigue avalar la definición aludida con suficiencia argumental.
Fuente: La Provincia, 1/11/2015
Tradición y fiesta en Las Marías

Tradición y folclore se dan la mano en la Fiesta de Las Marías de Guía
por Luis Miguel Arencibia

Tradición y folclore se dan la mano en la Fiesta de Las Marías de Guía
por Luis Miguel Arencibia
tercer fin de semana de septiembre, el pueblo de Santa María de Guía
celebra una de fiesta declarada en Canarias como Bien de Interés
Cultural: La Rama en Las Marías. Es una “fiesta de agradecimiento” a la
Virgen de Guía, que cumple más de dos siglos de vida. Allá, en el año
1811, los agricultores, ganaderos y campesinos de los municipios de
Guía, Gáldar y Moya, tras sufrir un sinfín de calamidades (plagas de
langosta, la fiebre amarilla, sequía…) subieron a la Montaña de Vergara y
prometieron a su Virgen que, si daba fin a todas estas penurias, cada
año celebraría una fiesta de agradecimiento por el milagro otorgado. Y,
así, generación tras generación, Santa María de Guía celebra estas
fiestas en honor a Las Marías, de la mano de los Mayordomos, los
responsables de cumplir la tradición, así como de organizar, conservar
la pureza y la devoción de este acontecimiento festivo y religioso.
Entre los principales actos de esta celebración, que transcurre del 17 al 20 de septiembre, está la popular Romería de Las Marías. Si algo distingue a esta cita frente a otras manifestaciones tradicionales de Gran Canaria es su antigüedad. Un sinfín de viejas carretas son arrastradas por yuntas de animales, normalmente toros. Y todos los participantes van ataviados con vestimenta típica, un aspecto especialmente cuidado por la organización de estas fiestas. Es un evento muy popular donde participan la familia y los amigos, acompañados de grupos folclóricos y parrandas de todas las islas. Mientras, las fachadas de casas y escaparates por donde transcurre el festejo se engalanan con productos del campo y aperos de labranza.
Al finalizar la romería, las carretas se sitúan en distintas plazas y rincones de la ciudad y almuerzan un tradicional sancocho canario, acompañado de nuestro Queso Flor de Guía, que no falta nunca, junto a las papas arrugadas, chuletas, aceitunas…
También quiero resaltar la celebración de las Coplas a Las Marías, en donde se evidencia el valor sentimental que representa esta fiesta entre la gente del pueblo. Personas de todas las edades y estudios confeccionan sus loas, poesías y canciones en honor a nuestra Virgen de Guía. Junto a ellos, también actúan los mejores solistas y verseadores de Canarias. Un espectáculo digno de disfrutar que no deben perderse y que organiza la Asociación Folclórica Estrella y Guía en el Auditorio de la ciudad.
Este año también celebramos el XXXI Festival Folclórico en la Plaza de Guía. Actuarán grupos muy populares del Archipiélago: Asociación Folclórica Mafasca de Antigua (Fuerteventura), Desarrollo Comunitario de La Aldea de San Nicolás y la Asociación Folclórica Lairaga del Norte de Guía. Para que el espíritu festivo y canario invada el pueblo durante este fin de semana en honor a Las Marías.
Eloína García Alemán pronuncia un pregón para enmarcar. Amado Moreno
Amado Moreno
disertación estuvo cargada de citas históricas guienses, vivencias
entrañables, su fe en la Patrona y confianza en el progreso del
municipio. Insta al Cabildo a poner en marcha el Plan Director
para la conservación del Brezal, única reserva de esta especie en Gran
Canaria
Amado Moreno
Su disertación estuvo cargada de citas históricas guienses, vivencias entrañables, su fe en la Patrona y confianza en el progreso del municipio
Insta al Cabildo a poner en marcha el Plan Director para la conservación del Brezal, única reserva de esta especie en Gran Canaria
Con el pregón de Eloína García Alemán, la noche del viernes en el teatro Hespérides, arrancó formalmente el programa de las fiestas de la Virgen de Guía. La pregonera, maestra y licenciada en Filosofía y Letras-Psicología por la universidad de La Laguna, dio lectura de un texto tan completo, exhaustivo, riguroso y ameno, que merece ser enmarcado de inmediato.
Equilibrado en el relato de vivencias personales desde su infancia en el Palmital y precisas alusiones históricas en el devenir guiense. Atribuyó con generosidad este mérito documental al archivero y bibliotecario municipal, Sergio Aguiar Castellano, una joya en el engranaje cultural del ayuntamiento norteño, y al cronista oficial, Pedro González Sosa, con investigaciones y publicaciones relevantes sobre personajes y episodios guienses.
En otro apartado, Eloína García aprovechó también para reiterar su fe mariana en la Patrona y sus inquietudes sociales. Tuvo ocasión de desarrollar éstas durante 17 años en la Corporación Municipal como concejala, a la sombra del entonces alcalde Oscar Bautista, ya fallecido, para el que tuvo palabras de gratitud y reconocimiento.
Una impecable dicción en la lectura de su discurso enganchó desde el primer minuto al auditorio que abarrotó el teatro local en una noche de calor húmedo.
Pinceladas de historia. La protagonista del pregón tiró inicialmente de reseñas históricas. Por ejemplo, de cuando Sancho de Vargas y Machuca, establecido en el distrito de Agáldar, entre 1495 y 1509 construye una ermita bajo la advocación de Santa María de Guía. Hace hincapié poco después en otra advocación similar, la de Nuestra Señora de Guía (la que dirige por el buen camino) en otros puntos de la geografía española con el registro de iglesias y ermitas: San Martín en Sevilla, Llanes y Ribadesella en el Principado de Asturias, entre otros muchos casos.
La transformación de la villa guiense en ciudad mereció un justo recordatorio. Sucedía en octubre de 1871 por obra y gracia del político grancanario Fernando de León y Castillo, Marqués del Muni, por cuyo distrito electoral había sido elegido diputado.
Personajes relevantes. Eloína García prosiguió la andadura de su pregón saltando a personajes que por su origen o vinculación prestigiaron y prestigian el buen nombre de la ciudad. El poeta Bento, el canónigo Gordillo, diputado y presidente de las Cortes de Cádiz, el compositor francés Camilo Saints-Sáens, el escultor Luján Pérez, y Néstor Álamo, entre otros.
La pujanza económica, social y cultural de Guía en otros tiempos indujo a Viera y Clavijo a afirmar en su Historia de Canarias que "sin duda, es el pueblo mejor y de más lustre después de la capital", subrayó la pregonera.
En otro capítulo de reconocimientos y en relación con el camarín de la Virgen, de estilo barroco-mudéjar, destacaría la labor del tallista Juan Serrano Moreno, la pintora Juana López y el ebanista Pedro Mendoza.
Por otra parte, llamó la atención sobre la figura de Sor Lorenza Díaz Bolaños, nacida en el Lomo de las Azucenas (Casas de Aguilar), "primera mujer canaria elevada a los altares".
Balance político y reivindicación. Por último, la pregonera esbozó con sobriedad aspectos de su pasado político-municipal. Su satisfacción por la entrada en funcionamiento del Centro Ocupacional Comarcal, la adquisición de la Casa de Néstor Alamo, el proyecto de la actual Casa de la Cultura y la primera fase de la residencia de Mayores de Tarazona, realidades todas estas que hoy son motivo de orgullo para el municipio guiense. Y planteó una reivindicación o desafío al Cabildo: la necesidad de abordar un Plan Director para la conservación del Brezal, "que es la única reserva de brezal-fayal en la isla de Gran Canaria".
Compromiso, coherencia y convicciones. El alcalde, Pedro Rodríguez, la concejala de Cultura y Fiestas, Mari Carmen Mendoza, y el cura párroco, Higinio Sánchez, no escatimaron elogios públicamente, en el mismo acto, para los valores de la pregonera en cuanto a compromiso social, coherencia personal y profundas convicciones.
"A pesar de encontrarnos en formaciones políticas diferentes, siempre admiré la dignidad e integridad con la que Eloína García Alemán desempeñó su labor municipal", puntualizó en concreto el alcalde guiense.
Los aplausos unánimes y finales de la audiencia servirían para corroborar que Guía ha tenido en este año 2015 un pregón y una autora a la altura que demanda por su historia.
NOTA.- Publicado en el diario La Provincia del 2.08.15
Luján Pérez ante la encrucijada de la restauración de la iglesia de Teror
Luján
Pérez ante la encrucijada de la restauración de la iglesia
de Teror
Julio
Sánchez Rodríguez
Sacerdote
y escritor
Luján
Pérez es conocido, sobre todo, por su obra escultórica. Pero
también ejerció la arquitectura. A la muerte de Diego Nicolás
Eduardo en 1898, el obispo Verdugo y el cabildo catedralicio
encargaron a Luján la dirección de las obras de la finalización de
la catedral de Santa Ana.
Luján
Pérez ante la encrucijada de la restauración de la iglesia
de Teror
Julio
Sánchez Rodríguez
Sacerdote
y escritor
Luján
Pérez es conocido, sobre todo, por su obra escultórica. Pero
también ejerció la arquitectura. A la muerte de Diego Nicolás
Eduardo en 1898, el obispo Verdugo y el cabildo catedralicio
encargaron a Luján la dirección de las obras de la finalización de
la catedral de Santa Ana. También contó con él para que hiciese un
informe sobre el estado ruinoso de la iglesia de Nuestra Señora del
Pino de Teror. El obispo Antonio Tavira, en su visita a Teror en
agosto de 1793, ya había alertado de aquella situación. Escribió
el prelado: “Nos ha causado la mayor pena que una iglesia acabada
de fabricar a tanta costa y que su disposición, regularidad y
decencia es tan recomendable, se halle expuesta a una ruina sin que
pasen muchos años...” Verdugo se propuso encontrar una solución
definitiva, acudiendo a maestros, arquitectos e ingenieros para que
informasen de su estado y remedio. Para esta tarea fueron llamados
Luján Pérez, en calidad de arquitecto en ejercicio, el maestro de
carpintería Antonio Juan Cabral y el maestro albañil Agustín
Martín.
Estos
tres presentaron sus informes en 1801. Luego, el obispo acudió al
ingeniero tinerfeño Gonzalo Lorenzo Cáceres que presentó su
estudio en agosto de 1803 y un proyecto de reconstrucción de elevado
coste. Todos coincidieron en que el estado del templo era ruinoso y
aconsejaron cerrar temporalmente el recinto hasta que se restaurase
totalmente o se demoliese. Incluso, el ingeniero Cáceres aconsejó
como solución más económica y duradera, derribar el edificio y
construirlo en otro solar donde la tierra fuese firme y sólida, sin
infiltraciones de agua ni humedades. Se propuso trasladar la iglesia
a San Matías, iniciativa apoyada por el mayordomo principal don
Antonio María de Lugo, prebendado de la catedral, y por el mayordomo
segundo el terorense Carlos María de Quintana.
Luján
Pérez no llegó tan lejos, pero sí fue muy claro al afirmar que el
edificio “no alcanza ningún remedio”. Transcribo algunos de los
párrafos más interesantes del informe de Luján: “Reconocidos los
basamentos de todas sus columnas así asentadas como arrimadas se
notó que todas aquellas arrimadas al testero que miran al barranco
empiezan a bajar de nivel en la capilla colateral del crucero la
cantidad de dos pulgadas, y corriendo por este testero hasta la
puerta del baptisterio se va aumentando la caída en cada una de las
bases hasta llegar a cuatro pulgadas en la puerta referida... En
algunas de las juntas se ven las claves algo flojas y desencajadas de
su sitio sostenidas al presente a fuerza de cuña y pellas de cal
como se ve en la puerta mayor en que no sólo la clave sino otros
muchos cantos que están junto a ella, padecieron este detrimento y
han sido vueltos a su lugar asegurados de esta suerte para evitar la
ruina de este cerrado, cuyo remedio a mi juicio es muy pasajero y de
poca duración... Se ha visto lo mismo en la puerta que está junto a
la torre que a pesar de las diligencias que de este modo se
practicaron para asegurar su adintelado que amenazaba ruina, se
vieron a tierra dos cantos de su capialzado siendo como prodigio no
haberse venido todo el cerrado...Todos los arcos de este edificio se
ven al presente bien asegurados sin manifestar aun la menor flaqueza,
a excepción de los dos que cruzan la nave mayor y sostienen parte de
la media naranja, aunque estos solos bastan para amenazar la ruina
del templo. El que mira a la puerta mayor de donde está pendiente la
lámpara se ve sostenido como por milagro...Las maderas de los techos
que al parecer cubren una nueva y segura faz se hallan en su lugar
mantenidas como por milagro...”
Concluye
Luján con este pesimista juicio: “Todos estos daños que advierto
no quiere decir que carezcan enteramente de remedio, pero el único
que yo contemplo, después de ser muy costoso, no puedo decir que
durara más de lo que ha durado la obra, porque no alcanzo ningún
remedio contra la insubsistencia del piso que es el origen de la
ruina principalmente siendo
más fuertes sus impulsos de tres años a esta parte”.
Ante
el peligro de ruina y derrumbamiento de parte del templo, para evitar
desgracias personales, en agosto de 1801 se decide acondicionar
la sala de la Cilla de la Casa de la Diputación para dedicarla al
culto temporalmente.
Esta
obra se encargó a Luján Pérez. Faltaba solo un mes para la
celebración, el 8 de septiembre, de la festividad de Nuestra Señora
del Pino. Luján escribió al arcediano don Luis de la Encina
exponiéndole lo siguiente: “Teror, agosto 2 de 1801. Muy sr. mío:
Si del todo debe estar concluida la sala destinada para parroquia el
día 8 de septiembre me parece indispensable echar mano de las
losetas de la iglesia para acabar el piso, pues dudo que los canteros
de Arucas a quienes están encargados 200 y más varas de ellas,
puedan dar cumplimiento con tan poco tiempo, pero si para hacer este
día la función con más comodidad quisieren que sea en la iglesia,
para que estén libres de todo recelo convendría poner en el arco
mayor una cimbre en conformidad, que su armazón no incomodara; y
puesto que ello se ha de poner para la composición, ya estaba eso
andando...” Por esta última frase deducimos que, a pesar de todo,
Luján no descartaba la reconstrucción de la iglesia.
En
enero de 1803 ya estaba terminada el adecentamiento de la sala. El
obispo Verdugo ordenó cerrar el templo y trasladar el Santísimo y
la imagen de Nuestra Señora del Pino a dicha sala capilla. Pero
las obras de reconstrucción del templo no se iniciaron. El
descontento del pueblo se acrecentaba por días y pronto los
acontecimientos más lamentables e inesperados se precipitaron.
En
1805 se conoció el proyecto de construir un nuevo templo en San
Matías, lejos del lugar donde había estado el pino sagrado de la
aparición de la Virgen. En julio de 1808 la imagen de la Virgen fue
trasladada a la catedral para impetrar rogativas por el rey Fernando
VII, retenido en Burdeos por los franceses. Pero la estancia en Las
Palmas se prolongó más de lo debido. Llegó el 8 de septiembre,
festividad de la Patrona, y continuaba su imagen en la ciudad.
El
pueblo de Teror fue un clamor exigiendo el regreso de la sagrada
imagen, que por fin se hizo el 27 de septiembre. No se calmaron las
protestas. Todo lo contrario. Se exigía el comienzo inmediato de las
obras de reconstrucción del templo. Las manifestaciones y tumultos
se sucedieron, participando también destacados vecinos de Valleseco.
El
párroco, don Juan Gabriel González, amenazado, tuvo que abandonar
el pueblo. Se produjo luego
la intervención de cinco divisiones de las milicias, la detención
de los principales cabecillas del motín y la restitución del
párroco a su iglesia. Finalmente, se llegó a un acuerdo pacífico,
gracias a la resolución de la Audiencia, que el 13 de julio de 1809
ordenó que se ejecutase la reedificación de la iglesia de Teror.
Verdugo rectificó y ordenó el comienzo de las obras. Estas obras
duraron solo siete meses, entre marzo y octubre de 1810. La
reconciliación del obispo y el pueblo se hizo patente al año
siguiente. La Virgen bajó nuevamente a Las Palmas el 24 de agosto de
1811 en rogativas por la fiebre amarilla y en acción de gracias por
las victorias del ejército español contra los invasores franceses.
El día 28 Verdugo acudió a la villa mariana e hizo el traslado
solemne del Santísimo al templo reconstruido. La imagen regresó a
su altar el 12 de marzo de 1812, una vez desaparecida la fiebre
amarilla y el peligro de contagio.
Comenta
don Antonio Rumeu de Armas que “el santuario de Teror está en pie
por la fe y la sublime tozudez de sus moradores. Y se yergue altivo
sobre el pino sagrado. Ni más acá ni más allá”. A veces, las
decisiones de los gobernantes, de los sabios y de los profesionales
chocan frontalmente con los sentimientos de los pueblos, contra “las
razones” del corazón.
Publicado
en La Provincia,
el martes 19 de mayo de 2015
La ciudad y el municipio
La ciudad y el municipio
La ciudad y el municipio
es lo mismo una ciudad que un municipio. Basta asomarse a un
diccionario (o al sentido común) para saber que la primera es un
conjunto edificado más o menos bien delimitado mientras que el segundo
término apela o evoca exclusivamente al ordenamiento jurídico. Digo esto
porque creo que hay un error o una confusión que debe aclarase sobre la
denominación de la ciudad y del municipio donde vivo.
Todos sabemos que a partir de 1963 el municipio de Guía de Gran Canaria pasó a denominarse (erróneamente, en mi opinión) Santa María de Guía de Gran Canaria. Pero el cambio sólo afectó a la designación municipal. No afectó a la localidad, que continuó con su nombre de Guía de Gran Canaria, o de Guía a secas, que es como llamamos, los que la habitamos y los que la habitaron durante sus cinco siglos de historia, a este pueblo que primero fue villa y luego ciudad. Para salir de dudas, subo y consulto en Secretaría el expediente donde se recoge el cambio de denominación y, efectivamente, leo en las actas cómo se procedió a modificar "...el tradicional nombre del MUNICIPIO, que en lo sucesivo se denominará Santa María de Guía de Gran Canaria". Curiosamente (y escrito como para darme la razón), el acta que recoge el cambio de denominación del municipio comienza así: " En la ciudad de Guía...".
Ya lo dijo Harry Truman, si no les puede convencer, confúndalos. Y nosotros llevamos cincuenta y dos años confundidos. Muchos, ¿no creen? Así que ya saben, los que vivan en el casco y sus extensiones, a la hora de rellenar la casilla del formulario que dice Localidad lo correcto es escribir Guía de Gran Canaria, no Santa María de Guía que se debe reservar exclusivamente al apartado de Municipio.
Virgen de Guía: razones históricas para una coronación canónica. Por Pedro González-Sosa
Por Pedro González-Sosa
El obispo de Canarias, Francisco Cases, procederá el domingo a la
coronación canónica de la venerada imagen de la Virgen de Guía, patrona
de aquella localidad desde el momento mismo en que Sancho de Vargas, a
finales del siglo XV, funda la que en principio fue simplemente villa y
desde 1871 Ciudad. Logran, al fin, los vecinos de aquel pueblo -que es
también el nuestro- la vieja aspiración que va más allá del tiempo que
se ha aireado en el último año según el cual la idea partió al conocerse
que el pasado 2011 se cumplían los 200 años de la promesa votiva que
dio origen a la tradicional fiesta de "Las Marías".
Por Pedro González-Sosa
El obispo de Canarias, Francisco Cases, procederá el domingo a la coronación canónica de la venerada imagen de la Virgen de Guía, patrona de aquella localidad desde el momento mismo en que Sancho de Vargas, a finales del siglo XV, funda la que en principio fue simplemente villa y desde 1871 Ciudad. Logran, al fin, los vecinos de aquel pueblo -que es también el nuestro- la vieja aspiración que va más allá del tiempo que se ha aireado en el último año según el cual la idea partió al conocerse que el pasado 2011 se cumplían los 200 años de la promesa votiva que dio origen a la tradicional fiesta de "Las Marías". Pudiera ser esta una de las razones, no la más importante, porque cierto es que hay otras mucho más históricas que justifican, también mucho más, la vieja aspiración de que la imagen guiense esté coronada canónicamente, según se verá de las noticias aquí resumidas.
Como consecuencia de la visita realizada expresamente a Guía a mediados de la década de los 80 del pasado siglo del cardenal venezolano José Rosalío Castillo Lara, en aquel tiempo gobernador del estado del Vaticano, para pronunciar el pregón de las fiestas patronales de agosto, el purpurado sugirió entonces, al conocer la rica historia de la imagen mariana, la idea de pedir a Roma (en aquel tiempo era el Vaticano el que concedía tales privilegios) su coronación canónica al entender que reunía todas las circunstancias propias. Tiempo después, en el mes de mayo de 1989, un grupo de vecinos, en el que lógicamente nos incluimos, pidió al cronista una breve relación historiada del arraigo de la veneración que la Virgen de Guía ha tenido ente sus feligreses y que se transformó en una devoción cinco veces centenaria a partir del nacimiento de su advocación mariana. La relación-petición fue dirigida al entonces obispo de la diócesis, Ramón Echarren, quien de forma harto elegante fue dando largas al tema hasta concluir los vecinos que no se inclinaba por la idea. En la relación se historiaba la fundación de la primera ermita con una imagen pequeña de esta advocación colocada por su fundador, que en 1533 fue elevada al rango de parroquia y a las mandas testamentarias que muchos de sus vecinos, incluso desde América, habían impuesto para el sostenimiento de la pequeña iglesia y la devoción de aquella Virgen, y a la sustitución a principios de 1600 de la primera talla por la actual imagen que hasta entonces se entronizaba allí bajo la advocación de Candelaria y que había sido traída por la familia genovesa Riverola o Riverol, establecida en Guía, la que, precisamente, será coronada canónicamente el domingo.
La primera noticia documentada que tenemos de la imagen colocada por Sancho de Vargas se encuentra en el inventario realizado en 1596 con motivo de la visita pastoral del obispo que señala que "primeramente está en el altar mayor un retablo de madera en que está de bulto [talla] la presentación dorada con un Niño Jesús en sus brazos", al tiempo que recoge que "visitó S.I. el altar de María Santísima de Candelaria con un niño en sus brazos. Ella tiene una corona y los vestidos están en poder de Isabel de Vargas". Pero la primitiva ermita se hizo pequeña para el vecindario, por lo que en 1602 un informe del Provisor señala que "por cuanto la iglesia tiene mucha necesidad y el pueblo haber crecido y la mitad de la gente estar en la calle para los divinos oficios mando que el mayordomo se junte con el alcalde y escribano y otras dos personas para que recaben hacer memorial de las mandas y promesas que los vecinos han hecho". A partir de aquí se conoce la construcción de un nuevo templo mayor que, aunque al principio fue de una sola nave, con el paso del tiempo se convirtió en las tres actuales, razón por la que se considera al principio del siglo XVII necesario sustituir la pequeña imagen fundacional por otra de mayor envergadura y de vestir, decidiéndose por aceptar la ofrenda de los Riveroles de ceder su Virgen de Candelaria a partir de cuyo momento se intituló como Virgen de Guía. ¿Y dónde es posible encontrar la noticia cierta de esta cambio? Nos la regala fray Juan Suárez de Quintana en su Relación Genealógica cuando se refiere al testamento de Blas Merino realizado en Guía en noviembre de 1647 ante Martín Xuárez de Armas y que dice: "El cual Blas Merino manda ser enterrado en una de las sepulturas de su sobrino Roque Merino que tiene delante del altar de Nuestra Señora de Guía, de donde se convence con otras noticias más, que la imagen de Nuestra Señora de Guía que hoy está en el altar mayor fue de la familia de los Riveroles, quienes la tenían en su altar propio, el cual estaba pegado al arco de la capilla de Nuestra Señora del Rosario. La cual Santísima imagen se llamó e intituló en lo antiguo de Candelaria, a quien, y en cuyo culto dejaron los dichos Riveroles muchas memorias; y después que dieron dicha Santísima imagen para colocarla en el altar mayor se desvaneció dicho altar". Es de advertir que, de todas formas, los beneficiados sucesivos y los propios vecinos siguieron hasta principios del s. XIX celebrando funciones e incluso procesiones de la Virgen, ya con su nueva advocación como patrona de la villa, el 3 de febrero de cada año, festividad de la Candelaria, según se advierte en los libros de aquella fábrica parroquial.
Y con ser importante desde luego, la contribución para el mantenimiento de su veneración por los vecinos la instauración de la votiva fiesta de Las Marías, déjese constancia de que la gran devoción procede de algunos siglos anteriores, razón más que suficiente para merecer la coronación canónica de que será objeto el domingo.
El canónigo revoltoso. Por Juanjo Jiménez
El nuevo hijo predilecto de Gran Canaria, Pedro Gordillo y Ramos, fue un rompedor del Antiguo Régimen y un díscolo ilustrado
Por Juanjo Jiménez
Unapieza. Un personaje de película. Un canónigo revoltoso, díscolo, fogoso
y polémico. Un cura, que nació en una Santa María de Guía del siglo
XVIII, y cuyo carácter, parlamento y fuerza lo llevó a presidir las
Cortes de Cádiz en 1813 que fulminaron el Antiguo Régimen, y a enervar a
la curia, a guerrear con Tenerife por la capitalidad de Canarias, por
la sede del obispado regional y por separar Iglesia y Estado.
Por Juanjo Jiménez
Una pieza. Un personaje de película. Un canónigo revoltoso, díscolo, fogoso y polémico. Un cura, que nació en una Santa María de Guía del siglo XVIII, y cuyo carácter, parlamento y fuerza lo llevó a presidir las Cortes de Cádiz en 1813 que fulminaron el Antiguo Régimen, y a enervar a la curia, a guerrear con Tenerife por la capitalidad de Canarias, por la sede del obispado regional y por separar Iglesia y Estado.
Un señor, en suma, que llenó la cachimba al poder con sus ideas pero que paradójicamente también era capaz de pleitear por el mal 'estado' de un esclavo recién comprado.
Es el canónigo Gordillo, con nombre de pila Pedro Gordillo y Ramos, nacido en 1773 y discípulo de Viera y Clavijo, al que el Cabildo quiere reconocer y reivindicar este año nombrándolo Hijo Predilecto de Gran Canaria. Una isla por la que también se jugó algo más que la sotana.
Con poco tenía y el también cura, pero a diferencia de él, absolutista, Santiago Key y Muñoz no tuvo otra ocurrencia que tirar en esas mismas cortes para su isla de Tenerife, para la que exigía la capitalidad regional, la sede de la Audiencia, el obispado y la Universidad de La Laguna.
El pleito insular se hizo Gordillo, escenificando en la Península que el canal de Anaga-Agaete no es lo único que separa ambas provincias y probablemente se debe a su belicosidad que la masiva centralidad por la que abogaban los diputados de enfrente no llegara a culminar. Eso no significa que no siguiera barriendo para todo el archipiélago, sobre todo cuando logró fortalecer los puertos de Canarias, especialmente los de las islas menores. Además equiparó pesos y medidas, hasta entonces divergentes en cada una de las islas, y fue el primero que logró aprobar la creación de una red de pozos para el abastecimiento de fincas y población en el sur de Gran Canaria, nada menos que en 1811.
Pero si sorprendente es su biografía política, no menos lo es su perfil humano. Tras la disolución de las Cortes y la instauración de los viejos modos de la mano de Fernando VII, el 'rebelde' Gordillo es 'invitado' a marchar a Cuba.
Sergio Aguiar Castellano, archivero de Guía, se dio un salto al Caribe a seguir su pista , consiguiendo una deliciosa sucesión de acontecimientos, para el que lo lee, que no para que el que lo sufrió en vida. Al poco de llegar, en 1816 y con 43 años, la monta al cambiar las horas de canto, que fue el mixto de unas relaciones tumultuosas con el obispo Espada y con buena parte del clero local, que suplica en varias ocasiones, sin lograrlo, el traslado del isleño, primero a la Península, luego a Filipinas e incluso a Belén, "para corregirle de los insultos".
Pero allí se quedó y murió, en 1844, dejando unas buenas rentas, un patrimonio que incluía a Francisco y José María, dos esclavos negros, uno "Ganga y otro Congo", subastados por 850 pesos con el resto de sus propiedades.
FUENTE: LA PROVINCIA
La costa de los espejos rotos
|
La costa de los espejos rotos
HOMENAJE AL INGENIERO ENRIQUE
COPEIRO
la Bienal |
Reflexión sobre el litoral del norte grancanario
LA COSTA DE LOS ESPEJOS ROTOS
Por Juan Luís Monzón Verona
Arquitecto urbanista
Homenaje al ingeniero Enrique Copeiro
Hace varias semanas asistí a las exposiciones de la Bienal de Arte de Venecia 2011. Tras muchas visitas a diversos pabellones y ya cansado por la repetida decepción de las no propuestas, encontré en el Pabellón Coreano en el que exponía el artista mediático Lee Yong-Baek, su obra “Espejo Roto”, interesante y sorprendente demostración de las tendencias en video arte, que relataba en pantallas que simulaban espejos, roturas ruidosas e impactantes a los sentidos, y entre sus múltiples lecturas además de su mero disfrute, trata de la compleja relación que existe entre la realidad y la ilusión lo que invitaba a hacer una reevaluación y reflexionar.
Mi reflexión, fuera obviamente de la intención del artista, debido a su semejanza plástica, me trasladó, quizás ingenuamente, a un lugar y un territorio en el que nos reflejamos todos los que aquí hemos nacido, La Costa Norte de Gran Canaria que rememora siempre mi niñez en aquel característico mar de lavas, bañadas por laminas de agua especulares, pues ya alguien la llamó hace años “La Costa de los Espejos” y me pregunté de repente si algún día éstos volverían a relucir en ella, en un continuum interminable o seguirían como espejos quebrados del mismo modo que se quebraban de repente en la exposición de Yong-Baek.
La respuesta fue inmediata, pues al volver a la isla me hicieron notar los resultados de los litigios judiciales sobre algunas propuestas proyectuales que supuestamente iban encaminadas a la recuperación de este espacio mágico. Tuve la necesidad pues de hacer una breve reflexión sobre ello y que modestamente sirva como mi pequeño homenaje y admiración de alguien que dedicó toda su vida a la recuperación de esta clase de espacios especulares y del que en los últimos años de su vida tuvimos el honor de conocer y participar de la sensibilidad de algunos de sus proyectos, algunos de ellos sin realizar, que fue el Ingeniero de Caminos Enrique Copeiro, pues unió como pocos, gran conocimiento técnico y poesía desbordante.
Experimento diariamente el trasiego matutino en mi vehiculo hacia el Norte, todavía con la mente algo dúctil y difusa después de la experiencia nocturna del sueño. Pero no soy ajeno a la percepción fugaz de imágenes que quedan fijadas de modo aleatorio como una irregular y desordenada sucesión de diapositivas en gris o color, aunque tengo una dificultad incomprensible de acoplarlas en sucesión ordenada e incluso de encuadrarlas en un punto concreto de ese desvencijado y sufrido territorio. Si que diviso y sitúo ante este febril paisaje suburbano de la Isla los dispersos de luz y esplendor de los espejos que nos ofrece el océano en su encuentro con las coladas de lava derramadas en el comienzo de los tiempos, pero todavía visibles.
El trayecto presenta un aire desolador, casi como un paisaje después de una batalla: los muros semidestruidos se presentan sobre los taludes conformados por la decisión de una pala excavadora…. Alguien ha pintado los restos de paredes, no se si para intentar camuflarlas o simplemente se trata de una gamberrada. Miles de carteles anunciadores e indicadores, públicos y privados se agolpan a lo largo del trayecto, como en las Vegas.
Eriales explanados con basura y desolación enturbian mi visión de los todavía bellos muros de piedra seca de las terrazas al pie de las escarpadas montañas y que poco a poco desaparecen en el tiempo bajo el disimulo y la codicia de algunos dueños que han perdido la memoria. Quisiera abarcar en una sola lectura todo este controvertido corredor hasta llegar a Guía pero es imposible, incluso después de veinte años de diario trasiego.
Pero este histórico y característico escenario, todavía está vivo, desea cambiar y recobrar su memoria. Me anima la gente que pasea por las veredas entre los escombros del paisaje destruido, o que pedalea en bicicleta por los arcenes incluso a pesar del peligro de morir atropellado o de ser incluso empujado por un vehículo osado, al mar. Por el espejo retrovisor observo a los incansables surferos preparándose para adentrarse en el mar y buscar “la ola” desnudándose impávidos y sin más remedio, junto a la camioneta que les sirve de apoyo, justo al borde de la vía rápida por la que transito. Pero no es ningún afán de exhibicionismo lo que produce este involuntario espectáculo sino es la carretera la que se acerca al pie del risco como una serpiente obscena, que juega un verdadero papel de “voyeur”, en actitud soberbia, pues quiere además verse reflejada en las superficies especulares que el mar le ofrece, presumida, narcisista y con cierta ostentación como la bruja del cuento, esperando la contestación susurrada del mar acerca de su belleza aparente y que todos los días la besa cuando sube la marea……
Por eso, ya los espejos no reflejan el cielo azul, ni el vuelo de la gaviota rasante que raya su superficie. Solo reflejan un universo negro del betún o asfalto, que cada década va teniendo más y más amplitud:…: “Me dicen que es para que llegue más raudo a mi destino”.
Uno se pregunta que el espejismo brumoso en el que se ha convertido la Costa pudiera reflejar de nuevo, algún día aquellas imágenes oníricas expulsadas de los espejos, de nuestros sueños, tras la aparición del recuerdo reconstruido y planificado imaginariamente primero y materialmente después.
Pero cuál puede ser la estrategia para conseguir que los espejos vuelvan a revivir, no como espejismos sino en un verdadero armónico suceder de acontecimientos reales y sensibles que conformen un continuum desde el propio Rincón a San Felipe, rescatando del pasado sus invariantes como si se tratara de la exhumación de un arqueólogo. ¿Ha respondido favorablemente la planificación estratégica a este anhelo?
La respuesta en cualquier caso es negativa pues no hemos logrado si quiera ultimar su planificación. ¿Está el problema en las reglas del juego previas a la planificación, en los planificadores, en los gestores públicos?
Muchos profesionales del urbanismo nos adentramos un día en una dura, larga pero siempre inacabada cognición y aprendizaje de aquellas reglas, aunque algunos como yo, con esa añadida tardanza consubstancial a nuestras limitaciones intelectuales a todo lo profundo y esencial de un complejo mundo que llamamos “Urbanismo”, casi como un “Vía Crucis”, llenos de gozo y de dolor a la vez, apropiándonos de forma gradual, paso a paso de la escatología mental que te confirma el conocimiento del sistema de planeamiento de nuestro azotado escenario isleño. Con cierto sufrimiento, por los continuos cambios e incluso con cierto toque de beatitud pues parecía una experiencia mística, casi poesía articulada en prosa, que te confería, una vez adquirida, una discreta aureola de santidad.
Así mismo, el abrupto trabajo y espera por la “ordenación definitiva” de nuestra Costa de los Espejos que debía de ser conseguido en el marco de ese aparentemente ejemplar conjunto de reglas que nos habíamos impuesto, donde se proponía el arranque de ese magma de escorias betúnicas que serpentea caprichoso a lo largo del trayecto marítimo para convertirse en un tejido verde, amable con el mar, que hiciera recobrar el color brillante de las superficies especulares, ha sido vertido a un precipicio de fauces abiertas que se disfrazan de un cariz ambientalista, tenaces, perseverantes, devastando al tiempo la débil capacidad reactiva del planificador objetivo, con tal de evitar expulsar la serpiente tierra adentro o si fuera preciso, al interior de la tierra…
Y alguien me pregunta qué es lo que procede ahora….Y yo contesto: Ser igual de perseverantes que las fauces del abismo.
Pero no puedo alejar de mi conciencia la sensación de no estar a la altura del esfuerzo exigido a todos los que creemos en los reflejos de la memoria, en su planificación y en su recuperación, de haber arrojado la toalla a mitad del camino lamentablemente infieles a nosotros mismos y a la sensibilidad de quien cree en los sueños y en la poesía.
Nuestra poesía es pues, el pensamiento sensible ante todo, que es lo que da coherencia a las propuestas de recuperación de nuestros paisajes. Tendremos que buscar más poesía en el urbanismo y la planificación reflejando todas las operaciones desde el axioma de la naturaleza viva que es nuestro territorio. La arquitectura y el urbanismo de los principios artísticos serán las mejores y únicas herramientas para conseguir nuestro cometido. Para éste, nuestro espacio, nuestra Costa de los Espejos, puesta entre dicho por un mundo insensible desprovisto de poesía, necesita ser desligada del lastre que rompe la unidad del cielo y el mar para lo cual es esencial reunir sus tres inalienables objetivos:
-Recuperar el paisaje naturalizado de espejos brillantes de agua, donde el cielo se refleje libremente.
-Recuperar la movilidad del caminante y del que pasea de forma libre y fluida a lo lago de toda la nueva “promenade boulevard”, natural, libres éstos de asomarse, también, sin miedo junto con el cielo, en los espejos del mar.
-Resolver en un alarde de sensibilidad la autopista en el interior de las Montañas, si es preciso, blanca, limpia y reconocible, sin miedo, sin confundirla nunca con el soporte territorial que la observa atento pero sin plegarse a su ostentosidad, conviviendo finalmente con un territorio compatible con ella, en un lugar mejor.
Los poetas que utilizan bien estas herramientas deberán comenzar de cero otra vez…..pero vale la pena…..
Creo firmemente que hay que sentir como un poeta para dedicarse a estos menesteres Para el poeta Borges los espejos eran una verdadera obsesión y temor, que finalmente superaría y convertiría en su pasión poética. Quizás los urbanistas estemos en estos tiempos padeciendo algo parecido a una época temerosa de ceguera, desprovista de pasión.
TEDDY, CACO, JUANJO Y LA VAPULEADA SGAE. Braulio A. García
Braulio A. García
Primero tengo que decir que Teddy fue mi referente musical cuando él era
el líder de “Los Ídolos” y yo empezaba a hacer mis pinitos con grupos
locales del Noroeste de Gran Canaria. Además, como los especialistas
en genealogía local dicen que somos parientes lejanos - su familia
proviene de La Atalaya de Guía y en nuestros DNI llevamos, aunque
invertidos, los mismos apellidos- su influencia en mí, tenía, si cabe,
aún más peso específico, gracias a esa posible consanguinidad.
Braulio A. García
Primero tengo que decir que Teddy fue mi referente musical cuando él era el líder de “Los Ídolos” y yo empezaba a hacer mis pinitos con grupos locales del Noroeste de Gran Canaria. Además, como los especialistas en genealogía local dicen que somos parientes lejanos - su familia proviene de La Atalaya de Guía y en nuestros DNI llevamos, aunque invertidos, los mismos apellidos- su influencia en mí, tenía, si cabe, aún más peso específico, gracias a esa posible consanguinidad.
Uno de los recuerdos más tristes de esa época en la que Los Ídolos lideraban “la música moderna”, o “Ye Ye”, en Canarias, fue cuando, por falta de medios, no pude verlos tocar, allá por el 65 o 66, junto a nada menos que Cliff Richard y los Shadows, en El Flamingo, aquel cabaretito que estaba cerca del Hotel Santa Catalina.
Casi una década después, en los estertores del franquismo, cuando yo empecé a hacerme algo conocido en la Península, asistí - con todo el rojerío de la época: Víctor Manuel, Ana Belén, Miguel Ríos, Massiel, etc.- a varias reuniones clandestinas, organizadas por Teddy en Colegios Mayores de Madrid, donde se trató, infructuosamente, de montar un Sindicato de la Música Libre. Incluso también llegué a participar, ya en los albores de la Democracia y siempre invitado por mi pariente lejano, en alguna marcha anti OTAN. Por aquel entonces lo consideraba un tipo austero, de bien ancladas convicciones político sociales, y muy cercano a las tesis de aquel Partido Comunista de Santiago Carrillo.
EL ESTADIO Y LAS PISTAS. Diego Talavera
Diego Talavera
No hay que hacer ningún esfuerzo para comprobar que el Estadio de Gran Canaria no es un campo de fútbol; es un recinto deportivo con pistas de atletismo que también se utiliza para la práctica del fútbol. Basta con visitarlo y asistir a un encuentro para encontrar la diferencia con cualquier campo de fútbol español de reciente construcción.

Diego Talavera
No hay que hacer ningún esfuerzo para comprobar que el Estadio de Gran Canaria no es un campo de fútbol; es un recinto deportivo con pistas de atletismo que también se utiliza para la práctica del fútbol. Basta con visitarlo y asistir a un encuentro para encontrar la diferencia con cualquier campo de fútbol español de reciente construcción: Nuevo Carlos Tartiere (Oviedo), Nuevo Los Cármenes (Granada) y más recientemente el nuevo estadio del Club Deportivo Español de Barcelona. Los tres son ejemplos de lo que es un campo de fútbol, en donde el público se encuentran a escasos metros de los límites del terreno de juego.
Los aficionados de la UD Las Palmas mostraron su oposición a las pistas de atletismo desde que fue presentado el proyecto del Estadio de Gran Canaria. Pero la decisión se tomó al más puro estilo estalinista y el clamor de los seguidores amarillos cayó en el saco del olvido. Quién tomó o quiénes tomaron la decisión política de construirlo se equivocaron porque desde el día de su inauguración, en el año 2003, no se ha celebrado una, ni siquiera una sola, competición oficial de atletismo. Es decir, no han servido para nada.
Hace unos días el presidente de la entidad amarilla, Miguel Ángel Ramírez, ha mantenido diversos encuentros con políticos de distinto signo ideológico para trasladarles, por enésima más, el sentimiento de los aficionados desde el primer momento: acabar con las pistas de atletismo y acercar el público al terreno de juego. Les ha presentado un anteproyecto donde se muestra la viabilidad de convertir las pistas en gradas, aumentando el aforo hasta los 40.000 espectadores. Unos se han mostrado favorables a la idea, otros consideran que la inversión económica sería muy grande en los tiempos de crisis que estamos viviendo y los terceros piden prudencia, es decir “vamos a dejar eso quieto”, como me dice siempre un amigo del alma cuando no quiere abordar un tema determinado.
Sin embargo, uno piensa que si no se encuentran soluciones es porque no hay una voluntad política de resolver el problema. Hay otro camino, complejo y a largo plazo, pero lo hay: la construcción de un nuevo campo de fútbol por parte de la sociedad amarilla. Muchos calificaran la idea de utópica y hasta es posible que lo sea en estos tiempos. Pero quién sabe si en el futuro la UD Las Palmas encuentra inversores dispuestos a acompañar a Miguel Ángel Ramírez en el sueño de llevar al equipo a la grandeza de lo que fue en los años sesenta y setenta, incluso hasta las cotas de la UEFA. Si lo ha hecho el Villarreal en una ciudad de 51.000 habitantes, ¿no lo puede hacer la Unión Deportiva en una urbe de 383.000?
Si el que esto escribe estuviera en la piel del presidente ya estaría buscando terrenos que puedan recalificarse en el futuro para el uso deportivo en el triángulo Las Palmas de Gran Canaria-Telde-Arucas. Es posible y deseable. Pero esta solución plantearía un nuevo y definitivo interrogante: ¿Qué sentido tendría el Estadio de Gran Canaria si la UD Las Palmas tuviera en propiedad un campo de fútbol? Que los políticos, que tienen la última palabra, reflexionen y decidan. Y que no vuelvan a equivocarse.




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