El Norte Competitivo. Documento histórico
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El norte quiere ser competitivo
Daida I. Rodríguez. CANARIAS7. 090505.
ArucasListas del paro interminables, red comunicaciones de mala calidad, ayuntamientos con deudas de millones de euros. El panorama de la comarca norte de Gran Canaria no es muy halagüeño por eso la Mancomunidad sueña con ese plan de competitividad que promete sacarles del agujero.El Norte de Gran Canaria gritó ¡Basta ya! al olvido sistemático de las distintas administraciones el pasado 18 de abril. 20.000 personas se echaron a la calle y la reacción fue inmediata, esa misma semana Manuel Godoy, presidente de la Mancomunidad del Norte, se llevó debajo del brazo la promesa del consejero regional de Economía, José Carlos Mauricio, de firmar en junio un plan de competitividad para la comarca. El borrador ya está listo y la espina dorsal muy clara: agua, energía y carreteras. Los objetivos de este plan son la mejora de infraestructuras, el fomento del desarrollo, la formación y las nuevas tecnologías y la necesidad de cambios normativos que den cobertura integral al plan y se pretende llevarlos a cabo entre los años 2005 y 2010.Infraestructuras. El primer paso que quiere dar la Mancomunidad es la mejora de las comunicaciones. El Norte necesita mejorar la red viaria pero también quiere ampliar el Puerto de Las Nieves en Agaete para potenciar el corredor norte como generador de comunicación interinsular. El desarrollo necesita de un adecuado suministro energético. Para ello la Mancomunidad espera que la Consejería regional de Industria, dirigida por Luis Soria, les autorice la construcción de un parque eólico que garantice dicho suministro. El agua es otro de los problemas a los que se tiene que enfrentar la zona. La idea del plan es crear una Empresa Mixta de Gestión de Agua conformada por el Consejo Insular de Aguas y la Mancomunidad para participar en la gestión y en la toma de decisiones sobre este bien estratégico y paliar en los posible las deficiencias existentes de suministro y turismo. Por otro lado, está previsto la creación de un complejo arquitectónico que sea un referente y fuente para dependencias como una sala de información y desarrollo turístico, centro de interpretación patrimonial o aulas de formación. Lo único que queda por saber es dónde. El turismo es el sector que más se quiere potenciar en la comarca norte. Prácticamente todo el plan gira alrededor de esta alternativa económica. Turismo rural, verde, medioambiental, de camping, náutico, de golf, de salud, de cascos históricos, arqueológico, cultural, promoción y publicidad. Todo vale para lograr convertirse en un núcleo turístico que no tenga nada que envidiar al Sur. Industria. Mucho hay que hacer en todos los campos y la industria y el comercio no se podían quedar atrás. El plan calcula que se necesitan un millón de metros cuadrados para establecer una zona industrial competitiva en la comarca para atraer inversiones que generen empleo y riquezas y que incluirá una zona residencial. También se buscan 50 hectáreas para potenciar el nexo interinsular del Puerto de Las Nieves. En cuanto al sector comercial la idea principal es la construcción de una gran superficie.Se constituirá una Sociedad para el Desarrollo Agrícola del Norte. Con ella se quiere mejorar las opciones de los agricultores y permitir los cultivos en los espacios protegidos. La Mancomunidad también quiere potenciar de nuevo la ganadería como actividad económica del Norte estableciendo varios polígonos ganaderos, uno comarcal y siete municipales. La pesca tampoco puede quedar la última de la lista por lo que la acuicultura también será una importante actividad económica.Nuevas tecnologías
Es imprescindible para el desarrollo del Norte una buena formación y la aplicación de las nuevas tecnologías. Con estas dos armas se puede alcanzar el objetivo de reducir la enorme lista de paro de la comarca y mejorar la rentabilidad de los negocios. Lograr la total cobertura ADSL y Wi-Fi en el conjunto de la Mancomunidad y crear cursos de formación para empresarios, empleados y colectivos desfavorecidos es imprescindible para lograr un futuro en el Norte. Además, se pedirá colaboración a la ULPGC.Mucho que hacer en poco tiempo
Turismo rural. Es el sector que cuenta con mayor número de proyectos dentro del plan. Se crearán casas y hoteles rurales, un aula de la naturaleza, actividades turísticas en espacios protegidos, zonas de camping. Se potenciará además el turismo naútico con muelles deportivos en Agaete, Guía y La Aldea.
Golf. Finalmente se han propuesto tres campos de golf de 18 hoyos en Guía, Gáldar y Arucas, unidos a urbanizaciones de alto standing. Además, se fomentará el turismo de salud con la construcción de tres clínicas, villas independientes y balnearios.Cascos históricos. Hay que aprovechar el potencial histórico-artístico de los cascos históricos de Arucas, Guía, Gáldar y Teror. Además, tampoco hay que olvidar recursos arqueológicos como El Cenobio de Valerón, la Cueva Pintada, El Paypés y La Guancha.
Rutas. Tres rutas serán el buque insignia de la promoción de la comarca. La ruta del queso de Gáldar, Guía y Moya, Los Barrancos y la ruta del Pino por los municipios de Teror, Valleseco y Firgas.
Transporte. Si se quiere que los turistas vayan, se necesita una red de transporte público de calidad para que puedan acceder a los recursos que pretende ofrecer la comarca norte.
Promoción. Sin conocimiento no hay éxito. Por ello, se realizarán campañas de promoción teniendo en cuenta que ha de ser de todo lo que esté en servicio
Guía de Gran Canaria y su Artesanía
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Guía de Gran Canaria y su artesanía
Por Juan Dávila GarcíaDesde tiempos inmemoriales este pueblo situado al noroeste de la isla de Gran Canaria ha cultivado diferentes modos de la artesanía canaria por excelencia desde los elementos más básicos desarrollados en sus innumerables herrerías (recordemos las de Juan García Lorenzo y sus hijos, Juan Cristóbal, José, conocido por Pepe el herrero, y Camilo), ubicada en un principio en el lugar conocido por Pinto, donde hoy está situado el edificio Atlántida en el que está situado el Banco de Bilbao, para más señas.
Más tarde, al final de la calle Marqués del Muni, posteriormente al lado del bar Trujillo detrás de la plaza Chica y finalmente, en la ribera del barranco, la de Manuel Ossorio en San Roque, por debajo del cementerio, a quien acompañaba su hijo Rafael, fallecido muy joven en una reyerta callejera, ocurrida en día 1 de noviembre, festividad de todos los santos; la de Juan Ossorio, conocido Juan Pina, donde también trabajaban sus sobrinos, Paco y Rafael Torres Osorio, situada en la calle 18 de Julio, la de Juan del Toro Osorio, radicada en la misma calle, pero ya a la altura de San Roque, y por último, la de Cuco el de Adela en las proximidades de la Cuesta de Caraballo.
Estos especialistas y labrantes del hierro hacían verdaderas maravillas con el contumaz metal, trabajándolo y moldeándolo a mano, dándole formas de herraduras, cuchillos, hoces, azadas (sachos), picos ruedas de carros, fijas y otros enseres tan necesarios en la agricultura de la zona. Algunos estaban altamente cualificados en las labores de la fundición, y hacían mediante la licuación en el crisol de los metales elegidos y posteriormente, mediante moldes recubiertos con arena negra muy comprimida, verdaderas obras de arte como llaves muy complejas para estanques (maretas) y presas, puliéndolas una vez conformadas a base de la utilización de las limas de distintas magnitudes, faena esta muy enjundiosa y complicada.
En estas tareas estimo recordar el buen quehacer de Cristóbal y Camilo García Ossorio.
También eran expertos cuchilleros, desde mucho tiempo atrás, recordando inicios posteriores como los del maestro Vicente Batista y su hijo Vicente conocidos por los Birranos, que desarrollaron en su pueblo natal una encomiable labor cuchillera, continuándola más tarde en Las Palmas, a donde se trasladaron. Recordar los extraordinarios cuchillos que hacía Cristóbal García Ossorio, posiblemente el mejor cuchillero de la zona en aquella época, y que vendía en exclusividad Santiago Gil Cabrera, en su bodega situada en el Siete, entre las calles Médico Estévez y Marqués del Muni, a los turistas y visitantes que por allí pasaban. Con motivo de la visita de los príncipes de España a la Isla, Cristóbal García hizo por encargo un cuchillo ornamentando su cabo en oro y marfil.
Hacía buenos cuchillos también Rafael Osorio, pero su trayectoria profesional quedó truncada con su súbita muerte ocurrida a muy temprana edad. Rafael Torres Ossorio también fue un encumbrado labrante de cuchillos y así lo demostró desde la herrería de su tío Juan Pina, desde donde se convirtió en investigador experimentado del tema y llegó incluso a impartir clases sobre el arte de la cuchillería en diferentes pueblos de las islas. Por último Juan del Toro Ossorio y Cuco el de Adela infundieron otra tipología al mentado cuchillo.
Además de las obras de artesanía que hacían los herreros citados en lo concerniente a la forja y fundición del hierro y otros metales, Guía contaba también con innumerables talleres de carpintería, donde se hacían trabajos exquisitos por su configuración y por la utilización de maderas nobles como el ikumen, la tea, la riga, el roble, etc. De estos talleres salían verdaderas obras de arte que tenían la tesitura de pilas canarias, confesionarios de iglesias, alcobas y comedores altamente diseñados, donde brillaban excelentes tallas y torneados, realizados por nobles profesionales, que le daban el entorno brillo y color, y así teníamos a los más relevantes, entre otros, maestros Agustín Alemán Álamo, Benito Álamo y sus hijos, Ignacio y Benito, Salvador Moreno, Juanito Caballero, cuyo hijo en la actualidad, Juan José Caballero Rodríguez, se ha manifestado desde hace algunos años como un artista encomiable de la talla, desarrollando una labor extraordinaria e incluso en medios docentes, donde nos muestra sus cofres, sus arcones y otros productos de alto valor artístico, que se cotizan en el mercado y exposiciones de manera ostensible, realzando así el contenido crematístico que dimana de su obra; Miguel y Geño Abreu Roque, Manuel Aguiar, Pepe Triguero, los hermanos Arencibia Alemán (Pedro, Benedicto y Agustín), en sus principios y que luego se instalaron en Guanarteme, Manuel Pérez, Juan Díaz, y en la actualidad, Raul Santiago, conocido por Lule, que realiza unos muebles domésticos maravillosos.
Guía de Gran Canaria ha sido un compendio de cultura y arte, a través de los tiempos, sus músicos, actores y artesanos han paseado su nombre por todos los lugares, y en ellos se ha reconocido el grandilocuente bagaje de un pueblo que, inmerso en una lejana isla en el medio del Atlántico, ha puesto una pica en Flandes, con los versos de su poeta Bento y las esculturas de Luján Pérez.
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Publicado en el periódico La Provincia el 19.XI.02
Pedro González-Sosa. Semblanza biográfica
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BIOGRAFÍA LITERARIA DE PEDRO GONZÁLEZ-SOSA
Cronista Oficial de Guía de Gran Canaria
Pedro González-Sosa nació en Guía en 1933, trasladándose a Las Palmas de Gran Canaria sobre 1947, aunque en ningún momento, como se verá en las líneas que siguen, dejó de vincularse con su querida tierra natal.
Su actividad sobre la investigación histórica para descubrir aspectos del pasado de Guía se inició, por pura casualidad, en 1955 cuando hubo de trasladarse desde Las Palmas, donde residía, a Guía para reponerse de una intervención quirúrgica. Fue en aquel tiempo cuando inició sus visitas a los archivos de la Iglesia y del Ayuntamiento (cuando éste se encontraba todavía en el caserón de la calle de Enmedio o Pérez Galdós). A partir de aquel momento empezó a enviar al periódico Falange -único que se editaba por las mañanas, pues de tarde salía Diario de Las Palmas- algunas croniquillas sobre aspectos históricos de Guía de su Iglesia, principalmente.
A principios de 1956 "descubrió" que ese año se cumplía el 200 aniversario del nacimiento de José Luján Pérez y envió al periódico un artículo invitando a las autoridades provinciales y de Guía a que organizaran algunos actos con este motivo. El entonces director del diario, el poeta Ignacio Quintana Marrero, le invitó a que siguiera con una campaña periodística a tal fin. Así fue como el Ayuntamiento de Las Palmas, que presidía José Ramírez Bethencourt incluyó entre los actos de las fiestas de San Pedro Mártir una magna exposición de la obra de Luján en la isla. Formó parte de la comisión constituida al efecto e integrada, además, por José Miguel Alzola y el biznieto del imaginero Teófilo Naranjo y Martínez de escobar, exponiéndose en la Catedral 96 imágenes que se trajeron de casi todas las iglesias de Gran Canaria.
Con poco más de veinte anos dio su primera conferencia titulada Guía en la vida y en la obra de Luján aquel mismo 1956 en el Museo Canario, en un ciclo organizado por la Sociedad con motivo del bicentenario de Luján, junto a otros oradores como Juan Rodríguez Doreste, José Miguel Alzola y Enrique Marco Dorta, un tinerfeño profesor de arte de la Universidad de Sevilla.
El entonces alcalde de Guía, Juan García Mateo, organizó asimismo unos actos que consistieron en una ofrenda floral ante el monumento del artista con asistencia de todos los municipios y sociedades científicas y culturales de la isla. En el mismo acto se descubrió una placa, que todavía existe, en la torre del reloj y se inauguró una exposición de la obra pequeña de Luján en el desde entonces llamado "Teatro Viejo". A partir de este evento siguieron las investigaciones sobre Guía y la publicación de trabajos en la prensa local, y cabe destacar que, fruto de aquellas de 1957, publicó un extenso y documentado trabajo en el que se descubría que la actual imagen de la Virgen de Guía se intituló anteriormente de Candelaria y era propiedad de la familia de los Riveroles, que la habían traído de Génova, y estaba colocada en el altar propio en la primitiva iglesia y el cambio se realizó a principio del siglo XVII en que pasó a ser titular de la parroquia con su nueva advocación, pues la colocada por el fundador Sancho de Vargas era su talla de reducidas dimensiones.
Asimismo, hace unos cuatro años localizó documentalmente la calle de En medio donde volvió de niño y joven, y allí murió en 1815, el imaginero guiense, lugar donde el Ayuntamiento hizo colocar una lápida conmemorativa.
Incorporado como redactor-jefe de Información Local en el periódico El Eco de Canarias de 1963, desarrolló desde entonces su labor periodística de todos y de sobra conocida, primero en este diario, para terminar como delegado de la agencia EFE en Las Palmas del Centro Emisor del Atlántico de Radio Nacional de España en Canarias, en el que cesó voluntariamente.
Es Cronista Oficial de Guía de Gran Canaria desde 1980, siendo alcalde José Carlos González Ruiz, e Hijo Predilecto de la misma desde 1986, cuando ejercía la alcaldía Oscar Bautista Afonso.
Es miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia de España desde 1990 y de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela 1987, además de miembro la Academia de Ciencias Humanísticas y Relaciones de la Republica Dominicana. También, miembro del Instituto de Estudios Canarios, de Tenerife, de El Museo Canario, de Las Palmas y de la Asociación Canaria de Estudios Históricos Rey Fernando Guanarteme de Las Palmas.
Ha publicado numerosos artículos sobre temas históricos en periódicos y revistas regionales de Canarias y nacionales.
Su labor investigadora, sobre todo en lo referente a Guía, le ha llevado a dar a luz numerosos libros, de tal forma, que ignoramos la existencia de otro hijo de Guía que tenga en su haber tan elevado número de publicaciones sobre la historia y el pasado más reciente de nuestro pueblo.
A los hechos hay que remitirse. Ha publicado los siguientes libros:
- Contribución para una historia de Guía de Gran Canaria. (Editado en 1985 por el Ayuntamiento de Guía, con prólogo de Manuel Lobo Cabrera).
- El imaginero Luján Pérez: Noticias para una biografía del hombre. (Editado por la Caja Insular de Ahorros de Canarias, con prólogo de José Miguel Alzola).
- Trascripción del libro primero de matrimonios de la iglesia de Guía, 1565 1636. (Editado en 1995 por el Cabildo Insular de Gran Canaria, con prólogo de Francisco Morales Padrón).
- Fundación de las ermitas, capillas y altares de la Parroquia de Guía. (Editado por el Cabildo de Gran Canaria en 1994, con prólogo de Antonio Betancourt Massieu).
- Guía de Gran Canaria. Primero villa, después Ciudad. (Editado por el Ayuntamiento de Guía en colaboración con el Cabildo, en 1997, con prólogo de la entonces concejal de Cultura Eloína García Alemán).
- Canónigo Gordillo: Biografía de un genio de la discordia. (Editado por el Cabildo de Gran Canaria en 2001, con prólogo del Historiador de la Habana, Eusebio Leal Spengler).
- Historia del Ayuntamiento y de los edificios que fueron Casas Consistoriales. (Editado por el Ayuntamiento de Guía en 2001, con prólogo del concejal de Cultura, Erasmo Quintana Ruiz).
- Guía de Gran Canaria: Historia de La Máquina y el cultivo de la caña dulce en el siglo XIX (2004)
Tiene asimismo preparado para su inmediata publicación:
- Trascripción con biografía y abundantes notas, de la Relación Genealógica de Fray Juan Suárez de Quintana. Y
- Trascripción del Diario del memorialista guiense Juan Batista Palenzuela.
Guía, enero de 2006.
Pequeña historia de los papagüevos de Guía
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PEQUEÑA HISTORIA DE LOS PAPAGÜEVOS
DE GUÍA DE GRAN CANARIA
Por ALEJANDRO C. MORENO Y MARRERO.
Estudiante de Derecho, U.L.P.G.C.
Santa María de Guía, a 14 de Septiembre de 2004.
Hablar de los papagüevos de nuestra ciudad es, para muchos, hablar de los mejores papagüevos que actualmente se bailan en toda la isla; sin embargo, otros se inclinan por una segunda opción que señala como tales a los papagüevos de la villa de Agaete, realizados por el prestigioso escultor D. José de Armas.
Entre los estudiosos de la materia han sido frecuentes las controversias y disputas por demostrar la mayor antigüedad, belleza, originalidad ... de los papagüevos de sus respectivas tierras natales. No es el objeto de este modesto estudio el entrar en semejante discusión, sencillamente, considero que se trata de un fenómeno festivo común a toda Europa, con peculiaridades regionales e influencias mutuas muy difíciles de determinar.
Como escribiera el periodista y escritor Alfonso O´shanahan, los papagüevos (léase también papahuevos) son los gigantes y cabezudos en la Península (figuras de cartón piedra para la diversión de las fiestas). Los Catedráticos en Filología Española y Románica, respectivamente, Cristóbal Corrales Zumbado y Dolores Corbella, también emplean este vocablo (léase también papagüebo) para hacer referencia a los gigantes y cabezudos; definiéndolos como, figuras que representan a gigantes y enanos de gran cabeza para anunciar y animar las fiestas. El también Catedrático en Filología Española, Marcial Morera, considera que la expresión típicamente canaria "papagüevo" (léase también papahuevo) proviene de "papar" (comer) y "huevo"; cuyo significado, por aplicación metafórica, sería el de "persona simple y crédula o demasiado fácil de engañar". Finalmente, el folklorista e investigador Orlando García Ramos, nos aporta que la voz papahuevos, por palatalización ha de pronunciarse "papagüevos".
El origen de los gigantes y cabezudos es bastante impreciso; no obstante, todos los testimonios de tradición cristiana occidental coinciden en vincular sus primeras apariciones con los aspectos escenográficos requeridos por las más importantes festividades desde la Edad Media.
La noticia más antigua hasta hoy conocida muestra la incorporación de gigantes y monstruos simbolizando la idolatría en la procesión del Espíritu Santo en la villa de Allenger (norte de Lisboa) en el año 1263. Se conoce también que en el año 1380 la procesión del Corpus de Barcelona contaba con varios gigantes que representaban a personajes bíblicos. De la misma forma hay datos de que en 1398 un gigante flamenco, concretamente un San Cristóbal, recorrió procesionalmente las calles de Amberes (Bélgica). En cualquier caso, debe rechazarse la idea tradicional que indica que los gigantes y cabezudos de la Península Ibérica, desde donde, como luego veremos, provienen directa o indirectamente nuestros papagüevos, hayan sido traídos desde Italia, con Alfonso V el Magnánimo o desde Flandes, en tiempo de Carlos I.
La primera referencia que tenemos acerca de la presencia de papagüevos en Canarias al encontramos en el Diario de Anchieta y Alarcón de 1749: "Sucedió un caso gracioso y es que en la pared de la Yglesia de los Remedios que mira a la calle de La Carrera del lado de arriba de la puerta estaba un monifato como el papagüebo yacía como mitra porque decía el D. Vicente que allí como papagüebo tenían al Obispo".
Esta expresión también aparece recogida en la obra de otros muchos escritores canarios célebres donde, de alguna manera, se certifica la omnipresencia en las Islas de estas simpáticas figuras de carácter festivo:
Viera y Clavijo, "La Idea del Nuevo Congreso" (1766): "Ved aquí que una nueva serie de gacetas va a salir, como una tropa de papahuevos a la plaza". Álvarez Rixo, "Anales del Puerto de la Cruz" (1828): "Por este tiempo todavía se acostumbraba a sacar en la procesión del Corpus, la Tarasca, acompañada de otros figurones denominados papahuevos, los cuales iban delante de la comitiva haciendo mojigangas". Rodríguez Moure, "El ovillo" (1923): "Pero a la chiquillería vocinglera atráiganla los gigantones mascarones de la Tarasca, la Vicha y los Papahuevos, que situados desde por la mañana frente a los graneros del Cabildo junto a la Ermita de San Miguel, donde se guardaban estos armatostes durante el año, esperaban a la Danza de Machachines para precederla". Machado, "La Fantasma del Valle" (1928): "Fijaba Belitre sus ojos en el franjeado horizonte, allá donde el mar y el cielo se ligaban con múltiples bandas rojizas y anaranjadas, y quedabas hecho un papahuevos sin oír a Eugenia". Néstor Álamo, "Tradiciones" (1952): "Una vez compuesto llevaron al papahuevo al pié del árbol del designio, donde lo dejaron casi en posición incitante". Pancho Guerra, "Memorias de Pepe Monagas" (1958): "En Cabildo que se celebró ese mismo día se acordó que se suspendiesen las danzas de muchachas, gigantes y papahuevos y demás con que se celebrase el día del Corpus". Sebastián Sosa Álamo, "Guirres" (1979): "Agaete fue siempre un pueblo republicano. Sus papagüevos siempre bailaron el amadelón".
La tradición historiográfica moderna mantiene que las primeras comparsas, como se les denomina en la Península, de gigantes y cabezudos aparecen claramente estructuradas allá por 1588; pues, hay constancia de la existencia de un grupo de cuatro gigantes en Toledo que representaban a las cuatro partes del mundo, en señal de la adoración universal de la Sagrada Eucaristía. Así mismo, consideramos que esta formación festiva ha sido imitada con idéntico significado en Barcelona, Valencia, Pamplona y Zaragoza, entre otros lugares. Dicho lo cual, parece claro cómo y con qué finalidad llegan a las Islas las comparsas de gigantes y cabezudos, o como aquí les llamamos, papagüevos.
Sabido es, que desde tiempos inmemoriales la ciudad de Guía de Gran Canaria ha contado con una afamada y reconocida comparsa o grupo de papagüevos; no obstante, debemos especificar que en esta ocasión, nos detendremos, mayoritariamente, en el estudio de los papagüevos que se bailaron por primera vez en las Fiestas de
la Virgen de Guía del año 1950, que son aquéllos que, salvo la desaparición en extrañas circunstancias de alguno de ellos, continúan desfilando cada año por las calles de nuestra ciudad en las citadas Fiestas de la Virgen, así como en la Fiesta de las Marías.
Según palabras de D. Pedro González Sosa, cronista oficial de Guía de Gran Canaria: "sólo le basta cerrar los ojos para ver los cuatro papagüevos que aquí se bailaban antes de la llegada de los estrenados en Agosto de 1950". Pocos más son los datos que se tiene acerca de aquellos viejos o primitivos papagüevos que, seguramente, como ha ocurrido a lo largo de la historia en otras muchas poblaciones de nuestro país, debieron ser sustituidos como consecuencia su mal estado. Dicho esto, nos parece interesante comentar que hemos encontrado un documento gráfico, cedido por Paco Rivero, que data del año 1926, concretamente, de la Fiesta de las Marías del mencionado año, donde, nunca mejor dicho, quedó retratado entre las gentes uno aquellos viejos papagüevos de los que hablaba nuestro cronista. Para tratar de ubicarles algo más, simplemente decir que, la fotografía fue tomada desde la Plaza Grande hacía la fachada principal de la Iglesia de Guía; y que en ella se puede observar a la Virgen de Guía asomada a la puerta de su parroquia y a las gentes de la época bailando La Rama (festividad votiva que, según el Dr. Déniz Grek, tiene su origen allá por 1811), entre quienes, como antes indicábamos, se encuentra situado el papagüevo. La figura del papaguëvo no se puede apreciar claramente; sin embargo, después de una minuciosa investigación, me atrevería a afirmar que se trata de un Rey Moro; pues, allá por esta época, los reyes (moros y cristianos) eran los personajes que, casi de manera exclusiva, se bailaban en la mayoría de los pueblos de España. Referente a los viejos papagüevos, sólo nos que decir que, el historiador D. José Fernando Moreno Molina, nos comentaba que, según la tradición oral, desde antaño cada Mayordomo de la Fiesta de las Marías (organizador de esta fiesta y título que se transmite de forma patrilineal) tenía un papagüevo propio que se encargaba de engalanar y bailar todos los años en el día de la celebración de dicha festividad.
Como decíamos anteriormente y, una vez dejada atrás la problemática de la identidad de aquel viejo papagüevo, a continuación trataremos de centrarnos en los "papagüevos de 1950".
Para nuestras gentes, las Fiestas de la Virgen del año 1950 han sido, sin lugar a dudas, las "más esplendorosas" que hasta hoy se recuerdan. Parece ser que todo estaba preparado al mínimo detalle y, especialmente, rebosante de un buen gusto. Quizá por ello, fue este año y no otro cuando se trajeron los nuevos papagüevos, pues como es sabido, fueron parte importante de las citadas fiestas.
Según datos extraídos del "Expediente: Fiestas de la Virgen de 1950" del Archivo Municipal de Guía de Gran Canaria; los papagüevos habían sido encargados por la Corporación Municipal, presidida por D. Juan García Mateos, a la Fábrica barcelonesa "El Ingenio". Esta tienda fue fundada en 1838 por la prestigiosa familia de escultores Escalé. Debido a ciertas circunstancias se traspasa en 1920 a Delfi Homs, quien siguiendo la tradición, continuó con la producción de figuras de cartón piedra. En la actualidad, el establecimiento es regentado por Dª Rosa Cardona Homs, nieta de Delfi Homs.
No me gustaría acabar este apartado, sin antes comentarles que, es tal mi amor por los papagüevos de nuestra ciudad, que, curiosamente, hace unos meses, cuanto estaba investigando y documentándome para la realización del presente estudio, pude averiguar que aquella fábrica, desde donde llegaron los papagüevos de 1950, aún permanecía abierta. Para no cansarles, el caso es que, ese mismo día logré ponerme en contacto con ellos, consiguiendo que me enviaran desde Barcelona una réplica exacta del Groucho Marx que, acompañado de sus hermanos, todavía se baila todos los años por la calles del municipio y, por supuesto, guardo y disfruto en mi casa.
Dicho lo cual, en pocos años se había pasado de los cuatro papaguëvos primitivos a los cerca de veinte traídos desde Barcelona. Aquella pléyade de figuras gigantes había dejado boquiabiertos a mayores y, seguramente, aterrorizados a pequeños, pero siempre haciendo las delicias del respetable con su inconfundible danza. Los nuevos papagüevos serían la envidia de toda la isla. Estarían inspirados en personajes conocidos que, de alguna manera, formaban parte de la moda del momento. Al hilo de esto y, como escribiera el pamplonés Javier Itúrbide, experto en gigantes y cabezudos, hay que decir que, históricamente, los gigantes siempre han estado relacionados con personajes conocidos, pertenecientes a la nobleza, de leyenda ..., en definitiva, marcando las distancias entre ellos y nosotros, es decir, las gentes de a pié; sin embargo, no ocurriría lo mismo con los cabezudos, pues, éstos siempre han estado ligados a representar "personajes populares del lugar". Continuando con los papagüevos de 1950, mencionar que entre ellos cabe destacar a: Silvana Pampanini, Carmen Miranda, los tres Hermanos Marx, el Gordo y el Flaco, el Abuelo, el Cocinero, el Turco, la Niña, el Negro, la Gitana, el Campesino ... Como indicábamos en palabras anteriores, en las últimas décadas del pasado siglo, varios de estos papagüevos desaparecieron en extrañas circunstancias, otros se rompieron ..., con lo que se tuvo que trabajar raudamente para paliar esas importantes pérdidas. Es entonces cuando entran en escena las tres obras realizadas por un artesano local (el Guardia, el Arbitro y la Canaria); y posteriormente, los cinco papagüevos venidos desde Zaragoza (la Bruja, el Diablo, la Vieja, Popeye y el Payaso), ciudad que desde tiempos del propio Goya, disfrutaba de su comparsa de gigantes y cabezudos de la misma forma que lo hace hoy.
A modo de anécdota, comentar que el monarca Carlos III, curiosamente, en 1780 prohibió, por Real Orden, la presencia de papagüevos en las procesiones religiosas.
Solo nos resta decir que nuestros papagüevos se configuran como personajes enraizados en la tradición festiva popular y que han logrado salvarse de una casi generalizada desaparición de las costumbres y prácticas antañonas de las que, dicho sea de paso, va quedando muy poca cosa.
BIBLIOGRAFÍA EMPLEADA:
Amades, Joan: Gigantes de Barcelona. Barcelona, 1983.
Baleztena, Ignacio: Comparsas de Gigantes y Cabezudos. Pamplona, 1963.
Corrales Zumbado, Cristóbal: Tesoro Lexicográfico del Español de Canarias. La Laguna 1996.
Corrales Zumbado, Cristóbal y Corbella Díaz, Dolores: Diccionario Histórico del Español de Canarias. La Laguna, 2001.
Galván Tudela, Alberto: Las Fiestas Populares Canarias. Tenerife, 1987.
García Ramos, Orlando: Voces y Frases de las Islas Canarias. Santa Brígida 1991.
González, Luis Antonio y Martínez, Ignacio: Historia de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Zaragoza. Zaragoza, 1989.
Guerra, Pancho: Memorias de Pepe Monagas. Madrid, 1958.
Itúrbide, Javier: Pequeña Historia de los Gigantes de Estella. Pamplona, 1995.
Morera, Marcial: Diccionario Histórico-Etimológico del Habla Canaria. La Laguna, 2001.
O´shanahan, Alfonso: Gran Diccionario del Habla Canaria. Las Palmas, 1995.


