UD GUIA celebra su 50 aniversario
El Unión Deportiva GUÍA celebra su 50 aniversario
El Unión Deportiva GUÍA celebra su 50 aniversario
Las actividades tendrán lugar en el Casino de Guía, donde tiene instalada ahora su sede el club, merced a un convenio entre la Sociedad "Casino de Guía", la Asociación PEÑA DEL QUESO DE FLOR y el propio club deportivo.
SEDE
C/ Marques del Muni, 9 ( Casino de Guía)
Código Postal 35450
Santa María de Guía
Tlfs: 636-99-80-25 / 636-77-17-23
E-mail: udguia@hotmail.com
WEB DEL CLUB: www.udguia.com
Detrás de las ventanas. Por Santiago Gil

DETRÁS DE LAS VENTANAS
Por Santiago Gil
de sombras. Uno a veces tenía la sensación de estar pisando los mismos
pasos de otros que nunca conocimos, antepasados que también subirían y
bajarían esas mismas cuestas con el ánimo ciclotímico de cada momento.
Ni siquiera a última hora de la noche, con el pueblo vacío y
silencioso, te llegabas a sentir solo en el mundo. A veces tengo la
sensación de que hay ciertas corrientes de aire que mantienen habitadas
cada una de las esquinas del casco histórico guiense, y lo más probable
es que hasta nosotros mismos formemos parte de esas presencias
abstractas y algo fantasmales que casi siempre se acaban confundiendo
con los recuerdos.
Música de Papagüevos II


Santiago Gil
También estaban todas aquellas mujeres que miraban desde las ventanas. Algunas jamás salían a la calle, o lo hacían sólo para ir a misa y cumplir con los mandatos de la iglesia. No hacía falta que levantaras la vista para saber que te estaban mirando, a veces ocultas detrás de visillos o postigos, y otras directamente apoyadas en el cristal, pálidas y casi siempre tristes. Supongo que muchas de ellas estarían penando males de amores, depresiones mal curadas o viudedades que entonces suponían poco menos que una condena o casi un entierro en vida. Las menos escondidas nos saludaban tímidamente con la mano, pero a nosotros nos daban miedo sus ojos cavernosos y sus gestos sombríos. No nos dejaban ver nunca a los muertos, pero siempre supusimos que serían como aquellos espectros que nos miraban desde las casas en penumbra. Alguna vez nos contaban la historia de la encerrada o el encerrado, falsas leyendas y mitos que se iban llenando de mentiras increíbles y de toda clase de exageraciones. Me imagino que casi todos aquellos espectros de mi niñez ya habrán muerto, o igual ya estaban muertas entonces y siguen asomadas a los mismos ventanales entornados de la calle del Medio o la calle del Agua.
En esas muchas idas y venidas entre San Roque y La Plaza siempre nos encontrábamos con Delfi asomada a su ventana, con un cojín para apoyar sus brazos, y con otro sobre la silla que la elevaba y la hacía sobresalir desde que uno venía a la altura del callejón de León, en caso de que subiéramos, o desde la panadería o el bar de Pepe Flores cuando bajábamos camino de la Plaza. Delfi no se escondía. Supongo que su vida fue un eterno desconsuelo por los amores que no podía tener y por los viajes que jamás se atrevió a realizar. Su joroba y sus torpes andares, sin embargo, la acercaban más a los sueños. A los niños nos encantaba pararnos debajo de su ventana, apenas a un metro de la acera, para escuchar sus aventuras inventadas o las muchas referencias familiares de nuestros ancestros que iba rememorando. Su figura desgarbada y contrahecha forma parte del paisaje diario de nuestra infancia. A ella le gustaba estar siempre elegante, supongo que por si aparecía el amor de su vida: no hay vida que resista si no conserva, aun en lo más remoto de su deseo, el deseo de la aparición de una mirada, un perfume o un gesto que le dé sentido a nuestra existencia.
Con los años compartí con Delfi la afición a coleccionar sellos y a soñar que cada una de aquellas estampas mataselladas había llevado noticias que, en muchos casos, seguro que cambiaron el curso de la vida de sus destinatarios. Incluso me regaló uno de mis más preciados tesoros: numerosos sellos matasellados y luminosos de principios de siglo y de la Segunda República. Esa afición también la compartía con nosotros Sergio Aguiar Castellano, quien desde niño ya mostraba las mismas querencias por todo lo que oliera a pasado y a memoria de otros tiempos. Yo dejé de coleccionar sellos a los dieciséis o diecisiete, supongo que por desear descubrir cuanto antes ese mundo que soñaba como lo hacía Delfi cada vez que dirigía la lupa sobre una efigie de Brasil, de Venezuela o de Francia. Me imagino que en los setenta o principios de los ochenta ella debía andar ya por encima de los sesenta años. Luego yo me fui de Guía y con los años me enteré de su muerte, mucho tiempo después de que sucediera. Esa es una de las cosas que peor se llevan en la distancia: las noticias diferidas y los ritos que uno querría haber cumplido por lealtad a la persona que un día formó parte de nuestra vida diaria. Me ha pasado hace poco algo parecido con Luis Castellano, con quien junto a Carlos Aguiar y al ya citado Sergio me acerqué a la literatura a mediados de los ochenta. Luis escribía de maravilla, y sobre todo era un tipo culto y tremendamente humano. El jodido cáncer también se lo ha llevado por delante sin respetar edades o proyectos. Me quedan sus pausadas palabras de tantas noches hablando de Rayuela de Cortázar, del Rojo y Negro de Stendhal o de alguna novedad editorial más o menos de moda. Hacía muchos años que no hablábamos: es lo de siempre, que pensamos que vamos a tener todo el tiempo del mundo para recuperar viejas amistades y cuando menos te lo esperas aparecen las parcas y se lo llevan todo por delante.
Pero estábamos hablando de Delfi. Y me acordaba de ella por la ternura y la complicidad de su presencia diaria, tan distinta a las tétricas siluetas que nunca salían de las cárceles de sus casonas blasonadas. Uno recrea esas idas y venidas por las calles del pueblo y le parece que anda recordando una de aquellas películas que nos ponían los domingos en la matiné del Hespérides, o un libro leído hace muchos años. No parece cosa de la realidad, sobre todo cuando lo pasamos por el tamiz de estos tiempos tan tecnificados y ultramodernos. Añoramos esos ritmos y esas presencias, incluso las más sombrías. La realidad parecía mucho más literaria, y de hecho a veces pienso que si escribo es por la propia inercia de esos años, que lo hago para no dejar morir aquella convivencia con las sombras y las leyendas a la que me acostumbré de niño. Incluso más de una vez, cuando recreo un diálogo, me recuerdo como mismo hablaba con mis abuelas o con Delfi durante horas. No eran como esos mentecatos o esas cursis que se empeñan en hablar con los niños como si fueran idiotas. Ellas lo hacían de tú a tú, valorando nuestra imaginación y contándonos sucesos que nos mantenían con los ojos en vilo hasta que terminaban de aclararse. Seguramente de ahí viene todo lo que escribo. De aquellas voces. De aquellos ecos no olvidados. De tantas tardes escuchando a mi abuela Bárbara inventándose el mundo sentada debajo de un nisperero.
3 de marzo de 2008.
Diseño gráfico de José Miguel Valdivia.
Tres poemas de Domingo Rivero

Sección dedicada a la poesía escrita por guienses
3 poemas de Domingo Rivero
Estamos ante un poeta de tanta honestidad como modestia, y todo sabe en él a veraz. Se despierta en el lector entonces un natural y cálido acercamiento. Y eso es lo que todo poeta auténtico desearía que le pudiera suceder.
FRANCISCO BRINES
EN EL MONTE
Sobre estos campos que abrasó el aliento
del volcán, ha pasado la serena
paz de los siglos que el ambiente llena;
y donde el fuego se ensañó violento,
tiende la vid las varas del sarmiento
y cría el fruto de la piel morena
y de sus verdes hojas, en la arena
pone la sombra que estremece el viento
Y mientras pienso en el pecho humano
así flota la sombra bienhechora
y crece el fruto del dolor lejano,
de mi vejez en la apacible calma
evoco, en el silencio de esta hora,
tristezas que se mecen en el alma.
MIS PIES
Pies que alzábais ayer- cuando yo era
ferviente soñador- polvo que ardía,
de mi sol juvenil bajo la hoguera,
como una nube al despuntar el día,
y tal vez misteriosa cabellera
en la senda a lo lejos parecía...
¡Aquel amanecer de la quimera
es noche triste en mi vez sombría!
Y hoy, pobres pies cansados, que a mi puerta
la muerte ya con impaciencia llama,
y camináis hacia la tumba abierta,
de la senda de ayer, ahora desierta,
polvo arrastráis con que mullir la cama
en que no se despierta.
DE LA ERMITA PERDIDA
De la ermita perdida
en la falda del monte solitario,
imagen de mi vida,
entre ruinas se eleva el campanario.
Mi vida fracasó:desvanecidos
contemplé mis anhelos; y mis hombros
siento que ya vacilan doloridos
de sostener escombros.
Pero en mi pecho se conserva sana
como en mi fuerte juventud lejana,
la recóndita fibra,
donde, cual entre ruinas la campana,
el ideal aún vibra.
Cómo ganarse la vida con la literatura de Santiago Gil
Cómo
ganarse la vida con la literatura de Santiago Gil
Por Federico J. Silva
demostrarnos que se puede vivir para la Literatura sin traicionarla, sin
traicionarse y sin traicionar a los selectos lectores que aún aman la buena
escritura. Diez obras avalan a nuestro autor y ninguna de mis palabras podrán
mejorarlas.
Cómo
ganarse la vida con la literatura de Santiago Gil
Por Federico J. Silva
Obra tras obra, sin denuedo, Santiago Gil sigue empeñado en
demostrarnos que se puede vivir para la Literatura sin traicionarla, sin
traicionarse y sin traicionar a los selectos lectores que aún aman la buena
escritura. Diez obras avalan a nuestro autor y ninguna de mis palabras podrán
mejorarlas.
Hoy comentamos el último de los libros salidos de la factoría
Gil: un supuesto manual [1]para
vivir de la literatura, mas como toda persona bien informada debe saber, el yo
de un poema o de cualquier obra literaria no coincide necesariamente con el del
autor.
Digámoslo ya, quien escribe este vademecum para chulear la
literatura, para trampear con las palabras y recurrir una y otra vez, a
los mismos trucos y chanchullos, y al autoplagio ad nauseam, no es Santiago Gil.
“Este libro –leemos- ayudará a los que quieran ganarse la vida con la
literatura. (p. 15). No obstante, previamente se nos había advertido que “Esto,
al fin y al cabo, es literatura, otra literatura, pero literatura” (p. 14).
Una vez que aceptamos esta convención literaria, podremos
comprobar que estamos ante un novela, torrencial, nerviosa, intensa, de
ineludible lectura, especialmente en la segunda parte, una vez que el personaje,
porque se trata de un personaje (y no de Santiago Gil), toma conciencia de su
devenir final.
¿No les recuerda esta novela a su Por si amanece y no me
encuentras[2]?
¿Qué es Cómo ganarse la vida con la literatura sino un
monólogo interior ininterrumpido
para retratar a un personaje a través de los
propios mecanismos de su pensamiento? ¿No aparece ante nuestros ojos el
protagonista de Los años baldíos[3],
cuando el personaje narra sus inicios románticos en la literatura,
trabajando de guía turístico, en lo que califica de “oficio de mierda” y
“aguantando (la) incultura, la mala educación” de los turistas, “sólo para poder
escribir” (p.36) porque “(lo) salvaba la literatura que pensaba escribir cuando
llegara al apartamento”? (pp 31-32).
Claro que el autor, con suma maestría, va deslizando pequeñas
advertencias para el lector atento: “A veces ponen en mi boca declaraciones que
yo no hubiera dicho ni borracho ni traicionando todavía más todos mis principios
éticos (p. 70). Igualmente, más adelante podemos leer un irónico guiño: “El
mejor ejercicio práctico para no olvidar las consignas de este libro es la
lectura de la obra completa de quien lo escribió” (p. 77).
Una breve relectura de los nueve
libros publicados anteriormente por Santiago Gil echa por tierra la afirmación
capital del personaje de esta novela (“Hace tiempo que no escribo una sola línea
sin pensar en su rentabilidad económica”), que por fortuna no se corresponde con
la praxis literaria y vital de Santiago Gil
Por más que el protagonista asegure -en lo que es un muestrario
de contradicciones, que lo configuran acertadamente como un personaje redondo,
con una complejidad psicológica que va evolucionando a lo largo de la novela-
que “no vale la pena el esfuerzo” (p.13), también afirma que “lo mejor es
escribir muy de mañana” (p. 18). ¿No es un canto al serio trabajo creativo
cuando asegura que “si lo hemos entrenado correctamente, el propio cerebro se
encargará de sacar los cinco o seis folios diarios adelante” (p. 20) o cuando
sentencia que “hay que documentarse, saber de qué se quiere escribir y pergeñar
una historia con interés para el lector. Después hay que trabajar y echarle
horas al asunto” (p. 37).
El mismo personaje, un bluff a sueldo de sí mismo, pese a ser
presentado por el autor como la caricatura de lo más cínico y ególatra que
existe en la república corrupta de las letras, capaz de creerse envidiado por
los que no celebran sus trapicheos, expresa ideas que sólo las suscribiría la
conciencia literaria autentica de Gil.
Cuando la vida pone al personaje en una tesitura decisiva, éste
comienza a dar sanos contraconsejos a los jóvenes autores que quieren vivir de
la literatura. “Lo importante no es llegar sino no traicionarse. (p. 142); “lo
que sí que no deben hacer nunca es pactar con la mediocridad. El artista que lo
hace está perdido para siempre. La mediocridad es todo aquello que no tiene que
ver con la literatura (...) Cuando se escribe por obligación o por dinero todo
nace muerto. (p. 157).
para vivir del cuento, un manual para tahúres de la literatura. En todo caso, ha
escrito, con “la necesaria voz propia”, un manual que podría titularse “Cómo
vivir para la literatura”. Hace unos meses escribí: “Nueve libros después, con
una trayectoria firme, con las cosas claras, sin trampas ni apaños, Santiago Gil
sigue apostando por la literatura, por la palabra bien dicha, por la historia
bien contada, por la dignidad, convencido de que éste no es el único mundo
posible”[4].
Ahora añado que Gil también está convencido de que la literatura de usar y
tirar, de que la literatura basura, sea prosa o verso, no es la única posible
para que dentro de cuarenta o cincuenta años haya alguien que lea. Gracias
también a que hay un editor que comparte esa convicción.
[1]
Santiago Gil, Cómo ganarse la vida con la literatura, Las Palmas de
Gran Canaria, Anroart Ediciones, 2008.
[2]
Santiago Gil, Por si amanece y no me encuentras, Las Palmas de Gran
Canaria, Anroart Ediciones, 2005.
[3]
Santiago Gil, Los años baldíos, Las Palmas de Gran Canaria, Anroart
Ediciones, 2005.
[4]
Federico J. Silva, “Un huracán llamado Santiago Gill” en Revista
Contemporánea nº 6, Las Palmas de Gran Canaria, Cabildo de Gran Canaria,
2007.
Presentación de la última novela de Santiago Gil, “Cómo ganarse la vida con la literatura”
Presentación de la última novela de Santiago Gil, “Cómo ganarse la vida con la literatura”
la sala Ámbito Cultural, del Corte Inglés de Las Palmas de Gran
Canaria, el acto de presentación de la última novela el escritor y periodista guiense Santiago Gil “Cómo ganarse la vida con la literatura”, editada por
Anroart Ediciones. La nueva novela del periodista y
escritor grancanario se acerca con ironía y mucho humor a la realidad
literaria de nuestros días.
la sala Ámbito Cultural, del Corte Inglés de Las Palmas de Gran
Canaria, el acto de presentación de la última novela el escritor y periodista guiense Santiago Gil “Cómo ganarse la vida con la literatura”, editada por
Anroart Ediciones. La nueva novela del periodista y
escritor grancanario se acerca con ironía y mucho humor a la realidad
literaria de nuestros días.
La nueva obra del periodista y escritor grancanario, que destila ironía y mucho humor, se presentó en la sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Las Palmas de Gran Canaria con una nutrida y destacada presencia de público
El escritor y periodista grancanario, Santiago Gil, presentó el pasado 14 de febrero, en la sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Las Palmas de Gran Canaria, su última novela, “Cómo ganarse la vida con la literatura”, editada por Anroart Ediciones. Durante la presentación, que llenó por completo la emblemática sala capitalina, se celebró una enjundiosa y muy interesante mesa redonda moderada por el periodista, Juan García Luján, e integrada por los escritores Federico J. Silva, Alexis Ravelo, Ángeles Jurado y el propio autor del libro. En las próximas semanas la nueva novela de Gil será presentada en el Corte Inglés de Tenerife, en Madrid, y en otras plazas insulares y peninsulares.
La nueva obra del escritor guiense se caracteriza por su tono irónico, mordaz, satírico y al mismo tiempo reflexivo y sincero. No espere hacer dinero rápido con la escritura tras leer este libro. Tampoco curará depresiones ni pondrá talento donde no lo hay. Se habla de literatura, o más concretamente de la relación de un escritor de éxito con ella.
Este libro podría tener formato de manual, pero no lo tiene. A pesar de ello divierte, entretiene y reflexiona de una forma sagaz y cáustica sobre la creación literaria, los escritores, los editores o los críticos. Nos habla un autor de éxito en primera persona desde su ático de lujo en París. Cuenta todo, desde los mejores horarios para escribir hasta los montajes mediáticos en los que participa. Una lectura imprescindible para el escritor novel, para el que lleva años tratando de hacerse un hueco en el mercado editorial y para el lector que desee saber algo más sobre los escritores y su complejo mundo interior y exterior.
Sobre el autor:
Santiago Gil (Guía de Gran Canaria, 1967) es Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Ha trabajado en medios de prensa escrita provinciales y nacionales, así como en distintos gabinetes de comunicación. Hasta el momento ha publicado Los Años Baldíos, Por si amanece y no me encuentras, Un hombre solo y sin sombra, El Parque, Tierra de Nadie, Equipaje de mano, Tiempos de Caleila,, El color del tiempo y Música de papagüevos. Igualmente ha participado en distintos libros colectivos y su obra también se puede encontrar en muchas antologías literarias.
GALERÍA DE FOTOS (Francisco González Concepción)
1773: panorama político, social y económico cuando nace Pedro Gordillo y Ramos

Pedro González-Sosa
Cuando
el 6 de mayo de 1773 vino al mundo en Guía de Gran Canaria el que luego
sería párroco de la iglesia del Sagrario de Las Palmas y más tarde, con
el paréntesis de su etapa de activo patriota y político, canónigo de la
catedral de la Habana, Pedro José Gordillo y Ramos, reinaba en España
Carlos III (1756-1788), considerado, junto con sus ministros, el pleno
triunfo de la Ilustración y de las normas políticas del Despotismo
Ilustrado en la España de su época, segunda mitad del siglo XVIII .
Pedro González-Sosa
Cuando el 6 de mayo de 1773 vino al mundo en Guía de Gran Canaria el que luego sería párroco de la iglesia del Sagrario de Las Palmas y más tarde, con el paréntesis de su etapa de activo patriota y político, canónigo de la catedral de la Habana, Pedro José Gordillo y Ramos, reinaba en España Carlos III (1756-1788), considerado, junto con sus ministros, el pleno triunfo de la Ilustración y de las normas políticas del Despotismo Ilustrado en la España de su época, segunda mitad del siglo XVIII . Empeñado en procurar el bienestar de los españoles, es conocida su preocupación por la europeización del país. Se hizo acompañar en sus tareas de gobierno por destacadas personalidades intelectuales de la época: el conde de Floridablanca, Jovellanos y Cabarrús, entre otros. Importante fue, asimismo, su preocupación por el progreso de España en la industria, la agricultura y la cultura , que recibieron del monarca grandes impulsos. De él es muy conocida la fama, adquirida por las muchas obras realizadas durante su reinado, de que ha sido, en todos los tiempos, el mejor alcalde que ha tenido Madrid.
A finales del siglo XVII el poder ejecutivo del Archipiélago Canario radicaba en el Comandante General, que residía en Santa Cruz de Tenerife y que estaba vinculado a la Real Audiencia cuya sede estaba en Las Palmas de Gran Canaria. Tanto en Gran Canaria como en Tenerife existían los Corregidores, que en el caso de Las Palmas era don Joaquín Montalvo, que además ostentaba el cargo de capitán de guerra de la isla. Existía también el Cabildo (lo que en la actualidad llamamos Ayuntamiento) y el Alcalde Mayor.
En 1773 era Comandante General de Canarias don Miguel López Fernández de Heredia, arribado a las islas en abril de 1768 , que, nada más llegar, pidió un donativo voluntario para concluir el muelle de Santa Cruz de Tenerife, pero como el síndico personero don Amaro González de Mesa y el corregidor don Agustín del Castillo se negaron, el muelle quedó como estaba .
La pobreza económica de las islas y la ruina de su comercio, aconsejaron al Comandante General y al obispo Delgado y Venegas a recurrir a la Corte para hacer llegar las penurias y las necesidades más perentorias para, si no acabar, al menos suavizar la lamentable situación. Se eligió a don Tomás de Nava y Grimón, marqués de Villanueva del Prado, como mensajero a
Madrid, pero la falta de recursos económicos de los pueblos, que no pudieron colaborar en los gastos mínimos para sufragar
el viaje, dejaron al marqués en las islas. Para mayor congoja de los gobernantes, la situación se había visto agravada dos años antes, en 1771, por la aparición de una epidemia de vómito negro importado de las Antillas, que aumentó con la llegada del llamado regimiento de América, introducido por el propio comandante general para establecerse como guarnición. A ello se unió la sequía y el hambre, que aumentaron el desolado panorama, que, no obstante, se vid favorecido con la aportación por el propio Comandante General de cuantiosas limosas repartidas entre los más pobres y el logro de un importante donativo real que sirvió para abastecer de granos a Lanzarote y Fuerteventura, consideradas en la época los graneros de las islas.
Al comandante general Miguel López Fernández de Heredia, por su ascenso a teniente general, le sustituyó Eugenio Fernández de Alvarado, nombrado en septiembre de 1774, y que fue el autor del nuevo arreglo de las milicias para lo que encargó esta reorgannización al coronel Nicolás de Macía Dávalos, que redujo de doce a once regimientos y algunas compañías sueltas de La Gomera y Hierro.
En las islas ya se barruntaban en éste período histórico los enfrentamientos interinsulares entre Gran Canaria y Tenerife: el mismo año del nacimiento de Gordillo Ramos, 1773, se produce la petición, por el Ayuntamiento de La Laguna de que la Real Audiencia se trasladara a aquella ciudad, pero el intento se frustró por la actuación del Fiscal del Supremo Consejo de Castilla, previo informe del Fiscal de la propia Audiencia y del obispo Cervera, que entendieron que debía continuar en Gran Canaria que era la capital de todas las islas, además de la sede del Obispado, Cabildo Catedral, Tribunal de la Inquisición, Subdelegación de las Cruzadas, y por estar en el centro del Archipiélago "poseer buen clima, abundancia de productos alimenticios y no ser norma de buen gobierno despoblar una población de tan buenas condiciones y de derechos adquiridos como la Ciudad de Las Palmas".
Al Comandante General de Canarias le seguía, en categoría protocolaria, el regente de la Real Audiencia cuya sede radicaba, y radica, en Gran Canaria, y que en la época del natalicio de Gordillo ostentaba el cargo don José Antonio Giraldo, sucesor en 1771 de don Pedro Fernández de Villegas que había ascendido al Consejo de Castilla .
En lo religioso, el obispo franciscano Fr. Juan Bautista Cervera , que llegó a las islas en los primeros meses de 1770, ordenó lo necesario para que se cubrieran en la catedral las vacantes existentes de beneficiados. Visitó todas y cada una de las iglesias parroquiales de las islas en dos ocasiones: 1773 y 1776, y exigió en el antiguo colegio de los jesuitas el Seminario Conciliar que denominó de la Purísima Concepción. A él se debe, también, la construcción del hoy vetusto edificio del Hospital de San Martín, y fundó la Real Sociedad Económica de Amigos del País .
Cuando el niño Gordillo viene al mundo, los canónigos del Cabildo Catedral de Canarias ya estaban pensando en la ampliación del templo catedralicio; no ocultaban su preocupación, porque el edificio era insuficiente para albergar a los fieles que acudían a los cultos, sobre todo en las grandes solemnidades. No hay que repetir que en la época, la mayor parte del tiempo y de la vida cotidiana, aparte de los sobresaltos de índole político y alguna que otra epidemia que diezmaba la población, giraba en torno a la Iglesia, sus templos y sus cultos.
Hubo de transcurrir cinco años hasta que en 1780 el Deán don Jerónimo de Róo propusiera al Cabildo catedralicio la necesidad de utilizar los fondos capitulares para acometer una nueva, necesaria y grandiosa obra. Al principio se pensó en una reforma que no recomendó el ingeniero don Miguel Hermosilla, y fue entonces cuando se decide encargar los planos del nuevo templo al arquitecto y canónigo, dignidad de Tesorero, don Diego Nicolás Eduardo, cuyo proyecto fue aprobado por la Real Academia de San Fernando. Durante diez años se trabajó en las obras del nuevo templo cuya dirección última, por fallecimiento de Eduardo, corrió a cargo de su discípulo, escultor y también arquitecto, José Luján Pérez, que talló algunas imágenes para el templo, como los doce Apóstoles que figuran en el Cimborrio, la Virgen de la Antigua y San José, entre otras. En 1805 se pudo decir la primera misa en la nueva iglesia, siendo obispo el grancanario don Manuel Verdugo.
Finalmente, con respecto a Guía de Gran Canaria, suelo natal de don Pedro Gordillo y Ramos, es obligado señalar que la villa empezó a ser tal a partir de la fundación por Sancho de Vargas de una pequeña ermita dedicada a Santa María de Guía, cuyos primeros trabajos para levantarla están documentados en 1505 y su conclusión en 1509 . A partir de aquí fue notorio el progreso y evolución social y económica experimentado hasta convertirse, a partir del siglo XVII, en uno de los núcleos grancanarios con mayor desarrollo. Baste señalar que cuando don José de Viera y Clavijo escribe su Historia de Canarias , ya casi concluida en 1763, y cuya primera edición está fechada en Madrid entre 1772, -un año antes del nacimiento de Gordillo- y 1783, Viera hace un elogio de las virtudes naturales y del gran desarrollo de la localidad: "[Está] como a media de Gáldar, es sitio alegre, sano, llano y de buenas aguas. Institúlase villa y sin duda es el pueblo mejor y de más lustre después de la capital...". Guía dedicó principalmente su desarrollo económico a la agricultura, con campos bien cuidados y productivos, y en dos etapas diferentes de su historia la caña de azúcar jugó un papel destacado: durante el siglo XVI en que había en la localidad uno de los más importantes ingenios de la zona, el de los Riberoles en el hoy llamado pago de "Ingenio Blanco" , y a finales del siglo XIX cuando unos ingleses establecieron en el llamado Lomo de Guillén una fábrica de azúcar que propició extensas plantaciones de la caña , cuya actividad duró hasta los años treinta de este siglo. Guía tuvo asimismo, entre finales del S. XVII y casi todo el XVIII, importantes comercios y renombradas industrias artesanas, destacando los herreros, cuyo conjunto dio origen al topónimo antiguo de la "calle de los Herreros", y las famosas fábricas de sombreros de lana, sobre cuyo particular desarrollo pueden citarse como fuentes documentales las actas de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Las Palmas que recoge la gran actividad de esta industria guiense. Uno de estos artesanos sombrereros fue, precisamente, José Gordillo, padre del canónigo aquí biografiado, que tenía una de estas industrias en los bajos de su casa en la citada calle de los Herreros.
En 1773, año en el que nace Gordillo, era beneficiado de Guía don Baltasar José Rodríguez Déniz y Quintana . A este beneficiado se debe algunas obras de ampliación del templo, como, las de elevación de los techos y terminación del frontis. atribuido a Luján Pérez. Precisamente, en la visita pastoral realizada a Guía en 1772 por don Gaspar de Montesdeoca en nombre del obispo Cervera quien recomienda la realización de algunas obras en la iglesia, de tal forma que seis años más tarde todavía se hacían aquéllas, pues el prelado don José Joaquín Herrera tuvo que hacer en 1778 la visita pastoral a la cercana iglesia del Hospicio, "donde se hacen los oficios de la parroquia a causa de estarse acrecentando el frontis de la iglesia...", señala una nota en el libro correspondiente de Visitas Pastorales.
En la misma época del nacimiento de Gordillo estaba establecido en Guía un Regimiento de Infantería, radicado allí desde que en 1573 se crean los Tercios de Milicias de Canarias en que se admite el alistamiento desde los 16 años hasta la edad avanzada. Tercios que en Gran Canaria estaban establecidos en Las Palmas, Telde y Guía. Convertidos en Regimientos a partir de los inicios del S. XVIII, el de Guía lo mandaba en 1773 don Marcos Falcón en su calidad de coronel mayor, y como segundo en graduación, don Blas Sánchez Ochando, llamado sargento ayudante mayor.
No nos ha sido posible conocer el nombre del alcalde de Guía en la época del natalicio de Gordillo porque no figura documentación respecto a la misma en el archivo municipal. Habría de contarse son la suerte de encontrar en algún testimonio notarial su identidad si, al comparecer aquel por cualquier circunstancia, como mandatario del documento o testigo del acto, el escribano hubiese hecho constar su condición de alcalde local.
Este es, muy en síntesis, el panorama político, social y económico de la época en la que viene al mundo Pedro Gordillo Ramos en la España de finales del S. XVIII, pero muy principalmente el que ofrecían Gran Canaria y su ciudad natal, Guía de Gran Canaria, en 1773 cuando se iniciaba a la vida el niño que luego sería, dicen, protegido de Viera y Clavijo, y después seminarista, sacerdote y cura del Sagrario, además de político quisquilloso y contumaz patriota grancanario, para acabar sus días como arcediano en la lejana catedral habanera.
NOTA: TEXTO EXTRAÍDO DEL LIBRO DE PEDRO GONZÁLEZ-SOSA "CANÓNIGO GORDILLO: UN GENIO DE LA DISCORDIA"
Adela Escartín Ayala, una artista internacional nacida en Guía
Sergio Aguiar Castellano
en Gran Canaria el 26 de octubre de 1913. Su afición por el teatro
inicia en el Colegio de París en el que estudia cuando es tan solo una
niña. Regresa a España, y tras la Guerra Civil Española debuta en el
Teatro Lara como actriz profesional. En los cuatro años siguientes es
contratada por varias compañías importantes, tomando parte en algunas
películas, simultaneando su trabajo con sus estudios en el Real
Conservatorio de Música y Declamación, donde se gradúa en el año 1947.
Sergio Aguiar Castellano
En 1948 se desplaza a Nueva York, con el propósito de continuar su formación académica. Allí cursa estudios en el Dramatic Workshop de Erwin Piscator, donde estudia actuación con Kurt Cerf y Ben Ari (Teatro de Arte de Moscú) y dirección escénica con él propio Piscator y Lee Strasberg. Al mismo tiempo complementa su formación de interpretación con Stella Adler, movimiento con Martha Graham y Gertrud Shur. También estudia diseño de vestuario en el Hunter College. En 1951 viaja a Los Ángeles, donde simultanea estudios en sus dos universidades. En la universidad de California estudia técnicas de cine y televisión y en la Universidad del Sur (guiones y montaje de cine).
En 1952 regresa a La Habana (Cuba), donde ya había ido como actriz invitada en varias producciones teatrales. Desde 1952 a 1959 trabaja ininterrumpidamente como primera actriz en teatro, radio y televisión (actriz exclusiva de CMQ), en empresas privadas y en su propia Sala: Prado 260.
A mi hermano Ceferino. Por Gloria Betancort Brito
A mi hermano CEFE en su partida hacia el cielo, no es más que un hasta luego
Por Gloria Betancort Brito
vez el dolor y la pregunta me salen al encuentro; otra vez siento que
todo se me viene abajo y que la soledad se sigue plantando en la puerta
de mi corazón, a pesar de tanta gente buena y querida que en estos
momentos nos acompañan y nos arropan,… pero en
medio del silencio y de la hondura, la fe me sale al encuentro e
inevitablemente me obligan a confiar.
Por Gloria Betancort Brito
Otra vez el dolor y la pregunta me salen al encuentro; otra vez siento que todo se me viene abajo y que la soledad se sigue plantando en la puerta de mi corazón, a pesar de tanta gente buena y querida que en estos momentos nos acompañan y nos arropan; otra vez, con tu partida, hermano Ceferino, me quedo preguntándole al Señor, a ti mi querido Señor, por qué nos siguen ocurriendo estos hechos tan dolorosos, por qué te quieres llevar tan pronto a nuestros hermanos… por qué Señor… pero en medio del silencio y de la hondura, la fe me sale al encuentro e inevitablemente me obligan a confiar.Primero se fue Blas, después Santiago, ahora tú, Cefe… mis tres hermanos queridos parece que ya no están. ¿Es que el Señor nos ha olvidado para siempre? como reza el salmo. Pero la experiencia fuerte y profunda me obliga a creer y confirmar, como me decía mi hermano Consuelito, que ya han cumplido su misión tratando con esmero la viña del Señor.
Si, Ceferino, has trabajado con honestidad y dedicación completa, exigiéndote a ti el primero, en el crecimiento sano y santo de tu familia, y en tu vocación de educador contagiando, a tantos educando que han pasado por tu vida, la honradez, la rectitud, la laboriosidad …el ser personas buenas , en poner a Dios y a su Madre en el primer lugar de tu vida.
Ceferino, junto al gran Maestro, sigue regalándonos esa sabiduría divina que nos ayudará a caminar por este valle de lágrimas… con agradecimiento y donación total, hasta que un día el Señor nos reúna a todos en el cielo, porque esto no es sino un hasta luego, un breve adiós.
El Señor te acoja y siga presente en nuestras vidas. Sé que la ESPERANZA no nos va a dejar, aunque el dolor por tu ausencia fìsica, va aparecer en el recuerdo de tantos momentos lindos que compartimos en la familia, en la profesión, en la amistad…en miles de momento felices y también amargos. Tú nos has enseñado a hacer las cosas bien, a la veracidad, a la entrega. ¡GRACIAS!
Sé que no nos vas a olvidar; sé que estos tragos terribles se van a suavizar con tu presencia en nuestras vidas sé que velarás por nosotros; sé que unido a los nuestros que, segu ramente te recibieron con los brazos abiertos, nos acompañarán a cumplir nuestra misión; sé que estarán cuando les necesitemos; sé que estarán siempre. No nos olvides.
Aunque el trazo de nuestras vidas se vaya perdiendo, el SEÑOR nos aguarda en la vereda para recogernos y llevarnos a su CASA. Has dejado un buen ejemplo que imitar, has sabido compartir la alegría y el dolor, has dado sentido a tu vida con la fe y la eperanza. Sabemos que estás en buenas manos y que el SEÑOR y su MADRE querida te guarda rán; porque al fin de la muerte no está la muerte, sino la VIDA.
Difícil de aceptar, pero que SE HAGA TU VOLUNTAD y NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN DE LA DESESPERACIÓN Y LA REBELDÍA; que nos abracemos fuertemente a la FE EN LA RESURRECCIÓN para poderlo descubrir, junto a los de más seres queridos que ya han pasado a la otra vida, en cada instante de nuestra vida, en los sueños , en la realidad y en las utopías. Sé que ustedes estarán pendientes de cada uno de nosotros y que seguiremos encontrándonos.
“MÉTEME, PADRE ETERNO, EN TU SENO, MISTERIOSO HOGAR; DORMIRÉ ALLÍ, PUES VENGO DESHECHO DE DURO BREGAR.” (UNAMUNO)
Tu hermana que nunca te olvidará y que te tendrá bien presente en la oración y en la vida. FEBRERO DE 2008
NOTA: FOTO TOMADA POR JOSE MANUEL VEGA EN LA FIESTA DE LAS MARÍAS 2007.
Entrevista a Francis Naranjo
Francis Naranjo es una invitación a la reflexión. Su obra impacta como un koan
sin respuesta inmediata. Parece que sus creaciones intentan llevarnos al estado
de presencia y de atención necesarios para observar la realidad que fluye y se
transforma. Nada permanece, la estabilidad es engañosa.
El arte contemporáneo de
Francis Naranjo es una invitación a la reflexión. Su obra impacta como un koan
sin respuesta inmediata. Parece que sus creaciones intentan llevarnos al estado
de presencia y de atención necesarios para observar la realidad que fluye y se
transforma. Nada permanece, la estabilidad es engañosa. Sin embargo, este
artista internacional en todos los sentidos, peregrino que surca los mares
físicos y mentales del mundo para exponer su obra, también disfruta a diario de
la Playa de las Canteras, quizá el espejo más claro del continuo devenir. Hace
tiempo que nos gustaría saber desde qué perspectiva aborda su encuentro personal
con esta ciudad del mar, anclada en medio de una difícil encrucijada entre la
globalización y el localismo. Le preguntaremos por la vida cotidiana, por las
claves del incesante fenómeno del cambio al contemplar las calles, los
edificios, el tráfico... los signos de nuestra condición humana.
-
Dentro de tu obra artística, te mueves entre lo visible y lo invisible, parece
que un principio cuántico ordena tu visión de la realidad, ¿hay algo de eso en
tu forma de percibir el mundo?
* Efectivamente me interesa mucho reflexionar
sobre eso *otro* que no queda recogido en la primera mirada, la posibilidad de
volver a recurrir a aquella idea inicial, planteada como plataforma a otras
reflexiones paralelas y posteriores a la primera mirada, es mi aspiración, estoy
hablando de aquello que no puede resolverse a través de apreciaciones tangibles,
lo visible; es en lo invisible, en lo que queda como enigma, donde reside la
importancia de lo planteado. De tal manera que estos cúmulos de microenigmas
residuales, valorados y *ordenados* desde una perspectiva estimulada por la
apreciación libre y personal, aquí, el posible espectador/manipulado, es donde
alternativamente accede a la visión creativa que culminaría la acción propuesta
por el artista.
En general el mundo visible es símbolo del mundo invisible,
pero esta simbolización permanece generalmente inaparente e ininteligible. La
apariencia y la inteligibilidad de la naturaleza simbólica de lo real son
literalmente el espíritu de la obra artística generada.
La cuestión cuántica
es una cuestión de teoría de lo relativo, y desde esa apreciación sí que existe
una valoración de orden cuántico entre mis propuestas creativas y mi forma de
actuar en este mundo terrenal, todo relativizado.
- ¿Que opinión te
merece la estética urbana de Las Canteras? ¿Tienes alguna propuesta para mejorar
la iluminación, los carteles, el mobiliario, las zonas peatonales, los locales
de cultura y ocio?
* Evidentemente, la estética urbana existente en el
entorno de Las Canteras es la propia de la transformación vivida en un momento
de crecimiento de la ciudad donde primaba lo moderno sobre la conservación de lo
natural o de lo arquitectónico del lugar, de esta manera desaparecieron
componentes maravillosos propios del entorno. El resultado es el apreciable, un
entorno totalmente ecléctico y sin grandes valores urbanísticos que proporcione
algo especial. Sin embargo, y como suele ocurrir, nos vamos haciendo a ese lugar
de manera que llegamos a aceptar que es así, y ya está; y esto es lo que me ha
ocurrido.
En mis paseos casi diarios, cuando estoy en Las Palmas G.C., en
dirección a la playa, el mayor anhelo es superar las diferentes calles, recodos
y paseos para llegar a tan fantástico lugar; una vez que me sitúo sobre el paseo
peatonal todo cambia, mi visión es en exclusiva el mar y la franja de playa,
cuando finalmente me incorporo descalzo sobre la arena todo lo demás desaparece,
incluso hasta el horizonte inverso, el que queda sobre el paseo. En ese momento,
esa alternativa de intromisión que me proporciona el recorrer la playa andando
para luego zambullirme en el interior del mar es *siempre* una experiencia
única, de tal manera que cuando estoy en plena experiencia acuática siempre me
viene la misma frase a la mente: ¡qué maravilla!
En cuanto a las ideas que me
comentas, todo es susceptible de ser transformado, y si existe voluntad política
se podrán plantear actuaciones que de alguna manera mejoren el entorno.
La
idea de poder transformar el mundo quedó atrás, aunque los creadores lo
mitifiquemos a través del pensamiento.
Y si existiera esa voluntad política
de adecuación y transformación, creo que seríamos muchos los que estaríamos
encantados de participar en ese modelo de cambio.
Y sí es verdad que echo en
falta en la zona de Las Canteras más movimiento cultural que no se sólo centre
en la actividad del Auditorio, también una biblioteca en condiciones,
etc.
Considero que este entorno podría ser buen laboratorio donde
experimentar con actividades relacionadas con formas de hacer cultura más
dinámicas, más relacionadas con el arte público, con alternativas donde el
viandante sin necesidad de entrar en un museo pueda acercarse a la cultura, y me
refiero a fórmulas contemporáneas donde todas las manifestaciones creativas
puedan tener cabida.
- Se acerca el Festival de Cine de Las Palmas, ¿te
gustaría realizar un proyecto de intervención permanente en el Auditorio?
¿Utilizarías ese edificio como espacio de descubrimiento y reflexión entre el
nuevo cine y el arte contemporáneo siguiendo las directrices del último
encuentro en París -14° Rencontres Internationales- en el que participaste junto
con 150 artistas y realizadores del mundo entero?
* Como le comentaba
anteriormente, todo gira en función a la actitud política, es duro decirlo, pero
es así.
En cuanto a las intervenciones en edificios y lugares públicos pienso
que deben acometerse según directrices contemporáneas, en general las
intervenciones permanentes no me interesan, nuestro ritmo de vida, y de
asimilación de la cultura, son hoy en día dinámicos y variables, por esto soy
más partidario de fórmulas efímeras, donde se pueda tratar la cotidianidad sin
necesidad de pensar que será para *siempre*, donde estos iconos propios de un
lugar por imposición, muchas veces cargados de componentes kitsch (refiriéndome
al mal gusto) se hacen imperecederos. Si en algún momento se acercaran a mí al
respecto, estudiaría un proyecto como he hecho en otros lugares.
En cuanto a
Rencontres Internacionales de París es un proyecto al que fui invitado, para mí
un proyecto más, importante, pero uno más. Aquí existe un proyecto de Festival
de Cine que está consolidado. Cualquier proyecto que se ejecute con señas de
profesionalidad y adecuación a sus intenciones creo que puede ser igual de
válido se haga donde se haga. Cada proyecto tiene sus directores y ellos son los
encargados de proporcionarle su personalidad.
Tal como le comentaba creo que
lo importante es generar un proyecto cultural del entorno, y esto debe partir
desde la actitud política.
Y mi visión es la de un creador, no la de un
gestor.
-¿Qué proyectos tienes a corto plazo?
* Actualmente estoy
trabajando en varios proyectos. A principios de febrero, se inaugurará el nuevo
recinto ferial de A Coruña, EXPOCoruña, donde se incorporan dos intervenciones
artísticas mías en la fachada, de unos 34 metros lineales cada una, a la vez que
se presentan dos intervenciones efímeras en su interior, de 2.000 metros
cuadrados cada una, para el acto inaugural. A continuación, participaré en la
feria ARCO, en un proyecto de Ministerio de Cultura del Gobierno Español. En
abril, estaré en Valencia con una exposición en la Galería Rosa Santos. En Mayo,
participo en Audiovisiva Festival en Milán. Ese mismo mes, con la Galería Afa,
de Santiago de Chile, estaré en la feria ArteBA de Buenos Aires. Más adelante,
tengo compromisos en Berlín, Madrid, Francia, Montevideo, Sudáfrica, varias
ciudades chilenas, etc.
FUENTE: MIPLAYADELASCANTERAS.COM
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