Francis Naranjo en Chile 2007
Francis Naranjo, en la Casa de América y en Chile 2007
Del 27 de septiembre al 3 de noviembre
inquietante paradoja que atraviesa toda la trayectoria creativa de
Francis Naranjo (Santa María de Guía, Gran Canaria, 1961)". José Jiménez
También participa en ViVamérica, en la Casa de América de Madrid
Del 27 de septiembre hasta el 14 de octubre en Madrid
Del 16 de octubre al 3 de noviembre en Chile
"No ver y ser visto. Esa dualidad expresa el núcleo de la inquietante paradoja que atraviesa toda la trayectoria creativa de Francis Naranjo (Santa María de Guía, Gran Canaria, 1961). La visión nos hace humanos, a través de ella llegamos al conocimiento y entramos en relación con los otros y con el mundo. Pero no siempre vemos. Y ahí se sitúa el impulso de la propuesta artística de Naranjo: el arte debe permitimos apropiarnos de la visión. Con un matiz importante: sus instalaciones, en las que siempre ha destacado la perfección formal de su acabado, rompen el tópico obsoleto de una visión plástica "instantánea" o "inmediata" para llevamos a un ámbito en el que la visión es una secuencia y exige la participación activa del espectador, de quien mira.
Se trata, además, de hablar del mundo de hoy. En la experiencia de /as sociedades de control (Gilles Deleuze) de esta época, en las que la tecnología nos arrebata la posibilidad de ver y nos convierte en objetos pasivos de visión y control, la tarea de liberación de la mirada se convierte en un proceso de emancipación sensible, conceptual y ético. Todas estas cuestiones delimitan la propuesta de esta exposición: Tell me more, para la Galería AFA, en la que Francis Naranjo plantea un itinerario de reconocimiento de nuestra indefensión ante los ojos del control electrónico y de las derivas hospitalarias de un tipo de sociedades en las que los criterios de visualización y de sentido permanecen celosamente ocultos. Guardados por poderes que no se dejan ver". José Jiménez (2007)
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MAS INFORMACIÓN
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También en la Casa de América, en Madrid
Los participantes han sido invitados a reflejar en sus montajes e intervenciones aspectos vinculados con su cultura de origen. Las caballerizas del Palacio de Linares, sede de la Casa de América, acogerán las siempre sorprendentes instalaciones de la mexicana Teresa Margolles, la pintura del argentino Jorge Macchi y las esculturas del portugués Noé Sendas, entre otras exposiciones.
Los artistas invitados participarán también en encuentros con el público y tertulias multidisciplinares en los que debatirán, entre otros temas, sobre el proceso creativo, los géneros artísticos, la influencia entre las distintas artes, el cruce de fronteras entre disciplinas y la globalización cultural.
MAS INFO
Entrevista a Tomasín
Gracias a la generosidad de Pachi Rivero, podemos ofrecerles un documento videográfico fantástico para recordar al personaje popular mas importante de Guía de todos los tiempos. Paco Rivero graba en vídeo una entrevista que le hace con cariño Victoriano Fernandez a alguien que, a su vez, les quería mucho (1982).
Vídeo de El Lindo
Una reunencia con EL LINDO
Grabado por Paco Rivero en 1982, y merced a la generosidad de Pachi Rivero, podemos ofrecerles un documento videográfico fantástico para conocer a uno de nuestros personajes populares mas carismáticos. En este caso se trata de una reunencia de Paco Rivero con José El Lindo, Francisquito Moreno -el guardia- y otros amigos.
El episodio de Juanito “El Huevo”
ANÉCDOTA
ocasión, una de las gallinas de Juanito Molina Vega, hacia 1920
aproximadamente, puso un huevo “rodado”, es decir, un huevo que, antes de solidificarse
por completo, puede ser moldeado. Recopilada por Alejandro Moreno Marrero.
Anécdota recopilada por Alejandro Moreno Marrero.
Según cuenta la tradición popular, en ciertaocasión, una de las gallinas de Juanito Molina Vega, hacia 1920
aproximadamente, puso un huevo “rodado”, es decir, un huevo que, antes de solidificarse
por completo, puede ser moldeado.
Como por aquel entonces era bastante raro ver este tipo de huevos, a la hermana de Juanito -aprovechando que el citado huevo todavía no estaba sólido- se le ocurrió la idea (se desconoce con qué finalidad) de escribirle con un lápiz la frase: “En este siglo se verá”. Al poco tiempo después, cuando ya la cáscara había endurecido, se hizo imposible borrar aquella frase.
Ante semejante hecho se armó un importante revuelo en este municipio. Estaba todo el pueblo de Guía esperando el fin del mundo, una hecatombe de inconmensurables dimensiones, etc. El “pánico colectivo” y los pensamientos catastrofistas se habían apoderado de nuestra ciudad y sus gentes. Y es que no hubo guiense que no hubiera pasado por la casa de Juanito Molina para ver aquel extraño ejemplar de huevo. Fue tanto lo que trascendió aquel huevo que hasta la Iglesia tuvo que tomar partido en el asunto. Creo que, por aquella época, estaba de Cura en Guía el Dctor. D. José Martín Morales y se dice que hasta vinieron científicos foráneos a estudiar el caso.
Sin embargo, debido a que la cosa ya comenzaba a escapársele de las manos a la hermana de Juanito, se vio obligada a contar toda la verdad, una verdad que no era otra que revelar que había sido ella la que escribió aquella frase en el huevo. En fin, aunque el asunto quedó resuelto de inmediato, no pasó desapercibido para el pueblo de Guía, quien inmortalizó este gracioso y pintoresco episodio en un balancé (ritmo musical) del que existen tres versiones:
VERSIÓN PRIMERA (más popularizada)
Juanito puso un huevo
Y su hija Juana lo escribió
Y el bobo de Juan Molina
A medio pueblo engañó.
VERSIÓN SEGUNDA (según Juan Dávila-García)
Lionorita puso un huevo
Que su hija Juana escribió
Y el bobo de Juan Molina
A medio pueblo engañó.
VERSIÓN TERCERA (según mi tía Binda Moreno Miranda)
La gallina puso un huevo
Que Lionorita escribió
Y el bobo de Juan Molina
A medio pueblo engañó.
En este sentido, si tenemos en cuenta lo que dice el texto de la tercera versión, tampoco se descarta la idea de que hubiera sido Dña. Leonor Vega (Lionorita, madre de Juanito Molina) la que escribió la frase en el huevo y no su hija (hermana de Juanito) como se había dicho en un principio.
Además, como bien nos explicaba Juan Dávila-García, hay también quienes sostienen que este episodio no tuvo lugar hacia 1920 sino que -verdaderamente- se remonta a los últimos años del siglo anterior (s.XIX), ya que parece ser que las gentes, con la proximidad del cambio del siglo y ante la reveladora frase “En este siglo se verá”, se temían lo peor.
NOTA: Este hecho siempre lo comentaba mi bisabuelo Gregorio Miranda Rodríguez (1892-1972), quien se lo contaba a su hija, es decir, a mi abuela Emérita Miranda Santiago (1916-1989) y así sucesivamente hasta llegar a mí. Asimismo, para conocer más información acerca este asunto, he contado con la gran ayuda de Juan Dávila-García y de mi tía Binda Moreno Miranda.
ACLARACIÓN DEL AUTOR: Esta historia ha llegado hasta nosotros (hasta mí) merced a la tradición popular (mediante diversas fuentes de tipo oral); por ello, es muy posible que haya otras versiones de este mismo episodio e, incluso, existan ciertos elementos que no se ajusten a la realidad.
Recopilada por Alejandro Moreno Marrero
"La Voz Metálica", en diferido
Entrevista a Manolo "Voz Metálica"
Les
ofrecemos un documento audiovisual perteciente al fondo de Paco Rivero,
generosamente cedido por su hijo Pachi. Se trata de una entrevista que
le hizo Paco a Manolo, en el estudio del primero, en 1982.
AHORA EN VÍDEO
Vídeo realizado por Paco Rivero en 1982
Les ofrecemos un documento audiovisual perteciente al fondo de Paco Rivero, generosamente cedido por su hijo Pachi. Se trata de una entrevista que le hizo -y grabó- Paco a Manolo en el estudio del primero, en 1982.
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José "El Lindo"
"Soy como la caja del turrón, siempre de fiesta en fiesta"
"Soy como la caja del turrón, siempre de fiesta en fiesta", recordaba Juan Dávila de José El Lindo, en un reportaje publicado en esta web en 2006. Y le asistía una gran razón, concluía Dávila, "para así hacerlo, pues juntamente con Juan Delarte, Domingo el Correlón, Juan el Sabanilla y su hermano Felipe, se les veía en todas las fiestas por lejos que fueran con sus mesas del juego de los cartones, tan prolíferas en aquellos tiempos. Fontanales, Caideros, Juncalillo, Montaña Alta, Firgas, Moya, etc., y los domingos a la entrada del campo de fútbol de la Atalaya".Ahora
tenemos la satisfacción de poder ofrecerles un vídeo sobre EL LINDO
grabado por el malogrado Notario Gráfico de Guía, Paco Rivero.
Las palabras olvidadas. Javier Estévez

Por Javier Estévez.
A mi bisabuelo "Juanito el huevo",
al que nunca conocí pero del que tanto me han hablado.
Hoy escribo mis sueños
donde antes él los fundó.
El diluvio bíblico caído del cielo nada más estrenarse el día y el incordio del alisio, que zarandeaba las hojas muertas y los recuerdos vivos a su antojo mientras ululaba y desafiaba a todos los puntos cardinales, dibujaron un inesperado paisaje que de forma inevitable e irresoluble se asemejaba a un pueblo abandonado, vacío e inexistente. El silencio flotaba fatigosamente entre los adoquines y el incierto techo que imponía el viento que subía y bajaba por las calles y callejones, introduciéndose en lugares y manoseando impúdicamente a las gentes que se encontraban en las tiendas, en el fielato, en las habitaciones de las fondas, en las peleterías y otras ventas de diferente naturaleza y condición que pululaban desordenadamente por la ciudad. Todo estaba extrañamente silenciado.
Ajeno por completo a esta sordina intrusa y apátrida, y profundamente ensimismado y atribulado, Juan Almeida rumiaba y rumiaba circularmente una frase que encontró abandonada por algún desconocido sobre el ajado mostrador de su tienda mientras él buscaba, en la estantería más alta y esquinada, unas viejas tulipas belgas de hierro y de cristal.
…se llamarán planetas porque irremediablemente serán planos. No sabía cómo consiguió llegar ese juego de vocablos al último anaquel donde se encontraba pero cuando bajó a zancadas por los peldaños de su escalera se encontró con la orfandad imprevista de estas palabras, de las que nadie, de los aún presentes al otro lado del tablero, se quiso apropiar.
Por eso, la mañana silenciosa y extraña, Juan Almeida, aparentemente concentrado en la limpieza e inventario de los múltiples e indispensables productos que ofrecía en su negocio, no podía dejar de cuestionarse la veracidad de las palabras relegadas. Su natural insistencia y cuestionamiento le habían granjeado una fama, que él estimaba irreal y desmesurada, de porfiada y terca testarudez. Sin embargo, presentía hondamente que por esta vez, la razón quería subirse a su cuello para bailar abrazado a él, tesis que lo excitaba a la vez que lo turbaba.
Aprovechando la falta de necesitados en el comercio, ordenó a su ayudante que abandonara toda tarea que estuviese llevando a cabo, que cerrara las puertas de la calle a calicanto y lo acompañara. Obedeció mudamente, sin rechistar, ya que era callado de nacimiento. Esta irremediable predisposición a no discutir nunca las órdenes de su patrón erigió en Remigio a un trabajador perseverante e ideal.
Salieron a la calle enfilados, tan pegados el uno del otro que casi caminaban hombro con hombro. Descendieron calle abajo, a barlovento, y tras ocho pasos sonoros y contundentes, Juan Almeida no pudo ni con la rutina ni con sus sueños y tuvo que parar su marcha para girarse y suspirar sobre sus pasos. Entonces, hundió sus ojos tristes, subrayados por la sombra de los insomnios, en la amplia fachada verde que incluía cuatro espigadas puertas púrpuras, y más que esperar, deliraba ante la improbable posibilidad de que algún día la fortuna y la felicidad se decidieran a visitarlo para poder finalizar, de una vez, la casa que él y su mujer habían soñado tan generosamente. La muerte, que todo lo derrumba, paralizó su anhelo geométrico y mineral con la primera planta finalizada. Los albañiles, lánguidos y apesadumbrados por la imprevista desaparición de su mujer, decidieron entre ahogados sollozos, abandonar prematuramente la obra, no sin antes preparar la segunda planta, por si la tristeza del promotor desembocase en el olvido. Mediante un pretil sobre la portada, perfilaron tímidamente la base de los huecos simétricos de las ventanas y colocaron las ménsulas y la meseta que soportarían a un ignoto balcón.
Un desafortunado arquitecto, que paralelamente al tránsito de la esposa de Juan Almeida se había trasladado al barrio, pasó por allí y confundió el espontáneo proceder de los albañiles con la introducción y proyección de algún estilo arquitectónico terriblemente vanguardista, moderno y atrevido. Hoy en día, calle abajo, aún se pueden ver varias fachadas diseñadas por este arquitecto delirante, hambriento de notoriedad, que de forma tan atrevida imitó la solución arquitectónica diseñada fatalmente por la muerte.
Con unas lágrimas timoratas asomándose a su mirada, decidió reanudar su expedición, siempre por el eje longitudinal de la calle. Mientras, sus sombras se proyectaban sobre la mitad occidental de la misma y su larga acera, señalando en su marcha, una a una, las fachadas, que aunque alzadas a poniente, miraban irremediablemente a naciente. De esta manera, el dúo, con la incorporación de las sombras, pasó a ser un pequeño grupo, aunque este aumento no se tradujera en más sonoridad en su andar conjunto. Atravesaron la niebla olorosa e inevitable que levanta el pan recién horneado de la panadería; no pararon ni para santiguarse metódica y cristianamente frente a la capilla oscura pero inimitable de San Antonio de Padua. Y si bien es cierto que alzó la mirada para encontrarse con la torre solitaria y policromada que había levantado un inglés que, según él, hablaba trabando todas las palabras que tenía el castellano, este tropiezo visual no provocó las ensoñaciones que siempre le inducía su condición imaginada de torreón-mirador, fundado únicamente para observar estrellas y constelaciones calladas que sólo brillaban en el firmamento cuando la noche se posaba discretamente sobre los tejados.
Pasaron cerca de un despacho de abogados y el tacto inesperado de las leyes que del inmueble se desprendían, como se desgaja a jirones la pintura envejecida, le sugirió entrar, pues en ese espacio tan letrado e ilustrado debería encontrarse una respuesta satisfecha; pero se percató, tan pronto como ideó esa posibilidad, de que los abogados que deberían atenderle ni tan siquiera habían nacido. Es más, pensó, la solución a esta cuestión no la tiene la justicia, sino que reside solamente en la geografía de la razón.
Con ilimitada determinación, pero ahora por la acera de naciente, continuaron su descenso y en el epílogo de la calle se encontraron con las obras de colocación del nuevo adoquinado. Éstas se traducían, exclusivamente, en sustituir los viejos bloques de granito, sobre los que transitó tanta historia, por otros nuevos de basalto con una novedosa disposición y óptica: se alternaría un adoquín opaco con otro transparente. La idea surgió de un consternado arqueólogo, que insistió apelmazadamente día sí y otros también, teniendo como única y solitaria certeza la advertencia de que, como había sucedido en el pueblo vecino, bajo los adoquines de la ciudad histórica se encontraban desmedidos yacimientos de un pasado, que aunque escaso materialmente, su descubrimiento desembocaría en un próspero e insospechado futuro. Pergeñó, el científico del pasado, la idea de los adoquines transparentes, ya que, según él, y de este modo, tarde o temprano su auspicio sería irreprochablemente demostrado.
Zigzaguearon las calles estrechas y ordenadas hasta que pasaron frente a la sacristía y todo el lateral oriental de la iglesia. En este tramo, Juan Almeida invitó a Remigio a caminar de puntillas señalándose sus pies, y colocándose el dedo índice verticalmente sobre sus labios, solicitó, de manera torpe, silencio al mudo, ante el temor secular que le invadió de ser descubierto, interrogado y con posterioridad, y cierta alevosía, acusado de notable y aguda herejía ante los preceptos de dios nuestro señor.
La calle se estrechó tanto ante la ambiciosa expansión de la iglesia que devino en callejón irregular. En el punto más estrecho del mismo y frente a una esquina de piedras talladas, pulidas y escodadas, pasaron en fila de uno, primero Juan Almeida y tras él, un ignorante Remigio que ni sospechaba ni deducía el origen y el final de tan repentina aventura. Al pasar junto a una ventana de guillotina cerrada desde la fundación de la ciudad, Remigio, que a sus catorce años era inevitablemente pícaro y retozón, aprovechó el papel trabado en las lamas de la ventana para ampliar, con su lápiz desgastado, el mensaje que de forma lacónica allí se expresaba: CARTAS. Tras el paso del jovenzuelo, el papel se enriqueció con un verso inesperado: por favor, sólo CARTAS de amor.
Con el corazón desbocado ambos, uno por la cercanía del lugar donde demostraría su tesis y desmontaría la conjetura vomitada por un prófugo de sus palabras, y el otro, tras acelerar su paso para estar a la altura de su patrón tras quedarse rezagado momentáneamente, cruzaron, dibujando una corta diagonal, la conocida Plaza de la Constitución sin intercambiar saludos ni miradas con la hidalguía y linaje que allí se daba cita para pasear y lustrar, ante nadie, su incierta condición burguesa.
Descendieron como pudieron los escalones que se disponían frente a la decimonónica Sociedad Recreativa y de Instrucción, hasta llegar al lugar donde cambia el peralte de la calle de la Cruz. Aquí, Remigio, párate aquí y mira hacia la derecha, a naciente. ¿Ves?, la calle desciende. Incuestionable. Bien, ahora, Remigio, mira hacia poniente, donde la calle muere colgada sobre el barranco. También desciende. Incuestionable también.
Entonces, como si de una explosión de clarividencia se tratara, cogió dulce y paternalmente a Remigio por la nuca y en un tono sosegado pero con indudable seguridad y certeza afirmó: Remigio, yo no dudo que vivamos sobre un planeta, pero éste es irremediablemente redondo, curvo; no albergo duda alguna. Recuérdalo. Y ahora, volvamos a nuestros menesteres.
Braulio en Costa Rica
El cantante guiense actuó en el Teatro Melico Salazar de la capital costaricense el 15 de agosto de este año, siendo recibido por un teatrolleno que aplaudió eufórico sus interpretaciones junto a la Filarmónica. VER GALERÍA DE FOTOS
El cantante guiense actuó en el Teatro Melico Salazar de la capital costaricense el 15 de agosto de este año, siendo recibido por un teatro
lleno que aplaudió eufórico sus interpretaciones junto a la Filarmónica. A continuación insertamos los dos reportajes publicados por el DIARIO LA NACIÓN, de Costa Rica, los días 14 y 16 de agosto de 2007.
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Braulio cumplió con la faena Concierto: El cantante español fue recibido por un teatro
lleno que aplaudió eufórico sus interpretaciones junto a la Filarmónica
Marcela Quirós U.
mquiros@nacion.com
Era una noche diferente para todos. Para Braulio, que nunca,
en sus 33 años de carrera, había interpretado canciones vestidas con arreglos
sinfónicos; para la Orquesta Filarmónica, que jamás había tocado con el artista
español; y para el público que no había escuchado aquel experimento.
Sin embargo, desde los primeros acordes de Sobran las
palabras , la interpretación que abrió la noche, se despejaron las dudas:
aquello sonaba a éxito.
El público recibió eufórico a un Braulio por el que
físicamente han pasado los años, pero que mantiene una voz impecable –la misma
de hace treinta años, lo juro– y un humor envidiable, que hizo de aquel
encuentro algo que parecía una reunión entre amigos.
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| Serenata. El artista llamó a varias mujeres embarazadas para cantarles el tema Culpable ,tema que escribió a la esposa de un amigo.Priscilla Mora |
La cita. A las 8 de la noche el Teatro Melico Salazar
seguía recibiendo gente, así que el inicio de la jornada se dio hasta quince
minutos después. Mientras, un escenario colmado de músicos –eran más de 70–
esperaba paciente.
Una vez que comenzó el espectáculo la noche corrió emotiva
entre temas que sacaban recuerdos, entre ellos: Pequeña amante, La más bella
herejía, ¿Por qué coño hemos cambiado?, Vaya lío, Si me quieres matar, ¡Qué
tentación! , Me amamantaron con boleros y Después de amarla
tanto , entre otros, que motivaron al público a aplaudir, a cantar y a
gritar.
Braulio, por su parte, fue un tipo encantador y entre
bromas, recuerdos y comentarios, se robó el show .
La parte más emotiva de la noche fue cuando el cantante
llamó al escenario a algunas mujeres “en estado. “No me sirven las que quedaron
hace un rato ni las que quedarán más tarde”, bromeó.
Aparecieron cuatro y a ellas les cantó El culpable ,
un tema que escribió para un amigo cuya esposa estaba embarazada. No faltaron
señoras que motivadas por la simpatía de Braulio se atrevieron a gritarle
piropos como ¡guapo!, ¡te amo!, otras hasta le tiraban besos.
La Orquesta Filarmónica fue el mejor de los acompañamientos
para Braulio, quien se mostró agradecido con la invitación y con los arreglos y
calificó a Marvin Araya, director de la Filarmónica, como “uno de los hombres
más grandes que he encontrado en mi larga carrera”. Al final, y como era de
esperarse, el público no quería dejarlo ir, él respondió a los aplausos y gritos
con dos de sus canciones más esperados En la cárcel de tu piel y En
Bancarrota.
NOTICIA DEL DÍA ANTERIOR
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De turista. Braulio
llegó el jueves anterior a nuestro país para incorporarse a los ensayos con la Orquesta Filarmónica. Priscilla Mora. |
Entrevista:
Braulio estrena sinfonías
Tras más de
30 años de carrera el cantante español se enfrenta aquí a un nuevo reto en su
carrera: interpretar versiones sinfónicas de sus grandes éxitos. La
Orquesta Filarmónica es la responsable y la que lo acompaña
Marcela Quirós U.
mquiros@nacion.com
Ocasionalmente Braulio deja la tranquilidad de su tierra
natal, Islas Canarias, a donde se fue a vivir hace varios años. Se aleja de su
familia, sus tres caballos, siete perros, dos canarios, muchos patos, conejos,
gallinas, y palomas, para volver a su todavía activa carrera artística.
“Eso no significa que esté alejado de los escenarios”,
afirmó categórico en la entrevista que tuvo con Viva . El intérprete de
Navegar en tí está en nuestro país para enfrentarse a un nuevo reto en su
carrera: interpretar sus éxitos en versiones sinfónicas, una tarea que se
atrevió a emprender con la Orquesta Filarmónica y en Costa Rica.
El espectáculo será estrenado esta noche y se repetirá
mañana en el Teatro Melico Salazar.
Braulio llegó al país el jueves anterior para unirse a los
ensayos con la agrupación, luego de un paseo por el volcán Poás, el español nos
cuenta qué es de su vida.
Es la primera vez que interpreta sus temas acompañado por
una orquesta de formación clásica. ¿Por qué no había pasado antes?
Aunque he cantando muchas veces con orquestas, nunca lo
había hecho con una de formación clásica, es cierto. El reto me interesó desde
el principio y la verdad ahora que conozco el resultado ha sido muy
gratificante.
“Por mi cabeza sí había pasado la idea de hacer un concierto
con arreglos sinfónicos, incluso en algún momento se pensó hacerlo con la
orquesta de Tenerife, pero esos proyectos son complicados cuando intervienen
tantas personas, y al final no se realizó”.
¿Qué expectativas le genera este experimento?
En principio, como todo experimento, había cierta
incertidumbre. A mi me gusta de vez en cuando dar pequeños saltos en el vacío y
no tenía demasiada información de Marvin Araya (director de la orquesta), ni de
la orquesta, pero llamé a varios amigos en Costa Rica que me dieron muy buenas
referencias y la verdad se quedaron cortos. Marvin es un gran tipo, muy vital,
sabe muy bien qué hay que hacer en cada tono y en cada compás, y la orquesta
suena de maravilla. Me parece una experiencia fabulosa.
¿Qué aporte le dan a sus éxitos los arreglos
sinfónicos?
Bueno, es otra visión de mi música. Hay arreglos que son
realmente emocionantes, algunos de ellos están hechos en función de lo que
canción dice porque, curiosamente, a veces cuando hacemos la producción
discográfica no recapacitamos en algunos temas, ahora siento que (con estas
versiones) están más cerca de lo que yo pensaba a la hora de escribirlos.
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| /Priscilla Mora. LA NACIÓN |
¿Qué éxitos de su carrera era imposible deja por fuera de
este espectáculo?
Pues varios, gracias a Dios, pero hubiera sido imposible no
hacer Crónica de un viejo amor, La más bella herejía, En la cárcel de tu
piel, Qué tentación, Bancarrota, y El vicio de tu boca… creo que
todas (ríe).
¿Qué hace Braulio en esta época de su vida, además de
tomar la decisión de irse a vivir a su natal Islas Canarias…?
Yo siempre he creído que hay que cerrar un círculo, no es
que me vaya a morir mañana, pero era algo que me apetecía hacer hace tiempo:
irme a vivir a Canarias sin dejar el cariño de los países que me acogen. Sigo
teniendo mi apartamento en Miami de ahí me desplazo a otros lugares. Volver a mi
tierra responde a esa necesidad de volver un poco a mis raíces, de encontrarme
con mis amigos...porque es muy doloroso ver que va desapareciendo gente del
paisaje humano y no estar ahí. Pienso que me lo pedía el cuerpo y el alma.
“Pero no estoy alejado de los escenarios, el año pasado
vinimos a Costa Rica, fuimos a Puerto Rico, Miami y República Dominicana,
anduvimos de gira por varios países”.
También estuvo trabajando como presentador de televisión
en dos programas...
Sí, el primero se llamó Boleros y el otro El club
de la bohemia , yo era el conductor. Pienso que en cualquier momento se
vuelven a plantear, lo que no sé es si yo sea la persona que vuelva a hacer de
conductor porque, por mis compromisos, había que buscar a una persona que me
sustituyera cuando yo no estaba. Ahora hay algunos proyectos, no con Televisión
Española, sino con televisión de Canarias y ya veremos si se pueden compaginar
con mis otros proyectos. Pero la faceta de presentador me entretiene mucho
porque en esos programas que hice también cantaba.
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| /Priscilla Mora. LA NACIÓN |
Apenas treinta y tres años es el título de un
disco de éxitos que estaba por salir ¿qué pasó con él?
Estamos en eso, lo grabamos el 29 de diciembre pasado y
todavía estamos en el proceso de mezcla. Ahora conmigo viaja el ingeniero que lo
grabó y bueno, le voy a decir que ustedes están muy interesados en el disco y
tenemos que terminarlo ya. Es que nos tomamos las cosas muy “pachorrudamente”
como decimos en Canarias, o sea sin prisa.
¿Después de esta presentación en Costa Rica llevará el
espectáculo a algún otro país?
Es muy probable que hagamos los conciertos que tenemos el
otro mes en Canarias con este espectáculo. Y ¿quién sabe? a lo mejor algún día
tenemos la oportunidad de llevar, tal vez no toda la orquesta porque son 60
músicos, a Canarias. Creo que hay muchas cosas que se pueden hacer incluso hemos
hablado de la posibilidad de llevarlo por Centroamérica, pero son cosas que hay
que conversar.
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Dos noches • Braulio y la Orquesta Filarmónica en Fechas: Martes 14 y miércoles 15 de agosto Hora: 8 p. m. Lugar: Teatro Melico Salazar Entradas: ¢15.000, ¢13.000, ¢10.000, ¢8.000 y ¢6.000 Entradas: a la venta en Bansbach instrumentos |
FUENTE: DIARIO LA NACION de Costa Rica, publicado los días 14 y 16 de agosto de 2007.
Ricardo de la Cierva en Guía
El ministro fue "mantenedor" de las Fiestas de la Virgen de 1980
El 9 de agosto de 1980, el entonces Ministro de Cultura, don Ricardo de la Cierva, presidió los Fuegos
Florales de Guía, celebrados ante un numeroso público en el
teatro municipal.
El ministro glosó en el pregón de estos Juegos Florales
cada uno de los cuarteles del blasón de la Ciudad, adaptando cada símbolo a la realidad y a
los problemas de la ciudad, la isla y el Archipiélago.
A continuación insertamos el texto íntegro de la intervención del ministro gracias a la transcripción realizada por Miguel Gordillo, concejal de Cultura de Guía en aquella época, en la que ejercía de alcalde José Carlos González Ruiz, y los textos íntegros de los reportajes de prensa publicados en aquellas fechas.
Conferencia de Ricardo de la Cierva en Guía
Diario de Las Palmas del día 090880
La Provincia del día 090880
La Provincia del día 100880Felipe Pérez, nuevo concejal
En el último pleno celebrado por la corporación municipal de Guía, y previo lectura del informe de la Junta Electoral de zona, tomó posesión como nuevo concejal electo del Ayuntamiento de Guía, Felipe Pérez Reyes, de profesión veterinario, que sustituye a Guillermo Melián Sánchez, nombrado Director General de Ordenación e Innovación Educativa del Gobierno de Canarias.
Seguidamente el nuevo Concejal procedió a prometer su cargo conforme a la fórmula legalmente establecida, y acto seguido el alcalde Fernando Bañolas Bolaños le dio la bienvenida.
El nuevo concejal fue designado por su grupo político Coalición Canaria como miembro de las siguientes comisiones informativas: Presidencia y Gobernación; Desarrollo y Promoción. Así como miembro de la Comisión Especial de Cuentas.
También se le designo como representante del Ayuntamiento de Guía en los siguientes órganos: Consejo de Salud; Patronato de la Universidad Popular y Consejo Escolar Municipal del Centro de Pedagogía Terapéutica de Marente.
FUENTE: GABINETE DE PRENSA DEL AYUNTAMIENTO. 17.08.07














