¿EL VERDADERO RETRATO DE LUJÁN PÉREZ? Pedro González-Sosa
Pedro González-Sosa
Siempre ha llamado la atención que siendo Luján uno de los prohombres de su época, en razón de su fama de imaginero y metido a veces en política local, no quedara para la posteridad -como se nos legó de otros personajes contemporáneos- un retrato o un simple dibujo realizado por algún amigo pintor que nos legara la verdadera identidad de la fisonomía de su rostro que siempre ha sido imaginada.
¿EL VERDADERO RETRATO DE LUJÁN PÉREZ?
Pedro González-Sosa
Siempre ha llamado la atención que siendo Luján uno de los prohombres de su época, en razón de su fama de imaginero y metido a veces en política local, no quedara para la posteridad -como se nos legó de otros personajes contemporáneos- un retrato o un simple dibujo realizado por algún amigo pintor que nos legara la verdadera identidad de la fisonomía de su rostro que siempre ha sido imaginada. Es cierto que tampoco han quedado retratos de otros personajes que compartieron vivencias con él -antes o después de su paso por esta vida- pero se hace difícil comprender que, involucrado de lleno en el mundo artístico que le tocó vivir, ninguno de los pintores de su generación tuvieran la oportunidad o la idea de reflejar en un lienzo el rostro del escultor y arquitecto de tanta fama y prestigio. Fallecido en 1815 no fue hasta treinta y cinco años después, en 1850, cuando Manuel Ponce de León plasmó en un cuadro por encargo del Gabinete Literario (en uno de cuyos salones se conserva) la fisonomía imaginada de nuestro artista de acuerdo con los detalles que le fueron proporcionados por el también escultor Silvestre Bello de quien se dice que aseguraba que los rasgos de su hija parecían identificarse con los del artista de Guía, autor de tantas obras de arte.
Su yerno, Bartolomé Martínez de Escobar, con ocasión de la colocación de aquel óleo en el Casino dio a conocer la que se considera primera biografía de Luján en la que reitera que el cuadro "se ha basado sobre el tipo de semblanza de su hija doña Francisca". En este primer perfil biográfico, don Bartolomé nos descubre aquel pintoresco viaje realizado por el artista a Cuba para comprobar el funcionamiento de un mecanismo movido por agua para aserrar madera, estancia que duró sólo quince días en la capital de la isla Caribeña pues retornó en el mismo buque que lo había llevado.
Hechos los obligados comentarios anteriores permítasenos divagar sobre un hecho que, de resultar cierto, podría servir para descubrir el verdadero rostro del que fue autor de tantos Cristos y Dolorosas. El propio Bartolomé Martínez de Escobar proporciona en aquella incipiente biografía la primera noticia sobre la existencia que hubo en aquel tiempo de un pequeño cuadro, que él cataloga como miniatura, realizado por un desconocido pintor que proporcionaba el rostro del imaginero. Dice su yerno que "Manuel de León recogió de Silvestre Bello [padre, también escultor, conocido como "el viejo"] los datos sobre el semblante del escultor que había visto 22 años antes en una miniatura quien por imprudencia y un descuido imperdonables [de alguien] ha desaparecido". ¿Quién había sido el autor de aquel cuadro-miniatura? ¿Por encargo de quién se realizó? ¿En manos de quién había estado hasta hacía 22 años? ¿Y por qué no se había conservado en el seno familiar del imaginero y a quién o a qué alude don Bartolomé al hablar de "la imprudencia y el descuido" respecto a su pérdida?
Para posible alegría de quienes de alguna manera estamos interesados en conocer la vida y la obra de nuestro artista, acabamos de recibir la reproducción fotográfica de un retrato-miniatura al óleo localizado entre los objetos heredados por una de las ramas de la familia lujaniana. Uno de los nietos del biznieto de Luján don Teófilo Naranjo y Martínez de Escobar a quien conocimos en 1956, ha "descubierto" una miniatura cuya reproducción ofrecemos. Se encontraba en poder de una hija de don Teófilo, Adela Naranjo Tascón, quien al fallecer sin hijos fue a parar a este sobrino que lo guarda sin saber a quién pertenece aquel rostro. El pequeño cuadro en forma de óvalo tiene 8 por 6 centímetros y, ¿pudiera ser la miniatura con el retrato de Luján en época joven a que se refería don Bartolomé? ¿Acaso es una casualidad que la composición de la vestimenta de la persona retratada en esta miniatura sea idéntica a la que le proporcionó Silvestre Bello a Ponce de León, y éste plasmó en su óleo en 1850, cuando le recordaba la que había conocido en 1828?? Aquí no se afirma nada, sólo se divaga. El espacio no da para más conjeturas, que las hay?
19 de junio de 2010.
Pedro
González-Sosa es Cronista Oficial de Guía
XXX ANIVERSARIO DE LA A. F. ESTRELLA Y GUÍA
XXX ANIVERSARIO DE ESTRELLA Y GUÍA

A. F. Estrella y Guía cumple en este año 2010 tres décadas desde su
fundación. En 1980 nace esta agrupación, intentando cubrir el vacío
folklórico que existía en Guía, antiguos componentes de
las ya desaparecidas A. F. Tirma Guiense y A. F. Princesa Guayarmina
pusieron su veteranía, mientras que un colectivo de jóvenes amantes de
nuestras tradiciones, daban nuevos bríos a esta asociación.
El Ayuntamiento de Guía le otorgó, por unanimidad del Pleno, la Medalla de Plata de la Ciudad.
XXX ANIVERSARIO DE LA A. F. ESTRELLA Y GUÍA El Ayuntamiento de Guía le otorgó,
por unanimidad del Pleno, la Medalla de Plata de la Ciudad.
La A. F. Estrella y Guía cumple en este año 2010 tres décadas desde su fundación. En 1980 nace esta agrupación, intentando cubrir el vacío folklórico que existía en Guía, antiguos componentes de las ya desaparecidas A. F. Tirma Guiense y A. F. Princesa Guayarmina pusieron su veteranía, mientras que un colectivo de jóvenes amantes de nuestras tradiciones, daban nuevos bríos a esta asociación.
Hoy, cuándo miramos hacia atras vemos la repercución que Estrella y Guía ha tenido en nuestro municipio, pues se podrían contar por cientos, las personas que durante estos años ha aportado lo más importante al grupo, su trabajo y su amor por el legado que nos dejaron nuestro mayores.
Ver información completa en INFONORTE
le otorga, por unanimidad del Pleno, la Medalla de Plata de la
Ciudad.
Corpus Christi 2010 en Guía. Por Evelia Álamo
Corpus Christi 2010 en Guía. Por Evelia Álamo >>>>>>>>>
Por una "fusión fria" entre Moya, Guía, Gáldar y Agaete

Por una "fusión fría" entre Moya, Guía, Gáldar y Agaete
Es público y notorio que las administraciones públicas, al igual que sucede con las cajas de ahorros y en general con todo el sector público, están abocadas a una profunda reestructuración. En este contexto, ocupan un lugar destacado los ayuntamientos. En Canarias tenemos 87, tras la creación del Ayuntamiento de El Pinar, en El Hierro, recientemente. Para empezar, llama la atención que se haya accedido a la creación de esta nueva corporación "con la que está cayendo". En todo caso, el nuevo ente herreño se verá afectado, como los demás, por la gran reforma en ciernes.
EDITORIAL DE GUIADEGRANCANARIA.ORG
Es público y notorio que las administraciones públicas,
como sucede con las cajas de ahorros y en general con todo el sector
público, están abocadas a una profunda reestructuración. En este
contexto, ocupan un lugar destacado los ayuntamientos. En Canarias
tenemos 87, tras la creación del Ayuntamiento de El Pinar, en El Hierro,
recientemente. Para empezar, llama la atención que se haya accedido a
la creación de esta nueva corporación "con la que está cayendo". En todo
caso, el nuevo ente herreño se verá afectado, como los demás, por la
gran reforma en ciernes.
Por lo que respecta a nuestra comarca noroeste de Gran Canaria, no deberíamos permanecer sentados esperando a que nos digan lo que tenemos que hacer. La experiencia demuestra que cuando los dirigentes no actúan a tiempo, otros, de ámbito supra local, le imponen tardíamente cambios más drásticos y traumáticos.
Nuestra propuesta gira en torno a un nuevo ente comarcal formado por las corporaciones de Moya, Guía, Gáldar y Agaete, sin extinguirse los ayuntamientos respectivos, consiguiendo, a la par que una mejor gestión, la menor pérdida de puestos de trabajo. Se trata de retomar una idea que ya hemos expuesto con anterioridad. Una mancomunidad, la Mancomunidad del Noroeste, que por cierto existió en el pasado, mucho antes que la actual Mancomunidad del Norte.
La situación exige acelerar la adopción de medidas correctoras en la organización pública comarcal. Sin perjuicio de la subsistencia de la Mancomunidad del Norte (9 municipios), con la nueva mancomunidad, que lógicamente se integraría en aquella, no sólo se mantendría el mismo nivel de prestación de los servicios públicos de los cuatro municipios integrados, sino que se ganaría en eficacia y lo que es más importante, en eficiencia.
Por razones históricas, culturales, geográficas y económicas, nos parece necesario retomar la Mancomunidad del Noroeste, que agruparía a los municipios citados, sin que ello implique cuestionar la actual Mancomunidad del Norte, que seguiría ejerciendo sus competencias en el ámbito que le es propio.
La nueva Mancomunidad del Noroeste concentraría los servicios que se estimen mejor prestados de forma centralizada, con el personal de las cuatro corporaciones correspondiente, que se adscribiría también el nuevo ente. Es obvio que con ello se conseguiría una mayor eficiencia. Lógicamente, la toma de decisiones respondería, dentro del ámbito de las funciones delegadas en la Mancomunidad, al mismo concepto, es decir al de “comarca natural”.
El nuevo Ente no implicaría un aumento del gasto público por las siguientes razones: sus dirigentes serían los propios concejales de los ayuntamientos integrados; el personal estaría compuesto por los empleados que las corporaciones municipales le cedieran; por último, las oficinas e instalaciones serían las propias de los ayuntamientos, que le cederían espacios.
Alguien preguntará: ¿Qué sentido tiene entonces crear la nueva entidad mancomunada? Pues el aprovechamiento óptimo de los recursos humanos y materiales en favor de una mejor gestión. Ejemplo: en determinadas áreas de competencias los ayuntamientos no están dotados con medios suficientes (servicios sociales); en tal caso, el ayuntamiento deficitario no tendría que contratar nuevo personal porque la gestión se llevaría desde los servicios de la Mancomunidad con el personal procedente de los otros ayuntamientos.
Todo ello, por supuesto, en el marco de una planificación y coordinación comarcal que tuviera como premisa la complementariedad entre los municipios integrantes en los aspectos residencial, comercial, industrial y turístico. Lógicamente, la nueva mancomunidad debería abrirse a la sociedad con un modo de actuación transparente. Las nuevas tecnologías lo ponen fácil en este sentido.
El nuevo Ente sería a su vez el titular de la explotación de determinadas infraestructuras que por su dimensión y uso deberían tener carácter comarcal. Ejemplos: un auditorio. Alguien cree que tiene sentido, por ejemplo, que Teror, ciudad muy querida por otro lado, tenga un auditorio “particular”. ¿No hubiese sido más lógico que fuese EL AUDITORIO DE LA ZONA CENTRO, gestionado por su mancomunidad?.
Las arcas públicas no pueden seguir soportando duplicidades tan costosas, no solo a la hora de la inversión, sino en el mantenimiento anual de las instalaciones. Lo mismo hay que predicar de los pabellones deportivos de cierta envergadura y otras infraestructuras similares. ¿Es cierto que muchos ciudadanos no se enteran de la oferta cultural de los municipios colindantes? Es un derroche. ¿Cómo puede ofertarse, por ejemplo, un festival de danza, de teatro o de música, sin difundirlo a nivel comarcal? ¿Cómo vamos a conseguir que los habitantes de esta zona asistan a los eventos de la comarca si no nos replanteamos la premisa mayor? ¿Cómo va a ser rentable en términos sociales, y justificado en términos económicos, esa oferta? Por este camino, dentro de unos pocos años veremos cómo infraestructuras largamente añoradas pero mal conceptuadas languidecen por falta de recursos económicos con los que poder mantenerlas abiertas y ofrecer actividades.
Hay que terminar de una vez con los localismos enfermizos y caros. Una adecuada formación académica de los dirigentes locales, unida a una buena voluntad, les llevaría a adoptar en cada momento las decisiones más convenientes para el interés general de la comarca y no a sus intereses de partido. La Mancomunidad tiene otra ventaja desde este punto de vista. Al tratarse de decisiones tomadas en la esfera supramunicipal se puede conseguir un mayor sosiego y menor presión ciudadana.
Es más, determinadas infraestructuras ya existentes deberían ser gestionadas por la nueva Mancomunidad. Ejemplos: la Casa de la Cultura de Guía, el pabellón deportivo cubierto de Guía, el Teatro Hespérides de Guía, de próxima reinauguración, o el Teatro Viejo de Gáldar. El futuro Mercado agrícola comarcal, la Casa del Queso sita en Montaña Alta. A estos, y otros de similar dimensión, se uniría la gestión del patrimonio cultural material e inmaterial. La Cueva Pintada de Gáldar, el Cenobio de Valerón, en Guía, la necrópolis de Maipes, en Agaete, los museos, el Queso de Flor, etc...
En esta nueva era se podría acometer, además, una promoción conjunta a nivel turístico, explotando desde todos y para todos nuestra oferta. Las playas, el futuro campo de golf, la gastronomía, la oferta cultural, etc... Es lamentable que por la incapacidad de los dirigentes locales de nuestra comarca a la hora de consensuar planes territoriales, nuestras costas den absoluta pena, una imagen pésima que denota la existencia de una población pobre de espíritu y sin afán de superación. Miren si no la costa de San Andrés y San Felipe. ¿Alguien con sentido común puede pretender una oferta incompatible en esas franjas costeras? ¿A qué esperan para planificar racionalmente ese litoral? Desde tiempo inmemorial está pidiendo a gritos una reordenación que permita la explotación residencial y turística.
El tema requiere lógicamente un desarrollo que estas páginas no pueden abarcar, pero nos parece que este es el camino a seguir si no queremos que nos coja el toro. El paro en Canarias ronda el 33 por ciento. La comarca noroeste es la más castigada y no debemos permitir que el proceso de deterioro continúe de esta manera.
El estimado lector habrá comprobado el parecido que esta fórmula tiene con la “fusión fría” en la que se encuentra inmersa la Caja Insular de Ahorros. Se trata de un modelo que no implica la desaparición de sus miembros, que mantendrán su identidad, pero están convencidos de que sólo así pueden garantizar su pervivencia en el nuevo contexto de crisis mundial.
Por supuesto, la formula propuesta debería hacerse extensiva al resto de comarcas de Canarias, dado que el problema es global.
Ciudad de Guía, 6 de junio de 2010.
26 de junio de 2010.
El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria e histórico dirigente socialista,
Jerónimo Saavedra, dijo este sábado que las fusiones entre ayuntamientos no son
la solución adecuada para reducir gastos y apostó por el desarrollo de las
mancomunidades para gestionar competencias de varios municipios.
Así lo
aseguró Saavedra en una entrevista en la Cope, en el programa Al Sur de la
semana, que este fin de semana celebra en Las Palmas de Gran Canaria su
última edición dirigida por Rafael Sánchez, tras 11 años, por los cambios
realizados en toda la parrilla de la emisora.
"El Gallinero". Pedro González-Sosa
Pedro González-Sosa
Hay nombres de lugares nacidos por pintorescas circunstancias que muchas veces cuesta trabajo imaginar su curioso origen a pesar de que desde su nacimiento se fue propagando popularmente hasta convertirlo en topónimo. Tal es el caso del que en Guía se conoce todavía entre las gentes como barrio de El Gallinero aunque desde los años cincuenta del pasado siglo pasó a denominarse San Blas por obra y gracia de la idea del que fue párroco Bruno Quintana que lo consideró según su opinión denigrante para sus vecinos que aceptaron el cambio hasta nuestros días.
Pedro González-Sosa
Hay nombres de lugares nacidos por pintorescas circunstancias que muchas veces cuesta trabajo imaginar su curioso origen a pesar de que desde su nacimiento se fue propagando popularmente hasta convertirlo en topónimo. Tal es el caso del que en Guía se conoce todavía entre las gentes como barrio de El Gallinero aunque desde los años cincuenta del pasado siglo pasó a denominarse San Blas por obra y gracia de la idea del que fue párroco Bruno Quintana que lo consideró según su opinión denigrante para sus vecinos que aceptaron el cambio hasta nuestros días. Y es curioso que a pesar de que el topónimo de referencia se popularizó en la localidad y así es incluso conocido en nuestros días por los más viejos del lugar, nunca se oficializó pues no consta como tal en los censos o padrones municipales consultados referidos a los años finales de 1800 como un lugar geográfico determinado y que el libro La toponimia de Gran Canaria lo define como "ámbito y elemento pecuario". El lugar es una pequeña loma localizada al margen izquierdo de la carretera de entrada al pueblo, inmediatamente después de Albercón de la Virgen y que se extiende hasta la carretera que desde San Sebastián sube a San Juan por las Cuevas Fregenales.
¿Cuándo y por qué pudo crearse este topónimo? Las razones podrían hallarse en varios testimonios notariales registrados en los archivos de la Notaría establecida allí en el último tercio del siglo XIX de la que era titular Tomás Antonio Mira y Mora donde se descubre la posible razón de su nacimiento. Propietario de parte de aquellos terrenos aparece en la época Francisco Martín Bento, sobrino del poeta y alcalde en 1871 cuando Amadeo I le otorga a la entonces villa el título de Ciudad en cuyas gestiones tuvo relevante participación Fernando León y Castillo. Bento aparece vendiendo "a censo reservativo" diversas parcelas de aquellos terrenos a varios vecinos a cambio de cuyas enajenaciones recibiría como pensión anual determinado número de "gallinas buenas y de recibo, exceptuando las cluecas", o su importe a razón de determinada cantidad en reales plata cada una. Advertimos que la costumbre del cobro en gallinas por la venta de solares en aquella zona no se limitó a Martín Bento porque en otra escritura de 1879 Cayetano Guerra Domínguez vende una trozada con casa a Antonio González Santiago por el que cobra igualmente tres gallinas, casa que linda con "la finca de Pantaleón Oliva Espino", lo que hace presumir que la costumbre hizo establecer en el lugar un considerable depósito donde recoger las aves lo que dio origen a que la versión popular bautizara el lugar como "el gallinero", topónimo que fue arraigando de forma común.
De las numerosas transacciones conocidas según los testimonios notariales hemos elegido algunas y entre las que aparecen personas que, de alguna manera, están relacionadas con el cronista, como una tía-abuela llamada Dolores Oliva Calcines o un tío de ésta que llamado Pantaleón Oliva Espino. Uno de los solares, señalado con una extensión de 663 metros cuadrados, lo vende que Martín en mayo de 1872 a Ramón Betancor Moreno por 562 pesetas, pagando a censo reservativo como pensión anual "seis gallinas buenas y de recibo, exceptuando las cluecas o su importe a razón de seis reales plata cada una el 24 de junio de cada año". En mayo de 1872 el mismo Martín vende a Felipe García Moreno otro trozo por el precio de 375 pesetas debiendo satisfacer el comprador también a censo reservativo "la pensión anual de cuatro gallinas o su importe a razón de cuatro reales de plata en el domicilio del vendedor". Otro solar lo adquiere en 1873 Francisco Ramírez Llarena quien deberá abonar anualmente al mismo vendedor tres gallinas, solar que sucesivamente pasó a ser propiedad primero de María de la Concepción Rodríguez en 1876 y en 1900 a la mentada Dolores Oliva Calcines? Y así sucesivamente. Por lo tanto el gallinero establecido debió ser tan notorio que la versión popular bautizó la zona con el curioso topónimo aquí comentado.





