Semblanzas y personajes de Guía (I)
Semblanzas y personajes de Guía (I)
Juan Dávila-García
Guía de Gran Canaria tiene en su historia una serie de semblanzas personales, que sin destacar de manera elocuente son dignas de mencionar por lo que significo para el engrandecimiento de mi pueblo. Hoy quiero citarlas y recordarlas en su quehacer diario para que las jóvenes generaciones y las no tan jóvenes tengan conocimiento de estos seres aunque casi anónimos y sean conocidos como miembros de la comunidad guíense, que a buen seguro jamás oyeron y ni han oído hablar de ellos.
Fueron unas personas que de manera humilde destacaron en el desarrollo de unas facetas posiblemente simplistas pero que en su época, gozaron del afecto y el cariño de todos sus convecinos dada las consecuencias de la labor que realizaron en sus diferentes profesiones así como la seriedad y honestidad que siempre le imprimieron a sus quehaceres cotidianos.
Ciudadanos de Guía tales como Pacolin, maestro Pedro el cicer, Panchito el del molino, Juanito Manuel Martín, Manuel Padrón, Elpidio Galván y otros van a ser los protagonistas de este articulo que hoy les presento. Personajes muy dispares en cuanto a sus diferentes profesiones que por su idiosincrasia supieron darle a mi pueblo una semblanza de extraordinario contenido. No quiero caer en el tópico de darle a estos seres una igualdad en el aspecto social y cultural, solo quiero analizar su forma de proceder lo cual redundo en beneficio de la sapiencia variopinta de un municipio que siempre se acredito por su categoría de ilustrado, solo comparable según los estudiosos historiadores canarios a La Laguna en Tenerife y a Hermigua en la Gomera. Ya lo dice la copla y valga la redundancia, -tres pueblos tiene Canarias que brillan más que el Sol, La Laguna en Tenerife, Hermigua en la Gomera y Guía de Gran Canaria-. Recordar que la copla citada se la oí cantar, por primera vez, con ritmo de folias a un gran cantador lagunero conocido por Joseito miembro de la Rondalla del Real Hesperides de La Laguna, en la plaza de Cristo, allá por el año 1953, y picándome la curiosidad le pregunte al insigne cantador ¿Joseito esta copla te la has inventado ahora en mi honor? y me contesto, -No la misma se la oía cantar a mi abuelo y a mi padre desde que yo era un niño-. Con el paso de los años un compañero telegrafista gran intelectual, estudioso sobre todo lo canario, llamado Pepe Santos, gomero, me aclaro que desde siempre había oído decir que los pueblos más cultos de Canarias eran los tres citados y que así constaba en crónicas y escritos de eruditos canariologos.
Volviendo a las personas que hoy intento dar a conocer, una vez hecha la aclaración pertinente sobre el relicto cultural de Guía, quiero comenzar por Pacolin, el cual a pesar de su gran defecto, -la bebida-, fue un hombre capacitado y bastante inteligente, chofer de profesión y algo amañado en la mecánica trabajo siempre como conductor de un camioncillo que tenía Juan Simón y su hermano Nicolás, vehiculo este que sistemáticamente transportaba a la "charanga" de mi tío Camilo a todas las fiestas donde la misma participaba. Había nacido en Cuba y se conocía la geografía e historia de este país como las palmas de sus manos. Muy pulcro al menos en aquellos tiempos se afeitaba todos los días, y era el primer cliente que diariamente llegaba a la barbería de mi padre a primera hora. Una vez afeitado hacía los crucigramas y jeroglíficos de los periódicos y se iba a coger el camión, sin ser un intelectual de constatada relevancia si decir que era una persona bastante culta.
Maestro Pedro el cicer con una humanidad constitucional de enormes dimensiones, más de dos metros de estatura y ciento y pico kilos de peso, picapedrero, desde mi punto de vista el mejor constructor de paredes de piedra seca que haya existido. Para el no era ningún obstáculo manejar las mismas por muy pesadas que fueran. Trabajaba solo sin ningún ayudante, y su descomunal fortaleza física le permitía mover y transportar piedras tuviera el peso que tuviera. Con la ayuda de una enorme barrena y un martillo de enormes dimensiones iba asentando en forma de un "puzle" las piedras que utilizaba para llevar cabo tan perfecta y descomunal obra. Se decía que una pared de estas características hecha por el tenía más consistencia que una de cemento armado. Maestro Pedro era una excelente persona, caballeroso y hasta distinguido jamás que yo sepa tuvo ningún tipo de problemas y fue estimado y apreciado en Guía.
Panchito el del molino, -padre de Pacolin-, destaco especialmente como un gran jugador de cartas, además se decía que era muy buen cocinero, -durante la guerra civil ejerció como tal juntamente con maestro Lorenzo Pérez, también de Guía, en una unidad militar-, Durante muchos años fue el conserje mayor del Casino de Guía, estimado y querido por sus convecinos, siempre se acredito como una persona humilde y honesta. Recuerdo que cuando asistíamos a los partidos de fútbol en el campo de Atalaya, en la parte exterior del mismo siempre habían varias mesas de cartones, Panchito cuando le tocaba hacer el corte de la baraja le hacía indicaciones a mi padre para que pusiera el dinero en una carta determinada, ni que decir tiene que los aciertos eran de más de un 98-%, lo que hacía que los propietarios de las mesas tuvieran que invitarle de muy buenas maneras que se fuera a ver al partido. Compartió conserjería en el casino con Juan Ramos. Fueron los años más brillantes de nuestra primera sociedad recreativa y cultural por los grandes eventos que en la misma se celebraban.
Juanito Manuel Martín, terrateniente, vivía en la calle Luís Suárez Galván esquina con Canónigo Gordillo, era una persona iracunda basando todo su poder en la ingentes propiedades que tenía. Era muy dado ha entablar litigios judiciales con sus colindantes, entre estos destacó uno que tuvo con Paquito González al cual poco menos que arruino. Era muy adicto a las apelaciones y a los recursos ante las autoridades judiciales en las más altas instancias. Para el perder un juicio en Guía no tenía mayor significado ya que de manera sistemática acudía a la Audiencia y si era preciso al Tribunal Supremo, su único fin era sangrar económicamente a su rival y a fe mía que muchas veces lo consiguió arruinando a muchos de los litigantes que tuvo enfrente. Sus denuncias eran irrelevantes e inconsecuente, quizás por un lindero mal situado o por otro tipo de cosas, todas ellas de pequeña monta. Pero al parecer le producía un gran placer estar constantemente litigando. No le importaba gastarse verdaderas fortunas ejerciendo estas acciones que la mayoría de sus convecinos no veían con muy buenos ojos. Su fortuna, al no tener descendientes, la heredo su ahijada Andrea Vega hija de Francisco el mamea, casada con Pepe Miranda conocido por Pepe el de Calixto.
Elpidio Galván, fue un personaje de gran relevancia en Guía, polifacético y muy versátil, en su dilatada vida ejerció con verdadero tino cuantos cometidos les fueron encargados. Era el típico caballero de ilustre figura, arrogante por su porte y muy considerado con toda la gente. Su forma de actuar era muy alabada en nuestro pueblo.
Fue durante muchos años Presidente de la Comunidad de Regantes del Norte, primer director del Banco de Bilbao cargo que ocupo hasta su jubilación. Estudio en la Escuela Electrotécnica de Grenoble (Francia) obteniendo el titulo de Ingeniero Electrotécnico. Hizo estudios de Químico Papelero en Lieja (Bélgica) aunque esta carrera nunca la termino. Dado sus vastos conocimientos fue un adelantado para su tiempo. Fue Presidente también del llamado Sindicato Verde cuyo almacén principal estaba situado en el Lomo Guillen. A Elpidio Galván le debe Guía la ubicación en su momento del Banco de Bilbao ya que fue quien como representante de la Heredad o Comunidad de Regantes quien realizo ante el Director Regional de la citada entidad bancaria todos los tramites para que así fuera.
León Galván, agricultor y propietario de extensas fincas de plataneras y de pozos artesanos. Altamente cualificado, se decía que tenía estudios de química y debía ser así pues tenía unos conocimientos muy extensos en esta materia. Cuando se pusieron de moda allá por los años cincuenta del pasado siglo XX las carreras de caballos en el norte y centro de la isla, adquirió un hermoso ejemplar llamado Vencedor el cual le dio a el y a Guía grandes tardes de gloria. León Galván era desde el punto de vista de su personalidad un perfecto caballero, educado y muy fino y delicado en su comportamiento con sus semejantes. Era muy alabada en nuestro pueblo su faceta de persona caritativa y amigo de ayudarle a los demás. Su hijo León conocido por Leo excelente químico destaco como tal en los laboratorios de la Granja Experimental del Cabildo de Gran Canaria.
Manuel Padrón, otro preclaro hijo de Guía, siempre le conocí ejerciendo como Procurador de los Tribunales, aunque era titulado en Ingeniería Eléctrica y Mecánica, estudios que desarrollo a distancia en una afamada Universidad europea. Aunque la mayor parte de su tiempo se lo dedicaba a la procuraduría tenía la capacidad intelectual tan desarrollada, que dirigió la construcción de la presa de Mondragones ubicada entre Casa Aguilar y el Palmital. Asimismo construyo para su propio uso otra presa conocida por la de los Padrones en Lomo Betancor. Era propietario de grandes extensiones de tierras, teniendo incluso en la Aldea una extensa finca de secano donde pastaba una ingente cantidad de ganado caprino. Excelente persona muy caballerosa y distinguida, en sus relaciones con las demás gentes del pueblo mostraba siempre una amabilidad extraordinaria. Manuel Padrón fue padre entre otros del insigne medico guíense Francisco Julio Padrón León conocido por Paco Julio.
Juan Aguiar Galván, Abogado y Procurador de los Tribunales, hijo de Francisco Aguiar que ostentaba su misma titulación en lo relacionado con la procuraduría. Al poco tiempo de terminar la carrera de Derecho y residiendo en Madrid defendió a un eminente político de la época que era miembro del directorio de Primo de Rivera. Según comentarios que llegaron a Guía así como las publicaciones periodísticas de aquellos tiempos manifestaron que la defensa llevada a cabo por nuestro paisano a tan insigne personaje fue muy alabada y aplaudida en todo Madrid. Fue alcalde accidental de nuestro pueblo, exportador, y destacado miembro de la CREP, cuando la presidía Bruno Naranjo, visitando como tal casi todo el continente europeo promocionando el plátano canario. Fue muy estimado y apreciado en Guía por sus virtudes humanitarias. Fue presidente de varias comunidades de pozos y como tal desarrollo una gran labor.
Manuel Hernández Jiménez, abogado, juntamente con su hermana poseía una gran fortuna, consistente en extensos platanales y las dos presas existentes en el Barranco de Guía. La mayor era conocida como la del Capitán, nombre este que le provenía de su cuñado Manuel Fernández-Oliva y Pérez que fue capitán de infantería. Manolo Hernández se caso con Carmencita Bautista y vivió bastantes años en La Coruña. Cuando regreso a Canarias se instalo en Las Palmas y se dedico a las finanzas, como ejerciente en tales menesteres, asesoraba y llevaba adelante diferentes operaciones de tipo financiero.
Paulino Mújica Beceiro, conocido por Paulino el mulato, hijo de Victorita, mecánico y corredor de motos. Tuvo diferentes talleres en Guía dedicado a la reparación especialmente de motos. Era un gran patriota defensor a ultranza de los intereses de nuestro pueblo. Paulino siempre fue muy estimado y querido en Guía, era muy campechano y extrovertido, amigo y protector desinteresado de Tomasin al cual quería
mucho. Desde siempre su madre tuvo la única Administración de Loterías existente en Guía, al fallecimiento de esta se hizo cargo de la misma regentándola hasta su fallecimiento. Como corredor de motos se decía que hacía cosas inverosímiles, tuvieran estas las cilindradas que tuvieran, el las amansaba ya que era un verdadero artista en la grupa de las mismas. Recuerdo verlo recorrer el Lomo a más de doscientos kilómetros por hora sin ni tan siquiera despeinarse. Fue un gran amante del motorismo y ya mayor de la motonáutica, tenía una buena embarcación en las Nieves y salía a navegar todos los fines de semana.
Odón-Máximo Guerra, abogado, de la familia Guerra Galván. Que yo recuerde nunca ejerció la abogacía, sin embargo fue un insigne alcalde de nuestro pueblo y consiguió para el mismo obras muy importantes. Ostentando el cargo como primer edil de la corporación, en Guía se celebraron unas muy buenas fiestas de la Virgen. Creo recordar que también fue Juez accidental del Juzgado de Primera Instancia y tenia una pequeña minusvalía en una mano la cual era consecuencia de una herida de bala que sufrió en la guerra. Durante su mandato se celebro en Guía un concurso local de Rondallas donde participaron, la Princesa Guayarmina, dirigida por Juan Francisco Dávila, una del Callejón del Molino conocida por la de los Clavellinos y la de Atalaya dirigida por Juan Dávila González, -mi padre-, que fue la ganadora. La pieza obligada a interpretar eran unos Cantos Canarios que había compuesto un maestro residiendo en Guía llamado Nicolás Hernández Cruz.
Con el fin de darle "chance" a una segunda parte y más, hablando de la gente de mi pueblo, que destacaron por sus actividades y profesiones, quiero dejar aquí ahora el inició de este trabajo que me propongo completar aludiendo a muchos convecinos más de Guía de Gran Canaria.
Estimo lógico manifestar que los personajes aquí analizados no guardan ninguna relación entre ellos como se podrá comprobar. En algún caso la diferencia social y profesional es abismal pero estarán de acuerdo conmigo que todos son ciudadanos de mi pueblo y que merecen ser citados cuando se realiza un trabajo de esta clase.
Juan Dávila-García
Enero de 2007.
Guía de Gran Canaria (1945): El crimen perturbador. Por Juan Dávila-García
Juan Dávila-García
Para un niño de 8 años, el asesinato de un vecino de 19 es elocuentemente perturbador, máxime cuando lo veías salir todos los días a primera hora de la mañana para ir a trabajar a la finca de su padre, unos días hacia Cañizares y otros hacia la Montaña de Guía. Este joven vilmente asesinado, era mi amigo, me acariciaba mi infantil melena y cuando venia de la finca, me regalaba alguna fruta. Su nombre el cual jamás olvidare así como su aspecto físico, con un rictus que denotaba gracia y simpatía y una hermosura de corazón del que emanaba un grandilocuente afecto y cariño hacia todas las personas que le conocíamos, era Luís Suárez Díaz.
Todo empezó a gestarse, cuando tres malhechores guienses, ya al menos con otro asesinato a sus espaldas el de Pico Viento (que se sepa), y su cabecilla Blasino que ya había hecho descarrilar el tranvía que iba de Santa Cruz hasta Tacoronte, antes de irse para Cuba. Juntamente con Marcial, y Dionisio el Peludo, se dedicaran asesinar y a robar en la zona Norte de nuestra isla con alevosía y premeditación. El inicio de este execrable crimen, lo instituyo Dionisio el Peludo mayordomo de las fincas del padre de Luís y casi un hijo y hermano para todos los miembros de la familia Suárez-Díaz. Como tal capataz la intimidad y confianza del citado Dionisio el Peludo en el seno familiar de la victima, era muy tenida en cuenta, dado su intachable comportamiento, de ahí que incluso tuviera acceso a los beneficios que generaban las exportaciones de plátanos, que esta familia hacia a través de los almacenes de los Roques, ubicados en el Albercón de la Virgen. En esa época el Eldorado a modo de la quimera del oro en los EE.UU, que muchos canarios alcanzaron, otros no como en el caso que nos ocupa, se llamaba Venezuela (como dice nuestro cantante Braulio García y también los Sabandeños, la octava isla), donde los bolivares moneda oficial circulaban a raudales, y que a muchos paisanos nuestros hicieron cuantitativamente millonarios.
El caso es que Luís, quería irse a Venezuela (a pesar de estar ya medido para hacer el servicio militar), y Dionisio el Peludo le brindo de manera falaz la oportunidad de así hacerlo, pero ya compinchado con Blasino y Marcial, para robarle el dinero, que este había adquirido en casa de los Roques a cuenta de una partida de plátanos. Una vez cobrado por Luís el importe de esa liquidación parcial del beneficio de los plátanos, en el almacén citado, se dirigieron juntamente, hacia la Playa de Quintanilla, termino municipal de Arucas, a esperar la supuesta lancha que los trasladaría al barco (inexistente), que supuestamente estaba fondeado o al pairo en altamar, para iniciar la ruta hacia Venezuela. Era ya de noche y se dio la circunstancia de que por la zona estaban “calamariando” algunas embarcaciones con hachones encendidos, de ahí que Dionisio el Peludo le dijera a Luís --esas luces que vemos, son del barco que no esta esperando--. Entonces Blasino y Marcial, que estaban escondidos, el primero pistola en mano y el segundo con un cuchillo, dispararon y acuchillaron al unísono y sin piedad al ingenuo joven, el cual murió en el acto, arrojando posteriormente su cuerpo al mar. Este terrible asesinato pasó a la historia de la delincuencia como el “Crimen de Quintanilla”.
El Ministerio de la Gobernación y la Dirección General del Cuerpo Superior de Policía, enviaron a Guía a dos inspectores (conocidos en aquella época por policías secretos) llamados Birgot y Ferrer, con el fin de que llevaran a cabo la investigación y esclarecimiento de tan tenebroso crimen. Estos dos policías se hospedaban en la Fonda de Forteza en Guía. Para que colaboraran y los orientaran, en las rondas que solían hacer sobre todo por las noches, por los barrios de Gáldar y Guía, especialmente, la Atalaya, Becerril, Rojas, la Montaña, el Barranquillo y otros lugares donde existían una serie de delincuentes de poca monta, ya que solo robaban para poder comer dada la hambruna existente que tenia como origen el aislamiento internacional al que estaba sometido España, como consecuencia de la Guerra Civil y también de la II Guerra Mundial, fueron elegidos tres excombatientes virtuosos seguidores del régimen franquista, José Forteza León, Maximiliano Domínguez García y Juan Dávila González, los cuales tenían la misión de apoyar a los citados inspectores. La Guardia Civil también estaba llevando a cabo una investigación paralela, recayendo la misma en el Sargento Jefe del Puesto de Gáldar, Berenguer Montesdeoca. La intervención de este miembro de la Benemérita fue trascendental, para el esclarecimiento del crimen, como se vera más adelante.
Los inspectores encargados de la investigación juntamente con sus tres colaboradores, se hartaron de recorrer las zonas citadas pertenecientes a los municipios citados de Guía y Gáldar, hablaban con la gente hasta altas horas de la madrugada, visitaban los burdeles existentes en la Atalaya, Becerril, Rojas y el Barranquillo, pero nadie sabía nada al respecto. Todo este ir y venir lo hacían caminando. Una madrugada viniendo hacia Guía, el inspector Birgot, les dijo a sus acompañantes (parados en la carretera general donde confluyen los dos pueblos), señalando con el dedo hacia Guía, la siguiente frase, con un carácter de elocuente contenido profético: “los asesinos de Luís Suárez, están de aquí hacia arriba, hacia abajo solo hay delincuentes de pequeña monta, carteristas y rateros pero no criminales”
Y no se equivoco, los asesinos eran naturales y vecinos de mi pueblo, personas normales, que hacían una vida familiar tranquila y jamás se saltaban las normas cívicas mas elementales, pero como dice el refrán –la procesión va por dentro-. Solo los más viejos del lugar sabían que Blasino, había sido lugarteniente de Fulgencio Batista, cuando este le dio el golpe de estado a Gerardo Machado en Cuba y que posteriormente estando haciendo el servicio militar en Artillería de costa en Santa Cruz de Tenerife, deserto y huyo nuevamente a la bella isla caribeña.
Habíamos quedado, que a Luís Suárez después de haberlo asesinado lo habían arrojado al mar en la zona de Quintanilla. Dada la situación geográfica y geomorfológica de esa costa llena de pequeños riscales y picudos acantilados y que el batimiento de mar es muy fuerte y bravo, cuando el cadáver broto del fondo hacia la superficie, estaba totalmente desfigurado, la ropa hecha girones y algo picado o mordido por algún pez de importantes dimensiones, por lo que fue imposible reconocerlo. Dada la alarma existente en la familia del joven asesinado, la cual había denunciado su inusual ausencia, se empezó a especular que el cuerpo aparecido en Quintanilla correspondiera a Luís. A tal efecto su cuñado Francisco Pisos Echave, teniente de infantería destinado en Mahon, hubo de desplazarse a Guía, con el fin de comprobar si efectivamente se trataba de el, reconociéndolo por los gemelos de su camisa que a pesar de sus desgarramientos tenia los puños intactos (hacer constar que el reconocimiento no fue muy difícil ya que los gemelos citados había sido un regalo de teniente Pisos a su cuñado asesinado). En aquella época el sofisticamiento criminalístico estaba poco desarrollado no existía la prueba del ADN, ni otras de connotaciones ultramodernas.
La primera pista que indujo a desentrañar y conocer por fin a los autores, de este terrible crimen, fue la obtenida por el Sargento Berenguer ya citado, que como invitado a una boda en la Montaña de Guía, casa la hermana de Dionisio el Peludo, el agente de la Benemérita bailaba con otra hermana del designado por Dionisio el Peludo, la cual tenia muy mala fama dada su vida libertina rayando la prostitución. Aparentemente la forma de bailar de esta con el agente no era muy ortodoxa, por la cual Dionisio el Peludo, le llamo “puta”, a lo que ella le replico de manera contundente, llamándole “asesino”. El Sargento Berenguer conocedor de la relación existente entre la familia Suárez Díaz y Dionisio el Peludo, se quedo con la copla y al día siguiente se lo puso en conocimiento a los inspectores, los cuales a su vez pusieron en antecedentes al Sr. Juez de Primera Instancia, Don Francisco León Padrón, el cual ordeno a la Guardia Civil del Puesto de Guía, vigilaran al denominado Dionisio el Peludo, siempre bajo la supervisión de los inspectores Birgot y Ferrer, que eran los que dirigían la investigación.
La detención de un vecino originario de las medianías de Gáldar y Guía, cuyo apellido era Salas, marchante de ganado y agricultor, del cual al parecer se habían encontrado pruebas que le incriminaban con el asesinato del matrimonio de Pico Viento, fue determinante. Este hombre rudo, fuerte y honrado como después se acredito, solía visitar a este matrimonio, para cambiar y trapichear con ganado y productos de la tierra.
Tal circunstancia determino que los vecinos del lugar le vieran por las inmediaciones de Pico Viento, presentasen una denuncia en el Cuartel de la Guardia Civil de Gáldar, en su contra, siendo detenido e interrogado en el Juzgado de Guía, donde por desgracia para el, no tenia ninguna coartada que impugnase su visita a este lugar, al menos en las horas que ocurrió el vil asesinato (un matrimonio bastante mayor). Mientras tanto la policía y sus colaboradores seguían investigando, sin que los resultados fueran muy alentadores.
A Blasino, le gustaba la cacería, tenía escopetas destinadas a tal fin, además de una pistola, perros, hurones y otros enseres propios para la práctica de la cinegética. Llevaba a cabo sus cacerías, en las zonas de medianías y cumbreras de los municipios de Gáldar y Guía, y se le solía ver por Pico Viento. En unas de estas salidas a cazar por estás latitudes acompañado de dos hombres, coincidió con el asesinato allí ocurrido, debido a lo cual alguien denuncio estas visitas a las autoridades, las cuales ordenaron un registro en su industria y posteriormente en su domicilio. Le hallaron pelucas de diferentes colores, pieles de conejos, cepos, etc, pero de momento ninguna –pistola--. Como no pudo explicar para que utilizaba todo aquel material requisado, fue detenido e internado en la cárcel del Partido Judicial de Guía. Compareció ante el Juez, que decreto un auto de privación de libertad preventiva hasta que se aclarara para que usaba las pelucas y los monos encontrados en su establecimiento, e incidiendo el Juez que le aclarase que hacían el y dos hombres más merodeando por Pico Viento el día de autos, especialmente bien entrada la noche ¡ determino su Señoría que cazando a esa hora no podían estar ¡. Todo fue en vano, el tal Blasino, nunca manifestó nada que aclarase, su estancia en el aquel lugar. Don Francisco León, Juez Vitalicio previa consulta con el fiscal y secretario del Juzgado de Guía dicto procesamiento, por lo que siguió internado en la citada prisión. A todo esto el citado Sala, continuaba detenido en la cárcel de Tenerife, y los mas grave para el, es que era considerado el sospechoso de los dos asesinatos, el de Pico Viento y el de Luís Suárez (nada mas lejos de la realidad, como se vera mas adelante).
El impacto mas perturbador, que sin lugar a dudas sufrí, fue la llegada del féretro del que en vida había sido mi amigo, Luís Suárez, a su casa después de haberle hecho la autopsia con el fin de instalar la capilla ardiente. Este lacerante dolor, dada mi corta edad me causaron alteraciones psicológicas, que supere gracias al gran cariño y los consejos que mi buena madre me dio. Era tal la camaradería de los inspectores Birgot y Ferrer, hacia sus colaboradores, que algunas mañanas venían a mi casa a tomar café. Recuerdo un día que así haciéndolo, el agente Birgot le dijo a mi padre: “si te estuvieras afeitando y tu mujer te dijera, ahí fuera hay dos señores desconocidos preguntando por ti, y tuvieras tu conciencia tranquila, se te caería de las manos la navaja, rompiéndose como esta” mi padre le contesto, que no, el agente insistió: “pues esto es lo que ocurrido casa de Marcial, esta mañana”, mostrándole la navaja, cuya hoja estaba partida en dos.
La investigación del Crimen de Quintanilla, fue ardua y complicada, los inspectores encargados del asesinato nunca creyeron en la culpabilidad de Salas. Y seguían investigando. Pero Blasino preso en la prisión judicial de Guía no soltaba prenda, su arrogancia y prepotencia ante los agentes que le tomaban declaración casi a diario era de tal magnitud, que empezaron a pensar ¡ será inocente ¡, de lo que le acusamos, que en principio no tenia relación con el crimen perpetrado en la costa aruquense y si con otras irregularidades, donde entraban las pelucas, las pieles de los conejos y otras cosas que le encontraron en su establecimiento de trabajo.
Mi padre fue de siempre amigo de Blasino, ya que existían lazos familiares que así lo determinaban, por consiguiente solía visitarlo en la cárcel. Un día después de mucho tiempo Blasino, le dijo a mi padre “Juan hoy lo voy a contar todo” y así fue en su comparecencia ante el Juez de ese día, Blasino, soltó por su boca, la autoría de los dos asesinatos el de Pico Viento y el de Luís, inculpo como compañeros de correrías a Marcial, y Dionisio el Peludo, los cuales fueron detenidos inmediatamente. Dos días después en un careo llevado a cabo en la sala de audiencia del Juzgado de Guía, Dionisio el Peludo, se allano y reconoció todo los que había pasado, por el contrario Marcial, negó tal vinculación, entonces Blasino, muy indignado le solicito al Juez, lo siguiente, utilizando estos términos: “Señoría ordénele a Marcial, que se levante la camisa, y observe una herida de bala que tiene en el costado derecho (una cicatriz), la cual se la hice yo cuando quiso huir de un escenario donde estábamos cometiendo un robo, y le dispare por cobarde”
Efectivamente se comprobó tal indicación observándose que era cierto, a Marcial no le quedo mas remedio que aceptar que había intervenido con Blasino, y Dionisio el Peludo, en todas las fechorías declaradas. Dada las características y el alcance de los delitos manifestados por estos tres facinerosos, el Juzgado de Guía se inhibió a favor de la Audiencia Provincial, la cual siguió con todo el proceso, que se dilato en el tiempo, como consecuencia de una serie de circunstancias que revelare a continuación.
Una vez terminada las actuaciones, de los Magistrados, Fiscales y personal de la Audiencia, se observo una inclinación hacia Blasino, quitándole yerro a su actuación criminal, incluso la prensa local publico que lo iban a poner en libertad. Ante tal disyuntiva la esposa del citado Salas, se refugio en los aledaños de la prisión provincial provista de una pistola, que le intervino la Guardia Civil, preguntándole esta, a la señora que para que la quería, ella contesto: “Estoy esperando que salga Blasino, para dispararle, dado que mi marido lleva algunos años en la prisión de Tenerife, por unos delitos de los cuales no es culpable, siendo el único responsable este señor que dicen va ha salir en libertad”.
Parece ser que quien intervino favoreciendo a Blasino, fue Matías Vega Guerra, que tenia en su bufete, a un cuñado y a un sobrino de este. Enterado el teniente Pisos (cuñado como ya he manifestado de Luís Suárez), solicito los servicios del insigne abogado criminalista José Mesa, el cual requirió a la Audiencia para que le dejase ver toda la documentación relativa al procedimiento, observando que en el enorme tocho, de casi 50 mil paginas, faltaba muchos documentos tales como declaraciones de culpabilidad, autos, providencias, etc, lo que le llevo a presentarse en la Sala de Audiencia constituida en pleno, manifestando con valentía y sin ningún temor, aquella frase que fue portada de los periódicos La Falange y La Provincia, cuyo contenido fue el siguiente: “Esta Audiencia esta corrompida”.
Ante la inminente puesta en libertad de Blasino, José Mesa y el teniente Pisos Echave, intentaron buscar la solución para que se hiciera justicia. Entonces recordaron que Luís Suárez estaba “enquistado” y después de una serie peripecias jurídicas lograron llevar el tema a la Jurisdicción Penal Militar.
El Tribunal de Justicia Militar, se constituye rápidamente, y solicitándole los datos existentes a la Audiencia Provincial, inician un juicio rápido, que determina la pena de muerte para Blasino, y cadena perpetua para Marcial, y Dionisio el Peludo. Tal sentencia fue ratificada y firmada por el Capitán General de Canarias, el Excmo. Sr. Don José García Escamez e Iniesta. Poco tiempo después, un día que amaneció oscuro y sombrío, Blasino, fue fusilado en el Regimiento de Infantería 50 en la Isleta, por un piquete integrado por Tiradores de Ifni, figurando en el mismo un guíense insigne luchador de Lucha Canaria, Salvador Díaz, conocido en el argot luchístico por el “Pollo de Anzo”. Los otros ingresaron en la Prisión del Puerto de Santa Maria. Marcial, murió en la cárcel, Dionisio el Peludo, regreso a Guía hace mas de 30 años, donde falleció años después de muerte, natural. Esta sentencia produjo un gran malestar en mi pueblo, ya que se produjo una sindéresis. El pueblo de Guía con sus autoridades al frente manifestaron que los tres merecían la pena capital. Salas fue totalmente exonerado y se les pidieron las disculpas pertinentes y murió bastantes años después, debidamente confortado por su familia y por el pueblo en general que nunca dudo de su inocencia.
Este relato queramos o no los guienses forma parte de la historia de nuestro pueblo y como tal hay que aceptarlo. Hace muchísimos años que no se hablaba de este execrable asesinato, que como ya dije al principio se denomino y así figura en los anales de la historia de la delincuencia en Canarias como el “Crimen de Quintanilla”.
Juan Davila-Garcia.
DNI. 43.268.091-P
Maspalomas. 2006.
NOTA DEL AUTOR: Con el fin de no herir susceptibilidades, pues todavía viven muchos familiares de estos tres asesinos, los cito con nombres ficticios, aunque hay unas claras connotaciones en lo que se refiere a su verdadera denominación como son las tres iniciales de B, M, DeP. El resto de los personajes citados se corresponden todos con sus nombres reales.
CERTIFICO.- Que el contenido de este Relato Corto, se ajusta a la más estricta realidad. Y que en el mismo se han dejado de enunciar algún dato por no estimarse de interés. Que no he consultado ningún expediente judicial, ni tan siquiera algún texto relacionado con el mismo (pues no existe nada al respecto). Solo cuento aquí lo que viví y lo que oí a la mayoría de los personajes citados, entre ellos mi padre Juan Dávila-González, colaborador de apoyo, que fue de los Inspectores de Policía Sres. Birgot y Ferrer, y al cual conjuntamente con José Forteza León y Maximiliano Domínguez García (los otros colaboradores), se les reconocieron los meritos contraídos.
NOMENCLATURA:
Blasino = Blas Mendoza Ossorio (a) el Barrabas.
Marcial = Matías el Mosco.
Dionisio el Peludo = Domingo el Palillo.
Fdo. y otorgado – Juan Dávila-Gárcia – NIF. 43.268.091-P.
c/José Carreras num. 1-A, Bellavista – tfno., 928-761427 -
35100-Maspalomas.-
Braulio: "apenas 33 años en 3 horas"
Apenas 33 años en 3 horas.
30 de diciembre de 2006
Impresionante el concierto de Braulio en el Auditorio Alfredo Kraus
de casi tres horas de duración. Después de 33 años de carrera
profesional, las cualidades de su voz permanecen intactas. Con el
talante afable, divertido y elocuente que caracteriza a éste cantautor,
el tiempo, literalmente, voló. La sala sinfónica estaba llena y no es
para menos: es nuestro cantante de mayor proyección internacional, y el
número de seguidores y seguidoras sigue siendo elevadísimo en la
actualidad.
Apenas 33 años en 3 horas
30 de diciembre de 2006.
Braulio llenó el Auditorio Alfredo Kraus en un concierto memorable de casi tres horas ininterrumpidas.
Impresionante el concierto de Braulio en el Auditorio Alfredo Kraus de casi tres horas de duración. Después de 33 años de carrera profesional, las cualidades de su voz permanecen intactas. Con el talante afable, divertido y elocuente que caracteriza a éste cantautor, el tiempo, literalmente, voló. La sala sinfónica estaba llena y no es para menos: es nuestro cantante de mayor proyección internacional, y el número de seguidores y seguidoras sigue siendo elevadísimo en la actualidad.
La fabulosa banda, compuesta por músicos de la talla de Antonio Brito (director y pianista), canario, José Luis Torres (piano y teclados), madrileño, René Luis Toledo (guitarra eléctrica y española), cubano, Ernesto Rossger (guitarra eléctrica y acústica), canario, Javier Quílez (bajo), Héctor Salazar (batería), cubano, Oriel Ray (percusión), cubano, y los coros de las jóvenes canarias Alexia Rodríguez y Cristina Ramos.
El concierto comenzó con el tema “sobran las palabras”, con el que concurrió a Eurovisión en el año 1976. El cantautor guiense pasó revista a los temas más representativos y emblemáticos de distintas etapas como Lolita Pluma, Tenerife, Distintos o Patria Canaria. Sus primeras andanzas musicales en las islas, su paso posterior por Madrid y Estados Unidos y su regreso a Gran Canaria, estuvieron presentes en el escenario a través de sus canciones más representativas.
En "Apenas treinta y tres años", Braulio interpretó una veintena de canciones, acompañado por "viejos y no tan viejos amigos" que se han reunido para la ocasión. Así, del primer grupo en que participó, Los Mejías Junior´s, estuvo ante el piano Pepe Mejías, y en representación de Los Rayos, otro de sus grupos de juventud, Antonio Aguiar, al bajo, y Emilio Sosa, a la batería. Los cuatro juntos forman ahora el grupo Amnesia y bajo ese nombre, interpretaron aquellos temas que hace años ya tocaban en las verbenas de la época. Con Amnesia, Braulio cantó Se Domani y el potpurrí de Maki Navaja.
Pero, además, con Braulio actuó también Tiempo de Canto, un grupo de reciente creación, pero cuyos componentes son muy conocidos y reconocidos en el ambiente musical. Con ellos, abordó temas del folkclore argentino, como "si se calla el cantor" o "la zamba de Valderrama". Los miembros de esta nueva agrupación son los hermanos Míchel y Pepe Montelongo; los también hermanos Francis y Santi Curbelo y Manuel Estupiñán Verona; éste último, que había asistido a los ensayos con entusiasmo, no pudo actuar como consecuencia de una gripe. Los cuatro primeros formaron parte del desaparecido Sangre de Cóndor. Manuel Estupiñan actuó recientemente en el musical Querido Néstor II, representado en el Teatro Cuyas entre el 2 y el 17 de diciembre de 2006, en el que pudo demostrar sus excelentes cualidades.
La parte final del concierto la hizo Braulio acompañado de una Banda integrada por diez músicos procedentes de diversos lugares del mundo, con los que él ha trabajado en algún momento de su larga carrera y con quienes cantó temas como "La Cerillera", "Crónica de un viejo amor", "En la cárcel de tu piel" o "Sobran las Palabras".
No faltó tampoco el Braulio más íntimo. Acompañado sólo de su guitarra interpretó temas como "Mi amigo el pastor", "Tomasín" o "El Corredera".
Podemos afirmar que el cantautor guiense logró el objetivo de hacer un recorrido por esos 33 años dedicados a la música con temas que, una vez más, y en la voz de su compositor, emocionaron al público que abarrotaba el recinto, hasta el punto de que hicieron falta cuatro bises para que el público se decidiera a abandonar la sala.
Tere Robayna.
Agenda 21
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ENCUESTA AGENDA 21: el Ayuntamiento de Guía trabaja actualmente en la redacción de la Agenda Local 21 y pide la colaboración de los ciudadanos para conocer cuáles son las necesidades y prioridades que la población demanda para el Municipio (12 de diciembre de 2006).
El Ayuntamiento de Guía trabaja actualmente en la redacción de la Agenda Local 21 y pide la colaboración de los ciudadanos para conocer cuáles son las necesidades y prioridades que la población demanda para el Municipio.
El Ayuntamiento de Guía trabaja actualmente en la denominada Agenda Local 21 cuyo objetivo es desarrollar un Plan de Acción Municipal basado en un desarrollo sostenible y que integra las políticas ambientales, económicas y sociales del municipio con la participación de todos los agentes sociales del mismo.
En estos momentos, el proceso está en su fase inicial, centrándose el trabajo en la recopilación de información para estudiar cuáles son las necesidades, carencias y prioridades que según la población son necesarias mejorar e implantar en el propio municipio. Para ello, personal del Ayuntamiento está llevando a cabo una encuesta con la que recabar todo este tipo de información.
También se puede acceder y responder a esta encuesta a través de la página oficial del Ayuntamiento en la dirección www.santamariadeguia.es En esta misma página, los interesados podrán encontrar información más detallada sobre qué es, fases de trabajo y objetivos de la Agenda Local 21.
El Ayuntamiento y los responsables del proyecto piden la colaboración de los habitantes del municipio dado que la participación ciudadana es la base y el eje vertebrador de la Agenda Local 21 y sin esta colaboración sería imposible llevar a cabo este proyecto cuyo objetivo es la mejora y la sostenibilidad del municipio y de sus habitantes.
ENCUESTA
Descargar documento-encuesta y enviarlo (no necesita identificarse) al email agenda21@santamariadeguia.es
Sasito
Sasito
Por Juan Dávila
Saso García, conocido por Sasito, fue una persona que mantuvo una gran amistad con todos los jóvenes de mi generación, especialmente por la relación que nos unía por ser todos miembros de Acción Católica. Sasito era hijo de Faustinito García del Pino, que tenía un molino en el Lomo al lado de lo que hoy es la tienda de Arturo Díaz, además de el estaban sus hermanos Tino y Mercedes, esposa ésta que fue del General ciego Luís Lodos.
Este entrañable personaje tenia una mentalidad algo retrograda, no es que fuera retrasado ni mucho menos solo que sus reacciones solían ser bastantes infantiles. Sus facultades psicomotrices estaban algo afectadas especialmente en sus extremidades inferiores que le producía una cierta dificultad para caminar, cosa que hacía con las puntas de los pies.
Cuchillos canarios. Por Nicolás Guerra Aguiar
Por Nicolás Guerra Aguiar
Que un riguroso planteamiento sobre el origen y denominación del cuchillo canario actual me haya obligado a reflexionar detenidamente y, al menos, a poner en duda su ascendencia inglesa resulta, como poco, harto interesante para quien siente la curiosidad de conocer lo relacionado con su historia y con la lengua. En efecto: desde hace mucho tiempo he apoyado la teoría de una procedencia británica que, en resumen, relaciona el anglicismo "knife" (cuchillo de labranza introducido en Canarias por los ingleses) con el que aquí se utiliza, naife.
Por Nicolás Guerra Aguiar
Que
un riguroso planteamiento sobre el origen y denominación del cuchillo
canario actual me haya obligado a reflexionar detenidamente y, al
menos, a poner en duda su ascendencia inglesa resulta, como poco, harto
interesante para quien siente la curiosidad de conocer lo relacionado
con su historia y con la lengua. En efecto: desde hace mucho tiempo he
apoyado la teoría de una procedencia británica que, en resumen,
relaciona el anglicismo "knife" (cuchillo de labranza introducido en
Canarias por los ingleses) con el que aquí se utiliza, naife.
O lo que es lo mismo, los canarios adoptaron la pronunciación extranjera del vocablo lo mismo que pasó, por ejemplo, con la palabra "kake" (nuestro queque). Por analogía, supuse, nos encontramos en la misma situación de adaptaciones fonéticas. Pero, en este momento, ya no estoy tan seguro de que el término se refiera a lo que, en rigor, llamamos cuchillo canario, o lo que es lo mismo, ¿es el naife el cuchillo canario tal como lo conocemos hoy?
Hace unas semanas, Infonortedigital y arretranco.com (dos periódicos digitales de mi pueblo, Gáldar), me remitieron a una página en la que se hablaba de ellos. Llevado por la curiosidad, descubro que no sólo hay muy interesantes fotografías de algunos mangos (colección particular del autor), sino que -y es lo que tanto agradezco dado mi desconocimiento del tema- se completa con una rigurosa información, seria, documentada y basada en fuentes bibliográficas que van desde los estudios lingüísticos (Corominas, mi admirado profesor Morera) o literarios (citas de autores canarios que hablan en su obra sobre el cuchillo) hasta los que se refieren a usos y costumbres de canarios (Grau-Bassas, Pérez Cruz, Lobo Cabrera). Se completa con bibliografía sobre cuchillería, armas blancas, navajas, etc. (Martínez del Peral y otros).
Tras la amplísima información sobre el particular, le escribí a su autor (don Alejandro Moreno y Marrero), felicitándolo por su trabajo y por haberlo dado a conocer. Supuse, obviamente, que se trataba de algún señor ya maduro y del interior de alguna isla. Grande -y satisfactoria- fue mi sorpresa: Alejandro Moreno es un joven universitario de veinte pocos años y, además, paisano cebollero, de La Montaña. Pronto estuve en su casa (acompañado de mi mujer) y, de verdad, nos quedamos admirados no sólo por el exquisito mimo con que cuida y atiende las casi setenta bellísimas piezas de distintos tamaños sino porque conoce, al detalle, la historia de cada una (algunas, de doscientos años), la escuela del cuchillero del que procede cada unidad, los elementos usados para su confección, las características de las incrustaciones (es capaz de localizar al autor por las mismas)...
Cuando, cuchillo en mano, empezó a explicamos su teoría de la procedencia morisco-cristiana (Toledo y Albacete, fundamentalmente), me detuve en sus argumentos técnicos y recordé que, en efecto, los moriscos (musulmanes que se quedaron en tierras peninsulares tras las conquistas de los cristianos) habían sido excelentes artesanos y dominaban el labrado y tratamiento de los metales. Sin duda alguna, a pesar de las diferencias en la estructura externa (lo que le hace suponer que hubo adaptación a las necesidades del canario), la minuciosidad en la ornamentación retrotrae a la actividad artística morisca, recreadora de mínimos elementos decorativos que, en conjunto, crean armónica belleza y matemática conjunción. No se trata, en efecto, de la desordenada acumulación de simples elementos embellecedores, colocados al azar o en desorden. No: muy al contrario, la rigurosa simetría y adecuada proporción de las partes crean, en la sencillez de su relación, serena hermosura, relajante impacto visual que traduce, incluso, una manera de sentir la vida tal como la define la filosofía árabe.
Y todo eso, y mucho más, aprendí en la visita que le hice a mi paisano. Por eso apunté más arriba que mantengo la procedencia fonética del término relacionado, estrictamente, con un cuchillo canario: no pongo en duda la identificación "knife" / naife, pero sí tengo ya mis reservas sobre si a lo que en Canarias llamamos como tal (naife) se refiere escrupulosamente al cuchillo canario que hoy se maneja. Puede ser -y entro ya en la pura especulación- que, en efecto, hubiera algún tipo de cuchillo en Canarias (naife) parecido al que introdujeron los ingleses. Pero que el actual, el que hoy se define como tal, parece mucho más próximo a los confeccionados por los mozárabes es algo de lo que no tengo la menor duda. Conclusión a la que he llegado, por supuesto, después de las explicaciones de Alejandro Moreno.
La página que Alejandro tiene en Internet con su tío don Norberto Marrero (médico, profesor en la facultad de Medicina de la Universidad de La Laguna) ha recibido en poco tiempo cinco mil visitas, lo cual traduce no sólo el gran interés de nuestros paisanos por lo que a sus tradiciones se refiere, sino, y sobre todo, la seriedad investigadora que ofrece a los interesados porque no se basa en especulaciones gratuitas, sino en el exhaustivo rigor que ha de marcar las investigaciones.
Alegra, en fin, saber que nuestros jóvenes se interesan por elementos definidores de nuestra cultura, de nuestro acervo histórico. Y satisface más, si cabe, tenerlos como paisanos cebolleros. Al menos, a mí.
NOTA: Este artículo ha sido publicado en el periódico La Provincia el jueves 15 de Septiembre de 2005.
Debate sobre la guerra civil
El año 2006 ha sido declarado por el Congreso de los Diputados como el año de la Memoria Histórica. Sea pues esta sección una ayuda que facilite a los guienses el acceso a los textos necesarios para conocer y recuperar la historia de los diversos incidentes producidos en Guía a partir de 1931 y, particularmente, durante la Guerra Civil (1936-1939). En este orden, debemos resaltar que Guía constituyó una honrosa excepción en cuanto a los desaparecidos en la Guerra Civil. Podría afirmarse que, en nuestra patria chica, el afecto personal se superpuso al fanatismo político. No obstante, se produjeron incidentes, especialmente algunas detenciones, que, por honestidad intelectual, nadie debería obviar. Antonio Aguiar. 2006.
Antonio Aguiar. 2006
Elaño 2006 ha sido declarado por el Congreso de los Diputados como el año
de la Memoria Histórica. Sea pues esta sección una ayuda que facilite a
los guienses el acceso a los textos necesarios para conocer y recuperar
la historia de los diversos incidentes producidos en Guía a partir de
1931 y, particularmente, durante la Guerra Civil (1936-1939). En
este orden, debemos resaltar que Guía constituyó una honrosa excepción
en cuanto a los desaparecidos en la Guerra Civil. Podría afirmarse que,
en nuestra patria chica, el afecto personal se superpuso al fanatismo
político. No obstante, se produjeron incidentes, especialmente algunas
detenciones, que, por honestidad intelectual, nadie debería obviar. .
Guía constituyó una honrosa excepción en
cuanto a los desaparecidos en la Guerra Civil. En nuestra patria chica, el
afecto personal se superpuso al fanatismo político; por eso hablamos de NO
DESAPARECIDOS. Luís León Barreto, Pedro González-Sosa, Juan Dávila García y
Alfonso Pozuelo exponen su opinión sobre este interesante tema (01.06.06)
Artículo de Pedro González Sosa
Artículo de Juan Dávila-García
Las Memorias de don Bruno
Las Memorias de don Bruno
Durante los meses de septiembre y octubre de 1998 el extinto DIARIO DE LAS PALMAS publicó una parte de las manuscritas MEMORIAS DE DON BRUNO, reproducidas en esta web a finales del mismo año, "documento de singular importancia para Santa María de Guía", en palabras de su transcriptor, nuestro querido y añorado SANTIAGO BETANCORT BRITO, tristemente fallecido, entonces director del citado Diario. La conversión de los textos a lenguaje digital y publicación en Internet es obra de Antonio Aguiar. Las Memorias de don Bruno
Durante los meses de septiembre y octubre de 1998 el extinto DIARIO DE LAS PALMAS publicó una parte de las manuscritas MEMORIAS DE DON BRUNO,reproducidas en esta web a finales del mismo año, "documento de
singular importancia para Santa María de Guía", en palabras de su
transcriptor, nuestro querido y añorado SANTIAGO BETANCORT BRITO, tristemente fallecido, entonces director del citado Diario. La conversión de los textos a lenguaje digital y publicación en Internet es obra de Antonio Aguiar.
ÍNDICE DE LAS MEMORIAS
Cartas entre Néstor Álamo y don Bruno
LAS CARTAS ENTRE DON BRUNO Y NÉSTOR ÁLAMO
"Libremente,sin que expusiese las causas, se retiró de la dirección artística de
las obras del Camarín de Guía el eximio cronista oficial de Gran
Canaria y agudo crítico de arte y director don Néstor Álamo Hernández,
que había pasado a integrar parte de la comisión de la obra por
invitación del alcalde de la ciudad, don Rafael Velázquez García. Jamás
expuso las causas que le impulsaron a tomar tal decisión, aunque meses
después de su marcha, con motivo de una visita que él mismo efectuó en
compañía de una distinguida dama de Las Palmas de Gran Canaria al
propio Camarín, me envió una carta en la que -malhumorado y con
ciertos atisbos de resabio- me exponía su parecer sobre cómo vio y
encontró los trabajos que se habían realizado después de su ausencia -o
"retirada"- como director artístico del mismo". Texto extraído de las Memorias de don Bruno Quintana (Por la transcipción de B. de V.)
LAS CARTAS ENTRE DON BRUNO Y NÉSTOR ÁLAMO
Bruno Quintana (Por la transcipción de B. de V.)
Dicha carta la transcribo íntegramente para que se comprenda mejor la réplica que se le envió oportunamente, certificada y que transcribo también "al pie de la letra" para el esclarecimiento de los "hechos", para "perpetua memoria" y para la "reducida" historia parroquial. Dice así la carta que me envió don Néstor Álamo: "Respetable don Bruno: Aunque el otro día me hubiese gustado que nos acompañase, no por mí sino por la alta categoría de mi acompañante, doña Sebastiana Manrique de Lara, comprendo que sus obligaciones, de más inmediata perentoriedad, debieron impedírselo; siempre ha pasado así. Pero como las prendas jamás me han dolido, es de mi absolutísima obligación felicitarle por el éxito inmenso, absoluto, que significa el haber regresado a sus valores prístinos el bellísimo retablo barroco de San José; a la señora que me acompañaba le entusiasmó y esto me obliga a felicitarle -lo haré desde el periódico y con fotos- por esa decisión suya, digna de aliento y el encomio. Siento en cambio infinito expresarle mi repulsa por lo que han hecho en el Camarín: lo han convertido en un bazar barato de la calle La Pelota. Sobre esto también hablaré en la prensa, con mi nombre y apellido. Y nada más. Con todos los respetos de Néstor Álamo" (27-IX-70) A continuación, copiamos la réplica, o contestación: "Estimado don Néstor: Hace poco recibí una cortés carta en la que, después de un atento saludo, me inyecta una buena dosis de anestesia laudatoria, para luego manipular hábilmente el bisturí de la crítica sobre las obras del Camarín de la Virgen de Guía, que, según dijera un conocido cronista de la prensa insular, es el mejor del Archipiélago. Con su venia, desearía aclarar los conceptos que usted vierte en su carta respecto a mi proceder en su inesperada y grata visita a este templo parroquial de mi cargo, con unas ilustres damas que le acompañaban. 1º) A su reconocido y exquisito trato social se le olvidó presentar, como era lo procedente, al párroco de Guía (en este caso, un servidor de usted) a las ilustres damas mencionadas. 2º) Siendo usted hijo de esta parroquia y gran conocedor de su templo -y de sus obras de arte-, en mi pequeñez no creí acompañarles, porque pudiera no serles grata -y mucho menos necesaria- mi presencia y compañía. Otra cosa hubiese sido si usted, con su peculiar deferencia, me hubiese invitado a que les acompañase, como así lo esperaba, pero me equivoqué; en este caso, yo hubiese sacrificado unos instantes la visita a un enfermo que me esperaba. 3º) Si usted hubiese sido una persona extraña a esta parroquia que, al pasar por Guía, deseaba ver el interior del templo y el tan jaleado Camarín de la Virgen, la más elemental educación y cortesía me hubiese obligado -con mucho agrado por mi parte- a hacerle compañía y a mostrarle las obras de arte y objetos de gran valor que contiene, y sobre todo las propias obras del Camarín, que tanta admiración han causado y tantos elogios han merecido de las personas de todos los estratos sociales y culturales de Guía y de fuera de la ciudad que, a lo largo del año, han desfilado por él y, con rara unanimidad, han proclamado que es una maravillosa obra de arte que sólo la fe de un pueblo puede realizar en estos tiempos en que predomina un refinado materialismo y egoísmo. 4º) No tiene usted que felicitarme por restituir a su estado prístino el bellísimo retablo barroco de la capilla de San José, colocando los dos óleos que en ella había en el sitio que en el mismo les correspondía, porque yo no hice otra cosa sino disponer que se realizase su inteligente sugerencia de que así se hiciere. Por lo tanto, para usted el honor, para mí... la satisfacción de verlo realizado. 5º) Usted nos da a entender que los bazares de la calle La Pelota son de gran valor artístico, porque aunque usted se haya constituido, voluntariamente, en el gran ausente de la peña a Amigos del Camarín, en los trabajos que se han continuado realizando en él se han seguido las sugerencias que usted sugería. Sepa que su espíritu artístico ha estado siempre entre nosotros en la continuación de las obras y así lo hice constar, en su día, con mi puño y letra, sin injerencias de nadie en "El Eco de Canarias", diciendo la verdad y sólo la verdad, pues como usted bien dice: no le duelen las prendas, tampoco a nosotros nos duelen. 6º) No crea que nosotros, en las obras que se han seguido realizando durante su ausencia, hemos inventado algo, sino que, sin olvidar sus normas y atinadas sugerencias, hemos querido conformarlas visitando también los pocos templos de la isla donde se conservan buenos ejemplos del arte clásico, como son San Telmo, Santo Domingo, San Antonio Abad, San Francisco y San Juan de Telde. ¡Hasta visitamos la novísima iglesia de Tara en la citada ciudad! 7º) En cuanto a su repulsa a lo que se ha hecho, amenazando con publicarlo en la prensa, con todo mi respeto me permito manifestarle: A) Le repito que siempre hemos tenido en cuenta sus directrices en las obras que quedaban por hacer en el Camarín y a ellas se han ajustado los operadores de las tallas y pinturas. Por tanto, su repulsa, pública o privada, sería como tirar piedras sobre el propio tejado. B) Al darnos cuenta de cómo usted ha reaccionado después de su última visita, reconociendo sinceramente su gran mérito y apreciando en todo su valor, sus preciosos conocimientos artísticos adquiridos con gran tesón -estudiando, viajando, visitando y escudriñando todos los secretos del arte con un claro sentido de captación, de catador y revalorizador del mismo en todas su facetas; adquiriendo con ello una gran personalidad en la escala de valores humanos, digna de una alta calificación académica (meritíssimus cum laude) que nosotros, con gran complacencia, le otorgaríamos si de nosotros dependiera- deducimos, con pena, que usted se considera tan elevada autoridad en asuntos artísticos que la opinión de los demás, en esa línea, sean quienes fueren, no cuenta si no va avalada por usted. Esa actitud suya me hace venir a la memoria, si no me es infiel, la sentencia de Don Quijote a Sancho: "Llaneza, Sancho, que toda afectación es mala". Bien sabe usted que, en esta ciudad, cuna del más famoso imaginero de Canarias en todos los tiempos -José Luján Pérez-, esa gloriosa veta de artistas no se ha cegado todavía, que aquí hay ciudadanos de refinado gusto artístico, con estudios universitarios y con títulos académicos en la amplia gama del arte, cuyas opiniones pesan mucho y son dignas de tenerse en cuenta a la hora de la verdad. C) Ruégole tenga presente que esa repulsa o crítica que nos anuncia, no nos asusta, porque esperamos de su clarividencia sea positiva, constructiva. Pero si fuese negativa, demoledora, será usted también víctima de ella, por las razones expuestas. D) Y, por último, tenga la seguridad que en estas obras del Camarín se le recuerda mucho y bien, teniéndose en cuenta sus sugerencias y consejos. Sepa también que en nuestras reuniones, que ahora son más frecuentes, parodiando el grito ritual de la Falange en memoria de la Falange, nos dan ganas de gritar: ¡Néstor Álamo! ¡Presente! Mande siempre al que es suyo en Cristo y amigo. Bruno Quintana y Quintana". FUENTE: TEXTO EXTRAIDO DE LAS MEMORIAS DE DON BRUNO |
El Pleito Insular. Néstor Álamo

Desde comienzos del siglo [se refiere al s. XIX], a Gran Canaria "le había tocado bailar con la más fea". En otro lugar hacemos larga historia, y desde propio punto de vista, de esos amargos instantes nuestros del albor del XIX; mejor dicho, desde 1808 en adelante.
También el ilustre historiador isleño don Buenaventura Bonnet, enfocando las cosas desde un ángulo lógicamente tinerfeño, nos expone esos sucesos que nos hacen descender en calidad política y administrativa dentro del ámbito del Archipiélago, pero la estimativa del señor Bonnet queda bastante desvirtuada por el enjundioso prólogo que a la obra donde hace historia de tales sucesos –"La Junta Suprema de Canarias"- incorpora el erudito historiador, autoridad inapelable en la materia, don Antonio Rumeu de Armas.
Pese a todo ello, no nos resistimos a narrar aquí, muy a la ligera, la deyección de la famosa "Mosca", la nace maldita que con su siniestra impronta nos legó un largo siglo de lágrimas, de atropellos, de lucha desigual y de amarguras.
Como en toda España, en 1808 bullían aquí dos facciones: una, la que se caracterizaba por un reaccionarismo cerril, que por aceptar el estado de cosas impuesto por las zonas que estimaban más poderosas, llegaba en su ilusión hasta a transigir con la política que Napoleón quisiera imprimir a España. Por el contrario, gentes de filiación ultramoderna, carbonarias casi –entre ellas el Doctoral Afonso y su íntimo de siempre, el "fosforito" cascarrabias y estupendo gran patriota que fue don José Quintana y Llarena-, se agrupaban en las fuerzas de lo que, en su inocente concepto de la auténtica realidad, estimaban "un partido nuevo y liberal": el del "deseado" Fernando.
La situación era tirante, y como diría más tarde aquel famoso "Cachowen" de don Julián Cirilo Moreno, "la cosa iba a jeder".
Y "jedió". El 14 de junio de 1808 abordó a Santa Cruz de Tenerife un bergantín velero, "El Currutaco". Procedía de Vigo y Bayona de Galicia y dio las primeras noticias concretas del jaleo en que Napoleón, Carlos IV y su hijo Fernando se hallaban metidos.
La consternación fue enorme. El Comandante General de las Canarias, Marqués de Casa-Cagigal, se quedó sin saber qué hacer. El día 20 fletó un barco a fin de que por la costa de África fuese a la Península a ver qué pasaba, ya que con la marimorena allá formada ni de la existencia de las Canarias se acordaban los mandantes.
Cagigal, como decimos, no sabía a qué carta quedarse. El 24 de junio envió sus órdenes al Gobernador de las Armas de Gran Canaria, don José Candelaria Verdugo; por ellas, le ordenaba prohibiese el desembarco de tropas de nuestra isla, fuesen sus calidades e intenciones las que fuesen: las Canarias deberían conservarse "leales como siempre" para su Rey y señor natural, don Fernando VII, cuyas solas órdenes positivas y terminantes eran las que deberían obedecerse.
Pero fue el 25 de junio de 1808, es decir, el día siguiente al en que aquí se recibieran las órdenes de Cagigal, cuando "La Mosca" famosa nos clavó su rejo. Era un laúd español procedente de Bayona de Francia con destino a la América española. Llevaba pliegos secretos del afrancesado Gobierno de Asanza, y su capitán, don Mariano Izarviribil, hizo que fuese a bordo inmediatamente el buenote de don José Candelaria Verdugo, nuestro Gobernador Militar.
A bordo, Verdugo quedó atónito ante la calidad de las noticias que oía. Inmediatamente envió un emisario a Cagigal; mientras, por propio y malhadado acuerdo, prestó toda clase de auxilios a los navegantes de "La Mosca".
La política de nuestros dirigentes en aquellos peligrosísimos momentos no pudo ser más torpe. Ante las inquietantes nuevas del periodo de guerra intestina abierto en la Península, de la nacional e invencible repulsa a la invasión francesa, no se les ocurrió a los nuestros cosa mejor que dar facilidades a los emisarios del gobierno que Napoleón impusiera y ofrecer en la noche del 27 un banquete por todo lo alto al mensajero oficial de los seguidores de Bonaparte. Lugar señalado para el histórico festín fue la casa solar de los Verdugo –Alviturría en la calle de los Granados o de Puertas –hoy Castillo–, morada del Gobernador Militar. Al acto acompañaron al anfitrión su tío, el ya acacharrado Obispo Verdugo; el entonces Conde de la Vega Grande, don Fernando Domingo del Castillo y Béthencourt y los elementos de la Audiencia, con el más de algún que otro capitoste indígena. En este histórico banquete, según más tarde se dijo, juraron y reconocieron aquellos miopes elementos representativos de Gran Canaria a José I por Rey y señor de las Españas: y como en nuestra tierra se dice, lector, "ésa fue la madre del cordero".
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Texto extraído del libro "EL GABINETE LITERARIO, CRÓNICA DE UN SIGLO", de Néstor Álamo, Tomo I, en el que se recopilan artículos publicados por Néstor Álamo en la prensa, entre 1957 y 1959. Coedición: Gobierno de Canarias y Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, 2004.
TRANSCRIPCIÓN: Antonio Aguiar. Agosto de 2006.










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