POR AMOR A LA MÚSICA, nueva producción de Pepe Mejías
POR AMOR A LA MÚSICA, un concierto que se recordará
Pepe Mejías y un grupo de cantantes, tod@s del noroeste grancanario, nos deleitaron ciertamente ayer (02.10.09) con otra bonita y concurrida velada. Siete mujeres ofrecieron lo mejor de su sensibilidad y su talento a cerca de 400 que espectadores que pudieron escuchar canciones de casi todas las épocas.
Valses, tangos, boleros, baladas, etc, serán interpretadas por voces de diferentes tesituras y estilos.
Mari Nati Saavedra, Meri Ojeda, Carmen Estévez, Puri Calcines, Aridia Ramos, Chari de Alba y Ana Sofia Schäfer, cumplieron con un guion perfectamente trabajado durante varios días de ensayo, y nos han hecho disfrutar de una velada que será recordada.
Cantaron en tres rondas en las que cada una de las voces interpretaron un tema. Tras un paréntesis en el que Pepe Mejías ocupó todo el escenario con el bolero CUENTA CONMIGO, basado en arreglos de Luis Salinas, formaron un coro ad hoc en el que rememoraron varias canciones clásicas en formato popurri.
Una nota curiosa: Mejías, haciendo otra de las suyas, enmedio del popurri colocó un solo de piano precioso que resultó creación propia.

Dirección y piano.- Pepe Mejías
Presentadores.- La presentación corrió a cargo de Eulalia Marina, de Radio Gáldar, y Juan Carlos Sosa, director del programa musical “El arpa de hierba”
CASINO DE GÁLDAR
VIERNES 2 de OCTUBRE de 2009 a las 20:30 horas
LOS ESCRITORES DE LA FIESTA DE LAS MARÍAS DE GUÍA. ALEJANDRO C. MORENO Y MARRERO
Por ALEJANDRO C. MORENO Y MARRERO
Numerosos han sido los eruditos que a lo largo de los tiempos pusieron su pluma al servicio de la Fiesta de Las Marías de Guía mediante algún artículo o texto histórico dirigido -naturalmente- a dar a conocer las excelencias de dicha festividad. Se nos antoja bastante difícil (por no decir imposible) citarlos a todos sin olvidar a ninguno, pero sea como fuere, tras peinar exhaustivamente la prensa y la bibliografía insular desde la primera mitad del s.XIX hasta nuestros días, trataremos de hacer un recorrido minucioso por todos aquellos nombres que escribieron, en mayor o menor medida, acerca de la antiquísima Fiesta de las Marías de Guía.
SOBRE LA DENOMINACIÓN DE LA FIESTA DE LAS MARÍAS. Sergio Aguiar Castellano

Texto: Sergio Aguiar Castellano
Fotografías: Alfredo Betancor
De la documentación consultada, hemos encontrado que en 1840 cuando el Ayuntamiento de Guía subasta la plaza del pueblo para la venta de productos, en el edicto correspondiente, se señala de la siguiente forma:
Por el presente se invitan postores a la plaza para la próxima festividad del nombre de María que se hace el veinte del corriente… .
Dos años después, es decir en 1843, encontramos en los libros de actas del Ayuntamiento de Guía la solicitud de un grupo de vecinos para que se les permita hacer en este año la fiesta de las Marías…
Entrevista con Santiago Gil
Hace unos días, invitaron a Santiago Gil a un viaje a lainfancia a partir de una serie de preguntas planteadas por Alicia Ramos
para una web de Santa Brígida. Gracias a esas preguntas de Alicia pudo
hacer un viaje de vuelta a recuerdos, vivencias y situaciones que había
olvidado hace años. "Según
los días y los momentos en los que esté recordando me aparecen
fogonazos cargados de emoción que, en muchos casos, ni siquiera
recordaba haberlos protagonizado. Hay canciones, olores a tierra
mojada, a potaje de berros o a natillas, y también muchas imágenes de
seres queridos que ya no están o que, si aún viven, físicamente no se
parecen en nada a cómo eran entonces. Mis padres, por ejemplo, eran
mucho más jóvenes que yo ahora, y luego estaban mis abuelas, a las que
les debo buena parte de lo que soy como escritor", dice Santiago en uno de los pasajes de la entrevista.
Muere a los 96 años Joaquín Ruiz-Giménez

Joaquín Ruiz-Giménez, el primer Defensor del Pueblo, falleció hoy (26.08.09) a los 96 años de un infarto cerebral. Nacido en Madrid, en 1913, desempeñó el cargo desde diciembre de 1982 a diciembre de 1987, periodo en el que inició el desarrollo de esta institución prevista en la Constitución e impulsada durante el primer Gobierno del PSOE de Felipe González.
Su visita a Guía en 1952
En 1952 tuvo lugar la visita del entonces Ministro a
Guía, que en su etapa ministerial (entre los años 1951-56) se caracterizó por el “aire”
innovador” que introdujo al socaire de los Pactos con el Vaticano y EEUU, firmados en 1953. Para tal evento D. Luís Cortí preparó una excelente
exposición en la que comprometió a doce alumnos que, bajo el título
“ASÍ ES ESPAÑA”, abarcaba más de un centenar de mapas a todo color, con sus correspondientes textos de la realidad neoeconómica de España: variedad de la tierra y el cielo generadores de una fértil agricultura, la industrialización como fuente de riqueza a través del Instituto Nacional de Industria (INI), la potencia hidroeléctrica, el comercio, la exportación de manufacturas y la balanza comercial y como complemento una exposición dedicada a Canarias bajo el titulo “La distancia nos acerca” donde se muestra el papel económico de las Islas y su aportación a la economía nacional. Para recordar aquella visita de quien fundara “Cuadernos para el Diálogo” en 1963, desde una óptica Demócrata-cristiana, y que dejaría también recuerdo como patriota y humanista, D. Luís Cortí publicó una Memoria en formato de periódico que recoge parte del fruto de sus primeros 10 años de docencia en el Colegio Municipal de Enseñanza Media “Santa María de Guía”, donde aparecen las fotos, con los nombres y apellidos de los 190 alumnos del Centro con sus Profesiones, lugar de trabajo y municipio de procedencia.
VER GALERÍA DE FOTOS DE LA VISITA A GUÍA EN 1952
(Cedidas por Sergio Aguiar Castellano)
BIOGRAFÍA DE RUIZ JIMÉNEZ
Ruiz-Giménez era doctor en Derecho y catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad Complutense de Madrid. Presidió la Organización Internacional de Estudiantes Pax Romana (1939-1946), fue embajador en el Vaticano (1948-1951) y ministro de Educación Nacional (1951-1956). En 1963 fundó la revista Cuadernos para el Diálogo, publicación que recogía las opiniones de democristianos críticos con la dictadura franquista.
Juan XXIII lo nombró experto en cuestiones sociales, jurídicas y políticas lo que le permitió trabajar en las Comisiones del Concilio Vaticano II. El pontífice Pablo VI lo designó además miembro del Consilium de Laicis de la Santa Sede (1967-1972). Ruiz-Giménez fue también presidente de la Comisión Nacional Española de Justicia y Paz (1971-1975) y estuvo al frente del Comité Español de Unicef (1988-2001). En noviembre del año pasado recibió el premio Pelayo por su prestigio como jurista.
Encarcelado en Madrid
Inició estudios de Filosofía y Letras, que tuvo que abandonar en 1936 por la Guerra Civil. Detenido varias veces al inicio de la contienda, estuvo encarcelado en Madrid, aunque consiguió trasladarse a Marsella (Francia), desde donde regresó para incorporarse al ejército del bando franquista.
Profesor de la Universidad de Sevilla, en 1945 fue uno de los encargados de redactar el Fuero de los Españoles, y en 1947 designado profesor encargado de la cátedra de Relaciones Iglesia-Estado de la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas de Madrid. Intentó una reforma interna del sistema educativo y creó un juzgado de rehabilitación y revisión de expedientes administrativos para reponer a maestros y profesores apartados. Autorizó congresos como el II de Poesía en Salamanca y el de Escritores Jóvenes, impulsado por Dionisio Ridruejo, y vivió los graves disturbios entre jóvenes pro y antifalangistas, que motivaron su cese ministerial, en 1956.
Ruiz-Giménez fue autor de libros como La concepción institucional del Derecho (1944), Introducción a la Filosofía Jurídica (1958), La propiedad (1961), Del ser de España (1962) y El Concilio y los derechos del hombre (1968).
GUÍA, CONVERGENCIA DE CULTURAS. Por Nicolás Guerra Aguiar
Por Nicolás Guerra Aguiar
Hay pueblos que tienen más suerte que otros. Hay pueblos que, con sagacidad, inteligencia y amplio conocimiento de las ofertas eligen para la política local a personas más que a partidos, a candidatos con nombres y apellidos. Y esto a pesar de que, las más de las veces, han de apoyarse en aquellas superestructuras políticas que arrollan, imponen criterios e impiden por ejemplo que decenas de miles de votos sirvan para la auténtica representa-ción democrática en el Parlamento de Canarias.
Y a esta ciudadanía prudente, observadora y desapasionada que elige con sabia decisión a quienes deben ordenar sus municipios, regular las actividades cotidianas y proyectar con perspectiva de futuro poco le importa, me parece, el entramado político que se organiza en torno a su candidato. Los ciudadanos saben quiénes son los aspirantes, cuáles sus proyectos, qué se les puede exigir porque los conocen del día a día, de la calle, de los rincones y de las palabras ordenadas, pensadas, las que "van a misa".
Ésta fue la decisión que un pueblo del Norte grancanario, Guía, tomó hace años, y me parece que con acierto. Queda claro que la reelección de la lista encabezada por el actual señor alcalde no obedece a casualidades ni la clarísima diferencia obtenida en las últimas elecciones es producto del azar. Cuando sobre un total de nueve mil votantes se obtiene más de la mitad de los votos, la cosa está clara.
Y se trata de un pueblo que, hasta hace poco, permanecía apagado, anclado en las reminiscencias del pasado, aquel que la burguesía conservadora -a veces con ínfulas aristocráticas- había petrificado para cerrarlo a cualquier avance o modernización de vitales importancias. Vivió Guía un tiempo en que nada se sabía de ella, clausurada como en cerril monasterio que cerró las puertas hacia la calle y limitó el mundo a su claustro, a sus rezos, a su propio cementerio interior porque misticismos y ascetismos eran lo único importante, lo que les importaba.
Pero hoy, por suerte, rompe sus clausuras, recoge las negras telas que impedían el paso de la luz y el pueblo se inunda de claridades, de culturas, de actividades que son, sin duda, las que marcan los ritmos de aquella zona de Gran Canaria. Y así, artes y letras, guitarras y bandurrias, Mozart y metáforas, isas e imágenes del pasado se conjugan, se identifican, florecen como en éxtasis culturales porque el pueblo de Guía, al fin, quiere conservar su pasado pero desde el presente, desde lo Cultural.
Con doña Rosa María Martinón, el I Certamen de Piano Juan Blanco, que reclama a los mejores intérpretes de Mozart; la II edición del Concurso de Poesía Bento y Travieso, que fuera secretario del Ayuntamiento de Gáldar; el II Campus Universitario de Estudios Canarios; la adquisición del fondo fotográfico Paco Rivero; el XV Encuentro de Guitarra Clásica Ciudad de Guía; la apertura de la Casa-Museo Néstor Álamo (futura sede de la Fonoteca de Canarias)? son ejemplos del quehacer intelectual y cultural de un pueblo ante el que, como grancanario universal y norteño, muestro mi satisfacción. Y siento también como mío.
NOTA: EL TEXTO -incompleto- HA SIDO EXTRAÍDO DEL ARTÍCULO PUBLICADO EN LAPROVINCIA.ES EL 24.08.09
Historia de los Juegos Florales de Guía de Gran Canaria

Publicación de Alejandro Moreno y Marrero sobre “La Historia de los Juegos Florales de Guía de Gran Canaria”, un trabajo que le ha supuesto al autor casi dos años de investigación.
GuiaDeGranCanaria.Org publica en primicia este magnífico libro que pronto será editado en papel.
Sobre el evento, comenta Alejandro Moreno que "si por algo se ha caracterizado la ciudad de Guía de Gran Canaria a lo largo de los tiempos, eso ha sido -entre otras múltiples excelencias- por la incomparable exquisitez de sus Juegos Florales, aquellas memorables veladas literario-musicales donde se veneraba la belleza femenina.
Añade el autor que hasta ahora se han celebrado VII ediciones, actuando de mantenedores personalidades del prestigio de D. Juan Alonso Vega (Canónigo Magistral de Canarias), D. Juan Rodríguez Doreste (que fuera posteriormente Alcalde de Las Palmas de Gran Canaria), D. Gabriel de Armas Medina (Abogado y Escritor), D. Juan Marrero Portugués (Director de la Caja Insular de Ahorros de Canarias), D. Ricardo de la Cierva y Hoces (Ministro de Cultura del Gobierno de España), D. Jorge Rodríguez Padrón (Catedrático de Literatura) y, finalmente, D. Francisco Rubio Royo (Rector de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria)"
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Fallece el guiense Pablo Beltrán de Heredia, editor e historiador
Por José María Lafuente
vida cultural y política santanderina del pasado siglo, falleció en la
madrugada del día 21 de agosto en su domicilio de Cañadío, en Santander. Beltrán de Heredia nace en Guía de Gran Canaria en 1917.
Su padre, médico militar de origen salmantino, estaba destinado en la
isla cuando nace el tercero de sus hijos varones.
Pablo Beltrán de Heredia y Castaño, una de las figuras centrales de la vida cultural y política santanderina del pasado siglo, falleció en la madrugada del día 21 de agosto en su domicilio de Cañadío, en Santander.
Por Pedro González-Sosa
La Caja de Ahorros de Santander organizó desde junio hasta agosto una exposición-itinerario documental y gráfico por las diversas etapas cronológicas, vitales y creativas del intelectual, profesor y escritor Pablo Beltrán de Heredia, una de las personalidades singulares y fundamentales de la cultura de Cantabria, de cuya labor destaca la creatividad, la inquietud intelectual, la curiosidad, el rigor y una activa labor de concepción casi renacentista, proyecto que se consideró ambicioso porque reivindicaba su figura y descubría ámbitos inéditos de su personalidad y trayectoria con connotaciones históricas, culturales y políticas de Santander, descubriendo una personalidad polifacética y considerada un activista de la cultura, que fue profesor, editor y autor de numerosos trabajos.
Y dirán ustedes que tiene que ver con nosotros, los canarios, la eminente figura que ahora se ha realzado en Santander dando a conocer la intensa actividad intelectual y cultural de este hombre que acaba de cumplir noventa y dos años y que en toda su biografía él nunca ha dejado de señalar el lugar de su nacimiento: Guía de Gran Canaria. Porque allí nació en 1917 siendo el segundo de tres hermanos por este orden, Félix, el mayor, José y nuestro Pablo aquí glosado, el segundo de los cuales, en edad, venido al mundo en 1914 en el llamado Callejón de León guiense llegó a alcanzar una relevante carrera en la Judicatura española de la que ha hecho un resumen interesante el archivero municipal de aquella localidad Sergio Aguiar Castellano. Contamos solo con las partidas del Registro Civil; las de bautizo no figuran en los libros de la iglesia porque al ser hijos de militares se inscribían en libros dependientes de la jerarquía castrense y que deben estar en el Archivo General Militar de Segovia.
Pero hablemos aquí y ahora de Pablo Telesforo Beltrán de Heredia y Castaño a quien Santander ha rendido un merecido tributo al que fuera director de la Residencia Universitaria de la UIMP, impulsor y protagonista de la escuela de Altamira, editor y bibliófilo y hacedor de importantes proyectos de la literatura, la historia y esencialmente la poesía. Nació en el número 7 de la antiguamente conocida como calle del Agua -hoy rotulada Luis Suárez Galván- en la ciudad norteña a la que su padre, Félix Beltrán de Heredia y Velazco, médico primero del Cuerpo de Sanidad, llegó sobre 1910 destinado al Regimiento de Infantería número 67 guarnecido en Guía a quien se le unió un año después su esposa Soledad Castaño y Martínez, matrimonio que residió allí durante una década. Recuerdan algunas de las personas de mas edad de la localidad haber oído relatar a sus progenitores la figura amable y de gran eficiencia profesional de este médico a quien se le conocía simplemente como "don Félix Heredia", y entre estos recuerdos figura el de nuestra madre quien solía contar que cuando una de sus hermanas se puso "malita" -en expresión popular de las gentes de pueblo- la atendió este galeno logrando una recuperación inmediata. No sabemos si había establecido en su casa consulta particular o si, por su bondad y conocimientos, prestó su atención profesional a los vecinos independiente de su actividad como militar.
Pablo Beltrán de Heredia abandonó Guía con su familia cuando tenía unos tres años de edad por traslado de su padre a la Península. Se sabe que vivía habitualmente en Salamanca con su tío Enrique Sánchez Reyes quien en 1930 fue trasladado a Santander como director de la biblioteca Menéndez y Pelayo. Aunque el joven regresaba a Madrid para visitar a sus padres se hizo permanente su vinculación a la capital cántabra en la que realizó la ya mencionada actividad y labor literario-cultural que ahora ha sido reconocida al punto de haber sido declarado hace algunos años Hijo Adoptivo de Santander, donde ha residido plácidamente y en plena actividad a pesar de los 92 años que llevaba sobre sus espaldas. Su ciudad natal debe hacerle algún reconocimiento oficial.
EL PERSONAJE, visto por José María Lafuente
Beltrán de Heredia nace en Guía de Gran Canaria en 1917. Su padre, médico militar de origen salmantino, estaba destinado en la isla cuando nace el tercero de sus hijos varones; posteriormente, vendrían al mundo las dos hijas del matrimonio. Pablo es enviado, a los 11 años, a vivir a Salamanca con sus tíos, el matrimonio sin hijos formado por Enrique Sánchez Reyes y Rosario Beltrán de Heredia.
Enrique Sánchez Reyes se traslada a Santander al ser nombrado, en 1932, director de la Biblioteca Menéndez Pelayo. Pablo regresa a Madrid para vivir con sus padres. A partir de ese año pasa los veranos en Santander, en la casa de sus tíos. Al concluir en Madrid el bachillerato, se matricula en la Facultad de Filosofía y Letras de la Ciudad Universitaria al tiempo que asiste por libre a los cursos de la escuela de periodismo de El Debate.
La rebelión militar de 1936 le sorprende en Santander, donde reside hasta la entrada de las tropas de Franco. Al terminar la guerra es nombrado asesor del Servicio de Recuperación y Defensa del Patrimonio Artístico, cargo que compatibiliza con la finalización de sus estudios universitarios. A partir de 1942, al tiempo que ejerce como secretario de redacción de la revista de la Universidad de Madrid y de la Revista de Indias, trabaja como profesor ayudante en la cátedra de Historia Universal Moderna, de la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid, de la que es titular Ciriaco Pérez Bustamante. Al ser trasladado éste a Santander, en 1947, como rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, Pablo le acompaña en calidad de director de la Residencia Universitaria de Monte Corbán, cargo que desempeñó hasta 1953, año en que la residencia pasa a Las Llamas. Aunque al terminar la guerra ya había reanudado sus estancias estivales en Santander, será a partir de su traslado definitivo, en 1947, cuando desarrolle una intensa actividad social, política y cultural.
Una intensa vida política
Miembro fundador, junto a Ricardo Gullón, Ángel Ferrant y Mathias Goeritz, de la denominada Escuela de Altamira, que bajo el patrocinio y apoyo del gobernador civil Reguera Sevilla celebró dos semanas de reuniones y encuentros en Santillana del Mar, durante los años de 1949 y 1950 y en los que participaron, entre otros, Willi Baumeister, Alberto Sartoris, Llorens Artigas, Ángel Ferrant, Eduardo Westerdhal o Rafael Santos Torroella. Beltrán de Heredia hará las veces de secretario general y organizará las actividades y visitas complementarias a los debates, a la vez que tendrá a su cargo las posteriores ediciones a las que dieron origen estos encuentros. A partir de que en 1948 la imprenta Bedia publique, de manera clandestina, la edición del Romancero gitano, Pablo participará de forma muy activa en el devenir de la editorial. Socio, a partes iguales, desde 1949, de los hermanos Joaquín y Gonzalo Bedia va a contribuir, sobre todo durante los primeros años, a la impronta y exquisito gusto editorial de las ediciones de esta modestísima imprenta.
Vinculado, desde finales de los años cuarenta, a través de su amistad y relación con Eugenio Vegas Latapie y José María Gil Robles con la causa monárquica de don Juan, despliega, a partir de 1952, una intensa actividad política con la organización de funerales, actos, conferencias y actividades diversas, hasta que, en 1961, secundado por un grupo de intelectuales y profesionales santanderinos, dirige un escrito, en forma de acta notarial, al ministro de Información y Turismo, exigiéndole la abolición de la censura previa. Presiones políticas y sociales le obligan a abandonar Santander y, reclamado insistentemente por Ricardo Gullón, se traslada en 1966 a Austin (Tejas), donde ejercerá como profesor del departamento de español de dicha universidad, hasta su jubilación en 1983.
En 1981 es nombrado director de actividades culturales de la Fundación Santillana, cargo que desempeña hasta 1987. En 1990 organizará Encuentro con José Hierro en el que contará con la presencia de Octavio Paz. A partir de 1990 publica, en forma de libro y a manera de unas memorias dispersas, sus recortes del pasado. En 1999 fue nombrado hijo adoptivo de Santander. Como muestra de agradecimiento dona al Museo de Bellas Artes una obra de Miró.
José María Lafuente es director de Ediciones la Bahía
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