La Unión Europea reconoce la denominación de los quesos de Guía
La Comisión Europea añadió este viernes (03.09.10) a su lista de productos con denominación de origen protegida a las tres variedades de queso que se elaboran en la comarca del noroeste de Gran Canaria: Queso de Flor, Queso de Media Flor y Queso de Guía. La Unión Europea dispone de varias etiquetas para promover y proteger las denominaciones de alimentos de calidad. Este sistema favorece la diversificación y la producción agrícola, protege las denominaciones de los productos contra las usurpaciones e imitaciones e informa a los consumidores de sus características específicas.
Así, a los quesos de Guía, con la denominación de origen protegida se les reconoce que su producción, transformación y elaboración tienen lugar en un área geográfica determinada, con un saber hacer probado.
Además de en Santa María de Guía, este producto se elabora en los municipios vecinos de Gáldar y Moya. Se trata de quesos grasos y semigrasos realizados con leche de oveja canaria al menos en un 60 por ciento y vaca canaria y a veces también pueden contener leche de cabra. Sus tres variedades se diferencian según el cuajo empleado en cada caso.
El Queso de Flor se caracteriza porque para su fabricación se utiliza cuajo vegetal (los capullos de la flor del cardo) como único coagulante de la leche, mientras que para el Queso de Guía se usa cuajo de origen animal (el estómago del baifo desecado y triturado) en su totalidad o en una proporción mayor al 50 por ciento. El Queso de Media Flor se produce mezclando los dos cuajos, el vegetal y el animal, sin que la cantidad vegetal sea menor.
FUENTE: LA PROVINCIA
BRAULIO - En la cárcel de tu piel
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LA PRESENCIA DE LOS CUERNOS DE CAZA EN LA FIESTA DE LAS MARÍAS. Por ALEJANDRO C. MORENO MARRERO
Por ALEJANDRO C. MORENO Y MARRERO
De sobra conocida es la presencia de bucios o caracolas, cajas de guerra y demás instrumentos de similares características en la Fiesta de Las Marías de Guía, sin embargo, por el contrario, digamos que la inexorable oscuridad de los tiempos ha llevado al más profundo olvido a otro de los elementos de capital importancia antaño en la celebración de dicha festividad, nos referimos a los denominados “cuernos de caza”. Por este motivo, dado que además se trata de algo escasamente estudiado y acerca de lo que casi nada se sabía hasta ahora, hemos estimado interesante acercarnos al tema.
Entre la documentación que hemos hallado sobre ello, nos parece destacable, especialmente, las referencias etnohistóricas que deja escritas el cronista Néstor Álamo en un artículo dedicado a La Fiesta de Las Marías de Guía, publicado en el “Diario de Las Palmas” en su edición del viernes 20 de septiembre del año 1929, donde expresaba textualmente lo siguiente: “(…) Año tras año, la fe encendida ha venido celebrando la fiesta ofrecida hace casi un siglo. En los recuerdos de mi niñez ocupa lugar preferente la visión de esta guiense fiesta de "Las Marías". La víspera, a eso de las ocho de la mañana, las campanas y los voladores -a millares- anunciaban a la ciudad que la gente de los campos llevando la ofrenda anual de "la rama" había apuntado por la cuesta de Caraballo. La Señora, ataviada con sus galas mejores, acudía con toda solemnidad a esperar a sus hijos a la plazoleta de San Roque. Y era de ver el desbordamiento del cariño -cariño fervoroso, inalterable-, los vivas, los silbos, los gritos de emoción mal contenida que se escapaban de todos los pechos. Hombres y mujeres, portadores del ramaje de montes y laderas, agitaban en alto la ofrenda, al son de las cajas de guerra, de los caracoles, de los cuernos de caza. Aún se venía todos los años un viejo pastor octogenario, de capote y "nagüetas" cuyo "huijili" de despedida a la Virgen, ponía una emoción cierta en nuestras gargantas (…)”.
Los cuernos de caza, al igual que los bucios o caracolas, pertenecen a los llamados instrumentos aerófonos y su proceso de elaboración es bastante sencillo, ya que sólo es cuestión de adquirir un cuerno (bien sea de vaca, cabra, etc), vaciarlo, limpiarlo, hacerle un corte en el extremo a modo de embocadura, abrirle un agujero para introducir un hilo que permita colgárnoslo y ya está listo para ser sonado. En fin, tal y como se ha indicado a lo largo de este artículo, no cabe duda de que nuestros antepasados, además de los ya conocidos instrumentos sonoros, también emplearon los típicos y tradicionales cuernos de caza para ahuyentar a aquella horrible plaga de cigarras que asoló los campos grancanarios en el año 1811, de modo que particularmente, si se nos permite la opinión, abogamos por la idea de rescatar este peculiar elemento etnomusical de cara a próximas ediciones de la fiesta, puesto que todo lo que desde el rigor histórico vaya en beneficio de la Fiesta de Las Marías de Guía, por supuesto, bienvenido sea.
Septiembre de 2010.

