Personajes populares 30

 

PERSONAJES POPULARES DE GUÍA (30)


Bernardo Dávila, "Bernardito el practicante"

Por Juan Dávila-García


Bernardo Dávila Ossorio, conocido por todos como –Bernardito el
practicante-, tuvo para Guía un comportamiento ejemplar, su
profesionalidad y su caballerosa forma de comportarse hizo que siempre
fuera admirado y estimado por todos los guienses. Hijo del maestro Pancho
Dávila Suárez y de Lele Ossorio, desde muy joven comenzó a trabajar en la
barbería que su padre tenía en la casa de Salvador Galván, donde más tarde
residió el Banco de Bilbao; junto con él trabajaban en la misma sus
hermanos, Juan Francisco, Alberto y los primos Juan –mi padre- y mi tío
Antonio. A mi padre siempre le "molo" lo de ser practicante, y a tal
efecto curso la documentación pertinente para así serlo, debiendo hacer
las practicas en el Hospital de San Roque. Un día visitaron la peluquería
los doctores Don Salustiano Estévez y don José Blanco, para comunicarle a
mi padre que había sido aceptado para iniciar las practicas. Mi padre
viendo el gran interés que su primo Bernardo sentía por tal profesión,
gustosamente le cedió todos los beneficios que les habían sido otorgados
al respecto, renunciando así a la ilusión de su vida. Estimo que Bernardo
se lo agradecería, asegurarlo sería mentir, pues nunca tuve constancia de
ello, pero siempre se llevaron más como hermanos que como primos.

A Bernardo Dávila, le adornaron otras facetas durante su vida además de
la practicante, -ATS, DUE, como se le denomina hoy a esta carrera-, fue un
insigne músico, y un elogiado peluquero, como tal destaco brillantemente
en su tierra natal, Guía.

Formo parte de la banda Municipal, destacando en la misma como un buen
interprete con la trompeta, fliscornio, etc., pero donde lucio con
elocuente relevancia fue con el cornetín, instrumento este, de la tesitura
de la "trompeta", pero más pequeño y con un sonido mucho más agudo, con
los cuales hacía unos solos de la diferentes obras que la banda
interpretaba. Me comentaba mi padre que con motivo de las fiestas de la
Virgen, arribo a Guía la extraordinaria banda Militar del Regimiento de
Infantería 50 de Las Palmas, aproximadamente en el año 1926, para dar un
concierto juntamente con la de mi pueblo, que estaba formada en esa época
por una grandilocuente pléyade de insignes músicos. De manera alternativa
fueron actuando pero le toco cerrar el ciclo de conciertos a la de Guía,
que interpretando el "Sitio de Zaragoza", hizo que Bernardo con su
cornetín surgiera desde lo alto de viejo edificio del casino, haciendo el
solo del toque de la "genérala", con una brillantez extraordinaria, lo que
motivo que los "bigotudos" componentes de la militar, lo mantearan y lo
pasearan a hombros por toda la plaza, en olor de multitudes.

Bernardo, también fue un buen tocador de la guitarra, y formo en varias
parrandas juntamente con sus hermanos Juan Francisco, Alberto, su primo
Juan Dávila, Juan Jiménez, Eduardo Aguiar y otros. Una vez dedicado a su
profesión de practicante obvio totalmente la faceta musical que le había
adornado, jamás le oí tocar instrumento alguno, no se que pasaría por su
mente, pero ni en sus ratos de ocio tomo una guitarra o el cornetín aunque
fuera solo para distraerse, dio la sensación como si algo traumatizante le
hubiera ocurrido al respecto borrando de su mente su afición y prestigio
musical.

Me comentaron que como practicante que fue durante toda su vida del
Hospital de San Roque, compartía faenas sanitarias con el médico Cayetano
Guerra Alemán. Estando ambos en el casino un día jugando al domino o a la
baraja, el conserje del mismo, creo recordar que se llamaba maestro Vidal
y que tenía como ayudante a su hijo Juan, este hubo de llamarlos para que
asistieran una urgencia en el citado hospital, a uno le llamo don Cayetano
y al otro Bernardito, esto le valió a Juanillo, -como le llamaban todos en
la institución-, una somanta de palos que le propino el padre, el cual le
indico "que dentro del recinto del casino todos tenían el tratamiento de
don, fuera cual fuera la condición social que revistiera al personaje en
cuestión".

A Bernardo Dávila, siempre le tuve un gran respeto y una gran estima,
pero siempre le critiqué que cuando las elecciones de 1945 se arrimara a
los caciques del pueblo en contra de la candidatura de Juan García Mateos,
siendo como habían sido siempre amigos; esta forma de proceder se la
criticaron muchos ciudadanos de Guía, recuerdo que mi padre lo comentaba
en mi casa con verdadero pesar y tristeza.

Le cupo el honor de ser uno de los primeros que trajeron a Guía, su
propio coche, un Fiat, creo recordar, con unas líneas modernas, que nada
tenían que ver con los antiguos taxis y piratas existentes, además de
otros con unas estructuras muy antiguas, era un vehiculo de cuatro
puertas, cómodo y muy versátil, hacer constar que le ayudo mucho en el
ejercicio de su profesión, pues diariamente se tenía que recorrer todo el
pueblo, mañana y tarde para llevarla adelante.

Bernardo Dávila, o Bernardito el practicante como le llamaban
cariñosamente la gente de mi pueblo, siempre se manifestó como un
personaje caritativo, siendo muy proclive ayudar a sus convecinos, y esto
le valió el reconocimiento y el cariño que la gente de Guía siempre le
tuvo, su entierro constituyo un acto multitudinario, muchas personas les
despidieron con lagrimas en los ojos, se había hecho merecedor de ello.

Llego a ser Presidente del Colegio Oficial de Practicantes y ATS de la
provincia de Las Palmas.

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Juan Dávila-García

jocdavila@yahoo.es

Agosto 2006.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 13/12/2009.


Personajes populares 29

PERSONAJES POPULARES DE GUÍA (29)


Don Francisco León Padrón

Por Juan Dávila-García

Hoy quiero recordar con elocuente entusiasmo a un personaje de nuestro
pueblo, al cual le revistieron con grandilocuencia, unas virtudes muy
difíciles de igualar, prócer, mecenas, caballero sin igual, en fin un
prohombre de esos que surgen de tarde en tarde, me refiero a Don Francisco
León Padrón, entre otras cosas Juez vitalicio del único Juzgado de Primera
Instancia que en aquellos años había en Guía. Siempre elegantemente
vestido todo de negro, donde relucía la hermosa cadena de oro donde pendía
un Roskoff Patente, reloj este que estaba conceptuado como lo mejor que
había en el mercado. Fue un hombre lleno de inquietudes y así lo demostró
haciendo cosas muy interesantes durante toda su vida, -como nota
aclaratoria para los vecinos de mi pueblo y con el fin de identificar
mejor a este personaje, decirles que era el abuelo materno de Paco Julio
el medico-.

Don Francisco fundó juntamente con Esteban Sosa Molina, aquel historico
club de luchas que marco un hito como tal en nuestro vernáculo deporte, el
Ajodar C.L., donde figuraron los grandes atletas de la época y que
constituyeron con su forma de competir un épico acontecer en el desarrollo
de tan noble deporte. Este club siempre estuvo entre los primeros de
ranking provincial y regional, cuando los luchadores existentes en el
archipiélago desarrollaron una labor de extraordinarias connotaciones e
incluso hicieron sus pinitos en otros deportes afines como fue la lucha
libre americana donde algunos destacaron ganando innumerables títulos.

También Don Francisco fundo la Guayarmina, -en su primera etapa-,
aproximadamente en el año 1941, rondalla esta que destaco por sus grandes
dotes interpretativas y por su conjunción instrumental, dirigida por Juan
Francisco Dávila Ossorio, contaba con los mejores interpretes existentes
en la zona. Teniendo en su haber también tres extraordinarias cantadoras
como eran Celita Sosa, Josefina Saavedra y Pura Moreno, muy versátiles las
tres a la hora de interpretar cualquier tipo de música o canción. Mientras
Don Francisco León fue presidente de tal Rondalla esta siempre estuvo
revestida de una extraordinaria armonía, cuando dejo de serlo la misma se
rompió dando lugar a otras más relevantes e importantes.

Como Juez destaco por su elocuente capacidad para juzgar
equitativamente cuantos casos pasaron por sus manos, la honestidad y
honradez de este gran paisano estaba por encima de todo y su honorabilidad
era incuestionable e indiscutible.

Por suerte o por desgracia, tuvo que ser el quien iniciara todo el
procedimiento relativo al asesinato del joven Luís Suárez Díaz, cuyos
asesinos fueron tres ciudadanos de nuestro pueblo bien conocidos y hasta
estimados por todos, dada sus virtudes, -engañosas-, con que atendían
cuantos favores se le solicitaban. Don Francisco León, llevo este caso
judicial harto complicado con toda competencia, demostrando una
profesionalidad fuera de la común, hasta que finalmente se inhibió en
favor de la Audiencia Provincial, donde estuvo poco tiempo, ya que a
instancias de un cuñado del asesinado, -militar de profesión y dándose la
circunstancia de que el muerto estaba medido para ir a la mili y con la
ayuda del insigne jurista de Las Palmas Don José Mesa, que observo, la
existencia de un posible acto de corrupción, en la misma, lo paso a un
tribunal Militar-.

Don Francisco León, destaco brillantemente en Guía y siempre fue
considerado una ciudadano de primer orden. Su ejemplar caballerosidad y
sus grandes dotes de mecenas, -ayudo a muchos jóvenes y menos jóvenes a
salir adelante- le imprimieron un sello de tal categoría que estimo lógico
manifestar, -ya que tuve el honor de conocerle bien-, que jamás ha sido
igualado en Guía. Lo que voy a manifestar ahora dado mi desconocimiento al
respecto, pudiera resultar una osadía, pero posiblemente no figure entre
los hijos predilectos de nuestro pueblo, nominación esta que se merece con
todos los honores por su trayectoria de personaje que lucho por su pueblo
al cual defendió siempre con nobleza e hidalguía, quizás algún día se
acuerden de el, o nos pidan a quien le conocimos manifestemos si tal
nombramiento es o no de justicia. En Guía todavía vive gente que puede
aseverar lo que aquí manifiesto de tan emblemático personaje. Don
Francisco León, fue sin lugar a dudas un ser privilegiado de los que
habitaron nuestro querido pueblo.

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Juan Dávila-García

jocdavila@yahoo.es

Agosto 2006.

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Personajes populares 28

PERSONAJES POPULARES DE GUÍA (28)


Lorenza Dávila González, conocida por "Chencha"

Por Juan Dávila-García

Hoy voy a recordar a una persona muy querida y estimada en San Roque,
por sus inigualables virtudes humanitarias, acreditadas en innumerables
ocasiones, me refiero a Lorenza Dávila González, conocida por "Chencha".
Toda su vida ejerció como enfermera en el Hospital de San Roque,
juntamente con Antonio Suárez, Domingo Abreu, Yoyito, Amparito González
Álamo y como médicos citar a José Blanco, Cayetano Guerra Alemán, Enrique
Blanco Hernández y como practicante a Bernardo Dávila Ossorio. Formaban un
equipo competente y eficiente. En aquellos tiempos el Hospital de San
Roque constituía el epicentro hospitalario de todo el noroeste de la isla,
a él acudían gentes de la Aldea, Agaete, Gáldar, del propio Guía y de toda
la zona cumbrera de la comarca. Lorenza estableció relaciones con gran
cantidad de personas que estuvieron ingresadas en el mismo, muchas de las
cuales todavía la recuerdan con verdadero afecto y cariño.

Lo vocación de este ser tan afectuoso era la de ser monja de la Caridad
y atender a los enfermos, pero desconozco el motivo que la llevo a no
profesar. Por eso se hizo enfermera para estar siempre junto a los
desvalidos enfermos a quienes les dedico toda su vida. En más de una
ocasión le oí decir a Cayetano Guerra, que Lorenza dentro del quirófano
era su mano derecha, me consta que en todas las intervenciones quirúrgicas
que el citado medico realizaba, ella actuaba como una de sus ayudantes.

Lorenza en Guía, pero preferentemente en San Roque hizo muchas obras de
caridad. Ponía inyecciones, hacía curas y en muchas ocasiones velaba a
enfermos sin pedir jamás nada a cambio, en este aspecto era un ser
extraordinario. Cuando alguien se quejaba de tener algún problema, ella de
manera diligente trataba de resolvérselo y así sucedió en infinidad de
ocasiones. Recuerdo que unas vendedoras de pescado del vecino pueblo de
Gáldar, conocidas por las capitanas, querían mucho a Lorenza. Al parecer
una de ellas llamada Milagros estuvo ingresada, -o algún familiar muy
cercano a ella-, en el hospital, y Chencha como siempre hacía, se desvelo
por atenderla, cuando la persona sano y salio del centro, siempre que
venía a Guía a vender le traía la mejor pieza del pescado que cupia en la
"bañadera" y se lo regalaba. Era reticente a recibir regalos pero vista la
buena voluntad de las personas que se los hacían los aceptaba de buen
gusto y lo agradecía, pero siempre daba algo a cambio.

Una chica de San Roque que murió muy joven llamada Reyes Díaz, hija de
Juan Díaz Sánchez, conocido por "Juan el Grande", sentía verdadera pasión
por Lorenza; cuando llegó el momento fatídico, el personaje central de
este trabajo se instalo junto a su cama y hasta que no falleció no se
aparto un instante de su lado. La familia Díaz, muy conocida y estimada en
Guía, todavía la recuerda agradeciéndole cuanto hizo por Reyes y por toda
ella, ya que Lorenza las visitaba con mucha frecuencia. Hoy de esta
familia queda poca gente, algún hermano y bastantes sobrinos, algunos de
los cuales conocí y de verdad que siempre les he tenido un gran afecto y
cariño, aunque hace muchos años que nos lo veo y especialmente a uno que
aunque cambiamos impresiones por teléfono y por correo electrónico, no
conozco y que de verdad me encantaría conocer.

Lorenza Dávila, solía tener guardias de noche, cuando regresaba a su
casa, a veces sin descansar, y era reclamada por algún vecino, para que le
pusiera alguna inyección o le hiciera una cura; rápida acudía al domicilio
del solicitante, llevando en sus manos los pertrechos necesarios para
cumplir la misión precisa. Jamás se arrugo ni alegó cansancio. Siempre
estaba dispuesta para atender la solicitud que le habían hecho. Hace
algunos años que no suelo parar por San Roque, pero en vida de esta
entrañable mujer recuerdo que en todos los sitios que visitaba de tan
querido lugar por mi, siempre alguien comentaba el buen quehacer de
Lorenza. Estimo que mucha gente de mi pueblo con muchos menos meritos que
ella son elocuentemente reconocidos y alabados en muchos círculos y foros
que tienen lugar en Guía. De ella, todo devoción y amor al prójimo,
premisa esta que siempre demostró, casi nadie se acuerda, y digo casi
porque de no hacerlo así mentiría, mi estimado paisano Antonio Aguiar
Díaz, la recordó y nombro en el pregón de
las fiestas de Guía de 2003. Al menos alguien se acordó de lo que
había significado, al menos para la juventud del barrio. Lorenza o
Chencha, como gusten llamarla, creo se merece un reconocimiento, no fue
una enfermera normal, siempre se excedió en el ejercicio de su profesión,
quizás motivada por el pálpito o reminiscencia de haber querido ser monja
y no lo pudo ser y por ese inmenso cariño que sentía por todos los
enfermos que les toco atender. Como tal profesional fue un elocuente icono
digno de imitar.

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Juan Dávila-García

jocdavila@yahoo.es

Agosto 2006.

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Personajes populares 27

PERSONAJES POPULARES DE GUÍA (27)


Juan Ossorio, conocido por Juan Pina

Por Juan Dávila-García

Juan Ossorio, conocido por Juan Pina, tuvo siempre la herrería en la
calle Trasera, y allí sigue todavía regentada por un resobrino hijo de
Rafael Torres Ossorio, pero dedicada hoy a labores más delicadas y finas
no aquellas de antaño como era la forja, el herraje de todas clases de
bestias y la construcción de grandes artilugios dedicados especialmente a
la agricultura. Juan Pina destaco en sus años mozos con un extraordinario
practicante de la lucha canaria, y le dio a Guía grandes tardes de gloría
como tal. Formo juntamente con, Bernardo y Basilio Ramírez, Manuel
González conocido por Vitorino, Severo y Siso González, Antoñito Estévez
llamado el Pollo Reina y otros un gran equipo, que compitió siempre con
buenos resultados para ellos en todos los terreros de las islas. Eran los
tiempos del gran Mandarrias, un perfecto atleta de enormes y portentosas
condiciones físicas, y en esto del arte de la lucha casi intumbable, y
digo "casi", por lo que más adelante les voy a contar.

Juan Pina, era un hombre más bien bajo, ancho y fuerte, especialmente
de brazos y piernas. La profesión de herrero siempre ha implicado un
desarrollo muscular muy a tener en cuenta sobre todo en los bíceps y si
además eres practicante de un deporte de las condiciones de la lucha
canaria, entrenando con asiduidad el desarrollo muscular y la fortaleza se
extiende a todo el organismo, en nuestro personaje se daban estas
circunstancias con relevantes connotaciones.


Antes decía, que el extraordinario luchador Mandarrias, era "casi"
intumbable, pero en las contiendas donde se enfrentaba con nuestro paisano
Juan Pina, que no le llegaba a la altura del pecho de este ingente
gigante, gran luchador, revestido además de una fortaleza física fuera
de lo común, nuestro convecino con sus mañas, -y fuerza porque no
decirlo-, siempre daba en tierra con este gran atleta, incluso hacía
con su cuerpo sobre la arena la figura de un pino o una palmera,
poniéndolo cabeza abajo con los pies hacia arriba, esto cabreaba a
Mandarrias que prometía que en la próxima sería su venganza, pero esta
nunca llegaba, Juan Pina le tenia el terreno comido y en la mayor
parte de sus enfrentamientos

El equipo de Lucha Canaria en 1917


siempre lo tumbaba.

Y lo mismo ocurría con otros luchadores de las mismas
características existentes en las islas que sucumbían ante nuestro
estimado paisano, tales como, el Rubio, Silvestre Angulo, etc. Juan Pina
tenía la estirpe de un "atlante" y en esto de la lucha así lo acredito.
Era un amante de los animales, pero lo que más le gustaban era los
caballos, de ahí que siempre poseyera alguno en la cuadra de su herrería.
Los domingos y festivos se paseaba por toda la zona a lomos de tan hermoso
animal, igual lo veías en Fontanales, Juncalillo, Montaña Alta, San
Felipe, o en cualquier otro lugar, fue uno de sus mayores vicios que
"exploto" toda su vida.

Fue un insigne profesional como herrero, y con el trabajaron durante
muchos años sus sobrinos Paco y Rafael, y algunos familiares a los cuales
les tuvo en gran estima y les ayudo mucho. Era una gran persona, sencillo,
caballeroso y un excelente amigo de sus amigos, desviviéndose por ayudarle
a los demás. Siempre fue así y se le tenía muchas simpatías en Guía por su
forma de ser y de actuar.

Juan Pina ostento entre otras muchas de las herrerías existentes en
Guía en aquella época, la suya propia. Todas tenían un punto en común, y
este era el parentesco como nexo de unión entre todos ellos. Todos eran
Ossorio de apellido, así estaban las de Juan del Toro Ossorio, la de Pepe,
Camilo y Cristóbal García Ossorio, la de Manolo Ossorio, la de Juan García
Ossorio y otras.

Juan Pina, destaco como herrero y especialmente como gran bregador de
la lucha canaria, donde acredito un elocuente saber estar, dada sus
diferentes mañas y en su constatada fuerza física condensada en un hombre
de reducida estatura, pero ambas aptitudes lo mantuvieron entre la elite
del vernáculo deporte mientras lo ejerció dando en tierra con la crema
luchística existente en aquellos tiempos. Personaje singular estimo es
merecedor de tener un hueco entre los populares de mi pueblo.

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Juan Dávila-García

jocdavila@yahoo.es

Agosto 2006.

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Personajes populares 25

PERSONAJES POPULARES DE GUÍA (25)


Alberto Dávila Ossorio, "Albertito"

Por Juan Dávila-García

Movido por las peticiones que me han hecho desde Guía, por teléfono y a
través del correo electrónico, muchos paisanos, algunos conocidos y otros
no, los cuales argumentan que fueron alumnos de Albertito, me he visto
impelido, y muy a pesar mío, hablar hoy de Alberto Dávila Ossorio,
extraordinario músico, que formo parte durante muchos años de diferentes
agrupaciones y orquestas, empezando por la Tirma que fundó don Teofilo
Morales y Martínez de Escobar, continuando con la Guayarmina,
Tirma-Guíense, Pulso y Púa del Real Club Victoria, Banda Municipal de Las
Palmas y finalmente como Director de la Banda Municipal de Guía. Como
interprete fue un excelente guitarrista y también un grandilocuente
clarinetista, como tal llego a ser el número uno y principal de la citada
banda Municipal de Las Palmas.

Alberto jamás se cohibió ante una partitura por muy difícil que fuese.
Como concertista-guitarra, interpreto grandes obras pero sentía una gran
predilección por la música de Francisco Tárrega (1852), -a quien se le
debe el prestigio actual de la guitarra, la cual recupero como instrumento
de concierto-. Oí Alberto "en petit comité" en infinidad de ocasiones,
interpretar de este gran músico-compositor, sus numerosas obras,
destacando entre estas: Lagrimas, Alborada, Capricho árabe, Danza mora,
Variaciones sobre el carnaval de Venecia, Pavanas y otras introducciones
de obras de Händel, Mozart, Chopín, Albéniz, etc.
Este "petit….." que
cito tenía lugar en la sociedad de la Tirma-Guíense, pero el ya había
paseado su sapiencia por diferentes teatros de la provincia.

Para llegar a ser clarinete principal de la Banda Municipal de Las
Palmas, dirigida en aquellos tiempos (primera década de los años 40), por
Don Agustín Hernández, tuvo que intervenir en un concurso oposición, donde
intervinieron innumerables clarinetistas de toda la provincia, Alberto
actúo con el número 11, la obra a interpretar era una polca de doble
picado, -termino usado en el argot musical-, denominada Perita en dulce,
ni que decir tiene que después de su intervención el jurado seleccionador,
dio por terminada la prueba, manifestándole a los músicos que faltaban por
intervenir la elocuente y significativa frase, -"La prueba se da por
terminada ya hemos encontrado lo que queríamos
"-, constituyéndose
Alberto desde aquel instante en clarinete principal de la citada banda.

Conocí a muchos directores al frente de la banda de Guía, y estando la
misma formada por grandes y preclaros músicos, jamás ninguno se atrevió a
poner en el atril las extraordinarias obras de Richard Wagner, Alberto en su ultima etapa
como máximo responsable de tan elocuente banda así lo hizo, recordar un
concierto que la misma dio en la Plaza Grande una víspera de la Virgen del
año 1966, entre las obras que ejecutaron, que creo recordar fueron cuatro,
dos al menos eran composiciones del insigne compositor teutón, -Tannhäuser
y el Holandés errante-, las otras dos fueron la Gran Vía y la marcha
militar Doble Águila ambas de autores españoles.

Aproximadamente en el año 1952, Alberto Dávila paso a formar parte de
la Orquesta de Pulso y Púa del Real Club Victoria de Las Palmas, su gran
exquisitez como guitarrista, le llevo junto con otros compañeros de Guía,
a constituirse como integrante de tan extraordinario conjunto, jamás
igualado en Canarias. Recordar que cuando la citada Orquesta debuto en el
teatro Pérez Galdós, estaba actuando en el mismo un grupo operístico
italiano de renombre internacional, cuando la formación del Club Victoria
finalizó su actuación, el director del citado grupo, reconociendo la valía
de tan insigne orquesta, hizo el siguiente comentario, -bravísimo, las
bandurrias y mandolinas parecen violines, los laúdes violoncelos y las
guitarras bajos-. Entre bambalinas fui testigo de excepción de tan
grandilocuente comentario, ya que mi padre me llevaba a todos los
conciertos que la orquesta victorista interpretaba en Las Palmas y otros
pueblos de la provincia.

Alberto, ha sido un icono digno a tener en cuenta en nuestra querida
ciudad, en su faceta de virtuoso músico, y estimo debía constituir un
ejemplo a seguir por muchos jóvenes que intentan abrirse camino en este
incuestionable arte. Sus alumnos le llamaban Albertito, nunca le gusto ser
tratado de otra manera, era su humilde forma de comportarse. Todavía en
Guía existen algunos jóvenes que fueron alumnos suyos, los cuales más de
una vez me han comentado, la forma tan especial que tenía de enseñar. No
era propenso a violentarse o enfadarse si alguno fallaba en sus tareas,
muy al contrario les animaba a seguir adelante. Sus hijos nunca fueron
proclives a seguir los pasos de su padre, ninguno se hizo músico, aunque
me he enterado que tiene al menos dos nietos que son unos virtuosos
instrumentistas, -sin poderlo afirmar con la exactitud que quisiera-, pero
alguien me ha comentado que forman parte de la gran banda Municipal de
Música que hoy tiene Gáldar.

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Juan Dávila-García

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Agosto 2006.

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Personajes populares 24

PERSONAJES POPULARES DE GUÍA (24)


Manolo Vega, "Manolo el Canuto"

Por Juan Dávila-García

Sin acobardarme lo más mínimo por la execrable critica que hoy día 31
de julio de 2006, he recibido en mi correo electrónico, de un excéntrico y
mal nacido personaje que cobardemente oculta su identidad en el anonimato,
sigo esta singladura que inicie hace ya algún tiempo, sobre los
innumerables personajes que existieron en mi pueblo, algunos de los cuales
se manifestaron con elocuentes testimonios de los más variados contenidos.
Hoy quiero introducirme en la vida de un gran amigo mío y de mi familia,
me refiero a Manolo Vega conocido por el Canuto en un principio, y más
tarde también por el –fatiga-, motivado este ultimo pseudónimo por la
heroicidad que llevo a cabo en un partido de fútbol.

Manolo siempre fue una excelente persona, trabajadora y muy integra,
como carpintero oficio que siempre le conocí desarrollo una labor bastante
interesante, mas tarde se dedico a la pintura de brocha gorda y realizo
como tal buenos trabajos. Pero un día siendo algo mayor, surgió en el seno
de su familia un aciago e irreparable incidente como fue la muerte de su
hijo muy joven y su vida dio un giro de 360 grados. Tan luctuoso acto
ocurrió en Maspalomas donde el parecer alguien atropelló a este joven
guíense, lo que produjo en Manolo un grave trastorno del que nunca se
recuperó.

Con este entrañable amigo compartí ratos muy agradables, ya que era
bastante extrovertido y muy simpático. Pero la vida es así de ingrata y a
el le golpeo donde más le pudo haber dolido, como fue arrebatarle en la
flor de su vida a su querido hijo.

Fue futbolista y posteriormente arbitro de fútbol. Como practicante de
tan elocuente deporte jugo en el Tirma, y en la celebración de un partido
entre este equipo y el Galdense, Manolo se convirtió en el heroe de la
tarde, faltando poco tiempo para la conclusión de la contienda, yendo el
partido cero a cero, Manolo recogiendo una pelota que le envió un
compañero se metió casi dentro de la portería y marco un gol que siempre
tuvo su historia, al observar lo que había hecho, nuestro amigo cayo
fulminado al suelo aquejado de una fuerte fatiga, a partir de ahí siempre
se le conoció por Manolo el Fatiga. Con todos mis respetos para el y para
sus familiares decir que lo que cuento se ajusta a la más estricta
realidad.

Posteriormente una vez dejado la practica del fútbol y pasado el tiempo
se dedico arbitrar aunque de manera interina, ya que solo ejercía como tal
cuando el arbitro oficial nombrado para una determinada contienda no
comparecía por alguna circunstancia, entonces los delegados federativos
presentes en el evento nombrados por la Federación requerían sus servicios
para que ejerciera como tal. Sus actuaciones arbítrales siempre estuvieron
salpicadas de grandes polémicas y en más de una ocasión los aficionados y
los jugadores intentaron agredirle.

Hasta no hace mucho tiempo recuerdo verlo deambulando por el siete,
parándome siempre a charlar con el, me hacían mucha gracia las anécdotas
que me contaba. Como ya he dicho era una persona muy agradable y vivió la
vida con enorme intensidad, de ahí que supiera tanto de la misma. Repetir
que el golpe que se llevo con la perdida de su hijo lo trastorno de tal
manera, que el Manolo Vega que yo conocí siendo niño jamás se pareció al
que años más tarde trate.

Sin embargo siempre supo estar a la altura de las circunstancias y supo
resignarse a tan horrible desgracia, pero ya nunca volvió a ser el Manolo
Vega que todos conocimos.

Su manifiesta popularidad en Guía, significo una etapa en la historia
de nuestro pueblo, por eso lo cito con verdadero afecto y cariño como
personaje popular del mismo.

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Juan Dávila-García

jocdavila@yahoo.es

Agosto 2006.

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Personajes populares 23

 

PERSONAJES POPULARES DE GUÍA (23)

José González Moreno, "Pepe el Rubio"

Por Juan Dávila-García

Hoy voy a intentar con significada elocuencia y con un gran sentimiento
personal, relatar las peripecias de un entrañable amigo, al cual estimo y
quiero como algo propio. No en vano pasamos muchos años juntos dando el
callo, -como se dice vulgarmente-, en esto tan hermoso y sublime como es
la música y el folclore. Me refiero a José González Moreno, conocido por
Pepe el rubio, hijo de José el lindo y de Dionisia Moreno y hermano a su
vez de Guillermina, Isaías, Suso el Campanera y de Luís. Hoy dirige y
supervisa una gran Rondalla en el Lomo Blanco en la periferia de Las
Palmas. Conociendo cuanto hay al respecto, puedo aseverar con total
rotundidad que Pepe el rubio, es hoy por hoy, y desde hace mucho tiempo el
mejor interprete bandurrista de los últimos 50 años, además de un
elocuente investigador y compositor de aires basados en los ritmos
canarios.

Se inició con pantalón corto en la Rondalla de los Clavellinas, en el
callejón del Molino. Y como tal intervino en el concurso local celebrado
en Guía a principios de los años 40, donde intervino la Guayarmina, la de
la Atalaya, - dirigida por mi padre-, y la ya citada, de los Clavellinas,
donde su madre Dionisia formaba parte del cuerpo de baile. Después de
celebrado el mentado concurso, mi padre, se hizo cargo de enseñarle cuanto
sabía al respecto, por inducción de Dionisita consiguiendo en poco tiempo
se constituyera en lo que hoy todavía sigue siendo y que ya he
manifestado, llegando a convertirse en el alumno más aventajado de cuantos
mi padre enseño. El viejo siempre tuvo a gala así manifestarlo, y el con
el laúd y Pepe con la bandurria tenían tal compenetración que era muy
difícil superar sus actuaciones por no decir imposible, y así lo
acreditaron en innumerables ocasiones.

Formo parte de grandes grupos, entre estos destacar a la Agrupación
Folclórica Tirma-Guíense, de la cual fue siempre su bandurria principal,
alcanzando el cenit de su carrera como miembro de la insigne Orquesta de
Pulso y Púa del Real Club Victoria de Las Palmas, -donde los elegidos para
formar parte de la misma tenían que acreditar un currículum de
impresionante connotaciones-, dirigida por el gran musicólogo Don Luís
Prieto García. Tenía una gran facilidad, que yo calificaría de
inteligencia natural para imponerse en las partituras que interpreto y que
sigue interpretando. Decir que su grandilocuencia como bandurrista jamás
ha sido superada. Hoy posiblemente con sus 76 años sigue siendo el
virtuoso ejecutante que siempre fue.

Siendo todos bastantes jóvenes, posiblemente en la primera década de
los años 50, constituimos un conjunto rítmico al cual le denominamos
Tirma, el mismo lo integrábamos, Mariano Chirivella León, Francisco Vega
Dávila, y Juan Aguiar Moreno como guitarras, Pepe el rubio con la
bandurria, el que suscribe con el contrabajo y su hermano Suso como
cantante o vocalista. Exhibimos nuestra constatada categoría por todas las
salas de baile existentes en aquella época en toda la zona, desde las de
Fontanales, Calderos, Juncalillo, Jardín de Corvo, Bañaderos, La Atalaya,
Tres Cruces, etc., y en muchas ocasiones amenizamos los vermut-bailables
que se daban en la sede social de la Tirma-Guíense.

Con Pepe como líder indiscutible, -contando con el asesoramiento de mi
padre-, nos imbuimos literalmente en la colaboración con los barrios de
Anzo y de la Atalaya, con el fin de formar grupos de cantantes que fueran
capaces de llevar adelante espectáculos simultáneos de orden musical y
artístico, para reunir dinero para la construcción de las correspondientes
iglesias en los dos barrios citados. Cuando iniciamos tal singladura y
comenzamos a desplazarnos de manera alternativa hacía uno u otro, Manuel
Saavedra Santiago conocido por el Lugino, hizo al respecto la siguiente
aseveración, "vamos todos pero seguro que alguno se queda", y así ocurrió,
Pepe el rubio se enamoró de la que ha sido su esposa toda la vida,
Consuelo Álamo, hija de José Girior, y en Anzo se quedó lo que intuyo el
Lugino, se cumplió. Esta joven hoy ya mayor le dio al rubio tres hijos
maravillosos, que con las enseñanzas de su elocuente progenitor se han
convertido en tres interpretes a imagen y semejanza de su significado
padre, en lo que respecta a la música y el folclore, y son miembros de esa
agrupación de brillantes connotaciones que Pepe posee y dirige como ya
manifesté en el Lomo Blanco.

Como bandurria principal formo en diferentes ocasiones en las Rondallas
del Frente de Juventudes, y como tal le toco como se dice vulgarmente
"bailar con las más fea", ya que en cuantos concursos intervenimos, en el
Pérez Galdós, plaza Hurtado de Mendoza, en la de Santa Ana y en la de San
Telmo de Las Palmas tuvo que llevar la voz cantante en cuantas obras
ejecutamos, -todas de corte clásico-. Destacar que en cuantos eventos de
esta naturaleza en lo que participamos siempre obtuvimos el primer premio
y los especiales. Recordar entre las obras que interpretamos, donde el
tenía un papel preponderante, es para mi un orgullo ya que estábamos
dirigidos por mi padre, así la Obertura del Anillo de Hierro, Trepak,
Tristán e Isolda, Parsifal, Granada de Albeniz, La danza del fuego,
Pasillos colombianos, fragmentos de elocuentes zarzuelas, operas y
operetas, de los más famosos músicos que han conformado el arco musical
mas grandilocuente de todos los tiempos.

Decir que Pepe, es un virtuoso bandurrista, no es nada nuevo, y que en
más de una ocasión intento organizar algo en su pueblo natal, -no hace
muchos años-, como fue la de darle a la Rondalla Estrella y Guía unas
características especiales para que luciera como en antaño lo hicieran la
Tirma y la Guayarmina, pero las envidias y las falsedades de algunos de
sus componentes le hicieron desistir de tal empeño, -amargado me lo ha
contado en más de una ocasión-. Una vez más el desagradecimiento se
constituyo en el tópico que siempre a adornado a mi pueblo. Es triste y
lamentable pero sigue siendo así. Tal vez algún día surja la persona ideal
que acabe con estos lamentables gatuperios. Pepe el rubio tiene los
meritos suficientes para ser nominado como un personaje popular de Guía.

Pepe El Rubio, cuando era director del grupo
folklórico de Casas de Aguilar

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Juan Dávila-García

jocdavila@yahoo.es

Julio 2006.

 
 
 

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 13/12/2009.


Personajes populares 22

PERSONAJES POPULARES DE GUÍA (22)


Salvador Díaz, Boro "el Pollo de Anzo"

Por Juan Dávila-García

Recordar a los personajes que marcaron un hito histórico en los
aconteceres de Guía, es para mi todo un honor, y para ello debo rebuscar
en mi mente y esforzarme, para intentar recordar fechas, –aproximadas-, y
en muchos casos enjuiciar, en que consistió fundamentalmente la
especialidad o el lógico comportamiento del personaje a analizar.

He hablado de seres cuyas peculiaridades han sido motivo de mofa, que
por su constatada incapacidad han desarrollado episodios de elocuente
gracia y simpatía, otros por su destacada labor deportiva, intelectual, o
meramente por haberle donado a Guía favores que jamás le han sido
reconocidos.

Salvador Díaz, conocido por Boro simplemente, y en el argot luchístico
por el Pollo de Anzo, escribió una etapa gloriosa en nuestro deporte
vernáculo, destacando con extraordinaria elocuencia en el mismo desde muy
temprana edad, en el Ajodar de Guía formaba el tandem perfecto con el
Guajiro, ya que les unía fuera y dentro del terrero una amistad
grandilocuente. Aparte de ser un gran ejecutante, era el típico estudioso
que tumbado en la arena antes de entrar en el terrero de brega, observaba
a sus posibles contrincantes, para conocer sus mañas y así poder
determinar la forma de atacarle.

Recuerdo una luchada que se celebro contra un equipo de Las Palmas,
creo que llamado Tumbador, en el teatro Viejo, con motivo de las fiestas
de la Virgen de Guía, donde el actúo como uno de los puntales del equipo
de Guía, posiblemente en el año 1946, donde se erigió como el triunfador
de la tarde derrotando a seis contrarios y dando por consiguiente el
triunfo al Ajodar. Era también un buen saxofonista y formaba parte de la
Banda Municipal de Guía, dirigida en aquellos tiempos por Don Virgilio
Hernández (hijo). Una vez terminada la luchada exhibió sus conocimientos
musicales desde el tabladillo en el concierto que la misma ejecutó. Era
una tarde-noche del 15 de agosto de año citado.

Algunos años más tarde y por motivos profesionales, -era
tornero-fresador-, hubo de trasladarse a Las Palmas a trabajar en los
talleres de la fabrica de cigarrillos Rumbo, pasando a formar parte del
gran equipo de luchas que la citada fabrica tenía. En el mismo siguió
destacando como el extraordinario atleta que era. Sus agarradas con otro
insigne luchador de la época, llamado Abel Cardenes fueron épicas y
marcaron un antes y un después en este noble deporte que tenía el
elocuente significado de ser en su esencia más de artistitíco que
deportivo. Las mañas utilizadas por tan emblemáticos gladiadores tenían
unas connotaciones de enorme belleza donde la fuerza, -aun siendo
determinante-, no implicaba mayor transcedencía y como dice la canción "el
chico gano el grande perdió como ganaron Verdellá, Angelito, Palmero y
Camurria frente a rivales de peso mayor…….".

Boro, era un luchador muy versátil, entre sus mañas, destacaban, la
burra, la pardelera, el desvió, la levantada, el traspiés, el toque por
dentro y otras más.

En su época gloriosa como eminente luchador dio en tierra con lo más
"más granado" que había en el archipiélago canario en tal especialidad
deportiva. Ante el sucumbieron, luchadores de la talla del ya citado Abel
Cardenes, Hermenegildo Ramírez, Candido Matoso, Heraclío Niz –Pollo de
Arrecife-, Marón, Inocencio de la Rosa, Ramallo, Capitanito, Felipe del
Castillo, Camurria, José Araña, Manolín y Lito Suárez, Orlando Sanchez –el
Estudiante-, El Palmero y tantos otros.

Boro se retiro de la competición relativamente joven y poco después
falleció repentinamente aquejado al parecer de una repentina insuficiencia
cardiaca. Posiblemente el esfuerzo que durante su vida de luchador llevo a
cabo incidiera en esa aparición espontánea de tan señalada patología que
termino con su vida.

Boro Díaz, fue todo un caballero dentro y fuera del terrero, era una
persona que revelaba un comportamiento intachable, su humildad era muy
significativa y como tal la vivió. Su prestancia le hacia ser mirado con
admiración por las mujeres, aunque siempre fue fiel en su comportamiento a
la que fue toda la vida su novia y esposa. Boro siempre te recordare y
estimo que al igual que yo Guía debería reconocerte los meritos por ti
contraidos con tu pueblo, que me consta al que siempre quisiste y
admiraste. Estimo que el debito de nuestro terruño hacía ti debía ser
demostrado, aunque fuera citando tu extraordinario comportamiento como
persona y luchador en los terreros de nuestra ciudad.

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Juan Dávila-García

jocdavila@yahoo.es

Julio 2006.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 16/12/2009.


Personajes populares 21

PERSONAJES POPULARES DE GUÍA (21)


Rogelio Calero Aguiar

Por Juan Dávila-García

Estoy observando desde hace algunos días, -y que conste que no lo digo
por ganas de criticar cada cual puede hacer lo que le parezca, pero
observo una cierta cognación, en las publicaciones de las semblanzas que
esta llevando a cabo Infonorte, donde se puede observar un cierto grado de
ignominioso plagió de mis personajes populares de Guía, ya que tales
publicaciones se están haciendo con posterioridad a las por mí realizadas
en la pagina web del ayuntamiento de mí pueblo. Quiero hacer la siguiente
reflexión al respecto, solo se salva de este comentario mío Alejandro
Moreno Marrero, por la cierta y real conformación que hace de la su
bisabuelo maestro Agustín, honorable e intachable personaje que destaco
con verdadera relevancia y caballerosidad toda su vida, y que el joven
Alejandro retrata con una evidente claridad, todo lo demás tiene unas
connotaciones de enorme dubitabilidad. Solo es una aclaración puntual sin
ganas de entrar en polémicas-.

Hoy voy a tratar de repasar la elocuente trayectoria futbolística de un
gran amigo, y no menos extraordinario practicante de tan relevante deporte
al menos en aquella época. Dada las connotaciones que le revistieron,
estimo debe figurar por derecho propio entre los personajes populares de
Guía. Se trata de Rogelio Calero Aguiar.

Comenzó muy joven a practicar diferentes deportes, fútbol, baloncesto,
balonmano, etc., y rápidamente comenzó a destacar en todos ellos, sin
embargo su inclinación hacia los temas futboleros le hicieron que
solamente con 17 o 18 años ya fuera un "crack" indiscutible en tan
elocuente deporte. Debuto en el Tirma C.F., plagado por aquellos tiempos
de grandes figuras de balompié. Su velocidad y su facilidad regateadora
hizo temblar a grandes defensas, como los de Galdense, José y Miguel
Delgado conocidos por los "milleros".

Un 18 de julio -posiblemente del año 1948- se enfrentaron en el campo
de la Atalaya, los equipos citados, la parafernalia que suscito tan
enconado encuentro rebaso todos los limites, relacionados con la
publicidad y los enfrentamientos callejeros de las dos aficiones. Llegado
el momento de la celebración del mismo, el campo lucía un lleno hasta la
bandera, incluso se habilitaron unas gradas supletorias aparte de las
tradicionales, con el fin de dar más aforo a tan histórico estadio. Según
se inicio la contienda, Rogelio empezó hacer verdaderas diabluras por la
banda izquierda, driblando y rebasando a su marcador por velocidad y
técnica. Hace algunos años José Delgado ya citado que era el defensa
derecho que tenia que tapar las incursiones de Rogelio, me comentaba
–nunca me explique como pudo irse este chiquillo de mi marcaje, y cuando
mire hacia atrás vi recogiendo a Juan Antonio, -tradicional guardameta del
equipo de Gáldar-, la pelota que Rogelio con suma facilidad había
introducido en su portería-. Observe en José después de haber pasado
tantos años cierto resquemor y desilusión por aquella aciaga jugada, desde
su punto de vista, que tuvo como protagonista al inconmensurable Rogelio y
a el como el defenestrado defensor. Esta conversación que mantuve con mi
buen amigo José Delgado ocurrió posiblemente en el año 1988, o sea 40
después de haberse celebrado tan insigne partido y sin embargo la
recordaba con total nitidez. El citado encuentro termino con el empate de
1 a 1.

Rogelio Calero, fue posteriormente fichado por el Gran Canaria de Las
Palmas, equipo puntero de la primera regional -donde ya figuraba otro
ilustre jugador guíense como fue Pepe Caballero-, y que juntamente con el
Victoria, Marino, Atletic, Arenas y Unión Marina, jugaban todos los años
la liguilla interregional con los de la isla de Tenerife.

Desde siempre conocí a sus hermanos, Alberto, Fernando, Suso, -gran
jugador también-, Azucena, Raúl, Sigfrido, -extraordinario atleta, quizás
el más completo de cuantos hayan existido en el archipiélago-, Cesar y
Rubén, y por supuesto a sus padres Rogelio Calero Vidal –funcionario del
Ayuntamiento- y a Ursula Aguiar.

En pleno apogeo de su vida futbolística, Zacarías entrenador a la sazón
del Tirma, y que había sido portero del Hércules de Alicante, se lo llevo
hasta aquellas tierras para que probara suerte en el citado equipo, la
cosa no cuajo, debido a una serie de circunstancias que me reservo citar.
Más tarde se intereso por el la U.D. Las Palmas, y fue probado en el
estadio de Barrial compitiendo con el Melilla en el que figuraba Pepillo,
-joven y extraordinario jugador-, que posteriormente seria jugador del
Real Madrid y más tarde triunfador en el fútbol argentino. Rogelio hizo
una primera parte muy brillante pero en la segunda se desfondo y nunca
llego a ser jugador del primer equipo por historia de Canarias y por
consiguiente nunca llego a debutar en la primera división del fútbol
nacional.

Contrajo matrimonio con una gran cantante de la época, Margot Sánchez,
y creo que tuvieron varios hijos.

Rogelio pudo haber tocado la gloria de la fama como futbolista pero
posiblemente y debido a las circunstancias de haber triunfado tan joven,
hizo de él una persona algo libertina, que no se ajustaba a las reglas del
juego, de ahí, -aunque triunfando en categorías insulares y regionales-,
no alcanzara la meta de ser lo que todos esperamos que hubiera sido, un
"crack" a nivel nacional e internacional. Era muy agradable estar con él,
simpático, dicharachero y gran amigo de sus amigos. La última vez que
estuvimos juntos fue en un amanecer del 15 de agosto de 1970, día de la
Virgen de Guía, que después de una noche de gran juerga nos cogió en la
calle las primeras luces de tan brillante mañana. Rogelio fue sin lugar a
dudas un ilustre personaje que debe figurar como tal en los anales de la
historia guiense.

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Juan Dávila-García

jocdavila@yahoo.es

Julio 2006.

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Personajes populares 20

PERSONAJES POPULARES DE GUÍA (20)


Eugenio Abreu, "Geño Abreu"

Por Juan Dávila-García

Hoy quiero recordar la triple vertiente de un emblemático hijo de Guía,
al cual le revistieron en su vida distintas facetas las cuales desarrollo
con extraordinaria elocuencia. Me refiero a Eugenio Abreu, conocido por
Geño Abreu, -valga la redundancia-. Carpintero-tallista, gran jugador de
fútbol –se dice que posiblemente el mejor y más completo que haya dado el
norte y noroeste de la isla, recordar que cuando Alfonso Silva se fue al
Atlético de Madrid, se incorporo al Real Club Victoria de Las Palmas (en
sustitución de este), que se sepa jamás, los seguidores de tan histórico
equipo echaron en falta al gran Silva-, y finalmente como Profesor del
Instituto Laboral en la materia de Formación Manual.

Ni que decir tiene que conocí bien a este extraordinario personaje por
las relaciones existentes entre nuestras familias, -mi abuelo Antonio y su
padre fueron grandes amigos y la comunicación reciproca de ambas con
relación a la gran amistad que les unía siempre destaco con elocuente
sinceridad-. Decir para que se sepa que Geño, jugaba de medio centro en el
mítico Tirma, junto a otros jugadores de catalogado talento futbolístico
en aquella época, me estoy refiriendo al primer quinquenio de los años 40
aproximadamente.

Geño Abreu, destaco desde muy joven en este denostado deporte –hoy-,
como fue el fútbol, dado que la idiosincrasia que siempre revistió al
mismo se ha visto embuida en una serie de detestables problemas y por las
absurdas polémicas, tan cacareadas por algunos periodistas ávidos de
poder, -y bien pagados por algunos clubes- en dar denominaciones
totalmente inconsecuentes a una serie de personas que son tan terrenales
como cualquiera de nosotros y no han arribado a los estadios procedentes
de otra galaxia. Geño hoy hubiera valido muchos millones de euros y a buen
seguro que jamás hubiera aceptado ser llamado galáctico, su preparación y
su clase no lo hubiera permitido.

Solía visitar el taller de carpintería que junto a su hermano Miguel,
-gran amigo de mi padre, al cual el mismo le llamaba el "gunga"-, tenían
en la calle Luís Suárez Galván muy cerca de San Roque. Un día de visita al
mismo estaba trabajando en un confesionario, creo que para la iglesia del
Colegio de las Hermanas Dominicas, lo recuerdo perfectamente pues debía
ser en el año 1948 y ya yo tenía 11, tal construcción constituía una
verdadera joya de la talla a mano, como ya he manifestado era un
extraordinario tallista. Geño, en su faceta de profesor del Instituto
ennobleció la enseñanza de la Formación Manual, en su rama, la carpintería
y me consta que sus enseñanzas dio opción a muchos jóvenes de Guía a
iniciarse en tan hermosa profesión, y que hoy destacan con elocuencia en
la misma.

Geño Abreu, fue un paradigma de constatada preparación, nunca fue
mediocre siempre sobresalió, por eso lo recuerdo con afecto y cariño.
Aprendí muchas cosas con el que todavía hoy suelo practicar. Cuando me
dispongo hacer algún trabajo utilizando la madera como materia prima,
-decir que soy muy torpón en este tipo de manualidades-, pero a veces los
intento y tal como el me indico lo primero que hago es bocetear la obra a
ejecutar personalmente o que voy a encargar a un profesional.

En Guía, conocí a sus hermanos, Domingo –enfermero del hospital de San
Roque y peluquero-, que vivía en la Atalaya, a Miguel ya citado, a sus
hermanas Juana y Pilar, -catedrática que fue de los siguientes centros
docentes, colegio Santa María e instituto de Guía, del Isabel de España,
Pérez Galdos y de la Escuela de Turismo de la Caja Insular de Ahorros en
Las Palmas de Gran Canaria. Creo que tenía otra hermana que residía fuera
de nuestro pueblo a la cual no conocí.

Mi buen amigo y recordado Geño Abreu, destaco siempre en cuantas cosas
hizo, pero con mayor incidencia en las tres facetas por mí citadas. En el
ejercicio de la docencia se comportaba más como un amigo que como un
profesor. Fue una excelente persona muy amante de su familia, su
fallecimiento me cogió fuera de la isla y sentí mucho no haber podido
asistir a su entierro. No obstante siempre lo recuerdo en alguna que otra
conversación que llevo a cabo con algún paisano, lo cito, como lo que fue
un personaje de elocuentes características de mi querido pueblo. No puedo
olvidar su actuación como entrenador de fútbol donde también sobresalió
por su gran honestidad y dignísima honradez.

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Juan Dávila-García

jocdavila@yahoo.es

Julio 2006.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 12/12/2009.


Santa María de Guía

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