Memorias de D. Bruno


LAS MEMORIAS DE DON BRUNO QUINTANA QUINTANA

PÁRROCO
DE GUÍA (1943-1982)

 

MEMORIAS DE UN
SACERDOTE

PRÓLOGO

Las páginas siguientes reproducen (s.e.u.o.) las publicadas durante los meses de
septiembre y octubre de 1998 por el entonces DIARIO
DE LAS PALMAS,
y constituyen sólo una parte de las
manuscritas MEMORIAS DE DON BRUNO,
"documento de singular importancia para Santa María de Guía",
en palabras de nuestro querido y añorado diario vespertino, al que
tanto debemos por su dedicación a la problemática y acontecer de las zonas no
capitalinas. La transcripción es obra personal de otro guiense,
SANTIAGO BETANCORT BRITO, entonces Director del citado diario.

La conversión de los textos a lenguaje
digital y publicación en Internet es obra de quien suscribe.
En 1998 fueron publicadas en una página web no oficial que
elaboramos con el entusiasmo que cualquier guiense pone en los
asuntos que conciernen a su municipio. Ahora ven la luz en una
sección dentro de la web oficial del municipio (www.guiadegrancanaria.org),
con lo que estará accesible a cuantos visiten la página web
de nuestro pueblo.

Guía, a 2 de septiembre de 2002.

Antonio Aguiar.

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Parte de la historia de la ciudad norteña -entre los años 43 y 82-
está en las "Crónicas de hechos y acontecimientos" redactadas por don
Bruno Quintana Quintana, fallecido recientemente, hijo adoptivo de la localidad y que fue
párroco en la misma durante cuarenta años.

Respetando escrupulosamente el manuscrito, día a día aparecerán en
nuestras páginas hechos curiosos -¿sabía usted que parte del Sepulcro de la Iglesia
guiense se realizó en el Valle de los Caídos?-, polémicos -el caso del colegio de doña
Eusebia- e, incluso, hechos entrañables -la adquisición del trono de la Virgen de Guía
o sus mantos-.

Un documento que iniciamos con el primer capítulo, que debe ser
rescatado por el pueblo de Guía para su historia.

Firmado: B. de V. (DIARIO DE LAS PALMAS).


ENTRAR EN EL ÍNDICE DE LAS MEMORIAS

ESTAS MEMORIAS FUERON PUBLICADAS DURANTE
LOS MESES DE SEPTIEMBRE Y OCTUBRE DE 1998 EN EL

DIARIO DE LAS PALMASDIARIO DE LAS PALMASDIARIO DE LAS PALMAS 


Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 20/07/2003.


Don Bruno y de D. José M. Morales

EL OBISPO PRESIDIÓ LA CEREMONIA DEL TRASLADO DE LOS RESTOS DE LOS DOS SACERDOTES DE GUÍA.

22 de octubre de 2006

El obispo de la Diócesis de Canarias, Monseñor Francisco Cases, presidió este domingo, en la iglesia de Santa María de Guía, la ceremonia religiosa del traslado al altar mayor del templo, de los restos de dos curas párrocos del municipio, D. Bruno Quintana y D. José Martín. Por expreso deseo de ambas familias se suprimieron todo tipo de discursos oficiales en dicho acto, pero se contó la representación de la Corporación municipal, presidida por el alcalde, Fernando Bañolas, así como numerosos vecinos que llenaron el templo.
La Asociación Bruno Quintana llevaba varios años tramitando todos los permisos para conseguir que los restos de los dos sacerdotes recibieran sepultara en el templo matriz de Guía, en especial el párraco Bruno Quintana, quien en vida mostró su voluntad de ser enterrado en el altar mayor de la iglesia a la que dedicó tantos años de su vida.
D. Bruno Quintana llegó a Santa María de Guía como sarcedote el doce de marzo de 1943. Según contó el sarcedote en sus memorias, al llegar a la parroquia sólo lo recibió, a las cuatro de la tarde del día citado, en la Iglesia, el solchantre-sacristán don Manuel Díaz Rivero, que le entregó las llaves correspondientes a las diversas dependencias del complejo parroquial. Más tarde fue visitado por el coadjutor antes citado, muy amable y cortés.
El sacerdote D. José Martín fue nombrado El 28 de diciembre de 1912 Cura Ecónomo de la Parroquia de Santa María de Guía, posesionándose de la misma el 1 de enero de 1913, y mediante oposición la obtuvo en propiedad el año 1918.



NOTICIA ANTERIOR
21 de octubre de 2006
Javier Martín y García, Presidente de la Asociación Bruno Quintana
Una vez conseguidos todos los permisos y licencias correspondientes del Obispado, Gobierno de Canarias, Cabildo Insular y Ayuntamiento de Guía (mas de dos años de burocracia incesante). La fecha elegida ha sido el 22 de octubre -domingo- a las 12 horas y consistirá en una Solemne Eucaristia que esperemos esté presidida por el Sr. Obispo y sacerdotes de toda la isla que quieran sumarse. Por expreso deseo de ambas familias se suprimirán todo tipo de discursos oficiales en dicho acto, pero contaremos con la representación de la Corporación en Pleno a quienes se les pasará invitaciones así como a diferentes autoridades.

Homenaje a Gloria Betancort Brito

Guía, 21 de octubre de 2006

Más de un centenar de personas asistieron anoche al homenaje que el Instituto de Enseñanza Secundaria Guía rindió a la profesora y monja dominica, Gloria Betancort Brito, con motivo de su jubilación como docente tras 40 años dedicada a la enseñanza.

EL INSTITUTO DE ENSEÑANZA SECUNDARIA GUÍA RINDIÓ ANOCHE UN HOMENAJE A LA PROFESORA GLORIA BETANCORT BRITO

Asistieron al acto el Alcalde de Guía, Fernando Bañolas, el Director General de Consumo del Gobierno de Canarias, Pedro Rodríguez, (ambos ex alumnos suyos); la Inspectora de Educación, Teresa Cancio, así como una amplia representación de la comunidad educativa del municipio además de numerosos jóvenes.

Gloria Betancort Brito es una de las personalidades más queridas y destacadas de este municipio por su trabajo en pro de los más necesitados y desfavorecidos. Toda su vida la ha dedicado a proyectos sociales destinados a ayudar a los jóvenes, a los discapacitados y en los últimos años también ha trabajado activamente con los inmigrantes.

Durante el acto celebrado anoche en el salón de actos del que ha sido su último lugar de trabajo, el IES Guía, todos los participantes destacaron en la homenajeada su constante preocupación social, su vocación de servicio a los demás y su carácter voluntarioso y entusiasta a la hora de emprender nuevos proyectos.

“Ningún dolor la deja indiferente” con estas palabras explicaba Teresa Cancio, amiga personal desde la infancia, la capacidad de trabajo, entrega y compromiso que ha marcado la trayectoria vital de Gloria Betancort.

Por su parte, Fernando Bañolas, además de agradecer en nombre de todo el municipio su labor social, pidió a la homenajeada que “continúe a nuestro lado trabajando y compartiendo con nosotros toda su experiencia. Necesitamos gente como ella: con sentido del compromiso, con ilusión y ganas de trabajar y arrimar el hombro para mejorar el lugar en el que nos ha tocado vivir. Necesitamos, Gloria, que sigas a nuestro lado, contagiándonos de tu entusiasmo, de tus ideales, y tu vitalidad”.
 

 


Index


Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 06/06/2008.


La orquesta mejías, en el recuerdo

 

LA ORQUESTA MEJÍAS, EN EL
RECUERDO


Por Juan Dávila-García

[Hacer clic en
las imágenes para ampliarlas]


Hoy quiero recordar y analizar la singladura de una de
las mejores orquestas que ha habido en Canarias; me refiero a la "Orquesta
Mejías". Surgió aproximadamente al inicio de los años cuarenta del pasado
siglo. En un principio estaba formada por Juan Mejías Suárez, su fundador
y trompeta, Cristóbal García Ossorio, con el saxofón alto, Pepe Pérez, José Pérez
Rodríguez (conocido por Pepe Kiko), trombón y vocalista, los hermanos José
y Manuel Mendoza Ossorio, a la batería y saxo tenor, respectivamente, y
Nicolás Hernández Cruz al piano.

Juan Mejías

 


Desde un principio y dada su alta preparación interpretativa, adquirió
gran notoriedad en todas las sociedades y salas de la provincia de Las
Palmas, donde intervenía en los bailes más punteros.

A las maracas, Pepito el de
Maestro Blas

 



Aproximadamente uno dos años después se incorporó como pianista Julio
Ayala Aguiar y uno año más tarde mi padre con el contrabajo. Esta orquesta
tuvo un concepto babeliano de gran trascendencia, ya que por la misma
pasaron durante sus muchos años de existencia una cantidad ingente de los
grandes músicos que conformaban el mosaico musical de la provincia.

 

 

 

 

 

    Juan Dávila (padre) De izquierda a derecha, Juan Dávila, Cristóbal
García, Juan Mejías, Blas "el macho", Vallejo y Pepe Quico. Años 50.


Fueron muchos lo éxitos alcanzados por tan insigne
orquesta, que hacía que la música fuera fácil y agradable al oído, así
como que los bailarines se sintieran cómodos y entusiasmados por tan
sonoros y acompasados ritmos. Interpretaban toda clase de rítmos, desde el
bullanguero chachachá, pasando por los boleros tan de moda, pasodobles,
swing, fox, etc. Nada se les resistía; la profesionalidad de sus
componentes era tal, que le daban a la música un significado
grandilocuente, y escucharla extasiaba los sentidos. La orquesta de Mejías
paseó su sabiduría por todos los pueblos que conforman las islas de Gran
Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. Instituciones como el Gabinete
Literario, Real Club Náutico, Círculo Mercantil, sociedades como el
Artesano, Hespérides, Club Las Palmas, Ferreras, San José, Club Marino,
Club Victoria, etc., apreciaron en muchas ocasiones la extraordinaria
versatilidad de esta gran orquesta, que con una facilidad inusitada
acercaba a los ciudadanos las mejores interpretaciones del momento.

En el Estadio Insular, animando
a la UD LAS PALMAS

Juan Mejías, con la banda, en la
Fiesta del Charco, en la Aldea

Juan Mejías, en una de sus
características escapadas del escenario

Más
tarde dio el salto al continente africano y en multitud de ocasiones se
desplazó hasta Sidi Ifni. En este trozo de España, en el entorno del
desierto del Sahara, la orquesta realizó grandes exhibiciones en
sociedades militares y civiles, que fueron alabadas con elocuencia por el
gran desarrollo musical que demostró y por lo extenso de su repertorio.

Por aquella época, la orquesta Mejías rivalizaba con
las grandes orquestas existentes en la isla, que eran bastantes. En Guía la Philips y la Iberia,
en Gáldar la Guaires; éstas eran también orquestas con buenos instrumentistas, pero no tenían el
"caché" y la repercusión de la que estamos analizando.

Por una serie de circunstancias, abandonaron la orquesta allá por
los años cincuenta y algo, José Pérez y Cristóbal García,
incorporándose a la misma como saxofón alto José Oro y con el tenor
Isidro Medina, ya anteriormente lo habían hecho Manolo Mendoza, -por
fallecimiento-, y Pepe Hernández que se incorporó a la orquesta
Ondas. También entró a formar
parte
de la misma Juan Mejías hijo, muy joven,
como
pianista.

Antes ya habían formado parte de la
orquesta como ejecutantes pianísticos, músicos de la talla de
Suárez, José Pérez, José Antonio Ramos Barrionuevo, Rafael Gómez, Santiago
Felipe y otros de una constatada talla musical.

La orquesta siguió
brillando, a pesar de los cambios efectuados, y sus compromisos era cada vez
más numerosos, los contratos le surgían de todos los casinos y sociedades
existentes en la isla, entre otros, como ya he manifestado, los de Lanzarote,
Fuerteventura e Ifni.

A la derecha, Estrellita Cejas,
gran vocalista. En el centro, su hijo Pepe Mejías

Instantáneas de los años 60

Ensayaban en la relojería que Juan Mejías tenía detrás
de la iglesia de Guía, al menos dos veces por semana. Sistemáticamente,

y no sé por qué razón, era la primera orquesta que interpretaba cuantas
canciones nuevas llegaban al mercado musical, desde el antiquísimo
"Caimán", pasando por el "Bayón" y otros ritmos que todavía hoy se
recuerdan. Cuando se puso de moda la famosa "Plegaria", fue la orquesta
Mejías quien primero la interpretara, siendo Pepe Kiko, con su sabia
maestría como vocalista, quien la cantó en cuantos bailes amenizaban,
recibiendo el agradecimiento del público en forma de sonoros aplausos que
dejaban de bailar para escucharlo.






Con el vocalista Miguel Coruña



Recuerdo que Pepe Trujillo, el del bar Trujillo,
siempre que llegaba a un baile donde estuviese actuando la orquesta de
referencia, le pedía a Juan Mejías que interpretara el pasodoble "en Er
mundo", pieza muy complicada de interpretar dado que tenía un pasaje que
consistía en un solo de saxofón alto o de trompeta, cuyas medidas
-musicalmente hablando- requerían una alta preparación por parte del interprete; el solista siempre era Cristóbal García
Ossorio, el cual se especializó en tan brillante interpretación,
suscitando siempre los mejores elogios por parte de cuanto les oían. Cuando Bonet de San Pedro vino a Las Palmas en los años cuarenta se lo
quiso llevar como saxofón principal de su afamada orquesta. Cristóbal,
haciendo gala una vez más de la gran humildad que le revestía, no aceptó el
contrato ofrecido, el cual -según me comentaba mi padre- era muy apetecible,
fundamentalmente por dos cosas, la primera, ser miembro de una orquesta de
renombre mundial, y segundo, los importantes emolumentos que Bonet le
ofreció.


La orquesta Mejías era una asidua amenizadora de la
extraordinaria verbena del Carmen que celebraba el Real Club Náutico de
Las Palmas todos los años, amen de los festejos de fin de año que
celebraba el Gabinete Literario.


Era como un icono, dada su elogiable forma de comportarse tanto en lo
personal como en lo profesional, y era envidiada por muchas agrupaciones
de las mismas características existentes en la isla.

Con uno de los mejores pianistas que pasaron por la
Orquesta, Rafael Gómez (en el centro, de pie). Años 50
 

Amenizaba las grandes fiestas que
se daban en las residencias de los tres ejércitos, sus actuaciones no
tenía fronteras, lo mismo actuaba en una institución de connotaciones
rimbombantes como lo hacia en una pequeña sociedad de barrio.

Otro atributo que le daba a la orquesta Mejías un
ensamblaje perfecto era su variopinta vestimenta, que abarcaba desde el
aristocrático smoking hasta la más sencilla camisola de colorines. Su
director Juan Mejías era muy exigente en este aspecto y hacía que los
ropajes que la orquesta luciera en sus diferentes actuaciones fueran lo más
armoniosos posible; así, desde los zapatos hasta el último detalle en su
forma de vestirse, tenía un elocuente desarrollo. Hasta los porta atriles
estaban configurados con un gusto exquisito y lucían hermosos durante todo
el tiempo que duraba el evento bailable. Tenía sus propios equipos de
megafonía, lo que le daba a la sala y zonas colindantes una sonoridad
extraordinaria, pulcra y limpia que hacían las delicias de los asistentes.

Cuando se celebró en Guía el concurso de orquestas, allá
por los primeros años de los cincuenta, donde participaron grandes
orquestas tales como Casablanca, California, de Las Palmas, los
Falcones de Telde, con un jovencísimo Juan José Falcón Sanabria al
piano, Iberia y la de Mejías, ésta ganó el
premio a la popularidad; obtuvo el primer premio Casablanca, liderada por el Luri y Quelo, ambos virtuosos trompetistas.

En el apartado de vocalistas, la orquesta de Mejías
siempre contó con las mejores que había en la isla. Así, recordar a
Carmencita Abdel, Maruca Ramos Barrionuevo, que, además de afamada vocalista de orquestas, era una prima donna de la música clásica, Lydía
Guillen -conocida luego por Lea Zafrani-, Margot Sánchez y muchas más que
harían esta lista interminable. Todas ellas arropadas por la inigualable
forma de cantar de Pepe Kiko, a quien comparaban en aquellos tiempos con Lorenzo Santamaría, Jorge Sepúlveda, José Guardiola y otros que estaban
entre los primeros del ranking nacional e internacional. También actuó de
vocalista Diego, el guardia municipal de las Palmas.

 



Foto de la izquierda: baile en el Circulo Mercantil, años 60. De derecha a
izquierda: agachados, Juan Mejías hijo y Mario. De pie, y de izquierda a
derecha, Cristóbal, Isidro Medina, un socio, el hijo Pepe, Puche -jugador
de la UD LAS PALMAS- y Juan Mejías

 

ANÉCDOTA: Ese día, se rifó
una caja de coñac. Se la ganaría el que supiese el segundo nombre de Juan
Mejías (Hermógenes). Nadie lo sabía, pero el hijo Pepe se lo sopló a un
extranjero a cambio de compartir el premio. Seis botellas de coñac fueron
pa´Gáldar
.

Las fiestas de los Carnavales, San Ginés y las de los Chalanistas -por San Pedro-, que se celebraban en Arrecife hacían que la
orquesta Mejías se desplazara con bastante frecuencia a la isla de
Lanzarote, para actuar en el casino, Círculo Mercantil (también conocido
por La Democracia), la sociedad del Torrelavega, y a otros pueblos de isla,
(Haría, San Bartolomé, Tinajo, la Tiñosa hoy Puerto del Carmen, etc.).

También solía actuar con gran frecuencia en la isla de Fuerteventura,
especialmente en Puerto del Rosario y en Gran Tarajal, con motivo de sus
fiestas patronales. La efervescencia turística todavía no había llegado a
las islas.

En la isla de Gran Canaria amenizaban los bailes más
importantes de Guía -en el casino y en las sociedades de la
Tirma Guíense y de la Princesa Guayarmina-, en Gáldar en el casino, y con
bastante mayor profusión en los grandes eventos bailables que se
celebraban en la Sociedad de la Montaña, bailes éstos de un enorme
prestigio en aquella época y que atraían a gentes de todos casi los pueblos
(Ingenio, Agüimes, Carrizal, Telde), en los afamados y atrayentes
espectáculos de esta índole que se celebraban en la Aldea, Agaete, Bañaderos, etc.

En todas las efemérides que celebraban los militares en
Sidi Ifni, allí iba la orquesta a amenizarlos. Era normal que se desplazaran
hasta la ciudad africana tres o cuatro veces al año; solían hacerlo en
aviones militares de las características de los afamados Junkers que eran de origen alemán. A las islas se desplazaban
en los barcos de la Transmediterránea que eran verdaderas bañeras, tales
como el León y Castillo, Viera y Clavijo, La Palma y los gemelos
Fuerteventura, Lanzarote y Gomera.

Ya decía al principio que por la orquesta de Mejías
pasaron los músicos más importantes y reconocidos a nivel insular y quizás
algunos a nivel nacional, por su sabiduría interpretativa. Estimo que es
de bien nacido recodarlos y lo voy hacer a modo de homenaje por cuanto
aportaron a la tan estimada orquesta y por su desarrollo profesional.


Así tenemos entre otros, a Enrique Terkan (holandés residente en Las
Palmas), magnífico intérprete con el acordeón-piano, Ventura Araujo,
pianista natural de la Aldea, a los baterías José Vallejo, Manolo
Alonso, Chano el tocino, Manolo el Negro, Pepe el rubio, Manolo
Cordero, Juanito el conserje,
Luis el maño y Mario Aguiar, saxofonistas


como


Alberto Ramos Barrionuevo, Manolo Mederos, de Gáldar,


Ignacio


Álamo, de Guía, Antonio Sosa, de la Aldea,

y los pianistas ya citados, Pepe Pérez Suárez,
José Pérez, José Antonio Ramos Barrionuevo, Rafael Gómez, Santiago Felipe,
su hijo Juan,
y algunos más que ya no recuerdo.

En la plaza de Guía, año 1961  

La conjunción armónica de la orquesta Mejías siempre
tuvo un relevante comportamiento, también tenía como premisa fundamental
el afinamiento y todo esto la convertía en un grandilocuente símbolo en
los estamentos musicales de la provincia de Las Palmas. La brillantez de
sus instrumentistas la convirtieron en aquella época en la orquesta más
solicitada por todas las instituciones existentes, como ya ha quedado
acreditado. Juan Mejías era un excelente relaciones públicas y jamás -que yo
recuerde- su orquesta estuvo en paro, siempre estaba en la cresta de la
ola. Recuerdo que cuando los músicos isleños pusieron de moda la música de Glenn Miller, la orquesta Mejías se subió al carro he hizo grandes interpretaciones de las obras de este eminente músico
americano, especialmente de los fox-swing "En Forma", Jarrita Marrón, Sant
Louis Blue, Serenata a la luz de la luna, Pensylvania 65000 y de otras
menos conocidas.

La orquesta Mejías fue en la práctica de la música un
gran conjunto, nadie podrá negarlo, y los que recordamos sus actuaciones
lo hacemos con nostalgia; nunca más las verbenas de los diferentes pueblos
de la isla, y para mí las de Guía y Gáldar, han tenido ese contenido tan
paradigmático y que tanto ilusionó a la juventud de entonces.

Con Pablo al bajo y Diego el vocalista, en los 60

 

Sus hijos Juan, Luis y Pepe, aunque luego se dedicarían a otras
profesiones, heredaron el virtuosismo musical de su padre.



Pepe Mejías, en su debut en la radio (sociedad El Marino) 



Su hijo Luis, al piano, Braulio, a la guitarra, Mario Aguiar
(batería), y su hijo Pepe (voz)



Su hijo Pepe, con 18 años, en la casa de sus padres, donde, junto
con Braulio, ensayaban las canciones que luego tocaban en los
descansos de la orquesta 

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AUTOR DEL TEXTO: Juan
Dávila-García - jocdavila@yahoo.es

PROPIETARIOS DE LAS
FOTOGRAFÍAS:
José Mejías Ruiz, salvo la de Juan Dávila padre
(propiedad de su hijo Juan).

EDITOR: Antonio Aguiar

Septiembre 2006

 

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 30/10/2006.


La Hiedra, mucho más que una canción

Por ALEJANDRO C. MORENO y MARRERO

14 de octubre de 2006.


El pasado miércoles 11 de Octubre de 2006 pudimos escuchar en la emisora Radio Gáldar el primer programa de “La Hiedra”, un espacio dedicado al bolero maravillosamente dirigido y presentado por José Mejías Ruíz.

En esta ocasión, Pepe Mejías –haciendo gala del buen gusto que le caracteriza- nos regaló una inmejorable selección bolerística que nos transportó a otras épocas, a la denominada Época de Oro del bolero latinoamericano.

Desde el clásico bolero cubano repleto de color y musicalidad, pasando por el cadencioso bolero realizado en Puerto Rico hasta el bolero mejicano popularizado por los tríos en los años cuarenta del pasado siglo, tuvimos la oportunidad de oír verdaderas obras maestras de este género musical como fueron, entre otras, “Solamente una vez” (composición del mexicano Agustín Lara) en una interesantísima versión de The Royal Philharmonic Orchestra of London; “Sin Fé” (bolero también denominado “Poquita Fé”) obra de Boby Capó y que interpretó elegantemente la dominicana Maridalia Hernández; “Vete de mí”, cuya autoría se le atribuye a los hermanos Hernando y Virgilio Expósito y que oímos en una versión grabada hace unos años por “Los Sabandeños” con la gran Olga Guillot; “Usted”, una composición de Gabriel Ruíz que fue interpretada por la catalana procedente del cante flamenco Mayte Martín con la brillante colaboración al piano del maestro Tete Montolieu y, por último, “Olas y Arenas”, un bolero sumamente hermoso de la compositora puertorriqueña Sylvia Rexach interpretado por el propio Pepe Mejías (voz y piano) y que se encargó de echar el cierre al programa de esta semana.

Todo un éxito que, si ustedes lo desean, podrán escuchar los miércoles (quincenalmente) a eso de las 10:30 h. en la citada emisora municipal 107. 9 FM y, para los que no puedan hacerlo en esa franja horaria, en una redifusión que tendrá lugar a las 23:00 h.

Los no residentes en el noroeste grancanario tienen la opción de escucharla por Internet, en http://www.radiogaldarmunicipal.com/

Sin más, simplemente me queda felicitar y dar la enhorabuena al prof. Mejías por esta genial iniciativa. Un programa radiofónico entretenido y ameno al que, si se me permite, le auguro un espléndido futuro y un apasionante presente. Gracias maestro. Muchísima suerte en esta novedosa andadura.

Ver reportaje sobre la Orquesta Mejías

Ver web de Alejandro C. Moreno y Marrero


Domingo Rivero

Por Luis Antonio de Villena

BABELIA - 23-09-2006

La portada de este sorpresivo librito nos muestra la foto de un decimonónico joven barbado, no mal parecido. Es el abogado y poeta canario Domingo Rivero (1852-1929), que en ese momento (1872), con levita y aire tardorromántico, está en Londres y tiene 20 años.

Los poemas que leeremos a continuación, de este español insular del que yo ignoraba todo (y que Brines introduce en un prólogo cálido y lírico), nada tienen que ver, en principio, con el joven de la portada, pues Rivero -de modesta vocación tardía- empezó a escribir hacia 1900 y sólo publicó poemas en revistas dispersas, antes de su muerte -con 77 años- en 1929, y nunca un libro en vida. Lo que ahora se nos ofrece como un descubrimiento fuera de Canarias (donde sí estaba editada su obra, como En el dolor humano) es una antología bajo el título de su más célebre soneto Yo, a mi cuerpo. La obra de un hombre que se siente pobre y viejo ("y pobre y solo espero el sueño de la muerte") escrita, sobre todo, en la década de 1910 y comienzos de la siguiente... En los 36 poemas que se nos ofrecen -siempre con rima consonante, muchos sonetos- vemos a un hombre solitario, doliente y muy melancólico, que pareciendo no esperar nada de la vida ("en esta lucha estéril por la vida") posee, sin embargo, el raro vitalismo de los vencidos.

Su tono mezcla un vago fondo de tardío romanticismo (un Bécquer menos alado) con un modernismo atenuado, poco esteticista, y finalmente ese amor a lo sencillo, a las cosas gastadas ("Humildes muebles míos, gastados por el uso"), a la melancolía como compañera que nos recuerda siempre el ideal no alcanzado o perdido, los hijos muertos, las ilusiones derrotadas, la prosa de lo rutinario, que son características básicas de lo que se ha dado en llamar posmodernismo, y que tuvo en la obra del francés Francis Jammes un claro referente. No, Domingo Rivero, aunque solitario, no estuvo literariamente solo. La poesía de Alonso Quesada, en las islas, y la peninsular de Andrés González-Blanco, Fernando Fortún o Ángel María Pascual, entre tantos, como los argentinos Evaristo Carriego o Francisco López Merino, le son muy próximas, lo que no quiere decir que las conociera.

Sí sabemos que leyó a Unamuno (le dedica un sobrio camafeo de idea parnasiana en su destierro en Fuerteventura) y desde luego al mucho más lujoso Tomás Morales, que fue su amigo, y sobre el que escribe tres poemas al menos. Además traduce bien un célebre soneto ('The soldier') del inglés Rupert Brooke, imagen del bello mártir joven en la I Guerra Mundial, un soneto intimista y patriótico. Porque -aunque algo al bies- en la poesía del viejo Rivero también aparece la preocupación española, un claro desdén por la dictadura de Primo de Rivera y por ese tiempo para él (que fue romántico) sin energías.

Por ello recuerda -en otro camafeo sobrio- haber conocido en París al libertario Fermín Salvochea (tan mentado por Baroja) y evocando su imagen de "apóstol y soldado", la contrapone a "esta España sumisa y soñolienta". Sin fe, con escasa esperanza, modesto, pobre, amante de las cosas usadas y sencillas, la humanísima, cálida y clara poesía de Domingo Rivero nos descubre nada menos que un corazón fraterno, un hombre a la altura del hombre, y desde luego a un notable poeta posmodernista -todos se querían sencillos y menores- al que será ya imprescindible recordar en las antologías. Feliz encuentro.

© El País S.L. Prisacom S.A.



Aparición de restos mortales en el Altar Mayor de la Iglesia

22 de septiembre de 2006
Por Javier Martín y García
Presidente Asociación Bruno Quintana
El lunes 18 de septiembre de 2006, durante la fase de remoción del suelo del Altar Mayor del Templo Matríz de Santa María de Guía que lleva a cabo la Asociación Párroco Bruno Quintana y Quintana precisamente para acondicionar el mismo para la recepción de los restos de dicho querido párroco y los del tambien ilustre párroco de Guía el Dr. José Martín Morales, han aparecido restos humanos posiblemente pertenecientes a algunos de los ilustres moradores de esta ciudad y que tenían privilegios para ser enterrados en dicho altar mayor.
Por lo pronto y hasta que la inspección del Cabildo de G.C. no se efectúe, la obra permanecerá parada hasta como digo se produzca la visita del inspector del Cabildo que aplicó en su momento las medidas correctoras correspondientes y que la Asociación que presido ha respetado en todo momento. Ruego encarecidamente a todos los que esto lean, apliquen la prudencia debida y esperemos la pronunciación del Cabildo.
 
Yo particularmente me alegro mucho de la aparición de estos restos de los cuales garantizamos su protección ya que son la respuesta a las preguntas que muchos se hacían sobre los privilegios de personal de realengo e hidalguía de nuestra Noble y Culta Cuidad de Guía de Gran Canaria, Quizá miremos con mas respeto si cabe ahora nuestro templo parroquial.

Página personal de joaquín rodríguez


Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 30/10/2006.


Esplendor en la Rama, con asistencia masiva

Guía, 18 de septiembre de 2006.
Joaquín Rodríguez

Las 12:00 de ayer sábado, marcadas por el reloj que en testamentaría regalase el insigne escultor José Luján Pérez a su ciudad natal, con los profundos y fuertes sones de María Petra, la campana que también regalara otro ilustre hijo de Guía, el canónigo y arcediano D. Pedro José Gordillo y Ramos, junto a docenas de voladores, fue le inicio de la Fiesta de Las Marías. Tal y como estaba programado por los Mayordomos, a las 17:00 horas, los romeros se concentraron en Vergara, llegados en guaguas puestas al efecto y sin costo, en vehículos de familiares, o a pie como los vecinos de Montaña Alta y aledaños.
No quiero dar cifras porque soy un negado para ello, incapaz de calcular el número de asistentes, pero sólo puedo decirles que era un número muy elevado ¿1.345?; las 8 guaguas repitieron y la mayoría tripitieron. La alegría de ver mucha juventud. Para algunos era su primera vez, se les veía ilusionados sí, pero algo despistados.
Es igual, cuando llegamos a las Tres Cruces, ya padecían el “síndrome de la Cigarra”. ¡Ya no habrá quien los pare! Serán los depositarios de la promesa de sus ancestros: “Hacer fiesta grande de agradecimiento a María Santísima de Guía, por haberles librado de la más terrible plaga de cigarra sufrida en nuestra isla”. ¿Dije juventud?. Juventud, bebés, niños, maduros y mayores; incluso –no podía faltar– el sacerdote de las medianías guienses D. Roberto García, haciendo sonar su caracola, como si de celestial trompeta se tratase. Y es que, ¡queridos amigos!, el “síndrome de la Cigarra” es muy virulento.
Y como fondo, como acompañamiento, el pegadizo “toque de las Marías”, ejecutado por un gran número de tambores y cajas de guerra junto al profundo sonido de caracolas y bucios. En el Hospital de S. Roque también era impresionante el número de personas que nos esperaban. Tras bailar un rato al son de la Banda de música “Vitamina Band” se siguió hasta la Plaza de S. Roque, y por último frente al Templo parroquial, en cuyo pórtico nos esperaba nuestra excelsa Madre, la Virgen de Guía, con su manto verde y el Divino Niño portando en su índice una cigarra de oro. Pero... ¡Pare usted!, lo demás parece otra historia no vista en lugar alguno: Muchísimos romeros (¿3.456?) ante María Santísima de Guía, la Estrella y Guía de Gran Canaria, bailando la Rama a la par que le agradecían su intervención ha ya casi 200 años.
Y luego, con tambores, cajas de guerra y caracolas, todos detrás de la Virgen al interior del Templo (los que cupieron), y por más de quince minutos continuaron sonando caracolas y percusión, con Vivas a la Virgen, plegarias, emoción, lágrimas, asombro de los primerizos... Palabras de agradecimiento de los Mayordomos... ¿Usted estaba allí, querido lector? ¿No? ¡Lástima! Procure andar más ligero el próximo año. Ya sabe: el 3º fin de semana de septiembre. En la noche, el acreditado Festival Folklórico de Música Canaria, en su XXII edición, con la participación de “Faro de Maspalomas” (S. Bartolomé de Tirajana), Atidamana” (Las Palmas de Gran Canaria), La Peña (S. Bartolomé de Lanzarote) y Lairaga del Norte (Santa María de Guía). ¡T o d o u n l u j a s o! Para hoy domingo, la solemnísima Función, la Procesión y la Ofrenda votiva. Hoy Guía, es la capital de la Gloria.

PÁGINA PERSONAL DE JOAQUÍN RODRÍGUEZ 

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