Guía: capital judicial y administrativa del Noroeste de Gran Canaria

GUÍA: CAPITAL JUDICIAL Y ADMINISTRATIVA DEL NOROESTE DE
GRAN CANARIA

Por Juan Dávila-Garcia

Situada al noroeste de Gran Canaria, tiene una superficie
de 42,58 kilómetros cuadrados, lo que equivale a un 2,73-%, del conjunto
superficial de la isla. El casco de la ciudad tiene una altitud de 180 metros,
y la máxima altura esta ubicada en el Barranco del Pinar, con casi 1.100, todo
ello partiendo del nivel del mar, el numero de habitantes que residen en ella
se estiman en unos: 14.563 h. La distancia que la separa de Las Palmas es de
25 kilómetros. Según manifiesta, Agustín Millares Torres, insigne historiador
canario, en su obra, Historia General de las Islas Canarias: es capital del
Juzgado de Primera Instancia y residencia de la Plana Mayor del II Batallón de
reserva reclutado en la Isla. También comenta la existencia de grandes
plantaciones de caña de azúcar, y de los ingenios donde se trataba la misma.

Destacar que, en las diferentes etapas en que hubo
guarnición militar en Guía, formaron parte de la misma, como Coronel Jefe Don
Antonio Bañolas, como comandante Jefe del Estado Mayor del Regimiento Don
Miguel Bañolas y como alférez Don Santiago Bañolas Pasano, todos hermanos
descendientes de una ilustre familia de militares catalanes, reetios y abuelo
del nuestro estimado y querido alcalde Fernando Bañolas. También tuvieron el
honor de regir los designios militares en Guía, el entonces comandante, que
termino su carrera militar como general de División el Excmo. Sr. Don Román
León Villaverde, y mas tarde el comandante Don Diego Figueroa Verdugo.

Terminada la conquista, Pedro de Vera dio a Sancho de
Vargas y Machuca, un heredamiento situado en la vega de Agaldar, en un lugar
denominado la Loma de Caraballo. Según el testamento otorgado por tan insigne
caballero, en 1509, donde entre otras cosas, significo de manera relevante, la
construcción de una ermita, dedicada a Nuestra Señora, y dice: "yo edifique
una iglesia que es en Gáldar, que se llama Santa Maria de Guía".

El asentamiento de este templo (en sus alrededores), trajo
consigo, un rápido poblamiento, que indujo al gobernador Martín Fernández
Geron a nombrar a Alonso de la Guardia como primer Alcalde, otorgándole una
Alcaldía Real y vara de Justicia. Este hecho aconteció el 24 de octubre de
1.526. En los inicios del siglo XVI, la ermita de Guía se segrega del
beneficiado de Gáldar, pero no se constituye en parroquia, hasta su
ratificación como tal por medio de la Real Cedula de 1.533.

Guía de Gran Canaria, siempre tuvo una riqueza agrícola muy
relevante, donde destacaban las plantaciones de plataneras (especialmente),
conformando juntamente con Gáldar, una bella vega, que observada desde la
Montaña de Guía o altos de Anzofé, le daban al paisaje un verdor
grandilocuente. Solo he conocido dos vegas o valles de análogas
características, la de Arucas y la de la Orotava, en Tenerife, este ultimo
enclave conocido por el (Valle de la Orotava), que lindaba con sus extensas
plantaciones con el Puerto de la Cruz, y los Realejos. La época prehispánica
en Guía, tiene unos Vestigios de gran relevancia, como son el Cenobio de
Valerón o Cuevas Canarias y el Tagoror de la Montaña del Gallego. En la
carretera antigua que va hacia Las Palmas, frente a las citadas cuevas
canarias, se encuentra una enorme roca basáltica, conocida como el Morro, de
donde dicen se arrojo al Barranco de Valerón, la hermosa Princesa Guayarmina,
al parecer acosada por un caballero miembro de la mesnada de los
conquistadores. Concediéndole a este ultimo relato, cierta y determinada
veracidad y al constituir el Morro una ampliación (a modo de terraza), de las
cuevas citadas, que reciben el nombre de –Cenobio- cuyo significado es
monasterio, estimo hacer la siguiente aclaración que pudiera tener cierta
lógica: si la princesa citada radicaba allí, estimo pertinente hacer constar
que posiblemente las citadas cuevas no fuera un granero o un ingente silo,
como han manifestado algunos historiadores, es mas lógico pensar que fuera un
lugar de recogimiento y purificación, donde las jóvenes de noble estirpe,
residieran por algún tiempo para purificarse, o también, que estas jóvenes
actuasen como sacerdotisas ofreciendo su pureza y castidad a los dioses, con
ritos de signo religioso para consagrarse a ellos. Al igual que en Grecia y
Roma, las jóvenes hermosas descendientes de la aristocracia, ejercían de
vestales y dedicaban su vida, a la oración, al servicio de los dioses, y eran
las que desmitificaban los contenidos de los oráculos.

Santa Maria de Guía, conserva todavía un patrimonio
arquitectónico bastante importante, conocido como el casco antiguo y en el
algunos caserones lucen escudos y blasones (sirva como ejemplo: el que esta
ubicado en el frontis de la casa de Don Francisco Ayala hoy de sus herederos,
en la calle Marques del Muni), que intentamos en nuestra juventud, varios
amigos y el que suscribe, identificarlo con algún titulo nobiliario,
consultando libros de heráldica, llegando a la conclusión, de que podría
tratarse del escudo del Condado de la Vega Grande, propietario de innumerables
casonas, en el espacio de la calle Marques del Muni, entre el Colegio de las
Dominicas y el caserón que linda con el callejón sin salida, donde existían
otras casas propiedad del citado Condado. Recorrer las calles de mi pueblo
natal, nos introduce en un bello espectáculo, dada la existencia todavía hoy
de edificaciones, que han resistido el paso del tiempo. El callejón de León,
en su conjunto, conforma una serie de construcciones, realizadas
aproximadamente a finales del siglo XIX, que tienen en su configuración unas
especificidades, que nos recuerdan algunas ciudades castellanas, con grandes
patios centrales, circundados por hermosas galerías, realizadas con nobles
maderas, tales como la tea, el roble y la riga. En la parte central del mismo
se eleva el mirador, que en nuestras correrías de niños, visitamos con
frecuencia. Muy cerca en la calle Pérez Galdós o calle de En medio, nos
encontramos con la ermita convento de San Antonio, construido, entre el final
del siglo XVII y principios del XVIII. También tiene unas connotaciones muy
especiales la casa-templo de Santa Catalina de Sena, el Teatro Viejo con la
cárcel a su lado (hoy dedicados a otros menesteres), la casa de Doña Eusebia
de Armas, el edificio de la Comunidad de Regantes, que también albergo al
Juzgado de Primera Instancia, el pórtico del cementerio viejo (hoy
desaparecido), la iglesia matriz con fachada neoclásica, obras ambas del
insigne imaginero guiense Lujan Pérez. Quiero hacer hincapié también,
enunciado otros complementos, que le dan a mi pueblo natal, una categoría y
una brillantez axiomática, en lo que respecta al arte y la cultura, las
grandes tallas de tipo sacro que alberga nuestra iglesia, obras de encomiable
valor realizadas por el citado Lujan Pérez, el Camerino de la Virgen de Guía
(nuestra querida y excelsa patrona), cuyos artífices principales en los
relativo a su hermosa construcción, fueron Juan Serrano y Juana López. En el
se conserva el tesoro patrimonial de nuestra parroquia, consistente en
elocuentes obras de arte, tallas y cuadros, y también las joyas de la Virgen,
destacando entre estas la Medalla al Merito Militar Individual de Primera
Clase, que ostento durante muchos años en su pecho, el Excmo. Sr. Don Luis
Lodos y Sáez de Urturiz, General mutilado (ciego), que le fue concedida, por
ser el protagonista de un episodio lleno de heroísmo durante la contienda
civil, y que posteriormente, el, se la otorgo a la Santísima Virgen,
imponiéndosela en un evento muy emotivo.

De Santa Maria de Guía, tengo muchas y curiosas anécdotas
que contar, como la que voy a manifestar, la cual tuvo una gran relevancia
científica, de lo cual me entere con el paso de los años, al comentárselo al
medico Director del Hospital de la Casa del Marino, Dr. Fernando Gómez, cuando
el que suscribe, ejerció como Profesor en la Escuela de Formación Profesional
Náutica Pesquera del Instituto Social de la Marina, allá por los años sesenta
del pasado siglo y cuya referencia es la siguiente:

" A principios de los años cuarenta del siglo veinte, un
primo hermano de Salvador Vega, insigne telegrafista que fue de mi pueblo, que
vivía en la Dehesa, se sintió mal, y decidió hacerle una visita al eminente
medico guiense Don Ramón Jiménez Domínguez, el cual lo sometió a diferentes
pruebas, llegando a la conclusión a tenor de las mismas, que la patología que
lo aquejaba era –una tuberculosis galopante- con los dos pulmones afectados,
dándole poco tiempo de vida. Este hombre al cual recuerdo, tenía una
constitución física impresionante, -alto y muy fuerte-. No se arredro, se fue
a su casa y tomando de la "gallanía", tres cabras, se dirigió al Barranco del
Pinar –, por esas fechas el citado paraje, era un dechado de belleza otorgada
por la naturaleza, por el fondo del mismo, a modo de arroyo, discurrían unas
aguas cristalinas de alto contenido en hierro, cuyo sabor era muy agradable,
circundando todo el cauce de este profundo y angosto barranco (1.100 m. de la
cima al fondo), por donde discurrían unas buenas de asadas de agua de manera
perenne (desconozco su situación hoy al respecto) crecían de forma natural,
berros, berrazas, helechos y ñameras, constituyendo un verdadero paraíso,
llenos de endemismos, con una flora y fauna muy rica. - Este buen hombre, se
construyo un –chamizo-, a modo de habitáculo y durante tres meses, solo
ingirió como único sustento, leche de las cabras, rica en suero natural,
ingentes cantidades de berros y berrazas, cuyo contenido ferruginoso era y es
muy alto y agua del barranco, que como ya he manifestado era también muy rica
en hierro y otros minerales. Para que los habitantes de mi pueblo sepan de la
gran pandemia que asolo a casi todo el territorio español, originado por la
desnutrición, hacer constar que la tuberculosis, enfermedad infecciosa
producida por el bacilo del Coca, era incurable, hasta que Sir Alexander
Fleming, medico y científico ingles invento la penicilina.

Como decía nuestro amigo de referencia, regreso a Guía y
visito una vez mas al Dr. Jiménez Domínguez, el cual nuevamente lo sometió a
diferentes pruebas observando asombrado, que la enfermedad había desaparecido,
y que los pulmones, de nuestro protagonista estaban limpios como una patena,
no habían nódulos ni cavernas. El hierro ingerido – tanto del agua que tomaba
– como el de los berros y berrazas y el suero de la leche, habían obrado el
milagro "). El citado medico Director del Hospital de la casa del Marino, Dr.
Fernando Gómez, con la sapiencia que le revestía, me manifestó, cuando le
conté lo anteriormente expuesto, que el resultado tan positivo de la
autoterapia llevada a cabo, - posiblemente de manera inconsciente – por este
vecino de Guía, tenia un gran rigor científico, dado que los primeros
tratamientos, para combatir la tuberculosis, consistía en administrar
inyecciones de oro (un metal como el hierro) y gran cantidad de suero, e
influyendo también la climatología imperante en la zona, donde el alto grado
de oxigeno puro y limpio, sin ningún tipo de contaminación, ayudaron a la
curación total del citado personaje.

Las presas constituyen también, un importante jalón en la
historia hidráulica de Gran Canaria. Aunque el cronista oficial de San Nicolás
de Tolentino, sitúa la primera construcción de este tipo de embalses, en
Arucas, preferentemente en Santidad, - estimo desde mi punto de vista que tal
manifestación, no se ajusta a la realidad -. A esta primitiva presa, la
denominan la Presa de Pinto, sin detallar su ubicación exacta dentro del
municipio aruquense. Conocí una que estaba situada en la carretera que va de
Arucas a Moya, poco antes de llegar a Cambalud, que creo era propiedad de la
Marquesa de Arucas. Guía de Gran Canaria no le fue a la saga, en este tipo de
construcciones, así por ejemplo, recordar en el Barranco de Guía, la del
Capitán, con su aliviadero, la del Calabozo y Paso, la de Mondragón – que
tenia en el costado derecho de su ribera una cueva conocida por la del
Bernagal, donde se celebraban bailes, alumbrados con candiles y que en un
principio fueron de taifas -, y la que fue durante algunos años la mas grande
de la islas, la de las Garzas, que ostento este record hasta que la Comunidad
de Regantes de Guía, construyo la de los Pérez. En la bifurcación de la
carretera que iba a Moya y a Montaña Alta, existía una presa de pequeña
capacidad, conocida por la de los Padrones En materia hidráulica lo que
beneficio ostensiblemente a Canarias, fue la entrada en vigor, del Decreto
aplicado a las Islas Canarias que contenía la Ley de Obras Hidráulicas de 7 de
julio de 1911, aprobado por el Consejo de Ministros el 10 de diciembre de
1933, siendo Ministro de Obras Publicas el grancanario Don Rafael Guerra del
Río.

En el aspecto puramente cultural, artístico e intelectual,
Guía sobresalió, de manera relevante con relación a los demás pueblos de la
isla y posiblemente del archipiélago, y todavía lo sigue haciendo, (recordar
los Juegos Florales, que se celebran con motivo de las fiestas de la Virgen).
Los grandes conciertos, en la plaza Grande, con la intervención de la Orquesta
Filamórnica, la Banda Municipal, de Las Palmas, la Banda Militar del
Regimiento de Infantería 50, la Orquesta de Pulso y Púa del Real Club
Victoria, la cual contaba entre sus miembros, con cinco músicos de Guía, los
únicos que formaron parte de la misma, de toda esta zona del norte y noroeste,
las que daba también la Banda Municipal de Guía, que durante mucho tiempo tuvo
la supremacía en estas lides en la provincia de Las Palmas. Muchos e insignes
músicos de nuestro pueblo emigraron hacia la capital, y una vez allí, fueron
artífices fundamentales de grandes episodios, en el desarrollo de este arte
tan grandilocuente, como es la música. Que yo conozca en principio, de la
existencia de un grupo musical de pulso y púa de categoría internacional,
posiblemente el mejor de Canarias en su época, se remonta al año 1929, aunque
también me consta, que existieron otros con bastante anterioridad, por haber
visto fotos de los mismos, pero este al que me refiero, lo fundo en el año
citado Don Teofilo Morales y Martines de Escobar, insigne músico y compositor,
que solo contaba con siete miembros (quiero hacer constar, que en otros
trabajos míos ya los he citado). Este reducido grupo sabiamente dirigido por
el citado Don Teofilo, interpreto en aquellos tiempos las mejores y más
relevantes obras, de los grandes clásicos, como Wagner, Bethoven, Chopin,
Verdi, Leoncavallo, Mozart, Falla, Turina, Albeniz, etc. También tuvo mi
querido pueblo, como ya lo he manifestado en muchas ocasiones, las dos
Agrupaciones folclóricas, mas galardonadas de Canarias, la Tirma-Guiense y la
Princesa Guayarmina, al respecto me voy a permitir hacer la siguiente
reflexión, que va dirigida a las autoridades de mi pueblo y a sus ciudadanos:

"Dada la relevante grandeza que le dieron a Guía,

la Tirma (así se denomino el grupo fundado, por el citado

Don Teofilo) y que mas tarde se transformo en

Tirma-Guiense y la Princesa Guayarmina, estimo seria

Interesante crear una Fundación, con el nombre

Tirma-Guayarmina en reconocimiento a sus

respectivas y extraordinarias singladuras, donde incluso

se podrían celebrar seminarios, conferencias e incluso dar

interesante ¡ "

Relacionado con la reflexión expuesta, hace algún tiempo,
le ofrecí al Concejal de Cultura, mi total predisposición sin
animo de lucro, de colaborar en estos temas, incluso dando charlas sobre mis
conocimientos de la historiográfica de Guía especialmente en lo relacionado
con la música y el folklore. Y también de otros conocimientos que adquirí por
vía oral y que presencie, que enriquecieron mi saber sobre nuestro querido
pueblo. En este apartado quiero citar a tres grandes mujeres, que en aquella
época le dieron a Guía, una gran brillantez como ejercitantes del "bell canto", como fueron Celia Sosa (Celita como
cariñosamente la llamábamos, los que estábamos cerca de ella), Josefina
Saavedra y Pura Moreno. Eran tan versátiles, que igual interpretaban, un
arrorró, unas folias o el pasaje de una obra clásica de los mas insignes
compositores. Es justo, también citar a los grandes cantadores, que por
aquellos tiempos defendieron la idiosincrasia del folklore canario, y que eran
guiense de pura raza, así por ejemplo: Mariano Chirivella León (especialmente
interpretando malagueñas), Espiridio Santana, y sobre todo Carmelo Suárez
Quintana, hijo de Antoñito el enfermero, que todavía hoy residiendo en
Maspalomas, es uno de los mejores cantadores que ha tenido Canarias, al estilo
salvando distancias, de gran Dacio Ferreras. Dentro del ámbito musical,
también estimo loable reconocer, la grandeza de Néstor Álamo, como compositor
(su obra mas emblemática "Sombras del Nublo" es todo un paradigma, en lo
concerniente a la música popular canaria) no puedo obviar, en este trabajo
dedicado a Guía de Gran Canaria a mi buen amigo Braulio García, todo un
extraordinario cantautor, cuyas canciones revisten un perfecto sincronismo
entre lo musical y lo poético, admirando sobre todo entre sus composiciones
(sin desestimar a ninguna de su gran repertorio), la – Isa de todos, Mi viejo
y Cuba y los Elegidos del dolor -. En otro orden de cosas, pero sin salirnos
de lo artístico, es notable significar, que personajes de mi pueblo,
sobresalieron también, en otras disciplinas, la escultura con Lujan Pérez y en
la actualidad con Cayetano Guerra Aguiar, la poesía con el poeta Bento, el
mismo Néstor y Concha García, la escritura con Miguel Santiago, y en la
política sobre todos y especialmente Canónigo Gordillo.

Geográficamente, Guía conforma en su estructura un
triangulo, cuyo vértice esta en la parte superior del Barranco del Pinar,
lindando con los pinos de Gáldar, situada entre los municipios de Moya y
Gáldar. La montaña de Ajodar, en cuyas laderas se ha llevado a cabo ingentes
edificaciones, siempre se denomino "Pico de la Atalaya", hoy no se porque
razón la denominan todos los eruditos como la Montaña de Gáldar, denominación
que no comparto. En la parte de atrás de este pico, casi lindando con el
cementerio había un pequeño montículo, al cual le llamábamos "la Atalayita". A
este lugar iban los somatenes –cuerpo armado de carácter civil, donde la mayor
parte de sus miembros eran excombatientes de la guerra civil, y que
constituían, un órgano de "defensa pasiva", cuyos orígenes se remontan a la
Guerra de la Independencia, contra Napoleón-, hacer practicas de tiro
conjuntamente con los miembros de la Guardia Civil destacada en Guía. Mis
amigos y el que suscribe, nos desplazábamos hasta allí, para recoger los
casquillos de la munición utilizada que eran de metal, los cuales vendíamos a
los chatarreros, ganándonos un buen dinero. Como prueba de la colaboración de
los somatenes, con los cuerpos de seguridad del estado (especialmente por sus
connotaciones de excombatientes), recordar, que cuando se desplazaron a Guía,
dos inspectores de la Policía Secreta (llamados Birgot y Ferrer), para
investigar el asesinato de Luis Suárez Díaz, fueron nominados para colaborar
con ellos sobre todo en las correrías que hacían durante la noche, por Gáldar,
Becerril, La Atalaya, y barrios de la zona donde en aquellos tiempos el índice
de delincuencia menor era muy notoria, debido sobre todo a la hambruna
existente, siendo designados por el Gobierno Civil, por los relevantes meritos
contraídos en la guerra y por la fidelidad al régimen franquista:

Mi padre (Juan Dávila González), José Forteza León y
Maximiliano Domínguez García. Este asesinato citado venia precedido por otro
que había ocurrido en Pico Viento, de los que fueron autores los mismos, que
asesinaron a Luis Suárez y que en la investigación llevada a cabo por los
citados inspectores, se encontraron de manera insospechada, que la autoría de
los dos habían sido obra de las mismas personas. Este procedimiento judicial
(uno de los mas importantes habidos en el Juzgado de Primera Instancia de
Guía, conjuntamente con el que se llevo a cabo por la extraña muerte, de un
farmacéutico de la Aldea de San Nicolás, que nunca se aclaro, los instruyo de
manera ejemplar, hasta que lo pasaron a la Audiencia Provincial, un insigne
guiense que fue juez vitalicio del citado Juzgado, Don Francisco León Padrón,
-abuelo de Paco Julio, el medico-). Los tres asesinos, naturales y vecinos de
nuestro pueblo, fueron sentenciados, el cabecilla del grupo, (del cual se supo
años mas tarde que también había sido el ejecutor de un descarrilamiento de
los tranvías de Tenerife) fusilado en el acuartelamiento del Regimiento de
Infantería 50 de Las Palmas en la Isleta, y los otros dos condenados a cadena
perpetua en el penal de Santa Maria, en la provincia de Cádiz. Aunque los
vecinos de Guía, queramos olvidar tan trágicos sucesos, debemos tener en
cuenta que esto y otras cosas que han ocurrido en nuestro amado pueblo forman
parte de la historia del mismo. Como dato importante, estimo interesante
resaltar, que en este asesinato de Luis Suárez, tuvo una importante
intervención (en los referido a la localización de los culpables), el Sargento
de la Guardia Civil Comandante de Puesto de Gáldar, Don Berenguer Montesdeoca,
que asistiendo a una boda que se celebro en la Montaña de Guía, observo como
una hermana, de uno de los implicados, llamo a este asesino, lo que indujo al
citado Sargento, ha investigar en profundidad a este sujeto, poniéndolo en
conocimiento del Juez, que ordeno la detención de este, lo cual constituyo el
principio del esclarecimiento de tan execrable incidente.

También es preceptivo, hablar de la economía guiense, la
cual siempre se sostuvo, en la agricultura primordialmente, con unas
plantaciones de plataneras, que se extendían en la zona baja o costera, desde
Caleta Arriba, pasando por Matasblancas, Santa Elena, La Atalaya, Llanos de
Parra, Altos del Mármol y San Felipe. Otro producto típico de Guía, era y son
sus exquisitos quesos, de flor, de media flor, curado, semicurado, tierno,
ahumado, etc., cuyas ventas generaban a la economía guiense grandes
beneficios, ya que los mismos por su extraordinario sabor están considerados
de los mejores del mundo. Los puestos de ventas de tan exquisito manjar,
tenían preferentemente su ubicación en los comercios de, Augusto Álamo,
Santiago Gil Cabrera y posteriormente su hijo Chago y últimamente Arturo Díaz,
en el Lomo Guillen. Sus fiestas principales de gran arraigo popular, son las
del Queso en el casco y posteriormente en Montaña Alta, la de Nuestra Señora
la Virgen, excelsa patrona, y la mas ancestral por sus connotaciones
pagano-religiosas (con su rama y romería), la que nuestros antepasados
iniciaron en el sacrosanto lugar conocido como Lomo de Vergara, en el año
1811, conocida por las Marías.

El motivo central de este, trabajo titulado, Santa Maria de
Guía, capital judicial y administrativa del noroeste, fue ya en parte
manifestado por Agustín Millares Torres, que en su obra titulada, Historia
General de las Islas Canarias, hace alusión, a nuestro pueblo como: "y es
capital del Juzgado de Primera Instancia de su nombre……..". La ubicación
también en su momento de la Delegación de Hacienda, llamada hoy Agencia
Tributaria, del Registro de la Propiedad, le dan ese complemento, de centro
administrativo de toda la zona norteña, que intentare ilustrar lo más
adecuadamente posible.

Con relación a la ubicación de estos organismos de carácter
oficial, también citar, ya que su arribada a Guía tuvo un significado de gran
relevancia, como ocurrió con la llegada del Regimiento que llevaba su nombre
en el año 1779. El citado regimiento tuvo una relevante intervención en la
guerra civil, su desplazamiento al frente nacional, se llevo a cabo en un
importante buque que solía hacer la ruta entre, Cádiz, Las Palmas y la Guinea,
concretando sus escalas en los puertos de Bata y Santa Isabel de Fernando Poo,
al cual se le denomino, por estas incursiones transportando tropas desde
Canarias hacia la península, con el apelativo de "Majo y Limpio". También la
instalación de la oficina de Telégrafos, una de las primeras creadas en
nuestro archipiélago, que tuvo lugar en 1885, tuvo varias ubicaciones que yo
recuerde, en la calle Medico Estévez, en la de Luis Suárez Galván, junto a la
Escuela Publica, en la casa de Don Augusto Hernández (farmacéutico), en
Marques del Muni y últimamente, donde sigue situada en la actualidad en la
Plaza Chica, aunque es triste reconocer que como tal estación telegráfica, ya
no tiene ninguna relevancia, debido a la depredación a que ha sido sometida
por el servicio de Correos y a la aparición en el sector de las comunicaciones
de relevantes artilugios de gran sensibilidad y con unas connotaciones de
elocuente sofisticación. La primera escribanía posteriormente notaria, se
instauro en Guía en el año 1862, recordar a dos eminentes notarios, Don
Salvador García y bastante más reciente a Don Bonifacio Martín Ferreras, así
como a su principal funcionario, entrañable amigo salvando la edad que existía
entre ambos, Don Esteban Santiago Díaz. El Registro de la Propiedad se instalo
en mi pueblo en 1866, y hasta la fecha le he conocido varias situaciones, en
Marques del Muni, donde también radicaba la Oficina de Telégrafos (ya citada),
dirigida de forma magistral por el mi recordado y querido profesor y amigo Don
Salvador Vega Díaz, y la Notaria (también citada), posteriormente en la misma
calle en la casa de Efrén Armas y ahora en el Lomo Guillen frente al comercio
de Arturo Díaz. Como registradores más importantes por mi conocidos citar a
Don Pedro Hernández del Castillo y a Don Ricardo Seco, y una verdadera pleyade
de grandes funcionarios, entre otros a Don José Estévez, Don Antonio Sueiro de
la Fuente, Don José Forteza León, Don Salvador Padrón Álamo, Don Ruperto Gil.
En la actualidad también cuenta con un personal altamente cualificado,
bastantes jóvenes que me merecen un gran respeto, pero a los cuales voy a
citar con menos formalismo por la gran relación que tengo con ellos y también
porque son infinitamente mas jóvenes que yo: Juan Padrón Molina, primer
oficial, Ignacio Moreno Aguiar, Luis Vega, el amigo Acosta, Pepa a secas
natural de Gáldar, y tantos otros, a los cuales no cito por sus nombres
obviamente porque los desconozco.

El juzgado de Primera Instancia, arribo a Guía en el siglo
XVII, (aunque la certeza de que fuera así es bastante dubitable) procedente de
Gáldar donde tuvo una existencia de pocos años y que debido a una serie
problemas, indujo a las autoridades judiciales, a instalarlo en nuestro pueblo
natal, hoy ya existen en este partido judicial tres juzgados de Primera
Instancia e Instrucción. La primera ubicación que conocí del mismo fue en la
calle Pérez Galdós, en los altos de la Comunidad de Regantes, entre sus jueces
citar a nuestro paisano que lo fue con carácter vitalicio, Don Francisco León
Padrón, y muy posteriormente a un extraordinario personaje que ejerció como
tal, y que me dio muy buenos consejos cuando bajaba a primera hora de la
mañana a la Oficina de Telégrafos a leer la prensa, me refiero a Don Joaquín
Villalonga, hermano del gran seleccionador español de fútbol que gano en el
1964 el titulo de campeón de Europa, Don José Villalonga, militar profesional,
cuya alineación nunca he olvidado, y por si así a alguien le interesa
recordarla, sobre todo en beneficio de muchos jóvenes que apenas tenían
conocimiento dada su corta edad y a otros que no habían nacido en tan
memorable fecha, indicarles que este extraordinario equipo estaba formado por
Iribar, Rivilla, Olivella, Calleja, Fuste, Zoco, Amancio, Pereda, Marcelino,
Luis Suárez y Carlos Lapetra, fue un extraordinario partido de fútbol jugado
contra la selección de la URSS, liderada por el mejor guardameta del mundo, en
aquellos tiempos, Yachine, conocido por la –Araña Negra-, al cual Pereda y
Marcelino le hicieron dos brillantes goles, ellos marcaron solo uno. Volviendo
a Don Joaquín, insigne jurista que dada su gran personalidad, su capacidad
intelectual y sus grandes dotes de magistrado, marco un hito grandilocuente en
beneficio de la Justicia en Guía, donde fue muy querido y admirado, recordar
también a su esposa una gran señora Doña Dolores Serrano. Los funcionarios mas
relevantes de esta época fueron, Don José Calvo como Secretario, Don Julián
Sosa y Doña Carmen Calvo, es también importante hacer referencia a otro juez,
cuyo paso por el Juzgado de Guía marco una época jurídica brillante como fue
Don Paulino Clemente Auger, que hasta hace poco tiempo ostento la presidencia
de la Audiencia Nacional. Hoy Guía cuenta con un moderno Palacio de Justicia,
donde brilla la arquitectura tradicional canaria, derivada de la castellana,
donde priman grandes y hermosos patios centrales llenos de hermosas plantas.

Por ultimo referirme a la Recaudación de Hacienda, hoy
denominada Agencia Tributaria, cuya fecha de instalación en Guía está revestida de una serie de contradicciones que no
permiten determinar con exactitud la misma. No obstante, la recuerdo en la
calle Luis Suárez Galván junto a la Escuela Publica, posteriormente en el
callejón de León y ahora en un edificio de características modernistas en el
Lomo de Guillen frente a la gasolinera donde se ubico en el 1986. Recordar a
un recaudador de insigne prestigio como fue Don Luis Alonso, al cual les
acompañaba como funcionarios de la citada institución: Don Tomas Estévez, Don
Joaquín Pons Pérez y Don Agustín Naranjo, en la actualidad solo conozco
prestando servicio en tal institución a don Antonio Moreno Miranda.

El aglutinamiento en Guía de tan relevantes instituciones
de carácter oficial, determinan la axiomática denominación que le he arrogado
a este trabajo, que la acreditan como el epicentro, jurídico y administrativo
del noroeste. Es obvio que mi pueblo natal ha decaído de manera ostensible en
los últimos años, en lo referido a la calidad comercial y social, pero sigue
manteniendo ese status grandilocuente que la definen, como ciudad de primer
orden en todo lo relacionado, con la cultura, el arte y fundamentalmente como
centro neurálgico con tradiciones irrefutables y que le imprimen y acrisolan
el virtuosismo de sus moradores.

Juan Dávila-García


jocdavila@yahoo.es

Maspalomas, diciembre de 2005.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 26/05/2006.


Mas Información


















BIOGRAFÍA

GALERÍA DE FOTOS






IMÁGENES

DE SU OBRA EN GUÍA


Reportaje sobre el párroco Martín Morales,
tío de Eduardo Gregorio

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
     

Eduardo Gregorio y su obra
en Guía



Un reportaje dinámico de Antonio Aguiar iniciado
el 9
de marzo de 2007.


 

El reciente traslado de los restos
mortales de dos recordados párrocos de Guía –José Martín Morales y Bruno
Quintana Quintana
- desde el cementerio de la Atalaya a la iglesia de de
la localidad ha hecho revivir y recordar la presencia en aquella ciudad
norteña del escultor Eduardo Gregorio López Martín, presencia que se
debió, precisamente, a su parentesco directo como sobrino del primero de
los sacerdotes que regentó la iglesia de Santa María desde 1912 hasta
1935.

La premura en el tiempo y la brevedad
exigida para el trabajo que publicamos el pasado sábado día 21 sobre las
figuras de los personajes que protagonizaron aquel traslado nos privó de
enriquecer su contenido con un dato que consideramos importante para la
vida religiosa y artística de Guía de Gran Canaria. El escultor Eduardo
Gregorio
talló, me dicen que es en madera de cedro, el extraordinario y
magnifico púlpito de aquella iglesia
que incluye un no menos artístico
"tornavoz", de cuya obra presume no solo el estamento religioso sino la
ciudad entera que lo tiene como uno de los más valiosos concebidos y
tallados ricamente en el pasado siglo XX. De Eduardo Gregorio son,
también, las dos puertas laterales del altar mayor, asimismo ricamente
talladas en el mismo tipo de madera, obras que realiza, precisamente, en
tiempos en que su tío, el mentado José Martín Morales, regentaba la
parroquia.

Pero ¿por qué surge esta obra,
considerada como de las primeras y mas importantes talladas en madera y
que realiza el ebanista primigenio que fue Eduardo Gregorio, pues a él se
deben también las dos tallas de frutas y flores que están a la entrada del
teatro Pérez Galdós y que realizó entre 1926 y 1928?. Precisamente por su
parentesco con el responsable de la parroquia y cuya génesis hemos
intentado pergeñar aquí aportando algunos datos imprecisos en el tiempo
pero ciertos en su acontecer.

Nacido en 1903, Eduardo Gregorio –hijo
de una hermana del párroco llamada Sebastiana a quien todos conocían
cariñosamente como "Chanita" --realizaba en aquella época frecuentes
desplazamientos a Guía para visitar a su tío, a quien atiende dos sobrinas
llamadas Julia y Aurora que aún son recordadas allí por las gentes de mas
edad. También residió allí otra sobrina, hija de otra hermana, llamada
Candelaria que en la actualidad tiene 92 años y reside en La Antigua, en
Fuerteventura, quien ha proporcionado valiosos datos, algunos no con tanta
precisión teniendo en cuenta su avanzada edad, y que recuerda que formó
parte del primer grupo de niñas que iniciaron las clases en 1928
inaugurado el colegio fundado por Lolita Sosa. En uno de estos viajes,
cree recordar Candelaria, situados entre 1925 y 1926 y cuando cuenta entre
22 o 23 años su tío le hace el encargo a Eduardo Gregorio del púlpito y de
las puertas laterales del altar mayor que allí realiza y sobre cuyas obras
nos dio en su día, hace ya algunos años, algunos datos Francisco Miranda,
conocido cariñosamente como "Pancho Serío", que recordaba que,
efectivamente, a mediados de los años veinte del pasado siglo fue testigo
de este trabajo del artista y del montaje de aquellas.

Lo que no hemos podido averiguar, porque
no hemos localizado en el archivo parroquial de Guía dato alguno, es quien
pagó este trabajo ni la madera comprada al efecto, suponiendo que pudo ser
algún personaje pudiente de la localidad, porque no imaginamos a don José
Martín Morales con suficiente holgura económica como para sufragar de su
bolsillo el encargo a su sobrino, aunque bien pudiéramos equivocarnos.

La vinculación, por este parentesco con
el párroco, de Eduardo Gregorio con Guía le llevó también a realizar el
busto en piedra de Luján Pérez que el Ayuntamiento le encargó sobre 1930
para colocar en la "Plaza Chica", supliendo de esta forma el incumplido
acuerdo municipal de 1915 cuando se conmemoró el primer centenario del
nacimiento del artista de dedicarle la localidad un monumento al ilustre
paisano imaginero. El descubrimiento del busto de Eduardo Gregorio tuvo
una anécdota muy sabrosa recordada por mi hermano Manolo que la vivió,
siendo niño, en primera persona pues los alumnos de la escuela en la que
estaba fueron llevados a la plaza para asistir al acto. Para su
inauguración se cubrió la escultura con un trozo de tela roja hasta que
llegara de Las Palmas, para asistir al acto, una comisión de intelectuales
y artistas. Pero antes de la llegada de aquellos personajes llovió y el
busto quedó teñido con la preocupación consiguiente que suponía el
deslucimiento del acto. La cosa se solucionó gracias al no menos recordado
don Blas Saavedra Medina que en aquellos tiempos tenía representaciones
comerciales entre las cuales vendía una especie de detergente, que se
utilizó con un cepillo y pudo eliminarse, en gran parte, el rojizo color
que había manchado la blanca piedra del busto que todavía se encuentra en
dicha plaza, frente al ayuntamiento.

Esta fue, aunque contada aquí con los
datos que hemos podido averiguar, la razón de la vinculación de Eduardo
Gregorio con Guía gracias a la que hoy podemos gozar de varias obras suyas
de ebanistería y escultura.



Pedro González-Sosa. 2006



Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 21/06/2008.


La habanera "La Perla" no es de Néstor Álamo

 

LA HABANERA "LA PERLA" NO ES DE NÉSTOR ÁLAMO

Pedro González-Sosa

De forma machacona, a pesar de que me
dicen él mismo aclaró en algún sitio que no es el autor de la música ni de
la letra, se sigue atribuyendo a Néstor Álamo la autoría de la bonita
habanera "la Perla". La reiterada atribución puede llegar a confundir a la
gente y es justo que se aclare de una vez la cuestión. La ultima
atribución ocurrió el pasado domingo día 17 en el programa "Tenderete" que
lleva mi buen amigo Antonio Betancor, a quien dedico estas notas para su
conocimiento y definitiva aclaración

Sobre Néstor Álamo no vamos a descubrir
sus afamadas canciones que, como "Sombras del Nublo" se ha convertido en
algo así como en el himno popular de Gran Canaria. Otras le han dado la
justa fama para considerársele como el creador no del folklore canario,
sino de la canción canaria, como él también se afanaba en matizar. Y entre
esas otras, "Isla mía", "Adiós Canarias querida", "Tamadaba",
"Maspalomas", "La noche en Arguineguín", "Caminito de Teror" y tantas
otras. Pero no fue el autor de "La Perla" que tantas veces se le atribuye.

Sobre "La Perla" se me va a permitir
algunas consideraciones respecto a esta atribución porque creemos que ni
siquiera hizo ninguna adaptación; simplemente hizo el gran milagro de
popularizarla en estas islas. Porque mucho antes de esta popularización
realizada por Néstor, en las casas de mi familia materna, cuatro de cuyos
tíos marcharon a Cuba a principios de 1900, se cantaba "La Perla",
preciosa habanera traída por mis parientes, que eran músicos aficionados y
que, incluso en Guía, fundaron una rondalla. Sin ir mas lejos, el que esto
escribe recuerda oírsela cantar a su madre en "Las Barreras" de Guía
cuando apenas tenía siete u ocho años, a finales de la década de los años
treinta del pasado siglo. Además, en algunos viajes realizados por el
autor de esta nota a Cuba para recoger información para su libro "Canónigo
Gordillo, un genio de la discordia", pidió a algunos de los músicos que
animaban las veladas en los hoteles si conocían "La Perla" y hubo quien
llegó a interpretarla al piano casi de memoria, pues no tenían partitura.
Es decir, la conocían.

Néstor Álamo, que también estuvo en Cuba
siendo un jovenzuelo donde permaneció tres o cuatro años a donde viajó
para acompañar a la que sería esposa de un tío residente en La Habana,
Josefa Alemán, casado por poder con la joven guiense. También en las casas
de mi familia materna se conserva una foto de la barbería de mis tíos en
la localidad cubana de Ciego de Avila en la que aparece haciéndose cortar
el pelo un mozalbete espigado que no es otro que Néstor Alamo. La foto
tiene al dorso una fecha exacta: primero de julio de 1920. En razón de
esta estancia cubana de Néstor creemos que lo único que hizo, respecto a
"La Perla", fue que impresionado por la bella armonía y cadencia de esta
habanera que le subyugó la grabó en su memoria y a su regreso a Gran
Canaria la hizo popular en nuestras islas años mas tarde metido ya de
lleno en ese ambiente musical y aprovechando sus aficiones y la facilidad
que demostró para escribir las letras de sus canciones y crear y tararear
la música que otros profesionales le transportaban al pentagrama.

Hecha esta aclaración digamos, de una
vez, que salvando la autoría de la música de "La Perla" sobre la que nadie
ha sabido certificarme a que autor cubano corresponde, lo que si podemos
descubrir es quien fue el autor de la letra. Y lo fue el poeta aragonés
Eduardo Blasco y Zapata nacido en 1844 y fallecido en 1903. Publicó su
primer libro de poesías, "Arpegios", en 1866 en el que incluyó la letra de
"La Perla". Texto recogido por José María de Cossío en su libro "50 años
de Poesía Española", tomo II, página 948, según la reproducción de esa
página que ilustra esta breve nota..

Octubre de 2006

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NOTA: REMITIDO POR EL AUTOR

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 06/03/2007.


Pedro González-Sosa evoca a los párrocos don José Martín Morales y don Bruno Quintana Quintana +

 


Evocando la labor de dos párrocos : José Martín Morales y Bruno
Quintana Quintana

Pedro González-Sosa

Para el domingo 22 de octubre próximo se
anuncia la celebración de un entrañable acto cultural-religioso en Guía de
Gran Canaria, consistente en el depósito definitivo en el templo guiense
de los restos mortales de dos de los más destacados párrocos que ha tenido
aquella iglesia y cuyas labores pastorales totalizaron en el pasado siglo
XX nada menos que 62 años de los cien que forman la centuria: José Martín
Morales, que estuvo a cargo de la parroquia 23 años y Bruno Quintana
Quintana que fue rector de dicho templo nada menos que 39, convirtiéndose
en el tercero en toda la historia parroquial en el tiempo de permanencia,
después de Baltasar José Rodríguez Déniz y Quintana que lo fue durante 55
años y Constantino Acedo Peloz que estuvo 47.

El acto consistirá en el traslado, desde
el cementerio guiense de La Atalaya hasta una sepultura abierta
expresamente en el altar mayor de dicho templo, de los restos mortales de
tan celosos párrocos el segundo de los cuales dejó escritas sus memorias
en las que deseaba expresamente ser enterrado delante de la imagen de la
Patrona la Virgen de Guía por el gran amor que sentía por dicha advocación
mariana y a la que sirvió durante casi cincuenta años. El acto ha sido
organizado la Asociación Cultural y Patrimonio Histórico "Párroco Bruno
Quintana Quintana",

Don José Martín Morales nacido en la
localidad majorera de La Antigua en 1877 estudio de niño y joven en los
claretianos de Las Palmas de donde pasó al Seminario para seguir la
carrera eclesiástica. Fue ordenado en 1901 y al año siguiente nombrado
capellán del Asilo de Ancianos en la calle Pérez Galdós donde estuvo once
años. Por Real Orden de Alfonso XII fue nombrado su predicador y al año
siguiente recibió el título de doctor en Teología.

El 28 de diciembre de 1912 el obispo
Adolfo Pérez Muñoz le nombra cura ecónomo de la Parroquia de Guía cargo
del que se posesionó el primero enero del siguiente año de 1913 y ese
mismo día ofició las honras fúnebres y el entierro de Ramón de Aguilar de
Páez, fallecido el día anterior a la edad de 79 años. Permaneció como
ecónomo hasta que, mediante oposición, obtuvo el cargo en propiedad el año
1918.

El carácter afable y bonachón de don
José Martín Morales le hizo granjear desde su llegada el respeto y el
cariño de sus feligreses, dedicando a su labor pastoral toda la atención y
tiempo que precisaba aquella. Dotó a la iglesia de nuevas campanas que se
inauguraron en agosto de 1913; hizo colocar las bellas vidrieras de color,
destacando las que reproducen las imágenes de la Virgen de las Mercedes y
de la Virgen de Guía. Decoró el techo de la nave central con pinturas que
realizó el artista italiano Reinaldi y dotó al templo de los bancos que
tiene en la actualidad. Durante sus 23 años al frente de la iglesia
guiense tuvo dos coadjutores: Enrique Báez, que luego le sustituiría y
Bernardo Domínguez que, según nos decía, nunca pudo olvidar a este
compañero en el sacerdocio por las grandes virtudes que tenía. A sus
gestiones se debió la consagración del templo que ofició el obispo Angel
Marquina el 15 de agosto de 1920. Además hizo colocar en 1934 un motor
para el alumbrado autónomo del templo, instalación que le costó la muerte
pues fue denunciado por un vecino colindante con la casa parroquial, y el
disgusto afectó a su padecimiento de azúcar cuyos trastornos no pudo
superar.

Cuando acariciaba mayores ilusiones en
provecho de su parroquia le sorprendió la muerte en la tarde del Jueves
Santo de 1935 siendo sepultado en la tarde del siguiente día, Viernes
Santo, suspendiéndose las procesiones y acompañados sus restos hasta la
sepultura en La Atalaya por todo el vecindario.

* * *

Don Bruno Quintana Quintana, nacido en
Santa Lucía de Tirajana, una vez que concluyó sus estudios en el seminario
diocesano fue nombrado en 1940 párroco de Santa Teresita de Las Palmas en
la entonces conocida como "zona de los Arenales", y el 12 de marzo de 1943
el obispo Pildain lo designó cura ecónomo de la iglesia de Guía de donde
acababa de ser trasladado el anterior párroco don Enrique Báez y hasta su
llegada estaba al frente de la iglesia el coadjutor don José Rodríguez y
Rodríguez. Debemos recordar asimismo que su hermano también sacerdote don
Fernando fue desde 1944 hasta su fallecimiento, creemos que en la década
de los 90, capellán del Hospital de San Roque a donde llegó en aquel
tiempo para recuperar su fallida salud y también profesor del "Colegio
Santa María" y posterior Instituto.

Resulta difícil resumir la intensa y
extensa labor que don Bruno realizó durante 39 años regentando la
parroquia de Guía, pero se intentará sintetizar las obras más importantes
que realizó. Nada mas llegar hizo limpiar los tachones de metal dorados
que tienen las puertas centrales del frontis que estaban pintados, así
como descubrir los artesonados de las capillas situadas en el inicio de
las naves laterales, entonces conocidas como las de Las Mercedes y del
Carmen. A él se debe el tallado que hizo el escultor Pepe de Armas del
cristo Yacente bendecido en 1946 y que sufragó doña Eusebia de Armas.
Durante su mandato la propia doña Eusebia construyó el colegio del que se
hicieron cargo los salesianos realizando una gran labor docente, pero que
tuvieron que abandonar obligados por la discordia entre el Obispado y la
Comunidad.

En 1955 la Virgen de Guía estrenó el
suntuoso trono de plata que fue una realidad merced a las gestiones que
don Bruno hizo acerca del donante, don José Sansó Henríquez. Pero tal vez
la obra más importante de su gestión pastoral fue el adecentamiento y
construcción del nuevo camarín de la Virgen y Museo Parroquial, en el que
colaboraron no solo maestros y aficionados artesanales sino otras personas
que formaron una comisión a tal efecto y que fue inaugurado en mayo de
9172, acto que se vio realzado con la presencia del cardenal-arzobispo de
Sevilla Bueno Monreal y al que asistió, igualmente, el obispo Pildain.

Fue ingente la labor de don Bruno como
regidor de la parroquia de Guía, y aunque no se puede sintetizar su
magnifica obra pastoral y material debemos recordar que a él se le debe,
entre otras cosas: la construcción de las ermitas en el Barrio de Anzofé y
Las Tres Palmas; el cambio del topónimo del barrio conocido como "El
Gallinero" por el de San Blas; el nombramiento de la Virgen-Patrona como
Alcaldesa Mayor; su gestión para la adquisición de dalmáticas y un nuevo
manto para la Virgen y, como colofón, fue también pregonero de las Fiestas
de Guía en 1982, año en que, precisamente, cesó como párroco después de 39
años al frente de la dicha iglesia.

En síntesis: los restos mortales de
estos dos grandes párrocos que tuvo Guía en el siglo XX descansaran a
partir del 22 de octubre próximo en el altar mayor de dicho templo mariano
bajo la mirada maternal de la imagen a la que amaron e hicieron amar a sus
fieles y a cuyo templo, durante sus respectivos mandatos, dedicaron todo
su saber, entender y entusiasmo para "cuidar de sus ovejas" y dotarlo de
bienes materiales que enriquecieron su interior.

Octubre de 2006

* Pedro González-Sosa es Cronista Oficial de Guía

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NOTA: REMITIDO POR EL AUTOR

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 06/03/2007.


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De izquierda a derecha: José María
Hernández, Director General del  Libro; Manuel Campos, Presidente de la
Fundación Universitaria de Las Palmas, Fernando Bañolas, Presidente de la
Mancomunidad del Norte; Manuel Lobo, Rector de la ULPGC, y el
representante de la Obra Social de La Caja de Canarias

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
   

El noroeste grancanario





da un paso



de gigante en la

recuperación de su




Memoria



Un reportaje dinámico de Antonio Aguiar iniciado
el 24
de febrero de 2007.

 

El presidente de la Mancomunidad del
Norte, Fernando Bañolas, junto a Manuel Lobo, rector de la Universidad de
Las Palmas de Gran Canaria; José María Hernández Aguiar,
Director General del  Libro; Manuel Campos, Presidente de la Fundación
Universitaria de Las Palmas, y un representante de la Obra Social de La
Caja de Canarias,
presentaron ayer los resultados del “Estudio de
los protocolos notariales de la escribanía pública de Guía conservados en
el Archivo Histórico Provincial”, que ha estado dirigido por los
profesores Elisa Torres y Ramón Díaz. Al acto asistieron
también

Para la realización de este estudio, así como la sistematización y
extracción de los protocolos notariales de la escribanía pública de Guía,
conservados en el Archivo Histórico Provincial “Joaquín Blanco”, la
Mancomunidad del Norte firmó un Convenio de Colaboración con la Consejería
de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, la Caja Insular
de Ahorros de Canarias, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la
Fundación Canaria Universitaria de Las Palmas.

La demarcación notarial del municipio de Santa María de Guía de Gran
Canaria abarcaba casi la mitad de la isla de Gran Canaria; pero su
importancia real no se reduce sólo a una cuestión meramente territorial,
ni tampoco al amplio paisanaje que accedía a sus servicios, sino a su
antigüedad simultánea al antiguo régimen cuyo agrocentrismo revalorizaba
aspectos tan cruciales como la propiedad de la tierra, los arrendamientos
rústicos, los aprovechamientos agroganaderos y silvoforestales que daban
verdadero sentido de poder a las clases sociales favorecidas por ello.

Convencidos de su importancia, las entidades firmantes de este Convenio
han considerado establecer un acuerdo de colaboración para extractar,
sistematizar, microfilmar y reproducir los fondos documentales emanados de
su escribanía que fueron depositados en el Archivo Histórico Provincial
“Joaquín Blanco” a su Archivo Histórico Municipal para completar su
patrimonio histórico y para ponerlo a disposición de sus ciudadanos e
investigadores en general.

En esta primera fase del estudio, se ha abordado el estudio de los legajos
realizados entre 1522 y 1788 coincidiendo a grandes rasgos con el antiguo
régimen. Así, se han elaborado una serie de fichas con la información
extraída de cada uno de los lejagos estudiados, una información que se
considera de vital importancia para reconstruir la Historia de la comarca
norte en el siglo XVI.

La profesora Elisa Torres ha mostrado su preocupación por el estado de
conservación de los protocolos, ya que en su gran mayoría están muy
deteriorados, por lo que se corre el riesgo de que se pierda toda la
información que contiene.

Elisa Torres también mostró su desacuerdo con la política del Gobierno
canario, de impedir que los investigadores accedan una serie de protocolos
notariales que están almacenados en espera de ser microfilmados.

En total, existen unos 100 protocolos notariales de Santa María de Guía,
por lo que según la profesora Torres, “aunque se contará con un buen
equipo se tardaría al menos 10 años en extraer toda la información que
contienen”.


Infonortedigital



Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 13/06/2025.


A DACIO FERRERA, por Juan Dávila

DOCUMENTOS
DE INTERÉS PARA 

EL
MUNICIPIO DE GUÍA DE GRAN CANARIA

A DACIO FERRERA

Juan Dávila García

Conocí a Dacio, en la década de los 50 del
pasado siglo. Estuvo viniendo a Guía durante algunos años como miembro de la
Agrupación Folclórica del Real Hespérides de La Laguna. En aquella época actuaba
en la misma tocando la bandurria y el laúd indistintamente. La citada Agrupación
tenia su cita anual con las fiestas de la Virgen, invitada por el Ayuntamiento,
a instancias de la Tirma-Guiense. Estas dos Agrupaciones tenían una gran
conexión, debido a la gran amistad que les unía, donde los responsables,
directivos y directores de ambas, mantenían unas relaciones muy cordiales,
basadas fundamentalmente en la defensa que hacían del folclore canario.

Cuando la Tirma, se desplazaba a La Laguna por las fiestas de San Benito y
del Cristo, la unión se hacia mas patente. En estos lazos de entrañable
amistad, intervenían sobre todo, por parte de la de Guía, Faustino Roque Díaz,
José Forteza León, y los primos Alberto Dávila Ossorio y Juan Dávila González,
(ambos responsables de la estructura musical de la misma), y por parte de la
lagunera, Juan Martín Rojas, Presidente-Director de la Hespérides. Pasados
algunos años, cuando tuve que hacer el servicio militar en La Cuesta, pasaba
los fines de semana y los permisos en la casa de un tío de Dacio, conocido por
Pepe "Cartaya", que vivía en La Laguna en un lugar denominado –El Tanque de
Abajo--, que tenia detrás la Universidad y el campus de la misma. El citado
Pepe Cartaya, tocaba el laúd, en la Hespérides y sus hijos formaban parte del
cuerpo de baile de la misma. Cuando era joven le estimaban como un gran
cantador, compitiendo bastantes veces en concursos que se celebraban en la
Plaza del Cristo, con otro e importante interprete de coplas canarias como
era, Sebastián Ramos, conocido por el "Puntero" denominado así por ser de la
Punta del Hidalgo.

En casa de su tío, fui conociendo con mas profundidad a Dacio, que por
entonces actuaba en el Orfeón la Paz, como solista y que sistemáticamente y en
los concursos de rondallas que se celebraban, en la Plaza de Toros de Santa
Cruz, en los Carnavales, siempre obtenía los premios especiales de
interpretación, cantando pasajes de zarzuelas, operetas, etc. Mas tarde y con
el mismo éxito formo parte de la Masa Coral.

Dacio Ferrera, se incorporo mas tarde a los Sabandeños, y con este grupo
en calidad de solista principal, grabo extraordinarios discos: La Cantata del
Mencey Loco, uno referido a los canarios que intervinieron en la independencia
de algunos países de Latinoamérica, cuyos personajes centrales eran: Artime,
el Padre Anchieta, José Martí, Leonor Pérez, Simón Bolívar, etc., la Misa
Sabandeña, las endechas a Hernán Peraza y un sinfín de coplas, que le
convirtieron en el mejor cantador de las islas Canarias, titulo este que
todavía sigue conservando. Además hacia unas interpretaciones, de isas, folias
y malagueñas, que estimo jamás han sido igualadas. En aquellos tiempos en Guía
también inicio una singladura meteórica como cantador Carmelo Suárez Quintana.
Como conocedor del folclore e investigador del mismo, estimo, sin caer en el
tópico de ser nepotista, que Carmelo ha sido el mejor cantador que ha habido
en la provincia de Las Palmas y a pesar de los años aun lo sigue siendo.
Volviendo a incidir, sobre Dacio, personaje central de este articulo de
opinión, hacer constar que los Sabandeños, no han encontrado desde su marcha
del grupo, un cantador de la categoría y la clase de Dacio, ni creo que lo
encuentren. La vocalización de este gran interprete del folclore canario es
inigualable y el sentimiento que imprime en sus actuaciones, tienen unas
connotaciones muy especiales. El paso del tiempo le llevo a integrarse y donde
creo aun sigue, en la parranda de Los Cantadores, donde comparte liderazgo
con: Candelaria González, Calaya de los Rodríguez de Milán, Mary Carmen
González, Olga Ramos y su hijo, Melquíades y otros/as mas. Mis visitas a La
Laguna, me traen recuerdos muy emocionantes ya que siento por esa gran ciudad
un afecto y un cariño transcedental. Allí conocí a grandes cantadores y
cantadoras, con los cuales compartí muchas perras de vino, Casa Ramón, el Dos
y Una, etc. Citar algunos de estos/as me traen unos recuerdos muy emotivos,
por lo bien que lo pase con ellos, en alguna que otra parranda, así es un
honor para mi recordar a Domingo Berenguela, Joseito, Africa Alonso, Olga la
Morita, Pedro y Edemira que eran de Tacoronte y muchos mas, que escribieron
con letras de oro la grandilocuencia de la Agrupación del Real Hespérides, que
marco un hito en la historia folclórica de Canarias.

Una vez esbozada la semblanza de Dacio. Inicio lo que de verdad estimo es
el centro fundamental de este articulo que además de ir dedicado a el, tiene
desde mi perspectiva una importancia gradual. Hace algunos años y a raíz del
homenaje que le hicieron en Las Palmas de Gran Canaria, le mande un escrito al
Alcalde de mi pueblo Guía de Gran Canaria, Fernando Bañolas, donde le decía
que nuestro pueblo tenia que darle al eminente cantador, una satisfacción en
forma de homenaje, dado que Dacio donde mas compareció en sus primeros pasos
musicales-folcloristas, fue en Guía, como lo manifiesto al principio, ya que
uno de los eventos mas importantes de las fiestas de la Virgen, era
precisamente la exhibición folclórica que se desarrollaba en la Plaza Grande
el día de San Roque, donde intervenían la Tirma-Guiense, la Princesa
Guayarmina y en plan estrella la Hespérides de La Laguna, donde Dacio tenia un
papel preponderante. Nunca recibí respuesta aquella petición que estimaba mas
que justificada, ni tan siquiera se me indico si el solicitado homenaje se
llevo a cabo. Estimo que ya es hora y tiempo para que esto suceda.

Para terminar decirle a Dacio Ferrera, el cual tal vez no se acuerde de
mi, pues han pasado muchos años sin vernos, que siempre que tengo tiempo oigo
sus interpretaciones, entre ellas una copla dedicada al vino que nunca me
canso de oír y que con ritmo de folias canta así: Oh de aquel que nació entre
zarzas/que triste fue tu destino/no tuviste sol y calma/nunca llegaste a
vino.-


jocdavila@yahoo.es

Gran Canaria, octubre de 2005.

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Ramón Jiménez: médico
adelantado a su tiempo

Texto: Juan Dávila. Diseño
y maquetación: Antonio Aguiar



 

Sistemáticamente, todos los pueblos rinden
honrosos homenajes, o al menos hacen mención de sus hijos más encumbrados, por
la destacada labor que en su momento realizaron en beneficio de sus
conciudadanos y de la sociedad en general. En el caso de Don Ramón Jiménez
Domínguez, insigne médico guiense, no ha sido así.

Nacido en el año 1904, hijo
Don José Luís Jiménez Jiménez  y de Doña Remedios Domínguez García, los primeros
estudios de bachillerato los hizo en Guía con un sacerdote que le daba clases de
latín y de matemáticas, siguiéndolos posteriormente en el Colegio de la Salle
interno en Arucas y Santa Cruz de Tenerife. Debo resaltar que para desplazarse a
Tenerife, cosa que hacía por Agaete, iba caminando desde Guía hasta las Nieves
acompañado por su padre.

Realizó los estudios de Medicina en Madrid y Barcelona.
Durante la estancia en la Universidad de esta ciudad y con motivo de una huelga
de estudiantes, se desplazó a Valencia, donde culminó sus estudios obteniendo con
brillantez académica el titulo de Licenciado en Medicina y Cirugía en el año
1929 con solo 25 años. Posteriormente paso hacer las practicas en el Hospital de
San Pedro y San Pablo. Se especializó en Digestivo, Angiología, Reumatismo y
Cardiología.

Cada año acudía a Barcelona donde realizaba cursos de
actualización, simposios y congresos, lo que hizo que su preparación médica nunca
decayera, manteniendo siempre un virtuosismo profesional inigualable. Hacer
constar como anécdota que durante la Guerra Civil, y teniendo que acudir a
visitar algún paciente durante la noche y a zonas alejadas, iba en caballo
acompañado por Fabio Álamo debido a la inseguridad existente. Que en la época
que le toco ejercer como tal se manifestó como una verdadera eminencia en la
relevante praxis de la Medicina. Siempre tuvo su despacho en la calle Luís
Suárez Galván y desde el mismo curó enfermedades de las más variopintas
patologías, dada su gran preparación y extraordinaria vocación médica.

Tuvo tres
hermanos, José Luís, arquitecto, casado con Carmela Saavedra Galván, Guillermina
y María Luisa, casadas con Mister Harris y Miguel García Lorenzo, abogado. Contrajo matrimonio con Doña Sabina Díaz Delgado y tuvo cuatro
hijos, Luís Ramón, conocido por Tato –que murió muy joven-, Pepe Luís, María de
Mayo y María del Carmen.

Como médico fue un adelantado para su
tiempo. Sus elevados conocimientos en Medicina eran producto de sus constantes
estudios, revistas, folletos y libros especializados en esta materia eran sus
lecturas preferidas. Sapiente diagnosticador de las enfermedades más complicadas
de la época, años treinta y siguientes, siempre supo aplicar con total eficacia los medicamentos precisos
para paliar cuantas patologías se le presentaban. Con motivo de la aparición de
una pandemia de tuberculosis, enfermedad esta altamente contagiosa, verdadero
azote en la juventud guiense, don Ramón trató este terrible mal con resultados
altamente positivos, acreditando así una vez más su alta cualificación científico-médica.

Su gran pasión, se deduce, era la Medicina, pero era muy
aficionado a la cinegética; como consecuencia de ello tenía gran cantidad de
perros podencos en la hermosa huerta que relucía en la parte de atrás de su
casa. Además, estaba en posesión de un gran número de escopetas del calibre doce
que utilizaba en sus frecuentes cacerías, las cuales desarrollaba con bastante
profusión, en zonas tales como los barrancos de Anzo y del Hediondo, la Cardonera, Buena Vista, los Campitos, los Montañones,
Barranco de los Tilos,
montaña de Guía, Acusa Verde y Seca -en el municipio de Artenara-, y en muchos
lugares más de la periferia de la isla, en los que solía cazar perdices, palomas y conejos,
conservando tal afición hasta el año 1986.

De joven iba caminando desde Guía y
pasando por Anzo cogía el canal de agua que iba hasta el valle de Agaete.
También era colombófilo, colombicultor. Al respecto, durante su estancia en
Madrid poseía jaulas con palomos ladrones en cajas de coñac en el balcón de la
residencia donde vivía. Otra afición que atesoraba y a la cual le dedicaba mucho
de su tiempo era la de avicultor, llegando a tener en su casa de Guía gran
cantidad de gallos ingleses, codornices, perdices, etcétera. Estaba en posesión
del Diploma de Avicultor el cual le otorgó la Real  Escuela Oficial y Superior
de Avicultura de España el 7 de enero de 1965. Practicaba también la Ornitología y como
tal se desplazaba hasta la Solapilla a coger pájaros.

Don Ramón fue sin lugar a dudas un referente
en la Medicina de la época. Algunos especialistas de Las Palmas, cuando era
visitados por algún enfermo de Guía, solían hacer el siguiente comentario: "viene vd. a verme a mi cuando en su pueblo tiene a unos de los mejores médicos
de la isla". Recuerdo que teniendo yo aproximadamente ocho o nueve años, mi
padre se sintió mal y fue a ver a Don Ramón, el cual le diagnosticó una distonia
neurovegetativa, la cual le curó en muy poco tiempo.

Por experiencia puedo decir que Don Ramón
poseía un don especial para curar, ya que en la mayoría de los casos el solo
hablar con él en la consulta ya te hacia sentir mejor del mal que te aquejaba.
Dedicado en cuerpo y alma al ejercicio de la Medicina, jamás tenía prisa,
escuchaba al paciente con mucha atención y posteriormente procedía hacer las
pruebas que estimaba pertinente. Era todo un caballero y una excelente persona.
Jamás le escondía al enfermo el contenido de la patología que le aquejaba
solicitándole  su colaboración para que su restablecimiento fuera lo más rápido
posible. No era partidario de recetar muchos medicamentos, se limitaba a
prescribir los realmente necesarios.

Además, era polifacético en el ejercicio de la
Medicina, donde realizaba las labores propias de especialidades, tales como
internista, otorrino, traumatólogo, practicando además con gran acierto otras
ramas médicas afines al mundo de Hipócrates.

Don Ramón se ciñó a modo de aureola la
corona de laurel y olivo que solo a los elegidos les correspondía lucir, todo
ello debido a su olimpismo médico, faceta donde destacó con la denominación de
eminente e insigne galeno. Como ya he manifestado, este magistral comportamiento
era consecuencia lógica de su gran dedicación al estudio. Su despacho, con toda
clase de aparatos médicos usados en la época, contenía una extensa
biblioteca de libros de Medicina los cuales consultaba con gran asiduidad.
Recuerdo, y aquí lo manifiesto a modo de anécdota sucedida hace más de veinte años, que
una parienta suya, estudiante de cuarto de Medicina, le enseñó un libro de
obstetricia y ginecología –muy moderno-, don Ramón con humildad le pidió que se
lo dejara algún tiempo; cual fue el asombro de la parienta cuando se lo devolvió
y observó que lo había copiado literalmente, además de haberlo estudiado con
verdadero entusiasmo sacando unas conclusiones muy interesantes.

Este apasionante personaje, revestido de unas
condiciones especiales para el ejercicio de la Medicina, lució un palmarés en la

misma muy difícil de igualar; sus diagnósticos, más que una forma
de resaltar una enfermedad, tenían unas connotaciones que a veces rayaban en lo
inverosímil, pero sus aciertos tenían un elevado porcentaje y las curas que
llevaba a cabo lo mismo.

La práctica de la Medicina fue el eje
central de su vida, la cual le dio una sapiencia de extraordinario nivel y el
afecto y cariño de todos los ciudadanos de Guía, pueblo este tan proclive en
resaltar las virtudes de quien no lo merece, olvidándose como en este caso de
hijos tan preclaros como el analizado en este articulo. El 6 de junio de 1930 se
colegió con el número 127 en el Colegio Oficial de Médicos de la provincia de
Las Palmas. El 14 de abril de 1977 recibió el homenaje del citado Colegio y la
inscripción en el Cuadro de Honor de los Médicos Españoles. En su prolifero
currículum figuran innumerables cursos de ampliación de estudios y
especializaciones que con enorme satisfacción paso a relacionar.

 1.- Traumatología; Universidad de
Barcelona, noviembre de 1934.

 2.- Hipertiroidismo y Diabetes; Universidad
de Barcelona en la misma fecha.

 3.- IV Curso de Enfermedades Reumáticas;
Hospital de la Santa Cruz y San Pablo, Universidad de Barcelona, febrero de
1962.

 4.- VI Curso de Exploración Funcional;
Facultad de Medicina de Barcelona, noviembre de 1960.

 5.- V Curso de Angiología; Facultad de
Medicina de Barcelona, misma fecha.

 6.- X Curso de Electrocardiología; Facultad
de Medicina de Barcelona, misma fecha.

 7.- Curso de Reumatología para Médicos
Rurales; Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, abril de 1978.

 8.- Curso de Radiología de Enfermedades del
Aparato Digestivo: Hospital de la Santa Cruz y de San Pablo, Escuela de
Patología Digestiva de Barcelona, de octubre a diciembre de 1934.

 9.- Curso de Enfermedades del Aparato
Digestivo; Hospital de la Santa Cruz y San Pablo, Escuela de Patología
Digestiva, de Barcelona, mismas fechas.

10.- Curso de Enfermedades del Aparato
Digestivo; Hospital de la Santa Cruz y de San Pablo, Escuela de Patología
Digestiva, de Barcelona, octubre a diciembre de 1935.

11.- Curso de Radiología de Enfermedades del
Aparato Digestivo; Hospital de la Santa Cruz y de San Pablo, Escuela de
Patología Digestiva de Barcelona, misma fecha del anterior.

     Tan estimado y querido personaje, por
sus virtudes médicas y las afables relaciones que siempre mantuvo con todos sus
conciudadanos falleció en el año 1988. Su óbito constituyo un gran
acontecimiento. 

jocdavila@yahoo.es

 Febrero de 2007





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Fernando Silva: pintor y escultor



 
 




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EMAIL:





fernandosilva@vodafone.es

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
   

Fernando Silva,
pintor y

escultor




Un reportaje dinámico de Antonio Aguiar iniciado
el 9
de febrero de 2007.


 

Fernando Silva (Guía, 1974) es Licenciado en
Bellas Artes por la Universidad de La Laguna (97-01). Cuarto curso de
Bellas Artes realizado en la Academia di Belle Arti, especialidad de
escultura: talla de mármol, en Carrara, Italia. C.A.P. (Curso de aptitud
pedagógica) por la Universidad de Castilla la Mancha. Diseño Gráfico
(Publicidad), en la escuela de A.A.O.A de Las Palmas de G.C. Curso:
Metodología Didáctica y Técnicas de Intervención Educativa: La Logse y su
desarrollo en Canarias.



OTROS ESTUDIOS



Curso de pintura Lola Massieau

Curso "Reubicación del Cuadro"

I Simposio Canario, lenguajes gráficos, lenguajes
plásticos


EXPERIENCIA LABORAL



Profesor de Educación Plástica y Visual desde 2003.


EXPOSICIONES



1992 Colectiva Casino de Guía (Gran Canaria)

1993 Colectiva I.B Guía

1997 Colectiva Ermita de San Antonio (Santa María de
Guía)

1998 Colectiva Residencia San Fernando (Universidad
de La Laguna)

1998 Colectiva Ermita de San Antonio (Santa María de
Guía)

1999 Colectiva "Escultura, Espacio, Estructura" (La
Laguna, Tenerife)

1999 Colectiva Facultad de Bellas Artes (Santa Cruz,
Tenerife)

1999 Colectiva "Pintores Canarios" (Santa María de
Guía)

1999 Colectiva premiados en el certamen "IV Concurso
de Pintura Rápida", en el Club Náutico

2000 Colectiva premiados en el certamen "V Concurso
de Pintura Rápida", en el Club Náutico

2001 Colectiva premiados en el certamen "VI concurso
de Pintura Rápida", en el Club Náutico.

2001 Exposición "Corpus Hominis", en Massa, Carrara,
Italia

2001 Colectiva in Comune di Carrara (Carrara, Italia)

2001 Extempore di Suvereto (Suvereto, Italia)

2002 Colectiva premiados en el certamen "VII concurso
de Pinura Rápida", en el club Náutico.



PREMIOS



Premio "Logotipo Sociedad Municipal de deportes Santa
María de Guía", 1998.

Premio "Mejor colorido" otorgado por El Corte Inglés,
IV Concurso de pintura al aire libre, 1999.

Primer premio de pintura, "Premio Especial Ramblas
Mesa y López", 2000

Premio de escultura: "Extempore", en Suvereto (Livorno,
Italia) 2001

Premio "Mejor panorámica de la ciudad" otorgado por
Braumrott, VI Concurso de pintura al aire libre 2001.

Seleccionado en "VII concurso al aire libre de
pintura rápida" Mesa y López. 2002

Seleccionado en la "Bienal de Teror 2002"

Primer premio de pintura "Feria de la juventud" Las
Palmas 2006


OBRAS EN LA CALLE



Grupo escultórico situado en las rotondas de acceso a
la Atalaya de Guia. Dimensiones: Alto 3,5m x ancho 1,20m x profundidad
1,20m.

Alto 4 m x ancho 1,20m x profundidad 1,20m.






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Mas Información

 







 
Portada del libro



Nuestro cronista
con Juan Gómez Pamo, autor del prólogo

FOTO: QUESADA. LA PROVINCIA


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Cronista +

 
 
 
 

Relación Genealógica de Fray Juan Suárez
de Quintana

Nuevo libro de Pedro
González-Sosa


La sede del Cicca en la capital grancanaria fue el
escenario escogido el miércoles 17 de enero de 2007, a las 20.00 horas, para la
presentación de la última entrega editorial de Pedro González

Sosa, cronista oficial de Guía de Gran Canaria. Se
trata de la transcripción de la Relación Genealógica de Fray Juan Suárez
de Quintana, trabajo editado por la Obra Social de La Caja de

Canarias, y prologado por Juan
Gómez-Pamo, presente en el acto.

Un reportaje de Antonio Aguiar (19
de enero de 2007).



Prólogo



Juan Gómez-Pamo




 



Las Islas Canarias han asistido desde el siglo XVII
hasta nuestros días a un destacado florecer de los estudios genealógicos.
Baste mencionar, entre la amplia nómina de los cultiva-dores de esta
disciplina, al historiador Juan Núñez de la Peña (1641-1721), que revisó
minuciosamente todos los archivos a su alcance para confeccionar los
árboles genealógicos de numerosas familias tinerfeñas o a Francisco
Fernández de Béthencourt (1850-1916), verdadero fundador de la historia
genealógica moderna en España y autor de una obra clásica: Nobiliario y
Blasón de Canarias. Muchos otros cultivadores ha tenido la genealogía en
nuestras islas y muy distinta ha sido la calidad de sus aportaciones. Uno
de ellos y sin duda uno de los mas veraces y rigurosos fue el franciscano
Fray Juan Suárez de Quintana, natural de Guía de Gran Canaria, su obra ha
sido cuidadosamente transcrita, revisada, anotada y estudiada por el
investigador Pedro González-Sosa.

El manuscrito genealógico de Fray Juan Suárez de
Quintana, por su honradez y abundancia de datos, es uno de los textos más
apreciados por los interesados en estas disciplinas. Se trata, sin ninguna
duda, de la obra genealógica más extensa y documentada dedicada a la isla
de Gran Canaria realizada hasta ese momento. Desde su redacción, a
mediados del siglo XVIII, había permanecido inédita. Sin embargo, su
importancia no pasó desapercibida para personajes tan significativos de
nuestra cultura como Néstor Álamo, que realizó una trascripción de su
texto, o Guillermo Camacho y Pérez-Galdós, que intentó su edición a
mediados del pasado siglo XX. Pero no ha sido hasta la actual centuria en
que por fin se ha procedido a su publicación, mérito incuestionable del
Cronista Oficial de la ciudad de Guía.

Ha merecido la pena esta larga espera, porque no se
trata de una mera transcripción, sino que Pedro González-Sosa, responsable
actual del rescate de la obra del fraile guíense, ha procedido a completar
documentalmente las biografías de los centenares de personas citadas en el
texto, enriqueciéndolo con notas producto de sus investigaciones en los
archivos de protocolos y de la Iglesia. Además Pedro González-Sosa nos
ofrece un enjundioso estudio biográfico sobre el fraile franciscano,
enmarcándolo acertadamente en una época y un espacio geográfico
determinados y desarrollando su historial como destacado miembro de la
orden seráfica en las islas. Fray Juan ha dejado de ser un desconocido del
que poco mas se sabía hasta ahora, aparte de que fuera el autor del
manuscrito. Pedro González-Sosa nos lo muestra como una persona de carne y
hueso, de la que incluso nos proporciona una razonable hipótesis de los
motivos que lo llevaron a la redacción de la Relación genealógica.
Afortunadamente la obra se completa con un buen índice onomástico, que si
siempre resulta útil, en el caso de un trabajo de este tipo se convierte
en prácticamente indispensable para un más útil manejo y aprovechamiento
de la información que se ofrece sobre los cientos de personas que aparecen
sen sus páginas.

La utilidad de esta obra no se limita exclusivamente a
su contenido genealógico, con ser este motivo más que suficiente para su
publicación, ya que en realidad nos proporciona un gran caudal de datos de
muy variada índole sobre otros aspectos de la sociedad grancanaria.
Gracias a ellos, una gran parte de la vida cotidiana de los vecinos de
Guía, Gáldar y Agaete durante los siglos XVI, XVII y XVIII aparece ante
nuestros ojos: dotes matrimoniales, testamentos, fundaciones de
capellanías y vinculaciones, participación en las milicias, emigración a
Indias, etc. Por otro lado, Fray Juan no desdeña aportarnos informaciones
de primera mano sobre personajes que conoció o sucesos de los que fue
testigo, en numerosas ocasiones recurre a sus recuerdos personales o
familiares para complementar la información que nos ofrece, lo que
contribuye a dar animación y credibilidad al texto. Por poner sólo unos
ejemplos recordamos sus noticias sobre las desdichas amorosas de doña
Antonia de Quintana o la mención del pleito entre su propia madre doña
Juana de Quintana y su lejana parienta doña Jerónima del Castillo, mujer
del historiador Pedro Agustín del Castillo, de quien por otra parte, habla
con admiración y afecto.

Tal como González-Sosa lo descubre ante nuestros ojos,
Fray Juan Suárez de Quintana se aleja de la imagen de genealogista puesto
al servicio de los poderosos, redactando fantasiosas ascendencias y al
servicio del mejor postor. No podemos olvidar, para valorarlo mejor, que
es contemporáneo de muchos genealogistas profesionales que redactaban
prolijos volúmenes a mayor gloria de sus comitentes. Por el contrario,
percibimos en el fraile guíense un aprecio por el documento, un ceñirse a
los datos aportados por partidas sacramentales, testamentos, dotes, etc.,
que le dan una gran credibilidad. No podemos dejar de imaginar a un joven
Juan Suárez de Quintana familiarizado con los viejos legajos de la
escribanía de su padre Cristóbal Suárez de Medina. Gracias a el podemos
acceder a datos de libros sacramentales perdidos o de documentos de
escribanías todavía existentes durante su investigación y hoy
lamentablemente desaparecidos.

Esto nos lleva a reflexionar en las pérdidas sufridas
por nuestro vulnerable patrimonio documental, recordamos a Agustín
Millares Carló, cuando en el marco del Plan Cultural que el coordinaba
pretendía llevar adelante un proyecto de microfilmación de los archivos
parroquiales de nuestra isla. ¿Cómo es posible que una fuente tan valiosa
para nuestra historia, permanezca todavía en un estado tan precario?, no
se ha procedido a su sistemática reproducción ni a la confección de
índices de su contenido. Precisamente a Pedro González-Sosa debemos una de
las pocas excepciones en este campo, ya que entre sus numerosos libros de
investigación histórica se encuentra el meritorio "Extractos del Libro
Primero de Matrimonios de la Iglesia de Guía (Gran Canaria) 1565-1636".
Afortunadamente este año de 2006 verá la luz otro libro de Pedro
González-Sosa que recoge los extractos del Libro Primero de Bautismos de
la iglesia de Guía de las mismas fechas, editados a por el Cabildo de Gran
Canaria.

No podemos menos que felicitar a Pedro González-Sosa
por el magnífico resultado de su ímprobo trabajo por acercar la obra del
Fray Juan al lector de hoy. Gracias al Cronista Oficial de Guía podemos
enfrentarnos al texto de un erudito decimonónico con las ventajas de una
edición de nuestro tiempo, con su caudaloso aporte de notas
complementarias que ofrecen información contrastada y con un útil índice
onomástico para no perdernos en la selva de nombres.

Un texto fundamental para la historia de Gran Canaria
ha sido rescatado.






Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 28/02/2007.


Condición humana, ..." +

 

Francis
Naranjo

La condición humana




Nathalie Hénon, Jean-François Rettig

Vemos unas herramientas quirúrgicas, vemos unas
pantallas, vemos unas fotografías, unas imágenes, nos quedamos en
silencio ante ellas; imágenes de nosotros mismos en directo o la imagen
de otro en diferido, en movimiento o congelado en el instante, "otro" en
silencio; vemos y sin embargo parece que no vemos verdaderamente nada, o
más bien no vemos nada directamente; siempre hay una parte que nos es
ausente, una parte que escapa a nuestra mirada y percepción, una parte
de la que nos desposee el otro, ese "otro" que percibe justamente lo que
se nos escapa: nuestra propia imagen.

Francis Naranjo ubica directamente su campo de
investigación al nivel analítico. Unas herramientas quirúrgicas, el
mobiliario de una habitación de hospital, las referencias clínicas,
médicas, funcionan como metáfora de un enfoque científico que, de entrada,
sitúan el campo de investigación al nivel analítico y colocan al
visitante-observador en la posición de un paciente. Entonces lo que actúa
es el dispositivo; y es nuestra mirada aquello que se ha de operar, sobre
lo que se trata de actuar.

Las herramientas quirúrgicas adquieren un significado
doble y paradójico. La de significar el análisis y la de señalar lo
analizado. La función de la herramienta señala su objeto, las herramientas
quirúrgicas vuelven a introducir una dimensión corporal ahí donde parecía
haber sido apartada.

Desde la primera sala de exposición, con la obra
"Custodia", se trata de un celador, a la vez guardaespaldas y celador de
exposición. Una imagen-receptáculo, la imagen de un cuerpo custodiando los
objetos-herramientas para la disección del cuerpo. Una imagen silenciosa,
una imagen que custodia en silencio.

Este celador vigila los objetos expuestos, impide tocar,
mover. Él es una imagen. Sólo está presente como imagen pues también está
ausente. Hay dos sillas vacías situadas frente a los objetos médicos
colocados en el suelo. De la vigilancia del celador quedan las fotografías,
huellas de su trabajo mudo. Él es una imagen y por ello señala algo más que
a él mismo, "cobra imagen", subraya la distancia entre dos niveles de
realidad inconexos en el tiempo, se convierte en metáfora de la mirada
ambivalente que a la vez prohíbe y preserva, una invitación a sentarnos en
su sitio vacante y hacer la labor de vigilancia o la de mirar.

* * * * * * * * * * *

Espacio del museo, espacio médico y espacio
penitenciario, tres lugares aparentemente distintos que tienen en común un
tipo de mirada necesaria; tres sistemas en circuito cerrado que examinan,
multiplican y amplifican lo que ocurre en su seno.

En el espacio del museo, la vigilancia estructura el
espacio y la relación con las obras, plantea una dicotomía entre visible y
tangible, una frontera lícita entre el acto de ver y el acto de tocar: están
vigiladas las obras y los que las miran. De ese modo, los celadores son los
interlocutores mudos de las obras, y nosotros mismos interiorizamos esta
frontera ambivalente en nuestra relación con las obras.

En el universo médico el ojo vigila, segmenta y el acto
quirúrgico supone descomponer el cuerpo, los tejidos orgánicos. El ojo es
condición y extensión de ese acto. Ambos entran en correlación directa y las
herramientas son las mediadoras de la relación entre ellos. Lo que se
observa está bajo control y así puede ser medido, analizado. Las cámaras,
los monitores, que advierten y previenen, son intermediarios de este ojo
médico marcado por la objetividad.

Finalmente, en el universo penitenciario las cámaras de
vigilancia multiplican la mirada del vigilante, omnipresencia y omnipotencia
del guarda. Las cámaras y los monitores ofrecen el espejismo de la
ubicuidad, le dan una forma moderna al proyecto panóptico que Michel
Foucault designaba como forma fundamental de los dispositivos de vigilancia.

El que vigila sabe que vigila, los vigilados ignoran si
están en el punto de mira actual de la vigilancia; nos encontramos pues ante
el ejercicio del poder mediante el control interiorizado y ante la
imposibilidad del intercambio. Michel Foucault define la vigilancia como
"función social compleja" que revela el cuerpo como una realidad biopolítica
y constituye a los individuos según su anuencia tácita a las normas difusas
que le imponen "formas de vida" y maneras de comportarse.

* * * * * * * * * * *

En la instalación "Obsesión", los cuatro cables de
alimentación yaciendo por el suelo están privados de su finalidad: alimentar
de energía y permitir que funcionen cuatro aparatos. Su desconexión cobra
significado como tal e instruye sobre una nueva distancia entre dos niveles
de representación: el de la percepción directa marcada por una ausencia y el
de la percepción intermediada, que da acceso a lo visible desprovisto de
realidad. El elemento fotográfico de la instalación muestra una pantalla de
control en la que vemos a un personaje girado hacia una mesa con unas
herramientas quirúrgicas, y tras ella se encuentran cuatro pantallas de
control en circuito cerrado.

Esta instalación, en estrecha relación con las otras dos
obras presentadas en este espacio: "Acto reflejo" y "Off", cuestiona de
forma asombrosa una aporía de la representación. Actualiza diferentes
instancias que actúan en la representación de lo visible. Una especie de
"máquina deseosa" desenchufada, máquina-para-ver aislada de su conjunto de
significado y utilidad, cuyo flujo cortado invade otro nivel de
representación y produce una imagen totalizadora e inaccesible.

Encender/apagar marcan el principio y el fin de la
cinta de video de "Acto reflejo", dejándole al visitante-observador
interpretar este "acto reflejo", abrir o cerrar el flujo de información y
de control. La persona bajo control, en este caso el artista auto
filmándose, abre y cierra ella misma este flujo. Lo que vemos en pantalla
no es la imagen directa de la cámara encendida/apagada, sino una imagen de
esta pantalla. Una representación encajada en sí-misma, la imagen de una
imagen análoga aislada entre dos subjetividades.

El dispositivo de la instalación "Off" nos ubica de
nuevo en la situación de pacientes. Cuatro alcobas separadas por un velo
blanco, como si de celdas de espera se tratase, con una fotografía colgada
en cada alcoba y en cada fotografía una vista de un mismo cuarto donde se
encuentran pantallas de control apagadas. El título "Off" resuena de forma
múltiple. En su laconismo, este título es sinónimo de cierre, de detención
de la circulación de los flujos. Al igual que ese tiempo de la espera, sin
utilidad propia, ese tiempo "desenchufado" del flujo de los intercambios.
Al igual que las pantallas apagadas. Mientras que "Obession" propone una
nueva imagen para suplir a las maquinas desenchufadas, aquí no se propone
ninguna imagen, abriendo así un espacio libre y paradójico de proyección y
síntesis.

Las pantallas están en posición off, y tan sólo hay
indicios. Ahora es el paciente-visitante el que ha de operar la síntesis. De
una obra a otra se multiplican las analogías formales y los deslizamientos
semánticos, desarrollando la exposición como un proceso de puesta en abismo
o un enorme fractal.

* * * * * * * * * * *

Circulamos entre dispositivos que articulan nuestro deseo
de ver con la omnipresencia de "otra" mirada que complete nuestra mirada. El
contraste entre el enfoque analítico distanciado y el dispositivo paranoico
del vigilante, subraya una reciprocidad que existe entre el modo de control
de la mirada intermediada y la manera en la que las identidades se mezclan.

Francis Naranjo realiza un análisis de la mirada del
paciente-visitante y de los procesos de identificación, en resonancia con
los mediadores contemporáneos de la mirada. La video vigilancia y las
tecnologías aferentes son medios de comunicación auto-reflexivos análogos al
control de la conciencia sobre uno mismo: medios de comunicación para el
control en lo que Deleuze califica de sociedad de control.

Fotografía, grabación de video, video en circuito
cerrado. La dinámica de representación de la realidad en cada uno de los
regímenes visuales a los que recurre Francis Naranjo, comunica cada uno de
los niveles de representación con los otros. Bajo el operar de la mirada los
niveles "se subjetivan", sus cuestionamientos se combinan, señalando en su
revés nuestra propia condición: un ser incompleto para sí mismo, marcado por
lo incompleto de la mirada, prisionero en la mirada ambigua de otro, entre
la alienación de una mirada superior y la posibilidad de alcanzar una
plenitud en la alteridad.

Nuestra mirada se encuentra encerrada en un proceso
continuo de proyección e identificación, a través de separaciones,
confrontaciones y reapropiaciones de nuestra imagen, como si fuera la de
"otro". Nuestra mirada intenta "reconocerse", de la misma manera que
intentamos aprender algo a través de estas representaciones.

De cierta manera, nuestra mirada es "habitada" por el
substrato de lo real, la mirada del otro.

Por ello, la instalación "Vigilia" que retoma su título
del poema de Arthur Rimbaud "Veillées" es significativa.

Una cristalización del vértigo. Algo se escapa sin cesar
y cuando creemos captar una mirada, la imposibilidad de esta captura se
revela, semejante al punto de vista fractal. A veces, en un ascensor o
delante de un pequeño mueble de espejos, captamos nuestro perfil, vemos
reflejarse en el espejo nuestro reflejo bajo un ángulo imprevisto. Entonces,
nos sorprendemos por ese "nosotros-mismos", esa faceta de nuestro semblante
a la que no estamos acostumbrados. Con "Vigilia", Francis Naranjo nos
propone un dispositivo semejante bajo la forma de un altar profano,
subrayando la imposibilidad que existe de verse como sujeto que mira. Soy el
sujeto y el objeto de la vigilancia, soy el que eventualmente celebra esta
ausencia-presencia del sujeto. Me vigilo, me escudriño en un dispositivo tan
complejo y problemático como la mirada panóptica o la forma fractal.

Detrás de este espacio de mirada rojo, hay un vigilante
ciego y mudo, la huella grabada de su mirada captada en la oscuridad.

El trabajo de Francis Naranjo propone una introspección
analítica de los dispositivos y de las estrategias de la mirada; se
desarrolla como un vasto dispositivo crítico, de puesta en crisis de las
estrategias de vigilancia y de control y, más allá, interroga las
condiciones de nuestra percepción y relación respecto al otro.

En efecto, no puede limitarse la lectura de las obras de
esta exposición a la mera crítica de las estrategias de vigilancia de
nuestra sociedad moderna, ya sea desde la habitación de hospital hasta el
universo penitenciario, ya sea desde el espacio de exposición hasta los
espacios públicos seguros; ni tampoco a señalar las estrategias de
auto-control con sus reglas interiorizadas y sus dispositivos paranoicos.

La labor de Francis Naranjo se constituye como un enfoque
antropológico de la mirada en nuestra época contemporánea y desde ahí ahonda
en un cuestionamiento social, un cuestionamiento psicológico y un
cuestionamiento sobre la percepción y la representación.

Este pensamiento antropológico propone a un hombre
encerrado en dispositivos mediáticos, y significa una distancia en el propio
seno de nuestra percepción; una distancia en la que el otro, ausente o en
silencio, se instala, colmándola temporalmente. Estoy actuado por este otro,
del mismo modo que mi mirada instruye la relación y la actúa.

Los dispositivos mediáticos se utilizan no para
interrogar únicamente el medio de comunicación como tal, sino para
interrogar la percepción y las múltiples relaciones creadas por el acto de
mirar entre los diferentes medios de comunicación. Objetos en el espacio,
imágenes fotográficas, imágenes de video grabadas, imágenes de video en
tiempo real, todos designan este "otro" silencioso que me está mirando. El
otro = el medio de comunicación.

 

Nathalie Hénon, Jean-François Rettig

París, diciembre del 2006.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 03/12/2023.


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