El Albercón de la Virgen

DOCUMENTOS
DE INTERÉS PARA 

GUÍA DE GRAN CANARIA

Datos para
una historia de Guía

 EL
“ALBERCON DE LA VIRGEN”

 ·      

Se edificó
a mediados de 1700 para recoger una cuarta de agua donada  a la
Parroquia por el Heredamiento del Palmital.

·       

En virtud
de una real orden hubo de venderse el agua y la alberca en 1805, pasando
su producto a la llamada "Caja de Consolidación
".


Por Pedro González-Sosa


(Cronista Oficial)

 


UNA LEYENDA
DESMITIFICADA

       Todavía hay
gente en Guía que cuenta como cierta la tradición o leyenda de que el
llamado “Albercón de la Virgen” debe su nombre al hecho
considerado siglos atrás como “milagroso” porque en este lugar se
“plantó” la imagen de la Virgen de Guía cuando, “aparecida” en las
costas vecinas, intentaron llevarla hacia la Ciudad. Tradición o
leyenda  que, como se verá, queda desmitificada con los datos que aquí
se aportan.

      La tradición
fue pasando de generación en generación, e, incluso, el beneficiado
Baltasar José Rodríguez Dénis y Quintana lo recogió en un informe que
envió al Obispado durante su largo mandato al frente de la Parroquia,
desde 1731 hasta 1786.

       El relato
legendario respecto a la imagen de la patrona de Guía es idéntico, y no
deja de ser curioso, al que los vecinos de Telde mantienen en tradición
referido al Santo Cristo del altar mayor de la Parroquia de San Juan. En
cuanto a la de Guía se generó en la localidad desde tiempo inmemorial la
leyenda de que la imagen apareció flotando dentro de un cajón en la
costa y que cuando se intentó llevarla a la Ciudad, al llegar la carreta
a este lugar se hizo tan pesada la carga que ni aumentando con más
yuntas de bueyes lograron que se moviera. Vuelto el carro  hacia el
pueblo la carga se hizo tan liviana que los vecinos creyeron como
milagroso el hecho de que la imagen quería quedar en la localidad,
tomándola por Patrona.

     Nada mas lejos
de la realidad histórica. La actual imagen de la Virgen de Guía se
veneraba en la entonces pequeña iglesia de Guía  desde principios del
siglo XVI bajo la advocación de Candelaria propiedad de la familia de
los Riberoles que la habían traído desde Génova para su devoción
particular. A principios del siglo XVII decidieron donarla a la
Parroquia  para sustituir la primitiva y pequeña talla colocada por el
fundador Sancho de Vargas, a partir de cuyo momento fue intitulada como
Virgen de Guía, hasta nuestros días. El “Albercón de la Virgen”, debe
su  toponimia a unos hechos contrastados históricamente y no a la
tradición que fue pasando de generación en generación

 EL HEREDAMIENTO
DEL PALMITAL

La referencia
documental mas antigua que este cronista tiene del ya famoso
Heredamiento del Palmital, de Guía, esta fechada “en ocho dias de
setiembre de mil y quinientos setenta y tres". Sin embargo, Vicente
González Miranda, otro inquieto buceador de la historia guiense encontró
una fecha más anterior: mil quinientos treinta y pico, recogida en una
Capellanía de la época. Partiendo de esa primera referencia que consta
en poder del cronista, es preciso destacar la importancia que el
Heredamiento y las aguas del Palmital ("Palmitar", en otros documentos)
tuvo en la pujanza y desarrollo económico y social de la Villa de Guía,
aún antes y en los arbores de su fundación por Sancho de Vargas. El muy
abundante caudal de aguas que propiciaba aquella fuente del Palmital
constituyó el elemento de riqueza principal para un desarrollo agrícola
e incluso industrial azucarero de la zona, pues luego veremos la
importancia de sus aguas de este en los ingenios de azúcar que se
instalaron por aquellas tierras.

          No vamos a
profundizar en la historia de las aguas del Palmital, o de su
Heredamiento, pero vale la pena destacar que fue rico y que pasado el
tiempo la disminución paulatina fue disminuyendo su caudal y me dicen
que en la actualidad las disponibilidades son de carencia total. No  se
hará tampoco aquí historia de la evolución cronológica ni del caudal de
su agua ni cuales han sido los avatares hasta nuestros dias. Si bien,
dígase que como tal heredamiento, el del Palmital sigue superviviendo en
nuestros días.

        Hacíamos
alusión a una referencia documental en nuestro poder sobre el citado
Heredamiento de aguas del Palmital y que data de 1573: es un
reconocimiento que hace en dicho año, Manuel Phelipe de unas tierras que
le fueron vendidas por los Valerones en las que parece encontrarse la
fuente del Palmital.

       
Efectivamente, en esta escritura, "Manuel Fhelipe, vezino de la villa de
Guía, digo que por quanto Juan Valerón, e Andrés Castro, e Pedro
Perdomo, e Gonzalo de la Fuente, herederos de Catalina Pérez mujer de
Martín Valerón, difunto, me vendieron unas tierras, que se dice el
Varranco de Valerón, con una fuente de Agua del Heredamiento del
Palmitar"... De la lectura de este párrafo se deduce que la toponimia
del barranco de Valerón nace de la propiedad de las tierras sitas en él
que habían sido del llamado Martín Valerón, pues en 1573 el tal Martín
aparece ya difunto y el heredamiento debe ser muy anterior, incluso de
principios del siglo XVI. Y en segundo lugar puede concluirse de esta
lectura que la fuente que dio origen al Heredamiento del Palmital es
este que se recoge en la mentada escritura. que obligaba a los herederos
de los Valerones al comprador al compromiso del pago de un tributo anual
"a la Iglesia de Nuestra Señora, de esta Villa de Guía, de dose reales
de Censo y tributo cada año”.

 EL HEREDAMIENTO
EN EL DESARROLLO AGRÍCOLA E INDUSTRIAL DE LA ZONA.

        Del
Heredamiento del Palmital tuvieron aguas desde su comienzo las familias
mas destacadas de la vida social y económica de Gáldar, primero y desde
su segregación  de aquélla en 1526 la villa de Guía.

       En las
escrituras de la época es fácil advertir la existencia de este
heredamiento Y la referencia continúa en instrumentos referidos a la 
propiedad de estas aguas. Así, por ejemplo, algo mas tarde aparece en
los testamentos de los dos homónimos Roque Merino, tío y sobrino, que en
distintas épocas fueron beneficiados de la Iglesia Parroquial de Guía.
El primero, Roque Merino  Riberol y Travieso, (nieto del primer alcalde
de la entonces villa), que fundó una Capellanía en el año 1626 nombrando
heredero de sus bienes, "por el mucho cariño que le tengo a mi sobrino
Roque Merino Riberol y Zapata”, que había sido primero alcalde de Arucas
y que una vez viudo de Juana Ramos se hizo cura y llegó a ser
beneficiado de dicha iglesia guiense, aunque Fray Juan Suárez de
Aguilar, en su "Geneagologia" dice que fue servidor (coadjutor) y no
beneficiado. Entre los legados que le deja Roque Merino a su sobrino
figura "las aguas del Heredamiento del Palmital”. Y, a su vez, el
segundo Roque Merino, con fecha 1677, al hacer su testamento repite la
existencia de esta propiedad: "Item, declaro que yo traje a matrimonio
dos suertes de Agua del Heredamiento del Palmital que me dejó a tributo
Roque Merino,  mi tío".

        Que las
aguas del Palmital también tuvieron que ver con y en el desarrollo de la
industria azucarera de la zona,  en la que uno de los famosos Riberoles
se afincó, no hay duda. y lo vamos a ver, incluyendo aquí que también
Sancho de Vargas, el fundador de la Villa de Guía  que tenia cañaverales
en aquel mismo lugar donde Batista de Riberol instaló su ingenio y
plantó las cañas en un lugar  por donde pasaba el caudal de estas aguas
que fueron aprovechadas para mover las rudimentarias máquinas

         De les
muchos genoveses que vinieron a Canarias, el apellido Riberol está entre
los más destacados. Uno de estos, el mentado Batista de Riberol  (según
recoge  Leopoldo de la Rosa en un trabajo sobre este tema), se
estableció en el Noroeste de la Gran Canaria en 28 de Agosto de 1487,
comprando "dos suertes de tierra de huerta en Gcáldar”. En realidad las
compraría en. una zona de la entonces Gáldar que a partir de 1526 sería 
la jurisdicción de Guía, pues dice el propio  de la Rosa que "la
principal hacienda de Batista se hallaba situada en el valle de las
Garzas y alcanzaba el nuevo poblado de Guía, con alcalde propio (1526)
que quedó enclavada en la nueva jurisdicción" .

 .      La
identificación en nuestros días de estos parajes donde se sitúa las
tierras de Batista de Riberol es fácil para el guiense, porque se trata
de las que están detrás de la montaña de "Carne de Agua" --curiosamente
ya en 1600 pico se recoge en otro instrumento este topónimo-- de donde
parte, precisamente, el  “barranco de las Garzas"  que no es otro que
aquel que pasa por debajo del puente que cercano a la ermita de San
Sebastián. En el paso de este barrando por el hoy conocido barrio de San
Juan existe el todavía conocido como "Ingenio Blanco", toponimia
resultante de aquel "ingenio blanco" que se vincula a las actividades
azucareras. de Batista de Riberol, entre finales del siglo XV y comienzo
del XVI. Este Batista de Riberol fue el que dio origen al
establecimiento de la familia  del mismo apellido que se incrustó en la
sociedad y en la vida Guía.  Incluso una de sus hijas, la mas pequeña en
edad llamada Francisca, había nacido en Gáldar y allí fue bautizada,
casándose igualmente en la iglesia de Santiago en 20 de Agosto de 1507
con Fernando Alonso de la Guarda, primer alcalde de Guía, a partir del
tantas veces citado año de 1526.

         Debe
entenderse la razón por la que Batista de Riberol levantó su "ingenio
blanco" en aquella zona,  barranco "de las garzas" arriba, en el
aprovechamiento del enorme caudal que propiciaba las aguas del
heredamiento, pues para la elaboración del azúcar en aquellos tiempos
era imprescindible contar con la abundancia del agua, así como para el 
regadío de las plantaciones de la caña. Para mayor abundamiento, también
debió aprovechar este caudal de las aguas del Palmital el fundador de
Guía que tenia entre sus propiedades  en Gran Canaria, unos terrenos
donde llaman "Támara-Gáldar'., topónimo todavía hoy conocido por este
nombre y que se sitúa  un poco más arria de la ermita de San Juan. 
Cuando Sancho de Vargas,  a casarse por segunda vez a mediados de1506,
unos meses antes, (el 21 de marzo del mismo año), reparte la mitad de la
herencia que les corresponde entre los hijos habidos con su primer
mujer, ya difunta, Catalina de Ávila, para lo que hace inventario de sus
bienes y realiza el reparto, (Archivo Histórico Provincial de Tenerife),
el fundador de Guía  señala que “se queda con la hacienda que tiene en
Taoro,  y todas las demás propiedades que él y su mujer tenían en
Tenerife, y, además,  con las tierras de Tamara-Gáldar y con el cuarto
de las aguas que le corresponde, mas la mitad  de los cañaverales,
además de la soca de las cañas que están en la ladera de Batista de
Riberol".

       Las aguas del
Palmital regaron las vegas de Guía y  de Gáldar y de eso no hay duda, 
transportadas en rudimentarias acequia,  pero cumplieron ya desde
entonces su importante cometido. Así fue c6mo la Fabrica Parroquial de
Guía, a finales del siglo XVIII, se vio con la propiedad de una cuarta
de estas aguas, según se explicará..

  EL  “ALBERCON
DE LA  VIRGEN “

          Fue ese
Heredamiento y sus aguas los que obligaron al mayordomo y párroco de la
iglesia de Guía, a mediados del siglo XVIII a la construcción de un
albercón para almacenar el producto de esa cuarta que le fue donada con
el fin de mantener con decoro el culto a Nuestra Señora de Guía.
Añadíase esta propiedad a las muchas que había obtenido la Parroquia,
entre otras aquellas salinas que a comienzos del XVII le rentaban a la
iglesia 67 reales al año.

      Este albercón
dio origen al topónimo por el que se conoce el lugar, situado a la
entrada de Guía, justo desde donde parte la carretera que va hacia Moya.
Este viejo y por dos veces centenario albercón no debiera desaparecer,
sino tratar de incorporarlo a los lugares relacionados con la historia
de la localidad,  por múltiples razones: por haber dado carta de
naturaleza a aquel punto geográfico, como ejemplo de un sistema  de
construcción; como demostración de lo que fue en otros tiempos la
devoción a la Patrona y como reducto viejo de almacenamiento de parte de
las aguas del ya casi legendario Heredamiento del Palmital. Los actuales
propietarios --ignoramos quienes--deben tomar conciencia de todo ello y 
en colaboración con el Ayuntamiento procurar que el pico y la pala o
afanes especulativos urbanísticos de la zona derrumbe este pedazo de
vieja historia.

  SU CONSTRUCCIÓN

               La
primera referencia documental encontrada por el cronista sobre este
.albercón es aquella fechada "en la villa de Guía a 13 del mes de Agosto
de 1772", con el encargo del obispo, Fray Juan  Bautista Cervera en su
visita pastoral, que entre otras cosa dice los: siguiente: "Otrosí,
teniéndose noticia de ciertas diligencias que se hallan colocadas en el
Libro  Primero de esta Cofradía, que los Herederos de las Aguas del
Palmital han destinado para el culto de Ntra. Señora una quarta del agua
que normalmente les va perdida y no se puede aprovechar por no haber
estanque en que recogerla; no teniendo la Cofradía con que costear esta
obra que le fuera de grandes utilidades a lo mucho que necesita, para
ver si se logra: encarga S.I. al presente mayordomo que quando por si
pueda, solicite sugeto de los devotos de este pueblo o fuera, que se
resuelva a costear lo del estanque con el seguro de que se le pagara de
las primeras utilidades que el agua produgere, el costo que las obras
ocasionara. Y así lo proveyó, mandó y firmó S.I. de que doy fe. Fray
Juan. Obispo de Canarias".

           Se conoce
ya, pues, que el encargo del prelado para la construcción de la alberca
es acogido con toda diligencia por el mayordomo de la Fabrica
Parroquial. Lo que aconteció desde esta fecha hasta la terminación de la
obra lo ignoramos porque nada se dice en los libros parroquiales, aunque
es cierto que se tropezaron con muchas dificultades, no solo económicas
sino en la propia obra. Dos años después de este mandato de Cervera  ya
se están realizando los trabajos para su construcción, porque aparece
anotado el pago de "7 reales y medios, un día a dos peones y media a
tres, para abrir el foso del albercón y no se acabó de abrir porque se
descubrió arena".

            Años mas
tarde,  el 29 de diciembre de 1786, en la Visita pastoral que hizo a
Guía el obispo Antonio de la Plaza se hace consta la siguiente, "Nota.
No se hace mención en estas cuentas de las alhajas que en la visita
pasada se mandaron vender para la obra de la alberca  que se esta
haciendo, porque expresa el mayordomo, que aun no están vendidas y que
se está siguiendo la obra de la alberca, de todo lo cual lleva
apuntaciones separadas y luego que se verifique la conclusión de esta
obra, dará cuenta del producto de las alhajas y de [ha]verse invertido
en la referida alberca". Queda claro que todavía en 1786 se está
trabajando en la obra.

       ¿Cuanto
tiempo duró esta obra del albercón?. Desde 1772 en que el obispo ordena
su construcción, pasando por 1774 en que ya se realizan los trabajos, y
1786 en que "todavía se está haciendo", la obra se prolongó por lo menos
16 años, con las vicisitudes lógicas que los contratiempos económicos y
dificultades del terreno propiciaron. En 25 de junio de 1793 se pagaron
"150 reales de la limpia del albercón en los cinco años (debió
concluirse en 1788); 6.097 reales que costó la fabrica que se hizo del
albercón de Nuestra Señora (aquí ya empieza a llamársele 
"Albercón de Nuestra Señora" y mas tarde "de la Virgen" como ha llegado
a nuestros días); 210 reales que ha habido de costo de la limpia del
albercón en  estos años. (debe referirse a otro tipo de gastos sobre el
particular porque ya hay un pago de 150 pesos a los obreros); 397
reales, 32 medios, costo del recurso seguido en la Real Audiencia con
doña María Fuertes, sobre el repartimiento del agua del albercón".

      Así las cosas
es  fácil adivinar que las penurias económicas que en todo tiempo solían
padecer las Fabricas Parroquiales, respecto a la de  Guía estas entradas
por la venta del agua del "Albercón de la Virgen", entre otras,
aminoraron sus penurias. Porque la Fabrica de Guía siguió vendiendo el
agua. y siguió limpiando el albercón, y así se desprende de las cuentas
comprendidas entre los años 1799-1811, cuando dice el mayordomo haber
cobrado, "732 pesos a que asciende la venta del agua diaria de Nuestra
Señora, en los seis años que corrieron desde marzo de 1799 en que se
vendió a virtud de Real Orden para que entrase su producto en la Caja de
Consolidación, al respecto 122 pesos en cada uno de los 6 años. Por 22
reales y 17 medios pagados al escribano don Jacinto Proto Betancourt,
del testimonio de la escritura de venta del agua de la según recibo de
fecha 8 de junio del 895".           Con la venta de este agua y de su
depósito para almacenarla, en el mentado 1805,  concluía una página de
la historia de Guía; mejor, de su Parroquia.

 

LA
VENTA DEL AGUA Y  DEL  ALBERCÓN

          El
expediente de la venta del agua y la alberca que fueron de la Fabrica
Parroquial se encuentra en el Protocolo del escribano  que fue de Las
Palmas, Jacinto Proto Bethencourt y en el mismo se detalla con toda
clase de detalles las vicisitudes que este remate llevó consigo.

        Era párroco
de Guía don Francisco Almeyda y en virtud de una Real Orden de 21 de
octubre de 1800, en el Juzgado del Corregidor   Aguirre, "se formó
expediente sobre la venta y remate de la  cuarta de agua perenne en el
Heredamiento de el Palmital y que se recoge en el albercón que se halla
en esta Jurisdicción y Pago de Tarazona, propio  de la Cofradía de Santa
María de Guia" .Tarazona, en la época de referencia se extendía --a lo
que se ve--desde la entrada del pueblo, Llanos de Parra adelante hasta
la actual ubicacion en las afueras de La Atalaya, camino de El Rio,
Barranquillo Moreno  y Roque de Prieto. El provisor del Obispado, en
virtud de dicha Real Orden, en 13 de marzo de 1804, nombró al mencionado
párroco, “atento a hallarse en la Península el Capitán Dn. Blas Ochando,
actual Mayordomo de dicha Cofradía para que nombre peritos y que
verificado el remate otorgue escritura a favor de las personas a quien
se rematasen el agua y el albercon”.

      El beneficiado
nombró los peritos: labrador, a Antonio Perdomo, vecino de Gáldar y a
Juan Pinto, oficial de albañilería. Por su parte,  Miguel Bolaños,
Síndico Personero que era aquel año, nombró los siguiente: Juan Almeyda,
labrador y a Pedro Domínguez, pedrero. Todos aceptaron el encargo para
la tasación.

        La tasa
inicial de los peritos fue de 9.250 pesos por el agua y 600  por el
estanque, "con cuyo motivo por auto proveído por el señor Corregidor
Aguirre en 12 de mayo de dicho año, mandó pasar edictos convocando
postor, para la campana en las doce del día 15 de junio".

      
Pero ocurrió entonces que el Corregidor, sin duda asesorado por alguien
entendido en estos menesteres, se apresuró a denunciar el equivoco de
los peritos, "por ser quince días y quarta de agua,", por lo que en 9 de
dicho mes de junio se mandó  "que los mismos peritos volvieran a
declarar". Y, en efecto, declararon aquellos, dando un nuevo valor al
agua: 15.250 pesos. No debió rematarse el agua, porque en 31 de Agosto
el Sindico Personero Bolaños, insiste ante el Corregidor que sigue
existiendo equivoco por parte de los peritos, pues "el agua eran diez y
ocho días completos, notificándolo a Francisco Javier Jiménez, persona
encargada en esta Ysla para el percibo de las cantidades de Obras Pías
para que obrara en consecuencia". y ordenó Jiménez que los peritos
declaren nuevamente, regulando el precio del agua en diez y ocho mil
quinientos pesos. Se pusieron edictos al público, convocando postor para
el día 6 de diciembre. Comparecieron a esta convocatoria  José Falcón y
Alarcón, capitán, vecino de la Ciudad, sobrino de Joaquina Falcón y
Naranjo, esposa del que era en aquel momento mayordomo de la Parroquia,
Blas Sánchez Ochando. Depositó el  Falcón  sobre las dos terceras partes
del precio, pero vuelto a poner en pública subasta, el mismo aumentó la
postura en 1.000 pesos, también sobre las dos terceras partes.

        No queda
aquí la cosa, porque prosiguió el expediente y surgieron otras dudas.
Nuevamente se sometió a remate  poniendo edictos ahora no solo en la
parroquia de Guía sino también en la de Galdar. Compareció de nuevo José
Falcón en nombre de los herederos e interesados de la testamentaria de 
Domingo Falcón Niaranjo, presbítero, ofreciendo quinientos pesos sobre
las dos terceras partes de su precio. Tampoco quedó contento el
Corregidor e hizo pública una nueva subasta. Y ahora, junto a Falcón,
concurrió también  José Antonio Almeyda.  Por fin, definitivamente, la
puja la gano el capitán  Falcón Alarcón  que había subido en 1.700 pesos
corrientes sobre las dos terceras partes de su precio, "que uno y lo
otro --dice el expediente-- asciende a la suma de catorce mil treinta y
cuatro pesos y cinco reales de  vellón, a pagar de pronto la mitad y el
resto dentro de dos años”.

      Hecha la
escritura correspondiente,  Jose Falcón y Alarcón tomó Posesión “este
día, quieta y pacíficamente, sin contradicción alguna , el l5 de abril
de 1805”.

        Acababa así
la historia de esta cuarta de agua que los propietarios del heredamiento
del Palmital habían regalado a la Fabrica Parroquial en 1772, o tal vez
unos años antes. Y, por supuesto, se extinguía  así la vinculación entre
este antiquísimo Heredamiento y la Iglesia.

        Dos
Mayordomos aparecen como figuras principales en el principio y en el fin
de este hecho: en 1772, el teniente coronel  Agustín del Castillo en
tiempos de cuyo cargo se recibió la dádiva; y  Blas .Sánchez Ochando, 
en tiempos de cuyo mandato se procedió a su venta, producto que pasó
íntegramente a manos de Francisco Javier Jiménez, encargado en esta isla
de percibir las cantidades de las .Obras Pias, en virtud de lo ordenado
en aquel tiempo.

       Pese a haber
transcurridos más de dos siglos desde su construcción, este lugar aún
hoy sigue siendo conocido por los guienses como “Albercón de la Virgen”.

  

 

Pedro González Sosa es
Cronista Oficial de Guía

 

FUENTE: TEXTO REMITIDO POR EL AUTOR

 

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Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 14/01/2004.


Guía de Gran Canaria y el Arte de la Cuchillería

DOCUMENTOS
DE INTERÉS PARA 

EL
MUNICIPIO DE GUÍA DE GRAN CANARIA


G
UÍA
DE GRAN CANARIA Y EL ARTE DE LA CUCHILLERÍA

Por Juan Dávila García


Hace algunos días recibí un e-mail que me remitió el estimado paisano
Antonio Aguiar. El mismo se refería al Estudio Jurídico del Cuchillo
Canario realizado por Alejandro C. Moreno y Marrero, vecino de Gáldar, hijo
de Manolo Moreno de Guía y de Maruca Marrero. Despertó en mi un gran interés,
dada las connotaciones que tiene el cuchillo de referencia con las tradiciones
ancestrales canarias, ya que desde siempre este utensilio fue una herramienta
fundamental, en la agricultura y en especial su uso en las plantaciones de
plataneras, ya que los cortes de los racimos se hacían con este objeto cuyas
dimensiones a veces se excedían de las estipuladas por la Ley, y que de manera
muy severa controlaba la Guardia Civil. Leí con bastante avidez el Estudio en
cuestión, y el contenido del mismo me pareció excelente. No obstante quiero
matizar que nunca conocí la existencia de un ordenamiento jurídico referido
exclusivamente al cuchillo canario. Las disposiciones legales que regulaban la
posesión y el uso del mismo fuera del trabajo, eran las que existían de manera
genérica en todo el territorio nacional, que como bien dice Alejandro Moreno
eran de aplicación a todas las armas denominadas blancas.

Al
día siguiente, leí en la Provincia un articulo firmado por Nicolás Guerra, el
cual hacia referencia también al “cuchillo canario”. Manifestaba que había
visitado la casa de este joven galdense y que quedo maravillado con la
colección que el mismo tenia de este utensilio, perfectamente clasificados por
años y con las marcas que cada artesano imprimía como signo de identificación
a modo de copyreith, en su obra correspondiente. Efectivamente como dice
Nicolás Guerra, el origen del cuchillo canario o “naife”, no esta
perfectamente determinado. Sin embargo la conformación del cabo, que es la
parte esencial como tal obra de arte, podía relacionarse con las teselas
aunque no de forma determinante, pero que guardan cierta relación dado que el
mismo tiene un cierto paralelismo con los mosaicos, por sus mezclas de colores
y relevantes arabescos, que identifican a este, mas con la cultura morisca que
con la inglesa.

El
arte de la cuchillería en Guía, tuvo y tiene gran relevancia. Así podemos
empezar por recordar, a maestro Vicente Batista León, que en los albores del
siglo XX inicio una etapa, que posteriormente culmino su hijo Vicente
residiendo ya en Las Palmas. Estos Batistas naturales de Guía, eran
reconocidos en todos los estamentos culturales, por la imponente presentación
de sus trabajos, que fueron exhibidos en diferentes exposiciones. Se les
conocían también por el apelativo de “los birranos”.


Algo mas tarde, aparecen dos nuevos constructores, como fueron Juan del Toro
Ossorio y Cristóbal García Ossorio. El primero tenia la herrería, en San Roque
en la parte alta de la calle Trasera. Sus cuchillos eran mas bien rústicos,
con cabos de madera rematados con piezas cónicas hechas con el material de una
moneda existente cuyo valor era de “un real”. Sus clientes eran trabajadores
de la labranza especialmente, ya que el valor real de su cuchillería radicaba
en la excelente calidad de la hoja, bien templada y acerada. Esta forma de
darle a la citada hoja una contundencia y flexibilidad, que tenían la virtud
de que nunca se rompiera o partiera, era una forma de trabajar el hierro, que
revestía a una saga de grandes herreros, los García-Ossorio, que a la hora de
templar la misma le daban el punto de acerado mas correcto para que así fuera.
Acerar o función de acerado, consistía en enfriar la pieza construida en un
gran recipiente de agua, dándole el punto que se manifestaba por el color que
iba adquiriendo, y que el maestro herrero observaba sacándola cuando tenia el
color optimo deseado. Era un ritual enervante, que presencie muchas veces en
la herrería de mi abuelo y luego de mis tíos.


Cristóbal García Ossorio (mi tío), ejerció esta profesión toda su vida en el
taller de su padre conjuntamente con sus hermanos Pepe y Camilo, que tuvo
varias ubicaciones. La primera en Pinto, donde esta hoy el edificio del Banco
Bilbao Vizcaya, en la calle Marques del Muni, posteriormente en la parte alta
de la Plaza Mercado y últimamente en el Barranco. Fue quizás el constructor de
cuchillos mas escrupuloso y metódico que haya conocido. Como era un gran
dibujante, tenia por sistema antes de iniciar un trabajo trazar un boceto del
mismo y luego apoyado en ese pequeño croquis iniciaba el trabajo. Toda la
herramienta que utilizaba había sido confeccionada por el, sierrillas,
punteros, perforadores, pequeños martillos, etc. Utilizaba como materia prima,
principalmente cuernos de vacas y bueyes, bolas de billar, figurillas de
diferentes metales, manguitos de cepillos de dientes, monedas, anillas de oro,
plata, cobre, etc. Posiblemente haya sido el mejor artesano cuchillero que
haya habido en los últimos años. Con ocasión de la venida de los príncipes de
Asturias –hoy reyes de España—la Jefatura Local del Movimiento de Guía, le
encargo un cuchillo especial, pues se lo iban a regalar a los ilustres
visitantes, el mango estaba conformado, en un fondo azul e incrustado en el
mismo los escudos de España y de la Falange, sin lugar a dudas una obra
maestra. La exclusividad de la venta de sus cuchillos la tenia Santiago Gil
Cabrera, en su bodega del siete, padre de Chago. también confeccionaba
plegaderas, abrecartas y otros enseres todos relacionados con la cuchillería.


Otro excelente cuchillero, fue Rafael Ossorio García, que trabajaba en la
herrería de su padre en San Roque, Manolo Ossorio. Este joven creador no tuvo
el tiempo necesario para brillar en esta profesión como se esperaba, ya que
fue vilmente asesinado en la flor de su vida. Después de algunos años de
estancia en Las Palmas, retorno a Guía, Rafael Torres Ossorio, para hacerse
cargo de la herencia de su tío, Juan Ossorio, conocido por Juan Pina, que
tenia la herrería en la calle Trasera. Rafael Torres acredito una gran
sabiduría como constructor de cuchillos, así como su hijo que sigue ejerciendo
la profesión en Guía. Tanto Rafael como su hijo además de ejercer con gran
brillantez la construcción de cuchillos, solían impartir clases en los cursos
que desarrollaban en los diferentes pueblos de las islas patrocinados por la
Dirección General de Trabajo del Gobierno Autónomo de Canarias. también quiero
destacar a Cuco el de Adela que tenia la herrería en la Cuesta Caraballo, que
confeccionaba cuchillos de cabos rústicos empleando para ello maderas de
distintos tipos, los cuales vendía a los labradores.

En
Barrial de Gáldar, existe una herrería cuyo propietario es mi primo Antonio
García Déniz, que tiene dos hijos, los cuales son dos verdaderos artistas en
la confección de cuchillos, empleando unas técnicas muy sofisticadas,
consiguiendo unos cabos, cuya cotización por su gran composición es altísima.
Son proveedores exclusivos del Corte Ingles, donde lucen en unas vitrinas muy
bien acondicionadas, dada la relevancia de las obras que realizan. Las
etiquetas están rotuladas con su denominación, hermanos García-Medina.
Desconocía la sapiencia de Luis Norberto Marrero Bolaños, en estas lides, el
cual por deducción estimo debe ser el abuelo de Alejandro C. Moreno.


Dada la amistad que tenemos con Maruca madre de Alejandro, intentare cuando
vaya a Gáldar visitar a este joven investigador y gozar de su colección de
cuchillos. Y para terminar, indicar que este artilugio ha sido siempre una
referencia en el traje típico, al menos de los moradores de Gran Canaria,
felicidades Alejandro.


jocdavila@yahoo.es

Gran Canaria, octubre de 2005.

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PRINCIPAL

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 26/05/2006.


Bienes culturales declarados en Guía

 

BIENES
DE INTERÉS CULTURAL DE GUÍA


-

Conjunto
Histórico de Guía

         
Conjunto
Histórico

         
R.D.
2720/1982 ( B.O.E. 263. de 02.11.1982 )


-
 
Casa
Natal del Canónigo Gordillo

         
Monumento

         
D.
80/2001, de 19 de marzo ( B.O.C. 43, de 06.04.2001 )


-
 
Iglesia
Parroquial de Santa María de Guía

         
Monumento

         
R.D.
2372/1981, de 24 de julio


-
 
El
Tagoror del Gallego

         
Zona
arqueológica

         
Orden de
02.07.1993, Gobierno de Canarias ( B.O.C. 92, de


-
 
Cuevas
de Valerón

         
Zona
arqueológica

         
R.D.
2756/1978, de 14 de octubre ( B.O.E. 282, de 25.11.1978 )

 

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 31/10/2006.


Rafael Bento y Travieso, el poeta olvidado

DOCUMENTOS
DE INTERÉS PARA 

GUÍA DE GRAN CANARIA

 


RAFAEL BENTO Y TRAVIESO


El Poeta olvidado

Por Joaquín Rodríguez
Ramos

 

 

LA LUZ QUE
ALGUNOS PROYECTAN

 

EN LA VIDA DE
OTROS,

 

RESPLANDECE EN
LA SUYA PROPIA.



 


James Barries

 

          
No es RAFAEL BENTO el poeta capricho tomado
para cumplir con una tarea impuesta. El haberlo elegido como tema, surgió del
interés que desde hace tiempo hemos mostrado por conocer y difundir la vida y
obra de aquellos hombres que supieron hacer honor al lema de su ciudad: LA MUY
NOBLE Y CULTA CIUDAD DE GUÍA; al mismo tiempo que con ellos se cumplía la
leyenda del escudo heráldico: ESTRELLA Y GUÍA DE GRAN CANARIA.

           
El nunca bien ponderado imaginero
Luján Pérez; el insigne Diputado y Presidente de las Cortes de Cádiz, Canónigo
Gordillo y el poeta objeto de nuestro estudio, forman el trío de ilustres
guienses que, en la primera mitad del siglo XIX, encabezan el arte, la política
y la poesía de la Isla.

            Nos animó mucho a emprender la
tarea, el ver que aún hoy permanecen, en la memoria de nuestros mayores, algunos
ripios y sonetos de Bento. Más si cabe, al comprobar que D. Agustín Millares, en
su “Bio-bibliografía”, hace extensa nota de su obra, casi toda conservada
en manuscritos en el Museo Canario y a los que no hemos tenido acceso por estar
reservados, con anterioridad, para la tesina que sobre el poeta prepara D. José
Évora Molina.

             Por eso nos hemos limitado a
guiarnos por lo ya impreso (que es poco) y por el comentario a sus obras que
hace Millares Torres en su “Biografía de Canarios célebres”. 

            Pero aún así, ha sido necesario
limpiar el polvo que cubre su nombre y lanzarlo al conocimiento de las gentes.
Ha habido que remover un poco el silencio denso que se ha ido acumulando en su
torno.

             La benevolencia
y comprensión de los lectores, dirán si el esfuerzo ha valido la pena.


Introducción
 

           
Los últimos años del siglo XVIII,
marcan el  resurgir de la literatura española, de la mano de talentos como
Meléndez Valdés, Los Moratines, Jovellanos y el gran lírico Manuel José
Quintana, quienes la fueron guiando por el verdadero camino de la inspiración y
el sentimiento.

          Si bien este movimiento se
vio coartado y paralizado bien por la suspicacia del clero, del capricho de la
corte y, también por la guerra contra el francés; luego, pasado este período,
siguió avanzando lentamente, preparando el camino que, con tanta gloria,
andarían Zorrilla, Espronceda, Toreno y otros.

          En la borrascosa época que
dio lugar a los cambios más radicales e importantes de la sociedad europea,
surge en Canarias una voz, que recordaba a todos el culto de las bellas artes.
Una voz, un hombre, un nombre: RAFAEL BENTO Y TRAVIESO. Hombre de exquisita
sensibilidad, de exaltado genio creador y, por naturaleza, dotado de brillantes
disposiciones para la literatura. Dio una prolija y varia producción poética y
algunas comedias. Su musa le inspiraba sobre cualquier hecho de importancia,
pero sus trabajos, por las dificultades que entonces había para imprimir,
circularon especialmente en copias manuscritas, que muy pronto se hacían
populares en todo el archipiélago, pero que también, fue la causa de que muchas
desaparecieran.


Apuntes
Biográficos

 “En
esta Parroquia de María Santísima de Guía, en seis de agosto de mil setecientos
ochenta y dos. Don Fran­cisco de León, con licencia del vene-rable beneficiado
de esta parroquial, puse Óleo y Crisma a Rafael Esteban Maryano, hijo legítimo
de Lorenzo de Vento y de Marya Perdomo; Abuelos paternos: Melchor de Vento,
Angela Travieso; abuelos maternos: Francisco Perdomo y Josefa Flores;  nació el
día dos de agosto. Fue su padrino, D. Gaspar de Montesdeoca; todos vecinos de
esta villa y fueron advertidos del paren­tesco de que doy fe.


Francisco José de León
y Silva.”

            
Así reza la partida de Bautismo del insigne guiense, según consta en la página
91 del libro 11 de Bautismos de la Parroquia de Santa María de Guía. Según
costumbre de la época y al no llevarse ningún registro civil, tomaron para el
neófito los apellidos paternos, distintivo de la pudiente familia.

         Viendo las buenas
disposiciones que para los estudios tenía el niño, le enviaron desde muy joven
al Seminario Conciliar de Las Palmas, con objeto de que se dedicase al estado
eclesiástico.

          En esta época de su vida,
comienza a manifestar su predisposición a las musas, si bien era el cabecilla de
las travesuras y alborotos del Seminario (que en nada impedían fuese un
brillante y adelantado estudiante) por lo que se vería obligado a renunciar a un
estado que requería más gravedad y circunspección que las demostradas por el
seminarista. Esta situación quedó resuelta con la triste muerte de su padre, que
le supuso el abandono de los estudios para atender los negocios de la casa y
consolar a su madre. 

Al sentirse libre de la imposición
de un estado para el que no sentía vocación, se entregó con énfasis al estudio
de cuantos poetas castellanos encontrase en las bibliotecas de Guía, a la par
que a su afición poética.

         Su carácter, su
sensibilidad, su instrucción unidas a su juventud y  apostura le arrastraron a
innumeras aventuras galantes y al descuido de los intereses de su cada vez mas
escasa fortuna. Situación que se agravó con la muerte de su madre, dejándole con
seis hermanos pequeños. 

        
Entre los 21 y 22 años de edad, Bento se enamoró perdidamente de la joven
guiense Fermina Fernández y
Martínez, quien consiguió fijarle y distraerle de las musas por algún tiempo y
finalmente que le tendiese su mano ante el altar de María Santísima de Guía, el
3 de abril de 1804. 

         Un año después entró de
Cadete en el celebérrimo Regimiento Provincial de Guía, creyendo así encontrar
empleo y actividad.

          En 1811 hizo viaje a la
Península. Al regresar a finales del mismo, se encontró con que Guía era, al
igual que otros tantos pueblos de nuestras islas, presa de la fiebre. Su esposa,
a la que tanto amor profesaba, fue una de las últimas víctimas. 

         Bajo el peso de este
amargo dolor, se apartó del trato de sus amigos y resolvió entrar de nuevo en la
tonsura y abrazar el sacerdocio, por lo que solicitó y obtuvo la licencia
absoluta como militar. De nuevo, una vez amortiguado su justo dolor y tal vez
también debido a las intrigas que secretamente alimentaban en su contra algunos
individuos, renuncia a la carrera eclesiástica, para volver a dedicarse de lleno
a la poesía.

          Bento, dotado de nobles y
generosos instintos, en las épocas constitucionales de 1812 y 1823, no podía
dejar de pertenecer a los liberales, dedicando sus cantos a la libertad, al
patriotismo y a la regeneración social. Puede asegurarse que no hubo hecho
notable al que no citase su pluma.

          Hacia 1816 hizo nuevo
viaje a la Península, llegando hasta Madrid, donde mantuvo amistad con el
célebre D. Manuel José Quintana y con el ilustre vencedor de Bailén. Durante
esta estancia escribió una oda al nacimiento de la infanta Isabel. Oda que leída
en Palacio mandaron se le buscase para premiarle. Pero Bento creyendo haber
ofendido al suspicaz Gobierno de Fernando VII, fue a ocultarse en Barcelona,
donde le acogió su amigo Casa-Cajigal, por entonces Capitán General.

          De su estancia en Madrid
nos dejó varias comedias que no llegaron a imprimirse ni representarse pero que,
a criterio de quien ha tenido la ocasión de leerlas, son dignas de elogio.

          En 1820 regresa a Canarias
en compañía de una dama. Su fortuna personal, a pesar de verse enriquecida con
un nuevo legado, desapareció en sus manos con rapidez asombrosa; así que para
obtener nuevos recursos con los que hacer frente a sus necesidades, pasó a
desempeñar el cargo de Secretario del Ayuntamiento de Gáldar. Pero su abandono y
negligencia fue tanta que hubo de intervenir el Gobierno Civil de la Provincia.

          Como anécdota de este
hecho, cuentan que el Secretario que venía al frente de la Comisión que había de
ver y paliar los fallos de Bento, era también poeta; y una vez llegados a
Gáldar, en vez de intervenir en los asuntos del Ayuntamiento, provocó una
conferencia en la que solo se habló de poesía, con tal entusiasmo que la razón
de la visita pasó al olvido, ganándose Bento a la comisión con solo recitarles
algunas de sus más espirituales composiciones.

          Su alocada, aventurera y
exaltada vida minó rápidamente su salud. En 1831, el bizarro y airoso militar,
de distinguido porte y salud robusta, había enfermado, dejando su cuerpo débil y
gastado. No habiendo, entonces, médico en Guía, ni pudiendo su familia costearle
los cuidados de la ciencia, su más querido admirador, D. Manuel de Lugo, le
ofreció su casa y los auxilios médicos que en la capital podía encontrar. 

         Agravándose su enfermedad,
fue trasladado a la sala de “distinguidos” del Hospital de San Martín, bajo la
atención de su amigo el doctor D. Antonio Roig, con la compañía de sus amigos
más queridos y la presencia de su solícita hermana María del Carmen.

          Sus últimos momentos
fueron de enfebrecimiento y delirios, de honda rebeldía ante la muerte. Rebeldía
ante el olvido y soledad del que hasta hacía escaso tiempo llevó tras sí el
cortejo del escándalo gallardo y tenorio.

          Así, llega el momento de
su agonía, en la que no pierde su impresionante lucidez de espíritu, cumple con
todos los preceptos de buen cristiano y, lejos de su rincón natal, al que tanto
quiso, loó y defendió y al que preferentemente dedicó su producción, se apaga su
vida.

          En el libro 8 de
Defunciones de la Parroquia Matriz de Las Palmas, en el folio 279, leemos: 


“En
Canaria, a veinte y seis de noviembre de mil ochocientos treinta y uno, fue
sepultado en el cementerio de esta ciudad, el cadáver de Rafael Bento, vecino
del lugar de Guía, viudo de doña Fermina Fernández.- Recibió los Santos
Sacramentos, el que falleció de cincuenta y dos años(#).
Acompañóle a la proce­sión fúnebre el curato y clero. Se le hizo en dicho
cementerio oficio de sepultura, como se acos­tumbra.


Juan de Castro
Hernández.”

 (#)           Es inexacta esta referencia, pues como se aprecia en su partida de
Bautismo, nació en 1782, por lo que contaba al morir, 49 años de edad. 

  

—oooOooo—





O b r a
 

          
Antes de pasar al análisis de
algunas de sus obras, procuremos imaginarnos los acontecimientos de su época:

• En toda España, la guerra de la
Independencia y luego los inestables tiras y encoges gubernamentales entre
Fernando VII y Las Cortes.

 • En el plano insular, dos
acontecimientos de extrema gravedad: La fiebre de 1811 y el temporal de 1820.
Sucediendo también el comienzo de las disputas por la capitalidad del
archipiélago.

 • A nivel local, la enconada lucha
de la vecina ciudad de Gáldar para arrebatarle a Guía la preeminencia que había
tomado desde 1533, en que por R. Cédula de Monzón se le concedió Beneficio
rectoral.

          Todos estos
acontecimientos, unidos a los vicios, tipos, costumbres y notas pintorescas,
fueron tema para el fácil genio creador del poeta. Algunos de sus trabajos, por
la agudeza satírica, el desenfado y libertad de expresión de que hace gala, son
dignos del travieso ingenio del gran satírico español D. Francisco de Quevedo.

          Tomemos nota también de la
estrecha amistad que mantenía con Manuel José Quintana y con el gran poeta del
romanticismo, D. Ángel Saavedra, Duque de Rivas. Así mismo hemos de tener en
cuenta que, como él mismo confesó, en su primer ensayo de teatro: “La
recompensa del amor”
, toma como modelo a D. Leandro Fernández de Moratín.

          En las islas, le eran
coetáneos: Mariano Romero Magdaleno, Graciliano Afonso, Álvarez Rixo, Martínez
de Escobar, José de Murphy, Alonso de Nava y Grimón… De entre éstos es de
destacar la pugna literaria que mantenían Romero Magdaleno (sacerdote) y Bento.

          Como ya hemos dicho, Bento
imprimió poco, la mayor parte de su producción circuló en hojas sueltas que
pronto se hacían populares en todo el archipiélago, pero que también fue causa
de su desaparición; esto unido a que Bento no escribía para el porvenir, sino
que sus versos eran producto del momento y por ello nunca puso cuidado en
dejarnos un legado poético extenso, pulido y digno de su indiscutible mérito, ha
sido causa de que hoy se le desconozca y que su memoria (como bien dice Néstor
Álamo en su artículo “Bento y una exhumación”), aparezca en el sentir del
vulgo, más o menos ilustrado, aureolada de un halo de poesía fantástica y
minando el cúmulo de recuerdos incompletos, el agrio rezumar de su musa secreta,
satírica, mordaz, aguda.

          Su obra ha perdurado
gracias a la paciencia mostrada por D. Agustín Millares Torres y D. Juan de
Padilla. El primero copió treinta y un sonetos y otras composiciones. El
segundo, dedica dos tomos en cuarto al poeta, e igualmente otro tomo en folio de
536 páginas. Estos manuscritos, en unión del folleto de puño y letra de Bento
“La muerte de Celina”
, se conservan en el Museo Canario. En Barcelona llegó
a imprimirse la primera obra dramática de nuestro poeta: “La recompensa del
amor”
; pero que (según creemos), aún no ha sido representada.

         La primera composición que
de Bento se conoce, es la que tituló “Silva”, por la clase métrica
empleada y que dedica a D. Luis de la Encina en su promoción al Obispado de
Arequipa (Perú), del que dice:


 Al enérgico impulso de tus labios


la vil calumnia, la execrable envidia,


el odio infando, la ignorancia torpe,


el celo, el falso celo,


en vuelo indigno se alzarán medrosos,


dejando libre el peruviano suelo;


la antigua sencillez al lujo vano,


la salvaje inocencia a la cultura,


de nuestros climas opondrás. Opónte


al despotismo impío
,


al fraude odioso, a la venganza injusta,


a la sed pestilente


del oro insomne, con valor ardiente.

             En 1809 imprime una oda “Con
motivo de lo acaecido en la ciudad de Cádiz en los días 22, 23 y 24 de febrero”
,
que se halla en la Biblioteca Provincial de La Laguna.

          En el año 1816 con motivo
de la terminación del puente de piedra, en el Guinigüada, dedicó al Obispo
Verdugo el siguiente soneto:

             Goza, digno Pastor, renombre eterno


y de alabanza el galardón recibe,


en tu suelo natal por siempre vive,


un monumento de tu amor paterno.


 


Rinda el canario mil loores tierno,


a tu beneficencia, pues percibe,


que el ilustre Cervera en ti revive


en davidoso y pastoral gobierno.


 


 Los rasgos de tu mano generosa,


mudo publica este grandioso puente,


y leda nos presagia y bulliciosa


ya de Morales la salubre fuente,


que con tu auspicio crecerá orgullosa


y el laurel regará para tu frente”.

 

            Estando en Madrid, como ya hemos
reseñado, escribió la oda “Al nacimiento de la Serenísima Infanta María
Isabel Gonzaga de Borbón”
, que le supuso su precipitada marcha a Barcelona,
en la que tiene buenos versos, de sencilla elegancia y de nobles pensamientos:

             No los choques sangrientos, ni
la infame


esclavitud recuerdes, que desdoran


el sacro nombre de mi patria amada,


vil galardón del fementido prócer,


que destinó a su frente,


el yugo atroz del árabe inclemente.


Ocho siglos de llanto y de ignominia


pasaron sobre España, y ocho siglos,


los vivas de la gloria, con los ayes


de la opresión impía,


en que el hijo del Héspero gemía:


…   …   …

 

            Y aunque se dice, el Rey le llamó
para premiarle, razón tenía Bento para creer lo contrario, ya que se dirige a la
nobleza española (entonces plenipotente), en la siguiente forma:

             Ellos, alzando en rico poderío


la innoble frente, a la verdad mintiendo,


gritan al pobre: “al llanto y las fatigas


el cielo te crió, mientras nosotros


por medio soberano


para ayugar nacimos al humano”.


Grito de maldición, que en sus sangrientos


labios, suena sin fin…

 

         Ya en Barcelona, su amigo
el marqués de Casa-Cajigal le hizo olvidar el incidente. En esta ciudad escribe
e imprime la comedia “La recompensa del amor”, obra que por su rareza y
desconocimiento entre nosotros, es más de apreciar y que según Miguel Santiago
(el historiador guiense, Bibliotecario Nacional ya fallecido), en un artículo
aparecido en “LA VOZ DEL NORTE” (semanario editado en Guía los años 1931
y 1932), ha merecido el elogio de cuantos han tenido la oportunidad de leerla.

          La obra está dedicada a
Fernández de Moratín, a quien Bento confiesa haber tomado como modelo y de quien
dice que es “el único que entre
nosotros ha llegado a la perfección en este ramo tan difícil de la sabiduría
humana
”. Más adelante, y
bajo el título de “Al lector”,
Bento nos habla en los siguientes términos:

          “Escribo
esta comedia solamente por dar a mi corazón un desahogo apacible en medio de
tantos pesares que le afligen y despedazan. En un pueblo extraño, sin
conocimientos, sin amigos, separado acaso por mucho tiempo de lo más querido que
hay para mí sobre la tierra, no tengo otro placer que el estar solo, ni otro
alivio que emplear el tiempo en la lectura. Fruto de mi aplicación al trabajo es
la presente obrita que creo muy distante aún de la medianía…


 …Además la moral que pongo en boca de
algunos (personajes) principalmente doña Leonor y del viejo Martín, estoy seguro
de que merecerá la aprobación de las almas sensibles y generosas que conocen la
dignidad del hombre y los principios que constituyen su verdadera grandeza
…”

         Basta la lectura de este
prólogo, reflejo del estado anímico por el que pasaba, para que podamos hacernos
una idea de la importancia que tendrán sus poesías.

            
“España libre”,

fechada en 1821 es una composición poética en dos partes, que contiene además 
dos sonetos y una letrilla reflejo de sus ideales políticos.

          En 1828 escribe el poema
“mili-táctico” en tres cantos: “Operaciones del ejército del Oeste de la Isla
de Gran Canaria”.

          De 1830 es la “Sátira
contra los aduladores de la nobleza”.

          Y en 1831, cercana ya su
muerte, Bento se apasiona en defensa de la selva de Doramas, que se está
destruyendo para ganar tierras destinadas a la agricultura. Amante y defensor de
la naturaleza y convencido de la belleza y utilidad de la misma, no pudo
permanecer callado y así, compuso dos odas notables por la energía de su estilo
y que es lo mejor que salió de su pluma.

          De la primera,
reproducimos el comienzo:

             El ronco son los ecos repetían


allá en las hondas grutas del Doramas:


–Destrucción! Destrucción!.. Y retumbando


este grito sacrílego en las nubes


–Destrucción! rompiendo,


iba la yerma asolación cundiendo.


¿Quién de la patria el lamentable lloro,


y los gemidos de la edad futura


podrá contar? El hacha asoladora


el exterminio al término llevando


con su implacable filo,


hiende las hayas, el laurel y el tilo.

 

         La segunda oda es la más
expresiva y su magnífica descripción es digna de un gran poeta:

             El himno de alborada,


que al remontarse el sol sobre la cumbre,


en su carro de lumbre,


sonaba en la enramada,


¿qué voz será bastante


a describir? El mirlo que se esconde


en la honda cañada,


embebece los vientos,


ya con grave y sonora melodía,


ya con agudos mágicos acentos,


al despuntar el día,


mientras el capirote peregrino,


segundo ruiseñor de la floresta,


anima con su cántico divino,


de las aves sin fin la gran orquesta.

 

         Tiene también un soneto
sobre el mismo tema. Tema al que Bento supo captarle la trascendental
importancia que tenía, pues lo que entonces eran cantos de rebeldía, hoy los son
de lamentaciones por la pérdida de un gran parque natural.

          Admirador de las grandes
empresas realizadas en su época, como lo muestra en el soneto al Obispo Verdugo,
también simpatizó con la fábrica del Templo de Gáldar, dedicando un soneto al
protector de la obra, Presbítero D. Diego de Pineda:

             ¡Gloria al patriota, que
emulando el celo


del gran Quesada, cuya fama brilla,


nuevo lustre da hoy a nuestra villa.


Digna de tan enérgico desvelo!


 Los que en amar el bien halláis consuelo,


los que admiráis tamaña maravilla;


sabed que la esperanza nunca humilla


el triste azar, o el tímido recelo.


 Mientras haya una fuerza poderosa


que mueva el corazón del hombre honrado,


siempre será su empresa venturosa.


 Así Pineda en Salomón trocado,


concluirá la fábrica suntuosa,


que un David, un Quesada, hubo empezado.

 

         Pero fue tal vez, el
género jocoso el que más popularidad le dio, ya que su chispeante sentido, su
gracia inimitable y la seductora espontaneidad, dio como resultado una multitud
de ripios y poesías improvisadas y ardientes. Así tenemos, por ejemplo, la oda
“El carnero parido”:

 …   …   …


 Este que miras animal cornudo


un tiempo fue cordera;


pero ya es hoy oveja paridera:


Aquel su hijo; ésta la navaja


con que yo mismo anoche


para hacerla parir le abrí la raja.


 Llega, huésped, y toca con la mano


el ubre recogido,


pero de leche substanciosa henchido:


Con ésta y las demás de mi manada


sustento mis corderos


y tengo mi familia regalada


¿Ves que mórbido está?


¿Ves que es oveja?


Ora que toques quiero


otro ubre que tiene mi carnero,


para que notes tú la diferencia


que hay entre uno y otro,


aunque tienen los dos una presencia.


…   …   …

 Dentro de este género,
está “El sueño de Laguna”, poema que escribió con motivo del sitio que
por la fiebre epidémica puso La Laguna a Santa Cruz. Según las opiniones que se
han podido recoger de quienes han tenido la suerte de leerlo, es de importancia
dentro de la obra de Bento:

             I.-   Canto a La Laguna el sueño infando

D.- A haber matado cuatro mil mosquitos.

 

         Las disputas de Gáldar con
Guía, fueron también presa fácil para la pluma del poeta. Así describe el Templo
y plaza de Gáldar:

                        Hermoso templo, luengo y
descollado,


abundante en columnas y vidrieras


y capillas, o alcobas con gateras


para pasar del uno al otro lado.


 


            Púlpito excelso, coro rebajado,


cancel, órgano, altares sin traseras,


torres con dos campanas vocingleras,


cimborio con su gánigo volcado.


 


            Plaza descomunal, do en ningún día


se verifica que se venda o haya


ramo ninguno de mercadería.


 


            Por esto, y lo que allí se ensaya,


claro es que a Gáldar ha mudado Guía


el campo militar de La Atalaya.

          Las discusiones (casi al
igual que en la actualidad), sobre las fiestas patronales, debieron ser otro de
sus temas, ya que hemos podido recoger de la memoria popular y también de copias
que aún perduran por esta zona, una divertida respuesta, en décimas, que dio a
un vecino de Gáldar, por haber dirigido éste una sátira a su hermana Francisca.
Reproducimos solo algunas de las menos hirientes y apasionadas:

                         (I)

 Soberana tontería


Mendoza te manifiesta,


que de Gáldar la fiesta


mejor es que la de Guía.


Esa es la monomanía


de todos los lagarteros,


cuando aquí son caballeros


los que van a la función;


y en su inculta población


concurren los marineros.


 

                (V)

Yo, bien quisiera callar,


pero reviento si callo,


viendo en Gáldar un caballo


que colocan en el altar.


A una bestia caballar


jamás se venera en Guía;


se venera sí, a María,


que es reina del cielo;


único amparo y consuelo


del que se halla en la agonía
.

 

                (XII)

Es Guía, la gran sultana


del harén de los amores;


es la flor que entre las flores


descuella por más galana,


es también la capitana


de los pueblos del partido;


cuna del esclarecido


Rafael Bento, el poeta,


que en buenas lides atleta,


a Gáldar siempre ha vencido.

 

         En estas décimas, fruto de
la improvisación y de su apasionada inteligencia, se recrea el poeta en
contraponer una larga serie de críticas negativas de la ciudad y vecinos de
Gáldar, a una exaltación de cuanto tiene Guía y su gente de valor. Es de notar
el hecho curioso de autonombrarse en la penúltima parte.

          No es de extrañar que por
su forma de expresarse, Bento estuviese entre los perseguidos por el Santo
Tribunal de la Inquisición, al reanudarse su tarea en 1814, por lo que es de
suponer que algunas de sus poesías fueron secuestradas y destruidas.

          Para terminar este
trabajo, digamos que la obra de Bento, merece ser más conocida, pues con sus
defectos y virtudes forma parte de la poesía neoclasicista prerromántica.

          Es de esperar que alguna
persona u organismo (hacemos especial llamamiento al Ilustre Ayuntamiento de
Santa María de Guía), ponga un poco de cariño y edite una compilación o la
totalidad de su obra.

          Nosotros nos honramos honrando la
memoria del poeta olvidado, figura destacada del parnaso isleño y uno de
los más legítimos valores isleños.

 HONOR PUES, A
QUIEN HONOR NOS DA.


 

—oooOooo—




 


MATERIAL
CONSULTADO Y CITAS COPIADAS:

 


Bio-bibliografía
.- 
A. Millares Carló


Biografía de
Canarios célebres
.-  
A. Millares Torres


La Voz del Norte
.-  
Artículos de Néstor Álamo y Miguel

Santiago.-
Sonetos


Diario de Las
Palmas
.-  
Artículos de Néstor Álamo


Apuntes para la
Historia de Guía
.-  
Néstor Álamo

Revista El
Museo Canario




AGRADECIMIENTOS:

 


•

Al profesor D. Carlos Santos,
por motivarme este trabajo.


•

Al escritor D. José Évora, por su colaboración, consejos y amistad.


•

Al escritor y artista guiense D. Néstor Álamo, por su atenta
consideración al facilitarme información.


•

Al escultor guiense D. Cayetano Guerra, por el retrato que pretende
imaginar a Bento, y que gentilmente realizó para este trabajo.

NOTAS:

 

                La primera Edición de este folleto, en junio de
1976, se confeccionó originalmente  con dos tipos de máquina de escribir, y se
reprodujo en xerocopias, con portada impresa en cartulina satinada, editándose
12 ejemplares, que se distribuyeron  de la siguiente forma:

2 ejemplares           para el Centro de Estudios Sociales de Las Palmas, como

parte de la asignatura de Literatura Española.

1 ejemplar               para el profesor D. Carlos Santos

1 ejemplar               para la biblioteca de la Casa de Colón.

8 ejemplares           a diversos amigos.  (Como curiosidad, el autor sólo pudo
conservar un borrador xerocopiado).

                Esta segunda Edición, se ha compuesto con sistemas informáticos
de tratamiento de textos, escanner y reproducción láser, consta inicialmente de
50 ejemplares destinados a organismos relacionados con la cultura, e igualmente
a amigos interesados en la figura del poeta glosado.

                Se publica también como archivo PoetaBento.pdf, en
Internet y en la sección de Documentos de la página Oficial del Municipio
de Santa María de Guía:   http://www.guiadegrancanaria.org

               En Santa María de Guía, 21 de septiembre de
2003.

 

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La telegrafía en Guía de Gran Canaria

DOCUMENTOS
DE INTERÉS PARA 

EL
MUNICIPIO DE GUÍA DE GRAN CANARIA


LA TELEGRAFÍA EN

GUÍA
DE GRAN CANARIA

Por Juan Dávila García

Para situar este sistema de comunicación, que estuvo vigente en la mayoría
de los pueblos de España hasta mediados de la década de los setenta del siglo
pasado. Es preciso conocer su historia y como se fue introduciendo, en los
continentes americanos y europeos.

Samuel F. B. Morse, celebre científico e investigador norteamericano
(1791-1872), contribuyo de manera muy estimable, a la invención y sobre todo a
la introducción del telégrafo electromagnético. La primera comunicación que se
conoce, tuvo lugar en 1844, comunicando a las ciudades estadounidenses de
Washington y Baltimore, este acontecimiento revistió un interés de tal
magnitud, que la prensa de todo el mundo (pero especialmente de EE.UU.. y
Europa), publico con grandes titulares, la elocuente relevancia de este
invento, que conmociono a los grandes investigadores de la época. Fue traído a
Europa en 1849 por el americano Robinsón, instalándose una primera
comunicación entre Hamburgo y Cuxhaven, y en el 1850, fue adoptado por la
"Unión Telegráfica Austro-alemana". Ya en 1857 se hizo general el empleo del
telégrafo Morse, en todos los ferrocarriles del continente europeo. Este mismo
año Samuel Morse, tuvo el reconocimiento, por parte de los representantes de
diez países, reunidos en Paris, los cuales le concedieron un premio de 400.000
francos, en testimonio de admiración.

Guía de Gran Canaria en su periplo telegráfico, contó con grandes y
virtuosos profesionales de la telegrafía, desde un comienzo de la misma.
Recordar entre otros, a los más recientes, que dada su alta cualificación
ejercieron como profesores, e indujeron a muchos guienses a obtener relevantes
carreras universitarias, así por ejemplo: los Sres., Emilio Cambres, Jara,
Balibrea, Texeira, Felipe Baeza Estévez, la Sra. Carmen Boza Suárez y por
ultimo el estimado y admirado Salvador Vega Díaz

(posiblemente el mejor morsista que haya conocido).

Sin desestimar la profesionalidad y el virtuosismo de cada uno de los
citados, quiero centrar este artículo, especialmente en dos: Felipe Baeza
Estévez y Salvador Vega Díaz.

El primero arribo a Guía en los años 40 del ppdo, siglo cuando la oficina
estaba situada en la calle Medico Estévez, donde hoy esta la casa de los
González Miranda conjuntamente con su esposa y sus hijos Felipe y José, ambos
hoy eminentes profesionales del Derecho y de la Comunicación, posteriormente
nació en nuestro pueblo su tercer hijo, Javier, ejerciendo como Arquitecto
Técnico, en la actualidad. Felipe Baeza, desarrollo en Guía una gran labor
social y didáctica, aparte de la telegráfica, fue una persona muy estimada y
querida, por las grandes cualidades que le revestían. Su hijo mayor Felipe,
curso algunos años del bachillerato en el Colegio Santa Maria de Guía, hoy
como ya he manifestado es un virtuoso jurista especializado en Derecho
Marítimo, habiendo publicado varios libros sobre este tema, y de manera mas
amplia sobre las ---delimitaciones de las aguas jurisdiccionales--- que según
me han manifestado algunos expertos, especialmente Ramón Moreno, (que dice de
Felipe que es uno de los tratadistas mas insignes de España en esta materia).
Respecto a José (gran amigo de mi infancia), hoy además de ser Licenciado en
Derecho, Profesor y Licenciado en Ciencias de la Información (recordar que fue
subdirector de Radio ECA, cuando ejercía como Director en la misma el jesuita
padre Ballén), ha sido también un alto ejecutivo de la Cadena COPE. Y por
ultimo Javier paisano guiense, al cual conocí después de mayor, ya que siendo
muy pequeño se fue a Las Palmas con toda su familia.

El otro ilustre telegrafista de Guía, fue el querido y admirado Salvador
Vega Díaz, natural y vecino de nuestro pueblo, hasta su fallecimiento.
Salvador Vega, fue para mí un gran maestro, me enseño cuanto sabia sobre la
profesión. Era una persona con unas connotaciones éticas y morales de gran
relevancia. Recordar las grandes charlas que llevábamos a cabo, amenas e
interesantes. Con mucha frecuencia me hablaba de su estancia, durante la
Guerra Civil, en Tan Tan, Xauen y Alcazaquivir (hoy pertenecientes a
Marruecos). Durante mis muchos años de profesión jamás conocí ni vi a un
morsista de su categoría. Era capaz de leer los mensajes (en puntos y rayas),
en el miliamperímetro (aparato de medida de las señales telegráficas, que
disponía de una aguja que basculaba, según la intensidad de la señal corta (si
era un punto) y larga (si se trataba de una raya), dentro de un arco graduado
que media miliamperios). Salvador Vega, siempre fue un incansable enseñante,
así me lo recordaba hace algún tiempo mi primo Manolo González-Sosa, alto
funcionario que fue del Banco de Bilbao y estimado poeta. En mi época éramos
muchos los que recibíamos sus magistrales clases, y que luego fuimos
ejercientes de la profesión, citar a Graciliano Aguiar Abreu, Florencio
Mendoza Moreno (casado con su hija Esther) y a mi, (me es muy grato reconocer
y recordar a Esther ---gran morsista también, que me ayudo mucho---). Nunca
nadie se ha preocupado de hablar, del profesional, del caballero y de la gran
persona que fue Salvador Vega Díaz. Sus amigos íntimos, Bernardo Dávila, Pepe
Estévez, Pepe Forteza, Esteban Santiago, Julián Sosa, Pepe Quintano, Juan
Dávila (mi padre), Manuel Armas, y tantos otros, que de manera relevante,
hacían gala de su entrañable amistad, caso de mi tío Pepe García Ossorio
(conocido por Pepe el herrero). Gáldar ha sabido dar relevancia, a los
personajes que han influido en su desarrollo, cultural, intelectual, social,
etc., Guía por desgracia no. Y sin salirme del motivo principal de mi
articulo, decirles a los guienses, que Don Fernando Cambres García (insigne
profesional de la comunicación Radiotelegráfica y profesor), durante muchos
años telegrafista municipal de la citada ciudad norteña, tiene su calle.
Empero a Salvador Vega, solo le recordamos su familia y los que fuimos sus
alumnos y amigos también. Este entrañable personaje se merece un homenaje, y
si es preciso, estoy dispuesto a ser el abanderado, con el fin de conseguirlo.
Espero que las autoridades de Guía, tan proclives a rendir homenajes y hacer
reconocimiento a personajes (con mas o menos méritos), se acuerden de este
gran guiense, que lucio casi mas de cincuenta años como telegrafista de
nuestro querido y amado pueblo. ¡así lo espero!. Y recordar con verdadero
afecto y cariño a Manuelita (su abnegada esposa) a sus hijos, Inma, Esther,
Mary, Boro y Maria José, y a sus yernos en especial, a Ceferino Betancor Brito
y Florencio Mendoza Moreno (ya citado) entrañables y apreciados amigos.


jocdavila@yahoo.es

Gran Canaria, noviembre de 2005.

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Una anécdota sobre el trono de la Virgen de Guía

DOCUMENTOS
DE INTERÉS PARA 

EL
MUNICIPIO DE GUÍA DE GRAN CANARIA

Una anécdota
sobre el trono de la Virgen de Guía

(A propósito de las Memorias de Don
Bruno)

Pedro González Sosa

La iniciativa de diario de las palmas de publicar las
Memorias de Don Bruno Quintana -de las cuales guardamos con cariño un
ejemplar que nos dedicó en su día- ha servido para conocer las vivencias de
aquel celoso párroco de Guía de Gran Canaria durante casi cuarenta años.
Con pormenorizadas noticias, don Bruno refiere la gestación del proyecto y la
realización del mismo sobre el trono de plata que estrenó en 1955, gracias a
la generosidad de don José Samsó Henríquez.

A estos recuerdos de don Bruno y quiero añadir uno -a modo
de anécdota- del que fui testigo en aquellos ya lejanos años.

Efectivamente, se desplazó desde Barcelona un especialista
para montar el nuevo trono que venía dividido en piezas. Suponemos que por
error de cálculo en las medidas que se tomaron de la imagen de la Patrona
para rodearla de tan artístico elemento, sucedió que el montador se vio con
el problema de que no se podía colocar el sol de plata que desde 1793 rodea
tan augusta efigie, porque tropezaba con el interior de la corona que culmina
el trono.

Y recuerdo que se pasó todo un día estudiando la
solución al problema, hasta que se llegó a la conclusión que el único
remedio era quitarle al sol los rayos de su parte central superior. Y así se
hizo. Y de esta forma puede verse en la actualidad por los más curiosos. Lo
que sí ignoramos en la suerte que corrieron aquellas piezas que fueron
eliminadas.

Como complemento digamos que el sol de plata que rodea la
imagen de la patrona guiense lo estrenó en las fiestas de agosto del citado
1793, que costó 5.926 reales de vellón, en la época en que era beneficiado
(párroco) de Guía don Lorenzo Montesdeoca, luego canónigo de la catedral.

----------

FUENTE: DIARIO DE LAS PALMAS, SEPTIEMBRE DE 1998.

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Guía de Gran Canaria: Música y Esplendor

DOCUMENTOS
DE INTERÉS PARA 

EL
MUNICIPIO DE GUÍA DE GRAN CANARIA



GUÍA DE GRAN CANARIA, MÚSICA Y ESPLENDOR

(Conversaciones con mi padre)

Por Juan Dávila García

Al amanecer del día 4 de diciembre de 1903, festividad de
Santa Bárbara, patrona del Cuerpo de Artillería, nace mi padre: Juan Dávila
González. Hijo mayor de Antonio Dávila Suárez y Petra González Álamo, nace en
una casa situada en la cuesta de Caraballo, detrás del Hospital de San Roque,
en Guía de Gran Canaria.

En el año 1919 emigra a Cuba, haciendo la travesía entre
Las Palmas y La Habana en el vapor español "Conde de Wilfredo", que arriba a
la capital cubana después de veintiún días de navegación. Una vez instalado,
con trabajo seguro y rentable (Cuba atravesaba por aquellos años una época de
bonanza económica conocida como la "danza de los millones"), inicia su vida
social, haciéndose socio de las Quintas Gallega y Canaria. Con la rondalla de
la primera, inicia una singladura musical que sólo se apagó con su muerte. En
1922, participa con la rondalla gallega en un concierto que tuvo lugar en el
Teatro Nacional de La Habana, donde mi padre interpretó un pasaje solista de
la "Caballería Rusticana" conocido como "La siciliana", con el laúd que había
construido para él un artesano gallego llamado Salvador Iglesias. Esta
agrupación mixta estaba dirigida por un eminente músico gallego llamado Amadeo
Vides (con confundir con el compositor catalán). Esta actuación en el Teatro
Nacional reafirmó la vocación de mi padre y le llevó a cosechar grandes éxitos
y muchas alegrías.

La Agrupación de la Quinta Gallega, con más de sesenta
componentes, paseó su arte con gran éxito por toda la geografía cubana. Su
director, el Sr. Vides, era muy exigente.

Otro concierto tuvo lugar en el Teatro Local de Camagüey,
poniendo en escena una polca muy de moda denominada "Perita en dulce". Mi
padre, con su laúd, volvió a hacer de solista en un pasaje donde sobresalían
contrapuntos, arpegios y calderones, que le daban a la pieza una brillantez
extraordinaria.

Los instrumentos con los que mi padre ejercía sus innatas
dotes para la música eran la bandurria, la mandolina, la guitarra, la flauta y
el laúd; de este último llegó a ser considerado como un virtuoso en Canarias.
Con el paso del tiempo estudió saxofón tenor y contrabajo. Con este último fue
miembro de la Orquesta Mejías. Con el saxo tenor formó parte de la Banda
Municipal de Guía, cuando estaba dirigida por D. Virgilio Hernández, abuelo de
Néstor Álamo.

En 1927 regresa de Cuba a bordo del buque francés "Niágara",
que tardó solamente siete días en la travesía.

En 1928 pasa a formar parte de la Orquesta de Pulso y Púa
llamada Tirma, fundada por D. Teófilo Morales y Martínez de Escobar,
Secretario del Ayuntamiento de Gáldar. Con él estaban, como bandurrias, José
Sosa Oliva, Juan Francisco Dávila Osorio y Ubaldo Morales; como guitarras,
Alberto Dávila Ossorio, Eduardo Aguiar y Juan Jiménez Ossorio. La orquesta
inicia entonces una singladura memorable, recorriendo todos los pueblos de la
isla de Gran Canaria, participando en conciertos y concursos. Mi padre me
contaba que en los Cantos Canarios de Teobaldo Power, la parte del Arrorró que
imita los movimientos de la cuna, la hacían con arpegios de guitarra (harto
difícil), mientras que otras agrupaciones lo hacían más fácilmente con el
pandero.

La tesitura de la Orquesta Tirma era muy tenida en cuenta
en aquellos tiempos, ya que su premisa fundamental era un afinamiento muy
exigente y unas interpretaciones sin fisura, llevadas a cabo con exactitud
milimétrica. Competía con orquestas de la capital, y especialmente con la
Orquesta Tamadaba, ya que en el resto de las comarcas no existían orquestas de
este nivel interpretativo. Pero los premios siempre terminaban en poder de la
Tirma. Don Teófilo, además de un notable director, era un insigne compositor,
autor entre otros del pasodoble "Viva Arucas" y los valses "Tirma" y "María
Luisa", este último en honor de su mujer.

Mi padre trajo de Cuba exitosas obras, con ritmos
calientes, como sambas, rumbas, danzones y muchos puntos cubanos, así como
unos pasillos colombianos llamados Facatativa, de origen criollo y música
melosa y suave a ritmo de vals.

En 1941 tiene lugar en Guía de Gran Canaria la fundación de
la Rondalla "Princesa Guayarmina". La funda D. Francisco León Padrón, prócer y
mecenas, Juez de Primera Instancia y Presidente del Club de Lucha "Ajódar", al
que pertenecían grandes luchadores de la época (Víctor Almeida "El Artillero";
Salvador Díaz, "Pollo de Anzo", Manuel González "El Guajiro", etc.). Para la
Rondalla, D. Francisco León tomó como referencia a los primos Dávila (Juan,
Alberto y Juan Francisco); ensayaban en la casa de D. Salvador Galván,
formando también parte de la misma José Sosa Oliva, su hija Celita - como
mandolina y cantante -, Juan Jiménez Ossorio, Eduardo Aguiar, Mariano
Chirivella, Antonio Mirelles, Julián González, Florentino Godoy, Miguel "el
pateta", Nicolás "el brigada o machacante", Sebastián Godoy, Antonio "el
bandurria" y otros; con un cuadro de baile en el que recuerdo a Fernando
Saavedra, Chona Estévez...

Orientaban sus actuaciones en dos vertientes bien
distintas: una clásica y otra folclórica. No era extraño oírles interpretar
isas, folías, malagueñas, así como una sinfonía u obertura.

En 1944, a raíz de unos problemas internos que surgen en la
"Guayarmina", Juan Dávila se separa y funda otra rondalla en Guía llamada "La
Atalaya", llevándose con él a Mariano Chirivella, Florentino Godoy, Antonio
Mireles, Julián González, Antonio "el bandurria" y otros. Ensayaban en la
Sociedad, donde por cierto empezaba a triunfar como manualista Luis Rivero
Luzardo, que era practicante. Enseguida empezaron a hacer actuaciones, muy
buenas por cierto, en Guía, Gáldar, Arucas y otros pueblos de la isla,
especialmente en las fiestas patronales. En el cuerpo de baile de la citada
rondalla había personas muy conocidas en el barrio, como Espiridio Santana,
Boro Padrón y sus hermanas.

Aquel año se celebró en Guía un concurso, organizado por el
Ayuntamiento (del cual era Alcalde don Odón Guerra Galván), que instituye tres
premios y uno extraordinario a la mejor presentación.

Ese mismo año termina de componer don Nicolás Hernández
Cruz, maestro nacional natural de Agaete, sus Cantos Canarios, que se
convierten en pieza obligada en el Certamen.

Participan en el concurso:




La Rondalla Princesa Guayarmina, dirigida
conjuntamente por Juan Francisco y Alberto Dávila Osorio.

La del Callejón del Molino, llamada también "de los
clavellinos"; entre sus componentes se encontraba José González Moreno
(Pepe "el rubio"), su tío Manuel Moreno ("el Sacristán").

Y la rondalla de La Atalaya, dirigida por Juan
Dávila, mi padre.

 




Recuerdo a mi madre, antes de iniciarse el concurso,
repartiendo en mi casa anís a las mujeres y coñac a los hombres, como si de un
"ambigú" se tratara.

Nicolás Hernández, que tenía por costumbre asistir a los
ensayos, no comprendía, y así se lo hizo saber a mi padre, cómo había enseñado
con total exactitud a los componentes de su agrupación, la temática completa
de los Cantos Canarios, ya que no tenían conocimientos musicales.

El concurso lo ganó la Rondalla de La Atalaya, a la que se
le otorgan el Primer Premio y el Premio Extraordinario a la interpretación. El
Alcalde entregó a mi padre los galardones correspondientes, que consistían en
una cantidad en metálico y una placa.

En 1945 es refundada la Agrupación Princesa Guayarmina, que
había quedado "tocada" con la pérdida del concurso, el artífice es Sebastián
Godoy Ramos, que se erige en su Director. Cuenta con la colaboración del
Alcalde Guerra Galván, que logra la unificación de las rondallas de La Atalaya
y la de el Callejón del Molino. Los componentes son básicamente los mismos, lo
que varía es el cuerpo de baile, al que se incorporan Enrique "el poeta" y sus
hermanas, Mary Medina, Milagrosa la de Zaragoza, Julio Moreno, Juan Molina,
Carmelo Suárez, Ceita Gil, etc.

Mi padre era paradigmático, exigía el máximo en cuanto a la
exactitud de lo que interpretaba o dirigía.

Este año de 1945, mi padre, como Asesor Provincial Musical
del Frente de Juventudes, recibe en Guía la visita de don Luis Prieto García,
eminente pianista, compositor y director, a la sazón subdirector de la
Orquesta Filarmónica de Las Palmas, y a don Ángel Portugués Hernando,
Catedrático de Historia del Instituto Pérez Galdós, Asesor Provincial de
Cultura y Arte de la Jefatura Provincial de Falange. Ambos vinieron con la
intención de preparar a la rondalla de Guía para que representase a la
provincia de Las Palmas en el concurso nacional que iba a celebrarse en la
capital de la isla. Concursó en la fase previa con la de Ingenio, de la que
formaba parte, con la bandurria, un incipiente Blas Sánchez, ahora famoso
concertista.

La obra obligada era una jota aragonesa. El grupo de Guía
estaba formado por José González (Pepe "el rubio"), Pedro Armas (Perico "el
barbero"); como bandurrria, Félix Santana; laúd, Juan Aguiar Moreno, Juan
Álamo (Juan "Girior") y Carmelo Álamo, hermano este último del gran luchador
conocido por "Seito"; por último, Agustín Godoy y el que suscribe, con la
percusión y como cantador Carmelo Suárez, posiblemente el mejor interprete de
coplas de la isla de Gran Canaria. Ocho componentes teníamos que competir con
los treinta y seis de Ingenio. Ni que decir tiene que sonábamos mucho mejor
nosotros, basándonos en una treta de mi padre. Me explicaré: el concurso se
celebraba en el Teatro Pérez Galdós, y mi padre, que conocía perfectamente la
acústica del teatro, a la hora de afinar elevó al máximo la resistencia de las
cuerdas con el diapasón en la mano, consiguiendo así un sonido altísimo.
Existía el peligro de que se rompiesen las cuerdas, pero no sucedió.

El jurado, compuesto por don Luis Prieto, don José Moya
(Comandante Director de la Banda Militar de Las Palmas) y don Agustín
Hernández (Director de la Banda Municipal de Las Palmas de Gran Canaria), da
como ganadora a la rondalla de Guía. Era domingo, un día de sol espléndido,
festividad de San Fernando; por la tarde, debidamente guiados, visitamos la
Casa del Niño de San José, actuando en diferentes sitios de la Obra Social de
Falange, luciendo con verdadero orgullo el trofeo que habíamos ganado.

Una vez asentada y asimilada la refundación de la rondalla
Princesa Guayarmina, por iniciativa de mi padre, entran en la rondalla tres
grandes mujeres de voces inigualables: Celita Sosa, Josefina Saavedra y Pura
Moreno, que junto a la rondalla procuraron días de gloria cantando por los
diferentes escenarios de la isla. Estas tres cantantes hacían que la música
popular canaria brillara y embriagaran. Recuerdo que en un concierto que tuvo
lugar en el Teatro Viejo de Arucas, Celita Sosa, que interpretó
espléndidamente Sombras del Nublo de Néstor Álamo y el Arrorró
de los Cantos Canarios de Teobaldo Power, recibió una ovación como pocas he
visto en mi vida del público aruquense puesto en pie. Josefina Saavedra
también brillo con luz propia. Por su parte, a Pura Moreno, recuerdo que mi
padre la sacó en el Teatro Hespérides a interpretar un pasaje del Arrorró, en
el que aparecía en el escenario moviendo una cuna.

Las tres tenían una depurada técnica y sus actuaciones eran
seguidas en Guía con verdadero interés, ellas hacían de las actuaciones de la
Princesa Guayarmina el complemento ideal de sus éxitos.

La rondalla Guayarmina, en su singladura, acomete con total
brillantez una catarsis de lo canario, paseando esplendorosamente por cuantos
eventos folclóricos se desarrollan.

Pero la mente de sus responsables está en la participación,
en el concurso de San Pedro Mártir. En este concurso participaban seis o siete
rondallas de la provincia, entre las que destacaba la rondalla de Guanarteme,
rival siempre incómodo en la consecución de los premios.

Néstor Álamo termina de componer ¡Ay, Teror! y le
manda a mi padre la partitura. Cuál sería el asombro de los que componíamos la
rondalla del Frente de Juventudes cuando mi padre la pone en el atril para
ensayarla y unos días después, en un concurso celebrado en Teror, gana una vez
más la rondalla de Guía y hace las delicias del público terorense
interpretando esta pieza.

Un momento importante para mi pueblo fue la fundación de la
rondalla Tirma-Guiense, que llevaron a cabo al unísono don Faustino
Roque Ramos y don José Fortaleza León. La premisa que da lugar a la aparición
de esta nueva agrupación es la ruptura de los primos Juan y Alberto Dávila con
los dirigentes de la Guayarmina. Tras una reunión con los fundadores, lo
llevan a efecto con mi padre y su primo Alberto, además de otros componentes,
entre los que destacan: José González (Pepe "el rubio"), Manuel Moreno ("el
sacristán"), Juan Ortíz, Mariano Chirivella, Juan Aguiar, Francisco Vega, los
hermanos Falcón (de El Palmital), Antonio Artiles, Juan Delgado, Juan Guerra,
Tino Molina y otros.

La creación de esta segunda rondalla trae consigo una gran
rivalidad, que redunda en beneficio del pueblo y de las agrupaciones, ya que
es el motivo de que todas se esfuercen para conseguir la supremacía.

Indiscutiblemente, una y otra eran diferentes; la Tirma
contaba con la "flor y nata" en lo que a intérpretes musicales se refiere. Su
conjunto musical fue catalogado como el mejor de las islas canarias en unas
fiestas de San Benito, en La Laguna. Por el contrario, su cuerpo de baile y
vestimenta no eran tan vistosos como los de la Guayarmina, cuyos componentes
lucían magníficas fantasías del traje típico canario. Ambas se constituyeron
en unas de las mejores agrupaciones de Canarias, aunque tenían dos rivales
importantes: la Real Hespérides de La Laguna, dirigida por don Juan
Martín Rojas y la Ajey, de San Bartolomé de Lanzarote, dirigida por don
José María Gil. La lagunera sobresalía por los grandes cantantes que tenía,
como eran Domingo Berengüela, José Rodríguez, África Alonso, Olga "la morita",
Edelmira "la tacorontera" y su hermano Pedro; entre sus componentes contaban
con un joven Dacio Ferrera, que tocaba la bandurria y que con el tiempo se
convertiría en un gran cantante, después de pasar por grupos como Los
Sabandeños. Hoy está muy unido a la parranda de cantadores, donde comparte
éxitos con José Antonio Ramos, Olga Ramos, Melquíades Gonzalez, Calaya
Rodríguez de Milan y otros.

En este repaso de los éxitos folclóricos de las diferentes
rondallas de mi pueblo, volvemos a hacer mención de la del Frente de
Juventudes. Se iba a celebrar en Las Palmas de Gran Canaria un concurso de
ámbito nacional, y la de Guía representaba a la provincia de Las Palmas. Se
pone sobre el tapete la obra obligada: nada más y nada menos que la Obertura
de El Anillo de Hierro. Recuerdo que ensayábamos en mi casa; una noche que
estábamos ensayando, acertó a pasar por allí doña Dulce María Guerra Alemán,
eminente profesora de piano. Al oirnos, tocó en la puerta, para decirnos lo
complicado que le parecía el tema. Mi padre le contestó que "esperara
acontecimientos".

Una semana más tarde, nos plantamos delante de la casa de
doña Dulce y, ayudados por velas para poder ver las partituras, interpretamos
para ella El anillo de Hierro. El éxito fue total. Doña Dulce María, desde la
ventana, nos aplaudió. A continuación, bajó y nos invitó a pasar a su estudio,
donde nos brindó y felicitó. Este éxito quedó refrendado con el Premio
Extraordinario que nos trajimos de Las Palmas de Gran Canaria.

En aquellos años Guía destacaba por tener una importante
Coral Sacra, dirigida por doña Dulce María Guerra, un grupo de zarzuela, las
rondallas Tirma y Guayarmina, y hasta un grupo de teatro, dirigido por don
Luis Gil Pérez.

En 1953, se funda en Las Palmas de Gran Canaria la orquesta
de pulso y púa del Real Club Victoria, fundada por don Virgilio Suárez, don
Domingo Campos y don Luis Suárez. Estaba formada por cuarenta y dos profesores
y la dirigía don Luis Prieto García. Esta orquesta se abastecía de los mejores
intérpretes y solistas de la provincia, por lo que don Luis encarga a mi padre
la búsqueda en Guía y zonas limítrofes de posibles integrantes de la orquesta.
Mi padre aportó a la Orquesta los siguientes nombres: Alberto Dávila y Pablo
González "el chorro" como guitarras, José González Moreno como bandurria y
José Sánchez Rivero como mandolina, además de incorporarse él mismo con el
laúd.

Las dos rondallas de Guía siguen enfrentándose, sobre todo
en los concursos de San Pedro Mártir. El parque de San Telmo y la Plaza de
Santa Ana son los escenarios de estas "peleas", cada vez más duras. El jurado
de estos concursos, casi siempre estaba compuesto por Sebastián Jiménez
Sánchez, Delegado Provincial del Servicio de Arqueología de Las Palmas;
Antonio Herrera, Director de la Banda Municipal de Arucas y otros conocidos.
El binomio Jiménez – Herrera sentía simpatía por la Guayarmina, y así lo
demostraban casi siempre, otorgándole los premios más importantes, aunque el
resto de los miembros del jurado disentían de tal resolución.

Las dos agrupaciones tenían muy buenos cantantes; en la
Tirma figuraban Pinito Moreno, Espiridio Santana y Jesús González Moreno; en
la Guayarmina, Lorenza Delgado, Tinita "la de La Atalaya" y Juan Quintana.

Llega el momento de dar el salto a la Península. La Tirma
se va a Barcelona y la Guayarmina, creo, a Santander. Concursaron en sendos
festivales internacionales y las dos consiguieron premios extraordinarios.

Mi recuerdo desde estas líneas para don Francisco González,
Presidente Honorario de la Princesa Guayarmina y valedor de la misma.

Lo que se dio en llamar la "vela chica" de la
Tirma-Guiense, fundan un grupo rítmico musical al que ponen el nombre de
Tirma. Lo formaban José González con la bandurria, Mariano Chirivella León y
Francisco Vega Dávila como guitarras, Juan Aguiar Moreno como guitarra y
batería, y yo con el contrabajo. Como cantante estaba Jesús González Moreno,
más conocido como "Campanera". Nos dedicábamos a actuar en bailes, actos
benéficos, conciertos, etc.

Paralelamente, fueron apareciendo otros grupos de parecido
talante; así, por ejemplo, en El Palmital, estaban los "Falcones": Manolo,
Pepe, Juan y Santiago Falcón Quevedo constituían un buen conjunto. En el cruce
de Montaña Alta, existían "Los Ponches", con Zoilo y Lelo como principales
componentes.

Para los eventos de tipo benéfico, se formó una pareja con
tesitura cómica, formada por José Carlos González Ruiz (que fue abogado y
Alcalde en Guía) y Ulises Miranda Sosa (banquero), que improvisaban unas
números extraordinarios.

El conjunto rítmico Tirma colaboró también con el grupo de
zarzuela existente en Guía, que dirigía un profesor del instituto, el señor
Vaquero.

Por otra parte, la Tirma y la Guayarmina también tenían un
papel preponderante en las romerías. Así, participaban juntas en la de San
Benito Abad, en La Laguna; El Pino, en Teror. La Tirma también lo hacía en la
de San Juan, en Artenara y San Isidro, en La Orotava.

Hablando de música y esplendor en Guía, no podemos obviar
la existencia de las orquestas Philips, Iberia y la de Mejías, esta última a
caballo entre mi pueblo y Gáldar. Estas tuvieron grandes músicos en sus
albores; por ejemplo, recuerdo a Manolo Mendoza Ossorio, con el saxo tenor; a
su hermano Pepe, con el piano y la batería; mi tío, Cristóbal García Ossorio y
Salvador Bautista, con el saxo alto y el clarinete; José Pérez Rodríguez y
Juan Calcines, con el trombón de varas y excelentes cantantes; Julio Ayala
Aguiar, piano, acordeón y contrabajo; Ignacio Álamo Díaz, con el saxo tenor y
clarinete; Raimundo Díaz, trompeta; Antonio Aguiar Ossorio y su primo Antonio
Aguiar Vega, batería y trompeta respectivamente; Mario Aguiar Moreno, batería;
Benito Álamo, trompa; Isidro Morera y los hermanos Francisco y Rafael Torres
Ossorio, trompeta y fliscornio; Antonio Mendoza Ossorio y Antonio del Pino
Dávila, bombardino; Juan Rodríguez, percusión; Maestro Antonio Aguiar, bombo;
José Bolaños, Camilo García Ossorio y Juan Fernando Aguiar, bajo. Mención
especial merece Maestro Manuel Pérez, que con el bombardino nos deleitaba en
Semana Santa en el solo inicial de la marcha fúnebre llamada La Pasión.

También en Las Palmas de Gran Canaria existía una orquesta
netamente compuesta por gente de Guía y del Noroeste, que se llamaba Ondas, y
que actuó una víspera de Reyes en la Sociedad de la Tirma-Guiense de Guía,
donde Manolo Moreno hijo hizo una magnífica interpretación con el clarinete
del conocido tema "Tico-tico".

Como evento musical, hay que resaltar en 1954,
concretamente el día de San Roque, con motivo de las fiestas de Guía, se
celebró un concurso de orquestas, cuya pieza obligada: "Suspiros de España".
Concursan las siguientes orquestas: Casablanca y California, de Las Palmas de
Gran Canaria; Falcones, de Telde, en la que actuaba al piano un incipiente
Juan José Falcón Sanabria; las orquestas Mejías e Iberia y otras. Ganó el
concurso la orquesta Casablanca, aunque el premio de la simpatía del público
fue para la orquesta Mejías.

También teníamos en Guía, como comentábamos antes, una
Coral Sacra dirigida por doña Dulce Mª Guerra Alemán. Formábamos parte de
ella: Fernando Guerra Aguiar, Isidro Morera Santana, Francisco Vega Dávila,
José Juan Forteza Sánchez, Santiago Gil Romero, José Bautista Rodríguez, Óscar
Ayala Aguiar y yo. A veces colaboraba con nosotros y nos ayudaba en alguna
actuación comprometida Juan Izquier Hernández. Teníamos un buen repertorio e
iniciamos nuestra andadura con una misa de Pastorella, de Sagastizábal, el 24
de diciembre de 1955, en la Misa del Gallo. El éxito fue rotundo,
posteriormente fuimos incorporando más obras a nuestro repertorio, como eran
la Misa de Pío X, la de Perossi, varios motetes, villancicos, etc.

Recuerdo que el día 1 de enero de 1956, con motivo de la
Función del Año Nuevo, interpretamos la Misa de Perossi. Asistía a esta
función en calidad de predicador un jesuíta peninsular que nos felicitó
efusivamente por nuestra interpretación de la misa.

En 1958, en la celebración del funeral del Papa fallecido,
Pío XII, actuamos con gran ceremonial interpretando motetes, música fúnebre y
alguna alegoría musical al Papa fallecido.

Paralelamente, teníamos además un grupo de zarzuela, que
ensayaba en el Instituto de Guía. Este grupo fue creado por un profesor del
centro que llevaba la parte artística, mientras que mi padre se encargaba de
la musical. Formábamos parte del grupo: Luis Fernando Estévez Guerra, Fernando
Guerra Aguiar, Francisco Vega Dávila, Isidro Morera Santana, Jesús González
Moreno, Gilberto Naranjo Sosa, Antonio Pons Quintana, José Bautista Rodríguez,
Wilgis Sosa Galván y yo. Entre las mujeres cabe destacar a: Adilia Sosa Galván
y sus hermanas Zunilda y Urbita, Mª Esther Sosa Falcón, Teresita Estévez
González, Esther Dávila Aguiar, Isolina Estévez Guerra, etc. Pusimos en escena
obras como La canción del olvido, La del manojo de rosas, La verbena de La
Paloma, El canto a Murcia, Los gavilanes, Doña Francisquita
, etc. Actuamos
en varios teatros de la zona, colaborando en obras benéficas como la
construcción de la iglesia de La Atalaya y Anzofé.

Como es de bien nacidos ser agradecidos, creo que debo
resaltar que la mayor parte de los músicos aquí nombrados llevan los apellidos
Dávila y Ossorio. Ello es debido a que entre estas dos familias había una
simbiosis difícil de explicar, que parecía inocular en sus genes unas
cualidades innatas para la música.

En cuanto a bandas municipales de música, Guía siempre
estuvo bien servida desde antaño. En tiempos de don Virgilio Hernández, tuvo
una gran relevancia la banda. Formaban parte de ella su hijo Virgilio, que la
dirigiría posteriormente; Manuel Pérez y Antonio Mendoza Ossorio, con el
bombardino; su hermano Lorenzo al trombón; los hermanos Juan y Manuel Jiménez,
así como Alberto Ossorio con el clarinete; Bernardo Dávila Ossorio con el
cornetín y el fliscornio; mi padre con el saxo tenor; Cristóbal Garcío Ossorio
con el saxo alto y clarinete; Ignacio Álamo Díaz con el saxo tenor y clarinete
y su hermano Benito con la trompa; Sebastián Jiménez Ossorio con saxo alto;
Isidro Morera Ossorio con la trompeta y José Mendoza Ossorio con la caja, etc.

Posteriormente, con el hijo de don Virgilio, se incorpora a
la banda savia nueva, como Rafael Torres Ossorio y su hermano Paco, ambos con
el flisconio; Prudencio Roque Santana y Arturo Díaz con la trompeta; Antonio
Aguiar Vega con la trompeta; Alfonso Bautista con el saxo tenor; Camilo García
Ossorio con el bajo; Virgilio Hernández Rodríguez (nieto) con el saxo tenor,
etc.

Debo recordar aquí y ahora a Néstor Álamo, que nos legó un
gran patrimonio con toda la música que compuso, y que hizo que el nombre de un
canario de Guía se paseara por el mundo entero con semblanzas como ¡Ay
Teror!, La Alpispa, Sombras del Nublo, Noches de Arguineguín
, etc., que
todavía se escuchan.

También un recuerdo para mi paisano Braulio, con su Canto a
Canarias, nos acerca al esplendor que Guía vivió en su momento, especialmente
con su Isa de todos.

Alguien me puede tachar de repetitivo, pero lo que he
pretendido con este trabajo acerca de la música en Guía es situar las cosas en
su sitio y en su tiempo; tal vez no lo consiga, pero al menos he querido
situar a Guía en el lugar que le corresponde en la música y puede que esto
sirva a algún estudioso de la materia para dejar constancia de la grandeza de
mi pueblo. Quiero también manifestar que, al citar a la gente de mi pueblo en
algún caso con alias y "dichetes", lo hice por considerarlo necesario, y si he
ofendido a alguien, pido perdón por ello. No me mueve el afán de protagonismo
ni el lucro, tal vez Guía esté en estos momentos hibernando en lo musical y lo
folclórico, pero estoy seguro que pronto despertará y volverá a recuperar el
lugar que le corresponde por tradición y por historia.

-------------

 

NOTA DEL AUTOR

Este tratado monográfico tiene sólo un objetivo: ensalzar
las virtudes musicales y folclóricas de mi pueblo, Santa María de Guía (al que
llamo en estas páginas Guía de Gran Canaria, su nombre "de toda la vida").

Hace referencia a una época esplendorosa de mi pueblo natal
y en él expongo todo lo que mi padre me enseñó sobre estos temas, además de
cuanto vi y oí en su compañía.

Durante el tiempo que he dedicado a este trabajo he tenido
a mi padre muy cerca de mí, como sabio interlocutor. Gracias, papá.

NOTA DE LOS EDITORES

A pesar de no ser un relato, tanto el Jurado de este
concurso como los Editores hemos decidido publicarlo por su alto interés de
tipo histórico, y sociológico.


jocdavila@yahoo.es

Gran Canaria, noviembre de 2005.

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Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 26/05/2006.


Guía: capital judicial y administrativa del Noroeste de Gran Canaria

GUÍA: CAPITAL JUDICIAL Y ADMINISTRATIVA DEL NOROESTE DE
GRAN CANARIA

Por Juan Dávila-Garcia

Situada al noroeste de Gran Canaria, tiene una superficie
de 42,58 kilómetros cuadrados, lo que equivale a un 2,73-%, del conjunto
superficial de la isla. El casco de la ciudad tiene una altitud de 180 metros,
y la máxima altura esta ubicada en el Barranco del Pinar, con casi 1.100, todo
ello partiendo del nivel del mar, el numero de habitantes que residen en ella
se estiman en unos: 14.563 h. La distancia que la separa de Las Palmas es de
25 kilómetros. Según manifiesta, Agustín Millares Torres, insigne historiador
canario, en su obra, Historia General de las Islas Canarias: es capital del
Juzgado de Primera Instancia y residencia de la Plana Mayor del II Batallón de
reserva reclutado en la Isla. También comenta la existencia de grandes
plantaciones de caña de azúcar, y de los ingenios donde se trataba la misma.

Destacar que, en las diferentes etapas en que hubo
guarnición militar en Guía, formaron parte de la misma, como Coronel Jefe Don
Antonio Bañolas, como comandante Jefe del Estado Mayor del Regimiento Don
Miguel Bañolas y como alférez Don Santiago Bañolas Pasano, todos hermanos
descendientes de una ilustre familia de militares catalanes, reetios y abuelo
del nuestro estimado y querido alcalde Fernando Bañolas. También tuvieron el
honor de regir los designios militares en Guía, el entonces comandante, que
termino su carrera militar como general de División el Excmo. Sr. Don Román
León Villaverde, y mas tarde el comandante Don Diego Figueroa Verdugo.

Terminada la conquista, Pedro de Vera dio a Sancho de
Vargas y Machuca, un heredamiento situado en la vega de Agaldar, en un lugar
denominado la Loma de Caraballo. Según el testamento otorgado por tan insigne
caballero, en 1509, donde entre otras cosas, significo de manera relevante, la
construcción de una ermita, dedicada a Nuestra Señora, y dice: "yo edifique
una iglesia que es en Gáldar, que se llama Santa Maria de Guía".

El asentamiento de este templo (en sus alrededores), trajo
consigo, un rápido poblamiento, que indujo al gobernador Martín Fernández
Geron a nombrar a Alonso de la Guardia como primer Alcalde, otorgándole una
Alcaldía Real y vara de Justicia. Este hecho aconteció el 24 de octubre de
1.526. En los inicios del siglo XVI, la ermita de Guía se segrega del
beneficiado de Gáldar, pero no se constituye en parroquia, hasta su
ratificación como tal por medio de la Real Cedula de 1.533.

Guía de Gran Canaria, siempre tuvo una riqueza agrícola muy
relevante, donde destacaban las plantaciones de plataneras (especialmente),
conformando juntamente con Gáldar, una bella vega, que observada desde la
Montaña de Guía o altos de Anzofé, le daban al paisaje un verdor
grandilocuente. Solo he conocido dos vegas o valles de análogas
características, la de Arucas y la de la Orotava, en Tenerife, este ultimo
enclave conocido por el (Valle de la Orotava), que lindaba con sus extensas
plantaciones con el Puerto de la Cruz, y los Realejos. La época prehispánica
en Guía, tiene unos Vestigios de gran relevancia, como son el Cenobio de
Valerón o Cuevas Canarias y el Tagoror de la Montaña del Gallego. En la
carretera antigua que va hacia Las Palmas, frente a las citadas cuevas
canarias, se encuentra una enorme roca basáltica, conocida como el Morro, de
donde dicen se arrojo al Barranco de Valerón, la hermosa Princesa Guayarmina,
al parecer acosada por un caballero miembro de la mesnada de los
conquistadores. Concediéndole a este ultimo relato, cierta y determinada
veracidad y al constituir el Morro una ampliación (a modo de terraza), de las
cuevas citadas, que reciben el nombre de –Cenobio- cuyo significado es
monasterio, estimo hacer la siguiente aclaración que pudiera tener cierta
lógica: si la princesa citada radicaba allí, estimo pertinente hacer constar
que posiblemente las citadas cuevas no fuera un granero o un ingente silo,
como han manifestado algunos historiadores, es mas lógico pensar que fuera un
lugar de recogimiento y purificación, donde las jóvenes de noble estirpe,
residieran por algún tiempo para purificarse, o también, que estas jóvenes
actuasen como sacerdotisas ofreciendo su pureza y castidad a los dioses, con
ritos de signo religioso para consagrarse a ellos. Al igual que en Grecia y
Roma, las jóvenes hermosas descendientes de la aristocracia, ejercían de
vestales y dedicaban su vida, a la oración, al servicio de los dioses, y eran
las que desmitificaban los contenidos de los oráculos.

Santa Maria de Guía, conserva todavía un patrimonio
arquitectónico bastante importante, conocido como el casco antiguo y en el
algunos caserones lucen escudos y blasones (sirva como ejemplo: el que esta
ubicado en el frontis de la casa de Don Francisco Ayala hoy de sus herederos,
en la calle Marques del Muni), que intentamos en nuestra juventud, varios
amigos y el que suscribe, identificarlo con algún titulo nobiliario,
consultando libros de heráldica, llegando a la conclusión, de que podría
tratarse del escudo del Condado de la Vega Grande, propietario de innumerables
casonas, en el espacio de la calle Marques del Muni, entre el Colegio de las
Dominicas y el caserón que linda con el callejón sin salida, donde existían
otras casas propiedad del citado Condado. Recorrer las calles de mi pueblo
natal, nos introduce en un bello espectáculo, dada la existencia todavía hoy
de edificaciones, que han resistido el paso del tiempo. El callejón de León,
en su conjunto, conforma una serie de construcciones, realizadas
aproximadamente a finales del siglo XIX, que tienen en su configuración unas
especificidades, que nos recuerdan algunas ciudades castellanas, con grandes
patios centrales, circundados por hermosas galerías, realizadas con nobles
maderas, tales como la tea, el roble y la riga. En la parte central del mismo
se eleva el mirador, que en nuestras correrías de niños, visitamos con
frecuencia. Muy cerca en la calle Pérez Galdós o calle de En medio, nos
encontramos con la ermita convento de San Antonio, construido, entre el final
del siglo XVII y principios del XVIII. También tiene unas connotaciones muy
especiales la casa-templo de Santa Catalina de Sena, el Teatro Viejo con la
cárcel a su lado (hoy dedicados a otros menesteres), la casa de Doña Eusebia
de Armas, el edificio de la Comunidad de Regantes, que también albergo al
Juzgado de Primera Instancia, el pórtico del cementerio viejo (hoy
desaparecido), la iglesia matriz con fachada neoclásica, obras ambas del
insigne imaginero guiense Lujan Pérez. Quiero hacer hincapié también,
enunciado otros complementos, que le dan a mi pueblo natal, una categoría y
una brillantez axiomática, en lo que respecta al arte y la cultura, las
grandes tallas de tipo sacro que alberga nuestra iglesia, obras de encomiable
valor realizadas por el citado Lujan Pérez, el Camerino de la Virgen de Guía
(nuestra querida y excelsa patrona), cuyos artífices principales en los
relativo a su hermosa construcción, fueron Juan Serrano y Juana López. En el
se conserva el tesoro patrimonial de nuestra parroquia, consistente en
elocuentes obras de arte, tallas y cuadros, y también las joyas de la Virgen,
destacando entre estas la Medalla al Merito Militar Individual de Primera
Clase, que ostento durante muchos años en su pecho, el Excmo. Sr. Don Luis
Lodos y Sáez de Urturiz, General mutilado (ciego), que le fue concedida, por
ser el protagonista de un episodio lleno de heroísmo durante la contienda
civil, y que posteriormente, el, se la otorgo a la Santísima Virgen,
imponiéndosela en un evento muy emotivo.

De Santa Maria de Guía, tengo muchas y curiosas anécdotas
que contar, como la que voy a manifestar, la cual tuvo una gran relevancia
científica, de lo cual me entere con el paso de los años, al comentárselo al
medico Director del Hospital de la Casa del Marino, Dr. Fernando Gómez, cuando
el que suscribe, ejerció como Profesor en la Escuela de Formación Profesional
Náutica Pesquera del Instituto Social de la Marina, allá por los años sesenta
del pasado siglo y cuya referencia es la siguiente:

" A principios de los años cuarenta del siglo veinte, un
primo hermano de Salvador Vega, insigne telegrafista que fue de mi pueblo, que
vivía en la Dehesa, se sintió mal, y decidió hacerle una visita al eminente
medico guiense Don Ramón Jiménez Domínguez, el cual lo sometió a diferentes
pruebas, llegando a la conclusión a tenor de las mismas, que la patología que
lo aquejaba era –una tuberculosis galopante- con los dos pulmones afectados,
dándole poco tiempo de vida. Este hombre al cual recuerdo, tenía una
constitución física impresionante, -alto y muy fuerte-. No se arredro, se fue
a su casa y tomando de la "gallanía", tres cabras, se dirigió al Barranco del
Pinar –, por esas fechas el citado paraje, era un dechado de belleza otorgada
por la naturaleza, por el fondo del mismo, a modo de arroyo, discurrían unas
aguas cristalinas de alto contenido en hierro, cuyo sabor era muy agradable,
circundando todo el cauce de este profundo y angosto barranco (1.100 m. de la
cima al fondo), por donde discurrían unas buenas de asadas de agua de manera
perenne (desconozco su situación hoy al respecto) crecían de forma natural,
berros, berrazas, helechos y ñameras, constituyendo un verdadero paraíso,
llenos de endemismos, con una flora y fauna muy rica. - Este buen hombre, se
construyo un –chamizo-, a modo de habitáculo y durante tres meses, solo
ingirió como único sustento, leche de las cabras, rica en suero natural,
ingentes cantidades de berros y berrazas, cuyo contenido ferruginoso era y es
muy alto y agua del barranco, que como ya he manifestado era también muy rica
en hierro y otros minerales. Para que los habitantes de mi pueblo sepan de la
gran pandemia que asolo a casi todo el territorio español, originado por la
desnutrición, hacer constar que la tuberculosis, enfermedad infecciosa
producida por el bacilo del Coca, era incurable, hasta que Sir Alexander
Fleming, medico y científico ingles invento la penicilina.

Como decía nuestro amigo de referencia, regreso a Guía y
visito una vez mas al Dr. Jiménez Domínguez, el cual nuevamente lo sometió a
diferentes pruebas observando asombrado, que la enfermedad había desaparecido,
y que los pulmones, de nuestro protagonista estaban limpios como una patena,
no habían nódulos ni cavernas. El hierro ingerido – tanto del agua que tomaba
– como el de los berros y berrazas y el suero de la leche, habían obrado el
milagro "). El citado medico Director del Hospital de la casa del Marino, Dr.
Fernando Gómez, con la sapiencia que le revestía, me manifestó, cuando le
conté lo anteriormente expuesto, que el resultado tan positivo de la
autoterapia llevada a cabo, - posiblemente de manera inconsciente – por este
vecino de Guía, tenia un gran rigor científico, dado que los primeros
tratamientos, para combatir la tuberculosis, consistía en administrar
inyecciones de oro (un metal como el hierro) y gran cantidad de suero, e
influyendo también la climatología imperante en la zona, donde el alto grado
de oxigeno puro y limpio, sin ningún tipo de contaminación, ayudaron a la
curación total del citado personaje.

Las presas constituyen también, un importante jalón en la
historia hidráulica de Gran Canaria. Aunque el cronista oficial de San Nicolás
de Tolentino, sitúa la primera construcción de este tipo de embalses, en
Arucas, preferentemente en Santidad, - estimo desde mi punto de vista que tal
manifestación, no se ajusta a la realidad -. A esta primitiva presa, la
denominan la Presa de Pinto, sin detallar su ubicación exacta dentro del
municipio aruquense. Conocí una que estaba situada en la carretera que va de
Arucas a Moya, poco antes de llegar a Cambalud, que creo era propiedad de la
Marquesa de Arucas. Guía de Gran Canaria no le fue a la saga, en este tipo de
construcciones, así por ejemplo, recordar en el Barranco de Guía, la del
Capitán, con su aliviadero, la del Calabozo y Paso, la de Mondragón – que
tenia en el costado derecho de su ribera una cueva conocida por la del
Bernagal, donde se celebraban bailes, alumbrados con candiles y que en un
principio fueron de taifas -, y la que fue durante algunos años la mas grande
de la islas, la de las Garzas, que ostento este record hasta que la Comunidad
de Regantes de Guía, construyo la de los Pérez. En la bifurcación de la
carretera que iba a Moya y a Montaña Alta, existía una presa de pequeña
capacidad, conocida por la de los Padrones En materia hidráulica lo que
beneficio ostensiblemente a Canarias, fue la entrada en vigor, del Decreto
aplicado a las Islas Canarias que contenía la Ley de Obras Hidráulicas de 7 de
julio de 1911, aprobado por el Consejo de Ministros el 10 de diciembre de
1933, siendo Ministro de Obras Publicas el grancanario Don Rafael Guerra del
Río.

En el aspecto puramente cultural, artístico e intelectual,
Guía sobresalió, de manera relevante con relación a los demás pueblos de la
isla y posiblemente del archipiélago, y todavía lo sigue haciendo, (recordar
los Juegos Florales, que se celebran con motivo de las fiestas de la Virgen).
Los grandes conciertos, en la plaza Grande, con la intervención de la Orquesta
Filamórnica, la Banda Municipal, de Las Palmas, la Banda Militar del
Regimiento de Infantería 50, la Orquesta de Pulso y Púa del Real Club
Victoria, la cual contaba entre sus miembros, con cinco músicos de Guía, los
únicos que formaron parte de la misma, de toda esta zona del norte y noroeste,
las que daba también la Banda Municipal de Guía, que durante mucho tiempo tuvo
la supremacía en estas lides en la provincia de Las Palmas. Muchos e insignes
músicos de nuestro pueblo emigraron hacia la capital, y una vez allí, fueron
artífices fundamentales de grandes episodios, en el desarrollo de este arte
tan grandilocuente, como es la música. Que yo conozca en principio, de la
existencia de un grupo musical de pulso y púa de categoría internacional,
posiblemente el mejor de Canarias en su época, se remonta al año 1929, aunque
también me consta, que existieron otros con bastante anterioridad, por haber
visto fotos de los mismos, pero este al que me refiero, lo fundo en el año
citado Don Teofilo Morales y Martines de Escobar, insigne músico y compositor,
que solo contaba con siete miembros (quiero hacer constar, que en otros
trabajos míos ya los he citado). Este reducido grupo sabiamente dirigido por
el citado Don Teofilo, interpreto en aquellos tiempos las mejores y más
relevantes obras, de los grandes clásicos, como Wagner, Bethoven, Chopin,
Verdi, Leoncavallo, Mozart, Falla, Turina, Albeniz, etc. También tuvo mi
querido pueblo, como ya lo he manifestado en muchas ocasiones, las dos
Agrupaciones folclóricas, mas galardonadas de Canarias, la Tirma-Guiense y la
Princesa Guayarmina, al respecto me voy a permitir hacer la siguiente
reflexión, que va dirigida a las autoridades de mi pueblo y a sus ciudadanos:

"Dada la relevante grandeza que le dieron a Guía,

la Tirma (así se denomino el grupo fundado, por el citado

Don Teofilo) y que mas tarde se transformo en

Tirma-Guiense y la Princesa Guayarmina, estimo seria

Interesante crear una Fundación, con el nombre

Tirma-Guayarmina en reconocimiento a sus

respectivas y extraordinarias singladuras, donde incluso

se podrían celebrar seminarios, conferencias e incluso dar

interesante ¡ "

Relacionado con la reflexión expuesta, hace algún tiempo,
le ofrecí al Concejal de Cultura, mi total predisposición sin
animo de lucro, de colaborar en estos temas, incluso dando charlas sobre mis
conocimientos de la historiográfica de Guía especialmente en lo relacionado
con la música y el folklore. Y también de otros conocimientos que adquirí por
vía oral y que presencie, que enriquecieron mi saber sobre nuestro querido
pueblo. En este apartado quiero citar a tres grandes mujeres, que en aquella
época le dieron a Guía, una gran brillantez como ejercitantes del "bell canto", como fueron Celia Sosa (Celita como
cariñosamente la llamábamos, los que estábamos cerca de ella), Josefina
Saavedra y Pura Moreno. Eran tan versátiles, que igual interpretaban, un
arrorró, unas folias o el pasaje de una obra clásica de los mas insignes
compositores. Es justo, también citar a los grandes cantadores, que por
aquellos tiempos defendieron la idiosincrasia del folklore canario, y que eran
guiense de pura raza, así por ejemplo: Mariano Chirivella León (especialmente
interpretando malagueñas), Espiridio Santana, y sobre todo Carmelo Suárez
Quintana, hijo de Antoñito el enfermero, que todavía hoy residiendo en
Maspalomas, es uno de los mejores cantadores que ha tenido Canarias, al estilo
salvando distancias, de gran Dacio Ferreras. Dentro del ámbito musical,
también estimo loable reconocer, la grandeza de Néstor Álamo, como compositor
(su obra mas emblemática "Sombras del Nublo" es todo un paradigma, en lo
concerniente a la música popular canaria) no puedo obviar, en este trabajo
dedicado a Guía de Gran Canaria a mi buen amigo Braulio García, todo un
extraordinario cantautor, cuyas canciones revisten un perfecto sincronismo
entre lo musical y lo poético, admirando sobre todo entre sus composiciones
(sin desestimar a ninguna de su gran repertorio), la – Isa de todos, Mi viejo
y Cuba y los Elegidos del dolor -. En otro orden de cosas, pero sin salirnos
de lo artístico, es notable significar, que personajes de mi pueblo,
sobresalieron también, en otras disciplinas, la escultura con Lujan Pérez y en
la actualidad con Cayetano Guerra Aguiar, la poesía con el poeta Bento, el
mismo Néstor y Concha García, la escritura con Miguel Santiago, y en la
política sobre todos y especialmente Canónigo Gordillo.

Geográficamente, Guía conforma en su estructura un
triangulo, cuyo vértice esta en la parte superior del Barranco del Pinar,
lindando con los pinos de Gáldar, situada entre los municipios de Moya y
Gáldar. La montaña de Ajodar, en cuyas laderas se ha llevado a cabo ingentes
edificaciones, siempre se denomino "Pico de la Atalaya", hoy no se porque
razón la denominan todos los eruditos como la Montaña de Gáldar, denominación
que no comparto. En la parte de atrás de este pico, casi lindando con el
cementerio había un pequeño montículo, al cual le llamábamos "la Atalayita". A
este lugar iban los somatenes –cuerpo armado de carácter civil, donde la mayor
parte de sus miembros eran excombatientes de la guerra civil, y que
constituían, un órgano de "defensa pasiva", cuyos orígenes se remontan a la
Guerra de la Independencia, contra Napoleón-, hacer practicas de tiro
conjuntamente con los miembros de la Guardia Civil destacada en Guía. Mis
amigos y el que suscribe, nos desplazábamos hasta allí, para recoger los
casquillos de la munición utilizada que eran de metal, los cuales vendíamos a
los chatarreros, ganándonos un buen dinero. Como prueba de la colaboración de
los somatenes, con los cuerpos de seguridad del estado (especialmente por sus
connotaciones de excombatientes), recordar, que cuando se desplazaron a Guía,
dos inspectores de la Policía Secreta (llamados Birgot y Ferrer), para
investigar el asesinato de Luis Suárez Díaz, fueron nominados para colaborar
con ellos sobre todo en las correrías que hacían durante la noche, por Gáldar,
Becerril, La Atalaya, y barrios de la zona donde en aquellos tiempos el índice
de delincuencia menor era muy notoria, debido sobre todo a la hambruna
existente, siendo designados por el Gobierno Civil, por los relevantes meritos
contraídos en la guerra y por la fidelidad al régimen franquista:

Mi padre (Juan Dávila González), José Forteza León y
Maximiliano Domínguez García. Este asesinato citado venia precedido por otro
que había ocurrido en Pico Viento, de los que fueron autores los mismos, que
asesinaron a Luis Suárez y que en la investigación llevada a cabo por los
citados inspectores, se encontraron de manera insospechada, que la autoría de
los dos habían sido obra de las mismas personas. Este procedimiento judicial
(uno de los mas importantes habidos en el Juzgado de Primera Instancia de
Guía, conjuntamente con el que se llevo a cabo por la extraña muerte, de un
farmacéutico de la Aldea de San Nicolás, que nunca se aclaro, los instruyo de
manera ejemplar, hasta que lo pasaron a la Audiencia Provincial, un insigne
guiense que fue juez vitalicio del citado Juzgado, Don Francisco León Padrón,
-abuelo de Paco Julio, el medico-). Los tres asesinos, naturales y vecinos de
nuestro pueblo, fueron sentenciados, el cabecilla del grupo, (del cual se supo
años mas tarde que también había sido el ejecutor de un descarrilamiento de
los tranvías de Tenerife) fusilado en el acuartelamiento del Regimiento de
Infantería 50 de Las Palmas en la Isleta, y los otros dos condenados a cadena
perpetua en el penal de Santa Maria, en la provincia de Cádiz. Aunque los
vecinos de Guía, queramos olvidar tan trágicos sucesos, debemos tener en
cuenta que esto y otras cosas que han ocurrido en nuestro amado pueblo forman
parte de la historia del mismo. Como dato importante, estimo interesante
resaltar, que en este asesinato de Luis Suárez, tuvo una importante
intervención (en los referido a la localización de los culpables), el Sargento
de la Guardia Civil Comandante de Puesto de Gáldar, Don Berenguer Montesdeoca,
que asistiendo a una boda que se celebro en la Montaña de Guía, observo como
una hermana, de uno de los implicados, llamo a este asesino, lo que indujo al
citado Sargento, ha investigar en profundidad a este sujeto, poniéndolo en
conocimiento del Juez, que ordeno la detención de este, lo cual constituyo el
principio del esclarecimiento de tan execrable incidente.

También es preceptivo, hablar de la economía guiense, la
cual siempre se sostuvo, en la agricultura primordialmente, con unas
plantaciones de plataneras, que se extendían en la zona baja o costera, desde
Caleta Arriba, pasando por Matasblancas, Santa Elena, La Atalaya, Llanos de
Parra, Altos del Mármol y San Felipe. Otro producto típico de Guía, era y son
sus exquisitos quesos, de flor, de media flor, curado, semicurado, tierno,
ahumado, etc., cuyas ventas generaban a la economía guiense grandes
beneficios, ya que los mismos por su extraordinario sabor están considerados
de los mejores del mundo. Los puestos de ventas de tan exquisito manjar,
tenían preferentemente su ubicación en los comercios de, Augusto Álamo,
Santiago Gil Cabrera y posteriormente su hijo Chago y últimamente Arturo Díaz,
en el Lomo Guillen. Sus fiestas principales de gran arraigo popular, son las
del Queso en el casco y posteriormente en Montaña Alta, la de Nuestra Señora
la Virgen, excelsa patrona, y la mas ancestral por sus connotaciones
pagano-religiosas (con su rama y romería), la que nuestros antepasados
iniciaron en el sacrosanto lugar conocido como Lomo de Vergara, en el año
1811, conocida por las Marías.

El motivo central de este, trabajo titulado, Santa Maria de
Guía, capital judicial y administrativa del noroeste, fue ya en parte
manifestado por Agustín Millares Torres, que en su obra titulada, Historia
General de las Islas Canarias, hace alusión, a nuestro pueblo como: "y es
capital del Juzgado de Primera Instancia de su nombre……..". La ubicación
también en su momento de la Delegación de Hacienda, llamada hoy Agencia
Tributaria, del Registro de la Propiedad, le dan ese complemento, de centro
administrativo de toda la zona norteña, que intentare ilustrar lo más
adecuadamente posible.

Con relación a la ubicación de estos organismos de carácter
oficial, también citar, ya que su arribada a Guía tuvo un significado de gran
relevancia, como ocurrió con la llegada del Regimiento que llevaba su nombre
en el año 1779. El citado regimiento tuvo una relevante intervención en la
guerra civil, su desplazamiento al frente nacional, se llevo a cabo en un
importante buque que solía hacer la ruta entre, Cádiz, Las Palmas y la Guinea,
concretando sus escalas en los puertos de Bata y Santa Isabel de Fernando Poo,
al cual se le denomino, por estas incursiones transportando tropas desde
Canarias hacia la península, con el apelativo de "Majo y Limpio". También la
instalación de la oficina de Telégrafos, una de las primeras creadas en
nuestro archipiélago, que tuvo lugar en 1885, tuvo varias ubicaciones que yo
recuerde, en la calle Medico Estévez, en la de Luis Suárez Galván, junto a la
Escuela Publica, en la casa de Don Augusto Hernández (farmacéutico), en
Marques del Muni y últimamente, donde sigue situada en la actualidad en la
Plaza Chica, aunque es triste reconocer que como tal estación telegráfica, ya
no tiene ninguna relevancia, debido a la depredación a que ha sido sometida
por el servicio de Correos y a la aparición en el sector de las comunicaciones
de relevantes artilugios de gran sensibilidad y con unas connotaciones de
elocuente sofisticación. La primera escribanía posteriormente notaria, se
instauro en Guía en el año 1862, recordar a dos eminentes notarios, Don
Salvador García y bastante más reciente a Don Bonifacio Martín Ferreras, así
como a su principal funcionario, entrañable amigo salvando la edad que existía
entre ambos, Don Esteban Santiago Díaz. El Registro de la Propiedad se instalo
en mi pueblo en 1866, y hasta la fecha le he conocido varias situaciones, en
Marques del Muni, donde también radicaba la Oficina de Telégrafos (ya citada),
dirigida de forma magistral por el mi recordado y querido profesor y amigo Don
Salvador Vega Díaz, y la Notaria (también citada), posteriormente en la misma
calle en la casa de Efrén Armas y ahora en el Lomo Guillen frente al comercio
de Arturo Díaz. Como registradores más importantes por mi conocidos citar a
Don Pedro Hernández del Castillo y a Don Ricardo Seco, y una verdadera pleyade
de grandes funcionarios, entre otros a Don José Estévez, Don Antonio Sueiro de
la Fuente, Don José Forteza León, Don Salvador Padrón Álamo, Don Ruperto Gil.
En la actualidad también cuenta con un personal altamente cualificado,
bastantes jóvenes que me merecen un gran respeto, pero a los cuales voy a
citar con menos formalismo por la gran relación que tengo con ellos y también
porque son infinitamente mas jóvenes que yo: Juan Padrón Molina, primer
oficial, Ignacio Moreno Aguiar, Luis Vega, el amigo Acosta, Pepa a secas
natural de Gáldar, y tantos otros, a los cuales no cito por sus nombres
obviamente porque los desconozco.

El juzgado de Primera Instancia, arribo a Guía en el siglo
XVII, (aunque la certeza de que fuera así es bastante dubitable) procedente de
Gáldar donde tuvo una existencia de pocos años y que debido a una serie
problemas, indujo a las autoridades judiciales, a instalarlo en nuestro pueblo
natal, hoy ya existen en este partido judicial tres juzgados de Primera
Instancia e Instrucción. La primera ubicación que conocí del mismo fue en la
calle Pérez Galdós, en los altos de la Comunidad de Regantes, entre sus jueces
citar a nuestro paisano que lo fue con carácter vitalicio, Don Francisco León
Padrón, y muy posteriormente a un extraordinario personaje que ejerció como
tal, y que me dio muy buenos consejos cuando bajaba a primera hora de la
mañana a la Oficina de Telégrafos a leer la prensa, me refiero a Don Joaquín
Villalonga, hermano del gran seleccionador español de fútbol que gano en el
1964 el titulo de campeón de Europa, Don José Villalonga, militar profesional,
cuya alineación nunca he olvidado, y por si así a alguien le interesa
recordarla, sobre todo en beneficio de muchos jóvenes que apenas tenían
conocimiento dada su corta edad y a otros que no habían nacido en tan
memorable fecha, indicarles que este extraordinario equipo estaba formado por
Iribar, Rivilla, Olivella, Calleja, Fuste, Zoco, Amancio, Pereda, Marcelino,
Luis Suárez y Carlos Lapetra, fue un extraordinario partido de fútbol jugado
contra la selección de la URSS, liderada por el mejor guardameta del mundo, en
aquellos tiempos, Yachine, conocido por la –Araña Negra-, al cual Pereda y
Marcelino le hicieron dos brillantes goles, ellos marcaron solo uno. Volviendo
a Don Joaquín, insigne jurista que dada su gran personalidad, su capacidad
intelectual y sus grandes dotes de magistrado, marco un hito grandilocuente en
beneficio de la Justicia en Guía, donde fue muy querido y admirado, recordar
también a su esposa una gran señora Doña Dolores Serrano. Los funcionarios mas
relevantes de esta época fueron, Don José Calvo como Secretario, Don Julián
Sosa y Doña Carmen Calvo, es también importante hacer referencia a otro juez,
cuyo paso por el Juzgado de Guía marco una época jurídica brillante como fue
Don Paulino Clemente Auger, que hasta hace poco tiempo ostento la presidencia
de la Audiencia Nacional. Hoy Guía cuenta con un moderno Palacio de Justicia,
donde brilla la arquitectura tradicional canaria, derivada de la castellana,
donde priman grandes y hermosos patios centrales llenos de hermosas plantas.

Por ultimo referirme a la Recaudación de Hacienda, hoy
denominada Agencia Tributaria, cuya fecha de instalación en Guía está revestida de una serie de contradicciones que no
permiten determinar con exactitud la misma. No obstante, la recuerdo en la
calle Luis Suárez Galván junto a la Escuela Publica, posteriormente en el
callejón de León y ahora en un edificio de características modernistas en el
Lomo de Guillen frente a la gasolinera donde se ubico en el 1986. Recordar a
un recaudador de insigne prestigio como fue Don Luis Alonso, al cual les
acompañaba como funcionarios de la citada institución: Don Tomas Estévez, Don
Joaquín Pons Pérez y Don Agustín Naranjo, en la actualidad solo conozco
prestando servicio en tal institución a don Antonio Moreno Miranda.

El aglutinamiento en Guía de tan relevantes instituciones
de carácter oficial, determinan la axiomática denominación que le he arrogado
a este trabajo, que la acreditan como el epicentro, jurídico y administrativo
del noroeste. Es obvio que mi pueblo natal ha decaído de manera ostensible en
los últimos años, en lo referido a la calidad comercial y social, pero sigue
manteniendo ese status grandilocuente que la definen, como ciudad de primer
orden en todo lo relacionado, con la cultura, el arte y fundamentalmente como
centro neurálgico con tradiciones irrefutables y que le imprimen y acrisolan
el virtuosismo de sus moradores.

Juan Dávila-García


jocdavila@yahoo.es

Maspalomas, diciembre de 2005.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 26/05/2006.


Reformas del piso de la Iglesia Parroquial de Guía

DOCUMENTOS
DE INTERÉS PARA 

GUÍA DE GRAN CANARIA


REFORMAS DEL PISO DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE SANTA MARÍA DE GUÍA

Por
Sergio Aguiar Castellano

En febrero de 1879 el
entonces beneficiado de la Parroquia de Santa María de Guía, D. Vicente
Matamala  manifiesta que “es tan evidente la necesidad de reforma que tiene el
piso de esta Iglesia Parroquial y su estado actual desluce  tanto el concepto
de piedad y cultura que se ha conquistado esta población, que varias veces
había intentado abrir una suscrición entre sus vecinos con el fin de remediar
una necesidad tan grave y a todas luces tan perentoria; pero siempre tropezaba
en mi fervoroso anhelo con la aflictiva situación pecuniaria por que atraviesa
este vecindario.

Mas, al ser
agradablemente sorprendido por los generosos y cuantiosos donativos de los
excelentes hijos de Guía Don José María Valdés, Doña María Dolores Acedo y Don
José Galván que espontáneamente se ofrecen a contribuir a la realización de
dicha obra con las cantidades de siete mil quinientos, seis mil y tres mil
reales vellón respectivamente, es mi deber comunicar tan fausta noticia a
todos los hijos de esta población por medio de las personas mas visibles ,
influyentes y caracterizadas de la misma, para que uniéndose y coadyuvando a
mi pensamiento con su ilustración y los medios que están a su alcance y,
procurando el concurso de todos los vecinos según sus facultades, se pueda
construir un piso digno del lugar santo y decente, cual conviene a la
importancia de esta Ciudad.

A este fin convoco hoy 
a los señores Don Francisco Bravo, Don Rafael Almeyda, Don Francisco Armas,
Don Salvador  M. Bento, Don Pedro Bautista, Don Ramón Aguilar y Don Ramón
Martín para que se dignen formar conmigo una JUNTA que tenga por objeto
allegar recursos, velar sobre su inversión, estudiar el modo más fácil y
económico de ejecutar la proyectada obra y entender en todos los asuntos
referentes a la misma, convencido de que, atendidos su patriotismo, su celo,
su inteligencia y si generosidad, con su concurso, estimularán el de todos y
la abnegación de todos según lo relama la importancia de la obra que Dios
mediante llevaremos a cabo”.

Guía 4 de febrero de
1879

Vicente Matamala

De esta forma el 4 de
febrero de 1879 se crea una Junta que es denominada: ”Junta para la
construcción del  piso de la Iglesia Parroquial de esta Ciudad”.

El 6 de febrero se reúne
nuevamente la Junta, eligiendo los cargos directivos de la misma de la
siguiente forma:

Presidente: Venerable
Beneficiado Don Vicente Matamala

Contador: Don Rafael
Almeida.

Tesorero: Don Ramón
Martín

Secretario: Don Pedro
Bautista y Hernández.

Vocales: Don Salvador
martin Bento, Don Ramón de Aguilar, Don Francisco Bravo, D. Luis Galván y Don
Francisco de Armas.

Acordando por unanimidad
crear dos Juntas auxiliares, “una en la ciudad de La Habana de la Isla de
Cuba, y otra en la de Las Palmas de esta de Gran Canaria, eligiéndose desde
luego para la primera a los Señores Doctor Don Miguel Gordillo, Don José
Moreno y Padilla, Don Luís Suárez  Galván, Don Blas Falcón, Don Esteban
Domínguez y Don Salvador Aguiar: y para la segunda a los señores Don Teófilo
Fernández, Don José Galván, Don Francisco Martín Padrón y Don Cirilo Moreno.

En Junta de 23 de marzo
de 1879, se aprobaron los planos de la obra, realizados por Don Cirilo Moreno,
así como los presupuestos de la misma.

En la Junta del 3 de
mayo de 1879 se aprobaron los pliegos de condiciones de la obra, y
señalamiento de la subasta, para el día 20 de mayo.


Pliego de condiciones facultativas y económicas que, además de la de la
subasta, ha de seguir para la  ejecución del baldosado de mármol del piso de
la Iglesia Parroquial de la Ciudad de Guía(mayo 1879).

Artículo 1º

El
baldosado de que se trata se compondrá de mármol blanco y negro formando las
combinaciones y figuras que se dibujan en el plano. Las baldosas medirán,
completas una tercia cuadrada. En ellas se harán los cortes necesarios para
formar las figuras y guarniciones dibujadas y arreglo los ajustes.

Artículo 2º

Antes de colocar el
baldosado se comenzará por levantar el que actualmente existe en la Iglesia
profundizando después el piso unos ochenta centímetros, cuando menos, y
rellenando la excavación de piedras y cascajo a fin de evitar las humedades.

Artículo 3º


Para la ejecución del baldosado se extenderá, permanentemente sobre  el
cascajo, una capa de ripio (conjunto de fragmentos de ladrillos, piedras y
otros materiales de albañilería con los que se rellena un hueco) de ocho
centímetros de espesor que deberá quedar perfectamente colocada y nivelada. A
esta capa se sobrepondrá otra de mortero compuesto de dos terceras partes de
arena otra de cal común, sobre la capa de mortero se colocará el baldosado. El
espesor del mortero con el de la baldosa, después de sentada, y de seco y
endurecido, deberá tener ocho centímetros.

Artículo 4º

El
mortero se empleará en forma de lechada con el sublandecimiento suficiente a
fin de que penetre bien en las juntas y asperezas de la cara de asiento de las
baldosas. Las mismas o juntas se han de ejecutar con el mayor esmero cuidando
de que queden señaladas lo menos posible en el paramento superior. El piso ha
de presentar una perfecta horizontalidad sin que se noten desigualdades y las
figuras y guarniciones afectaran, con toda exactitud, el dibujo y carácter de
los planos.

Artículo 5º

 Para el asiento de
las baldosas se comenzará por determinar los centros de las figuras de la nave
central, rectificándolos con todo cuidado a fin de que las baldosas blancas no
tengan que recibir corte alguno sino al combinarse con las negras que forman
estas figuras, al unir con las paredes de cerramiento de la Iglesia, o séase
en los extremos del baldosado, y con loas bases de los pilares.

Artículo 6º

Siempre que las
baldosas colocadas no cumplan con las condiciones anteriores será de cuenta
del contratista levantarlas y colocarlas de nuevo hasta que dichas condiciones
queden cumplidas.

Artículo 7º

Para velar la
ejecución de la obra e inspeccionar si se cumplen las condiciones
establecidas, la junta ó el Señor Beneficiado de la Iglesia nombrarán una
persona de su confianza con la cual está obligado a entenderse el contratista,
comprendiéndose esto, siempre que la Junta y el Sr. Beneficiado no quieran
tomar por si mismo tal encargo.

  

Artículo 8º

El objeto de la
contrata está reducido únicamente a la sentada del mármol. Al efecto, el
contratista deberá encontrar, antes de comenzar su trabajo, quitadas las
baldosas actuales, hecha la excavación y relleno de cascajo, hasta la altura
necesaria para colocar la capa de ripio, la de mortero y el ladrillo. Con este
fin examinará el expresado relleno indicando lo que falte para completarlo o
lo que exceda, y rectificará su nivel. Todas las operaciones que sean
necesarias para dejar el relleno en el estado que debe tener para comenzar la
sentada del ladrillo no serán de su cuenta. Deberá también encontrar las
baldosas de mármol depositadas lo más inmediato posible a la obra y siempre en
cantidad suficiente para no paralizar ni interrumpir al buena marcha del
trabajo.

Artículo 9º

De cuenta del
contratista es la adquisición y traída a la obra del ripio, arena y cal, la
extensión y arreglo del mismo ripio, la confección y colocación del mortero y
la sentada de las baldosas, trayéndolas de su cuenta del depósito cercano a la
obra.

Artículo10º

El ripio, cal y arena
serán examinados antes de su empleo por el encargado o encargados de la obra y
no serán admitidos estos materiales siempre que no se encuentren en las
condiciones necesarias a la obra a que se destinan.

Artículo 11º

No son de cuenta del
contratista los cortes que haya que hacerse a las baldosas para formar las
figuras del plano y arreglo de los “asientos” con los pilares y extremos del
piso. Pero si lo serán todos aquellos que resultasen de más que los expresados
por no haberse hecho el replanteo con el estudio y detenimiento debido:
entendiéndose esto, siempre que le sea admitido el trabajo por la oca
importancia del error cometido.

Artículo12º

 Toda baldosa que el
contratista rompa, tanto al traerla del depósito como en la sentada será
repuesta de su cuenta, lo mismo que toda la que equivocadamente hiciera cortar
por mala inteligencia o error en la disposición en que hubiere encargado el
corte, siendo este también, en tales casos de su cuenta.

Artículo13º

El
plazo de ejecución de la obra será de cuatro meses a contar desde el día en
que diese comienzo a la misma, que serán ocho después de la adjudicación del
remate. Se emprenderá por tramos que marcará el Señor Beneficiado, a fin de
que no se interrumpan, en lo posible las ceremonias del culto; pero teniendo
también cuidado de no perjudicar, con las disposición de estos tramos, los
intereses de la obra y del contratista. Para esto deberá hacerse la
demarcación de acuerdo entre ambos interesados.

Artículo14º

Terminada la obra no
se recibirá definitivamente mientras no expire el plazo de garantía, que será
de dos meses; durante cuyo plazo será de cuenta del contratista corregir los
desperfectos que se notasen  en el sentado y colocación de las baldosas. Hasta
no finalizar este plazo no podrá tampoco levantar el depósito.

 

Artículo 15º

El contratista cobrará
mensualmente la cantidad de obra que haya ejecutado durante el mes,
valorándola por metro cuadrado al tipo que se le haya adjudicado en la
subasta.

Artículo16º

Al cumplimiento de
estas condiciones se obligan en lo que les compete ambas partes interesadas,
en las formas legales, y respondiendo además el contratista con el depósito
que se le ha exigido en las condiciones del remate.

Ciudad de Guía, mayo
de 1879.

Pliego de
condiciones para la subasta que además de las facultativas y económicas han de
regir en la ejecución del baldosado de mármol de la Iglesia Parroquial de la
Ciudad de Guía.

1º. Se saca a pública
subasta para el día 20 del actual (mayo de 1879), a las 12 de la mañana y en l
casa habitación del Sr. Beneficiado., la construcción del referido baldosado.

2º. El hilo o tipo de
la subasta es la cantidad de 4.586,34 reales vellón que importan los 416.94
metros cuadrados de baldosado presupuestados para toda la  Iglesia a razón de
11 reales vellón el metro cuadrado.

3º. El abono al
contratista se hará, sin embargo, con arreglo al número de metros cuadrados
que en la ejecución, sirviendo, para establecer el precio de la unidad de
obra, el que le corresponda proporcionalmente a la mejora que se obtenga en la
subasta a la cantidad y medida que se consiga en el artículo anterior.

4º. Las otras se
adjudicaran al mejor postor, no admitiéndose proposición alguna que exceda del
tipo de  subasta.

5º. Para tomar parte
en la misma es necesario depositar previamente el 2  ½ por ciento de la
cantidad que sirve de tipo, en el Depositario nombrado por la Junta D. Ramón
Martín. Cuyo depósitos levantarán los postores inmediatamente se verifique la
subasta, o dejará el postor a quien se hubiese adjudicado, para completar el
10 por % de la misma cantidad, tipo que así mismo dejará depositado como
garantía de la obra hasta la recepción definitiva.

6º. El postor a quien
se adjudique la subasta quedará obligado al cumplimiento de los artículos del
pliego de condiciones facultativas que le competan, y a lo que se determina
en  plano y presupuesto.

Guía, mayo de 1879.

Remate

En la ciudad de Guía a
20 de mayo de 1879:

Día 20 mayo/79.- Bajo
la presidencia del Sr. Beneficiado, y de los individuos de la Junta D. Luís
Galván, D. Rafael Almeida, D. Ramón de Aguilar, D. Ramón martín, se procedió
al acto de la subasta, anunciándose la misma, y dando lectura, por orden del
Sr. Presidente, a los pliegos de condiciones, marcados con los números 1º y
2º, el Sr. Beneficiado expuso: que con motivo de la Festividad de la Patrona,
los trabajos habían de suspenderse el día 31 de julio, para comenzarlos de
nuevo tan pronto como lo permita dicha festividad, cuyo tiempo se le ha de
tener en cuenta al rematador, para el que ha de dejar terminados los trabajos,
según lo establecido en el artículo 13 del pliego de condiciones facultativas;
y bien enterados los concursantes, y después de haber acreditado tener hecho 
el depósito previo que marca el artículo 5º del otro pliego de condiciones, nº
2; D. Juan Santana Valido y D. José del Álamo, presentaron sus respectivos
pliegos cerrados, haciendo proposición a la subasta.

Llegada la hora de la
una de la tarde, y como sin embargo de dar las voces de estilo, no se
presentara ningún otro licitador, se abrieron las dos pliegos producidos,
resultando del correspondiente a D. José Álamo que hace una proposición de
bajar dos y medio reales de vellón en cada metro cuadrado; y la de D. Juan
Santana Valido, que se compromete a sentar el baldosado arreglado al pliego de
condiciones, por la cantidad de 4 reales vellón, o sea una peseta el metro
cuadrado.

Y siendo esta la
proposición más ventajosa, la Junta acordó aprobar el remate hecho por el D.
Juan Santana Valido, a quien se le haga saber para su aceptación: que amplíe
la fianza hasta el diez por % de la cantidad que ha servido de tipo para la
subasta; y que devuelva a D. José del Álamo, el deposito que tiene hecho. Con
lo cual se dio por terminado el acto que firma el Sr. Presidente y demás
concurrentes, de que certifico.


----------

NOTA: Todos estos
datos han sido extraídos del FONDO DOCUMENTAL PEDRO BAUTISTA HERNÁNDEZ,
del Archivo Municipal  de Guía.

Sergio
Aguiar Castellano

Ldo.
en Filología Hispánica por la Universidad de La Laguna

Especialista
Universitario en Archivística por la UNED

Guía,
octubre de 2003

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Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 01/02/2004.


Descripciones históricas de Guía


DESCRIPCIONES HISTÓRICAS DE GUÍA DE GRAN CANARIA

 


AUTOR:


Sergio
Aguiar Castellano


Licenciado en Filología Hispánica (Universidad
de La Laguna)


Especialista Universitario en Archivística por
la UNED


Archivero-Bibliotecario  Ayuntamiento de Guía
de Gran Canaria

Han sido muchos los
historiadores, religiosos, eruditos, viajeros, militares o geógrafos, los
que desde la creación de la Villa de Guía en 1526 han descrito a la misma,
a continuación recogemos algunas de ellas.


Sinodales del Obispo Cristóbal de
la Cámara Murga(1629).

"En Guía hay beneficio, buena iglesia y poca
fabrica, lugar de 300 vecinos, tiene grandes heredades de viñas y son los
mejores vinos que se recogen en toda la isla".


Historia de la Conquista
de las Siete Yslas de Canaria. Recopilada por el Licenciado Don
Francisco López de Ulloa natural dellas. Año de 1646.

"Distante desta villa un
quarto de legua está otra que se llama de Guía; éste es un lugar más
poblado y de mucho lucimiento de edificio, que tendrá más de 500 casas,
todas havitadas de moradores naturales. Ay en este lugar muchas personas
nobles y hacendadas; tiene muchas aguas y grande frescura y recreación de
huertas y arboledas, cantidad de viñas, trigo, cebada, centeno, millo;
tiene su Parroquia de Santa María la mayor, con un beneficiado de
oposición que le rentará 350 ducados. Es también lugar regalado de todo
recreo y todas las personas naturales de estas villas son muy placenteras
y agradables…".


Descripció de las Yslas de Canaria
compuesta por D. Pedro Agustín del Castillo y León (1686).

"Está de la ciudad sinco leguas
tienen mas de 400 vecinos iglesia Parroquial con un Beneficiado; ay
Alcalde: en este lugar secoxe mucho vino y trigo millo sebada senteno
habas y otras legumbres.".

 

Descripción Histórica y
Geográfica de las Islas Canarias, acabada en 1737 por Don Pedro
Agustín del Castillo Ruiz de Vergara, Alférez Mayor de Gran Canaria.


(9).- GUÍA.

A un cuarto de legua de Gáldar ,
hacia la parte del sur, está este Lugar, superando las Vegas, campañas y
otras buenas vistas del mar; sus terrenos abundantes de todas carnes,
mieses y otras plantas.

Tiene buena Parroquia, con un
Beneficiado, provisión de Su Majestad, con quinientos y cuarenta vecinos;
un Hospicio de San Francisco, con buena Iglesia, fabricada en la casa en
que se crío y hacía rigurosas penitencias Catalina de San Mateo, cuya
admirable vida acabó Religiosa conversa en el Monasterios de santa Clara
de esta Ciudad a veinte y seis de Mayo del año de mil seiscientos noventa
y cinco; la que tubo dos hermanas Religiosas de ejemplar vida, la una
Leonor de San Benito en el mismo convento, y la otra Marina de la
Trinidad, que ilustraron sus Lugar, como otros muchos con sus armas.

Que lo mostraron con la gloriosa
fama de un bizarro soldado y valeroso hijo de Canaria, el brigadier Don
Adrián de Betancurt y Franchy, natural de este lugar, que le saco de el,
en su Tercio por Alférez, el Maestro de Campo Don Fernando del Castillo,
año de mil seiscientos ochenta y cinco, en cuya compañía pasó al Ejército
de Flandes y sirvió en aquel ejército hasta reforma general, y en el de
mil seiscientos y noventa pasó a España y dio compañía para Milán, en cuyo
Ejército sirvió en todas las ocasiones, hasta el año de mil setecientos y
seis que volvió a España, a capitán de las Guardias de su majestad; y
después de varios y agradables servicios hizo el especial a la Corona de
que estando en la Villa de Requena, en la Provincia de Cuenca, doce leguas
de Valencia, donde con ocasión del levantamiento que hizo aquel reino,
faltando a la obediencia de sus legitimo Soberano el rey Don Felipe V,
salió nuestro Don Adrián con los vecinos de la Villa de Requena auxiliado
de sus tropas veteranas, a castigar los rebeldes, ejecutando cuando cupo
en su valor; y habiendo sido la Villa sitiada en el mes de junio de 1706
por el Conde Peterbeurg, comandante de armas inglesas que conducía a
Castilla, y estando la dicha Villa sin fortificaciones ni defensa, sino
casi abierta, se resistió casi 19 días, sufriendo los asaltos y vigoroso
fuego del ejército enemigo con indecible valor, hasta que le fue preciso
rendirse a la necesidad de ser minada la Villa, detención que dio lugar a
que hubiese su majestad recibido la gente de Francia con el Duque de
Orlens y Mariscal de Vervide, y expulsó los enemigos de Castilla.

Conociendo debérsele a la
gran conducta y valor de nuestro Don Adrián el que no tomase a Castilla el
enemigo, hizo que su Majestad tuviese tanta satisfacción de él que
teniendo noticia de la rendición de Orán, encargó a Don Adrián el socorro
de Masalquivir; el que salió a hacerlo en dos galeras que le detuvieron
los vientos contrarios y borrascosos, sin poder vencerlos, ni los
procelosos mares, que, con intrepidez, solicitó avanzar por diferentes
ocasiones; que lo intentó con evidentes peligros de la vida; hasta que en
esta porfía llegó aviso de estar tomadas por los enemigos estas fortalezas
de Africa. Luego nombrole su Majestad por Comandante de la ciudad de
Tortosa, y teniendo los rebeldes, auxiliados de las armas inglesas y
alemanas, tomado el Puerto de los Alfaques en la desembocadura del río
Ebro y el castillo de San Juan , salió con las tropas de su guarnición, lo
rindió y tomó por España. Resentidos los enemigos que las armas de las dos
Coronas tuviesen estos y otros felices progresos, resolvió el Maestro de
Campo General, Conde de Estaremberg, invadir a Tortosa, que consideró más
fácil por motivo de estar abiertas las brechas que le había hecho el Duque
de Orleans en su asedio y que estaban muchas de sus partes accesibles y
con solo cinco batallones de su defensa, con que escogiendo cinco mil
alemanes de su ejército, granaderos y gran número de Micheletes, el día
tres de diciembre del año 1708 la atacó por diferentes partes; a cuya
defensa acudió el Brigadier Comandante Don Adrián con espada en mano, y
entrando en la Plaza con los enemigos, fue empleo de su carga de fusilería
nuestro Adrián, Comandante, faltando una vida que merecía ser eterna para
mayor honor de su Patria y servicio del rey, digna de memoria de nuestra
estimación: debiendo la mía tenerle presente, para mi sentimiento, en todo
tiempo, por cariño de habernos criado juntos y ser afines parientes.

Don Cristóbal de Quintana,
que siendo alférez y Capitán en el ejército de Flandes, se halló en el
avance que se dio a las líneas que tenían los enemigos fortificadas sobre
la Plaza de Cambray, donde murió al golpe de una bala, habiéndose portado
con especial valor.

Don José de Medina, que fue
su Alférez y asistió al mismo lance, y después Capitán de Infantería y de
caballos en el mismo ejército.

El Coronel Don Gonzalo
Suárez de Quintana, sirvió en Orán, donde fue Alférez; capitán de
Infantería en Flandes y Cataluña, Capitán de las Reales Guardias. Murió en
la brecha y avance de la Villa de Biruega, ostentando con valor y
esfuerzo, año de 1710.

Constituciones, y nuevas
addiciones Synodales del Obispado de las Canarias, hechos por el
Ilustrísimo Señor Don Pedro Manuel Davila y Carnenes. A las que hizo el
ilustrísimo Señor Don Cristobal de la Camara y Murga ( de gloriosa
memoria) en la que celebró en el año passado de 1.629. En Madrid. En la
Oficina de Diego Miguel de Peralta. Año de 1737.


Guía.- Tiene este lugar Beneficio,
provisión de su Magestad, muy buena iglesia, y en ella una Imagen, que
llaman nuestra Señora de Guía, de mucha devoción. Tiene 450 vecinos, y de
ellos en la Hoya de Pineda 8; en el Gallego 5; en Falayraga 4; en los
Desaguaderos 8; en los Palmitales 16; en el paso de María de los Santos 6;
en los Solapones 10; en el Verdejo 7; en Lomo Gordo y Vascamado 8; en el
Marqués 5; en el Saucillo 6; en Luzana 9; en Pabón 5; en la Costa de la
Iraga 20; en la Rehoya 7; en el Calabozo 8; en las Tres Palmas 7; en las
Salinas 12; en Colmenillas 10; en Solapillas 5; en el Artaso y Pico de
Viento 18; en el Caydero 4; en el termino de Artenara, Acusa, y Barranco
Hondo 23; y los demás en la Población.

Tiene cinco hermitas, que son San
Roque, y San Sebastián en el pueblo, la de San Felipe en la costa, la de
San Juan cerca del Pueblo, y la de San Jose del Cayderos. Tiene así mismo
un Hospicio de Religiosos Franciscanos, con muy buena iglesia, en cuyo
sitio nació una Religiosa de Santa Clara, que murió con grande opinión en
estas islas, que se llamaba Catalina de San Mateo, cuyo proceso esta en el
Archivo de la Dignidad, enseñase por estos Padres primeras letras y
Gramática.

Descripción Geográfica de
las Islas Canarias(1740-1743) de Don Antonio Riviere y su equipo
de ingenieros militares.


GUIA

Este lugar es muy abundante de todo
por los regadíos que logran. Recogen trigo y maíz. Es este último el
prinsipal alimento de los del campo en todas estas islas, que llaman
gofio, lo tostan y después se muele, y sin más conpostura, en una casuela,
con sólo agua, lo pastan, y lo comen a medida que lo hasen. También se
recoge seda, algodón, cera, y miel. Hay ganados de todas especies,
volantería bastante, y mucha caza. Tiene este lugar benefisio provisión de
S.M: muy desente, iglesia y en ella una ymagen que llaman Nuestra Señora
de la Guía, muy milagrosa. También tiene seis hermitas, que son San Roque,
San Sebastián, el pueblo, la de San juan, serca del pueblo, la de san
Phelipe, en la costa, la de San francisco, en Mondragón, la de San Joseph,
en el Caydero. Tiene asimismo un hospicio de religiosos franciscanos con
desente yglesia, enseñan los padres primeras letras y gramática, en cuyo
sitio nazió una que fue religiosa de Santa Clara, que se llamaba Cathalina
de San Matheo, murió en gran opinión.

Tiene este lugar seiscientos dies y
nuebe vesinos repartidos en su territorio como sigue:

En las calles del lugar

315

Rosas de Matos

1

Los Molinos

9

Artanzo y Pico de viento

13

Tres Palmas

6

El Yngenio

8

Yalga, Layraga y el Pazo

11

Vega del conbento de San Antonio

1

Mananidra

1

Nogales y Azebuche

5

La Palma de Quintana y Calaboso

18

Barranco de Gáldar

1

 

El Caydero

3

Tarrazona y Lomo

8

El Paleo

1

Montañeta

2

El Saucillo

12

Palmitales

30

Cuebas

2

Tegueste

1

Barranco de Moya

1

San Juan

2

Hoya de Pineda

14

La Costa

48

Barranquillo

15

Larrecoya y Pavón

4

Artenara, la parte que es de la jurisdicción de
esta parroquia

28

Cueba de Anzo

2

Barranco del Pinal

4

Cueba de San Marco

1

San Martín y Lomo Gordo

4

Barranco de Anzo

2

Cueba del paso

1

Bascamada

4

Alcuza lo mismo

2

Manantiales

1

Rosas y Valerón

7

Buena Vista

1

Cuevas de Sosas y Andenes

3

En la Casa de Anzo

1

Verdeyo y Salinas

20

Solapones

6

 

477

 

142

Vesinos

   

619

Estos seis cientos y dies y
nuebe vesinos componen el número de dos mill quinientos treinta y tres
personas especificadas en la forma siguiente:

Hombres de 60 años arriba

Hombres de 17 años hasta 60

Los de

17 años avajo

Escusados

capellanes

Mugeres

niñas

Total personas

97

609

515

3

1.309

2.533


Visita Pastoral a Gran Canaria del
Obispo Juan Francisco Guillén (23 de mayo- 16 de junio de 1745).

Villa de Guía.

Dista de Gáldar como media
legua. Compónese de 559 familias y 2.326 personas. Está arruada en buenas
calles y casas y sitio llano. Después de la capital es el mejor pueblo y
de más lustre. No es el cielo tan alegre como el de Gáldar por los riscos
que le cercan bastante elevados, pero es igualmente saludable y de buenas
aguas. La iglesia es de tres naves, dedicada a Nuestra Señora de Guía que
se celebra el día de la Asunción. Está bien adornada. Tiene un beneficio,
de provisión de Su Majestad. Hay un Hospicio de San Francisco con iglesia
decente, y enseñan las primeras letras. Dentro del pueblo hay varias
ermitas, y otras fuera, todas decentes.

Diario crítico y breve,
compendioso de los favorables subsesos acaesidos en la visita de la isla
de la Gran Canaria según reales ordenanzas y con particular comision del
cavildo secular, confirmada por la Real Audiencia, para deslindar sus
montes y sélebre Montaña de Oramas, practicada por el Theniente Coronel
de la isla de Thenerife Don Nicolás de la Santa Ariza y Castilla, a los
tres años y sinco meses en los que ha sido Corregidor y Capitán a Guerra
y Goverrnador de sus Armas de dicha isla, principia a 17 de
septiembre de este año de 1764
, dada a luz por el Capellán de la
visita el R.P. presentado Fray Estevan de Azevedo, de la orden del Gran
Padre y Patriarca San Agustín.


Villa de Guía

Concluida la vista del mencionado
lugar(Arucas), el día veinte y quatro, lunes, por la mañana, después de
oir misa, salieron de el para seguir la derrota asia la villa de Guía,
acompañando la tropa el Alcalde del lugar de Arucas Don Antonio Ponce y su
primo el Alférez Don Manuel de Ponce, baxando y dando buelta a la costa de
la Iraga, hasta hacer alto en la casa del Sarxento Maior Don Agustín
Manrique, situada en la rivera del camino de Moya, en la que comieron y
descansaron, y despedidos del alcalde de Arucas y su primo, siguió la
derrota asia la villa de Guía, subiendo el Sr. Corregidor a cavallo la
fragosa y peligrosa Cuesta de Silva, en cuio fastigio e sima le salieron a
resevir el Alcalde de Guía Don Antonio Muxica y Moreo; el Coronel Don
Christóbal Bemites y el Sargento Mayor Don Marcos Falcón, incorporándose
también a esta noble comitiva el Capitán Don Diego de Pineda, Alcalde de
la villa de Gáldar; el Capitán Don Estevan de Quesada y el Alférez Don
Antonio de Quesada, su hermano, en el pago de Tarazona, hasta llegar a la
villa de Guía, a la casa de Theniente Coronel Don Agustín del Castilla,
Corregidor de la Muy Noble y Leal Ciudad de La Laguna, siendo desde esa
misma tarde el Sr. Corregidor y los principales acompañados visitados y
obsequiados así del Vble. Beneficiado de la parroquial de dicha villa Don
Barthasar Joseph de Nis y Quintana, como de los jefes y primeros sujetos
de ella.

El día martes por la mañana, veinte
y cinco del mismo mes, se fixó con ña devida formalidad el edicto en la
puerta principal de Ntra. Señora, con el renombre y título de Guía,
Patrona titular de dicha parroquia, asta el día jueves veinte y ocho del
que aun corre, con el mismo severo, piadoso y caritativo selo obró dicho
Sr., así en esta villa, como en los dos lugares que quedan visitados( San
Lorenzo y Arucas), porque en el tiempo de su gobierno no sólo a imitado el
blazón y apellido de santo, sino a unido, a imitación de Dios, la justicia
con la misericordia; diéronse en esta villa las providencias
correspondientes, imperando a el Alcalde reforme la carnisería, como
asímismo librando despacho a favor dy petición del vezindario, a fin de
que el diezmero conserve, como en el lugar de Arucas se decretó, las
fanagas de millo mencionadas, para que en los meses maiores no esperimente
el vezindario ningua hambre, ni quebranto.

No cave en ponderación el obsequio
con que vezinos de dicha villa, ciendo esta la piedra de toque de los
demás Caballeros Correxidores en visita, obraron con el nuestro y su
diputación en la presente, por lo que no omitiré el dar a la estampa los
presentes désimas que en su eloxio se hizieron:

Décima primera

No me admira, no, el portento

Con que el Alcalde se explica

Supuesto que lo Muxica

En si dice lucimiento;

Vien lo interpreta mi asento

Al ver su noble arrogancia,

Y assí digo sin jactancia

Que resiva con amor

Gosando el Corregidor

del Alcalde la abundancia.

Décima segunda

O Señor, oi se adelanta

Mi afecto y no se amedranta,

O Señor, que bien te cienta

El apellido Santa

Vien puedo echar esta planta

Refulxente, noble, altivo;

Viva el Corregidor, viva

Y reciba acá en mi pecho

Pues una visita a echo

Piadosa y caritativa

Décima tercera

En esta rexia visita

Todo es pas, todo es quietud,

El enfermo alla salud,

El reo la necesita,

Ninguno se presipita,

Todos quedan mui contentos,

Prolando en varios asentos

Por misericordia tanta

Viva, viva el Señor santa

Por los eternos momentos

Historia General de las
Islas Canaria por Josehp de Viera y Clavijo(1783).


LXXXVII. Idea de la población de la
Gran Canaria.

10. Guía. Está como á media legua de
Gáldar, en sitio alegre, sano, llano y de buenas aguas. Intitulase tambien
Villa, y sin duda es el pueblo mejor y de mas lustre despues de la
capital. Su Iglesia es de 3. Naves, bien adornada, y servida de un
Beneficiado provision de S.M. Hay un Hospicio de san francisco, en donde
se enseñan Gramatica y primeras letras. Tiene cinco Ermitas. Componese la
feligresía de 2551. Personas, muchas en los pagos de la Hoya de Pidena, el
Gallego, Falayraga, los Desaguaderos, los

Palmitales, Paso de Maria de los
Santos, los Solapones, el Verdejo, el Lomillo y Vascamado, el Marqués, el
Saucillo, Luzana, Pabón, Costa de Layraga, la Rehoya, el Calabozo, las
Tres Palmas, las Salinas, Colmenillas, Solapillas, el Caydero.

Ensayos sobre las Islas
Afortunadas y la Antigua Atlántida o compendio de la Historia General
del Archipiélago Canario por J.B.G.M. Bory de Saint- Vicent, Oficial
Francés(1803).


Capitulo IV.
Las Islas Canarias en su estado actual y sus relaciones comerciales.

Otras jurisdicciones.- "…
Guía, una de las jurisdicciones más agradables, está a una media hora de
Gáldar y contiene dos mil quinientas cincuenta y una personas"


Estadística de las Islas Canarias
1793-1806, por Francisco Escolar Serrano (1806).

Guía

Límites y extensión

Limita al norte con el mar; por el
sur, Artenara y gáldar, en los pinos de Gáldar y barranco de la Rehoya,
este, Moya, el barranco del mismo nombre, y oeste, Gáldar, en la Montaña
de la Atalaya de Guía y Gáldar y el barranco de Gáldar. Su extensión de
norte a sur es de 21/2 a 3 leguas, y 3 de centro. El cómputo de las
fanegadas de cultivo se eleva a 5.686.

Estado de la agricultura, sistemas
de explotación, régimen de tenencia, producción y valor de las tierras.

El área de explotación de Guía es de
unas 3500 fanegadas, y de ellas están clasificadas como de primera calidad
2.000, dedicadas a maiz; 1.500 de segunda, a trigo, judías y papas, y 1.00
de tercera a trigo, cebada y centeno; a legumbres sólo se destinan las de
maíz, y estos mismos son los únicos que se siembran de papas; hay dos
viñas de 12 fanegadas; de lino una corta cantidad, y e prados no tiene
sino el de Pico Viento con una superficie de 20 fanegadas.

El número de fanegadas bajo riego es
de 3.000, lo que convierte a este pueblo en uno de los más extensos
regadíos de la isla.

Todas las tierras que permanecen sin
cultivar se podrían poner en explotación, excepto 100 fanegadas de risco,
si tuviese mayor abundancia de agua y se repartieran las faldas de la
Montaña de Doramas que son muy productivas como se ha puesto de manifiesto
en los repartos de los últimos años.

Las tierras concejiles en Guía son
la dehesa de Tamaragáldar, destinada a frutos, y el Prado a hierbas; pero
sus rentas las percibe el cabildo de canaria. Los baldíos son realengos; y
si se repartiesen unas y otras la producción aumentaría, los pobres
accederían a la propiedad, y se contaría con más pasto para el ganado.

A las tierras no se les da descanso,
adoptándose el sistema de alternancia de cultivos. Así en las tierras de
primera calidad se siembra maíz y judías juntas, desde febrero a mitad de
mayo en los terrenos bajos, en los altos hasta julio; después de
recolectada la cosecha de maíz en agosto, septiembre, octubre o noviembre,
se trabaja de nuevo la tierra para plantar papas en las mejores en
septiembre, y coger en noviembre; en las tercera, habas, chícharos y
guisantes en octubre y noviembre, empleados como forraje para estacar los
animales, con lo cual se consigue el abonado de las tierras. También se
siembran estas tierras de riego a fines de diciembre o principios de enero
de trigo o cebada, y después de esta recolección cuando los años son
lluviosos se siembran judías para coger en noviembre.

Las tierras de secano, tanto de
medianías como de costa, generalmente se dedican a trigo y cebada, y
algunas dan maíz con un año de descanso.

El proceso de laboreo de las tierras
varía de unas zonas a otras al objeto de conseguir un estado óptimo en su
preparación. Las de riego cuando se siembran de maíz se le dan las labores
siguientes: 3 yuntas las barbechan, 32 la revuelven, y 4 revuelven de
nuevo y la asurcan; detrás de la yunta que está asurcando van 3 peones
componiendo los surcos, 6 mujeres ponen la simiente, 2 peones la riegan 7
veces, 14 la cavan y sachan, 6 mujeres llevan el fruto a la era para
descamisarlo, limpiarlo y diezmarlo, 12 mujeres y 2 caballería son
necesarias para meterlo en los costales y llevarlo al granero. En la
segunda cosecha, cuando es de papas, 5 yuntas la aran y asurcan, 18 peones
la cavan y sachan, 7 la riegan, 8 la sacan, 12 mujeres las recogen y 2
caballerías la llevan al granero. Cuando la producción es de trigo, 6
bestias trillan las cosechas de una fanegada.

A las tierras de segunda y tercera
calidad se les da las mismas labores que a las de primera; pero la
necesidad de peones y mujeres para las diversas labores es inferior a
proporción de su menor rendimiento; cuando se ponen de legumbres no llevan
sino la fanega de simiente y una yunta para el arado.

La fanegada de secano sembrada de
granos menudos, lleva 2 labores con 5 yuntas, y 3 segadores siegan las
mies.

Para el abonado de las tierras
utilizan el sistema tradicional de estiércol y siembra de legumbres. Las
labores se realizan con reses vacunas, y en las laderas con azadas.

Las aguas se canalizan por canales
de madera de tea o almatriches de argamasa.

La laboriosidad de los campesinos de
Guía es tan grande que hasta por la noche riegan, cuidan los animales y
guardan su ganados y frutos. En las pendientes los terrenos se sujetan con
cadenas de piedra, y se hacen zanjas o machos para recibir y canalizar el
agua de lluvia, sistema que ha permitido grandes adelantos en la
agricultura partiendo de nuevas roturaciones de los baldíos. Aunque el
pueblo está en estado floreciente se podría aumentar más su economía si
hubiese caudal para el aprovechamiento de las aguas de lluvia mediante la
construcción de maretas, y también sería beneficioso la concesión a los
vecinos de libertad para emigrar a América en busca de dinero que
invertirán, a su regreso, en la mejora de la agricultura.

Los sistemas de tenencia de la
tierra más extendidos son el arrendamiento y el partido de medias que
ocupan una superficie de 1.500 fanegadas; bajo el régimen directo existen
200, y a vínculos y mayorazgos, 600. La mayor parte de las tierras de
primera con riego pertenecen a mayorazgos que no viven en él, y a
diferentes conventos. Estos dan sus tierras al tercio, sistema basado en
que el dueño pone las semillas y el agua, y el cultivador el trabajo; el
reparto de la cosecha es de 2/3 para el dueño y 1/3 para el medianero. Las
tierras de segunda y tercera se dan a partido de medias, y los gastos de
trabajo, semilla y agua los costean a medias el dueño y el medianero; el
reparto de las cosechas es por igual; pero el régimen más habitual en las
tierras de primera calidad es el arrendamiento, al igual que en las de
secano tanto de costa como de menianías.

El valor de los arrendamientos
depende primordialmente que estén o no bajo riego, sin agua, se acostumbra
pagar una renta de 40 pesos; en iguales condiciones la renta de las de
segunda es de 20. El agua necesaria para regar una fanegada entra cada 15
días con unos costos de 15 pesos.

La producción en años medianos de
una fanegada de tierra de primera calidad bajo riego es de 20 fanegas de
maíz, y siembra con 2 celemines; de 20 a 30 fanegas de papas por 4
simiente; 15 y 16 fanegas de trigo y 24 de cebada. Las de media calidad en
regadío producen regularmente 12 fanegas de maíz, y la misma semilla que
las anteriores, y de ½ la fanega de judías por 3 cuartillos de simiente.
Las de riego de tercera calidad producen 4 fanegas de maíz por 5
cuartillos de siembra, y al mismo tiempo que maíz dan 1 fanega de judías
por 3 cuartillos sembrados.

La fanegada de secano en las
medianías produce en años medianos de lluvias 3 y 4 fanegas de trigo,
cebada y centeno, y se siembra con 8 celemines de trigo, 1 fanega de
cebada y lo mismo de centeno.

Factor fundamental en la valoración
de las tierras es su disponibilidad o no de agua para el riego, porque la
fanega de tierra de rgadío, sin agua propia, se aprecia a 1.00 pesos
corrientes, pero con una hora de agua o lo que es igual un día o una noche
cada 37 días, llega hasta los 2.000 . La de segunda calidad, sin agua,
entre 600 y 700 pesos corrientes, y con ella hasta 1.700. Las de tercera,
sin agua, 500, y con ella 1.500. Las de medianías, todas de secano, se
aprecian de ordinario en 200.

Medidas

En la medida de las tierras no hay
más juicio que el de los peritos conforme a la práctica generalizada. Para
los granos se emplean los medios celemines y cuartillas de madera. Y los
vinos y demás líquidos emplean cuartillo y medios cuartillos.

Bosques

El único bosque que tiene la
jurisdicción de Guía es la Montaña de Doramas, muy abundante de madera en
épocas pasadas, porque con el aumento de la población, construcción naval
y fábrica de casas, poco a poco se ha ido aniquilando. Y para evitar los
perjuicios que ocasionaría su desaparición a la agricultura, población,
cría de ganado, abastecimiento de leña, etc. Es necesario una buena
custodia.

Consumo

Cada semana se sacrifican de 4 a 6
reses menores y 1 ó 2 mayores destinadas al abastecimiento de carne a la
población.

Industria

La actividad industrial en este
pueblo se reduce a 1 alquitara que destila la mitad del mosto que se coge
en sus viñas, 20 telares de lienzo continuo y cardoncillo; 10 telares de
burel, estremeña, mantas y jerga, 3 tenerías y 5 molinos harineros.

Iglesia

La parroquia , 5 ermitas en diversos
pagos del campo y 2 dentro del pueblo están a cargo de 1 párroco, 7
capellanes, 2 sacristanes, 3 monaguillos, 1 enterrador y 1 alguacil
eclesiástico.

El párroco goza de renta decimal,
del derecho de estola y primicias; los 2 sacristanes y los 3 monaguillos
disfrutan del derecho de estola; el sepulturero cobra sus derechos de la
casa mortuoria, y el alguacil, de la parte interesada en las situaciones.

El producto de primicias asciende a
2.300 reales de vellón en años medianos; el derecho de estola a 4.500 de
los cuales 2.700 pertenecen al párroco, y el resto a los demás sirvientes.
De los 7 capellanes, 3 gozan capellanías, 2 capellanía y patronato, 1
memorias de misa y patronato, y otro memorias de misas.

La parroquia tiene fundada 6
cofradías: La Virgen de Guía, Animas, Nuestra Señora de las Mercedes, que
son de mayordomía; Santísimo, Nuestra Señora del Rosario y san José. Los
fondos de la mayordomía de Nuestra Señora de Guía consistían en una cuarta
de agua, subastada el año 1.805, y cuyo capital lo tomó el rey; el resto
de las cofradías sólo se sostenían con las contribuciones de los cofrades
y las limosnas de los fieles.

La obra pía de san José tenía una
casa destinada a mantener su culto, pero en 1.805 se subastó.

La parroquia carece de fábrica
porque en la erección por Real orden de Carlos V no se especifico dicha
gracia, y esto ha motivado que la parroquia de Gáldar disfrute 2 fábricas
de renta decimal: la suya y la que corresponde a Guía.

Contribuciones eclesiásticas y
municipales

Además del diezmo y primicias en
algunos pagos con ermita los vecinos pagan las misas de los días de
fiestas, por importe anual de 80 a 100 pesos corrientes; 1 real de plata
cada paisano para el mantenimiento de las atalayas; de 15 a 20 pesos
corrientes por las procesiones de Jueves y Viernes Santos, aunque esta la
costea Gáldar cada tercer año. En la festividad de la patrona se
acostumbra a hacer dos comedias, y los gastos que originan los costean 6
mayordomos nombrados de un año a otro con 6 a 8 pesos cada uno; y para
solemnizar la misma festividad se nombran 4 mayordomos llamados de fuegos
con el encargo de cobrar de cada vecino lo que quieran contribuir para el
coste de los fuegos artificiales que asciende a 30 o 40 pesos. A estas
cargas hay que unir tributos y otras pensiones que pesan sobre muchas
casas.

Como el diezmo que pagan los vecinos
de Guía va a engrosar el capital de la parroquia de Gáldar, se ven en la
dura obligación de hacer diversas contribuciones para mantener el culto y
reedificar el templo, con cuyo fin unos dan repetidas limosnas
pecuniarias, otros frutos de sus cosechas o trabajando en el acarreo de
materiales para la construcción de la iglesia, y algunos trabajan con su
yuntas de labor transportando la cantería. También es necesario recurrir a
la limosna para proveer de ornamentos a la iglesia, pues sólo cuenta con
unos tributos cuyo producto ascenderá a 40 pesos corrientes empleados en
el aceite de la lámpara, vino, hostias, etc., a la que debe añadir 15
pesos provenientes de la renta del derecho de sepulcro.( El cuestionario
religioso fue contestado por el Dr. D. Juan Almeyda 31 de julio de 1806).

Administración y establecimientos
públicos

La administración pública está a
cargo de 1 alcalde pedáneo, 2 diputados, 1 personero y 2 alguaciles.

Los establecimientos
públicos más destacados son 1 matadero, 1 carnicería, 1 cárcel, 5 tiendas
y 8 tabernas.

Diccionario
Estadístico-Administrativo de las Islas Canarias (1865) por Pedro
de Olive.

Guía. Villa , cabeza de
distrito municipal y partido judicial en la isla de Gran Canaria. Está
situada sobre una loma en forma de anfiteatro en medio de dos barrancos
que se unen a su final, y confina su término por el N. Con la orilla del
mar, E. Jurisdicción de Moya; s. Con la de Artenara y O. Con la de Gáldar.


Diccionario Geográfico-
Estadístico- Histórico de Canarias 1845- 1850 por Pascual Madoz
(1886).

GUÍA: Villa con
Ayuntamiento en la isla y diócesis de la Gran Canaria (5 leguas), capital
del partido judicial de su nombre, provincia, audiencia territorial y
capitanía general de Canarias. Situada sobre una loma en forma de
anfiteatro en medio de 2 barrancos que se unen a su final, con libre
ventilación y clima sano y apacible, siendo las enfermedades que alguna
vez se presentan, calenturas intermitentes. Se compone la villa con sus
arrabales de 360 casas formando cuerpo de población, entre ellas las del
ayuntamiento: tiene cárcel; dos escuelas de niños concurridas por 120
dotadas con 3.450 rs., y una de niñas que asisten 70, cuya maestra
disfruta la asignación de 1200 rs.; una alameda en la plaza y otras a la
salida del pueblo; iglesia matriz (Sta. María de Guía), curato de entrada
y de provisión de S. M. ; hay 4 ermitas bajo la advocación de Santa
Catalina de Sena, San Antonio de Padua, San Roque y San Sebastián, y un
cementerio bien ventilado que en nada perjudica a la salud pública.
Confina el término por el Norte con la orilla del mar; Este jurisdicción
de Moya; Sur Artenara, y Oeste Gáldar; en el se encuentran tres ermitas
dedicadas a San Felipe en el pago de la Costa, San Juan de la Montaña, y
San Antonio de Padua en la Hoya de Pineda. El término en su mayor parte es
de superior calidad teniendo un monte que otro tiempo era de
aprovechamiento común, mas en el día de hoy es de dominio particular, y
está todo en cultivo. Los caminos conducen a Gáldar, Moya, Artenara y
demás puntos principales de la isla. La correspondencia se recibe de la
administración de las Palmas traída por verederos. Industria: la agrícola
y fabricación de sombreros de lana, telas de hilo, franela fina, y bayetas
bastas a mas de 6 molinos harineros. Comercio: importación de telas de
seda, algodón y lana en pequeña porciones y exportación de algunos frutos
del país. Producción: millo, trigo, centeno, cebada, judías, papas, lino,
chochos, vino, dátiles y diferentes frutas y legumbres; hay ganado lanar y
cabrío, y caza de perdices, codornices, conejos y palomas. Población: con
sus pagos 524 vecinos, 2230 almas. El presupuesto municipal asciende a
18040 rs., y se cubren con 12424 producto de propios y arbitrios, y el
déficit por reparto vecinal.


Descripción Geográfica de las
Islas Canarias por Juan de La Puerta Canseco

(1897).


GUÍA, ciudad con 5.233 habitantes,
situada hacia el Norte de la isla, en la carretera a la distancia de 37
kilómetros de Las Palmas, y a 180 metros sobre el nivel del mar. Sus
campos están bien cultivados y son muy

productivos, elaborándose en ellos
azúcar y los renombrados quesos llamados de flor.

Es cabeza de partido judicial, de
distrito electoral y residencia de los Jefes de un batallón de reserva.
Tiene un buen templo con pavimento de mármol; calles rectas y bien
empedradas; dos escuelas públicas y varias privadas de instrucción
primaria; estación telegráfica, una sociedad de Instrucción y Recreo y una
fonda.

Sus pagos principales son:

La Atalaya, con 218 almas.

El Palmital, con 189 habitantes y
una escuela pública de niños.

A través de las Islas
Canarias por D. Cipriano de Arribas y Sánchez Licenciado en Farmacia
(1900).


Ciudad de Guía: Población de 5600
almas, á 37 kilómetros de Las Palmas, en la carretera, á una altura de 180
metros sobre el nivel del mar, situada en una cuenca, en forma de
anfiteatro, entre la unión de dos barrancos, con preciosas vistas y cielo
despejado, con buena temperatura, siendo su

atmósfera húmeda en invierno, por
llover mucho. Como abunda el agua y el terreno es bueno, coséchase mucha
caña de azúcar, frutos ordinarios y se obtiene exquisita manteca, superior
queso de flor y sabrosos dátiles. Su producción de cereales es buena. En
sus inmediaciones se halla en un punto denominado La Boticaria, un
manantial de aguas acídulo-carbónicas, con algo de azufre y hierro, muy
útiles para afecciones gástricas del estómago. Para conservar su ácido
suelen poner en el garrafón que llenan de agua, unas arenas del sitio
donde cae el agua. Son incustrantes como se vé en los culantrillos que hay
en los bordes de una poceta, que quedan petrificados.

La iglesia de esta ciudad está
consagrada a Ntra. Sra. De Guía. Primero fue capilla de Sta. María,
fundada por Sancho de Vargas Machuca, habiéndose constituido en parroquia
desde 1533; hoy es de tres hermosas naves con pavimento de mármol. Su
curato es de término. En su frente existe una plaza alameda con sus
correspondientes asientos de piedra. Sus calles están empedradas y son
algo rectas y tiene edificios buenos. Celébrase la gran fiesta de Ntra.
Sra. De las Mercedes, en la cual los campesinos de ambos sexos penetran
corriendo y danzando dentro de la iglesia, cargados con gruesas ramas de
pinos verdes.

En la referida alameda celébrase los
domingos una especie de mercado al aire libre, de víveres y objetos
industriales.

Entre los hombres célebres debemos
citar al escultor Luján Pérez.- Al heroico capitán D. José Medina.- Al
coronel D. Gonzalo Suárez de Quintana, muerto en campaña en Briguega, en
1710.- Las monjas tan celebradas por su gran virtud y caridad, Catalina de
S. Mateo, Leonor de S. Benito y Marina de la Trinidad.- D. Francisco
Bento, poeta.

Anuario de la Provincia
de Canarias para 1905 por Carmelo Z. Zumbado.


Guía: Ciudad con Ayuntamiento de
5257 habitantes, situada al Norte de la isla y a 37 kilómetros de Las
Palmas.

Es cabeza de Partido Judicial, y
comprende 8 juzgados municipales: Agaete, Artenara, Gáldar, Guía, Mogán,
Moya, San Nicolás y Tejeda.

Son muy fértiles sus vegas, que
producen plátanos, caña de azúcar, patatas, tomates, cereales y legumbres,
y que crían buen ganado. Tiene máquina azucarera y se elabora el
célebre queso de flor.

Está en la carretera del norte y
tiene estación Telegráfica limitada y Administración de correos que expide
y recibe valores declarados. Por diligencias se comunica diariamente con
Las Palmas, Gáldar y Agaete.

Es residencia de la plana mayor del
Regimiento de Infantería de Guía.

Su Iglesia parroquial dedicada a Nta.
Sra. De la asunción es buena, y sus imágenes son de las mejores de Luján
Pérez. Sus fiestas mayores son las de su patrona y la de San Roque, 15 y
16 de agosto, con feria de ganados.

Es patria del célebre escultor Luján
Pèrez.

Anuario Comercial de Gran
Canaria y Fuerteventura por Alfredo S. Pèrez y Rafael Enriquez Padrón
(1910)
.


Guía: Ciudad de 1.391 habitantes,
con Ayuntamiento de 5 mil 247, situada al norte de la isla, a 37
kilómetros de Las Palmas y a 189 metros sobre el nivel del mar, en la
carretera del norte.

Es cabeza del partido judicial de su
nombre, residencia del regimiento de Infantería de Guía y tiene Estación
Telegráfica limitada y Estafeta de Correos fusionada, autorizada para
expedir y recibir valores declarados y paquetes postales, teléfono con los
principales pueblos.

El estado de la agricultura es bueno
en las costas y regular en la parte alta, y la época de las lluvias de
noviembre a marzo, ambos inclusive.

Su principal industria consiste en
la elaboración de azúcar de caña y de los renombrados quesos de flor, de
un sabor exquisito; y sus fértiles vegas y bien cultivados campos producen
cereales, legumbres, plátanos, caña de azúcar, patatas, batatas, tomates y
frutas de todas clases.

Fiestas principales: Nuestra señora
de la asunción, su patrona, el 15 de agosto, y San roque, el 16.

Ferias: 15 de agosto, mercado todos
los domingos.

Guía de la Ciudad de Las
Palmas y de la Isla de Gran Canaria, de venta en Las Palmas. Librería de
Rafael Enríquez Padrón(1911).


Guía

Ciudad cercana a Gáldar, uniéndolas
un trozo de carretera que es un verdadero y frondoso paseo. Tiene 5.000
almas. Está a una altura de 189 metros y dista de Las Palmas 37
kilómetros. Es cabeza de partido judicial y residencia de un Regimiento de
Infantería. Sus industrias principales son la de la caña de azúcar y
quesos de flor. Sus vegas muy fértiles y bien cultivadas.


Enciclopedia Universal Ilustrada
Europeo Americana de Espasa- Calpe
(1925).


Guía de Gran Canaria: Municipio de la provincia de
Canarias que consta de 1800 edificios y albergues y 7.012 habitantes según
el censo de 1910. El

censo de 1920 le asigna 7240 habitantes. Es cabecera
del partido judicial de Guía, en la isla de Gran Canaria, y pertenece a la
diócesis de Canarias y está situada en la parte Norte de la isla, a la
derecha del barranco de Guía y a 37 kilómetros de Las Palmas, con la cual
está unida por una carretera. En su término se producen plátanos, caña de
azúcar, tomates y cereales; cría de ganado vacuno; elaboración de quesos
llamados de flor; Correo, Telégrafo y

Teléfono; alumbrado eléctrico y por petróleo;
servicio de automóviles a Agaete y Las Palmas; varias escuelas nacionales;
Granja agrícola; importante exportación de plátanos, tomates y queso,
etc.: hospital denominado de San Roque; sociedades Casino de Guía, Centro
Obrero, Federación Obrera y Sindicato Agrícola. La población se levanta en
una loma, en anfiteatro, al Sur del monte de Gáldar y a 180 metros de
altura. Sus alrededores están bien cultivados. Posee un hermoso templo
parroquial con pavimento de mármol y calles rectas y bien empedradas.

Descripción Geográfica de Canarias y Especial del
Grupo Oriental por Sebastián Jiménez Sánchez (1927).

Partido Judicial de Guía

I.- Guía: población: riqueza agrícola.- Ciudad de
8.000 habitantes en el norte de la isla, a 189 m. sobre el nivel del mar y
a 37 km. De la capital.

Es cabeza de partido judicial y residencia del
teniente Arcipreste, suplente del de Arucas.

La agricultura está bastante adelantada; produce
plátanos, caña de azúcar, patatas, tomates, cereales, legumbres, frutas,
etc.

La industria principal consiste en la elaboración de
azúcar de caña, quesos de gran fama, llamados de flor, manteca, loza
basta, mantas de abrigo, etc., etc.

Tiene hermosa iglesia parroquial, bajo la advocación
de Santa María de Guía, y encierra esculturas de gran mérito, debido a la
mano del genial Luján; cuenta además con el Hospital de San Roque.

Ha sido cuna del insigne canónigo Gordillo, virtuoso
y esclarecido miembro de las Cortes de Cádiz; D. José Luján Pérez,
celebérrimo escultor, y otros.

Sus pagos agregados son: San Felipe, Palmital, la
Atalaya, etc.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 29/10/2006.


Santa María de Guía

Dedicados a la preservación, estudios y divulgación del rico patrimonio histórico y cultural del municipio de Santa María de Guía de Gran Canaria. El Archivo Vivo de Historia y Tradición


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