Pregón de 1973
PREGÓN DE LAS FIESTAS DE LA VIRGEN DE 1973
Por Ervigio DÍAZ BERTRANA (1973)
Primero lo llamó Guía. Luego Guía de Gran Canaria.
Más tarde, su denominación oficial es: Santa María de Guía de Gran Canaria.
Guía proviene de guiar. Su significado exacto es, la
persona que orienta, dirige conduce y enseña a otras, el camino que debe
seguirse.
El 29 de Abril de 1.483, se verificó en el lugar de
Ansite, ubicado en la Caldera de Las
Tirajanas, la incorporación de la Gran Canaria a la Corona de Castilla.
Fue un pacto, un convenio colectivo histórico, donde
jamás se pronunció la dramática frase de Breno: “Vae Vixtis”; es decir: ¡Ay de
los vencidos!
En Ansite, no hubo ni vencedores ni vencidos.
Hubo integración, de dos pueblos. Incorporación de
dos almas, “castellanos”
y “aborígenes”, que han permanecido fieles a aquel pacto sagrado; por
encima del tiempo, del espacio, y de las malquerencias de los hombres.
Ansite es un acontecimiento histórico de gran
relieve y singular importancia. De contenido trascendente. Mucho más allá, de
pleitos fronterizos, entre municipios limítrofes. Allí estaban todos los isleños,
de toda nuestra isla, sin distinciones de vecindad. Esta es su auténtica
validez jurídica e histórica; porque, si hubiese faltado, alguna de las partes,
sería nulo, de pleno derecho.
¡Ansite es el origen y
pervivencia histórica de la Gran Canaria! El sitio exacto de nuestra vinculación a Castilla y a la Cristiandad.
Esto no hay que olvidarlo. Los pactos con sangre son eternos.
Tres años antes del pacto de Ansite, en 4 de febrero
de 1480, los Reyes Católicos en una Real
Cédula, ordenan al Gobernador de Canarias, el repartimiento de sus tierras y de
sus aguas; “entre caballeros e escuderos e marineros e otras personas que en
dicha isla están”, conforme nos dice el investigador Alfredo Almeida.
Pedro de Vera era el Gobernador en aquellas remotas
calendas.
A Sancho de Vargas y Machuca le
correspondió en aquel repartimiento de “tierras e aguas” “la loma de la montaña de Caraballo y las ricas tierras
circundantes, entre dos barrancos, por donde
corría el agua plácidamente y alejadas de la corte aborigen.
Esto que acabamos de relatar es la historia "legal", de
vuestros orígenes, cuya documentación histórica, se remonta al "Fuero de Privilegios de la
isla de Gran Canaria", dictado por los Reyes Católicos y a la Real Cédula promulgada por el
Emperador Carlos VI en 1494 y 1553 respectivamente.
PROTAGONISTA: EL HOMBRE
Hay que distinguir, entre historia "legal", e historia
"real". El actor, el autor y el representante de la historia
"real", es ex pueblo
soberano; vuestros gloriosos antepasados.
En última instancia; los hombres directamente vinculados a Guía; con
su zozobra y esperanza,
fueron, en rigor, los forjadores de vuestra actual pujanza.
Insoslayable es citar en primer término a Luján Pérez,
imaginero sobresaliente, de quien, el eximio posta Cipriano Acosta, nuestro gran cantor de
antepasadas glorias, líricamente ha
dicho:
Por eso vivirás, mientras palpite
la euritmia de tus manos; mientras perdure, intacta,
como o una impronta de tu sombra inquieta,
la huella que dejaste sobre el tiempo...
Al canónigo Gordillo, de audaces y avanzadas ideas acordes con el
tiempo histórico que le
correspondió vivir»
Los hermanos Suárez Galván, que con la traída de aguas, remediaron en
gran medida, la sed que
sufríais por entonces. El doctor Blanco, pionero formidable de la medicina y
cirugía rural»
Don Salustiano Estévez, médico caritativo, competente y bueno; que no
solo visitaba; sino que con
los ungüentos del "buen samaritano", también curaba a los enfermos.
A don Fernando Máximo y don José Sansó Henríquez, siempre inquietados,
angustiosos y angustiados, por mejorar, a todos los niveles, el progreso y sentar
las bases del desarrollo socio-económico de esta singular comarca. Crearon la
Cooperativa y con su fe, se construyeron
las presas de La Comunidad de Regantes: Los Pérez, Lugarejo, Las Hoyas
El cura, don José Martín Morales, de grata y espiritual recordación.
El "artesano" maestro Vicente Batista, artífice de
"mangos" de cuchillos no
para que se despedazasen
los hombres, sino para ayudar a las duras faenas del campo endurece do, por los rudos temperos.
Don Francisco Ayala Jiménez, que quitó muchos adoquines y asfaltó
vuestras principal les calles. A la benefactora doña Eusebia, generosa y
caritativa»
El gran poeta Bento, cantor encendido de vuestra amada tierra, que
amasaba en sus versos con ternura profunda.
Y a Luis Cortí, el último de vuestros muertos, que con su constante
magisterio, purificó, aquí
en Guía, sus orígenes primeros en campos contrarios.
Dedicó a esta Corporación, una obra, titulada» "Un municipio -
Tipo del Norte de Gran Canaria" - "Estudio geoeconómico de Guía de Gran
Canaria", que como póstumo homenaje, sugiero que se publique.
La dedicatoria es bien simple y expresiva» "Al Ilustre Ayuntamiento
de esta Ciudad con todo cariño".
"30-03-65. Profesor: Luis Cortí Vilás".
En su introducción textualmente se consigna» "Se emplea el nombre
tradicional de Guía de Gran
Canaria aun cuando por acuerdo del Consejo de Ministros de 23 de Julio de l963, su denominación oficial
es Santa María de Guía de Gran Canaria"•
EL REPIQUE DE SAN CAYETANO
Estos insignes hombres que he mencionado, a mi modo de ver, y sin
carácter exhaustivo sino, enunciativo, constituyen la quinta esencia del pasado.
Aquí lucharon. Aquí mordieron el polvo del cotidiano quehacer. Aquí
permanece, en el ambiente, la impronta de aquellas recias
personalidades.
Yo os lo he recordado como un anuncio. Igual que si fuese el repique
de San Cayetano que pone en vilo a las gentes ocho días antes de la festividad de la Virgen de Guía,
venerada grandemente en esta Isla.
Otros anduvieron de paso y al paso. El General Morales —héroe hispanoamericano—, y
Camilo Sent-Saens, músico universal.
Recordaron, uno el prestigio que da la historia; otro, con
"Sansón y Dalila", "El Canariote" y "Las Campanas de La
Catedral", que repicaban armónicamente a nivel europeo
Esta Ciudad, sus campos fecundos, la bondad de sus vecinos, inspiraron
a estos dos grandes de la historia.
El General, junto a los copudos y refrescantes pinos dé Santa
Cristina»
Al músico, en el recoleto aposento de la Villa Melpómene.
El rescate de estos dos singulares parajes se impone por sí mismo. Es
tarea vuestra y a ustedes
en exclusividad compete, el revivir, con verdad, estos maravillosos, casi legendarios lugares, que forman
parte de vuestra íntima historia, que debe ser comunica a terceros» La Casa de Lujan
Pérez y La Ermita de San Juan, 3in duda, deben seguir igual suerte.
La casa del General Morales; Villa Melpómene; La Casa de Luján Pérez;
la Ermita de San Juan y el
Camarín de la Virgen, deben ser vuestro circuito cultural-turístico; para ofrecer a propios y a
extraños, la grandeza gloriosa del pasado.
Todo ello, se me ocurre, que como punto final del recorrido, podía
ofrecerse la fantástica panorámica que se contempla desde el Pico de La Atalaya.
Os alerto y toco a rebato, con este repique de San Cayetano, para que
os avive el espíritu, inquiete el alma y agite
el corazón.
EL PUEBLO
Ni la historia "legal". Ni la historia "real". Ni
los singulares hombres citados. Ni los repiques de las campanas; en sí mismo
son nada; sino tienen como destinatario al pueblo. Ese conjunto de valores
humanos que constituyen el municipio, el caserío, la parroquia, la heredad o la casa de labranza solariega.
Es la tierra, la vinculación a ella, la que nos hace retozar de
regocijo, como un corderillo de
Las Medianías»
Dice el poeta:
¡Que la sangre nos brinque entre
las venas
cuando la llame tu sagrado nombre!
Ustedes son cabeza, guía, de los barrios limítrofes. Allí, en ellos,
se viven las más limpias, puras, esencias de la
tierra.
Trece
pagos constituyen el municipio. Todos distintos» Cada uno con propia, autónoma,
especial personalidad.
Barranco
del Pinar, pues los pinos, son su nota dominante, atrapados en el camino de la
Prensa, camino de Hoya Pineda y barranco de la Junta.
Montaña
Alta, que se destaca por su esbeltez de tierras rojizas, lindando con el camino
Cuesta del Hornillo.
Bascamao,
limitado al norte por el camino de Tres Cruces.
Junquillo
y Verdejo, acotado por el camino cuesta de las Burras.
Palmital,
lleno de "laurisilva", ceñido por el camino de Casa de Aguilar.
Tres
Palmas, seguras por los perros bardinos que las custodian, que ladran cuando la
gente pasa por el camino de la Hoya Pedro.
Hoya
del Guanche, de histórica recordación, lindando con la cuesta de Caraballo,
pertenencia originaria de Sancho de Vargas.
Calabozo
y Paso, cercano al camino de las Veguillas.
Ingenio
Blanco, que data de la época esplendorosa de la caña de azúcar, próximo al camino
de San Juan.
San
Juan y Gallego, cerca de las "harimaguadas", asentadas en espera de
siglos, en el Cenobio troglodita de Valerón.
San
Felipe, casi adentrado en el "tenebroso atlántico", lindero con el
barranco de Moya y del Salado. Guía, guarecida por el barranco de Las Garzas.
Atalaya
- Llano de Parras, que los limita el mar y El Pico; con una vista, que desborda
la más fantástica fantasía.
Todos
estos barrios están habitados por hombres apegados a la madre tierra. Con su
ingente esfuerzo la han hecho fecunda, rica en producciones variadas.
Aunque
en cierta medida se ha producido el "éxodo", hacia zonas
industrializadas; tarde o pronto; volverán a la tierra y extraerán los frutos,
para saciar el hambre de los hombres. ¡Sin el campo no se puede vivir!
La Virgen de Guía, que protegió en la
guerra a los heroicos Alféreces, con especial cuidado, para que aquí volviesen,
sanos y alegres; no dejará en la estacada a los agricultores, a los hombres
del campo, que extirparán de nuevo las zarzas estériles. No habrá soledad en
tus campos.
José
Antonio dijo: “que a los pueblos solo los mueven los poetas, -pero ¡ay!-, del
que no sepa levantar, frente a la poesía que destruye, la poesía que promete”.
Oigamos
pues, la voz del poeta. De Cipriano Acosta, que es un profeta constructivo y
transido de profundo lirismo, como lo fuera Gabriel y Galán:
-“Madre tierra, fecunda madre: mira
que ya los hijos a alejarse empiezan
y en tu regazo el tiempo va dejando
huellas de soledad y de tristeza.
Pero han de retornar al viejo abrazo
de tu caricia material: espera,
espera, porque el hijo vuelve siempre.
Prepara vino y pan sobre la mesa”-
EPÍLOGO
Henri Berr, el director de la monumental obra, “La
Evolución de la Humanidad”, en el pórtico de la misma, ha escrito: Conocer la Historia de la Humanidad es, lógica y naturalmente, una de
las aspiraciones legítimas del
hombre. Nada puede haber de más interés para él, nada más apasionante.
Yo he querido ser mucho más sencillo y modesto.
Penetrar con gran afecto en vuestro glorioso pasado; hacer un perfil humano y geográfico de
éste pujante municipio. Pero aquí no debe terminar el pregonero. Entiendo, que
donde yo termino; vosotros empezáis el
futuro, no hay que perderlo de vista.
A las generaciones
nuevas hay que darles tarea, encomendarles jornadas, promover las audaces inquietudes, hacerlas partícipes del estudio del
pasado y sobre todo, de la tenaz proyección, hacia el futuro.
Este entronque de generaciones es fundamental, para
un más armónico y progresivo desarrollo; a todos los niveles, donde los valores
culturales, deben tener principal atendimiento.
Guía y muchos otros pueblos de la isla, requieren
“equipos” de hombres; que ordenen y planteen adecuadamente, los asuntos
públicos, en el seno de
las instituciones y de sus órganos colegiados.
Ese es vuestro campo de lucha, respetando las
humanas diferencias, que nunca deben distanciar a los talentos.
¡Que no seréis capaces de conseguir marchando en
bloque!
Espero confiadamente que los “tesos” de Las
Medianías; con su placidez virgiliana, os hagan reflexionar sobre estas
cuestiones.
A mi juicio, de esta forma) -y no de otra-; daréis
público y cumplido testimonio; e vuestro limpio, claro, origen toponímico.
¡Desde “la loma de la montaña de Caraballo”, Sancho
de Vargas, vuestro fundador, e sentirá complacido!
Guía, “es la persona que orienta, dirige, conduce y
enseña
a otras, el camino que debe
seguirse”.
Díaz Bertrana
Pregón de 1975
PREGÓN DE LAS FIESTAS DE SANTA MARÍA DE GUÍA
(1975)
FEDERICO
DÍAZ BERTRANA
Hace años que Don Ignacio
Arencibia me viene pidiendo el que yo
hiciera el Pregón de vuestras Fiestas, mejor dicho, el Pregón de vuestra Gran
Fiesta.
Hoy, al fin, voy a tratar de cumplir
a mi manera, con tan difícil cometido. Gracias pues, a la Corporación Municipal
por este encargo que tanto honra y que con la singular ayuda de nuestra Señora voy, sin mas antesala, a dar comienzo.
¡Canarios
de la Atalaya!
¡Guanches de las Altas Montañas!
¡Habitantes todos de Santa María de Guía!
Escuchad en las alturas del cielo;
oíd en el fondo de los
Barrancos, el mensaje espiritual de convocatoria y de amor, que llena de
mística aroma vuestros hogares, al penetrar en ellos la equilibrada armonía del
repique de San Cayetano.
El pueblo todo se prepara ya
para conmemorar con toda dignidad y
alegría, la fiesta de nuestra señora. Todos juntos, en apiñada unión se unen en torno a Ella, que lo es todo; lo es
Cielo y lo es Tierra; lo es Madre y lo es Mujer; lo es belleza y lo es amor; lo
es " guía " y lo es " estrella " de vuestro municipio.
Con esplendor se decoran las
calles y las Plazas y en todos los
hogares, el día de vuestra Fiesta, se parte el mejor pan.
Desde la época de Sancho de
Vargas y Machuca hasta nuestros días, e
incluso antes de aquellos todos los años, en estas
mismas fechas, el Pueblo todo, se convertía en Fiesta. Existe una
especial transfiguración, de tal forma, que todo es bello; todas las luces
iluminan con más ardor; todas las mujeres lucen más hermosas; todos los
corazones desean ver a Dios.
La Virgen despliega con
dulzura infinita su majestuosa personalidad
maternal y a todos, sin excepción, bajo los pliegues celestes de su Eterno
manto cubre con la Teológica mirada de su pupila, que es reflejo de la misma
pupila de nuestro mismo Dios.
Así vuestras fiestas, así es la
Gran fiesta de -nuestra
Señora, la Virgen de Guía.
Un pregón es un canto, una loa; es enaltecer las
esencias naturales de un Pueblo y poner de relieve todo lo bello de dichas
esencias. El pregonero debe invitar a todos a gozar del regocijo de los demás.
En toda nuestra tierra y en
medio de los pliegues de las arrugas de su geografía, palpita fulminante una
sensación de apacible seguridad.
Las vidas humanas que han puesto
las letras de la historia de
nuestra tierra, oyeron también la llamada de las campanas, que ponían música y
vida espiritual a esa misma historia forjada a base de sudor y de trabajo.
Guía es un remanso al Noroeste
de nuestra tierra, con zonas de
cumbre, de medianía y de costa.
La Cumbre
Todos los isleños sentimos una intima predilección y
un atractivo especial por todo aquello que nos hable de la cumbre. Su aroma, la perfumada aroma de la retama
amarilla, o el perfume sutil y penetrante del heliotropo, e incluso -la
misma flor del cardo, embriagan al aire con tal embelezo y dulzura, que hace
que los pastos de la zona produzcan el fruto más exquisito de toda nuestra
tierra.
La cumbre es fuerte, es bravía, es dura.
Allá arriba en lo alto de
Galeote, o en el vértice del Cortijo
Pavón, o en los Moriscos, junto a la suave pendiente del Salvial, se oye
también la llamada, el día de la fiesta.
La cumbre es símbolo de
pureza. Se siente en ella un más íntimo
contacto con el cielo. Toda vuestra cumbre esta ungida de paz; la cumbre es
fecunda y es brava y en ella la luz brilla con mayor intensidad.
Todos sus escasos habitantes,
el día de la gran fiesta, no faltan a
la cita con su Virgen.
Es gente extremadamente
humilde y ungidos con la misma sencillez
natural que el bellísimo paisaje en medio del cual habitan.
Trabajan con la limpia alegría
de las alturas; rezan, -clavando en
el Cielo la mirada y mueren limpio su corazón de impurezas.
Guía, en lo alto de las cumbres de los municipios vecinos y aprovechando sus barrancos, ha
construido, con su solo esfuerzo, el
más espectacular complejo hidráulico de toda nuestra geografía.
Su Comunidad de Regantes, con
tesón indesmallable y con la aportación económica de sus comuneros y alguna escasísima
ayuda administrativa ha hecho posible, obtener una capacidad de depósitos, superior a los cuatro millones de metros cúbicos.
Los habitantes de Guía han perforado más de veinte kilómetros de pozos; construidos mas de
quinientos kilómetros de tuberías; mas de ochocientos estanques y doscientos
charcos con una capacidad superior al millón y medio de m3 y todo ello para
poder regar unos cuatrocientos hectáreas de plataneras y doscientas hectáreas
de otros cultivos, cuyos caudales son insuficientes a pesar de las aportaciones importantes de Juncalillo de Gáldar y
Fontanales de Moya.
He ahí una muestra importante
del esfuerzo, del trabajo, de la unión
de los hombres que han forjado la historia de este Municipio.
Desde que el Gobernador Don
Martín Fernández Cerón en el año 1.526
dotó al pueblo de Guía con una alcaldía real, como estaba ordenado en el
"Fuero de Privilegios" de la isla y otorgándole además vara de
justicia, hasta el día de hoy, sus hombres han hecho honor a aquella autonomía,
otorgada hace ya más de cuatro siglos.
La Medianía
Los habitantes de Guía tienen
al sereno señorío de la cumbre y
junto a esa cumbre de nubes blancas y pastos ver des, y bajo ese mismo cielo de
nítida belleza, surgen los tesos de la medianía y el singular paisaje del
Barranco del Pinar; Bascamao y Montaña Alta, el Palmital y la sin par Santa
Cristina.
Las zonas de nuestras
medianías ubérrimas y fecundas; fértiles
y sanas; productores de los alimentos que diaria mente, en todo hogar isleño no
deben faltar.
Esa amplia zona de medianía de vuestro término
municipal, es el más hermoso remanso de paz
de todo el municipio. Es el lugar donde por las noches se escucha el
silencio y jamás se oye el ruido insano de la técnica.
La física atmosférica purifica ex ambiente de tal manera que hasta el cantar dulce y armonioso de
los pájaros,
penetra en nuestro espíritu con la pureza de las más bellas melodías.
La medianía es toda ella una zona rústica y como tal debe siempre ser tratada. Debe cuidarse en
extremo su paisaje y mimar con celo y con amor la armonía natural de su
geográfica condición.
Allí también se escucha la
llamada de las campanas de la Plaza
del insigne imaginero.
La zona de la medianía es la
productora de los más ricas y exquisitos extraordinarios productos. Verduras y hortalizas de
todas las clases, con un sabor diferente a aquellos que se puedan producir en la costa.
Frutos de todas las
variedades, con un gasto mínimo de agua, ya que de septiembre e Abril,
normalmente no se riega.
La humedad en esa época está siempre sobre los setenta y la temperatura ni sube de los veinte
grados, ni baja de los siete.
Las técnicas modernas han ido
poco a poco penetrando en la mentalidad rutinaria de nuestros labradores, faltando aun mucho que hacer por parte de los
organismos de la Administración pública, que por Ley viene obligado a ello.
Es asombroso el pensar que en
nuestra Provincia solo el pasado año, se importó fruta fresca por importe superior a los
mil millones de pesetas y cuando la nuestra acude al mercado, este está invadido por
otras de procedencia nacional y extranjera, e incluso para mayor desgracia
nuestra, algunas vienen con subvención de tipo fiscal.
De hortalizas y verduras
congeladas se han importado por valor de
más de trescientos millones de pesetas y de frutos secos y en conservas la
cifra ya es macro-económica.
Bien se yo que el marco de un pregón no es el más adecuado para plantear estos problemas, pero
si quiero, porque he oído la llamada de vuestras campanas, cooperar y ayudar al máximo para la extinción de los males
estructurales de nuestras medianías.
Promesas hay mil; disposiciones legales que la gente
del campo no entiende, hay aun más, pero
Organismo Oficial que se ocupe seriamente del tema, desde luego no -hay
ninguno.
Pero a pesar de todo sigue
incólume la belleza rural de nuestras
medianías, que aunque aun se alumbran en muchos
sectores bajo el pábilo de la vieja palmatoria, sus habitantes disfrutan de la
pureza de la sinceridad; de la honestidad en el trabajo y de la Fe profunda en
-nuestra Virgen de Guía.
Todos ellos van a venir a la
fiesta; vendrán a pagar su promesa, con la misma sencillez que el apacible movimiento de los eucaliptos.
Pero también las campanas se
escuchan en la costa, junto a las brisas saladas de nuestro sonoro Atlántico.
Aquí en el Pueblo, a la sombra
del verde manto de las plataneras,
junto al cultivo de las flores y al lado de las
fresas, todo se convierte ya en Fiesta.
En lo alto de la Montaña, en la
popular barriada humilde de la Atalaya, en la misma orilla del mar, se descubre el
esplendor y la belleza de un Pueblo con autonomía y con vara de
Justicia.
Todos ansían ya la coronación de la Virgen, no
porque a Ella le haga falta esa Corona, que
la tiene desde la misma Eternidad, sino porque el alma del Pueblo
entera, empujada por una fuerza misteriosa
del espíritu, desea ver en esta tierra, coronada a su Señora.
Venid todos, Guía os
está esperando; sus hogares están
abiertos de par en par, por todos sitios abunda la alegría, el entusiasmo y el
amor.
La gente de Guía, es cordial,
abierta, sincera. Tiene autonomía y tiene unión y ellos serán capaces, solos o en forma mancomunada, de construir un Noroeste de
futuro con más sólidos cimientos.
Los cascos de los caballos del
General Morales, volverán a pisar a aquel que se oponga a vuestro progreso.
La espada del Capitán Grimón está alerta y os
ayudará en vuestras justísimas aspiraciones, pero para todo ello hace falta
trabajar todos unidos, pidiendo con insistencia, aquello que por legítimo
derecho os pertenece.
Ayudemos todos a Guía y junto
a ellos disfrutemos de su hospitalidad y de su hidalguía en el día solemne de su gran fiesta.
Los Pueblos se enaltecen con
el amor y sin el amor la vida carece
de sentido. Hay que amar para conocer y no se puede conocer sin antes haber
amado.
Guía "estrella" de todas nuestra Gran
Canaria, Faro vigilante de nuestro
Noroeste, todos vendremos el día de tu fiesta, para purificar nuestros
pensamientos a los pies de la Señora, y gozar de la policromía de
vuestra batalla de flores.
Guía, tierra de hidalgos caballeros que han creado un Pueblo que sabe amar, que trabaja y lucha, con
la elegancia espiritual de un estilo singular, a todos os convoca
nuevamente, que no dejen de venir, si quieren recibir amor.
Canarios todos, con el corazón
abierto y las entretelas del alma
palpitante, vivamos con Guía su misma vida y gocemos a su lado del esplendor,
de la belleza y del amor, de sus solemnes fiestas patronales.
El fatídico accidente de 1898

Por Alejandro C. Moreno y Marrero.
Desde tiempo inmemorial, entre los vecinos de la ciudad de Santa María
de Guía, se ha transmitido de forma oral la noticia de un terrible
suceso que conmovió hacia finales del s.XIX a todo el pueblo guiense.
Por desgracia, hoy, tras un arduo trabajo de investigación, estoy en disposición de afirmar -con total y absoluta seguridad- que mi querida abuela estaba en lo cierto, pues, según he podido averiguar, el Domingo 20 de marzo del año 1898 D. Rufino Bautista Aguiar caía al vacío desde la torre del Templo Parroquial de la ciudad de Guía de Gran Canaria encontrando la muerte en el acto.
Así, el Diario de Las Palmas del lunes 21 marzo de 1898 expresaba:
“En la mañana de ayer ocurrió en la ciudad de Guía una sensible desgracia que hemos sentido vivamente. Después que oyó la misa en la parroquia nuestro infortunado amigo D. Rufino Bautista Aguiar subió a la torre de la iglesia y se asomó a un de las ventanas del segundo cuerpo con objeto de ver una finca que cultivaba, pero habiéndose inclinado más de lo natural, le faltó el apoyo de una de las tablas en la cual se sujetaba con una mano y cayó a la calle desde aquella altura, quedando muerto en el acto. A su angustiada familia en la cual tantas amistades tenemos, y en particular a su hermano político nuestro querido amigo facultativo D. Salvador Monagas, acompañamos en su profundo dolor. D.E.P”.
Ante lo expuesto, poco más habría que añadir. Este fue, sin duda alguna, uno de los sucesos más conmovedores que tuvieron lugar en el municipio de Guía de Gran Canaria. Se dice que “cualquier realidad supera a la mayor de las ficciones” y esta, muy a mi pesar, desafortunadamente se configura como un claro ejemplo de ello.
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BLOG DE ALEJANDRO SOBRE HISTORIA DE GUÍA
Paquito Gordillo
El altruismo en estado puro
Por Antonio Aguiar
Francisco Gordillo Moreno, Paquito Gordillo, nació en San Juan de Guía el 19
de octubre de 1936. En 1952 se inicia en las labores de ayuda al fútbol base en
su barrio natal, donde funda un equipo de fútbol. Recuerda que algunos niños
jugaban al fútbol descalzos, debido a las penurias de la época.
En este sentido, señala que por entonces los niños se incorporaban con 14 años al trabajo, de ahí las dificultades añadidas para motivarles hacia el deporte. Tampoco tenían un campo en condiciones, jugaban en un terreno con dos palos como portería, cerca de la ermita de San Juan. En 1954 funda otro equipo en el Albercón de la Virgen. Por aquellos años, los suyos competían con otros equipos de Guía, como el San Roque, La Plaza, el Terry o el Callejón del Molino. Hace hincapié en los enfrentamientos entre el San Juan y el San Roque, resaltando las buenas maneras futbolísticas de los chiquillos de este último, de quienes dice “jugaban de maravilla”. Confiesa que le impresionaron y que pocos se ocupaban de ellos como merecían.
En agosto de 1966, con la inauguración de los bloques de viviendas sociales de San Roque, en las que resultó adjudicatario, traslada su residencia al casco de Guía, incorporándose inmediatamente al equipo de su barrio. Fundó el Infantil San Roque, que se afilió a la Federación de Fútbol en 1967 y subraya que a instancia de don Juan Santana, profesor de educación física del Instituto de Guía, extendió las actividades de su equipo a los niños del INSTITUTO, el segundo Instituto de Educación Secundaria que se implantó en Gran Canaria, inaugurado en 1951, siendo alcalde Juan García Mateos.
Con el Infantil San Roque ganó la liga del norte y jugó la final contra el Arenales en el estadio López Socas de Las Palmas de Gran Canaria en un partido memorable que este entrevistador presenció. La mala fortuna cara al gol, frente al acierto del rival en las escasas ocasiones de que disfrutó, dio la victoria por 1-0 al Arenales.
En 1968 contribuye a fundar el Juvenil San Roque, que se nutrió de los bravos y “jugones” del Infantil. Con aquel ganó la Copa Luís Molonny, trofeo que don Bruno, el párroco, se ofreció a colocar en el Camarín de la Virgen, donde aun puede verse. Posteriormente funda el equipo alevín, en el que este entrevistador jugó de lateral izquierdo a mediados de los sesenta. Llegó a tener 60 niños en una misma categoría, lo que obligó a repartirlos en varios subequipos: “A”, “B”, etc... En este punto, Paquito me dice que siempre inculcó a los jugadores el afán competitivo y el juego limpio, aspectos que recordaba con ahínco a sus jugadores en los enfrentamientos que se daban entre equipos del mismo club. En 1970 el San Roque se convierte en filial del U.D. GUÍA.
Y todo esto ocurría mientras Paquito Gordillo trabajaba -de sol a sol- para una empresa constructora de Las Palmas de Gran Canaria, lo que nos da la medida de su esfuerzo. Obviamente le quedaba poco tiempo para dedicar al fútbol-base, que se veía limitado a las noches. Recuerda que en el campo no había luz, “entrenábamos a oscuras”, salvo en aquellas ocasiones en que se congregaban varios coches de padres y colaboradores, quienes orientaban los faros de los vehículos al campo de juego.
El primer entrenador con el que colaboró fue Pepe Luís Estévez. De éste guardo recuerdos afectuosos de las innumerables tardes que compartí con él acompañando a los equipos Infantil y Juvenil como fan número 1. Pepe Luís era un auténtico padrazo y mejor técnico. Usando los modelos actuales, podríamos asimilarlo al estilo Irureta frente al de Capello. También tenemos mucho que agradecerle. En cuanto a los jugadores, me acuerdo de Paco Moreno con aquella forma vertiginosa de internarse por la izquierda: peligro seguro; Juan Francisco Castellano, interior derecho, técnica depurada y gran rematador de cabeza; Chanin Aguiar, mi primo, en el medio centro, estilo Darino, jugador técnico con gran visión de juego; KiKo Guerra en el centro de la defensa: o pasa el delantero o pasa la pelota, un seguro atrás. Y, sobre todo, Pepe Luis el de Juan Simon, grandísimo jugador, con regates mágicos y gran disparo a puerta, e Isaac el de Periquillo, centrocampista, organizador al estilo Valerón por el que pasaban trodos los balones.
Paquito también ejerció como asistente de Tomas Ramos, del que dice “le ayudó mucho”. De entre los directivos que conoció hace una especial mención a Juan Castellano (padre de Carlos Castellano, excelente centrocampista), quien fuera presidente durante muchos años y al que dedica los mayores elogios; también a Juan Eugenio del Toro y a Paquito Vega, “Paquito El Canuto”, que ponía su bar de San Roque a disposición del equipo pa´ lo que hiciera falta; a Teodoro Álamo, Teo, y a su hijo Juan Miguel, entre otros, me dice, que otro día nombrará. De "Paquito El Canuto" pueden ver una semblanza en el apartado personajes populares, obra del gran memorialista guiense Juan Dávila.
Todo esto me trae a la memoria imágenes de los domingos por la tarde, cuando la UD LAS PALMAS jugaba en el Estadio Insular. En la Plaza de San Roque se daban cita todos los aficionados del barrio. Los coches particulares de que se disponía -no todo el mundo tenía uno o varios como ahora- iban desfilando y llenándose de pasajeros. Y “pal` furbo”. Paquito el Canuto era el termómetro del sentir amarillo, condición que siempre compartió con René del Pino, “amarillo por dentro” según sus propias palabras. Rememorando estos hechos llego a la conclusión de que mi sentimiento por el quipo amarillo me fue inoculado de forma intravenosa entre Paquito y René. Mi padre, Antoñito El Canuto, se ocupaba del resto. La imagen de mi padre rematando a gol desde la grada la tengo grabada en ... mi tobillo.
Santiago Gil me ha recordado que él también formó parte de esa jauría de chiquillos con camisetas desteñidas, campos de tierra o barro, y mucho romanticismo futbolístico. Recuerda a Paquito improvisando alineaciones y dándonos las camisetas en el portal de su casa antes de salir para La Atalaya. No recuerda si fue de benjamín o de alevín, pero lo "pusieron" de extremo derecho y nadie le había explicado antes lo que era el fuera de juego; el pobre Paquito le hacía señas para que se viniera para atrás y él le decía que estaba de delantero y no miraba más que para la portería contraria.
Paquito Gordillo era y es un hombre sencillo entre los sencillos, querido y dulce en el trato, admirado y respetuoso, altruista y humilde, una especie en extinción. En los inicios del nuevo milenio se jubiló de todas sus ocupaciones, pero sigue escuchando “Carrusel” todos los domingos por la tarde frente a la Tienda de Violeta.
Todos los guienses que tenemos entre 15 y 90 años estamos en deuda con él. El resto también.
De mi conversación con Paquito
el 25
de marzo de 2007
en “Casa Violeta” (San Roque, Guía)
ANTONIO AGUIAR
La calle. Javier Estévez

Por Javier Estévez
Hubo un tiempo en el que la vida campaba en las calles, o mejor, las calles
canalizaban la vida. Hoy, en cambio, la vida se precipita por ellas. Todo se
hacía sobre el adoquín: los juegos, las ventas, las charlas y discusiones, el
amor, la muerte. La calle educaba. Le debemos tanto.
Esta instantánea la tomé el domingo por la tarde en la calle
donde vivo, la calle de Enmedio, hoy en día conocida como Pérez Galdós. A la
altura de la panadería de Antonia, jugaban alegremente a la pelota Ancor y sus
amigos. La calle está cerrada por obras, y evoca pues imágenes hoy en día
díficilmente imaginables. Hay que ver: se prohiben los coches y vuelve la vida a
las calles.
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Estas obras nos permiten redescubrir la verdadera dimensión
de las mismas, porque sólo se pueden medir sin coches. ¡Han visto que anchas
son!.Para mi, los coches son a las calles como la viruela a la
piel.
Pasear por estas calles ahora cerradas al tráfico es un
verdadero juego para nuestros sentidos. El caminar placentero por el centro de
las mismas permite descubrir perspectivas originales de las fachadas; nos deja
oir sonidos actuales contaminados por el volumen alto de la televisión e
imaginar sonidos antiguos, como el andar rítmico y sonoro de las bestias, los
ganados trashumantes balando y discurriendo velozmente por ellas, oler el
sofrito de las comidas mientras suena el tañido de las campanas anunciando el
angelus, husmear y perseguir el rastro del café recién hecho.
esos motores que en nombre del progreso y de la comodidad, han expulsado
nuestros sueños lejos del adoquín.

Javier Estévez
TEXTO PUBLICADO EN EL BLOG DE JAVIER ESTÉVEZ
4 de abril de 2007
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Mi opinión sobre el busto
He seguido con mucho interés este debate
donde los personajes principales son José de Lujan Pérez y Cristóbal Colón sin
olvidarme por supuesto de los autores, los cuales han demostrado una
cualificación encomiable.
No obstante por si pudiera ser valida quiero
manifestar aquí mi opinión al respecto avalada por lo mucho que se dijo y
siempre oí, sin intención de desacreditar cuanto se ha dicho sobre tan
cuestionado busto. Sasito nos comentaba cuando éramos casi unos niños que había
asistido a la instalación de la estatua y que recordaba que debajo de la misma
se habían depositado entre otras cosas, un libro y una pluma, quizás haya gente
todavía en mi pueblo que recuerde aquella fecha del año 1931 cuando se llevo a
cabo la citada instalación.
Estimo hacer hincapié en una cuestión que
considero relevante en este caso, como es la no existencia de documentos
filmados de estos dos personajes citados, cuadros posiblemente si, al menos recuerdo
uno de Lujan que estaba en la sacristía del templo parroquial guíense y que
ahora mismo no puedo determinar donde pueda estar. Si nos guiamos por los
retablos pintados de ambos personajes, es de justicia reconocer que la faz y el
corte de pelo de la escultura de la Plaza
Chica tiene mucho más parecido con Cristóbal Colón que con
Lujan Pérez. Pienso que es muy interesante tener en cuenta la tradición oral.
Desde que tengo uso de razón siempre le oí comentar a una serie de vecinos de
mi pueblo, -culturalmente acreditados-, que el busto de referencia no era de
Lujan y si posiblemente de Colón. Es muy posible que ya hoy no se lleven a
efecto aquellas recordadas tertulias que se celebraban en Guía en diferentes
casas particulares, donde se trataban diferentes materias entre estas, arte,
música, pintura, floricultura, política, deportes, etcétera. Entre estas
tertulias tenían una gran relevancia la que se celebraba en la casa de
Francisco Miranda Santiago, conocido por Pancho Serio, el cual poseía una extraordinaria
biblioteca. A estas reuniones asistían entre otros Fortunato Estévez y su
hermano Prudencio, Nicolás Hernández, Ángel Molina, etcétera. Otras se
celebraban en la Farmacia
de Fernando Guerra Alemán y en el despacho de Miguel García Lorenzo. Cuando se
hablaba de la estatua de la Plaza Chica,
la opinión era unánime, -no es de Lujan Pérez- y si de Cristóbal Colón.
Tal vez sea algo clarificador en el tema
que nos ocupa, observar con detenimiento la estatua del descubridor de América
ubicada en la plaza de su mismo nombre en Las Palmas, la cual detenta en todo
su contenido una imagen idéntica a la existente en la Plaza Chica de Guía. Quizás en
el taller del escultor Eduardo Gregorio, existiesen dos tallas correspondientes
a ambos personajes, -muy semejantes-, y al hacer el transporte hasta nuestro
pueblo se equivocasen tomando la de Colón en vez de la de Lujan. Soy muy
respetuoso con el contenido de las actas suscritas en esa fecha donde se
argumenta que el citado monumento es de Lujan y no de Colón, pero la
posibilidad de un error cabe y por consiguiente y ateniéndome a los que siempre
oí decir creo que se trate de la estatua de Colón y no la de Lujan. Rectificar
es de sabios y creo que no cueste mucho hacer un nuevo busto en este caso con
la suficiente certeza que el mismo sea de Lujan Pérez y ponerlo en el sitio que
le corresponde, de esta forma quedaría zanjada para siempre la posible
dubitabilidad de la obra acabándose así la incertidumbre que existe hoy en mi
pueblo.
Juan Dávila-García4 de abril de 2007.
Luján y el debate
Sin
quitar meritos y los conocimientos que cada uno de los intervinientes
en este debate puedan tener sobre sobré nuestro paisano más universal
–Luján Pérez-, es mi humilde opinión y la de muchos guíenses desde
tiempos inmemoriables, que el busto de la plaza chica tiene más
semejanza con Cristóbal Colón que con Luján Pérez.
El cronista oficial de Guía por boca de Antonio Aguiar, asegura con rotundidad que el busto en cuestión es de Luján, -tiene las pruebas irrefutables que así lo acrediten-, creo que no, el primer cuadro que se pinto del imaginero en 1850, cuyo autor es Manuel de León, esta basado en la imagen de su hija Francisca que dicen se parecía mucho al artista, ¿se puede tomar como referencia la exactitud de la obra escultórica que sobre Luján hizo Gregorio por el parecido con su hija?, estimo que no, también dice que Eduardo Gregorio jamás esculpió obra alguna relacionada con Colón, en que se basa Pedro González Sosa para hacer esta afirmación que estimo totalmente gratuita y fuera de contexto, este extraordinario escultor en su taller podía hacer y tener obras de diferentes personajes entre ellas alguna de Cristóbal Colón, no olvidemos que el descubridor gozaba de los favores de los habitantes de Las Palmas donde hasta oro antes de cruzar el Atlántico, no es posible, -y puede parecer hasta normal-, que las autoridades de la capital le encargaran a –Gregorio-, una estatua o busto del almirante de la mar oceana para instalarla en algún lugar de la ciudad. Cuanto se trata de aclarar al respecto es bastante enjundioso y buscar la más exacta realidad se hace harta y difícil. No obstante ante tanta inseguridad, -las actas de la época no pueden determinar si es o no Luján solo certifican de la instalación de una estatua en honor al imaginero-, sería interesante como dice Alejandro Moreno Marrero consultar al Sr. Alzola y la Sra. Calero biógrafos de nuestro estimado y admirado paisano, para que se pronuncien al respecto, aunque creo que en esto del busto no tengan mucho que decir. Soy de los que sigo pensando que la estatua de la plaza chica es de Colón. Sin lugar a dudas la tradición oral es la que debía de primar en todo es affaire, ya que pudo existir la probabilidad de un error humano al tomar la obra para ser trasladada a Guía. Este rumor ha existido siempre en Guía, yo los recuerdo desde los años 40, y no de los 60-70 cuando nuestro cronista lanzo, dice un “bulo” en el Eco de Canarias al respecto. Lo gratificante de todo esto es que mañana día 18 será posiblemente enmendado un error que quizás se cometió hace más de 70 años, motivado posiblemente por el desconocimiento de unas personas que no tenían ninguna intención de hacer daño. Hoy somos muchos los estudiosos de la Historia de Guía, de la cual hemos sacado muchas conclusiones entre ellas esta que nos ocupa.
Juan Dávila-García
17 de abril de 2007.
Serenemos el debate sobre Luján. Antonio Aguiar
Antonio Aguiar
Estos días estamos asistiendo a un debate acerca del busto de Luján que apuntaba buenas maneras. Se trataba de desentrañar entre todos, sin afán de notoriedad ni ánimo competitivo, esa leyenda según la cual el busto ubicado en la Plaza Chica, concebido como de Luján, por un supuesto error en el transporte cuando se inauguró, allá por los años treinta, podía corresponder en realidad a Cristobal Colón.
Ciertamente, la tradición oral así lo indicaba y de ello se hizo eco Alejandro Moreno en esta misma web. Por su parte, Sergio Aguiar, Especialista Universitario en Archivística y Archivero Municipal, perfecto conocedor de nuestra historia local, con la mejor de las intenciones publicó unas "notas" sobre este tema, señalando que según la documentación a la que ha tenido acceso no existe ningún aporte escrito que avale el supuesto error en el busto, sin poner en cuestión el dictado de la tradición oral.
Como director de esta publicación digital, me gustaría que éste y los futuros debates que se susciten se conduzcan desde la buena fé y el deseo de aportar luz, sin otras pretensiones ni personalismos.
Los dos Lujanes. Alejandro C. Moreno
Comparación entre los dos Lujanes
Alejandro C. Moreno y Marero
Tras haberles aburrido con la
problemática histórica más de lo que, seguramente, hubiese deseado, regreso de
forma gráfica a mi argumento inicial, es decir, a aquel argumento en el que
apuntaba que el busto de la Plaza Chica -obviamente, a mi juicio- nada tiene que
ver con el Luján que conocemos por los libros.
Todos los datos de que se
dispone hasta este momento han sido expuestos en diferentes artículos días
atrás. Ahora les toca a ustedes sacar sus propias conclusiones y -si se me
permite la expresión- “dictar una sentencia final”. ¿Encuentran algún
parecido entre el Luján que aparece a la izquierda y el de la fotografía de la
derecha?
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Sea como fuere, salvo
circunstancias excepcionales que requieran nuevamente de mi presencia, cierro
aquí de forma definitiva el debate por mi parte.
Por Alejandro C. Moreno y Marrero
3 de abril de 2007.
alejandromorenomarrero@yahoo.es
Persisten las dudas. Alejandro C. Moreno
"Los nuevos datos sobre el busto no aclaran nada"
Alejandro C. Moreno y Marero
Hoy he leído un texto acerca de la problemática histórica que ha existido entorno a la identidad del busto de Luján que realizó Eduardo Gregorio hacia el año 1930 en el que, como conclusión final, su autor expresa de forma literal que “esa “leyenda” o bulo, por denominarlo de alguna manera, que dice que el busto era de Cristóbal Colón, aparentemente no se sostiene; quizás haya datos que digan lo contrario, pero hasta el momento nadie los ha puesto encima de la mesa”.
Así las cosas, simplemente quisiera añadir que los datos que se aportan en dicho texto, en efecto, son ciertos; pero, bajo mi punto de vista, no aclaran nada. Como habrán podido leer en mis artículos sobre este asunto, yo simplemente manifesté que hubo un error a la hora de traer el busto desde el taller de Eduardo Gregorio hasta Guía de Gran Canaria. No se me negará que el busto existente actualmente en la “Plaza Chica” tiene un inmenso parecido con el Cristóbal Colón que todos conocemos. Un parecido ciertamente sospechoso. Y es que, según cuenta la tradición, el busto de Luján que en su momento le encargó el Ayto. de Guía a Eduardo Gregorio, hoy día está en otro lugar, en el mismo lugar donde debiera estar colocado el de Cristóbal Colón, pues, por las mismas fechas, se le encargaron a Eduardo Gregorio dos bustos diferentes: el de Luján y el de Cristóbal Colón.
Por Alejandro C. Moreno y Marrero
29 de marzo de 2007.
alejandromorenomarrero@yahoo.es








