La labor de dos párrocos
Evocando la labor de
dos párrocos: José Martín Morales y Bruno Quintana Quintana
Pedro González-Sosa
el domingo 22 de octubre próximo se anuncia la celebración de un
entrañable acto cultural-religioso en Guía de Gran Canaria, consistente
en el depósito definitivo en el templo guiense de los restos mortales
de dos de los más destacados párrocos que ha tenido aquella iglesia y
cuyas labores pastorales totalizaron en el pasado siglo XX nada menos
que 62 años de los cien que forman la centuria: José Martín Morales,
que estuvo a cargo de la parroquia 23 años y Bruno Quintana Quintana
que fue rector de dicho templo nada menos que 39, convirtiéndose en el
tercero en toda la historia parroquial en el tiempo de permanencia,
después de Baltasar José Rodríguez Déniz y Quintana que lo fue durante
55 años y Constantino Acedo Peloz que estuvo 47.
El acto consistirá en el traslado, desde el cementerio guiense de La Atalaya hasta una sepultura abierta expresamente en el altar mayor de dicho templo, de los restos mortales de tan celosos párrocos el segundo de los cuales dejó escritas sus memorias en las que deseaba expresamente ser enterrado delante de la imagen de la Patrona la Virgen de Guía por el gran amor que sentía por dicha advocación mariana y a la que sirvió durante casi cincuenta años. El acto ha sido organizado la Asociación Cultural y Patrimonio Histórico "Párroco Bruno Quintana Quintana",
Don José Martín Morales nacido en la localidad majorera de La Antigua en 1877 estudio de niño y joven en los claretianos de Las Palmas de donde pasó al Seminario para seguir la carrera eclesiástica. Fue ordenado en 1901 y al año siguiente nombrado capellán del Asilo de Ancianos en la calle Pérez Galdós donde estuvo once años. Por Real Orden de Alfonso XII fue nombrado su predicador y al año siguiente recibió el título de doctor en Teología.
El 28 de diciembre de 1912 el obispo Adolfo Pérez Muñoz le nombra cura ecónomo de la Parroquia de Guía cargo del que se posesionó el primero enero del siguiente año de 1913 y ese mismo día ofició las honras fúnebres y el entierro de Ramón de Aguilar de Páez, fallecido el día anterior a la edad de 79 años. Permaneció como ecónomo hasta que, mediante oposición, obtuvo el cargo en propiedad el año 1918.
El carácter afable y bonachón de don José Martín Morales le hizo granjear desde su llegada el respeto y el cariño de sus feligreses, dedicando a su labor pastoral toda la atención y tiempo que precisaba aquella. Dotó a la iglesia de nuevas campanas que se inauguraron en agosto de 1913; hizo colocar las bellas vidrieras de color, destacando las que reproducen las imágenes de la Virgen de las Mercedes y de la Virgen de Guía. Decoró el techo de la nave central con pinturas que realizó el artista italiano Reinaldi y dotó al templo de los bancos que tiene en la actualidad. Durante sus 23 años al frente de la iglesia guiense tuvo dos coadjutores: Enrique Báez, que luego le sustituiría y Bernardo Domínguez que, según nos decía, nunca pudo olvidar a este compañero en el sacerdocio por las grandes virtudes que tenía. A sus gestiones se debió la consagración del templo que ofició el obispo Angel Marquina el 15 de agosto de 1920. Además hizo colocar en 1934 un motor para el alumbrado autónomo del templo, instalación que le costó la muerte pues fue denunciado por un vecino colindante con la casa parroquial, y el disgusto afectó a su padecimiento de azúcar cuyos trastornos no pudo superar.
Cuando acariciaba mayores ilusiones en provecho de su parroquia le sorprendió la muerte en la tarde del Jueves Santo de 1935 siendo sepultado en la tarde del siguiente día, Viernes Santo, suspendiéndose las procesiones y acompañados sus restos hasta la sepultura en La Atalaya por todo el vecindario.
* * *
Don Bruno Quintana Quintana, nacido en Santa Lucía de Tirajana, una vez que concluyó sus estudios en el seminario diocesano fue nombrado en 1940 párroco de Santa Teresita de Las Palmas en la entonces conocida como "zona de los Arenales", y el 12 de marzo de 1943 el obispo Pildain lo designó cura ecónomo de la iglesia de Guía de donde acababa de ser trasladado el anterior párroco don Enrique Báez y hasta su llegada estaba al frente de la iglesia el coadjutor don José Rodríguez y Rodríguez. Debemos recordar asimismo que su hermano también sacerdote don Fernando fue desde 1944 hasta su fallecimiento, creemos que en la década de los 90, capellán del Hospital de San Roque a donde llegó en aquel tiempo para recuperar su fallida salud y también profesor del "Colegio Santa María" y posterior Instituto.
Resulta difícil resumir la intensa y extensa labor que don Bruno realizó durante 39 años regentando la parroquia de Guía, pero se intentará sintetizar las obras más importantes que realizó. Nada mas llegar hizo limpiar los tachones de metal dorados que tienen las puertas centrales del frontis que estaban pintados, así como descubrir los artesonados de las capillas situadas en el inicio de las naves laterales, entonces conocidas como las de Las Mercedes y del Carmen. A él se debe el tallado que hizo el escultor Pepe de Armas del cristo Yacente bendecido en 1946 y que sufragó doña Eusebia de Armas. Durante su mandato la propia doña Eusebia construyó el colegio del que se hicieron cargo los salesianos realizando una gran labor docente, pero que tuvieron que abandonar obligados por la discordia entre el Obispado y la Comunidad.
En 1955 la Virgen de Guía estrenó el suntuoso trono de plata que fue una realidad merced a las gestiones que don Bruno hizo acerca del donante, don José Sansó Henríquez. Pero tal vez la obra más importante de su gestión pastoral fue el adecentamiento y construcción del nuevo camarín de la Virgen y Museo Parroquial, en el que colaboraron no solo maestros y aficionados artesanales sino otras personas que formaron una comisión a tal efecto y que fue inaugurado en mayo de 9172, acto que se vio realzado con la presencia del cardenal-arzobispo de Sevilla Bueno Monreal y al que asistió, igualmente, el obispo Pildain.
Fue ingente la labor de don Bruno como regidor de la parroquia de Guía, y aunque no se puede sintetizar su magnifica obra pastoral y material debemos recordar que a él se le debe, entre otras cosas: la construcción de las ermitas en el Barrio de Anzofé y Las Tres Palmas; el cambio del topónimo del barrio conocido como "El Gallinero" por el de San Blas; el nombramiento de la Virgen-Patrona como Alcaldesa Mayor; su gestión para la adquisición de dalmáticas y un nuevo manto para la Virgen y, como colofón, fue también pregonero de las Fiestas de Guía en 1982, año en que, precisamente, cesó como párroco después de 39 años al frente de la dicha iglesia.
En síntesis: los restos mortales de estos dos grandes párrocos que tuvo Guía en el siglo XX descansaran a partir del 22 de octubre próximo en el altar mayor de dicho templo mariano bajo la mirada maternal de la imagen a la que amaron e hicieron amar a sus fieles y a cuyo templo, durante sus respectivos mandatos, dedicaron todo su saber, entender y entusiasmo para "cuidar de sus ovejas" y dotarlo de bienes materiales que enriquecieron su interior.
Octubre de 2006
* Pedro González-Sosa es Cronista Oficial de Guía
Don Bruno y de D. José M. Morales
EL OBISPO PRESIDIÓ LA CEREMONIA DEL TRASLADO DE LOS RESTOS DE LOS DOS SACERDOTES DE GUÍA.
Homenaje a Gloria Betancort Brito
Guía, 21 de octubre de 2006

EL INSTITUTO DE ENSEÑANZA SECUNDARIA GUÍA RINDIÓ ANOCHE UN HOMENAJE A LA PROFESORA GLORIA BETANCORT BRITO
Asistieron al acto el Alcalde de Guía, Fernando Bañolas, el Director General de Consumo del Gobierno de Canarias, Pedro Rodríguez, (ambos ex alumnos suyos); la Inspectora de Educación, Teresa Cancio, así como una amplia representación de la comunidad educativa del municipio además de numerosos jóvenes.
Gloria Betancort Brito es una de las personalidades más queridas y destacadas de este municipio por su trabajo en pro de los más necesitados y desfavorecidos. Toda su vida la ha dedicado a proyectos sociales destinados a ayudar a los jóvenes, a los discapacitados y en los últimos años también ha trabajado activamente con los inmigrantes.
Durante el acto celebrado anoche en el salón de actos del que ha sido su último lugar de trabajo, el IES Guía, todos los participantes destacaron en la homenajeada su constante preocupación social, su vocación de servicio a los demás y su carácter voluntarioso y entusiasta a la hora de emprender nuevos proyectos.
“Ningún dolor la deja indiferente” con estas palabras explicaba Teresa Cancio, amiga personal desde la infancia, la capacidad de trabajo, entrega y compromiso que ha marcado la trayectoria vital de Gloria Betancort.
Por su parte, Fernando Bañolas, además de agradecer en nombre de todo el municipio su labor social, pidió a la homenajeada que “continúe a nuestro lado trabajando y compartiendo con nosotros toda su experiencia. Necesitamos gente como ella: con sentido del compromiso, con ilusión y ganas de trabajar y arrimar el hombro para mejorar el lugar en el que nos ha tocado vivir. Necesitamos, Gloria, que sigas a nuestro lado, contagiándonos de tu entusiasmo, de tus ideales, y tu vitalidad”.
EL INSTITUTO DE ENSEÑANZA SECUNDARIA GUÍA RINDIÓ ANOCHE UN HOMENAJE A LA PROFESORA GLORIA BETANCORT BRITO
Asistieron al acto el Alcalde de Guía, Fernando Bañolas, el Director General de Consumo del Gobierno de Canarias, Pedro Rodríguez, (ambos ex alumnos suyos); la Inspectora de Educación, Teresa Cancio, así como una amplia representación de la comunidad educativa del municipio además de numerosos jóvenes.
Gloria Betancort Brito es una de las personalidades más queridas y destacadas de este municipio por su trabajo en pro de los más necesitados y desfavorecidos. Toda su vida la ha dedicado a proyectos sociales destinados a ayudar a los jóvenes, a los discapacitados y en los últimos años también ha trabajado activamente con los inmigrantes.
Durante el acto celebrado anoche en el salón de actos del que ha sido su último lugar de trabajo, el IES Guía, todos los participantes destacaron en la homenajeada su constante preocupación social, su vocación de servicio a los demás y su carácter voluntarioso y entusiasta a la hora de emprender nuevos proyectos.
“Ningún dolor la deja indiferente” con estas palabras explicaba Teresa Cancio, amiga personal desde la infancia, la capacidad de trabajo, entrega y compromiso que ha marcado la trayectoria vital de Gloria Betancort.
Por su parte, Fernando Bañolas, además de agradecer en nombre de todo el municipio su labor social, pidió a la homenajeada que “continúe a nuestro lado trabajando y compartiendo con nosotros toda su experiencia. Necesitamos gente como ella: con sentido del compromiso, con ilusión y ganas de trabajar y arrimar el hombro para mejorar el lugar en el que nos ha tocado vivir. Necesitamos, Gloria, que sigas a nuestro lado, contagiándonos de tu entusiasmo, de tus ideales, y tu vitalidad”.
Por su parte, Fernando Bañolas, además de agradecer en nombre de todo el municipio su labor social, pidió a la homenajeada que “continúe a nuestro lado trabajando y compartiendo con nosotros toda su experiencia. Necesitamos gente como ella: con sentido del compromiso, con ilusión y ganas de trabajar y arrimar el hombro para mejorar el lugar en el que nos ha tocado vivir. Necesitamos, Gloria, que sigas a nuestro lado, contagiándonos de tu entusiasmo, de tus ideales, y tu vitalidad”.La Hiedra, mucho más que una canción
Por ALEJANDRO C. MORENO y MARRERO
14 de octubre de 2006.
El pasado miércoles 11 de Octubre de 2006 pudimos escuchar en la emisora Radio Gáldar el primer programa de “La Hiedra”, un espacio dedicado al bolero maravillosamente dirigido y presentado por José Mejías Ruíz.
En esta ocasión, Pepe Mejías –haciendo gala del buen gusto que le caracteriza- nos regaló una inmejorable selección bolerística que nos transportó a otras épocas, a la denominada Época de Oro del bolero latinoamericano.
Desde el clásico bolero cubano repleto de color y musicalidad, pasando por el cadencioso bolero realizado en Puerto Rico hasta el bolero mejicano popularizado por los tríos en los años cuarenta del pasado siglo, tuvimos la oportunidad de oír verdaderas obras maestras de este género musical como fueron, entre otras, “Solamente una vez” (composición del mexicano Agustín Lara) en una interesantísima versión de The Royal Philharmonic Orchestra of London; “Sin Fé” (bolero también denominado “Poquita Fé”) obra de Boby Capó y que interpretó elegantemente la dominicana Maridalia Hernández; “Vete de mí”, cuya autoría se le atribuye a los hermanos Hernando y Virgilio Expósito y que oímos en una versión grabada hace unos años por “Los Sabandeños” con la gran Olga Guillot; “Usted”, una composición de Gabriel Ruíz que fue interpretada por la catalana procedente del cante flamenco Mayte Martín con la brillante colaboración al piano del maestro Tete Montolieu y, por último, “Olas y Arenas”, un bolero sumamente hermoso de la compositora puertorriqueña Sylvia Rexach interpretado por el propio Pepe Mejías (voz y piano) y que se encargó de echar el cierre al programa de esta semana.
Todo un éxito que, si ustedes lo desean, podrán escuchar los miércoles (quincenalmente) a eso de las 10:30 h. en la citada emisora municipal 107. 9 FM y, para los que no puedan hacerlo en esa franja horaria, en una redifusión que tendrá lugar a las 23:00 h.
Los no residentes en el noroeste grancanario tienen la opción de escucharla por Internet, en
http://www.radiogaldarmunicipal.com/
Sin más, simplemente me queda felicitar y dar la enhorabuena al prof. Mejías por esta genial iniciativa. Un programa radiofónico entretenido y ameno al que, si se me permite, le auguro un espléndido futuro y un apasionante presente. Gracias maestro. Muchísima suerte en esta novedosa andadura.
Ver reportaje sobre la Orquesta Mejías
Ver web de Alejandro C. Moreno y Marrero
Domingo Rivero
BABELIA - 23-09-2006
La portada de este sorpresivo librito nos muestra la foto de un decimonónico joven barbado, no mal parecido. Es el abogado y poeta canario Domingo Rivero (1852-1929), que en ese momento (1872), con levita y aire tardorromántico, está en Londres y tiene 20 años.
Los poemas que leeremos a continuación, de este español insular del que yo ignoraba todo (y que Brines introduce en un prólogo cálido y lírico), nada tienen que ver, en principio, con el joven de la portada, pues Rivero -de modesta vocación tardía- empezó a escribir hacia 1900 y sólo publicó poemas en revistas dispersas, antes de su muerte -con 77 años- en 1929, y nunca un libro en vida. Lo que ahora se nos ofrece como un descubrimiento fuera de Canarias (donde sí estaba editada su obra, como En el dolor humano) es una antología bajo el título de su más célebre soneto Yo, a mi cuerpo. La obra de un hombre que se siente pobre y viejo ("y pobre y solo espero el sueño de la muerte") escrita, sobre todo, en la década de 1910 y comienzos de la siguiente... En los 36 poemas que se nos ofrecen -siempre con rima consonante, muchos sonetos- vemos a un hombre solitario, doliente y muy melancólico, que pareciendo no esperar nada de la vida ("en esta lucha estéril por la vida") posee, sin embargo, el raro vitalismo de los vencidos.
Su tono mezcla un vago fondo de tardío romanticismo (un Bécquer menos alado) con un modernismo atenuado, poco esteticista, y finalmente ese amor a lo sencillo, a las cosas gastadas ("Humildes muebles míos, gastados por el uso"), a la melancolía como compañera que nos recuerda siempre el ideal no alcanzado o perdido, los hijos muertos, las ilusiones derrotadas, la prosa de lo rutinario, que son características básicas de lo que se ha dado en llamar posmodernismo, y que tuvo en la obra del francés Francis Jammes un claro referente. No, Domingo Rivero, aunque solitario, no estuvo literariamente solo. La poesía de Alonso Quesada, en las islas, y la peninsular de Andrés González-Blanco, Fernando Fortún o Ángel María Pascual, entre tantos, como los argentinos Evaristo Carriego o Francisco López Merino, le son muy próximas, lo que no quiere decir que las conociera.
Sí sabemos que leyó a Unamuno (le dedica un sobrio camafeo de idea parnasiana en su destierro en Fuerteventura) y desde luego al mucho más lujoso Tomás Morales, que fue su amigo, y sobre el que escribe tres poemas al menos. Además traduce bien un célebre soneto ('The soldier') del inglés Rupert Brooke, imagen del bello mártir joven en la I Guerra Mundial, un soneto intimista y patriótico. Porque -aunque algo al bies- en la poesía del viejo Rivero también aparece la preocupación española, un claro desdén por la dictadura de Primo de Rivera y por ese tiempo para él (que fue romántico) sin energías.
Por ello recuerda -en otro camafeo sobrio- haber conocido en París al libertario Fermín Salvochea (tan mentado por Baroja) y evocando su imagen de "apóstol y soldado", la contrapone a "esta España sumisa y soñolienta". Sin fe, con escasa esperanza, modesto, pobre, amante de las cosas usadas y sencillas, la humanísima, cálida y clara poesía de Domingo Rivero nos descubre nada menos que un corazón fraterno, un hombre a la altura del hombre, y desde luego a un notable poeta posmodernista -todos se querían sencillos y menores- al que será ya imprescindible recordar en las antologías. Feliz encuentro.
© El País S.L. Prisacom S.A.
Aparición de restos mortales en el Altar Mayor de la Iglesia
Presidente Asociación Bruno Quintana
Esplendor en la Rama, con asistencia masiva
Joaquín Rodríguez
Las 12:00 de ayer sábado, marcadas por el reloj que en testamentaría regalase el insigne escultor José Luján Pérez a su ciudad natal, con los profundos y fuertes sones de María Petra, la campana que también regalara otro ilustre hijo de Guía, el canónigo y arcediano D. Pedro José Gordillo y Ramos, junto a docenas de voladores, fue le inicio de la Fiesta de Las Marías. Tal y como estaba programado por los Mayordomos, a las 17:00 horas, los romeros se concentraron en Vergara, llegados en guaguas puestas al efecto y sin costo, en vehículos de familiares, o a pie como los vecinos de Montaña Alta y aledaños.
Siete poetisas recitan sus versos en La Laguna
Esta actividad formó parte del programa que viene organizando de lunes a viernes la Sala San Borondón de La Laguna, que incluye además charlas-coloquio, presentaciones de libros, discos, proyecciones de cine, exposiciones, talleres... con una importante respuesta de público.
Ángela Ramos
Es natural de Santa María de Guía (Gran Canaria). Licenciada en Filosofía y Ciencias de la Información, inició su andadura literaria durante sus estudios de bachillerato obteniendo los primeros premios de poesía y narrativa en tres años consecutivos. Obtuvo además el Tercer Premio de la Fase Provincial del Día del Libro-1982 organizado por el Ministerio de Cultura.
En 1991 y 1993 obtiene el Primer Premio en el Certamen de Cuentos organizado por el Gobierno de Canarias. En 1992 obtiene el Accésit del Concurso de Cuentos promovido por la Caja de Canarias.
Tiene publicado el relato Bajo los castaños (1998) y el libro de poemas Faltó la primavera, aunque cuenta con una extensa obra inédita entre la que figura un libro de relatos cortos, varios poemarios y una novela.
Ha trabajado como periodista para el Diario de Las Palmas, La Gaceta, Radio Francia Internacional (París) y actualmente es profesora de Secundaria en el Instituto de El Sobradillo (Tenerife).
FUENTE: CENTRO DE LA CULTURA POPULAR CANARIA
El cupon de la Once rinde homenaje al queso de flor
19 septiembre 2006 El cupón de la Once ha sido dedicado hoy, 19 de septiembre de 2006, al queso de flor: VER EL CUPÓN .......
Ajodar Club de Luchas
Por Juan Dávila-García
El vernáculo deporte de la lucha canaria, tuvo en Guía de Gran Canaria una extraordinaria relevancia, aunque arraigado desde siempre, tuvo una elocuente brillantez a partir de los años cuarenta cuando se fundo el Ajodar C.L., de la mano de Don Francisco Padrón León, asistido en la secretaría por Don Esteban Sosa Molina y por Don Vicente Román como entrenador y mandador.

Fue un equipo compacto y en sus filas se forjaron insignes atletas que le dieron a nuestro pueblo grandes tardes de gloria con triunfos muy sonados en todo el ámbito regional. El viejo Campo de España fue el testigo más significado de las gestas llevadas a cabo por estos jóvenes atletas guíenses que con maña e inteligencia hicieron que besasen la arena los más grandes luchadores de la época. Lo mismo ocurrió en la plaza de Toros de Santa Cruz de Tenerife y en el campo de la Manzanilla en La Laguna, y en cuantos terreros compitieron repartidos por toda Canarias.
El Ajodar inicio su singladura contando solo en su plantilla con luchadores de Guía y algunos de Gáldar. La flor y nata en tan significado deporte en lo que respecta al equipo guíense se fue agrandando con el paso de tiempo fichándose más tarde a luchadores procedentes de otros pueblos limítrofes especialmente de Arucas. Así recalaron puntales de la talla de Manuel Marrero conocido por el pollo de Buenlugar y Pepe Araña pollo de Arucas, que le dieron al Ajodar C.L., mayor relieve en cuantas competiciones participo. Coetáneos del equipo guíense fueron en Las Palmas el Adargoma, -equipo decano de Canarias en esta especialidad-, el Tumbador, el Rumbo, los clubes de Telde e Ingenio, de Gáldar y otros de renombre por su buen quehacer, en Tenerife destacaban por encima de todos el Real Hesperides de La Laguna y el Santa Cruz de la capital tinerfeña.
En los equipos citados, lucieron su arte y maña luchadores de la categoría de Orlando Sanchez el estudiante, Hermenegildo Ramírez brazo de hierro, Maron, Abel Cardenes, Salvador Sanchez conocido por Borito, Camurrita, Manolin y Lito Suárez, Alfredo Martín el Palmero, Florencio Méndez pollo de la Plaza, Heraclío Niz pollo de Arrecife, Pollo de Maguez, Candido Matoso, Carlos Cabrera pollo de Fuerteventura, Pollo de los Reyes etc., estos verdaderos gladiadores fueron los miembros más encumbrados de los equipos de Las Palmas, por los de Tenerife destacaban, Carampin, Capitanito, Ramallo, Camurria, Pollo de San Andrés, Pepe Rodríguez pollo de las Canteras, Pollo del Estadio, Pollo el Rápido, Gregorio Dorta y otros grandes estilistas que le dieron a nuestro deporte vernáculo una grandeza jamás igualada.
El Ajodar de Guía, contaba también con una pléyade de combatientes, que en cuantas competiciones participaban acreditaban una categoría de tal magnitud que durante muchos años se constituyeron en santo seña de la lucha canaria, siendo campeones en muchas ocasiones a nivel provincial y regional, entre estos destacaban; Víctor Almeida el Artillero, Salvador Díaz Pollo de Anzo, Manuel González conocido por Lito el Guajiro, Juan Cruz, Valentín Cruz, el Meña, Bartolomé Oliva, los hermanos Tacoronte de Gáldar más conocidos por los Caleros, Pancho Castellano, Santiago Moreno cubano I, Cubanito II, José Álamo “Seito”, etc., y los fichajes posteriores de los citados Manuel Marrero y Pepe Araña. Ver en el terrero a estos hombres era todo un placer, su forma de ejecutar las mañas más comunes de este hermoso deporte mezcla de arte y fuerza hacía de los eventos luchisticos todo un verdadero espectáculo. Como aficionado a la lucha canaria jamás podré olvidar la grandiosidad más que elocuente que estos hombres le daban a nuestra fiesta autóctona más significativa, -que a modo y manera de la fiesta nacional, la de los toros-, le imprimían sin pedir nada a cambio poniendo sobre la arena del terrero un estilismo lleno de nobleza y valor.
La acomodación de estos insignes atletas en Guía, le dio a nuestro pueblo una exuberante grandeza a modo de relicto o bien que hacía que su nombre en este aspecto brillara y que dentro de esta faceta deportiva fuera respetado y muy tenido en cuenta. Las grandes competiciones luchitiscas que se llevaban a cabo en Canarias en aquellos tiempos, tenían en Guía una de las más significadas representaciones, no en vano en el ranking regional los luchadores de nuestro municipio citados ocupaban entre otros los primeros puestos dentro de los diferentes pesos que rigen según el reglamento en tales contiendas. Hubieron agarradas que han pasado a la historia como las mejores de todos tiempos, así por ejemplo los enfrentamientos entre, Víctor el artillero y Carampin, Lito el Guajiro y el Palmero o Pancho Camurria, Pollo de Anzo y Abel Cardenes, marcaron un hito en el desarrollo de este tan estimado deporte. A toque de pito se iniciaba a modo de ceremonia la “pelea” que solo tenía como fin tumbar o caer, que hermoso espectáculo, tan descafeinado hoy, quizás algún día podamos volver a ver estas contiendas donde el “pugilato” noble y arrogante de la lucha canaria vuelva a brillar con luz propia y todos gocemos con ello.
Noviembre de 2006.






