Pacolín y su padre
Pedro Forteza, en el papel de Pacolín
EN VIDEO
Publicamos un vídeo de Pedro Forteza contando una anécdota de Pacolín.
Torneo de Fútbol 2007
FÚTBOL AFICIONADO
10-08-2007
CAMPO DE FÚTBOL OCTAVIO ESTÉVEZ
SANEAMIENTOS NOROESTE 3
A.D. TIRMA DE GUÍA 1
Partido jugado de tú a tú por los dos equipos, con arbitraje del colegiado Alexis Castellano, con ligero dominio de A.D. Tirma de Guía en la primera parte, donde los hombres de Adrián Santiago no supieron finalizar las jugadas de ataque; por el contrario, el Saneamientos Noroeste de Víctor Gil supo sacar partido de los contraataques y en dos contras en la primera parte se vieron ganando 2-0 con goles de Jonay ante la cara de impotencia de los hombres de Adrián Santiago, que no supieron reaccionar, en la segunda parte pasó a ser el dominio total de la A.D. Tirma de Guía ante un Saneamientos Noroeste metido atrás esperando un contraataque los cambios efectuados por Adrián Santiago en la segunda parte no fue la reacción esperada de darle la vuelta al partido, por el contrario los jugadores de Víctor Gil sí supieron mantener el resultado de la primera parte incluso contestado con gol de Roberto por la A.D. Tirma de Guía, ya el marcador no se movió más hasta el pitido final del colegiado Alexis Castellano, con el resultado final de 3-1 a favor del Saneamientos Noroeste.
Se presentó "Música de papagüevos"
Santiago Gil presentó y regaló a Guía su libro MUSICA DE PAPAGUEVOS. En los prolegómenos, los papagüevos con su banda desfilaron por delante del Teatro Viejo anunciando a los guienses que ellos eran los protagonistas de una fiesta que iba a comenzar.Todo Guía arropó a Santiago Gil en la presentación del libro
"Todo Guía" arropó a Santiago Gil en la presentación del libro MUSICADE PAPAGUEVOS. En los prolegómenos los papagüevos con su banda
desfilaron por delante de un Teatro Viejo, elegantemente vestido para la ocasión, anunciando a los guienses que
eran ellos los protagonistas de una fiesta que iba a comenzar. Santiago estuvo también acompañado por los escritores Luis León Barreto, Rosario Valcárcel, Alexis Ravelo,
José Manuel Balbuena o Luis Pérez Aguado. "Las
calles olían siempre a potaje y a sotal. Cada casa proponía un viaje
gastronómico diferente, y cada vecina limpiaba su trozo de acera como
si fuera una parte más del pasillo o del corredor de su propia
vivienda. Siempre había alguien baldeando o mandándonos a la otra acera
para que no pisáramos lo mojado". Así comienza uno de los últimos
capítulos del nuevo libro del guiense
Santiago Gil. La presentación tuvo lugar el 11 de agosto, a las 20:00, en el Tearo Viejo de Guía.
El acto fue abierto por Fernando Bañolas, Alcalde, quien habló de la niñez que compartió con Santiago y mostró su satisfacción por ver cómo Guía está subiendo enteros en dinamismo cultural; resaltó el hecho de la puesta en marcha de proyectos ilusionantes como éste con la participación y colaboración de mucha gente.
Le siguió en el uso de la palabra Antonio Aguiar, director de la web GuiaDeGranCanaria.Org, quien manifestó, lo siguiente: "Estamos acostumbrados a que los libros nazcan en papel. El libro que hoy presentamos ya existía antes de ser impreso. Y no me refiero al típico recurso literario de que el libro preexistía en la mente de su autor antes de salir de la imprenta.
Hace un año, justamente por las Fiestas de la Virgen, Santiago se ofreció a publicar en la web de nuestro Pueblo, GUIADEGRANCANARIA.ORG, una serie de relatos sobre vivencias, imágenes y sentimientos de su infancia y adolescencia. En entregas semanales, Santiago fue enviando y yo publicando, sus historias, que, en definitiva, son las de la infancia de todos nosotros.
En verdad, nunca se nos pasó por la cabeza que esos relatos publicados en Internet pudieran convertirse algún día en un libro como el que hoy presentamos.
Y me siento orgulloso de que un escritor de la talla de Santiago Gil colabore habitualmente en la web de nuestra ciudad. Pero esta noche no quiero hablar de sus cualidades literarias, sobradamente conocidas por Vds. Santiago Gil, en la misma medida que otros muchos guienses que actúan de forma silenciosa, es un hombre que está agradecido a Guía por la maravillosa infancia que aquí vivió.
Muchos de nosotros también la conocimos y ahora la disfrutan nuestros hijos, eso sí, con mayores y mejores medios que los que había entonces (casa de la cultura, escuela de música, instalaciones deportivas de todo tipo, Internet, etc...)
Por tanto, no quiero caer el tópico de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Fue simplemente distinto, con menos medios que suplíamos con imaginación, fabricando manualmente pelotas, patinetas, carros, porterías para las chapas, y tantos otros artilugios.
Hace un par de meses Santiago y yo hablamos de la posibilidad de editar el libro, y solicitamos la colaboración de Javier Estévez para insertar en el libro ilustraciones que mejorasen la edición. Javier no sólo se mostró dispuesto, sino que recabó a su vez la participación de un grupo de amigos que colaboraron en la parte gráfica con un resultado que, como Vds. pueden comprobar, es espectacular. La calidad de la impresión debemos agradecérsela a Juan Félix Romero, director de la editorial LINCA, quien ha puesto todos los medios para que este proyecto sea una realidad.
A continuación tomará la palabra Javier Estévez, autor del prólogo, quien, entre otras cualidades, ha demostrado ser poseedor de una gran sensibilidad, conocimiento e implicación por todo lo que atañe a nuestro municipio"
Javier Estévez, autor del prólogo, tomó la palabra a continuación. En su prólogo expone lo siguiente: "He tenido la enorme fortuna de prologar el libro de Santiago. Éstas son las letras que he vertido en el papel. Cuenta Manu Leguineche, excepcional periodista y viajero, en una entrevista que le hicieron hace ya unos años, que los viajes que con más cariño recuerda son los que hace para revivir su infancia.
Por lo general, la infancia es la primera patria que siente el ser humano. Por lo general, la infancia es también el último rincón que visita afablemente antes de su definitiva partida. Los modernos sabios de la ciencia del recuerdo, esto es, psiquiatras y neurólogos, no cesan en advertirnos que podemos olvidar fácilmente el pasado inminente, pero la infancia es terriblemente difícil, tanto, que suele ser lo último que se destierra de nuestra memoria. Todos y cada uno de nosotros tenemos nuestra Arcadia personal, nuestra geografía y nuestro tiempo de felicidad: la infancia. Tal es así, que hasta el atribulado Rainer Maria Rilke aseguró una vez que sólo se vive durante este tiempo de inocencia y de ingenuidad; el resto de nuestros días, simplemente sobrevivimos. Es curiosa la vida: de pequeños nos enseñan tenazmente a ser mayores. Ya de adultos, en un ejercicio de puro estilo peterpanesco, queremos volver a ser pequeños, a pesar de la advertencia de un juglar contemporáneo que nos sugiere que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver. Revivir el pasado, recordarlo de esta forma tan minuciosa y detallada como lo realiza Santiago no es un mero ejercicio proustiano. Es mucho más. Es un trepidante viaje hasta el extremo de la experiencia, hasta el punto que ningún ser humano puede sobrepasar: la frontera donde conviven los recuerdos y la imaginación. Por sus poéticos y fascinantes relatos desfilan no sólo sus recuerdos edulcorados con una pátina de agradable nostalgia, de afortunada felicidad; también cohabitan los pequeños placeres de su pretérita cotidianeidad con sabias reflexiones emanadas de su ya dilatada experiencia vital"
El último en intervenir fue el autor, Santiago Gil, quien agradeció la colaboración de muchas personas, entre las que citó a Javier Estévez y un grupo amigos, Luis Rodríguez Hinojosa, Juan A. del Pino Bolaños, Efrén Espino Martín, Vanessa
Medina Marrero y Alfredo Betancort del Rosario, que se ocuparon de la parte gráfica, a Juan Felix, director de la editorial LINCA, por su generosa aportación, y a Antonio Aguiar, director de la web GuiaDeGranCanaria.Org, por su permanente impulso para que el proyecto viera la luz. A continuación hizo mención a la obra, comentando su contenido y explicándo su génesis y desenlace.
El acto concluyó con la entrega y firma de ejemplares por parte del autor, seguido de un cocktail para todos los asistentes ofrecido por el Ayuntamiento.
VER GALERÍA DE IMÁGENES (Pachi Rivero y Alfredo Betancor)

TEXTO ÍNTEGRO DEL LIBRO
GuiadeGranCanaria.Org ofrece el texto íntegro del libro en su formato digital, tal y como se publicó semanalmente en la web:
Estos son y ésto han dicho los colaboradores gráficos:

Santiago Gil
IR A LA WEB DE SANTIAGO GIL
Debate sobre el Conjunto Histórico
Con
el salón de actos de la Casa de la Cultura lleno tuvo lugar hoy
(09.08.07) la mesa redonda sobre el Conjunto Histórico de Guía en la
que participaron José Fernando Moreno Molina, Miguel Gordillo Díaz, Juan Luis Monzón, Javier Estévez, y,
como moderador, Antonio Aguiar.
Se ofrecen los audios de las intervenciones en MP3
Se incluye vídeo documental
Crónica de la Mesa Redonda sobre el Conjunto Histórico
Hoy (09.08.07) tuvo lugar en el salón de actos de la Casa de la Cultura la mesa redonda sobre el Conjunto Histórico de Guía en la que participaron José Fernando Moreno Molina, Licenciado en Historia del Arte y autor del informe que en su día sirvió de base para la declaración del Conjunto Histórico; Miguel Gordillo Díaz, concejal de cultura en la época de la declaración -1982-; Juan Luis Monzón, jefe de la oficina de planeamiento del Ayuntamiento de Guía; Javier Estévez, Licenciado en Geografía y Técnico de la Oficina de Desarrollo Local; y, como moderador, Antonio Aguiar, director de la web GuiaDeGranCanaria.Org, ex asesor jurídico de cultura del Gobierno de Canarias y en la actualidad Secretario de Canarias Cultura en Red,S.A., empresa del Gobierno Canario que ha puesto en marcha un Plan de Revitalización de los conjuntos históricos de Canarias.
El acto fue presentado por la concejala de cultura, Maria Carmen Mendoza, y estuvo precedido de la proyección de un vídeo sobre el casco histórico.
Antonio Aguiar, como moderador del acto, expuso que, sin duda, nuestro conjunto histórico representa una de las mayores señas de identidad de Guía. Recordó las palabras de Celso Martín de Guzmán, con quien compartió cerca de dos años de trabajo cuando fue Director General de Patrimonio Histórico de Canarias, quien le manifestó que el Conjunto Histórico de Guía era uno de los más importantes de Gran Canaria.
El moderador prosiguió con la siguiente exposición:
El Conjunto Histórico de Guía fue declarado por el Gobierno en agosto de 1982, merced a la iniciativa de la corporación guiense, siendo entonces concejal de Cultura Miguel Gordillo, aquí presente, quien luego se extenderá sobre este aspecto. Pero Guía cuenta con otros bienes de interés cultural declarados por el Gobierno, algunos en fecha anterior al propio Conjunto Histórico:
BIENES DE INTERÉS CULTURAL DE GUÍA:
- Cenobio de Valerón
Zona arqueológica
R.D. 2756/1978, de 14 de octubre
(B.O.E. 282, de 25.11.1978 )
- Iglesia Parroquial de Santa María de Guía
Monumento
R.D. 2372/1981, de 24 de julio
- Conjunto Histórico de Guía
Conjunto Histórico
Real Decreto núm. 2720/1982, de 27 de agosto
(B.O.E. 263. de 02.11.1982 )
- El Tagoror del Gallego
Zona arqueológica
Acuerdo del Gobierno de Canarias de 13 de diciembre de 1990.
- Casa Natal del Canónigo Gordillo
Monumento
D. 80/2001, de 19 de marzo ( B.O.C. 43, de 06.04.2001 )
DIAGNÓSTICO
En la actualidad existen en Canarias 38 conjuntos históricos y numerosas zonas históricas, casi todos situados en la parte norte de las Islas.
Estos núcleos suelen tener menor desarrollo económico que los municipios del sur, pese a ser los de mayor riqueza histórica y cultural, debido a la caída de la agricultura y llegada del turismo en los años sesenta-setenta.
De un total aproximado de 8.000 edificios públicos y privados existentes en estos límites, cerca de 900 se encuentran cerrados o en mal estado de conservación.
En la Isla de Gran Canaria el número de edificios que están cerrados total o parcialmente, o deteriorados, se eleva a 291.
En el caso de Guía, en cuyo conjunto histórico hay 244 edificios de esta naturaleza, existen 31 casas en mal estado, a las que habrá que sumar la Torre del Callejón de León, en pésimo estado (datos provisionales de la Viceconsejería de Cultura y Deportes).
CAUSAS DE ESTA SITUACIÓN
En primer lugar, el alto coste de mantenimiento y de la rehabilitación de los inmuebles existentes en zonas protegidas, mayor que el de la vivienda de nueva construcción.
A esto se suma la dificultad existente, en muchos casos, para resolver o aclarar la titularidad de los propietarios o la falta de acuerdo entre éstos.
Esta problemática tiene como consecuencia un progresivo despoblamiento y envejecimiento de los núcleos históricos; pérdida de actividad social, cultural y comercial, y por tanto, de empleo en la zona; y el progresivo deterioro del patrimonio construido.
ACCIONES DE MEJORA
Para garantizar la conservación del Conjunto Histórico, Guía cuenta con un PEPRI, cuya delimitación ha sido ampliada respecto a la original del Conjunto Histórico y un extenso catálogo de edificios protegidos.
Por otro lado, se han realizado algunas mejoras en el Conjunto Histórico, como la reposición de los bordillos de las aceras, el acondicionamiento cromático y el cambio de las farolas, entre otras.
Pero aun estamos lejos de logar el objetivo, que para mi es conseguir, al tiempo que la conservación de nuestro Conjunto Histórico, revitalizar la actividad cultural y económica dentro de nuestro casco histórico en términos compatibles, lógicamente, con su mantenimiento.
A continuación se insertan enlaces a los audios de las intervenciones de José Fernando Moreno Molina, Miguel Gordillo, Juan Luís Monzón y Javier Estévez:
ESCUCHAR LAS INTERVENCIONES DE:
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José Fernando Moreno Molina
Miguel Gordillo (con Antonio Aguiar al fondo)
Juan Luís Monzón
Javier Estévez
Exposición fotográfica
X Encuentro de Solistas
Hoyviernes día 10 se celebrará en la Plaza Grande de Guía, a las 21.00
horas, el X Encuentro de Solistas Sebastián Godoy Bolaños. “CHANITO”.
Intervienen la A.F. REAL HESPERIDES DE TENERIFE Y A.F. ESTRELLA Y GUÍA,
con solistas de las distintas islas.
Libro "Personajes populares"
Personajes populares de Guía
Nueva publicación digital
tiene el placer de publicar en un sólo texto las entregas que el autor,
Juan Dávila,
realizó durante más de un año, tanto a esta web como alblog personal de Alejandro Moreno Marrero, en las que reflejó sus
recuerdos de diversos personajes populares de nuestro municipio; texto
enriquecido con el trabajo de maquetación de Alejandro y las
fotografías que se han incorporado con posterioridad. Antonio Aguiar. 7 de agosto de 2007.
GuiaDeGranCanaria.Org tiene el placer de publicar en un sólo texto las entregas que el autor, Juan Dávila, realizó durante más de un año, tanto a esta web como al blog personal de Alejandro Moreno Marrero, en las que reflejó sus recuerdos de diversos personajes populares de nuestro municipio; texto enriquecido con el trabajo de maquetación de Alejandro y las fotografías que se han incorporado con posterioridad. Antonio Aguiar. 7 de agosto de 2007.
José González, cariñosamente conocido por José “El Lindo”, entonando una coplilla canaria (Archivo Municipal de Guía de Gran Canaria).
DESCARGAR LIBRO COMPLETO
PRÓLOGO
Históricamente, los personajes populares han sido estudiados dentro de lo se ha denominado folklore (conjunto de tradiciones, usos, costumbres, creencias, leyendas, cuentos y canciones de un pueblo).
La expresión “folklore” fue acuñada en 1864 por el inglés William Thoms; sin embargo, según Francisco Carreras y Candí, parece claro que se trata de algo que existe desde mucho antes de la aparición del citado anglicismo. Aún así, dada la enorme imprecisión que encierra este término, no nos resistimos a decir que -en nuestra modesta opinión- se nos antoja infinitamente más exacto el vocablo alemán “volklehre" que el que se ha venido utilizando hasta ahora.
En los últimos tiempos se han propuesto las palabras demotecnografía (técnica de descripción del pueblo), demopsicología (psicología del pueblo), demobiografía (biografía del pueblo o personajes populares), demosofía (sabiduría del pueblo) e incluso demopedia (instrucción o enseñanza del pueblo) para hacer referencia a estos aspectos del folklore.
Sea como fuere, escasos han sido los tratados folklóricos que han abordado en nuestro país el estudio de los personajes populares. En este sentido, la primera referencia bibliográfica de esta naturaleza que se conoce nos lleva a la obra de Cristóbal Suárez de Figueroa titulada "Plaza universal de todas ciencias y artes", publicada en Cataluña en el año 1615 y donde se dedica numerosos artículos a la descripción y análisis de los llamados personajes populares y de oficios (alcahuetes, bailarines, buhoneros, cazadores, casamenteros, ciegos, danzantes, rameras, soplones, alarifes, algodoneros, barberos, cuchilleros, carpinteros y otros varios) de la España de la época.
Desde aquel momento pasaron varios siglos hasta volver a encontrar en nuestra literatura folklórica nuevos trabajos dedicados al estudio de estos entrañables personajes, pues fue en el año 1831 cuando el estudioso malagueño Serafín Estévanez saca a la luz una serie de artículos en los que gentes como, por ejemplo, "Manolito Gázquez "El Sevillano" aparecen maravillosamente retratadas.
Inferior en cuanto a viveza y colorido a Serafín Estébanez, aunque no por ello menos relevante, sería la figura del folklorista madrileño Ramón Mesonero Romanos, quien, entre 1832 y 1836 respectivamente, publica en la capital española los dos tomos de las afamadas "Escenas matritenses".
Muchos especialistas han considerado que la diferencia existente entre ambos autores estriba, básicamente, en que mientras Estébanez se limitó a recoger en sus artículos episodios brillantes del pueblo andaluz, Mesonero Romanos rescató también aquello que, sin bullangas, sin estridencias, sin relieve, frío e incoloro, formaba parte de la cotidianidad del Madrid de entonces.
No hay duda de que, a primera vista, parece que las escenas matritenses de Mesonero Romanos son artículos sin más trascendencia que la de entretener al lector pero, cuando se profundiza en ellos, se puede apreciar la sutileza de un observador que dedicó su vida a mirar a sus conciudadanos de toda clase y condición social para conservar sus memorias.
Fragmento del prólogo de las Escenas Matritenses de Ramón Mesonero Romanos: "el hombre en el fondo siempre es el mismo, aunque con distintos disfraces en la forma: el palaciego que antes adulaba a los reyes, sirve hoy y adula a la plebe bajo el nombre de tribuno; el devoto se ha convertido en humanitario; el vago y calavera en facciosos y patriota; el historiador en hombre de historia; el mayorazgo en pretendiente; el chispero y la manola en ciudadanos libres y pueblo soberano. Andarán los tiempos, mudáranse las horas, y todos estos tipos, pasarán, como los otros, a ser añejos y retrógrados, y nuestros nietos nos pagarán con sendas carcajadas las pullas y chanzonetas que hoy regalamos a nuestros abuelos. ¿Quién reirá el último?"
El editor madrileño Ignacio Boix, siguiendo esta misma línea de trabajo, concibió la idea de realizar una colección dedicada a los personajes populares. Desde un principio deseó que la obra fuese colectiva y así surge en 1843 "Los españoles pintados por sí mismos", una colección en la que el Sr. Boix recurrió a los principales folkloristas españoles de la época, entre los cuales -obviamente- se encontraban los dos personajes antes citados así como Manuel Bretón de los Herreros, Juan Eugenio Hartzenbusch, Vicente de la Fuente, José María Tenorio, Fermín Caballero, Juan Martínez Villegas, Jacinto de Salas y Quiroga y otros muchos que decidieron encubrirse con el anónimo.
Años más tarde, concretamente en 1848, vería la luz la primera edición de la obra "Doce españoles de brocha gorda" del escritor Antonio Flores, quien ya había colaborado en la colección anterior, pero que, esta vez, penetrando más en la vida popular y analizando minuciosamente las características diferenciales de los individuos, logró hallar personajes que no habían sido estudiados hasta ese momento.
A todo esto, fue algunas décadas después cuando el Romanticismo literario español enlaza con lo que sería denominado "Costumbrismo canario", un movimiento que -como su propio nombre indica- prestaría especial atención a las costumbres típicas (entiéndase también los personajes populares) de nuestras islas. Dicho lo cual, conviene aclarar que en Canarias por entonces no existían formas concretas de costumbrismo sino sutiles derivaciones de un interés por los "tipos y personajes populares" que, mezcladas con otras formas literarias, iban desde la aproximación folklórica hasta la crónica periodística.
Así, dejando a un lado el antecedente que supone la prosa lírica que representa el lanzaroteño José Clavijo y Fajardo al preocuparse por algunas gentes populares propias de cierto periodismo ilustrado tardío, es sólo a partir de finales del s.XIX cuando se pueden identificar en el Archipiélago algunas huellas folklórico-costumbristas.
No obstante, el interés por las personas y comportamientos de la región canaria comienza a observase con cierta claridad en “Canariadas de antaño”, una obra la obra de los hermanos Millares Cubas (publicada en 1926) donde se describe con gran minuciosidad las peculiaridades de muchos de los tipos populares habidos en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria a comienzos del s.XX.
En este contexto, también deben ser citados otros prosistas y dramaturgos del llamado regionalismo finisecular: Desde Benito Pérez Armas hasta Ángel Guerra, pasando por Diego Crossa. A pesar de todo ello, se ha considerado al ¿modernista? Alonso Quesada, gracias a su obra "Crónicas de la ciudad y de la noche" (1919), el primer escritor en el que -definitivamente- se pueden vislumbrar determinadas formas costumbristas.
De otro lado, algunos autores posteriores quisieron regresar de nuevo al costumbrismo decimonónico a través de la descripción -retocada por el humor- de diversos personajes entrañables. Este sería el caso, obviamente, de Francisco Guerra Navarro, quien a través de Pepe Monagas representó al personaje popular canario por antonomasia.
En 1963, el folklorista Néstor Álamo publicaba la primera edición de su estudio sobre la poetisa grancanaria Dña. Agustina González y Romero (cariñosamente conocida como "La Perejila"), donde nos acerca a unos de los personajes más populares de la Vegueta de finales del XIX.
Relativamente recientes son, solo por citar algunos, el trabajo del prof. Bethencourt y Massieu acerca de D. Antonio “El comerciante de la calle de la Peregrina”, la obra de José Miguel Alzola sobre el jardinero D. Chano Corvo o, incluso, el ensayo de José Luís López Pedrol dedicado a la tan recordada Lolita Pluma.
Asimismo, también habría que mencionar los diversos artículos que el cronista Martín Moreno recoge en su obra “Siesta de Memorias” sobre personajes galdenses como Periquito Acedo, D. Marcos Domínguez “El Marqués” y Maestro Juan Cubas, entre otros. Además de ello, no debemos olvidar los diferentes apartados que el escritor José Rodríguez Batllori -en su libro titulado “Gáldar entre ayer y hoy”- dedica a Pepito “El Sacristán”, D. Francisco “El Inglés”, Rafaelito “Pistoleras”, Antonio “Juliana”, Pepito Molina, Juan Catalina, Miguelito “El Barbudo” y muchos más.
De igual modo y manera habría que destacar la hermosa semblanza que Sebastián Monzón Suárez realizó sobre Pancho Platero, las de Juan Manuel Suárez Rodríguez acerca de Antoñito Martín y José María Gil, la de Manuel Abrante y José Miguel Perera sobre Juanito “El del Pozo”, las de Francisco Suárez Moreno (Cronista Oficial de La Aldea) acerca de Seña Severa Montesdeoca y María “La Meliana” así como el maravilloso trabajo que el historiador José Roque Falcón dedicó al gran Geño Estévez.
En fin, llegados a este punto solo nos queda añadir que -afortunadamente- en esta ciudad de Guía de Gran Canaria tampoco han faltado quienes se hayan interesado por el estudio detallado de nuestras gentes más entrañables. Así pues, nos referimos a los interesantísimos artículos que el periodista Santiago Gil realizó sobre Tomasín o Santiago García “Charlot”, al memorable estudio que Antonio Aguiar dedicó a Paquito Gordillo y, por supuesto, a la colección de personajes populares guienses realizada por el memorialista Juan Dávila-García que hoy se presenta al lector y en la cual su autor ha rescatado del olvido una buena parte de nuestra historia chica que se dirigía, irremediablemente, a desaparecer en la oscuridad de los tiempos.
ALEJANDRO C. MORENO y MARRERO
En Guía de Gran Canaria, a 17 de Septiembre de 2006
ÍNDICE
Antonio Huertas
Francisco Miranda
Manolito Artíles
Lala “La Barrendera”
José “El Lindo”
Sasito García
Maestro Pedro Porín
Polo “El de La Atalaya”
Pancho “El Carnero”
Manolito “El Fatigas”
Juan y Juanillo Malacara
Maestro Pepiyiyo
Paquito “El Canuto”
Panchito “El del Molino”
Miguel “El Gitano”
Pepito “El de Maestro Blas”
Fernandito “Pan de a perra”
Albertito Dávila
Paco Tlé y Gregorio Miranda
Pancho “El Cartero”
Maestro Manuel “El Cuetero”
Maestro Juan Pina
José “El Churro”
Maestro Pedro Cruz “El Guardia”
Paco Mano
Antoñito Armas “El Carpintero”
Juan del Toro
Manolo “El Pochibío”
Manuel Concepción
Ramón Jiménez
Paco “El del Parralillo”
Chencha Dávila
Manolito “El Cabo”
Antoñito “El de la Botica”
Pacolín
Cristóbal García
Maestro Pedro Churchill
Lito “El Guajiro”
Pepito Martín
Pepe “El Mudo”
Lolita Jiménez
Dña. Eusebia de Armas
Geño Abreu
Salvador “El Pollo de Anzo”
Juan García Mateos
Rogelio Calero
D. Francisco León
Bernardito “El Practicante”
D. José “El Cura Macho”
Salvador Vega
D. Luís Cortí
Santiago Castellanos
Celita Sosa
Pepe “El Rubio”
Maestro Daniel Seguidillas
Pepe Julio García
De subjetividades. Erasmo Quintana
Erasmo QuintanaErnesto es lo que se dice un hombre de los tiempos que corren. Proveniente de familia acomodada, estudió en los mejores colegios y completó su formación haciendo estudios universitarios, siempre con notas de sobresaliente. Hombre metódico y disciplinado, no tuvo grandes problemas para alcanzar los objetivos que se había marcado. Hoy es un alto ejecutivo de una gran empresa multinacional, por lo que son frecuentes sus viajes entre continentes. Su aspecto es de lo más pulcro y elegante; viste ropa de marca y trajes a medida bien cortados. Cuida mucho de su aspecto: elige muy bien sus camisas y corbatas, con las que va siempre a la moda. A ello une un físico de gimnasio y es bien parecido. Gusta a todo el mundo porque es simpático, y a su natural facundia la acompaña con una excelente versatilidad, que es un gusto oirle hablar sobre cualquier tema que se tercie en su conversación con amigos o con los rigurosos contactos con personas que tienen que ver con su alta responsabilidad profesional. Ernesto es, pues, un triunfador: las mujeres se lo disputan y él, con afectada cortesía, procura quedar bien con todas, porque siempre hay un hueco en su apretada agenda para complacerlas.
Cada final de jornada busca el descanso obsesivamente en el apartamento de lujo que posee en una de las principales vías de la capital de la villa y corte. Suena el teléfono mientras sale de la ducha, esperando oir al otro lado una voz femenina que esperaba. Su sorpresa fue doble porque la voz no era la presentida y, además, de un hombre que conoció al instante.
-¡Hombre, no me digas que eres tú, Jacinto!
-Sí; me enteré que vas a estar aquí de negocios –le contesto- y no me lo pensé dos veces localizarte. Me agradaría que dispusieras un poco de tu agenda para recordar juntos nuestros buenos tiempos.
Ernesto es el amigo de pupitre y mi mejor confidente desde la época de los primeros estudios; fue mi cómplice y mentor; en aplicación y resultados siempre brilló más que yo en todas las disciplinas académicas. Ello, sin embargo, no impidió que entre ambos creciera una afectiva amistad y un rotundo y sincero aprecio. Acabados los estudios preuniversitarios, cada uno siguió distinto camino, pues yo, por imperativos familiares no hice el acceso a la Universidad, incorporándome al mundo laboral, sin grandes pretensiones, siendo el derrotero final en el que incardiné mi vida. Han pasado años desde entonces, y ambos con deseos de encontrarnos de nuevo y rememorar tiempos idos, felices y despreocupados. Nos citamos para el día siguiente en una terraza de moda, donde acude gente guapa y del mayor postín de la capital.
El primero en aparecer al lugar de la cita fui yo. Tomé asiento en la mesa más próxima, y con el ceremonial de rigor, parsimoniosamente encendí el primer cigarrillo mientras examinaba lo que acontecía a mi alrededor. Ví un grupo de gente que me pareció pija, no solo por su vestimenta, sino en los modales y teatralidad con la que se hablaban. Fijé mi atención especialmente en una joven que gesticula con ademanes estudiados, haciendo que sus compañeros de tertulia repararan en sus joyas –que debían ser costosísimas-, adornando su mano izquierda y un generoso pecho escotado, en el que uno de ellos –el más salido de todos- tenía fijada la mirada libidinosa. Sus interlocutores no eran menos, y respondíanles con gestos igualmente teatralmente afectados y desproporcionados. Mientras, yo me impacientaba con la espera, y mi atención ahora se centra en la espesa polución de tanto automóvil que circula por la zona, cosa que me es ostensible al ser atravesada por los últimos rayos del sol de la tarde.
Oí mi nombre en una voz conocida, e inmediatamente me giré convencido de no estar equivocado. En efecto, era Ernesto; di un salto en mi asiento y me fundí en un cálido abrazo con el amigo, tanto tiempo ausente. Tras los primeros saludos de rigor, pedimos algo al camarero que servía en las mesas; pausadamente hablamos de lo divino y lo humano. Ernesto, con su proverbial facundia me contaba toda clase de peripecias que le llevaron al actual envidiable estatus que disfruta. Hablaba sin parar, y yo, todo oídos, sin darme cuenta, poco a poco me voy desconectando de lo que escuchaba; mi atención ya está en otra parte. Nada oigo, más bien reparo en cómo lo dice, en los gestos, en su más que impecable vestimenta; la forma de poner los labios y el arqueo de las cejas me empiezan a ser molestos. Las manos de Ernesto igualmente no paran de gesticular, cosa que me desagrada en extremo y me decía para mis adentros “a ver si las para ya de una vez, coño”. Noto que un rizo de su mediana y cuidada melena se le introduce en la comisura de su ojo derecho, provocando en mí un irrefrenable deseo de quitárselo, cosa que no hago. La voz de mi amigo me sonaba ya en los oídos como un profundo eco lejano, y siento un deseo infinito de que se calle, cesando su antipática letanía, y con ello, la ocasión de poder levantarme, desapareciendo de la escena.
No pienso más que en lo incómodo que me encuentro con el estirado ejecutivo. Me revuelvo nervioso en mi silla metálica, mirando de reojo mi reloj de pulsera; aumenta por momentos mi malestar comprobando que habían transcurrido más de tres horas sin yo casi poder articular palabra. Consumíamos –tampoco había reparado en ello- el quinto café con coñac y nata, y el cenicero, que había sido reemplazado varias veces, estaba atiborrado de colillas mal apagadas que se desparramaban por la mesa y por los suelos. Aquel personaje que tenía delante, otro tiempo tan simpático y grato para mí, ahora se me antojaba, sin ningún género de duda, antipático y lleno de defectos. A su lado me estaba sintiendo fatal; de él ahora me desagrada casi todo, por lo que, no aguantando más tan enojosa situación, y deseando aliviarme respirando hondo en mi soledad, bruscamente lo interrumpí de su larga perorata, espetándole: “Ernesto: adiós, hasta nunca”, y desaparecí de la escena como alma que lleva el diablo.
Doblando la esquina oí que Ernesto, no alcanzando a comprender tal vez mi gesto inesperado, junto a la sorpresa que llevó aparejada, para él, tan extraña conducta, oí que decía:
-“No he disfrutado la compañía de un amigo de toda mi vida, como esperaba; he estado todo este tiempo al lado de alguien que ha resultado ser un extraño, un completo desconocido para mí ”.
Erasmo Quintana Ruiz agosto-2007















