Bernardo Dávila
Por Juan Dávila-GarcíaBernardo Dávila Ossorio, conocido por todos como "Bernardito el
practicante", tuvo para Guía un comportamiento ejemplar. Su
profesionalidad y su caballerosa forma de comportarse hizo que siempre
fuera admirado y estimado por todos los guienses.
A Bernardo Dávila, le adornaron otras facetas durante su vida además de la practicante, -ATS, DUE, como se le denomina hoy a esta carrera-, fue un insigne músico, y un elogiado peluquero, como tal destaco brillantemente en su tierra natal, Guía.
Formo parte de la banda Municipal, destacando en la misma como un buen interprete con la trompeta, fliscornio, etc., pero donde lucio con elocuente relevancia fue con el cornetín, instrumento este, de la tesitura de la "trompeta", pero más pequeño y con un sonido mucho más agudo, con los cuales hacía unos solos de la diferentes obras que la banda interpretaba. Me comentaba mi padre que con motivo de las fiestas de la Virgen, arribo a Guía la extraordinaria banda Militar del Regimiento de Infantería 50 de Las Palmas, aproximadamente en el año 1926, para dar un concierto juntamente con la de mi pueblo, que estaba formada en esa época por una grandilocuente pléyade de insignes músicos. De manera alternativa fueron actuando pero le toco cerrar el ciclo de conciertos a la de Guía, que interpretando el "Sitio de Zaragoza", hizo que Bernardo con su cornetín surgiera desde lo alto de viejo edificio del casino, haciendo el solo del toque de la "genérala", con una brillantez extraordinaria, lo que motivo que los "bigotudos" componentes de la militar, lo mantearan y lo pasearan a hombros por toda la plaza, en olor de multitudes.
Bernardo, también fue un buen tocador de la guitarra, y formo en varias parrandas juntamente con sus hermanos Juan Francisco, Alberto, su primo Juan Dávila, Juan Jiménez, Eduardo Aguiar y otros. Una vez dedicado a su profesión de practicante obvio totalmente la faceta musical que le había adornado, jamás le oí tocar instrumento alguno, no se que pasaría por su mente, pero ni en sus ratos de ocio tomo una guitarra o el cornetín aunque fuera solo para distraerse, dio la sensación como si algo traumatizante le hubiera ocurrido al respecto borrando de su mente su afición y prestigio musical.
Me comentaron que como practicante que fue durante toda su vida del Hospital de San Roque, compartía faenas sanitarias con el médico Cayetano Guerra Alemán. Estando ambos en el casino un día jugando al domino o a la baraja, el conserje del mismo, creo recordar que se llamaba maestro Vidal y que tenía como ayudante a su hijo Juan, este hubo de llamarlos para que asistieran una urgencia en el citado hospital, a uno le llamo don Cayetano y al otro Bernardito, esto le valió a Juanillo, -como le llamaban todos en la institución-, una somanta de palos que le propino el padre, el cual le indico "que dentro del recinto del casino todos tenían el tratamiento de don, fuera cual fuera la condición social que revistiera al personaje en cuestión".
A Bernardo Dávila, siempre le tuve un gran respeto y una gran estima, pero siempre le critiqué que cuando las elecciones de 1945 se arrimara a los caciques del pueblo en contra de la candidatura de Juan García Mateos, siendo como habían sido siempre amigos; esta forma de proceder se la criticaron muchos ciudadanos de Guía, recuerdo que mi padre lo comentaba en mi casa con verdadero pesar y tristeza.
Le cupo el honor de ser uno de los primeros que trajeron a Guía, su propio coche, un Fiat, creo recordar, con unas líneas modernas, que nada tenían que ver con los antiguos taxis y piratas existentes, además de otros con unas estructuras muy antiguas, era un vehiculo de cuatro puertas, cómodo y muy versátil, hacer constar que le ayudo mucho en el ejercicio de su profesión, pues diariamente se tenía que recorrer todo el pueblo, mañana y tarde para llevarla adelante.
Bernardo Dávila, o Bernardito el practicante como le llamaban cariñosamente la gente de mi pueblo, siempre se manifestó como un personaje caritativo, siendo muy proclive ayudar a sus convecinos, y esto le valió el reconocimiento y el cariño que la gente de Guía siempre le tuvo, su entierro constituyo un acto multitudinario, muchas personas les despidieron con lagrimas en los ojos, se había hecho merecedor de ello.
Llego a ser Presidente del Colegio Oficial de Practicantes y ATS de la provincia de Las Palmas.
Juan Dávila-García
jocdavila@yahoo.es
Agosto 2006.
Artículo de opinón de Javier Estevez y Sergio Aguiar
GUÍA DE GRAN CANARIA Y LA GUÍA DEL
PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO DE GRAN CANARIA: CRÓNICA DE UN DESENCUENTROPor
Sergio Aguiar Castellano y Javier Estévez Domínguez*Decía el filósofo y escritor francés Jean Paul Sartre que
incluso el pasado puede modificarse; los historiadores no paran de
demostrarlo. Esta introducción viene a colación por el paupérrimo y
lamentable capítulo escrito sobre el Conjunto Histórico de Guía de Gran
Canaria en la recientemente publicada por el Cabildo Guía del Patrimonio
Arquitectónico de Gran Canaria. El calificativo de lamentable no es gratuito
ni arbitrario. Es triste (y asombroso) que Doctores en Historia del Arte, con
tesis escritas sobre centros históricos y arquitectos que proyectan sus
conocimientos en nuestra universidad cometan en una publicación errores e
inexactitudes tan garrafales y vergonzosos, más propios de estudiantes de
bachiller que de la categoría intelectual y académica de la que presumen.El sentido de esta misiva no es otro que el de exponer a la luz pública, y
gracias a este medio, todos los deslices cometidos por el equipo redactor de
la Guía de Patrimonio Arquitectónico de Gran Canaria en el apartado dedicado a
Guía de Gran Canaria. No es agradable para nosotros someter a escarnio público
este trabajo, pero dado las grandes posibilidades de divulgación que presenta
la obra, hemos estimado oportuno publicar nosotros estas inexactitudes para
que valoren ustedes, lectores, la verdadera dimensión de estas atrocidades
cometidas para con nuestra historia y patrimonio.Hay una máxima para la investigación histórica (y para todas las ciencias, en
general y válida para la vida misma) que obliga en las pesquisas y su
posterior publicación a la referencia continua de las fuentes consultadas y a
la objetividad de los datos expuestos. Pues bien, este axioma científico
universal se lo pasa por el ignominioso arco del triunfo el equipo redactor.Hay graves errores de ubicación de nuestros bienes inmuebles. Por ejemplo, la
Casa de los Quintana la sitúan en el frente principal de la Plaza Grande,
cuando este bellísimo ejemplo de arquitectura señorial se encuentra fuera de
este recinto. Colocan bajo la advocación de San Francisco la ermita de Santa
Catalina de Siena (hoy Teatro Viejo), confundiendo advocación con la labor
educativa e instructiva que llevaron a cabo los franciscanos en el antiguo
hospicio (hoy Casa de la Cultura). Continúa este despropósito con la
nominación de inmuebles tan conocidos, con nombres que nadie conoce, como por
ejemplo la referida en la publicación como Casa de las Artesanías,
denominando así a la original ermita y vivienda de San Antonio. ¿De dónde
demonios sacaron tal designación?; ¿cómo se pueden cometer estos errores de
bulto por investigadores que se les supone tan grande prestigio?El paroxismo de esta desafortunada publicación se alcanza cuando se afirma
categóricamente que en el siglo XIX, en 1821 se crea el Partido
Judicial de Gáldar con demarcación en la mitad occidental de la isla.
Sinceramente, creemos que ya está bien de marear la perdiz. ¡Cuánto se ha
hablado y escrito sobre la ubicación primigenia del primer Partido Judicial
que tuvo la comarca! Y algunos, ciegos y sordos ante los hechos históricos
irrefutables, parecen no querer ni aprender ni asumirlos. Ahora mismo tenemos
ante nosotros, ¡oh casualidad!, una fotocopia compulsada procedente del Libro
de Registro de Órdenes del Archivo del Congreso de los Diputados en la que se
puede leer como el Real Decreto de 26 de marzo de 1821 donde se crean los
Partidos Judiciales de la provincia de Canarias, dice lo siguiente: ...en
la isla de la Gran Canaria, la ciudad de Las Palmas, la ciudad de Telde en
cuyo partido quedan comprendidos los cortijos de Ginamar, las Goteras y Hoya
de Niebla y el pueblo de Guía, a cuyo Juzgado de 1ª instancia se agrega el
pueblo de Moya.... Quien quiera corroborar o leer esta Real Orden, se
encuentra a su disposición en la biblioteca pública de Santa María de Guía.
Entonces, ante este hecho incuestionable, ¿cómo es posible que afirmen
categóricamente en la publicación, y por dos veces y sin el menor atisbo de
dudas, que en 1821 se creó el Partido Judicial de Gáldar?. ¿Será Gáldar una
errata de Guía?, ¿será una confusión de fechas?, pues por muchos es sabido que
el Partido Judicial sólo estuvo en la entonces villa galdense de 1834 a 1843.
Estamos entonces, o bien ante un claro ejemplo de lo que no se debe de hacer
en la investigación histórica, esto es, afirmar categóricamente algo sin haber
consultado y cotejado las fuentes antes, o bien ante el empecinamiento de
alguien que no se atreve a aceptar hechos objetivos de la historia, algo que
entonces, es inasumible e inaceptable en este tipo de publicaciones. ¿Se
imaginan ustedes que aprovechando una publicación del Ministerio de Cultura,
alguien afirmara categóricamente algo así como que el 12 de octubre de 1492
Colón arribó a las costas de África?. En 1821 se creó el Partido Judicial de
Guía y sanseacabó. Dejemos de una vez a la perdiz en paz.Es evidente que nadie está libre en esta vida de decir estupideces. Lo malo,
es decirlas con énfasis, y lo peor, es aprovechar plataformas que generan
tanta expectación como esta tan esperada Guía de nuestro Patrimonio
Arquitectónico. No sabemos por qué pero se nos viene a la cabeza aquella
célebre frase que dijo una vez Albert Einstein: Hay dos cosas infinitas:
el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro.Todos somos conscientes de que en este tipo de publicaciones no se puede
narrar todo lo que se debería. Es por esto que se debe realizar un gran
esfuerzo para resumir e introducir al lector, en unas líneas, en aquellos
aspectos históricos que expliquen objetivamente las características del
patrimonio arquitectónico y urbanístico que a continuación se presentará. Bajo
esta premisa, ¿por qué introducir el episodio nada trascendente en la historia
de Guía, y menos aún para explicar su patrimonio arquitectónico, del
apresamiento del lusitano Diego da Silva y la posterior intervención del
guanarteme gracias a la cual fue conocido por "el Bueno"?. Es como si
nosotros, para explicar El Partenón nos refiriésemos al contubernio que
mantuvieron Cleopatra y Julio César. ¿Por qué mezclar churras con merinas? No
se menciona para nada la perfecta adaptación del nuevo asentamiento a la
adversa topografía previa, originando con ello un núcleo urbano bastante
singular. No se cita, por ejemplo, la coexistencia de una poderosa burguesía
agraria y militar (Guía fue sede de un Regimiento militar desde el siglo XVI
hasta el XX) que dejó un legado arquitectónico insólito y numeroso. Su
configuración como centro económico comarcal, en un principio, y
administrativo con posterioridad, influyó notablemente en su realidad
arquitectónica, en sus inmuebles, tipologías, ubicación, etcétera. Nada de
nada. ¿Por qué?, ¿por qué?. Silencio por respuesta.¿Sabían ustedes que en esta publicación nace un nueva denominación de quesos?.
Ahora, a nuestro rico patrimonio gastronómico, al Queso de Flor de Guía, hay
que añadir el denominado Queso de los Altos de Guía, que miren ustedes por
donde, tiene gran similitud con unos quesos producidos en un área
geográficamente cercana. Freud tenía tanta razón: nuestro díscolo
subconsciente no para de jugárnosla.Los abajo firmantes ya hemos contactado con el Departamento de Patrimonio
Histórico del Cabildo Insular en aras de corregir estos errores y con el fin
de que cuando salga una segunda edición de esta Guía, lo haga con rigor y
justicia histórica. No pedimos más. Con este escrito no buscamos alimentar un
viejo pleito comarcal, el cual no lo sentimos pero que tenemos serias dudas de
padecerlo. El norte debe superar estas desavenencias históricas. Se lo merece.La única duda razonable que nos queda es la de si estos errores de bulto se
producen también en otros municipios.28 de Enero de
2006*Sergio Aguiar Castellano es Licenciado en Filología Hispánica,
Especialista Universitario en Archivística y Archivero Bibliotecario de Santa
María de Guía.*Javier Estévez Domínguez es Licenciado en Geografía y Técnico de la
Agencia de Desarrollo Local
Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 26/05/2006.
"La Espístola". Javier Estévez
Javier Estévez
Ganador el III Concurso de Microrrelatos
Javier Estévez está de actualidad porque acaba de ganar el III
Concurso de Microrrelatos Ciudad de Guía con el relato titulado “La
Epístola”, cuya lectura recomendamos fervientemente. También nos felicitanmos todos porque coincidiendo con el XXV aniversario de la declaración del Conjunto Histórico de Guía, que fue realizada por
el Real Decreto núm. 2720/1982,
Javier Estévez ha inaugurado un blog interactivo en el que se irá
ofreciendo información y opinión sobre este preciado bien integrante de nuestro patrimonio cultural.
Alejandro Moreno y Marrero nos recuerda que Celso Martín de Guzmán había manifestado en más de una ocasión que el Conjunto Histórico-Artístico de Guía era, junto al de Arucas y Vegueta, uno de los más importantes de Gran Canaria: testimonio verdaderamente revelador de la enjundia que atesora nuestra antes villa ahora ciudad.
Nos parece, pues, ciertamente interesante esta iniciativa de Javier Estévez dirigida a profundizar en algo tan bonito y apasionante.
Ver el Blog de Javier Estévez
Leer texto íntegro de La Epístola
INFORMACIÓN RELACIONADA:
- Bienes culturales declarados en Guía
- Artículo de opinón de Javier Estevez y Sergio Aguiar
"La Espístola". Javier Estévez
LA EPÍSTOLA
Por Javier Estévez
amarilla nos mata, nos reduce, nos angustia. La desesperanza empieza a
filtrarse entre nosotras: aún no hay síntomas de debilitamiento de la
misma. Lejos de atenuar, creemos que se encuentra en su paroxismo: el
pasado mes de noviembre fallecieron 106 vecinos; Guía se despuebla, se
exaspera. Es tal nuestra desesperación que hoy me ha parecido ver hasta
a los adoquines de nuestras calles contagiados, a pesar de su
naturaleza basáltica. Nada se le resiste a esta epidemia.¡Es terrible,
José!
LA EPÍSTOLA

Javier Estévez PRÓLOGO
Antes de leer mi microrrelato, creo necesario aclarar ciertos hechos que en él se relatan y que facilitarán su comprensión:
1. En agosto del año 1811 aparece en la entonces villa de Guía la tan terrible epidemia de la fiebre amarilla. Murieron, sólo en la villa, es decir, en el actual conjunto histórico, 267 personas, entre hombres y mujeres, mayores y niños.
2. En este año de 1811 regía el pueblo, en calidad de alcalde real, don José Almeida Domínguez y destacaban como figuras preeminentes nacidas en Guía tres nombres propios que han pasado a la historia de Canarias: José Luján Pérez, Pedro José Gordillo y Rafael Bento Travieso.
3. En agosto de 1811, José Luján Pérez se encontraba trabajando en su vivienda-taller de Las Palmas, emplazada en la calle de Las Monjas, en el barrio de Vegueta. Gordillo y Ramos estaba en Cádiz, pues había sido elegido diputado en sus cortes. Y Rafael Bento Travieso seguía viviendo en Guía, casado con doña Fermina Fernández.
4. Durante la epidemia, y en Guía, en la calle de En medio, vivían Ana Pérez Sánchez, madre de José Luján Pérez, y una hermana y hermano de éste.
5. La epidemia estuvo controlada a partir de febrero de 1812.
6. El resto de la historia es pura ficción.
En la villa de Guía de Gran Canaria, a 8 de diciembre de 1811
TEXTO DE "LA EPÍSTOLA"
Mi querido José:
La fiebre amarilla nos mata, nos reduce, nos angustia. La desesperanza empieza a filtrarse entre nosotras: aún no hay síntomas de debilitamiento de la misma. Lejos de atenuar, creemos que se encuentra en su paroxismo: el pasado mes de noviembre fallecieron 106 vecinos; Guía se despuebla, se exaspera. Es tal nuestra desesperación que hoy me ha parecido ver hasta a los adoquines de nuestras calles contagiados, a pesar de su naturaleza basáltica. Nada se le resiste a esta epidemia.¡Es terrible, José!
Es cierto que nos movemos en la frontera de la vida, pero no nos queda más remedio; alguien debe liderar e intentar poner orden y cordura en este caos de quejidos, de ayes y lamentos, de desgarradores llantos y demenciales gestos. Es un escenario desolador, pavoroso, horrible.
A pesar de este paisaje, tus hermanos no cesan ni un instante en colaborar, ora con los vecinos infectados, ora en trabajos de necesario saneamiento. Ambos son admirables; estoy muy orgullosa de ellos. Carlos trabaja en la realización de un campo santo en el arrabal de la Atalaya, y María José ayuda noche y día en el interior de la parroquia, convertida por nosotras en un improvisado hospital. A las autoridades políticas y sanitarias, quiero imaginar que contagiadas por el miedo y la histeria colectiva, lo único que se les ha ocurrido es redactar un estúpido y estéril bando señalando a la mujer como única culpable y posible transmisora de esta terrible epidemia que nos azota. ¡Dios mío, desde los tiempos de Eva cargando con este sambenito!¿Cuándo nos libraremos de esta injusta y viril sentencia sobre nuestra culpabilidad? Como bien sabrás (creo que te lo apunté en la misiva que te hice llegar en septiembre), fue esa mujer, María Guadalupe, quien introdujo la fiebre en la población. A partir de ella, se contagiaron y murieron sus padres y abuelas materna y paterna, hasta sumar, a día de hoy, unos doscientos los vecinos ya fallecidos.
Como te exponía, tu hermana hace un trabajo encomiable, al borde siempre del desvanecimiento, parece infatigable. Ayuda a los enfermos que nosotras recluimos en la parroquia. Los infectados, aquejados de altas fiebres, escalofríos, múltiples dolores, vómitos y la icteria que les caracteriza, son atendidos por nosotras exclusivamente. Hace meses que ningún hombre entra en nuestro espontáneo sanatorio. ¡Como si fuéramos a contagiarlos! Hay que ser necio, la verdad.
¿Por qué elegimos el Templo Parroquial? . Era necesario asegurar el aislamiento de la población afectada para evitar así la extensión de la enfermedad. Ante la inoperancia de las autoridades, este grupo de mujeres, al que tu hermana y yo nos adscribimos fervientemente, se ha constituido en la única ayuda y esperanza que tienen los enfermos y los que aún parecen saludables. Afortunadamente, no todos mueren; los que sobreviven necesitan bastante atención, por lo que permanecen unas semanas más entre nosotras.
Si se empeñan en acusar a la mujer como la única causante de los males que arrastra la humanidad, si bien es cierto que en una mujer se inició esta epidemia, no será otro género que el femenino el que trate de aplacarla, de aislarla, de vencerla. Sé que lo conseguiremos. Tengo fe absoluta en ello y ya me conoces José, no hay fuerza (ni medicina) más potente que la fe. Además, por algo tiene esta virtud espiritual género femenino.
Por cierto, José, quería que supieras que entre tantos muertos, ha fallecido Fermina Fernández, esposa de tu tan admirado y querido poeta Rafael Bento y Travieso. Éste, ha enloquecido; destrozado por tan agudo y sincero dolor, el poeta ha recorrido, vehementemente, las calles blasfemando y culpando a Dios, nuestro señor, de su desgracia. Tuvo que intervenir parte del Regimiento militar para detenerlo. Al parecer, partirá pronto a Sevilla, donde esperemos que consiga rehacer su ahora apátrida vida.
Debo despedirme, José, mi querido José. Te echamos mucho de menos, y sobre todo, rezamos diariamente para que Dios conserve tu salud. Ojalá podamos verte pronto y sano por casa.
Tu madre, que siempre te quiere y espera:
Ana Pérez Sánchez.
25º del Conjunto Histórico de Guía

Blog sobre el Conjunto Histórico
Coincidiendo con el XXV aniversario de la declaración del
Conjunto Histórico de Guía, que fue realizada porel Real Decreto núm. 2720/1982,
Javier Estévez ha inaugurado un blog interactivo en el que se irá
ofreciendo información y opinión sobre este preciado bien integrante de nuestro patrimonio cultural.
Javier Estévez
también está de actualidad porque acaba de ganar el IIIConcurso de Microrrelatos Ciudad de Guía con el relato titulado “La
Epístola”.
Alejandro Moreno y Marrero nos recuerda que Celso Martín de Guzmán había manifestado en más de una ocasión que el Conjunto Histórico-Artístico de Guía era, junto al de Arucas y Vegueta, uno de los más importantes de Gran
Canaria: testimonio verdaderamente revelador de la enjundia que atesora nuestra
antes villa ahora ciudad. Nos parece,
pues, ciertamente interesante esta iniciativa de Javier Estévez dirigida a
profundizar en algo tan bonito y apasionante.
Ver el Blog de Javier Estévez
Ver La Epístola
INFORMACIÓN RELACIONADA:
Bienes culturales declarados en Guía
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Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 31/10/2006.
El Albercón de la Virgen
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Datos para
una historia de GuíaEL
ALBERCON DE LA VIRGEN·
Se edificó
a mediados de 1700 para recoger una cuarta de agua donada a la
Parroquia por el Heredamiento del Palmital.·
En virtud
de una real orden hubo de venderse el agua y la alberca en 1805, pasando
su producto a la llamada "Caja de Consolidación".
Por Pedro González-Sosa
(Cronista Oficial)
UNA LEYENDA
DESMITIFICADATodavía hay
gente en Guía que cuenta como cierta la tradición o leyenda de que el
llamado Albercón de la Virgen debe su nombre al hecho
considerado siglos atrás como milagroso porque en este lugar se
plantó la imagen de la Virgen de Guía cuando, aparecida en las
costas vecinas, intentaron llevarla hacia la Ciudad. Tradición o
leyenda que, como se verá, queda desmitificada con los datos que aquí
se aportan.La tradición
fue pasando de generación en generación, e, incluso, el beneficiado
Baltasar José Rodríguez Dénis y Quintana lo recogió en un informe que
envió al Obispado durante su largo mandato al frente de la Parroquia,
desde 1731 hasta 1786.El relato
legendario respecto a la imagen de la patrona de Guía es idéntico, y no
deja de ser curioso, al que los vecinos de Telde mantienen en tradición
referido al Santo Cristo del altar mayor de la Parroquia de San Juan. En
cuanto a la de Guía se generó en la localidad desde tiempo inmemorial la
leyenda de que la imagen apareció flotando dentro de un cajón en la
costa y que cuando se intentó llevarla a la Ciudad, al llegar la carreta
a este lugar se hizo tan pesada la carga que ni aumentando con más
yuntas de bueyes lograron que se moviera. Vuelto el carro hacia el
pueblo la carga se hizo tan liviana que los vecinos creyeron como
milagroso el hecho de que la imagen quería quedar en la localidad,
tomándola por Patrona.Nada mas lejos
de la realidad histórica. La actual imagen de la Virgen de Guía se
veneraba en la entonces pequeña iglesia de Guía desde principios del
siglo XVI bajo la advocación de Candelaria propiedad de la familia de
los Riberoles que la habían traído desde Génova para su devoción
particular. A principios del siglo XVII decidieron donarla a la
Parroquia para sustituir la primitiva y pequeña talla colocada por el
fundador Sancho de Vargas, a partir de cuyo momento fue intitulada como
Virgen de Guía, hasta nuestros días. El Albercón de la Virgen, debe
su toponimia a unos hechos contrastados históricamente y no a la
tradición que fue pasando de generación en generaciónEL HEREDAMIENTO
DEL PALMITALLa referencia
documental mas antigua que este cronista tiene del ya famoso
Heredamiento del Palmital, de Guía, esta fechada en ocho dias de
setiembre de mil y quinientos setenta y tres". Sin embargo, Vicente
González Miranda, otro inquieto buceador de la historia guiense encontró
una fecha más anterior: mil quinientos treinta y pico, recogida en una
Capellanía de la época. Partiendo de esa primera referencia que consta
en poder del cronista, es preciso destacar la importancia que el
Heredamiento y las aguas del Palmital ("Palmitar", en otros documentos)
tuvo en la pujanza y desarrollo económico y social de la Villa de Guía,
aún antes y en los arbores de su fundación por Sancho de Vargas. El muy
abundante caudal de aguas que propiciaba aquella fuente del Palmital
constituyó el elemento de riqueza principal para un desarrollo agrícola
e incluso industrial azucarero de la zona, pues luego veremos la
importancia de sus aguas de este en los ingenios de azúcar que se
instalaron por aquellas tierras.No vamos a
profundizar en la historia de las aguas del Palmital, o de su
Heredamiento, pero vale la pena destacar que fue rico y que pasado el
tiempo la disminución paulatina fue disminuyendo su caudal y me dicen
que en la actualidad las disponibilidades son de carencia total. No se
hará tampoco aquí historia de la evolución cronológica ni del caudal de
su agua ni cuales han sido los avatares hasta nuestros dias. Si bien,
dígase que como tal heredamiento, el del Palmital sigue superviviendo en
nuestros días.Hacíamos
alusión a una referencia documental en nuestro poder sobre el citado
Heredamiento de aguas del Palmital y que data de 1573: es un
reconocimiento que hace en dicho año, Manuel Phelipe de unas tierras que
le fueron vendidas por los Valerones en las que parece encontrarse la
fuente del Palmital.
Efectivamente, en esta escritura, "Manuel Fhelipe, vezino de la villa de
Guía, digo que por quanto Juan Valerón, e Andrés Castro, e Pedro
Perdomo, e Gonzalo de la Fuente, herederos de Catalina Pérez mujer de
Martín Valerón, difunto, me vendieron unas tierras, que se dice el
Varranco de Valerón, con una fuente de Agua del Heredamiento del
Palmitar"... De la lectura de este párrafo se deduce que la toponimia
del barranco de Valerón nace de la propiedad de las tierras sitas en él
que habían sido del llamado Martín Valerón, pues en 1573 el tal Martín
aparece ya difunto y el heredamiento debe ser muy anterior, incluso de
principios del siglo XVI. Y en segundo lugar puede concluirse de esta
lectura que la fuente que dio origen al Heredamiento del Palmital es
este que se recoge en la mentada escritura. que obligaba a los herederos
de los Valerones al comprador al compromiso del pago de un tributo anual
"a la Iglesia de Nuestra Señora, de esta Villa de Guía, de dose reales
de Censo y tributo cada año.EL HEREDAMIENTO
EN EL DESARROLLO AGRÍCOLA E INDUSTRIAL DE LA ZONA.Del
Heredamiento del Palmital tuvieron aguas desde su comienzo las familias
mas destacadas de la vida social y económica de Gáldar, primero y desde
su segregación de aquélla en 1526 la villa de Guía.En las
escrituras de la época es fácil advertir la existencia de este
heredamiento Y la referencia continúa en instrumentos referidos a la
propiedad de estas aguas. Así, por ejemplo, algo mas tarde aparece en
los testamentos de los dos homónimos Roque Merino, tío y sobrino, que en
distintas épocas fueron beneficiados de la Iglesia Parroquial de Guía.
El primero, Roque Merino Riberol y Travieso, (nieto del primer alcalde
de la entonces villa), que fundó una Capellanía en el año 1626 nombrando
heredero de sus bienes, "por el mucho cariño que le tengo a mi sobrino
Roque Merino Riberol y Zapata, que había sido primero alcalde de Arucas
y que una vez viudo de Juana Ramos se hizo cura y llegó a ser
beneficiado de dicha iglesia guiense, aunque Fray Juan Suárez de
Aguilar, en su "Geneagologia" dice que fue servidor (coadjutor) y no
beneficiado. Entre los legados que le deja Roque Merino a su sobrino
figura "las aguas del Heredamiento del Palmital. Y, a su vez, el
segundo Roque Merino, con fecha 1677, al hacer su testamento repite la
existencia de esta propiedad: "Item, declaro que yo traje a matrimonio
dos suertes de Agua del Heredamiento del Palmital que me dejó a tributo
Roque Merino, mi tío".Que las
aguas del Palmital también tuvieron que ver con y en el desarrollo de la
industria azucarera de la zona, en la que uno de los famosos Riberoles
se afincó, no hay duda. y lo vamos a ver, incluyendo aquí que también
Sancho de Vargas, el fundador de la Villa de Guía que tenia cañaverales
en aquel mismo lugar donde Batista de Riberol instaló su ingenio y
plantó las cañas en un lugar por donde pasaba el caudal de estas aguas
que fueron aprovechadas para mover las rudimentarias máquinasDe les
muchos genoveses que vinieron a Canarias, el apellido Riberol está entre
los más destacados. Uno de estos, el mentado Batista de Riberol (según
recoge Leopoldo de la Rosa en un trabajo sobre este tema), se
estableció en el Noroeste de la Gran Canaria en 28 de Agosto de 1487,
comprando "dos suertes de tierra de huerta en Gcáldar. En realidad las
compraría en. una zona de la entonces Gáldar que a partir de 1526 sería
la jurisdicción de Guía, pues dice el propio de la Rosa que "la
principal hacienda de Batista se hallaba situada en el valle de las
Garzas y alcanzaba el nuevo poblado de Guía, con alcalde propio (1526)
que quedó enclavada en la nueva jurisdicción" .. La
identificación en nuestros días de estos parajes donde se sitúa las
tierras de Batista de Riberol es fácil para el guiense, porque se trata
de las que están detrás de la montaña de "Carne de Agua" --curiosamente
ya en 1600 pico se recoge en otro instrumento este topónimo-- de donde
parte, precisamente, el barranco de las Garzas" que no es otro que
aquel que pasa por debajo del puente que cercano a la ermita de San
Sebastián. En el paso de este barrando por el hoy conocido barrio de San
Juan existe el todavía conocido como "Ingenio Blanco", toponimia
resultante de aquel "ingenio blanco" que se vincula a las actividades
azucareras. de Batista de Riberol, entre finales del siglo XV y comienzo
del XVI. Este Batista de Riberol fue el que dio origen al
establecimiento de la familia del mismo apellido que se incrustó en la
sociedad y en la vida Guía. Incluso una de sus hijas, la mas pequeña en
edad llamada Francisca, había nacido en Gáldar y allí fue bautizada,
casándose igualmente en la iglesia de Santiago en 20 de Agosto de 1507
con Fernando Alonso de la Guarda, primer alcalde de Guía, a partir del
tantas veces citado año de 1526.Debe
entenderse la razón por la que Batista de Riberol levantó su "ingenio
blanco" en aquella zona, barranco "de las garzas" arriba, en el
aprovechamiento del enorme caudal que propiciaba las aguas del
heredamiento, pues para la elaboración del azúcar en aquellos tiempos
era imprescindible contar con la abundancia del agua, así como para el
regadío de las plantaciones de la caña. Para mayor abundamiento, también
debió aprovechar este caudal de las aguas del Palmital el fundador de
Guía que tenia entre sus propiedades en Gran Canaria, unos terrenos
donde llaman "Támara-Gáldar'., topónimo todavía hoy conocido por este
nombre y que se sitúa un poco más arria de la ermita de San Juan.
Cuando Sancho de Vargas, a casarse por segunda vez a mediados de1506,
unos meses antes, (el 21 de marzo del mismo año), reparte la mitad de la
herencia que les corresponde entre los hijos habidos con su primer
mujer, ya difunta, Catalina de Ávila, para lo que hace inventario de sus
bienes y realiza el reparto, (Archivo Histórico Provincial de Tenerife),
el fundador de Guía señala que se queda con la hacienda que tiene en
Taoro, y todas las demás propiedades que él y su mujer tenían en
Tenerife, y, además, con las tierras de Tamara-Gáldar y con el cuarto
de las aguas que le corresponde, mas la mitad de los cañaverales,
además de la soca de las cañas que están en la ladera de Batista de
Riberol".Las aguas del
Palmital regaron las vegas de Guía y de Gáldar y de eso no hay duda,
transportadas en rudimentarias acequia, pero cumplieron ya desde
entonces su importante cometido. Así fue c6mo la Fabrica Parroquial de
Guía, a finales del siglo XVIII, se vio con la propiedad de una cuarta
de estas aguas, según se explicará..EL ALBERCON
DE LA VIRGEN Fue ese
Heredamiento y sus aguas los que obligaron al mayordomo y párroco de la
iglesia de Guía, a mediados del siglo XVIII a la construcción de un
albercón para almacenar el producto de esa cuarta que le fue donada con
el fin de mantener con decoro el culto a Nuestra Señora de Guía.
Añadíase esta propiedad a las muchas que había obtenido la Parroquia,
entre otras aquellas salinas que a comienzos del XVII le rentaban a la
iglesia 67 reales al año.Este albercón
dio origen al topónimo por el que se conoce el lugar, situado a la
entrada de Guía, justo desde donde parte la carretera que va hacia Moya.
Este viejo y por dos veces centenario albercón no debiera desaparecer,
sino tratar de incorporarlo a los lugares relacionados con la historia
de la localidad, por múltiples razones: por haber dado carta de
naturaleza a aquel punto geográfico, como ejemplo de un sistema de
construcción; como demostración de lo que fue en otros tiempos la
devoción a la Patrona y como reducto viejo de almacenamiento de parte de
las aguas del ya casi legendario Heredamiento del Palmital. Los actuales
propietarios --ignoramos quienes--deben tomar conciencia de todo ello y
en colaboración con el Ayuntamiento procurar que el pico y la pala o
afanes especulativos urbanísticos de la zona derrumbe este pedazo de
vieja historia.SU CONSTRUCCIÓN
La
primera referencia documental encontrada por el cronista sobre este
.albercón es aquella fechada "en la villa de Guía a 13 del mes de Agosto
de 1772", con el encargo del obispo, Fray Juan Bautista Cervera en su
visita pastoral, que entre otras cosa dice los: siguiente: "Otrosí,
teniéndose noticia de ciertas diligencias que se hallan colocadas en el
Libro Primero de esta Cofradía, que los Herederos de las Aguas del
Palmital han destinado para el culto de Ntra. Señora una quarta del agua
que normalmente les va perdida y no se puede aprovechar por no haber
estanque en que recogerla; no teniendo la Cofradía con que costear esta
obra que le fuera de grandes utilidades a lo mucho que necesita, para
ver si se logra: encarga S.I. al presente mayordomo que quando por si
pueda, solicite sugeto de los devotos de este pueblo o fuera, que se
resuelva a costear lo del estanque con el seguro de que se le pagara de
las primeras utilidades que el agua produgere, el costo que las obras
ocasionara. Y así lo proveyó, mandó y firmó S.I. de que doy fe. Fray
Juan. Obispo de Canarias".Se conoce
ya, pues, que el encargo del prelado para la construcción de la alberca
es acogido con toda diligencia por el mayordomo de la Fabrica
Parroquial. Lo que aconteció desde esta fecha hasta la terminación de la
obra lo ignoramos porque nada se dice en los libros parroquiales, aunque
es cierto que se tropezaron con muchas dificultades, no solo económicas
sino en la propia obra. Dos años después de este mandato de Cervera ya
se están realizando los trabajos para su construcción, porque aparece
anotado el pago de "7 reales y medios, un día a dos peones y media a
tres, para abrir el foso del albercón y no se acabó de abrir porque se
descubrió arena".Años mas
tarde, el 29 de diciembre de 1786, en la Visita pastoral que hizo a
Guía el obispo Antonio de la Plaza se hace consta la siguiente, "Nota.
No se hace mención en estas cuentas de las alhajas que en la visita
pasada se mandaron vender para la obra de la alberca que se esta
haciendo, porque expresa el mayordomo, que aun no están vendidas y que
se está siguiendo la obra de la alberca, de todo lo cual lleva
apuntaciones separadas y luego que se verifique la conclusión de esta
obra, dará cuenta del producto de las alhajas y de [ha]verse invertido
en la referida alberca". Queda claro que todavía en 1786 se está
trabajando en la obra.¿Cuanto
tiempo duró esta obra del albercón?. Desde 1772 en que el obispo ordena
su construcción, pasando por 1774 en que ya se realizan los trabajos, y
1786 en que "todavía se está haciendo", la obra se prolongó por lo menos
16 años, con las vicisitudes lógicas que los contratiempos económicos y
dificultades del terreno propiciaron. En 25 de junio de 1793 se pagaron
"150 reales de la limpia del albercón en los cinco años (debió
concluirse en 1788); 6.097 reales que costó la fabrica que se hizo del
albercón de Nuestra Señora (aquí ya empieza a llamársele
"Albercón de Nuestra Señora" y mas tarde "de la Virgen" como ha llegado
a nuestros días); 210 reales que ha habido de costo de la limpia del
albercón en estos años. (debe referirse a otro tipo de gastos sobre el
particular porque ya hay un pago de 150 pesos a los obreros); 397
reales, 32 medios, costo del recurso seguido en la Real Audiencia con
doña María Fuertes, sobre el repartimiento del agua del albercón".Así las cosas
es fácil adivinar que las penurias económicas que en todo tiempo solían
padecer las Fabricas Parroquiales, respecto a la de Guía estas entradas
por la venta del agua del "Albercón de la Virgen", entre otras,
aminoraron sus penurias. Porque la Fabrica de Guía siguió vendiendo el
agua. y siguió limpiando el albercón, y así se desprende de las cuentas
comprendidas entre los años 1799-1811, cuando dice el mayordomo haber
cobrado, "732 pesos a que asciende la venta del agua diaria de Nuestra
Señora, en los seis años que corrieron desde marzo de 1799 en que se
vendió a virtud de Real Orden para que entrase su producto en la Caja de
Consolidación, al respecto 122 pesos en cada uno de los 6 años. Por 22
reales y 17 medios pagados al escribano don Jacinto Proto Betancourt,
del testimonio de la escritura de venta del agua de la según recibo de
fecha 8 de junio del 895". Con la venta de este agua y de su
depósito para almacenarla, en el mentado 1805, concluía una página de
la historia de Guía; mejor, de su Parroquia.
LA
VENTA DEL AGUA Y DEL ALBERCÓNEl
expediente de la venta del agua y la alberca que fueron de la Fabrica
Parroquial se encuentra en el Protocolo del escribano que fue de Las
Palmas, Jacinto Proto Bethencourt y en el mismo se detalla con toda
clase de detalles las vicisitudes que este remate llevó consigo.Era párroco
de Guía don Francisco Almeyda y en virtud de una Real Orden de 21 de
octubre de 1800, en el Juzgado del Corregidor Aguirre, "se formó
expediente sobre la venta y remate de la cuarta de agua perenne en el
Heredamiento de el Palmital y que se recoge en el albercón que se halla
en esta Jurisdicción y Pago de Tarazona, propio de la Cofradía de Santa
María de Guia" .Tarazona, en la época de referencia se extendía --a lo
que se ve--desde la entrada del pueblo, Llanos de Parra adelante hasta
la actual ubicacion en las afueras de La Atalaya, camino de El Rio,
Barranquillo Moreno y Roque de Prieto. El provisor del Obispado, en
virtud de dicha Real Orden, en 13 de marzo de 1804, nombró al mencionado
párroco, atento a hallarse en la Península el Capitán Dn. Blas Ochando,
actual Mayordomo de dicha Cofradía para que nombre peritos y que
verificado el remate otorgue escritura a favor de las personas a quien
se rematasen el agua y el albercon.El beneficiado
nombró los peritos: labrador, a Antonio Perdomo, vecino de Gáldar y a
Juan Pinto, oficial de albañilería. Por su parte, Miguel Bolaños,
Síndico Personero que era aquel año, nombró los siguiente: Juan Almeyda,
labrador y a Pedro Domínguez, pedrero. Todos aceptaron el encargo para
la tasación.La tasa
inicial de los peritos fue de 9.250 pesos por el agua y 600 por el
estanque, "con cuyo motivo por auto proveído por el señor Corregidor
Aguirre en 12 de mayo de dicho año, mandó pasar edictos convocando
postor, para la campana en las doce del día 15 de junio".
Pero ocurrió entonces que el Corregidor, sin duda asesorado por alguien
entendido en estos menesteres, se apresuró a denunciar el equivoco de
los peritos, "por ser quince días y quarta de agua,", por lo que en 9 de
dicho mes de junio se mandó "que los mismos peritos volvieran a
declarar". Y, en efecto, declararon aquellos, dando un nuevo valor al
agua: 15.250 pesos. No debió rematarse el agua, porque en 31 de Agosto
el Sindico Personero Bolaños, insiste ante el Corregidor que sigue
existiendo equivoco por parte de los peritos, pues "el agua eran diez y
ocho días completos, notificándolo a Francisco Javier Jiménez, persona
encargada en esta Ysla para el percibo de las cantidades de Obras Pías
para que obrara en consecuencia". y ordenó Jiménez que los peritos
declaren nuevamente, regulando el precio del agua en diez y ocho mil
quinientos pesos. Se pusieron edictos al público, convocando postor para
el día 6 de diciembre. Comparecieron a esta convocatoria José Falcón y
Alarcón, capitán, vecino de la Ciudad, sobrino de Joaquina Falcón y
Naranjo, esposa del que era en aquel momento mayordomo de la Parroquia,
Blas Sánchez Ochando. Depositó el Falcón sobre las dos terceras partes
del precio, pero vuelto a poner en pública subasta, el mismo aumentó la
postura en 1.000 pesos, también sobre las dos terceras partes.No queda
aquí la cosa, porque prosiguió el expediente y surgieron otras dudas.
Nuevamente se sometió a remate poniendo edictos ahora no solo en la
parroquia de Guía sino también en la de Galdar. Compareció de nuevo José
Falcón en nombre de los herederos e interesados de la testamentaria de
Domingo Falcón Niaranjo, presbítero, ofreciendo quinientos pesos sobre
las dos terceras partes de su precio. Tampoco quedó contento el
Corregidor e hizo pública una nueva subasta. Y ahora, junto a Falcón,
concurrió también José Antonio Almeyda. Por fin, definitivamente, la
puja la gano el capitán Falcón Alarcón que había subido en 1.700 pesos
corrientes sobre las dos terceras partes de su precio, "que uno y lo
otro --dice el expediente-- asciende a la suma de catorce mil treinta y
cuatro pesos y cinco reales de vellón, a pagar de pronto la mitad y el
resto dentro de dos años.Hecha la
escritura correspondiente, Jose Falcón y Alarcón tomó Posesión este
día, quieta y pacíficamente, sin contradicción alguna , el l5 de abril
de 1805.Acababa así
la historia de esta cuarta de agua que los propietarios del heredamiento
del Palmital habían regalado a la Fabrica Parroquial en 1772, o tal vez
unos años antes. Y, por supuesto, se extinguía así la vinculación entre
este antiquísimo Heredamiento y la Iglesia.Dos
Mayordomos aparecen como figuras principales en el principio y en el fin
de este hecho: en 1772, el teniente coronel Agustín del Castillo en
tiempos de cuyo cargo se recibió la dádiva; y Blas .Sánchez Ochando,
en tiempos de cuyo mandato se procedió a su venta, producto que pasó
íntegramente a manos de Francisco Javier Jiménez, encargado en esta isla
de percibir las cantidades de las .Obras Pias, en virtud de lo ordenado
en aquel tiempo.Pese a haber
transcurridos más de dos siglos desde su construcción, este lugar aún
hoy sigue siendo conocido por los guienses como Albercón de la Virgen.
Pedro González Sosa es
Cronista Oficial de Guía
FUENTE: TEXTO REMITIDO POR EL AUTOR
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Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 14/01/2004.
El apellido Fernández del Campo de la marquesa de Arucas procede de Guía
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El apellido Fernández del
Campo de la marquesa de Arucas procede de Guía
Por Pedro González
SosaCronista Oficial de
GuíaAl conocer el
fallecimiento de doña María del Rosario Massieu y Fernández del Campo queremos
hacer patente nuestro recuerdo y respeto por las muchas virtudes que adornaron
su vida, pero de forma expresa hacer referencia a la vinculación de tan
distinguida dama con la ciudad de Guía de Gran Canaria, de donde procedía, a
pesar de que ostentaba el título nobiliario de marquesa de Arucas. Porque su
pasado familiar está estrechamente vinculado a la localidad guiense, mucho
más, si se nos permite, que a la ciudad de la bonita y esbelta catedral,
como vamos a comprobar, a la que solo le unía el título del marquesado y el
lógico arraigo que los muchos años de ostentarlo produjo en su familia, que se
consideraba aruquenses convencidos.Los antecedentes
familiares de doña María del Rosario proceden de Guía, y más concretamente de
un escribano público de dicha localidad, Diego Antonio Fernández del Campo,
que lo fue desde 1793 en que sustituyó a Pedro Tomás Ariñez, de quien era
amanuense ( lo que hoy llamamos en las Notarías oficial mayor), hasta 1825 en
que fue sustituido por su yerno Angel Rodríguez de Tovar, casado con su hija
Victoriana. Ignoramos la razón de la llegada de Diego Antonio procedente de su
Asturias natal. Mientras que unos genealogistas señalan que procedía de la
villa de Pavia en el Obispado de Oviedo, según describe un testimonio otorgado
por sus hijos, Miguel Rodríguez Díaz de Quintana sitúa su lugar de nacimiento
el 13 de marzo de 1749 en el municipio también asturiano de Soto del Barco y
que llegó a la entonces villa guiense como sargento del Regimiento Provincial
establecido en dicha localidad. Casó en Guía en primeras nupcias con Josefa
Martínez de Silva y fallecida aquélla contrajo nuevo matrimonio con María
Medina Almeida, de cuyo enlace nacieron Andrés, de quien procede la fallecida
marquesa de Arucas, la mentada esposa de Angel Rodríguez de Tovar y
Guillermina, mujer que fue del poeta Rafael Bento y Travieso, fallecida en
1811 con motivo de la epidemia de fiebre amarilla. Diego Antonio Fernández del
campo murió en Guía en 1826.Se advertirá de esta
forma la inequívoca procedencia del apellido materno Fernández del Campo que
ostentaba la fallecida marquesa de Arucas: de un hijo del escribano, el
llamado Andrés Fernández del Campo y Medina casado en la iglesia de Santa
María de Guía con Bárbara de Medina , llegó a ser en 1842 subteniente de las
Milicias de aquella localidad y aspirante a secretario de su ayuntamiento.
Este matrimonio vivía en una casa situada en la calle de la Cruz- hoy rotulada
Marqués del Muni-, frente a la plaza mayor, en el solar donde hoy se levanta
el moderno edificio del casino en cuyos bajos estuvo la sede del primer
ayuntamiento constitucional nacido de las Cortes de Cádiz de 1812.El matrimonio Fernández
del Campo-Medina tuvo, entre otros hijos, a saturnina que casó en 1805 con
Bruno González Castellano, que fue la heredera de esta casa y que al
fallecimiento de aquella pasó, con otras propiedades a su hija María del
Rosario González Fernández del Campo, nacida en 1865 y primera marquesa de
Arucas consorte por su matrimonio con ramón Madán Uriondo que fue el primero
que ostentó el título a partir de 1911. Curiosamente, un hermano de la mentada
saturnina, llamado Teófilo, casó en Tenerife con María Teresa Madán, hermana
de Ramón Madán, el primer marqués de Arucas, cuyo matrimonio procreó dos hijos
uno de los cuales, una hembra como se verá, heredó en su segunda generación el
título marquesal.Aquella primera marquesa
consorte, la llamada María del Rosario González y Fernández del Campo,
falleció en Madrid sin descendencia y por testamento instituyó como único y
universal heredero de sus bienes a su esposo, Ramón Madán. Al fallecimiento de
Ramón, como no tenía hijos, nombró por heredera, incluido titulo nobiliario, a
su sobrina María del Carmen Fernández del campo y Madán( hija de Teófilo
Fernández del campo y María Teresa Madán), esposa que era de Felipe Massieu y
de la Rocha, comisario regio de la Escuela Superior de Las palmas y diputado
provincial que se convierte en segunda marquesa de Arucas. A la muerte de los
anteriores heredó el título marquesal y, por supuesto, las propiedades de
Guía, su hija María del Rosario Massieu y Fernández del Campo, fallecida hace
unos días, que se convirtió en la tercera marquesa de Arucas, casada con Luis
Fernández de Lugo, marqués de la Florida.Así pues, la vinculación
del marquesado de Arucas con esta bonita ciudad se refiere casi únicamente al
título nobiliario y muy poco a los antepasados de los titulares del blasón,
pues mientras que el Fernández del Campo procedía, como se ha visto , de Guía.
--------------------------Publicado en el
periódico CANARIAS 7 el miércoles, 11 de junio de 2003
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Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 12/08/2003.
Exposición fotográfica con motivo de la Fiesta de Las Marías 2003
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Sobre la denominación del Municipio
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SOBRE LA DENOMINACIÓN
DEL MUNICIPIO*
Por Pedro González Sosa
La ciudad de Guía de Gran Canaria debe
su título de Ciudad a las gestiones y buenos resultados del preclaro
político, hijo de Gran Canaria, Don Fernando de León y Castillo,
localidad que ha perpetuada su figura en la memoria popular dándole, en
su época, el nombre de una de sus más céntricas calles, que la rotuló
como "Marqués del Muni"; rótulo que debiera completarse con la inclusión
de su nombre completo, seguido del título del marquesado.El feliz acontecimiento que tratamos de
historiar, tuvo lugar en el año 1871, fecha hasta la que Guía ostentó,
con no menos timbre de honor el título de Villa, inmediatamente de que
fuera naciendo y formándose como núcleo urbano independiente de la
también vecina villa de Gáldar, después de que 1509, como fecha más
antigua documentada de su existencia', aparezca fundada por Sancho de
Vargas la ermita que mandó construir en honor de Nuestra Señora o Santa
María de Guía.Casi inmediatamente después de la
fundación de ermita, situada documentalmente en 1509, y una vez que el
gobernador de la isla Martín Fernández Cerón nombra como primer alcalde
a Fernando Alonso de la Guardia, en 15262 hecho que se considera como el
nacimiento de Guía como núcleo urbano independiente de Gáldar lo que
hoy pudiéramos de-nominar como nacimiento de un municipio aquella
incipiente población ya empieza a denominarse Villa, pues así aparece
titulada en numerosos instrumentos de la época, recogidos en los
Protocolos de la Escribanía de Guía-Gáldar y conservados en el Archivo
Histórico Provincial de Las Palmas. Los escribanos de la época, al
iniciar la redacción de los diferentes documentos los sitúan "en la
villa de Guía", título que se convierte en norma habitual no solo de los
escribanos sino de cuantas autoridades reales, nacionales o de las
islas, al hacer mención a la localidad norteña grancanaria.
Y este título de Villa que en los
documentos oficiales y privados se refieren siempre a la "villa de Guía
de Gran Canaria" y no de Santa María de Guía, como luego veremos es
objeto de orgullo para los habitantes de ella que, incluso cuando a
finales del siglo XIX se le concede el de Ciudad, algún que otro
personaje relevante de la época, evidentemente más por nostalgia que por
visión de futuro, se lamenta de dicha concesión. Tal es el caso del cura
guíense Eladio Suárez Estévez, párroco en 1904 de San Gregorio de Telde
había sido "paje" o secretario del obispo Padre Cueto que se lamenta
en un artículo publicado en el periódico "La Mañana" de que Guía "nominóse
siempre Villa que, a mi modo de ver no debió haberse cambiado por el de
Ciudad que hoy lleva, siquiera sea por amor a lo antiguo"
Respecto al cambio de denominación de
Guía de Gran Canaria por la actual de Santa María de Guía, realizado
durante la alcaldía de Rafael Velázquez García, disentimos plenamente de
la actual designación, y no por razones caprichosas, sino por el rigor
histórico que se deriva desde el nacimiento de la localidad y de su
iglesia parroquial.
Está claro que Guía se instituto desde
sus orígenes como 'Villa de Guía" que en lo antiguo se le añadía "en la
isla de Gran Canaria", y de ahí el título que se institucionalizó de
"Villa de Guía de Gran Canaria". Porque otra cosa es el título de la
primera ermita y después Beneficio o Parroquia, que siempre fue de Santa
María de Guía, unas veces, y otras de Nuestra Señora de Guía. El propio
fundador de ella, Vargas, señala que "por cuanto yo edifiqué una iglesia
que es en Gáldar, que se llama de Santa María de Guía...". También
Carlos V, en su Real Provisión fechada en Monzón en 1533 para crear la
Parroquia denomina la iglesia como de Santa María de Guía.
Es evidente, pues, el error que llevó
al alcalde Velázquez García a promover y conseguir el cambio de dicha
denominación, cuando contó, además, con la negativa del párroco de
entonces, Bruno Quintana Quintana, quien, según me contó en cierta
ocasión, aconsejó que no se realizara porque, dijo el sacerdote, era
"más solemne y sonoro", según sus propias palabras, el de Guía de Gran
Canaria, además de coincidir entonces con nuestra teoría de ahora que
Santa María de Guía fue siempre la parroquia, y no la localidad.
Nosotros disentimos no por razones sentimentales o de sonoridad
fonética, sino por exigido respeto a la evolución histórica y
documental.Por todo lo expuesto hacemos un
público, formal y solemne llamamiento a la Municipalidad de Guía de Gran
Canana para que subsane el error, con un simple expediente
administrativo en el que estamos dispuestos a colaborar, fundamentando
las razones históricas.----------------------------
Pedro González Sosa es
Cronista Oficial de Guía
* TEXTO EXTRAÍDO DEL LIBRO "Guía de Gran Canaria:
primero Villa, después Ciudad". 1997.
NOTA: El título no es del autor.
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