Primer aniversario del Edificio Hermes de Negocios

016 por ARMAS & ASOCIADOS


El pasado viernes 27 de noviembre se celebró el primer aniversario del Edificio Hermes de Negocios, situado en Guía.


Personajes populares de Guía (15)

PERSONAJES POPULARES DE GUÍA (15)


Lolita Jiménez

Por Juan Dávila-García

Desde que yo tenía 7 u 8 años, en la década de los cuarenta, recuerdo a
Lolita Jiménez coma la única promotora de las fiestas de San Sebastián. Ya
por aquel entonces era una señora mayor pero como tal mayordoma aguanto
hasta por lo menos bien entrada la segunda década de los 50. Recordar que
para llevar adelante la citada festividad, solía pedir casa por casa,
-personalmente- dinero a los vecinos de Guía y con una rifa, para lo cual
vendía gran cantidad de números, -que según la gente del pueblo lo hacía
en exceso-, ya que siempre el dinero reunido por tal concepto se excedía
del valor de los objetos rifados. Este comentario que hago solicito no sea
tomado como algo mío, pues no deseo se me achaque la titularidad del
mismo, ya que era el comentario que circulaba en todos los círculos
sociales de Guía, ante tan irreverente comportamiento. Algo debía de haber
de verdad con respecto a los mismos pues como ya digo siempre que acercaba
tal festividad la comidilla empezaba a ser el pan de cada día. Estimo
dejar constancia que esto que digo no constituya una ofensa para tan
delicada señora.

Vivía en el callejón de León y le conocí tres hijos, Pedro, Martín y
Chan Chan, la denominación de este último debía ser un pseudónimo ya que
su verdadero nombre era Chano o Sebastián. Eran conocidos por los
"caganidos". Martín que siempre fue conductor de las guaguas de Las
Palmas, haciendo el recorrido desde el puerto hasta el teatro Pérez Galdos
o hasta Vegueta, al pasar por delante del Bar Domínguez, donde siempre
había gente de Guía, le gritaban, "Martín caganido, y el muy ufano y sin
ofenderse remataba la frase, diciendo Chipirin culido", era un hombre muy
simpático y extrovertido.

Volviendo a Lolita Jiménez, las fiestas que llevaba cabo en honor de
San Sebastián solían tener un contenido de gran relevancia, en las mismas
se podían contemplar exuberantes exhibiciones de fuegos artificiales,
conciertos, función religiosa, procesión de ida y vuelta, -ya que muy
temprano traían el santo a la iglesia matriz y sobre el mediodía lo
devolvían a su ermita acompañado por las autoridades y la banda municipal
de música-.

La señora Jiménez, tenía por sistema llevar a los colegios la mayor
parte de los talonarios de la rifa, y así éramos los estudiantes, los que
vendíamos los boletos, haciéndole muy fácil su trabajo recaudatorio. Al
parecer tenía un acuerdo especialmente con el colegio Santa María y dentro
del mismo con la profesora Pilar Corti, la cual de manera coercitiva nos
obligaba a vender los talonarios que Lolita Jiménez les llevaba. Recordar
que me entrego unos tres o cuatro para su venta, pero cuando llegue a mi
casa mi padre me indico, -que se los devolviera, y que por orden suya me
negara a llevar adelante venta alguna-, y así lo hice, la señora Corti
ante tal contingencia monto en cólera y arremetió contra todos los que nos
habíamos negado, -por orden imperativa de nuestros padres-, hacer
semejante cosa.

Lolita Jiménez fue una distinguida señora, muy religiosa y como se
podrá comprobar muy devota de tal santo milagroso, pero la perdía su afán
desmesurado por el dinero. Se decía que la celebración de las fiestas de
San Sebastián le dejaba pingües beneficios económicos y posiblemente así
fuera. Los eventos lúdicos más importantes relacionados con tal
festividad, como eran los conciertos y los festivales folclóricos se
celebraban delante del almacén del Sindicato del Norte, allí se instalaba
un escenario y en el mismo tenían lugar tales actos. La rifa cuyos objetos
a se iban a otorgar se exhibían en el frontis de la ermita. Ni que decir
tiene que la misma lucía esplendorosamente todos los años para la
celebración de la efeméride citada que tenía lugar el 20 de enero. Ese
mismo día por la tarde después de sorteada la rifa se iniciaba un
novenario en honor del santo, que durante los días que se llevaban a cabo
recibía una gran afluencia de devotos y peregrinos.

Lolita Jiménez con sus defectos y virtudes, llevo siempre adelante con
buen tino la celebración festera de San Sebastián. En los alrededores de
la ermita se instalaban casetas, chiringuitos, -como se les llaman hoy-,
puestos ambulantes de ventas de turrones y otros signos, que determinaban
la simbología de tan celebrado día. Han pasado muchos años desde aquellos
tiempos y desconozco si en la actualidad se sigue celebrando con aquel
rigor y sana alegría el tan emblemático acto festero en honor a tan
estimado santos. Nosotros que éramos unos niños tomábamos la pequeña plaza
que circunda a la ermita para llevar adelante nuestros juegos y perrerías.

Lolita Jiménez fue un personaje singular como otros muchos que
habitaron la noble tierra guíense. Tuvo sus detractores, pero sin embargo
hay que reconocerle el merito, -sin entrar en detalles-, de que anualmente
nos brindara con unas fiestas, que tuvieron gran arraigo en Guía.

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Juan Dávila-García

jocdavila@yahoo.es

Julio 2006.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 13/12/2009.


Néstor Álamo y Guía

NÉSTOR ÁLAMO Y GUÍA

Por Juan Dávila-García

Ya es hora y tiempo de que los guienses, empezando por sus autoridades,
olvidemos el encono inusual al que hemos tenido sometido a nuestro
elocuente paisano Néstor Álamo Hernández por su comportamiento, de obviar
sistemáticamente la existencia del pueblo que le vio nacer, si alguna vez
lo hubo. Es el momento de pasar página. Ahora que con toda justicia se van
a rotular algunas calles de mi pueblo con los nombres del cronista oficial
de la ciudad Pedro González-Sosa y Santiago Betancor Brito, estimo que es
hora de que nos acordemos del autor por antonomasia de las hermosas y más
emblemáticas canciones -jamás igualadas- compuestas por este insigne
paisano, que han dado la vuelta al mundo gracias a las preclaras voces de
Antonio Machín, Mari Sánchez, María Mérida, Alfredo Kraus, Olga Cerpa y
por grandes conjuntos musicales, como Sabandeños, Gofiones, Mestisay y
otros de elocuentes connotaciones.

Néstor Álamo, autor de infinidad de obras de gran simbología ancestral,
ostenta un record dentro de la geografía canaria en esta materia y, por
consiguiente, el pueblo de Guía debe dedicarle el nombre de una calle, una
plaza o de algo que denote la gratitud, relativa al menos si se quiere, de
un preclaro hijo guiense que demostró toda su vida una sapiencia e
inteligencia fuera de lo común, no solo como compositor, sino también como
funcionario del Cabildo, archivero y bibliotecario -estas dos ultimas
facetas las acreditó en el Museo Canario, si no con tal denominación si al
menos como "ordenador y recopilador" de la ingente documentación existente
en la citada Institución, que no estaban debidamente ordenadas y
clasificadas y él consiguió hacerlo. Insignes intelectuales, escritores y
periodistas de la época, tales como Luís Doreste Silva, Eduardo Benítez
Inglot, Pedro Perdomo Acedo y otros celebraron siempre las grandes
actuaciones nestorianas en todas sus actividades.

Néstor Álamo fue para Gran Canaria, para Guía sin dudarlo, lo que
Miguel de Cervantes para la Mancha, salvando las distancias. Sin embargo
el pueblo guiense sigue con ese empecinamiento de no otorgarle lo que
estimo -al menos desde mi punto de vista se merece- el homenaje y el
reconocimiento a una dilatada vida dedicada a proclamar y alabar la
hermosura y las bellezas de Gran Canaria, en forma de melodiosa música
revestida de elocuentes cantos y bellos poemas. Es cierto que Néstor se
olvido de cantarle a Guía y a la Santísima Virgen, pero el rencor tiene un
limite y pienso que después de tantos años transcurridos desde su
nacimiento -este año toca celebrar su centenario-, debíamos condonarle ese
comportamiento que posiblemente tenga su justificación, la desconozco,
pero es posible que exista.

Por los comentarios que algunas veces oí en mi casa, especialmente a
mis tías más mayores, en especial a mi tía Dolores -quien le hizo a Néstor
en más de una ocasión corbatas de pajarita, dada la amistad existente
entre ellos-, que nuestro personaje siendo joven había sido muy criticado
en Guía. Quizá pudiera ser este el motivo que le indujera a olvidarse de
su pueblo, al menos en lo relacionado con sus canciones. Néstor visitaba
su pueblo natal con bastante frecuencia, recuerdo verlo hablando con mi
padre y sentado en la plaza, y especialmente visitando a sus padres y más
tarde, al fallecer Salustiano Álamo, a su madre. Recuerdo verlo también en
el camerino de la Virgen, cuando Juan Serrano y Juana López trabajaban en
el mismo, tallando el primero y pintando con la gran maestría que poseía
la segunda.

Estimo oportuno decirle a mis paisanos que perdonemos a Néstor su forma
de proceder al respecto y que todos unidos le exijamos a las autoridades
le concedan el beneficio de que una de sus calles lleve inscrito su
nombre. Se han hecho muchas cosas cuyo protagonismo a recaído en su
persona. Recordar el magnífico trabajo llevado a cabo por Mestisay, con
Manolo González y Olga Cerpa al frente, cuya configuración, a modo de
opereta, relató paso a paso la vida de este insigne guíense bajo la
denominación "Querido Néstor", que tanto éxito tuvo y esta teniendo y que
según me comenta alguien muy cercano a este grupo le está dejando pingües
beneficios; hasta la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria desarrolla en
sus conciertos tan significada composición, basada en ligar musicalmente
sus obras más importantes desde el punto de vista melódico a modo y manera
de unos cantos canarios cosa que ha sabido hacer con gran acierto el
citado Manolo González.

Si los guienses queremos que nuestro pueblo vuelva a reverdecer en sus
laureles empecemos por reconocer los meritos de sus hijos, y sería muy
acertado darle a Néstor Álamo el valor que se merece por su
inconmensurable obra, quizás la más importante y prolifera de cuantos
compositores canarios han escrito a lo largo de su vida sobre la
denominada Canción Canaria. Néstor se merece con todos los honores que su
nombre figure en Guía -en una calle, plaza o parque-, aunque nos quede ese
desabrido resquemor de que no fue todo lo patriota que debió ser. Estimo
que el rencor que Guía siente hacia su persona debe ser olvidado para
siempre, y reconocerle el indudable valor que de alguna manera ostento en
su dilatada vida.

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Juan Dávila-García

jocdavila@yahoo.es

Agosto de 2006.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 13/12/2009.


VARIANTE: Juan J. Jimenez y Antonio Hernandez



La maldición del Norte



 



Juan
José Jiménez





 



A principios de los 90 se produjo la fusión de
municipios que dio origen a la mancomunidad del
Norte de la isla. Fue un tiempo de lo más divertido.
Hacer información de la comarca era una sorpresa
detrás de otra. Un día me pusieron en el despacho de
un alcalde el proyecto para un parque temático
universal. Iban a estar representados todos los
continentes e incluso se pretendía levantar una
pagoda china al lado de unos  nidos de pardela
cenicienta…


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EL IMPULSOR DE LOS
RECURSOS CONTRA LA VARIANTE


ANTONIO HERNÁNDEZ GUERRA:

´Lo que
frena al Norte no es la carretera, sino la incapacidad de sus
alcaldes´


 





Antonio
Hernández Guerra ha estado once años presentando recursos
para defender sus fincas del trazado de la Variante de
Bañaderos. Deja claro que la citada vía justificaba una
especulación urbanística pues la Variante costaba 7.500
millones de pesetas, casi el doble que duplicar la carretera
actual. El dueño del grupo HZ denuncia que la justicia es un
lujo para ricos.

Personajes populares de Guía (11)

PERSONAJES POPULARES DE GUÍA (11)


Manuel González, Lito, "el Guajiro"

Por Juan Dávila-García


Hoy voy a variar ostensiblemente el formato de mis argumentos sobre
los personajes populares de Guía, como diría el sabio, -entre col y
col lechuga-. La persona que voy a sacar a la palestra ahora en este
tratado, que alguien pudiera tachar de simplista, pero es para mi un
extraordinario honor y me produce gran satisfacción extraer de mi
mente recuerdos tan afectivos de muchas personas que conformaron desde
diferentes prismas la elocuente grandiosidad de mi amado pueblo y que
hicieron que brillara con renombre y gran categoría en todo el
archipiélago,  me refiero a Manuel
González, Lito, más conocido por "el Guajiro",

extraordinario estilista de la lucha canaria, -quizás y desde mi punto
de vista de los más finos y lucidos de todos los tiempos-

Cuanto voy a contar aquí ahora puede que ocurriera entre los años
cuarenta y cincuenta y tres del siglo XX. De mucha gente de Guía es
conocido que la saga de los González como insignes luchadores se remontan
a los tiempos de, Mayoyo, -su padre-, sus tíos Severo y Siso, que falleció
relativamente joven, y que juntamente con Manuel Vitorino, Juan Pina,
Antoñito Reina, Basilio y Bernardo Ramírez, formaron uno de los equipos
más potentes en esta especialidad que haya tenido Guía, en los tiempos del
gran Mandarrias, sobre el principio del siglo XX y posiblemente hasta el
1910/15.

Lito el guajiro, como siempre se le conoció, fue un deportista de
extraordinarias y conceptuadas características, algo descuidado en lo
referido a su preparación física, pero esto nunca fue óbice para que
luciera como el gran bregador que siempre fue. Junto con Víctor Almeida,
conocido por el Artillero, Salvador Díaz, Pollo de Anzo, Valentín Cruz,
los hermanos Tacoronte de Gáldar, Juan Cruz, José Álamo, Seito, los
Cubanitos I y II, Bartolo Oliva y otros, conformaron el mítico equipo de
luchas llamado Ajodar, que entre los años cuarenta y algo y hasta casi los
sesenta, pasearon el nombre de Guía por todo el archipiélago en honor de
multitudes. Se enfrentaron a los equipos más poderosos de la provincia de
Las Palmas y del resto de las islas, entre ellos el Adargoma, Tumbador, el
insigne Real Hespérides de Tenerife y otros de elocuente potencialidad, a
los cuales derrotaron siempre en buena lid. En estos éxitos y sonados
triunfos la extraordinaria labor de Lito el guajiro, fue decisiva.
Recordar con verdadero sentimiento de afecto hacía el, una luchada que se
celebro en el campo de fútbol de la Atalaya, un día de las Marías del año
1945, -tenia yo 8 años recién cumplidos-, que enfrentándose el equipo de
Guía, reforzado por Domingo Mederos, Pollo de Gáldar, con el Adargoma de
Las Palmas, que traía como refuerzo al mítico Pancho Camurria, natural de
un barrio de la Villa de Arico en Tenerife llamado La Cisnera, que
ostentaba por aquella época el fajín de campeón de Canarias, y que con la
ausencia del Guajiro, que al parecer había estado toda la noche de juerga,
comenzó pintando mal para los de Guía, ya que fueron cayendo todos los
miembros de la cola y algunos puntales, entre ellos el citado Domingo
Mederos, y por consiguiente la derrota estaba cantada, -lo que voy a
relatar a continuación ajustado a la más estricta realidad, merece ser
resaltado en negritas y así lo voy hacer-.

"Vicente Román el mandador del equipo guíense, ya daba la contienda
por perdida al igual que todos los espectadores que nos encontrábamos en
el recinto, cuando apareció Lito, con una trompa de no te menees, por la
puerta principal del citado campo dando bandazos, y enterándose de lo mal
que pintaba la contienda para los guíenses, le suplico al mandador que lo
dejara participar, el cual le dijo que no, pero tanto insistió Lito, que a
Vicente Román, no le quedo más remedio que indicarle que se equipara, y
así lo hizo nuestro personaje y saltando al terrero, empezó a eliminar a
todos los luchadores del Adargoma, entre ellos atletas de gran peso y
fortaleza, como por ejemplo a Hermenegildo Ramírez, conocido por Brazo de
Hierro, -levantador del arado al igual que José Rodríguez Franco, Faro de
Maspalomas-, Maron, al Panadero, etc., empatando la luchada 11 a 11,
quedando en pie solamente Camurria por el bando visitante y el Guajiro por
los de Guía. El enfrentamiento fue épico, Lito le dio las dos seguidas
cayendo desplomado al termino de la agarrada, el esfuerzo había sido
sublime, el clamor del publico fue incontenible. Horas más tarde delante
de la Fonda de Forteza, donde Pancho Camurria se iba a retirar a dormir,
este le dijo a Don Francisco León Padrón, presidente del Ajodar de Guía y
a mi padre en mi presencia, con lagrimas en los ojos, la rabia y la
impotencia que sentía él haber sido derribado por Lito en la situación en
que este se encontraba, dijo textualmente, -si con soplarlo solamente se
caía-, pero no fue así, el Guajiro le había dado al Ajodar y a Guía una
lección de pundonor y de buen luchar".

Lito el Guajiro, no era el típico luchador de estimada corpulencia
y peso, podía estar en los 1,75 metros de estatura y entre los 85 y 90
kilos, se preguntaran ¿Dónde estribaba entonces esa gran potencia para
derribar a competidores muy superiores en estatura y peso?, decirles al
respecto que tenia un gran poder en los brazos y piernas y una técnica muy
depurada en su forma de aplicar las diferentes mañas luchisticas que
utilizaba. Sus enfrentamientos con los tinerfeños Ramallo y Capitanito
solían tener unas connotaciones en lo referido a la competitividad, de
enorme transcendencia, que identificaban sus notorios enfrentamientos
llenos de arte y belleza, eran unos estilistas de una calidad insuperable,
y los resultados de sus agarradas tenían unas previsiones muy diversas en
cuanto al resultado de la competición, dada la gran calidad que
atesoraban.

Lito, marco un hito en la historia de la lucha canaria, donde
desarrollo una loable labor, que acredito la gran categoría que Guía tuvo
en aquella época en tan ancestral deporte mezcla de fuerza y arte. Lito el
Guajiro fue una figura relevante entre los gladiadores que competían por
la supremacía de la lucha canaria en el entorno del archipiélago canario.
El campo de España en Las Palmas, la plaza de Toros de Santa Cruz Tenerife
y otros emblemáticos terreros fueron fieles testigos de tan significado
atleta, que en su peso y calidad jamás ha sido igualado.


El Guajiro, en su época de "mandador"

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Juan Dávila-García

jocdavila@yahoo.es

Julio 2006.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 11/12/2009.


Personajes populares de Guía (34)

 

PERSONAJES POPULARES DE GUÍA (34)


Francisco Vega, conocido por "Paquito el Canuto"

Por Juan Dávila-García


Por su elocuente forma de ser y comportamiento hacía Guía,
especialmente en temas deportivos, empresario del comercio, y sobre todo
por la gran afición que sentía por el fútbol, su pasión más exacerbada,
estimo interesante citar hoy a Francisco Vega, conocido por "Paquito el
Canuto", al cual le revistieron otras virtudes que merecen ser citadas
entre estas la de haber sido un comerciante importante en el área de San
Roque, ya que tuvo durante muchos años un establecimiento dedicado a la
venta de productos alimenticios en la calle Poeta Bento, donde además se
servían copas.

Paco Vega inició su singladura en pos del comercio en los muelles de
Las Palmas, y formaba parte de aquellos personajes tan singulares
conocidos por los "cambulloneros" a los que Néstor cito en muchas de sus
obras, muchos de los cuales se enriquecieron ostensiblemente amasando
fortunas incalculables. Su madre Merceditas, era la que yendo casa por
casa expendía y vendía todos los productos que Paco sacaba del puerto,
-café, azúcar, arroz, garbanzos, judías, galletas y otras muchas
mercancías, que le dejaban unos buenos beneficios. Mas tarde las ventas
las hacían desde su casa ubicada en la de Manuel Alemán Álamo, en la calle
Pérez Galdós. Con el paso del tiempo y disponiendo ya de un buen
capitalito, compro y construyo la casa de la citada calle Poeta Bento, e
instalo allí un buen comercio el cual regentaba personalmente.

Paco Vega, tenia en su negocio dos importantes facetas fundamentales,
la venta generalizada de productos alimenticios con un gran éxito y la
dispensación de copas que solía hacer en una parte limitada de la tienda
que tenia una gran profusión debido especialmente a las buenas tapas que
el mismo hacía a la vista de todo, buenas vueltas y viras de carne, tacos
de pescado frito, papas fritas, etc. Tenía una gran clientela que se daba
cita sobre todo al mediodía y por las tardes noches en su bien instalado y
amplio local preferentemente a tomar copas, recuerdo muchas caras
conocidas de gente de mi pueblo que compartíamos los piscos con
interesantes charlas.

Por dentro del mostrador tenia una pequeña cocina donde hacía del arte
culinario una extraordinaria faceta más de su vida, en la misma preparaba
las más exquisitas tapas, cuyos olores invadían toda la zona llegando
incluso a la plaza de San Roque. Era el reclamo a modo de toque de fajina
para los que por los alrededores nos encontrábamos que rápidamente nos
dirigíamos a tan emblemático establecimiento a pasar un rato agradable y
degustar las exquisiteces preparadas por Paco Vega.

A nadie en Guía se le escondía la gran afición que Paquito el canuto,
tenía por el futbol, su gran pasión era la de ir a ver a la U.D. Las
Palmas, como socio de la entidad amarilla, cada vez que el club jugaba en
el Estadio Insular, era de los primeros en arribar al estadio, tenía su
asiento reservado y desde allí se desgañitaba cuando los árbitros le
hacían al equipo de sus amores alguna barrabasada. Estimo elocuente
manifestar el gran cariño que sentía por los equipos de Guía, en su
momento, por el mítico Tirma y más tarde por el U.D. Guía. Era el típico
aficionado que rompiendo todos los esquemas sociales se transfiguraba en
los campos de futbol y hasta cierto punto en algunos casos hasta perdía la
compostura, gritándole a los árbitros, jueces de líneas y a los mismísimos
jugadores.

En fin que Paco Vega, conocido por Paquito el Canuto, tuvo durante su
vida más virtudes que defectos, estimado por cuanto les conocíamos, por su
forma de ser, era un elemento que se dejaba querer por su forma tan
desinteresada de ver la vida. En su negocio era respetuoso y refinado con
la clientela, siempre supo estar a la altura de las circunstancias y eso
en Guía es bastante.

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Juan Dávila-García

jocdavila@yahoo.es

Agosto 2006.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 10/12/2009.


Los Repartidores de Agua



LOS REPARTIDORES DE AGUA

Por Juan Dávila-García




En aquellos años de bonanza donde la existencia de agua
era muy abundante, los aguatenientes tenían que delegar en una serie de
personas para que las representasen y en algunos casos eran ellos mismos
los que asistían a las juntas o asambleas donde se hablaba y se trataban
todos los entresijos derivados del este rico elemento de vital necesidad.
La pujanza de la agricultura era tan notoria que cualquier persona que
estuviese en posesión de una fanegada de plataneras (1 fanegada 5.475
metros y 1000 matas plantadas) era considerado un hombre rico. Toda esta
parafernalia tenía como fundamento primordial la riqueza hídrica de la
zona donde destacaban las galerías y los pozos artesanos diseminados por
toda la geografía guíense y lugares limítrofes, recordar entre estas/os la
existencia de muchas/as que tenían su propia denominación, así las
galerías del Calabozo y Paso, Ingenio Blanco, los pozos de la Felicidad,
la Realidad, el del Cañón propiedad de doña Ramona García que durante
muchos años abasteció a toda la municipalidad guíense para su uso
domestico, los manantiales del agua de Fontanales que pasando por Guía
perfectamente canalizados –ejercían como fuerza motriz en los diferentes
molinos existentes tales como el de Florencio Galván, el de Luisito, Paco
Roque, Lola Tovar, el de Orihuela y el de Bartolito Molina ya en tierra
galdenses-, y que se perdía perfectamente aprovechada en las tierras de
labranza ya en Gáldar después de haber transportado una cantidad ingente
de azadas de agua.

A estos mercaderes y profesionales se les llamaban
–repartidores de agua- (en el sur de la isla eran conocidos como
"rancheros") ya que comercializaban con ella dándole a la misma la
importancia que en gran medida tenia. Se reunían en el hall del Banco de
Bilbao cuando este estaba situado en la plaza, y si las condiciones
meteorológicas lo permitían en la plaza grande o en las graditas de la
iglesia. En las asambleas diarias que celebraban estos profesionales –unos
diez o doce-, podíamos contemplar a; Eugenio Padrón, Valentín Castellanos
conocido por Tintín, Manuel Rodríguez, Juan el "pelú", Felipe Miranda al
cual llamábamos el de Calixto, Panchito Padrón, Eusebio García, Benigno
Rodríguez, Cuco Sarmiento y otros. La conformación de este grupo de
personas no constituía ningún tipo de institución oficial, sin embargo los
acuerdos que tomaban eran respetados por todos los agricultores y
compradores de agua los cuales aceptaban sin ambages cuanto en sus
reuniones se acordaban.

En estas reuniones o asambleas, se tomaban las medidas
que se consideraban de interés para el reparto equitativo del agua, tales
como precios –por hora- que en algunos casos alcanzaban unas cotas
desmesuradas especialmente en las épocas de sequía, aceptando la
desvalorización de la misma propiciado por las fuertes lluvias tan
propensas en aquellos tiempos sin ningún tipo de problema. Se concedían
las "dulas" y las concesiones de horas de riego a los diferentes
agricultores que a ellos recurrían, al efecto cada repartidor llevaba su
"libretita" donde anotaban los compromisos que adquirían con todos estos
regantes.

Siendo yo bastante joven arribo a Guía un señor de Las
Palmas conocido por Martín Vera dispuesto a construir pozos artesanos y
galerías en diferentes lugares de las zonas altas y medianías de nuestra
municipalidad, que entablando relaciones con diferentes agricultores
inicio con ellos una especie de consorcio para realizar lo que denomino
una encomiable labor en pos de conseguir más agua para toda la comarca –y
eso que la había en abundancia-, el citado señor engañando a sus socios
algunos de los cuales habían aportado en la inversión propuesta bastante
dinero, se dedico a "salar" la mayor parte de las perforaciones que hizo
para hacerles creer que había agua en abundancia para ello recurría al
truco del salado, que consistía en mojar de manera abundante el seno del
pozo o fondo de la galería –cuando tenían 20 o 30 metros perforados-, lo
que generaba en los miembros del consorcio una alegría infinita al ver el
éxito del proyecto. Una vez obtenido por parte de los agricultores
"engañados" más dinero para seguir con los trabajos iniciados según el,
desaparecía llevándose todos los fondos reunidos. Fue una praxis muy común
en aquellos tiempos los "salados" de los pozos y galerías. Habían muchos
desaprensivos que la ejercitaban, pero por encima de todos ellos estaba la
actuación mafiosa del citado señor como así se acredito en Guía. La
practica de salar minas –en este caso- se llevo a cabo en los EE.UU,
especialmente en California en el año 1877 cuando la fiebre del oro hizo
emigrar a mucha gente hacía este estado en busca de eldorado, que
consistía en sembrar a la entrada de la mismas trozos de cuarzo con
ribetes aureos, lo que hacía creer a los mineros de la existencia en las
mismas del tan apetecible metal.

Aunque por lógica he tenido que hacer un repaso
histórico de la efervescencia del agua -y otras comparaciones-, en nuestro
pueblo cuya abundancia brillaba con esplendor, no me olvidado de los
repartidores, gente honorable que desde muy tempranito se acercaban a Guía
a vocear y discutir los entresijos de la misma ya expuestos y a coordinar
los repartos y las necesidades de cada regante durante los días venideros.
Esta junta de repartidores las cuales se llevaban a cabo entre las 8 y las
12 horas constituían un acto más en la preponderancia de mi pueblo que por
aquellos tiempos lucía con gran esplendor.

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Juan Dávila-García

jocdavila@yahoo.es

Febrero de 2007.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 10/12/2009.


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