Guia de Gran Canaria
| LAS MEMORIAS DE DON BRUNO QUINTANA QUINTANA | ||||||||||||||||||||||||||||
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PÁRROCO |
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Cartas entre Néstor Álamo y don Bruno
Bruno Quintana (Por la transcipción de B. de V.)
Dicha carta la transcribo íntegramente para que se comprenda mejor la réplica que se le envió oportunamente, certificada y que transcribo también "al pie de la letra" para el esclarecimiento de los "hechos", para "perpetua memoria" y para la "reducida" historia parroquial. Dice así la carta que me envió don Néstor Álamo: "Respetable don Bruno: Aunque el otro día me hubiese gustado que nos acompañase, no por mí sino por la alta categoría de mi acompañante, doña Sebastiana Manrique de Lara, comprendo que sus obligaciones, de más inmediata perentoriedad, debieron impedírselo; siempre ha pasado así. Pero como las prendas jamás me han dolido, es de mi absolutísima obligación felicitarle por el éxito inmenso, absoluto, que significa el haber regresado a sus valores prístinos el bellísimo retablo barroco de San José; a la señora que me acompañaba le entusiasmó y esto me obliga a felicitarle -lo haré desde el periódico y con fotos- por esa decisión suya, digna de aliento y el encomio. Siento en cambio infinito expresarle mi repulsa por lo que han hecho en el Camarín: lo han convertido en un bazar barato de la calle La Pelota. Sobre esto también hablaré en la prensa, con mi nombre y apellido. Y nada más. Con todos los respetos de Néstor Álamo" (27-IX-70) A continuación, copiamos la réplica, o contestación: "Estimado don Néstor: Hace poco recibí una cortés carta en la que, después de un atento saludo, me inyecta una buena dosis de anestesia laudatoria, para luego manipular hábilmente el bisturí de la crítica sobre las obras del Camarín de la Virgen de Guía, que, según dijera un conocido cronista de la prensa insular, es el mejor del Archipiélago. Con su venia, desearía aclarar los conceptos que usted vierte en su carta respecto a mi proceder en su inesperada y grata visita a este templo parroquial de mi cargo, con unas ilustres damas que le acompañaban. 1º) A su reconocido y exquisito trato social se le olvidó presentar, como era lo procedente, al párroco de Guía (en este caso, un servidor de usted) a las ilustres damas mencionadas. 2º) Siendo usted hijo de esta parroquia y gran conocedor de su templo -y de sus obras de arte-, en mi pequeñez no creí acompañarles, porque pudiera no serles grata -y mucho menos necesaria- mi presencia y compañía. Otra cosa hubiese sido si usted, con su peculiar deferencia, me hubiese invitado a que les acompañase, como así lo esperaba, pero me equivoqué; en este caso, yo hubiese sacrificado unos instantes la visita a un enfermo que me esperaba. 3º) Si usted hubiese sido una persona extraña a esta parroquia que, al pasar por Guía, deseaba ver el interior del templo y el tan jaleado Camarín de la Virgen, la más elemental educación y cortesía me hubiese obligado -con mucho agrado por mi parte- a hacerle compañía y a mostrarle las obras de arte y objetos de gran valor que contiene, y sobre todo las propias obras del Camarín, que tanta admiración han causado y tantos elogios han merecido de las personas de todos los estratos sociales y culturales de Guía y de fuera de la ciudad que, a lo largo del año, han desfilado por él y, con rara unanimidad, han proclamado que es una maravillosa obra de arte que sólo la fe de un pueblo puede realizar en estos tiempos en que predomina un refinado materialismo y egoísmo. 4º) No tiene usted que felicitarme por restituir a su estado prístino el bellísimo retablo barroco de la capilla de San José, colocando los dos óleos que en ella había en el sitio que en el mismo les correspondía, porque yo no hice otra cosa sino disponer que se realizase su inteligente sugerencia de que así se hiciere. Por lo tanto, para usted el honor, para mí... la satisfacción de verlo realizado. 5º) Usted nos da a entender que los bazares de la calle La Pelota son de gran valor artístico, porque aunque usted se haya constituido, voluntariamente, en el gran ausente de la peña a Amigos del Camarín, en los trabajos que se han continuado realizando en él se han seguido las sugerencias que usted sugería. Sepa que su espíritu artístico ha estado siempre entre nosotros en la continuación de las obras y así lo hice constar, en su día, con mi puño y letra, sin injerencias de nadie en "El Eco de Canarias", diciendo la verdad y sólo la verdad, pues como usted bien dice: no le duelen las prendas, tampoco a nosotros nos duelen. 6º) No crea que nosotros, en las obras que se han seguido realizando durante su ausencia, hemos inventado algo, sino que, sin olvidar sus normas y atinadas sugerencias, hemos querido conformarlas visitando también los pocos templos de la isla donde se conservan buenos ejemplos del arte clásico, como son San Telmo, Santo Domingo, San Antonio Abad, San Francisco y San Juan de Telde. ¡Hasta visitamos la novísima iglesia de Tara en la citada ciudad! 7º) En cuanto a su repulsa a lo que se ha hecho, amenazando con publicarlo en la prensa, con todo mi respeto me permito manifestarle: A) Le repito que siempre hemos tenido en cuenta sus directrices en las obras que quedaban por hacer en el Camarín y a ellas se han ajustado los operadores de las tallas y pinturas. Por tanto, su repulsa, pública o privada, sería como tirar piedras sobre el propio tejado. B) Al darnos cuenta de cómo usted ha reaccionado después de su última visita, reconociendo sinceramente su gran mérito y apreciando en todo su valor, sus preciosos conocimientos artísticos adquiridos con gran tesón -estudiando, viajando, visitando y escudriñando todos los secretos del arte con un claro sentido de captación, de catador y revalorizador del mismo en todas su facetas; adquiriendo con ello una gran personalidad en la escala de valores humanos, digna de una alta calificación académica (meritíssimus cum laude) que nosotros, con gran complacencia, le otorgaríamos si de nosotros dependiera- deducimos, con pena, que usted se considera tan elevada autoridad en asuntos artísticos que la opinión de los demás, en esa línea, sean quienes fueren, no cuenta si no va avalada por usted. Esa actitud suya me hace venir a la memoria, si no me es infiel, la sentencia de Don Quijote a Sancho: "Llaneza, Sancho, que toda afectación es mala". Bien sabe usted que, en esta ciudad, cuna del más famoso imaginero de Canarias en todos los tiempos -José Luján Pérez-, esa gloriosa veta de artistas no se ha cegado todavía, que aquí hay ciudadanos de refinado gusto artístico, con estudios universitarios y con títulos académicos en la amplia gama del arte, cuyas opiniones pesan mucho y son dignas de tenerse en cuenta a la hora de la verdad. C) Ruégole tenga presente que esa repulsa o crítica que nos anuncia, no nos asusta, porque esperamos de su clarividencia sea positiva, constructiva. Pero si fuese negativa, demoledora, será usted también víctima de ella, por las razones expuestas. D) Y, por último, tenga la seguridad que en estas obras del Camarín se le recuerda mucho y bien, teniéndose en cuenta sus sugerencias y consejos. Sepa también que en nuestras reuniones, que ahora son más frecuentes, parodiando el grito ritual de la Falange en memoria de la Falange, nos dan ganas de gritar: ¡Néstor Álamo! ¡Presente! Mande siempre al que es suyo en Cristo y amigo. Bruno Quintana y Quintana". FUENTE: TEXTO EXTRAIDO DE LAS MEMORIAS DE DON BRUNO |
El Pleito Insular. Néstor Álamo

Desde comienzos del siglo [se refiere al s. XIX], a Gran Canaria "le había tocado bailar con la más fea". En otro lugar hacemos larga historia, y desde propio punto de vista, de esos amargos instantes nuestros del albor del XIX; mejor dicho, desde 1808 en adelante.
También el ilustre historiador isleño don Buenaventura Bonnet, enfocando las cosas desde un ángulo lógicamente tinerfeño, nos expone esos sucesos que nos hacen descender en calidad política y administrativa dentro del ámbito del Archipiélago, pero la estimativa del señor Bonnet queda bastante desvirtuada por el enjundioso prólogo que a la obra donde hace historia de tales sucesos –"La Junta Suprema de Canarias"- incorpora el erudito historiador, autoridad inapelable en la materia, don Antonio Rumeu de Armas.
Pese a todo ello, no nos resistimos a narrar aquí, muy a la ligera, la deyección de la famosa "Mosca", la nace maldita que con su siniestra impronta nos legó un largo siglo de lágrimas, de atropellos, de lucha desigual y de amarguras.
Como en toda España, en 1808 bullían aquí dos facciones: una, la que se caracterizaba por un reaccionarismo cerril, que por aceptar el estado de cosas impuesto por las zonas que estimaban más poderosas, llegaba en su ilusión hasta a transigir con la política que Napoleón quisiera imprimir a España. Por el contrario, gentes de filiación ultramoderna, carbonarias casi –entre ellas el Doctoral Afonso y su íntimo de siempre, el "fosforito" cascarrabias y estupendo gran patriota que fue don José Quintana y Llarena-, se agrupaban en las fuerzas de lo que, en su inocente concepto de la auténtica realidad, estimaban "un partido nuevo y liberal": el del "deseado" Fernando.
La situación era tirante, y como diría más tarde aquel famoso "Cachowen" de don Julián Cirilo Moreno, "la cosa iba a jeder".
Y "jedió". El 14 de junio de 1808 abordó a Santa Cruz de Tenerife un bergantín velero, "El Currutaco". Procedía de Vigo y Bayona de Galicia y dio las primeras noticias concretas del jaleo en que Napoleón, Carlos IV y su hijo Fernando se hallaban metidos.
La consternación fue enorme. El Comandante General de las Canarias, Marqués de Casa-Cagigal, se quedó sin saber qué hacer. El día 20 fletó un barco a fin de que por la costa de África fuese a la Península a ver qué pasaba, ya que con la marimorena allá formada ni de la existencia de las Canarias se acordaban los mandantes.
Cagigal, como decimos, no sabía a qué carta quedarse. El 24 de junio envió sus órdenes al Gobernador de las Armas de Gran Canaria, don José Candelaria Verdugo; por ellas, le ordenaba prohibiese el desembarco de tropas de nuestra isla, fuesen sus calidades e intenciones las que fuesen: las Canarias deberían conservarse "leales como siempre" para su Rey y señor natural, don Fernando VII, cuyas solas órdenes positivas y terminantes eran las que deberían obedecerse.
Pero fue el 25 de junio de 1808, es decir, el día siguiente al en que aquí se recibieran las órdenes de Cagigal, cuando "La Mosca" famosa nos clavó su rejo. Era un laúd español procedente de Bayona de Francia con destino a la América española. Llevaba pliegos secretos del afrancesado Gobierno de Asanza, y su capitán, don Mariano Izarviribil, hizo que fuese a bordo inmediatamente el buenote de don José Candelaria Verdugo, nuestro Gobernador Militar.
A bordo, Verdugo quedó atónito ante la calidad de las noticias que oía. Inmediatamente envió un emisario a Cagigal; mientras, por propio y malhadado acuerdo, prestó toda clase de auxilios a los navegantes de "La Mosca".
La política de nuestros dirigentes en aquellos peligrosísimos momentos no pudo ser más torpe. Ante las inquietantes nuevas del periodo de guerra intestina abierto en la Península, de la nacional e invencible repulsa a la invasión francesa, no se les ocurrió a los nuestros cosa mejor que dar facilidades a los emisarios del gobierno que Napoleón impusiera y ofrecer en la noche del 27 un banquete por todo lo alto al mensajero oficial de los seguidores de Bonaparte. Lugar señalado para el histórico festín fue la casa solar de los Verdugo –Alviturría en la calle de los Granados o de Puertas –hoy Castillo–, morada del Gobernador Militar. Al acto acompañaron al anfitrión su tío, el ya acacharrado Obispo Verdugo; el entonces Conde de la Vega Grande, don Fernando Domingo del Castillo y Béthencourt y los elementos de la Audiencia, con el más de algún que otro capitoste indígena. En este histórico banquete, según más tarde se dijo, juraron y reconocieron aquellos miopes elementos representativos de Gran Canaria a José I por Rey y señor de las Españas: y como en nuestra tierra se dice, lector, "ésa fue la madre del cordero".
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Texto extraído del libro "EL GABINETE LITERARIO, CRÓNICA DE UN SIGLO", de Néstor Álamo, Tomo I, en el que se recopilan artículos publicados por Néstor Álamo en la prensa, entre 1957 y 1959. Coedición: Gobierno de Canarias y Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, 2004.
TRANSCRIPCIÓN: Antonio Aguiar. Agosto de 2006.
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Braulio (DVD)
CANARIAS7 distribuyó gratuitamente un DVD de Braulio
CANARIAS7 obsequió el 7 de junio de 2009 a sus lectores con un DVD del concierto que Braulio ofreció en el Auditorio Alfredo
Kraus el 29 de diciembre de 2006. Después
de 33 años de carrera profesional, las cualidades de su voz permanecen intactas.
Con el talante afable, divertido y elocuente que caracteriza al cantautor guiense,
el tiempo, literalmente, voló. La sala sinfónica estaba llena y no era para
menos: es nuestro cantante de mayor proyección internacional.
El DVD incluye las siguientes canciones:
- Sobran las palabras
- Lolita pluma
- E se domani
- Para sentirme canario
- ¿Por qué coño hemos cambiado?
- Mi amigo el pastor
- Tenerife (Ver vídeo - TENERIFE)
- ¡Vaya lío! Ver video
de Braulio - VAYA LÍO - Qué tentación
- Un abrazo a Corrientes
- La cerillera
- Distintos
- Mi viejo y Cuba
- Crónica de un viejo amor Ver video
de Braulio - CRÓNICAS DE UN VIEJO AMOR - En la cárcel de tu piel
- Patria Canaria
CRÓNICA DEL CONCIERTO
Apenas 33 años en 3 horas.
CiudaddeGuia.Com. 30 de diciembre de
2006.
Braulio llenó el Auditorio Alfredo
Kraus en un concierto memorable de casi tres horas ininterrumpidas.
Impresionante el concierto de Braulio en el Auditorio
Alfredo Kraus de casi tres horas de duración. Después
de 33 años de carrera profesional, las cualidades de su voz permanecen intactas.
Con el talante afable, divertido y elocuente que caracteriza a éste cantautor,
el tiempo, literalmente, voló. La sala sinfónica estaba llena y no es para
menos: es nuestro cantante de mayor proyección internacional, y el número de
seguidores y seguidoras sigue siendo elevadísimo en la actualidad.
La
fabulosa banda, compuesta por músicos de la talla de Antonio Brito (director, y pianista), canario, José Luis Torres (piano y teclados), madrileño, René Luis Toledo (guitarra eléctrica y española), cubano, Ernesto
Rossger (guitarra eléctrica y acústica), canario,
Javier Quílez (bajo), Héctor Salazar (batería),
cubano, Oriel Ray
(percusión), cubano, y los coros de las jóvenes canarias Alexia Rodríguez y
Cristina Ramos.
El concierto comenzó
con el tema “sobran las palabras”, con el que concurrió a Eurovisión en el año
1976. El cantautor guiense pasó revista a los temas más representativos y
emblemáticos de distintas etapas como Lolita Pluma, Tenerife, Distintos o Patria
Canaria. Sus primeras andanzas musicales en las islas, su paso posterior por
Madrid y Estados Unidos y su regreso a Gran Canaria, estuvieron presentes en el
escenario a través de sus canciones más representativas.
En
"Apenas treinta y tres años", Braulio
interpretó una veintena de canciones, acompañado por "viejos y no tan viejos
amigos" que se han reunido para la ocasión. Así, del primer grupo en que
participó, Los Mejías Junior´s, estuvo ante el piano Pepe Mejías, y en
representación de Los Rayos, otro de sus grupos de juventud, Antonio
Aguiar, al bajo, y Emilio Sosa, a la batería. Los cuatro juntos forman ahora el
grupo Amnesia y bajo ese nombre, interpretaron aquellos temas que hace
años ya tocaban en las verbenas de la época. Con Amnesia, Braulio cantó
Se Domani y el potpurrí de Maki Navaja.
Pero, además, con Braulio actuó
también Tiempo de Canto, un grupo de reciente creación, pero cuyos
componentes son muy conocidos y reconocidos en el ambiente musical. Con ellos,
abordó temas del folkclore argentino, como "si se calla el cantor" o "la zamba
de Valderrama". Los miembros de esta nueva agrupación son los hermanos Míchel y
Pepe Montelongo; los también hermanos Francis y Santi Curbelo y Manuel Estupiñán
Verona; éste último, que había asistido a los ensayos con entusiasmo, no pudo
actuar como consecuencia de una gripe. Los cuatro primeros formaron parte del
desaparecido Sangre de Cóndor. Manuel Estupiñan actuó recientemente en
el musical Querido Néstor II, representado en el Teatro Cuyas entre el 2 y el 17
de diciembre de 2006, en el que pudo demostrar sus excelentes
cualidades.
La parte final del concierto la hizo Braulio acompañado de
una Banda integrada por diez músicos procedentes de diversos lugares del mundo,
con los que él ha trabajado en algún momento de su larga carrera y con quienes
cantó temas como "La Cerillera", "Crónica de un viejo amor", "En la cárcel de tu
piel" o "Sobran las Palabras".
No faltó tampoco el Braulio más íntimo.
Acompañado sólo de su guitarra interpretó temas como "Mi amigo el pastor",
"Tomasín" o "El Corredera".
Podemos afirmar que
el cantautor guiense logró el objetivo de hacer un
recorrido por esos 33 años dedicados a la música con temas que, una vez más, y
en la voz de su compositor, emocionaron al público que abarrotaba el recinto,
hasta el punto de que hicieron falta cuatro bises para que el público se
decidiera a abandonar la sala.
Tere
Robayna.
Sor Catalina de S. Mateo
Nació en Guía el día 30 de abril de 1648. Bautizada con elnombre de Catalina por haber nacido el día de Santa Catalina de Sena. Fue hija
de María Ugarte y Andrés García de Balboa, que tuvieron otras dos hijas ambas
también religiosas, una de ellas Bernarda y las otras dos Clarisas en el
Convento de San Bernardino de Sena. Admitida para religiosa lega sin dote por el
padre Provincial Fray Mateo de Aguiar y la Abadesa del Convento de San
Bernardino de Sena Sor Catalina de San francisco, ingresó en el Convento el 31
de enero de 1676, tomando el hábito el día 2 de febrero. Desde esta fecha se
llamó Catalina de San Mateo de la Concepción. Al año siguiente, día 3 de febrero
profesó.
Dolores Sosa Suárez
DoloresSosa crea en el año 1927 el Colegio de la Inmaculada Concepción, conocido como COLEGIO DOMINICAS,
destinado a la enseñanza de niñas en Guía, por lo que fue nombrada Hija
Predilecta del Municipio en el año 1929, tal y como se recoge en el
siguiente Oficio remitido a la misma, y que se encuentra en el Libro de
Salida de Correspondencia del Ayuntamiento de Guía (Archivo Municipal)
año 1929.
Posteriormente en 1938 dona un casa y la finca conocida por "Las Cuartas", para que se instalaran en Guía la comunidad religiosa de la Dominicas, que también realizaron una destacada labor educativa.
La finca de "Las Cuartas" fue donada por la Reverendas Madres Dominicas, al Cabildo Insular de Gran Canaria, donde ha sido construido una residencia para disminuidos fisícos-psíquicos (frente a la Cruz Roja de Guía), que fue inaugurada en mayo de 2003.
Sergio Aguiar Castellano.
Luís Suárez Galván
LuísSuárez Galván nació en Guía de Gran Canaria el día 14 de diciembre de 1851,
hijo de Matías Suárez Rodríguez y Tomasa Galván Pagán, que vivían en la
calle del Agua, calle que hoy lleva su nombre. A la edad de 15 años
emigra a Cuba donde se instala trabajando en un comercio propiedad de
su tío José Antonio Galván Pagán, responsabilizándose del mismo a
partir de 1872 en que su tío regresa a Canarias. Regresa a Guía en
1874, para ver a su familia y convence a su hermano Eugenio para que
finalice el bachillerato, para así poder continuar estudios en Madrid,
donde concluyó la carrera de Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos.
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PEDRO PERDOMO ACEDO Y SU |
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Pedro Perdomo Acedo
Periodista y poeta que a causa de su evidente singularidad
suele ser de muy difícil ubicación. Formado en el periodo de las vanguardias
históricas su producción literaria se da a conocer parcialmente después de la
Guerra Civil española.
Nace en Las Palmas de Gran Canaria el 16 de mayo de 1897. A los
pocos años se traslada con su familia a Guía (Gran Canaria), donde realiza los
estudios primarios.



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