GUÍA, 1509-2009: QUINIENTOS AÑOS DE SU FUNDACIÓN

GUÍA, 1509-2009: QUINIENTOS AÑOS DE SU FUNDACIÓN


Celebra hoy Guía de Gran Canaria su fiesta
patronal en honor de la Virgen cuya advocación recuerda al nombre de la
que fuera en sus inicios primero Villa y a partir de 1871 Ciudad,
título otorgado por Amadeo I gracias a la intervención de don Fernando
de León y Castillo. Y es curioso saber que, precisamente, en este mismo
mes de agosto y en este año de 2009 celebra el pueblo sus quinientos
años de existencia, de su fundación, a partir de la primera referencia
documental que poseemos los guienses.
GUÍA, 1509-2009: QUINIENTOS AÑOS DE SU FUNDACIÓN


Celebra hoy Guía de Gran Canaria su fiesta patronal en honor de la Virgen cuya advocación recuerda al nombre de la que fuera en sus inicios primero Villa y a partir de 1871 Ciudad, título otorgado por Amadeo I gracias a la intervención de don Fernando de León y Castillo. Y es curioso saber que, precisamente, en este mismo mes de agosto y en este año de 2009 celebra el pueblo sus quinientos años de existencia, de su fundación, a partir de la primera referencia documental que poseemos los guienses.

Conviene aclarar que, el autor dixit, nada tiene que ver con la referencia que hace Marín y Cubas sobre la primera misa oficiada en la mañana del 24 de junio de 1478 a la llegada de Juan Rejón con la fundación de Guía como espacio físico geográfico en Gran Canaria. Según el historiador "dijo el deán en la playa llamada de la Luz la primera misa a Nuestra Señora de Guía...", y la fundación de la ermita bajo la advocación de Santa María de Guía la realiza Sancho de Vargas treinta y un años después. Acaso los conquistadores, o así lo entendió Marín y Cubas al recogerlo en su Historia de Canarias, agradecieron la feliz arribada con la celebración de este acto litúrgico en honor de aquella advocación porque les era familiar. En la Península, y sobre todo en la zona del sur, existen numerosas iglesias o ermitas bajo este título.

La primera referencia documental referida a esta advocación mariana respecto a la hoy ciudad del norte de Gran Canaria está fechada en 8 de agosto de 1509; se cumplen este mes, pues, quinientos años. Se trata del testamento del fundador Vargas realizado en Tenerife ante el escribano de aquella isla Hernando Guerra cuando dice textualmente: "Por cuanto yo edifiqué una iglesia que es en Gáldar que se llama de Santa María de Guía e la doté de cierto tributo en un molino e tierras e aguas entre otras cosas..." En este acto nace Guía como lugar geográfico pero dependiendo todavía entonces, por ser uno de sus barrios, de la villa de Gáldar, aunque 17 años después (1526) se desgaja de la ciudad de los Guanartemes y se convierte en municipio independiente con el nombramiento de Fernando Alonso como su primer alcalde y vara Real y 24 años más tarde (1533) recibe el título de parroquia. Vargas inició la construcción de su primitiva ermita en 1505 cuando consta que Alonso Fernández de Lugo le permite sacar madera de La Orotava "para la iglesia que hacéis en Gran Canaria..." y que ya aparece concluida cuatro años después. En torno a aquella primera ermita se fueron levantando pequeñas viviendas que fue conformando poco a poco un nuevo núcleo de población que dio origen a la entonces denominada por los escribanos como "villa de Guía en la isla de la Gran Canaria" que con el tiempo se convirtió en lo que hoy conocemos como Guía de Gran Canaria. No es casualidad que la fiesta patronal sea en agosto y no en otro mes donde existen también numerosos títulos litúrgicos marianos. Tal vez el fundador, sus hijos o herederos, o el propio vecindario decidieran el 15 de agosto porque fue en ese mes cuando queda constancia escrita de su fundación.

La imagen de la patrona de Guía que hoy, un año más, recibirá la veneración de sus vecinos y que se enmarca desde 1955 en un trono de plata, pues con anterioridad se enmarcaba solo en el sol de plata como aparece en la fotografía de 1951, no es la pequeña de madera colocada por el fundador. Nada se sabe de la primitiva pero sí que fue sustituida a petición de los vecinos a principios del siglo XVII por una mayor y de vestir que es la actual gracias a la generosa dádiva de la que como Virgen de Candelaria tenía en altar propio en dicha ermita la familia de los Riberoles, a partir de cuya fecha se entroniza en la iglesia, que ya se está ampliando, bajo la advocación de Nuestra Señora o Santa María de Guía, según recoge Blas Merino en su testamento fechado en 1647.

15 de agosto de 2009.



Visita del Dr. Verneau a Guia en 1926

File:Verneau.jpgVisita del Dr. Verneau a Guía de Gran Canaria en 1926

Por Sergio Aguiar

Interesante artículo de Sergio Aguiar Castellano donde detalla la visita que realizó a nuestro municipio el eximio antropólogo francés René Verneau en el año 1926, especialmente el Cenobio de Valerón, a la casa de la madre de D. Fernando Máximo Guerra y el nuevo Hospital de San Roque, todo ello ilustrado con fotos de la época.

File:Verneau.jpgVisita del Dr. Verneau a Guía de Gran Canaria en 1926

Por Sergio Aguiar


René Verneau nació en La Chapelle (Francia) en 1852. Después de cursar estudios de botánica y antropología, realizó numerosos viajes a diferentes lugares de Europa, con objeto de estudiar razas antiguas. En marzo de 1876 es encargado por el Ministerio de Instrucción de una misión científica en el Archipiélago Canario. En 1884 hizo un nuevo viaje a las islas, permaneciendo en Canarias hasta 1888. Después de la publicación de su libro Cinco años de estancia en las Islas Canarias (1891) el científico francés visitó en varias ocasiones las islas. En el año 1926 volvió a Gran canaria y en  1935 lo hizo por última vez, y a pesar de sus achaques, trabajó intensamente en El Museo Canario, del que fue socio de honor. El doctor Verneau, que falleció en París en 1938, escribió otros libros sobre Canarias, entre los que se pueden mencionar La Atlántida y los atlantes, Sobre la pluralidad de razas antiguas en el Archipiélago Canario, Los semitas en las Islas Canarias, Los antiguos habitantes de la Isleta, Viviendas y sepulturas de los antiguos canarios, Las pintaderas de Gran Canaria y Los guanches y los bereberes[1].

En el viaje que hizo en 1926, el Diario de Las Palmas el 3 de marzo publica la siguiente noticia[2]:

DESCARGA DEL ARTÍCULO COMPLETO   icon Visita del Dr Vernau.pdf (558.51 KB)

[1] http://www.edicionesidea.com/aplicacion/autores/ver.asp?ID=10

[2] http://bdigital.ulpgc.es/jable/cgi-bin/Pandora.exe/


LOS MARTÍNEZ DE ESCOBAR Y LUJÁN. Pedro González-Sosa


LOS MARTÍNEZ DE ESCOBAR Y LUJÁN


Pedro González-Sosa

En la zona del parque de Santa Catalina, desde la de Presidente Alvear hasta la playa de Las Canteras, está la calle rotulada con el nombre de "Los Martínez de Escobar" y acaso algunas viejas y nuevas generaciones desconozcan la razón por la que el Ayuntamiento dio nombre a esta vía, aunque es cierto que la nominación aparece incompleta, pues se ha omitido el segundo apellido, tal vez mucho más ilustre que el primero, porque los personajes a los que se honra con este rótulo se apellidaron Martínez de Escobar y Luján, que fueron los nietos del escultor José Luján Pérez habidos del matrimonio de su hija Francisca María Luján Barrera.

LOS MARTÍNEZ DE ESCOBAR Y LUJÁN


Pedro González-Sosa

En la zona del parque de Santa Catalina, desde la de
Presidente Alvear hasta la playa de Las Canteras, está la calle
rotulada con el nombre de "Los Martínez de Escobar" y acaso algunas
viejas y nuevas generaciones desconozcan la razón por la que el
Ayuntamiento dio nombre a esta vía, aunque es cierto que la nominación
aparece incompleta, pues se ha omitido el segundo apellido, tal vez
mucho más ilustre que el primero, porque los personajes a los que se
honra con este rótulo se apellidaron Martínez de Escobar y Luján, que
fueron los nietos del escultor José Luján Pérez habidos del matrimonio
de su hija Francisca María Luján Barrera, nacida de la relación
sentimental del imaginero con Joaquina Barrera (hija de Bernardo,
portero del Cabildo de la isla y barbero en sus ratos libres), que casó
con el abogado de los Reales Consejos ejerciente en Las Palmas
Bartolomé Martínez de Escobar y Domínguez, vástago del escribano de la
isla Francisco Martínez de Escobar y Francisca Domínguez.

No fueron sólo dos los nietos varones de Luján que por su trayectoria
social, económica, política, religiosa y cultural justificaron que el
Ayuntamiento diera nombre a una de las calles de la ciudad. Porque
fueron tres los varones habidos en el matrimonio de Bartolomé Martínez
de Escobar y Francisca María Luján, y tres hembras. Además de Teófilo y
Amaranto que recoge en un magnífico callejero el amigo José Barrera
Artiles -vinculado también a Guía porque su abuelo o bisabuelo, platero
allí establecido, fue el que trabajó la famosa cigarra que lleva la
virgen-patrona de la localidad en la fiesta votiva de "las Marias"- lo
fue también el llamado Emiliano, y tres las mujeres igualmente nacidas:
Adela, Felisa y Teodomira.

Emiliano Martínez de Escobar y Luján, nacido en 1831, siguió la carrera
eclesiástica, aunque con una trayectoria acaso menos brillante que las
de sus otros dos hermanos, aunque fue un gran orador sagrado; Teófilo,
igualmente sacerdote, vino al mundo en 1833 y cantó su primera misa en
1857 doctorándose en Filosofía y Letras. Hizo un viaje a Cuba donde se
dice que creó un colegio, en cuya capital encontró por casualidad a su
único tío, José Manuel (el otro hijo de Luján, nacido de la otra
relación con la teldense Isabel Calderín, que estudió náutica en
Tenerife e hizo la llamada "carrera de América" en diversos barcos y
que falleció soltero), y que en una carta remitida a sus padres les
dice que "le echó una mano", pues su situación económica no debía ser
muy buena; y Amaranto, que fue abogado que cultivó la poesía, venido al
mundo en 1835. Las hembras se llamaron Adela, casada con José Naranjo y
de la que procedieron los Martínez de Escobar y Naranjo, progenitores
de la actual descendencia lujaniana; Felisa, que fue hermana de la
Caridad, fallecida en Cartagena víctima de una epidemia, y Teodomira,
matrimoniada con Francisco Morales Aguilar, padre de Prudencio Morales
y Martínez de Escobar (que también tiene rotulada una calle en el
Puerto cerca de Las Canteras), en quien se apoyó Navarro Nieto para la
creación del periódico LA PROVINCIA. Con Teodomira vivía su madre, la
hija del escultor, en la calle de los Reyes hasta su fallecimiento en
1875 y a quien en su testamento la deja mejorada "por lo bien que me ha
cuidado y mimado".

Como entusiasmado estudioso de la vida y de la obra del imaginero
guiense, única valoración que debe hacerse de nuestra admiración por
Luján, hemos querido complementar e ilustrar la razón del rótulo que
una calle de la ciudad lleva el nombre de "Los Martínez de Escobar",
pero, principalmente, para ampliar el conocimiento que se haya podido
tener de estos personajes nietos del genial escultor que, en opinión de
José Miguel Alzola, "su producción escultórica enriqueció el patrimonio
artístico de las islas" y en la de Jesús Hernández Perera que "no fue
un simple artista, sino un auténtico definidor de nuestra tierra, una
personalidad que supo penetrar en la sensibilidad de nuestra época y de
nuestras gentes".

PUBLICADO EN LA PROVINCIA EL 11.07.09



LAS VIDRIERAS DE LA IGLESIA DE GUÍA. Pedro González-Sosa

Las vidrieras de la Iglesia de Guía


Pedro González-Sosa


Los actos con que la iglesia de Arucas está celebrando el centenario de
la colocación de la primera piedra de su templo incluyen las noticias
sobre las hermosas vidrieras que Francisco Gourié encargó a la famosa
fabrica francesa de Mauméjean, que se colocaron en 1916, han
actualizado las otras vidrieras que, cuatro años después, se estrenaron
igualmente en la iglesia de Guía por encargo de su inolvidable párroco
José Martín Morales
.
LAS VIDRIERAS DE LA IGLESIA DE GUÍA


Pedro González-Sosa

Los actos con que la iglesia de Arucas está celebrando el centenario de la colocación de la primera piedra de su templo incluyen las noticias sobre las hermosas vidrieras que Francisco Gourié encargó a la famosa fabrica francesa de Mauméjean, que se colocaron en 1916, han actualizado las otras vidrieras que, cuatro años después, se estrenaron igualmente en la iglesia de Guía por encargo de su inolvidable párroco José Martín Morales. Es evidente que el beneficiado guiense aprovechó los conocimientos y contactos que Gourié tenía de la fábrica gala, una de las más famosas en su género entre finales del siglo XIX y principios del XX que tenía fábricas en España, para hacer su encargo, pues quería se lucieran en agosto de 1920 con motivo de la consagración del templo por el obispo Marquina, por cuyo motivo acometió importantes obras de mejora en el templo. Y, a propósito, en Gran Canaria sólo hay seis templos consagrados: además de la catedral en 1871, lo fueron los de Teror, Tirajana, Guía, Gáldar y Telde.

Entre las obras de mejora que acometió el párroco Martín Morales en aquella ocasión para lo que contó con la colaboración económica y material de los vecinos, y una muy importante de la familia Galván avecindada en La Habana, figuran las hermosas vidrieras realizadas igualmente por la casa Mauméjean con diversas representaciones alegóricas sagradas. Aunque el profesor Javier Campos Oramas al referirse a las vidrieras de la iglesia guiense en un magnífico artículo publicado en la revista de la Universidad Vegueta dice que a principios de los años noventa localizó en aquel archivo parroquial una libreta negra en la que el párroco anotaba los pagos efectuados por las vidrieras, el traslado de aquella dependencia de una a otra habitación hace ya algunos años y la recolocación posible de su documentación nos ha privado por el momento de localizar dichas cuentas, aunque no desmayaremos. En 1990 Javier Campos cotejó aquellos gastos y pudo deducir que costaron cerca de 8.000 pesetas de las de entonces. Curiosamente, los huecos en los testeros de las paredes para la colocación de las vidrieras fueron realizados por maestro Basilio Ramírez, que luego fue alcalde, ayudado seguramente por uno o varios peones.

La iglesia de Guía tiene ocho artísticas vidrieras realizadas también por la casa de los hermanos Mauméjean. Son de gran tamaño con representación de varias advocaciones marianas y de otros santos y alegorías. Entre las primeras destacan, como es natural, las que representan y reproducen fielmente las imágenes de la Virgen de Guía y la Virgen de las Mercedes de Luján Pérez que allí se veneran y que están colocadas en lo alto de las dos puertas laterales. Otras dos en los testeros, al principio de dichas naves laterales, que representan a San José y a Santa Teresa y en la llamada capilla del Calvario aparecen otras dos con reproducciones del Corazón de Jesús y Corazón de María. Finalmente, en el frontis principal de la iglesia y al inicio de las dos naves laterales, casi a la altura del coro, están colocadas otras dos igualmente de gran tamaño y que tienen en su centro dos medallones representando a la iglesia sobre una frágil barquilla y un Stella Maris.

El templo posee, asimismo, tres pequeñas vidrieras de poco valor artístico y sin que posean representaciones pictóricas y con escaso colorido, situadas dos en la capilla de San José y una en la que actualmente está el Sepulcro y que en el año 1920 estaba dedicada al Perpetuo Socorro. Javier Campos apunta, porque no pudo localizar datos en aquel archivo parroquial, que las vidrieras de la iglesia de Gáldar presuntamente fueron realizadas igualmente por la tantas veces citada empresa francesa.


PUBLICADO EN LA PROVINCIA


 

LOS SALESIANOS EN GRAN CANARIA

LOS SALESIANOS EN GRAN CANARIA

  
Por Guillermo Navarro

Este año se cumplen los 150 años de la Congregación Salesiana y en
2015, el bicentenario del nacimiento de San Juan Bosco. A principios de
1900 las monjas del Sagrado Corazón construyeron en lo que hoy es
Ciudad Jardín, un Colegio para educar a 50 niñas de Las Palmas. El año
20 lo abandonaron para fundar otro en Tafira. Entonces, don Alejandro
Hidalgo y Romero lo compró y llamó a los Salesianos que vinieron en
1923.

LOS SALESIANOS EN GRAN CANARIA
Guillermo Navarro

Este año se cumplen los 150 años de la Congregación Salesiana y en 2015, el bicentenario del nacimiento de San Juan Bosco. A principios de 1900 las monjas del Sagrado Corazón construyeron en lo que hoy es Ciudad Jardín, un Colegio para educar a 50 niñas de Las Palmas. El año 20 lo abandonaron para fundar otro en Tafira. Entonces, don Alejandro Hidalgo y Romero lo compró y llamó a los Salesianos que vinieron en 1923. Al principio pusieron unas Escuelas Profesionales con unos talleres de sastrería, zapatería, imprenta, encuadernación y carpintería. Los alumnos procedían del Internado de San Antonio. El año 60 no se llegó a un entendimiento con el Cabildo, que pagaba los alumnos, y se implantó el Bachillerato. Con las sucesivas leyes de Educación se establecieron la Educación General Básica, la Primaria y la Infantil. Hoy el Colegio Salesiano tiene 1.250 alumnos.

Don Antonio Espinosa Sierra, tercer director del Colegio los años 1931-39, extendió la devoción de María Auxiliadora por los pueblos de Telde, San Mateo, Ariñez yTejeda, y todos los años celebraba su fiesta el 24 demayo con banda de Música, Procesión, Eucaristía y Teatro.

El 24 de julio de 1955 se fundó en Teror un Colegio, obra de su párroco don Antonio Socorro Lantigua, con tres clases de Primaria y cuatro cursos de Bachiller, el Elemental de aquella época. Se inauguró por la tarde con una Eucaristía en la Basílica y una procesión con las imágenes de María Auxiliadora y don Bosco hasta el colegio. Desde el balcón del centro, don Eduardo Villar Reina tuvo unas palabras de ocasión. La presencia salesiana en Teror fue en precario, pues no había nada firmado y los Inspectores-provinciales no podían erigir canónicamente la Comunidad y así hasta el año 1968, en que don Antonio Socorro pensó regalar el Colegio a la Diócesis de Canarias, lo que hizo en la persona del obispo don José Antonio Infantes Florido, el día de su ordenación episcopal en su parroquia del Salvador de Sevilla.

Nombró director a un sacerdote diocesano y al final de mes no tenía dinero para pagar a los profesores y nos preguntaba a  nosotros cómo hacíamos y nosotros le respondimos que “éramos seis salesianos que no cobrábamos sueldo, ni Seguros Sociales, y, además, teníamos cien internos”.

De aquellos trece años nos queda un sacerdote salesiano, don Alberto Nuez Domínguez, y trece promociones de Antiguos Alumnos que recuerdan con mucha alegría sus días de Colegio.

El 24 de Julio de 1955 por la mañana se fundó el Colegio de Guía, obra doña Eusebia de Armas Almeida, viuda de un General de la Guardia Civil y sin herederos, por lo cual quiso hacer una fundación en beneficio de los niños pobres de Guía. Por la mañana a las 11 se tuvo una Eucaristía en la parroquia de Santa María de Guía y a continuación una procesión hasta el Colegio, sito en la carretera de La Atalaya. La intención de la Señora era dejar toda su fortuna a la Congregación, pero intervino su abogado, que también lo era de la diócesis, don Antonio Limiñana, que le dijo: “Señora no deje usted la propiedad a los salesianos, que luego viene otro Mendizábal y lo desamortiza. Deje la propiedad a la diócesis, la cual nombra un administrador de los bienes y lo que renta servirá para el sostenimiento de la fundación. Y si viene otro Mendizábal, al próximo Concordato, la diócesis lo reclama”.

Dicho y hecho. La administración pagaba 100 pesetas mensuales por cada salesiano y por cada alumno interno. La única carga de la Fundación era tener 25 alumnos internos. Viendo que era imposible dar comida, cama y enseñanza por 100 pesetas, la Congregación pedía a la diócesis solamente la administración de los bienes renunciando a la propiedad. Como no se llegó a un acuerdo, el año 1971 se dejó el Colegio. Fruto de aquellos 16 años queda un sacerdote salesiano, hoy misionero en Paraguay: don Gilberto González y 16 promociones, que recuerdan con cariño los años del Colegio Salesiano de Guía.

Para completar la obra salesiana en Gran Canaria añadiremos que Las Salesianas, hijas de MariaAuxiliadora, tienen cinco colegios: los de Guanarteme, Arenales, Árbol Bonito, Polvorín y Telde.

Guillermo Navarro es Sacerdote Salesiano.


FUENTE: PUBLICADO EN EL DIARIO LA PROVINCIA / DLP EL 02.02.09


COMENTARIO

La foto (obra mía hace un par de días) pone de manifiesto el lametable el estado de conservación del inmueble, imputable a la Diócesis de Canarias, única responsable de su administración.

Antonio Aguiar.
03.02.09




LOS BIENES PATRIMONIALES DEL DCTOR. D. GREGORIO CHIL Y NARANJO EN EL MUNICIPIO DE GUÍA

LOS BIENES PATRIMONIALES DE D. GREGORIO CHIL Y NARANJO EN GUÍA


Por ALEJANDRO C. MORENO y MARRERO

Sabíamos de oídas que el Dctor. D. Gregorio Chil y Naranjo (Telde 1831–Las Palmas de Gran Canaria 1901) poseía diversos bienes patrimoniales en nuestro municipio de Guía; sin embargo, por unas u otras circunstancias, lo cierto es que -hasta ahora- nunca habíamos podido hablar del asunto con demasiada exactitud.

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LOS BIENES PATRIMONIALES DEL
DCTOR. D. GREGORIO CHIL Y NARANJO EN EL MUNICIPIO DE GUÍA

 


Por ALEJANDRO C. MORENO y MARRERO



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Sabíamos
de oídas que el Dctor. D. Gregorio Chil y Naranjo (Telde 1831 – Las Palmas de
Gran Canaria 1901) poseía diversos bienes patrimoniales en nuestro municipio de
Guía; sin embargo, por unas u otras circunstancias, lo cierto es que -hasta
ahora- nunca habíamos podido hablar del asunto con demasiada exactitud. Por
este motivo, dado que siempre fue algo que nos llamó poderosamente la atención,
a continuación ofreceremos algunos testimonios documentales que hemos hallado sobre
el tema y que -naturalmente- nos permitirán conocer en profundidad todo ello.


Así, el
“Diario de Las Palmas”, en su edición del sábado 24 de abril de 1915, decía lo
siguiente:

 

“El día tres de
Mayo a las cinco de la tarde tendrá lugar en el estudio de Notario de esta
ciudad Don Agustín Delgado y ante la Junta testamentaria nombrada por el Doctor
D. Gregorio Chil y Naranjo, la subasta de la finca rústica denominada Tarazona,
con su agua, estanque y demás accesorios, situada en el término municipal de
Guía, la cual finca fue del referido Doctor don Gregorio Chil y pertenece hoy a
la sociedad El Museo Canario, subasta que habrá de celebrarse con arreglo al pliego
de condiciones que se halla en la Notaría a disposición de los licitadores. Las
pujas se harán a la llana, durante el plazo máximo de una hora”.

 

Nuevamente el
“Diario de Las Palmas”, en su edición del miércoles 25 de mayo de 1921, expresa:

 

 

“Don Emilio Valle y Gracia, Alcalde
de
Las Palmas y Presidente de la
Junta testamentaria del doctor D.
Gregorio Chil y Naranjo, h
ago saber
que venciendo el 30 de Junio próximo el contrato de arrendamiento de la finca
rústica con el agua que tiene para su riego y demás accesorios, denominada Tarazona, situada en el término
municipal de Guía y perteneciente hoy a la sociedad Museo Canario, la Junta testamentaria de mi presidencia ha
acordado, cumpliendo lo que dispone el doctor Chil y Naranjo en su testamento,
celebrar nuevo contrato de arriendo de dicha finca mediante subasta pública que
tendrá lugar el viernes 10 de Junio del corriente año en la Notaría de D. Luís Suárez
Quesada a las once de la mañana. Las condiciones más importantes del contrato serán
las siguientes: El plazo de arrendamiento durará seis años; el hilo de la
subasta será de 15.000 ptas y el pago de la renta habrá de hacerse por semestres
anticipados. Para tomar parte en la subasta será necesario depositar en la
Notaría del Sr. Suárez Quesada una cantidad equivalente al diez por ciento de un semestre de renta. El pliego de condición
se halla de manifiesto en la indicada notaría”.


LEER TEXTO COMPLETO




GUÍA: 475 ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DE SU PARROQUIA

GUÍA: 475 ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DE SU PARROQUIA

Pedro González-Sosa

La parroquia de Santa María de Guía nace en virtud de
una Real Provisión de Carlos V, fechada en Monzón en diciembre de 1533, según la cual
se desdoblaba en dos el entonces único beneficio de Gáldar, como
consecuencia de lo cual se otorgó a la ermita
guiense el título correspondiente. Se cumplen ahora  475
años
desde que la ordenanza real diera a aquella pequeña
iglesia fundada por Sancho de Vargas independencia o autonomía
administrativo-eclesiástica.

GUÍA: 475 ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DE SU PARROQUIA
 


Pedro González-Sosa


La parroquia de Santa María de Guía nace en virtud de una Real Provisión de Carlos V, fechada en Monzón en diciembre de 1533, cuando era obispo de estas islas don Juan de Salamanca, según la cual se desdoblaba en dos el entonces único beneficio de Gáldar, como consecuencia de lo cual se otorgó a la  ermita guiense el título correspondiente. Se cumplen en este diciembre, 475 años desde que la ordenanza real diera a aquella pequeña iglesia fundada por Sancho de Vargas independencia o autonomía administrativo-eclesiástica y dejara de depender, como hasta entonces, de la vecina de Santiago. Si bien la Provisión Real tiene fecha de 1533, de su lectura se deduce que la intención delmonarca se basa en un informe episcopal realizado tres años atrás por el obispo de estas islas don Luis Cabeza de Vaca; podría deducirse que, aunque fechada en 1533, fue concebida y puede que hasta dictada en 1530.

Porque el monarca no hizo otra cosa que sancionar lo que tres años antes había sugerido el obispo Cabeza de Vaca, porque el rey señala expresamente: “Primeramente mandamos que los dos Beneficios de Telde e Galdar se dividan cada uno en dos beneficios; e que en la yglesia de Telde sirvan dos beneficiados, y en el Beneficio de Gáldar que sirva en él un beneficiado en la yglesia de Santiago de Gáldar y el otro beneficiado en la de SantaMaría de Guía, según queda asentado en la Visitación que hizo el Reverendo en Cristo Padre don Luis [Cabeza] de Vaca, obispo que fue de Canaria y al presente lo es de Salamanca”.

icon LEER ARTÍCULO COMPLETO

Pedro González-Sosa es Cronista Oficial de Guía de Gran Canaria
Diciembre de 2008.


FUENTE: PUBLICADO EN EL PERIODICO LA PROVINCIA / DLP EL 4 DE
ENERO DE 2009.




ALFARERÍA ISLEÑA. José Antonio Luján

ALFARERÍA ISLEÑA

José Antonio Luján

En
una misma semana y con sólo cinco días de diferencia, se han presentado
dos libros sobre la historia de sendos focos alfareros de la Isla. El
primero relativo a Hoya de Pineda (Gáldar-Guía), escrito en coautoría
por Juan Zamora y Antonio Jiménez, y el segundo sobre La Atalaya de
Santa Brígida (ediciones Anroart), de Carmen Ascanio Sánchez.
ALFARERÍA ISLEÑA

José Antonio Luján

En una misma semana y con sólo cinco días de diferencia, se han presentado dos libros sobre la historia de sendos focos alfareros de la Isla. El primero relativo a Hoya de Pineda (Gáldar-Guía), escrito en coautoría por Juan Zamora y Antonio Jiménez, y el segundo sobre La Atalaya de Santa Brígida (ediciones Anroart), de Carmen Ascanio Sánchez. Si a estas monografías añadimos las publicadas en los últimos años sobre el centro locero de Tunte-Tirajana (Zamora y Jiménez, 2004) y la del barrio artenarense de Lugarejos (Luján, 2006), podemos constatar que los principales focos históricos de esta manifestación etnográfica han sido abordados con solvencia metodológica en un momento crucial en que se clama e impone su decidida preservación. Estas obras, siendo diferentes en su fundamentación teórica, tienen en común aspectos propios de la investigación socio-etnográfica y antropológica, a la vez que ofrecen valiosos testimonios a partir de insoslayables trabajos de campo y, sobre todo, mediante la apoyatura en fuentes orales a través de inestimables aportaciones de los informantes que sirven de contraste a la documentación escrita y a la observación directa de sus autores. La alfarería es una actividad cuya lectura ofrece múltiples vertientes (etnográfica, social, económica, funcional, arqueológica…) y que posibilita el acercamiento a la interpretación histórica de una microcomunidad. Si observamos con mirada socioeconómica lo que con el tiempo ha devenido en ser una evidencia artesana a caballo entre la estética ornamental y la nostalgia de una tradición periclitada, podemos constatar que la actividad locera en  los ámbitos isleños está vinculada a la pobreza y a la marginalidad social, siendo soporte de una endeble economía de subsistencia que logra un pilar protagonista en el regazo familiar de la mujer. Aparte de la morfología de las piezas, su evolución histórica, comercialización, trasiego e influencias mutuas en los caminos de la Isla, o ciertas actitudes sentimentales desde el presente, el denominador común que no podemos obviar es el rol desempeñado por la alfarera en el seno de su pequeña comunidad. Desvelar con nombres y apellidos esta vertiente es poner en valor a la mujer rural que siempre ha permanecido anónima en el marco de las profesiones históricas. Este es el mérito añadido de estas publicaciones.

José Antonio Luján Henríquez es Cronista Oficial de Artenara y Secretario de la Junta de Cronistas Oficiales de Canarias 


MÁS INFORMACIÓN






PuentePalo.Com

Dos guienses, Pedro González-Sosa y Luis García Jiménez, escriben sobre el añorado Puente de Palo de Vegueta.



Un relato del periodista guiense Luís G. Jiménez

Un relato del periodista guiense Luís G. Jiménez
“En casa oíamos los disparos del cañonero Arcila”

José Rivero Gómez


“En nuestra casa, en Guía,  se oían  los cañonazos del Arcila. Para que
me entiendas, la oficialidad de este barco se había alineado el 17 de
julio con los golpistas comandados desde el Gobierno Militar por
Franco. Por eso, pocas horas más tarde, este cañonero recorría las
aguas de la zona norte de nuestra isla. Y lo hacía para colaborar en la
persecución de aquellos grupos de civiles, defensores de la Republica, 
liderados  por Fernando Egea y Eduardo Suárez, que luego serían
fusilados”.
Con estas evocaciones comenzaba sus recuerdos sobre lo
acontecido el  18 de julio y los días siguientes, el hoy jubilado
periodista –natural de Guía-  Luís García Jiménez (foto).
Un relato del periodista guiense Luís G. Jiménez
“En casa oíamos los disparos del cañonero Arcila”

José Rivero Gómez

“En nuestra casa, en Guía,  se oían  los cañonazos del Arcila. Para que me entiendas, la oficialidad de este barco se había alineado el 17 de julio con los golpistas comandados desde el Gobierno Militar por Franco. Por eso, pocas horas más tarde, este cañonero recorría las aguas de la zona norte de nuestra isla. Y lo hacía para colaborar en la persecución de aquellos grupos de civiles, defensores de la Republica,  liderados  por Fernando Egea y Eduardo Suárez, que luego serían fusilados”.

Con estas evocaciones comenzaba sus recuerdos sobre lo acontecido el  18 de julio y los días siguientes, el hoy jubilado periodista –natural de Guía-  Luís García Jiménez. En sus palabras -fruto de un reciente encuentro con quien esto escribe por la zona comercial de Triana-, observé que no traslucía rencor alguno sobre lo acontecido hace ya tantos años. De tal manera que, con breves pausas en sus narraciones, no utilizaba adjetivos descalificativos hacia quienes tomaron parte a favor del bando golpista. Simplemente se ciñó a contar, con sus vivencias  de aquellos días -y con la veteranía de su oficio de periodista- la verdad de lo ocurrido en Gran Canaria.

“En mi caso en particular,  te digo que nosotros, mi familia, vivía al final de la calle del Agua. Y fue allí donde entraron los falangistas a detener a mi padre, Manuel García Alemán, piloto de barco de profesión y militante activo del partido socialista. Digo del partido socialista de aquellos tiempos, que por supuesto poco tiene que ver con el rumbo del actual. Pero ese es otro tema…”

Tras una nueva breve pausa, motivada en parte por las personas que se le acercaban para saludarlo, volvió Luís a la carga. “Aún recuerdo, como si fuera hoy, la entrada en casa de cerca de veinte personas, como te digo vestidos de falangistas, que portaban fusiles y ametralladoras. No creo necesario hablar sobre el revuelo que se formó en la vivienda familiar. Total que se llevaron a mi padre, al que luego tardaríamos dos años en volverle a ver".

Cuando le preguntamos sobre lo acontecido en esos veinticuatro meses siguientes a la detención de su padre, García Jiménez fue muy explicito en su relato: “Mi madre tuvo que hacer un gran esfuerzo, primero para localizarle y, ya más tarde, para visitarle en los campos de concentración de la época; primero lo encerraron en La Isleta y luego en el de Gando. Ten en cuenta- añadió- que toda  mi familia era natural de Guía y que allí vivíamos cuando estalló la guerra. En nuestro caso la lejanía jugaba en contra nuestra, y de ahí los esfuerzos, con mi padre detenido, que tuvo que hacer mi madre y el resto de sus parientes más próximos, para sobrevivir”.  

Acto seguido requerí a Luís para que contara lo que pasó en los años posteriores a la detención de su padre. Y así se expresó: “Bueno, lo primero  fue el consejo de Guerra al que le sometieron, del que salió con una condena de treinta años. El fiscal, del que quiero olvidarme su nombre y apellidos, ocupó después un importante cargo político en el Ayuntamiento de Las Palmas. Pero dejémoslo de lado. Sí te puedo contar que aún tengo in mente las visitas que le hacíamos a mi padre al campo de concentración de La Isleta. Yo acompañaba a mi madre y a un hermano de ella. Es difícil olvidar, como te supondrás, las emociones que de parte y parte se producían en aquellos encuentros”.

Con una memorización casi perfecta de lo sucedido en su entorno, Luís puso fin a la primera parte de este encuentro, con las siguientes palabras: “Mi padre se pasó cinco años en los campos de concentración y demás está decirte que no lo rehabilitaron en su profesión de piloto de una compañía naviera, en concreto de la Transmediterranea. El sí se rehabilitó por sus propios medios, pero trabajando para otra naviera. Y así fuimos tirando. El resto de mi historia ya la conoces”.

Total que después de esta charla, donde no faltaron -como no podía ser de otra forma- evocaciones a los momentos políticos y económicos actuales,  pusimos fin a nuestro encuentro con la firme promesa de volver a encontrarnos. Por mi parte lo hice envuelto en muchas preguntas  sin contestar acerca de Luís y su familia. Interrogantes que hoy, pocas fechas más tarde, vuelvo a hacerme: ¿Por qué nadie ha rendido un homenaje de rehabilitación  a Manuel García Alemán? ¿No estará Guía en deuda con Luís García Jiménez? ¿Acaso cuesta tanto poner a las personas en sus justos sitios, esos que la otra historia de la Guerra Civil no ha contado? ¿Vale los nombres de unas calles? ¿De unas plazas? ¿Una publicación? ¿Un público homenaje?...      

 
Luís García Jiménez en un fotografía reciente con su familia.




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