Miguel Ángel y Los Palmeños

 

MIGUEL ÁNGEL HERNÁNDEZ

Por Juan Dávila, Emilio González Déniz y Antonio Aguiar
Díaz

 


Miguel Ángel cantó en sus comienzos con las orquestas ONDAS y LOS
PALMEÑOS, manteniéndose en activo con diversas formaciones hasta el
final de sus días

 

 

 



MI RECUERDO DE
MIGUEL ÁNGEL
     
MIGUEL ÁNGEL HERNÁNDEZ,
CHANSONIER INTERNACIONAL

Antonio Aguiar
     
Juan Dávila-García

Tuve la inmensa
fortuna de conocer a Miguel Ángel Hernández a mediados de los
sesenta, con motivo de sus actuaciones al frente de la magnífica orquesta LOS
PALMEÑOS, en la plaza grande de Guía. La voz aterciopelada de Miguel
Ángel y el estilo armonioso de la orquesta, unido a un repertorio
bien escogido, influyeron notablemente en mi desarrollo musical,
por lo que le estaré eternamente agradecido.

De esa época son
también los grupos musicales "Stu and
Drak" -de Moya-, "Los X" -de Guía-, "Los Genios" -de Gáldar-, 
"Los Stay" -de La Atalaya-, "Los Rangers" - de Arucas-, la
orquesta "Los Covina" -de Tamaraceite, y, por supuesto, la
Orquesta Mejías, de todos los cuales guardo un
fresco y grato recuerdo.


Antes de Los Palmeños,
Miguel Ángel formó parte de la orquesta de sus hermanos llamada
“Ondas”, conocida por la de Los Virgilios -por el nombre del padre
de éstos-, que fue director de la Banda Municipal de Música de
nuestro pueblo en los años cuarenta-. Estaba formada por Augusto
(trompeta), Honorio (trombón), que también dirigió nuestra banda
municipal durante muchos años, Pepe (saxofón tenor), Manolo Moreno,
de padres guienses, (saxofón alto y clarinete), Nicolás Hernández
Cruz (piano), Antonio Aguiar Ossorio, de Guía, (batería), y Miguel
Ángel (vocalista). "Los Virgilios", como cariñosamente les llamábamos
a estos hermanos, eran hermanos a su vez de Manolo Hernández, el
procurador, y primos de Néstor Álamo.

En los años
noventa recuerdo
preguntarle cada lunes a Miguel Ángel, en su kiosco frente a la
clínica Cajal -que hoy
regentan sus hijos-, acerca de la "tocata" del último fin de semana;
con el espléndido ánimo de siempre, me daba pelos y señales de su actuación.
Añadir que nos dejó en el año 2000, pero que murió con las
botas puestas. Un lujo.

Antonio Aguiar

30 de septiembre
de 2006

     

A Miguel Ángel Hernández Rodríguez
le conocí desde siempre, y esa vena de intelectual de la canción
posiblemente tuviera unas connotaciones genéticas; su abuelo, su
padre -conocidos por Don Virgilio el viejo y el joven-, ambos
directores de la Banda Municipal de Guía en diferentes etapas, y sus
hermanos Virgilio -que llegó a comandante del cuerpo de Ingenieros-,
Pepe, Augusto -teniente también de Ingenieros-, y Honorio -hasta
hace poco director de la actual banda de nuestro pueblo-, fueron
unos músicos extraordinarios, y así lo demostraron en varias
orquestas en las que intervinieron y posteriormente en la que ellos
crearon llamada Ondas.

Miguel Ángel inicia su singladura
como cantante en los innumerables desfiles de variedades que se
celebraban con gran asiduidad en los diferentes pueblos de la isla,
también sus intervenciones en Radio Las Palmas (EAJ-50) tienen una
enorme repercusión para su lanzamiento. Una vez consolidado como lo
que fue, un "chansonier internacional", se incorpora a la orquesta
de sus hermanos como vocalista, donde los éxitos le van llegando
propiciado por su gran valía como cantante. Era muy versátil e
interpretaba toda clase de ritmos; no obstante, quiero hacer constar
que de las muchas interpretaciones que le oí, lo que mejor se le
daban -desde mi punto de vista- eran los boleros tan de moda por
aquellos tiempos. A éstos les imprimía un sello muy especial, dada
la riqueza de improvisaciones que en el desarrollo de los mismos
llevaba a cabo.

Miguel Ángel era dado a participar
en galas benéficas, donde destacaba siempre por la gran brillantez
de su portentosa y armoniosa voz. Como cantante era sin lugar a
dudas un verdadero "tecnócrata" y así lo acreditó en sus
innumerables actuaciones. La orquesta de sus hermanos "Ondas", ya
citada, estaba conceptuada como una de las mejores de Las Palmas, lo
que posiblemente le ayudara a llegar tan alto; sin embargo, nadie
ponía en tela de juicio su enorme valía tan arraigada a las melodías
de le época, las cuales, es justo reconocer, jamás han sido
igualadas.

         

Ejecutante de boleros tan hermosos y a
la vez complicados de interpretar, como Angelitos Negros, la Plegaria,
Reloj, Siboney, Mirando al Mar, etc., que hacía que su nivel artístico
fuese cada día a más.

Cuando por una serie de circunstancias
la orquesta Ondas dejó de existir, Miguel Ángel se acoplo a conjuntos
tales como tríos, cuartetos, etc., y amenizó grandes bailes en las
sociedades más de moda en Las Palmas, como eran el Racing, Rehoyano, Club
Marino, Artesano, Ferreras y otras.

Pero el
cenit de su carrera de cantante llegó cuando, juntamente con una serie de músicos
altamente cualificados crearon el grupo denominado "Miguel Ángel y Los
Palmeños". En este conjunto consolidó su ya constatada categoría de
vocalista, convirtiéndose en el preferido de cuantos auditorios visitó,
fueran sociedades o plazas publicas de muchos pueblos, entre ellos el
nuestro. En Guía le vimos muchas veces, allá por los años setenta,
interpretar las canciones más significativas de su elaborado y extenso
repertorio. Miguel Ángel Hernández atesoró una calidad inconmensurable en
su larga trayectoria de músico-cantante. Su endeblez física no fue óbice
para que poseyera una voz extraordinaria de valiosísimos registros, y por
ello se constituyera durante muchos años como el mejor cantante de la
provincia.

Lo recuerdo que cuando iba a coger el
pirata para ir para Guía; solía visitarlo en su estanco-librería que tenía
en la calle Senador Castillo Olivares, y allí departíamos largo y tendido
sobre temas musicales que a fin de cuentas era su afición preferida. Siempre
me preguntaba por mi padre, al que le unía una gran amistad. Este entrañable
amigo marco un hito dentro de la musicología canaria; sus exhibiciones desde
los escenarios y las tarimas siempre estuvieron revestidas de esa gran
proyección que como cantante se mantuvieron hasta el fin de sus días. El día
que partió hacia el más allá (año 2000) fue triste. Lamentablemente se nos
había ido un símbolo ilustrado de la música canaria.

Miguel Ángel lo fue todo en su faceta de
virtuoso cantante, nos dejó el vació del artista y del amigo. Siempre le
recordaremos con el micrófono en la mano y la sapiencia de un interprete sin
igual. Hasta siempre querido amigo.

3 de octubre de 2006.


Juan Dávila-García  -


j
ocdavila@yahoo.es

 



GALERÍA DE
IMÁGENES

 

 

 

 

   

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ENTREVISTA



CANARIAS7. 9 DE JULIO DE 1995

 

FICHA

INTERROGATORIO A MIGUEL ÁNGEL
HERNÁNDEZ, VOCALISTA DE "LOS PALMEÑOS"
 
Por Emilio González Déniz
 
"Mi pesadilla es no poder acabar con la
droga dura".
 
"A Las Palmas le devolvería el litoral y
el barranco".
 

Ha sido visto saliendo del Club Marino
de la calle Murga un sospechoso que responde a la descripción de la orden
de busca y captura. Según hemos podido saber, este individuo lleva
cuarenta años actuando en público, con bandas como la Orquesta Ondas y
Los Palmeños, colectivo en el que parece tener mucha autoridad. Este tipo,
aparentemente tranquilo, es el causante de que durante cuatro décadas
muchas parejas hayan acabado enamorándose al abrigo de su voz, que ha
cantado desde el bolero más clásico a la Lambada, con incursiones en
docenas de modas. Es lo que se dice un todo-terreno, un vocalista que ha
capitaneado verbenas, bailes de sociedad, y lo que es peor, asaltos al
anochecer de los domingos en el Polonia o el Rehoyano. Hay que
investigarlo.

   

-Nombre completo: Miguel Ángel
Hernández Rodríguez.

 

-Alias: "El Palmeño".

 

-Profesión: Estanquero.

 

-Afición: La música.

 

-Perversión: Las mujeres.

 

-Descripción en el momento de la
detención: Tez morena, pelo escaso a lo Giscard
D'Estaing, dos ojos, talla menuda, peso mosca y, estaba desnudo (fue
aprehendido en la ducha).




INTERROGATORIO
       

 

 


-¿Qué personaje de ficción querría ser?


-¿Se declara inocente, culpable o
así-así?

     

-Supermán.

-Culpable.

 


-¿Dejaría que una hija suya se casara con un zulú?

 

-Si ella quiere, indudablemente sí.


-¿Qué atenuantes o eximentes alega?

     


-¿Qué le pondría y le quitaría a Las Palmas de G.C.?

-Ninguno.

     

-Le devolvería litoral y barranco; le
quitaría la Ciudad del Mar.


-¿Hay alguien que responda por usted?

     


-Dígame el nombre de un político.

-Ni mi padre, que en gloria esté.

     

-Patricio Lumumba.


-¿Arrastra algún trauma infantil?

     


-¿Por qué ese?

-Sí; el primer día que entré en el
colegio me expulsaron.

     

-Porque fue la esperanza negra.


-¿Qué malas compañías le indujeron a
caer?

     


-¿Hay algo después de la muerte o somos simples votantes?

-La música y los músicos.

     

-Somos simples votantes y yo moriré sin
votar.


-¿Quién habría querido ser, si hubiera
nacido hembra?

     


-Dígame un lugar para amar y otro para morir.

-Vocalista.

     

-El Roque Nublo y cualquier charco de
Canarias.


-¿Qué fue en su vida anterior?

     


-¿Cuando hizo el ridículo por última vez?

-Titiritero.

     

-Ahora mismo.


-Dígame un libro buenísimo y otro que no
pudo terminar.

     


-¿El hierro se maja en caliente o es su venganza un plato
frío?

-Algo flota sobre el agua y El
reglamento de la zanga.

     


-
Siempre se maja en caliente,
detesto la venganza.


-¿Cómo fue su primera vez?, ¿y la
última?

     


-¿Le gusta más seducir o ser seducido?

-La primera, fantástico y de pie; la
última espero que no haya sido.

     

-Nunca he seducido a nadie, y si alguien
intenta seducirme es que es tonto.


-¿Qué canción lo derrite?

     


-¿Optimista, pesimista o autista-leninista reconstituido?

-Cuando calienta el sol.

     

-Me hubiera gustado se leninista hoy.


-¿Qué obra de arte famosa le entusiasma
y cuál aborrece?

     


-¿Qué músico admira más y cuál le parece un insufrible?

-Las Meninas de Velázquez y la foto de
mi boda.

 

-Louis Amstrong y Wagner.


-¿Cuál es el precio de su alma, si es
que tiene?

     

-¿A quién coronaría "Miss de la
Isleta al Refugio"?

-No tengo precio, y alma lo dudo.

 

-A mi esposa.


-¿Que ruindad ha deseado hacer pero vino
antes la policía?

     


-¿Qué libro no se ha escrito aún?

Múltiples, siempre estuve mal visto.

 

-La Historia de Canarias.


-Una película maravillosa y otra
impresentable.

 


-¿Qué es la elegancia?

-Solo ante el peligro y El último cuplé.

 

-Una hipocresía; creo en la comodidad.


-¿Qué actriz lo fascinó y cuál le
resultó inaguantable?

     


-Defíname el amor.

-Rita Hayworth y Sara Montiel.

 

-No tiene definición; es o no es.


-¿Hay algún actor más guapo que usted?

 


-¿Qué colecciona?

-Todos, incluso Tin-Tan.

 

-Antes coleccionaba ilusiones; ahora,
nada.


-¿Qué haría si fuera invisible?

 


-¿A qué títere dejaría sin cabeza?

-Acabaría perdiéndome en cualquier
alcoba.

     

-A muchos, pero no tengo capacidad para
cortar cabezas.


-¿Qué es mejor, el amor sin sexo o el sexo sin amor?

     


-¿Qué es Canarias?

-Van juntos.

     

-Pudo haber sido una nación, pero es un
pleito de intereses.


-¿Qué sueño o pesadilla le persigue?

 


-¿Son iguales los hombres y las mujeres?

-La incapacidad de no poder acabar con
la droga dura.

     

-Rotundamente sí; sólo existe el ser
humano.


-¿Qué es eso que le gusta a mucha gente y a usted también?

     


-¿Para qué sirve la fantasía?

-Pienso que el fútbol.

 

-Para crear falsas expectativas.


-¿Y lo que gusta mucho y usted aborrece?

 


-¿Y el dinero?

-La falsedad.

 

-Para tener enemigos.


-¿Practica o cree en las ciencias ocultas?

     


-¿Qué querría saber si tuviera una bola de cristal?

-No creo, no practico.

     

-Cómo será el próximo libro de cierto
entrevistador.


-¿Ciencias o humanidades?

     


-¿Busca el hombre en la mujer a una madre o a una hija?

-Humanidades.

 

-Yo siempre busqué una compañera.


-¿Qué parte de su serrano cuerpo le gusta más?

     


-Defíname España.

-Mi pelo (le adula para que no se vaya).

 

-Lo aprendí en el colegio pero no lo
recuerdo.


-¿Y las que menos?

 


-¿Carne o pescado.

-Mi caja torácica.

 

-Pescado.


-¿Qué le hace perder el control?

 

-La injusticia.

 
 



PREGUNTAS DE CARGO


-¿Todas las pelotas son redondas?

-Algunas ovaladas y a pares.


-¿Con quién pasaría una ardiente noche
tropical?

-Con quien se lo merezca.


-¿Duerme la siesta?

-Siempre.


-¿Qué es lo segundo que mira en una
mujer?

-El ombligo.


-¿Tiene entradas para el cielo?

-No, ni creo que las consiga.


-¿Qué le sugiere la frase "Tócala otra
vez"?

-¡Ojalá!

INFORME

El sospechoso de ser un Viva-La-Virgen
ha resultado ser lo que él dice ser, aunque algo más calvo. Se ha pasado
cuarenta años vendiendo periódicos, hablando de fútbol, sellando quinielas
y cantando en público, y ahora resulta que es un tipo preocupado por
cuestiones sociales. Está visto que la apariencias engañan. De todas
formas, se hubiera librado, por lo de la siesta, aunque seguramente ya
tiene entradas para el cielo, eso sí, conseguidas en la reventa. En
cualquier caso, como uno es permeable a los halagos, me ha conmovido su
preocupación por mi próximo libro, aunque pudiera ser que quiera saber de
qué va para echármelo abajo.


Emilio González Déniz


CANARIAS7

9
de julio de 1995

[VER
ORIGINAL DEL PERIÓDICO]



CRÉDITOS


TEXTO: Juan Dávila, Emilio González Déniz y
Antonio Aguiar Díaz


PROPIETARIOS DE LAS FOTOGRAFÍAS:
Herederos de Miguel Ángel Hernández


EDICIÓN: Antonio Aguiar

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 06/03/2007.


Pedro González-Sosa

     


PEDRO GONZÁLEZ-SOSA


Es Cronista Oficial de Guía de
Gran Canaria desde el 30 de septiembre de 1980, siendo alcalde José Carlos González Ruiz, e Hijo
Predilecto de la misma desde 1986, cuando ejercía la alcaldía Oscar Bautista
Afonso.

 


El 13 de agosto de 2006, el Ayuntamiento y el Pueblo de
Guía le rindieron un merecidísimo homenaje, consistente en la inauguración de
una calle con su nombre, la hasta ahora Avenida de España, que pasó a denominarse




CALLE CRONISTA

PEDRO GONZÁLEZ-SOSA,


y un acto público en el Teatro Viejo
(Mas
información)

     




Biografía
     

ARTÍCULOS -
CONFERENCIAS - RELATOS

       



Evocando la labor de dos párrocos: don José Martín Morales y don Bruno
Quintana Quintana

(2006)



Homenaje 2006
     



La habanera "La Perla" no es de
Néstor Álamo


(2006)



Estatuto del Cronista

     


Néstor Álamo
y Guía de Gran Canaria



(2006)

     

Las andas, el sol y la media luna de plata de la
Virgen de Guía



Su pregón de 1971
     


El órgano que inauguró Saint-Säens



Libro "LA MÁQUINA"
     

TEXTO DE LA PRESENTACIÓN del libro "Canónigo Gordillo: biografía de un
genio de la discordia"
(2001)

       

Miguel Santiago, el hijo de
"maestro Sergio el relojero"

       

El Colegio de La Inmaculada

       

Guía de Gran Canaria: los
alcaldes reales desde 1526 hasta 1812
(2003)

       



El Albercón de la Virgen
(2003)

     

Por qué no hubo
"desaparecidos" en julio de 1936 en Guía de Gran Canaria


(2003)

     

El apellido Fernández del Campo de la
marquesa de Arucas procede de Guía



(2003)

     

Una

anécdota
sobre el trono de la Virgen de Guía

(1998)
     

Sobre la denominación del
Municipio



(
Del libro "Guía de Gran
Canaria: primero Villa, después Ciudad". 1997
)

       


Su pregón para las Fiestas de la Virgen de 1971

       

El piso de mármol que tiene su iglesia se colocó
entre 1885 y 1889

       

Infantes Florido: recuerdos de una entrevista en
Sevilla cuando fue preconizado obispo de Canarias en 1967

       

El palacete RODRÍGUEZ QUEGLES, un magnífico edificio
modernista

       

El Puente de Verdugo

       

En 1814 el obispo Verdugo propuso al rey a cinco
canarios para ocupar sedes episcopales en España o América

         
       

LIBROS PUBLICADOS
SOBRE GUÍA

         
       





Transcripción de la Relación Genealógica de Fray Juan
Suárez de Quintana. 2007. +

       

La sede del Cicca en la capital
grancanaria fue el escenario escogido por el  cronista oficial de Guía
de Gran Canaria para la presentación, el miércoles 17 de enero de 2007 a
las 20.00 horas, de su última entrega editorial . Se trata de la
transcripción de la Relación Genealógica de Fray Juan Suárez de Quintana,
trabajo editado por la Obra Social de La Caja de Canarias, y prologado por Juan Gómez-Pamo, presente mañana en el acto, junto al autor.
Éste ha logrado rescatar uno de los textos más apreciados por los
interesados en disciplinas como la aludida en este libro. +

       


"El escultor José Luján Pérez.
Noticias para una biografía del hombre".
2006. Segunda edición ampliada a
cargo de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del
Gobierno de Canarias al cumplirse en mayo el 250 aniversario del
nacimiento del escultor guiense con Prologo y Presentación a cargo,
respectivamente, de José Miguel Alzota y Jesús Hernández Perera.

       

El libro, prologado por José Miguel
Alzola, aborda los estudios artísticos de Luján, sus relaciones amorosas,
los hijos naturales, la ascendencia del artista, etc. "Estamos, por tanto
-dice Alzola-, ante un trabajo en el que no se entra a inventariar y
valorar su abrumadora producción artística, sino a ahondar en la vida del
imaginero, del hombre excepcional que fue Luján. Creo que Pedro
González-Sosa ha alcanzado la meta que se señaló". LA PROVINCIA. 26.11.06

       


"Trascripción del libro primero
de bautizos de la iglesia de Guía. 1565-1636)"
. Editado por el Servicio
de Publicaciones del Cabildo de Gran Canaria, con Prólogo de Miguel
Rodríguez Díaz de Quintana.

       



Canónigo Gordillo: biografía de un genio de la discordia
, editado
por el Cabildo de Gran Canaria en 2001, con prólogo del Historiador de La
Habana Eusebio Leal.

       

Contribución para una historia de Guía de Gran Canaria
. Edición del Ayuntamiento de Guía, 1985.
     
Guía de
Gran Canaria: Primero Villa, después Ciudad (y otras noticias históricas)
. Edición
del Cabildo Insular de Gran Canaria y del Ayuntamiento de Guía, 1997.
       
Fundación
de las Ermitas Capillas y Altares de la Parroquia de Guía
.
Ediciones del Cabildo Insular de Gran Canaria, 1994.
       


Guía de
Gran Canaria: Historia del Ayuntamiento y de los edificios que fueron sede
institucional.
Edita: Ayuntamiento de Santa María de Guía y Cabildo
Insular de Gran Canaria. Año 2001

       
Guía
de Gran Canaria: la casa donde murió Luján Pérez
(allí vivió de
niño y de joven y pasó sus estancias guienses). Edita: Excmo. Ayto. de
Santa María de Guía. Año:1999
       
Extractos
del Libro Primero de Matrimonios de la Iglesia de Guía (Gran Canaria)
1565-1636.
Edita: Excmo Cabildo Insular de G.C. Año: 1985
       
El
Imaginero José Luján Pérez. Noticias para una biografía del hombre.

Edita: La Caja de Canarias. Año: 1990
       
Extracto de la Infancia de Luján en Guía
       
Extracto de la obra de Luján referente
a Guía
       
El Órgano
de la Iglesia de Santa María de Guía.
Edita: Ayuntamiento de Santa
María de Guía. Año: 2003
       

Guía de Gran Canaria: historia de “la Máquina” y el cultivo de la caña
dulce en el siglo XIX.
Edita: Ayuntamiento de Santa
María de Guía. Año: 2004.

         
       

OTROS LIBROS PUBLICADOS

         
       

Contribución al estudio sobre la emigración canaria en el siglo XIX.

VI Coloquio de Historia Canario- Americana (1984).Tomo I -1ª Parte

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 02/03/2007.


2 al 12 diciembre 2006

 

QUERIDO NÉSTOR II.
CANCIONES DE LA ISLA


El
Teatro Cuyás acogerá los días 2 a 12 de diciembre de 2006 el musical
"QUERIDO
NÉSTOR II"
. La coproducción pretende convertirse en un gran homenaje
al célebre compositor grancanario en el centenario de nacimiento.

La primera parte de Querido Néstor,
un musical basado en la vida del escritor y compositor grancanario Néstor
Álamo, fue representada en su estreno en el Teatro Pérez Galdós de Las
Palmas de Gran Canaria en el año 1996, y en su posterior reposición en el
verano de 1998, a lo largo de 27 funciones. En todas ellas se colgó el
cartel de «no hay localidades», convirtiéndose en un acontecimiento social
y cultural de primer orden en las Islas, y en la producción teatral más
vista hasta la fecha en la historia del teatro en Canarias.

En esta ocasión, esta nueva coproducción
no se trata sólo de una reposición de la obra sino de una continuación de
la trama.

Mas información en
www.queridonestor.com

Compra de entradas en 902405504 o
en la web www.generaltickets.com

 

 FICHA TÉCNICA

 FICHA TÉCNICA


Dirección:
Eduardo Bazo
Libreto e idea: Manuel González
Días 2 al 12 de diciembre de 2006

Quienes hace diez años aplaudieron a rabiar la primera parte de
un musical de canciones emblemáticas y de la vida de Néstor
Álamo y la isla que le vio nacer, a buen seguro acogerán con
notable expectación el estreno durante el mes de diciembre de
2006 de una segunda parte de esta exitosa producción, que puso
el cartel de “no hay localidades” en más de una veintena de
funciones y que llevó a más de 28.000 espectadores al Teatro
Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria. El estreno en el
Teatro Cuyás de esta nueva entrega, que recoge el testigo de la
anterior, pero que se basa en un nuevo libreto –escrito, como el
primero, por Manuel González- y que mezcla canciones y
personajes de la primera parte con nuevos temas, nuevos
personajes y una trama teatral desternillante, se producirá el
próximo 1 de Diciembre y se extenderá a 15 funciones, hasta
mediados del mismo mes. En los contenidos de esta segunda parte
de Querido Néstor, que está coproducido por el Cabildo de Gran
Canaria, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y la
empresa Puentepalo Producciones, hay guiños continuos de memoria
y de homenaje a la ciudad de nuestra niñez, ya que el argumento
transcurre a finales de la década de los 50. El foso de la
orquesta va a acoger a 20 músicos. El cuerpo de baile lo forman
8 bailarines. A todos ellos se suman actores y cantantes. El
elenco artístico de la compañía se compondrá, al final, de medio
centenar de personas. El musical lo componen más de una veintena
de canciones El disco que contiene las canciones del espectáculo
ha sido grabado por más de 80 músicos, entre los que se
encuentra la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 31/10/2006.


Paco Torres

Francisco Torres, cuchillero de Guía

La desaparición
del trabajo artesano está lejos aún en el horizonte. Al menos eso
parece, cuando muchos jóvenes se están orientando de nuevo a
trabajos de este tipo, ya sea manteniendo una tradición familiar, ya
sea por iniciativa propia, ya sea por una mezcla de ambas cosas. Tal
es el caso de Francisco Torres, artesano de 40 años, que fabrica
cuchillos canarios de gran calidad y cuidado 

Rafael Torres (padre) y Paco Torres

 

diseño, tal como
hiciera su padre, ya fallecido, en el taller que comparte
con su cuñado en Guía. Rodeado de un gran número de estos cuchillos que
expone allí mismo y de todas sus herramientas, construyó un bastón de
madera de ébano cuyo mango, con piezas de cuerno y de metal, ha sido
elaborado con la misma técnica que el cabo de un cuchillo canario. “Era un
pensamiento de mi padre, que en paz descanse,”, comenta, “y me puse a
hacerlo”. El resultado de un producto que combina el trabajo tradicional,
la creación y el diseño innovador le valió, precisamente, el Premio
Especial Regional de artesanía de Canarias.

“Desde los 16 años
empecé con esto y me gustaba”, asegura, aunque su padre ya había intentado
introducirlo en los secretos de la labor cuando tenía 12. “Pero a esa edad
yo pensaba en otras cosas”, sonríe. Francisco Torres no deja de fabricar
cuchillos, dedicación que le permite vivir, aunque no siempre los venda
inmediatamente. Teniendo un ‘stock’ almacenado siempre podrá hacer frente
a pedidos grandes, “para congresos y cosas así”, argumenta. Y es que la
mitad, si no más, de los cuchillos que fabrica, no son para el trabajo en
el campo. Los ‘cuchillos de corte’, como los llama, van siendo sustituidos
por un nuevo uso, más urbano: los abrecartas.

Hijo y nieto de
herreros, este artesano cuchillero que combina el diseño tradicional de
unos cabos con otros más modernos, explica que algunos clientes hacen
ciertas comprobaciones para asegurarse de la calidad de las diferentes
partes del cuchillo, sobretodo los que hacen el encargo. “Son cosas de
viejos,”, señala, al explicar las costumbres de los más veteranos en las
labores agrícolas, “como mirar a la luz el cabo o hacer sonar la hoja con
la uña”. Los jóvenes ya no actúan así, no hacen tantas comprobaciones.


FRANCISCO TORRES RODRÍGUEZ


C/ José Samsó Henríquez,42


35450 - Guía


Teléfono 928 881 609


EMAIL:

custodia_1805@hotmail.com

 

 

 

 


INFORMACIÓN SOBRE EL CUCHILLO CANARIO




Guía, la ciudad del cuchillo canario
   

El Monumento al Cuchillo Canario


Por Alejandro C. Moreno y Marrero
 (2006)
    Por Alejandro C.
Moreno y Marrero

(2004)

El Cuchillo Canario: tradición e identidad

   

Consideraciones sobre el origen del
cuchillo canario


Por Alejandro C. Moreno y Marrero


(2005)
    Por Alejandro C.
Moreno y Marrero

(2005)


Estudio jurídico sobre el Cuchillo Canario
   

Maestro Vicente Batista y León, y su
Contribución al Mundo de la Cuchillería en Canarias


Por Alejandro C. Moreno y Marrero


 (2005)
    Por Alejandro C.
Moreno y Marrero

(2003)
     

 

 

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 31/10/2006.


Joaquín R. también escribe sobre nuestro olvidado Poeta Bento +

 


RAFAEL BENTO Y TRAVIESO

El Poeta olvidado


Por Joaquín Rodríguez Ramos

 

 

LA LUZ
QUE ALGUNOS PROYECTAN

 

EN LA
VIDA DE OTROS,

 


RESPLANDECE EN LA SUYA PROPIA.



 


James
Barries

 

          
No es RAFAEL BENTO el poeta capricho tomado para cumplir con una tarea
impuesta. El haberlo elegido como tema, surgió del interés que desde
hace tiempo hemos mostrado por conocer y difundir la vida y obra de
aquellos hombres que supieron hacer honor al lema de su ciudad: LA MUY
NOBLE Y CULTA CIUDAD DE GUÍA; al mismo tiempo que con ellos se cumplía
la leyenda del escudo heráldico: ESTRELLA Y GUÍA DE GRAN CANARIA.

           
El nunca bien ponderado imaginero Luján Pérez; el insigne Diputado y
Presidente de las Cortes de Cádiz, Canónigo Gordillo y el poeta objeto
de nuestro estudio, forman el trío de ilustres guienses que, en la
primera mitad del siglo XIX, encabezan el arte, la política y la poesía
de la Isla.

           
Nos animó mucho a emprender la tarea, el ver que aún hoy permanecen, en
la memoria de nuestros mayores, algunos ripios y sonetos de Bento. Más
si cabe, al comprobar que D. Agustín Millares, en su “Bio-bibliografía”,
hace extensa nota de su obra, casi toda conservada en manuscritos en el
Museo Canario y a los que no hemos tenido acceso por estar reservados,
con anterioridad, para la tesina que sobre el poeta prepara D. José
Évora Molina.

            
Por eso nos hemos limitado a guiarnos por lo ya impreso (que es poco) y
por el comentario a sus obras que hace Millares Torres en su “Biografía
de Canarios célebres
”. 

           
Pero aún así, ha sido necesario limpiar el polvo que cubre su nombre y
lanzarlo al conocimiento de las gentes. Ha habido que remover un poco el
silencio denso que se ha ido acumulando en su torno.

            
La benevolencia y comprensión de los lectores, dirán si el esfuerzo ha
valido la pena.


Introducción
 

           
Los últimos años del siglo XVIII, marcan el  resurgir de la
literatura española, de la mano de talentos como Meléndez Valdés, Los
Moratines, Jovellanos y el gran lírico Manuel José Quintana, quienes la
fueron guiando por el verdadero camino de la inspiración y el
sentimiento.

         
Si bien este movimiento se vio coartado y paralizado bien por la
suspicacia del clero, del capricho de la corte y, también por la guerra
contra el francés; luego, pasado este período, siguió avanzando
lentamente, preparando el camino que, con tanta gloria, andarían
Zorrilla, Espronceda, Toreno y otros.

         
En la borrascosa época que dio lugar a los cambios más radicales e
importantes de la sociedad europea, surge en Canarias una voz, que
recordaba a todos el culto de las bellas artes. Una voz, un hombre, un
nombre: RAFAEL BENTO Y TRAVIESO. Hombre de exquisita sensibilidad, de
exaltado genio creador y, por naturaleza, dotado de brillantes
disposiciones para la literatura. Dio una prolija y varia producción
poética y algunas comedias. Su musa le inspiraba sobre cualquier hecho
de importancia, pero sus trabajos, por las dificultades que entonces
había para imprimir, circularon especialmente en copias manuscritas, que
muy pronto se hacían populares en todo el archipiélago, pero que
también, fue la causa de que muchas desaparecieran.



Apuntes Biográficos

 “En
esta Parroquia de María Santísima de Guía, en seis de agosto de mil
setecientos ochenta y dos. Don Fran­cisco de León, con licencia del
vene-rable beneficiado de esta parroquial, puse Óleo y Crisma a Rafael
Esteban Maryano, hijo legítimo de Lorenzo de Vento y de Marya Perdomo;
Abuelos paternos: Melchor de Vento, Angela Travieso; abuelos maternos:
Francisco Perdomo y Josefa Flores;  nació el día dos de agosto. Fue su
padrino, D. Gaspar de Montesdeoca; todos vecinos de esta villa y
fueron advertidos del paren­tesco de que doy fe.


Francisco
José de León y Silva.”

            
Así reza la partida de Bautismo del insigne guiense, según consta en la
página 91 del libro 11 de Bautismos de la Parroquia de Santa María de
Guía. Según costumbre de la época y al no llevarse ningún registro
civil, tomaron para el neófito los apellidos paternos, distintivo de la
pudiente familia.

        
Viendo las buenas disposiciones que para los estudios tenía el niño, le
enviaron desde muy joven al Seminario Conciliar de Las Palmas, con
objeto de que se dedicase al estado eclesiástico.

         
En esta época de su vida, comienza a manifestar su predisposición a las
musas, si bien era el cabecilla de las travesuras y alborotos del
Seminario (que en nada impedían fuese un brillante y adelantado
estudiante) por lo que se vería obligado a renunciar a un estado que
requería más gravedad y circunspección que las demostradas por el
seminarista. Esta situación quedó resuelta con la triste muerte de su
padre, que le supuso el abandono de los estudios para atender los
negocios de la casa y consolar a su madre. 

Al sentirse libre de la imposición de
un estado para el que no sentía vocación, se entregó con énfasis al
estudio de cuantos poetas castellanos encontrase en las bibliotecas de
Guía, a la par que a su afición poética.

        
Su carácter, su sensibilidad, su instrucción unidas a su juventud y
 apostura le arrastraron a innumeras aventuras galantes y al descuido de
los intereses de su cada vez mas escasa fortuna. Situación que se agravó
con la muerte de su madre, dejándole con seis hermanos pequeños. 

        
Entre los 21 y 22 años de edad, Bento se enamoró perdidamente de la
joven guiense Fermina Fernández y Martínez, quien consiguió fijarle y
distraerle de las musas por algún tiempo y finalmente que le tendiese su
mano ante el altar de María Santísima de Guía, el 3 de abril de 1804. 

        
Un año después entró de Cadete en el celebérrimo Regimiento Provincial
de Guía, creyendo así encontrar empleo y actividad.

         
En 1811 hizo viaje a la Península. Al regresar a finales del mismo, se
encontró con que Guía era, al igual que otros tantos pueblos de nuestras
islas, presa de la fiebre. Su esposa, a la que tanto amor profesaba, fue
una de las últimas víctimas. 

        
Bajo el peso de este amargo dolor, se apartó del trato de sus amigos y
resolvió entrar de nuevo en la tonsura y abrazar el sacerdocio, por lo
que solicitó y obtuvo la licencia absoluta como militar. De nuevo, una
vez amortiguado su justo dolor y tal vez también debido a las intrigas
que secretamente alimentaban en su contra algunos individuos, renuncia a
la carrera eclesiástica, para volver a dedicarse de lleno a la poesía.

         
Bento, dotado de nobles y generosos instintos, en las épocas
constitucionales de 1812 y 1823, no podía dejar de pertenecer a los
liberales, dedicando sus cantos a la libertad, al patriotismo y a la
regeneración social. Puede asegurarse que no hubo hecho notable al que
no citase su pluma.

         
Hacia 1816 hizo nuevo viaje a la Península, llegando hasta Madrid, donde
mantuvo amistad con el célebre D. Manuel José Quintana y con el ilustre
vencedor de Bailén. Durante esta estancia escribió una oda al nacimiento
de la infanta Isabel. Oda que leída en Palacio mandaron se le buscase
para premiarle. Pero Bento creyendo haber ofendido al suspicaz Gobierno
de Fernando VII, fue a ocultarse en Barcelona, donde le acogió su amigo
Casa-Cajigal, por entonces Capitán General.

         
De su estancia en Madrid nos dejó varias comedias que no llegaron a
imprimirse ni representarse pero que, a criterio de quien ha tenido la
ocasión de leerlas, son dignas de elogio.

         
En 1820 regresa a Canarias en compañía de una dama. Su fortuna personal,
a pesar de verse enriquecida con un nuevo legado, desapareció en sus
manos con rapidez asombrosa; así que para obtener nuevos recursos con
los que hacer frente a sus necesidades, pasó a desempeñar el cargo de
Secretario del Ayuntamiento de Gáldar. Pero su abandono y negligencia
fue tanta que hubo de intervenir el Gobierno Civil de la Provincia.

         
Como anécdota de este hecho, cuentan que el Secretario que venía al
frente de la Comisión que había de ver y paliar los fallos de Bento, era
también poeta; y una vez llegados a Gáldar, en vez de intervenir en los
asuntos del Ayuntamiento, provocó una conferencia en la que solo se
habló de poesía, con tal entusiasmo que la razón de la visita pasó al
olvido, ganándose Bento a la comisión con solo recitarles algunas de sus
más espirituales composiciones.

         
Su alocada, aventurera y exaltada vida minó rápidamente su salud. En
1831, el bizarro y airoso militar, de distinguido porte y salud robusta,
había enfermado, dejando su cuerpo débil y gastado. No habiendo,
entonces, médico en Guía, ni pudiendo su familia costearle los cuidados
de la ciencia, su más querido admirador, D. Manuel de Lugo, le ofreció
su casa y los auxilios médicos que en la capital podía encontrar. 

        
Agravándose su enfermedad, fue trasladado a la sala de “distinguidos”
del Hospital de San Martín, bajo la atención de su amigo el doctor D.
Antonio Roig, con la compañía de sus amigos más queridos y la presencia
de su solícita hermana María del Carmen.

         
Sus últimos momentos fueron de enfebrecimiento y delirios, de honda
rebeldía ante la muerte. Rebeldía ante el olvido y soledad del que hasta
hacía escaso tiempo llevó tras sí el cortejo del escándalo gallardo y
tenorio.

         
Así, llega el momento de su agonía, en la que no pierde su impresionante
lucidez de espíritu, cumple con todos los preceptos de buen cristiano y,
lejos de su rincón natal, al que tanto quiso, loó y defendió y al que
preferentemente dedicó su producción, se apaga su vida.

         
En el libro 8 de Defunciones de la Parroquia Matriz de Las Palmas, en el
folio 279, leemos: 


“En
Canaria, a veinte y seis de noviembre de mil ochocientos treinta y
uno, fue sepultado en el cementerio de esta ciudad, el cadáver de
Rafael Bento, vecino del lugar de Guía, viudo de doña Fermina
Fernández.- Recibió los Santos Sacramentos, el que falleció de
cincuenta y dos años(#). Acompañóle a la proce­sión fúnebre el curato
y clero. Se le hizo en dicho cementerio oficio de sepultura, como se
acos­tumbra.


Juan de Castro
Hernández.”

 (#)          
Es inexacta esta referencia, pues como se aprecia en su partida de
Bautismo, nació en 1782, por lo que contaba al morir, 49 años de edad. 


  

—oooOooo—





O b r a
 

          
Antes de pasar al análisis de algunas de sus obras, procuremos
imaginarnos los acontecimientos de su época:

• En toda España, la guerra de la
Independencia y luego los inestables tiras y encoges gubernamentales
entre Fernando VII y Las Cortes.

 • En el plano insular, dos
acontecimientos de extrema gravedad: La fiebre de 1811 y el temporal de
1820. Sucediendo también el comienzo de las disputas por la capitalidad
del archipiélago.

 • A nivel local, la enconada lucha de
la vecina ciudad de Gáldar para arrebatarle a Guía la preeminencia que
había tomado desde 1533, en que por R. Cédula de Monzón se le concedió
Beneficio rectoral.

         
Todos estos acontecimientos, unidos a los vicios, tipos, costumbres y
notas pintorescas, fueron tema para el fácil genio creador del poeta.
Algunos de sus trabajos, por la agudeza satírica, el desenfado y
libertad de expresión de que hace gala, son dignos del travieso ingenio
del gran satírico español D. Francisco de Quevedo.

         
Tomemos nota también de la estrecha amistad que mantenía con Manuel José
Quintana y con el gran poeta del romanticismo, D. Ángel Saavedra, Duque
de Rivas. Así mismo hemos de tener en cuenta que, como él mismo confesó,
en su primer ensayo de teatro: “La recompensa del amor”, toma
como modelo a D. Leandro Fernández de Moratín.

         
En las islas, le eran coetáneos: Mariano Romero Magdaleno, Graciliano
Afonso, Álvarez Rixo, Martínez de Escobar, José de Murphy, Alonso de
Nava y Grimón… De entre éstos es de destacar la pugna literaria que
mantenían Romero Magdaleno (sacerdote) y Bento.

         
Como ya hemos dicho, Bento imprimió poco, la mayor parte de su
producción circuló en hojas sueltas que pronto se hacían populares en
todo el archipiélago, pero que también fue causa de su desaparición;
esto unido a que Bento no escribía para el porvenir, sino que sus versos
eran producto del momento y por ello nunca puso cuidado en dejarnos un
legado poético extenso, pulido y digno de su indiscutible mérito, ha
sido causa de que hoy se le desconozca y que su memoria (como bien dice
Néstor Álamo en su artículo “Bento y una exhumación”), aparezca
en el sentir del vulgo, más o menos ilustrado, aureolada de un halo de
poesía fantástica y minando el cúmulo de recuerdos incompletos, el agrio
rezumar de su musa secreta, satírica, mordaz, aguda.

         
Su obra ha perdurado gracias a la paciencia mostrada por D. Agustín
Millares Torres y D. Juan de Padilla. El primero copió treinta y un
sonetos y otras composiciones. El segundo, dedica dos tomos en cuarto al
poeta, e igualmente otro tomo en folio de 536 páginas. Estos
manuscritos, en unión del folleto de puño y letra de Bento “La muerte
de Celina”
, se conservan en el Museo Canario. En Barcelona llegó a
imprimirse la primera obra dramática de nuestro poeta: “La recompensa
del amor”
; pero que (según creemos), aún no ha sido representada.

        
La primera composición que de Bento se conoce, es la que tituló
“Silva”
, por la clase métrica empleada y que dedica a D. Luis de la
Encina en su promoción al Obispado de Arequipa (Perú), del que dice:

 Al enérgico impulso de tus labios

la vil calumnia, la execrable
envidia,

el odio infando, la ignorancia
torpe,

el celo, el falso celo,

en vuelo indigno se alzarán
medrosos,

dejando libre el peruviano suelo;

la antigua sencillez al lujo vano,

la salvaje inocencia a la cultura,

de nuestros climas opondrás. Opónte

al despotismo impío,

al fraude odioso, a la venganza
injusta,

a la sed pestilente

del oro insomne, con valor ardiente.

            
En 1809 imprime una oda “Con motivo de lo acaecido en la ciudad de
Cádiz en los días 22, 23 y 24 de febrero”
, que se halla en la
Biblioteca Provincial de La Laguna.

         
En el año 1816 con motivo de la terminación del puente de piedra, en el
Guinigüada, dedicó al Obispo Verdugo el siguiente soneto:

            
Goza, digno Pastor, renombre eterno

y de alabanza el galardón recibe,

en tu suelo natal por siempre vive,

un monumento de tu amor paterno.

 

Rinda el canario mil loores tierno,

a tu beneficencia, pues percibe,

que el ilustre Cervera en ti revive

en davidoso y pastoral gobierno.

 

 Los rasgos de tu mano generosa,

mudo publica este grandioso puente,

y leda nos presagia y bulliciosa

ya de Morales la salubre fuente,

que con tu auspicio crecerá
orgullosa

y el laurel regará para tu frente”.

 

           
Estando en Madrid, como ya hemos reseñado, escribió la oda “Al
nacimiento de la Serenísima Infanta María Isabel Gonzaga de Borbón”
,
que le supuso su precipitada marcha a Barcelona, en la que tiene buenos
versos, de sencilla elegancia y de nobles pensamientos:

            
No los choques sangrientos, ni la infame

esclavitud recuerdes, que desdoran

el sacro nombre de mi patria amada,

vil galardón del fementido prócer,

que destinó a su frente,

el yugo atroz del árabe inclemente.

Ocho siglos de llanto y de ignominia

pasaron sobre España, y ocho siglos,

los vivas de la gloria, con los ayes

de la opresión impía,

en que el hijo del Héspero gemía:

…   …   …

 

           
Y aunque se dice, el Rey le llamó para premiarle, razón tenía Bento para
creer lo contrario, ya que se dirige a la nobleza española (entonces
plenipotente), en la siguiente forma:

            
Ellos, alzando en rico poderío

la innoble frente, a la verdad
mintiendo,

gritan al pobre: “al llanto y las
fatigas

el cielo te crió, mientras nosotros

por medio soberano

para ayugar nacimos al humano”.

Grito de maldición, que en sus
sangrientos

labios, suena sin fin…

 

        
Ya en Barcelona, su amigo el marqués de Casa-Cajigal le hizo olvidar el
incidente. En esta ciudad escribe e imprime la comedia “La recompensa
del amor”
, obra que por su rareza y desconocimiento entre nosotros,
es más de apreciar y que según Miguel Santiago (el historiador guiense,
Bibliotecario Nacional ya fallecido), en un artículo aparecido en “LA
VOZ DEL NORTE”
(semanario editado en Guía los años 1931 y 1932), ha
merecido el elogio de cuantos han tenido la oportunidad de leerla.

         
La obra está dedicada a Fernández de Moratín, a quien Bento confiesa
haber tomado como modelo y de quien dice que es “el único que entre
nosotros ha llegado a la perfección en este ramo tan difícil de la
sabiduría humana
”. Más adelante, y bajo el título de “Al
lector
”
, Bento nos habla en los siguientes términos:

         
“
Escribo esta comedia
solamente por dar a mi corazón un desahogo apacible en medio de tantos
pesares que le afligen y despedazan. En un pueblo extraño, sin
conocimientos, sin amigos, separado acaso por mucho tiempo de lo más
querido que hay para mí sobre la tierra, no tengo otro placer que el
estar solo, ni otro alivio que emplear el tiempo en la lectura. Fruto de
mi aplicación al trabajo es la presente obrita que creo muy distante aún
de la medianía…

 …Además la moral que pongo en boca
de algunos (personajes) principalmente doña Leonor y del viejo Martín,
estoy seguro de que merecerá la aprobación de las almas sensibles y
generosas que conocen la dignidad del hombre y los principios que
constituyen su verdadera grandeza
…”

        
Basta la lectura de este prólogo, reflejo del estado anímico por el que
pasaba, para que podamos hacernos una idea de la importancia que tendrán
sus poesías.

            
“España libre”,
fechada en 1821 es una composición poética en dos partes, que contiene
además  dos sonetos y una letrilla reflejo de sus ideales
políticos.

         
En 1828 escribe el poema “mili-táctico” en tres cantos: “Operaciones
del ejército del Oeste de la Isla de Gran Canaria”.

         
De 1830 es la “Sátira contra los aduladores de la nobleza”.

         
Y en 1831, cercana ya su muerte, Bento se apasiona en defensa de la
selva de Doramas, que se está destruyendo para ganar tierras destinadas
a la agricultura. Amante y defensor de la naturaleza y convencido de la
belleza y utilidad de la misma, no pudo permanecer callado y así,
compuso dos odas notables por la energía de su estilo y que es lo mejor
que salió de su pluma.

         
De la primera, reproducimos el comienzo:

            
El ronco son los ecos repetían

allá en las hondas grutas del
Doramas:

–Destrucción! Destrucción!.. Y
retumbando

este grito sacrílego en las nubes

–Destrucción! rompiendo,

iba la yerma asolación cundiendo.

¿Quién de la patria el lamentable
lloro,

y los gemidos de la edad futura

podrá contar? El hacha asoladora

el exterminio al término llevando

con su implacable filo,

hiende las hayas, el laurel y el
tilo.

 

        
La segunda oda es la más expresiva y su magnífica descripción es digna
de un gran poeta:

            
El himno de alborada,

que al remontarse el sol sobre la
cumbre,

en su carro de lumbre,

sonaba en la enramada,

¿qué voz será bastante

a describir? El mirlo que se esconde

en la honda cañada,

embebece los vientos,

ya con grave y sonora melodía,

ya con agudos mágicos acentos,

al despuntar el día,

mientras el capirote peregrino,

segundo ruiseñor de la floresta,

anima con su cántico divino,

de las aves sin fin la gran
orquesta.

 

        
Tiene también un soneto sobre el mismo tema. Tema al que Bento supo
captarle la trascendental importancia que tenía, pues lo que entonces
eran cantos de rebeldía, hoy los son de lamentaciones por la pérdida de
un gran parque natural.

         
Admirador de las grandes empresas realizadas en su época, como lo
muestra en el soneto al Obispo Verdugo, también simpatizó con la fábrica
del Templo de Gáldar, dedicando un soneto al protector de la obra,
Presbítero D. Diego de Pineda:

            
¡Gloria al patriota, que emulando el celo

del gran Quesada, cuya fama brilla,

nuevo lustre da hoy a nuestra villa.

Digna de tan enérgico desvelo!

 Los que en amar el bien halláis
consuelo,

los que admiráis tamaña maravilla;

sabed que la esperanza nunca humilla

el triste azar, o el tímido recelo.

 Mientras haya una fuerza poderosa

que mueva el corazón del hombre
honrado,

siempre será su empresa venturosa.

 Así Pineda en Salomón trocado,

concluirá la fábrica suntuosa,

que un David, un Quesada, hubo
empezado.

 

        
Pero fue tal vez, el género jocoso el que más popularidad le dio, ya que
su chispeante sentido, su gracia inimitable y la seductora
espontaneidad, dio como resultado una multitud de ripios y poesías
improvisadas y ardientes. Así tenemos, por ejemplo, la oda “El
carnero parido”
:

 …  
…   …

 Este que miras animal cornudo

un tiempo fue cordera;

pero ya es hoy oveja paridera:

Aquel su hijo; ésta la navaja

con que yo mismo anoche

para hacerla parir le abrí la raja.

 Llega, huésped, y toca con la mano

el ubre recogido,

pero de leche substanciosa henchido:

Con ésta y las demás de mi manada

sustento mis corderos

y tengo mi familia regalada

¿Ves que mórbido está?

¿Ves que es oveja?

Ora que toques quiero

otro ubre que tiene mi carnero,

para que notes tú la diferencia

que hay entre uno y otro,

aunque tienen los dos una presencia.

…   …   …

 Dentro de este género, está “El
sueño de Laguna”
, poema que escribió con motivo del sitio que por la
fiebre epidémica puso La Laguna a Santa Cruz. Según las opiniones que se
han podido recoger de quienes han tenido la suerte de leerlo, es de
importancia dentro de la obra de Bento:

            
I.-   Canto a La Laguna el sueño infando

D.- A haber matado cuatro mil
mosquitos.

 

        
Las disputas de Gáldar con Guía, fueron también presa fácil para la
pluma del poeta. Así describe el Templo y plaza de Gáldar:

            
           Hermoso
templo, luengo y descollado,

abundante en columnas y vidrieras

y capillas, o alcobas con gateras

para pasar del uno al otro lado.

 

           
Púlpito excelso, coro rebajado,

cancel, órgano, altares sin
traseras,

torres con dos campanas vocingleras,

cimborio con su gánigo volcado.

 

           
Plaza descomunal, do en ningún día

se verifica que se venda o haya

ramo ninguno de mercadería.

 

           
Por esto, y lo que allí se ensaya,

claro es que a Gáldar ha mudado Guía

el campo militar de La Atalaya.

         
Las discusiones (casi al igual que en la actualidad), sobre las fiestas
patronales, debieron ser otro de sus temas, ya que hemos podido recoger
de la memoria popular y también de copias que aún perduran por esta
zona, una divertida respuesta, en décimas, que dio a un vecino de
Gáldar, por haber dirigido éste una sátira a su hermana Francisca.
Reproducimos solo algunas de las menos hirientes y apasionadas:

                        
(I)

 Soberana tontería

Mendoza te manifiesta,

que de Gáldar la fiesta

mejor es que la de Guía.

Esa es la monomanía

de todos los lagarteros,

cuando aquí son caballeros

los que van a la función;

y en su inculta población

concurren los marineros.

 

               
(V)

Yo, bien quisiera callar,

pero reviento si callo,

viendo en Gáldar un caballo

que colocan en el altar.

A una bestia caballar

jamás se venera en Guía;

se venera sí, a María,

que es reina del cielo;

único amparo y consuelo

del que se halla en la agonía.

 

               
(XII)

Es Guía, la gran sultana

del harén de los amores;

es la flor que entre las flores

descuella por más galana,

es también la capitana

de los pueblos del partido;

cuna del esclarecido

Rafael Bento, el poeta,

que en buenas lides atleta,

a Gáldar siempre ha vencido.

 

        
En estas décimas, fruto de la improvisación y de su apasionada
inteligencia, se recrea el poeta en contraponer una larga serie de
críticas negativas de la ciudad y vecinos de Gáldar, a una exaltación de
cuanto tiene Guía y su gente de valor. Es de notar el hecho curioso de
autonombrarse en la penúltima parte.

         
No es de extrañar que por su forma de expresarse, Bento estuviese entre
los perseguidos por el Santo Tribunal de la Inquisición, al reanudarse
su tarea en 1814, por lo que es de suponer que algunas de sus poesías
fueron secuestradas y destruidas.

         
Para terminar este trabajo, digamos que la obra de Bento, merece ser más
conocida, pues con sus defectos y virtudes forma parte de la poesía
neoclasicista prerromántica.

         
Es de esperar que alguna persona u organismo (hacemos especial
llamamiento al Ilustre Ayuntamiento de Santa María de Guía), ponga un
poco de cariño y edite una compilación o la totalidad de su obra.

         
Nosotros nos honramos honrando la memoria del poeta olvidado,
figura destacada del parnaso isleño y uno de los más legítimos valores
isleños.

 HONOR
PUES, A QUIEN HONOR NOS DA.


 

—oooOooo—




 


MATERIAL
CONSULTADO Y CITAS COPIADAS:

 

Bio-bibliografía.- 
A. Millares Carló

Biografía de
Canarios célebres
.-  
A. Millares Torres

La Voz del
Norte
.-  
Artículos de Néstor Álamo y Miguel

Santiago.- Sonetos

Diario de Las
Palmas
.-  
Artículos de Néstor Álamo

Apuntes para la
Historia de Guía
.-  
Néstor Álamo

Revista El
Museo Canario




AGRADECIMIENTOS:

 


•

Al profesor D. Carlos Santos, por motivarme
este trabajo.


•
Al
escritor D. José Évora, por su colaboración, consejos y amistad.


•
Al
escritor y artista guiense D. Néstor Álamo, por su atenta
consideración al facilitarme información.


•
Al
escultor guiense D. Cayetano Guerra, por el retrato que pretende
imaginar a Bento, y que gentilmente realizó para este trabajo.

NOTAS:

 

               
La primera Edición de este folleto, en junio de 1976, se confeccionó
originalmente  con dos tipos de máquina de escribir, y se reprodujo
en xerocopias, con portada impresa en cartulina satinada, editándose 12
ejemplares, que se distribuyeron  de la siguiente forma:

2
ejemplares          
para el Centro de Estudios Sociales de Las Palmas, como

parte de la asignatura de Literatura Española.

1
ejemplar              
para el profesor D. Carlos Santos

1
ejemplar              
para la biblioteca de la Casa de Colón.

8
ejemplares           a
diversos amigos.  (Como curiosidad, el autor sólo pudo conservar un
borrador xerocopiado).

               
Esta segunda Edición, se ha compuesto con sistemas informáticos de
tratamiento de textos, escanner y reproducción láser, consta
inicialmente de 50 ejemplares destinados a organismos relacionados con
la cultura, e igualmente a amigos interesados en la figura del poeta
glosado.

               
Se publica también como archivo PoetaBento.pdf, en Internet y en
la sección de Documentos de la página Oficial del Municipio de
Santa María de Guía:   http://www.guiadegrancanaria.org

              
En Santa María de Guía, 21 de septiembre de 2003.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 31/10/2006.


El Pleito Insular,

 

EL PLEITO INSULAR, SEGÚN NÉSTOR ÁLAMO

Del libro "EL GABINETE
LITERARIO, CRÓNICA DE UN SIGLO", de Néstor Álamo, hemos entresacado estos
párrafos sobre nuestro eterno Pleito Insular:

Desde comienzos del siglo


[se refiere al s. XIX],
a Gran Canaria "le había tocado bailar con la más
fea". En otro lugar hacemos larga historia, y desde propio punto de vista,
de esos amargos instantes nuestros del albor del XIX; mejor dicho, desde
1808 en adelante. También el ilustre historiador isleño don Buenaventura Bonnet, enfocando las cosas desde un ángulo lógicamente tinerfeño, nos
expone esos sucesos que nos hacen descender en calidad política y
administrativa dentro del ámbito del Archipiélago, pero la estimativa del
señor Bonnet queda bastante desvirtuada por el enjundioso prólogo que a la
obra donde hace historia de tales sucesos –"La Junta Suprema de Canarias"-
incorpora el erudito historiador, autoridad inapelable en la materia, don
Antonio Rumeu de Armas.

Pese a todo ello, no nos
resistimos a narrar aquí, muy a la ligera, la deyección de la famosa
"Mosca", la nace maldita que con su siniestra impronta nos legó un largo
siglo de lágrimas, de atropellos, de lucha desigual y de amarguras.

Como en toda España, en
1808 bullían aquí dos facciones: una, la que se caracterizaba por un
reaccionarismo cerril, que por aceptar el estado de cosas impuesto por las
zonas que estimaban más poderosas, llegaba en su ilusión hasta a transigir
con la política que Napoleón quisiera imprimir a España. Por el contrario,
gentes de filiación ultramoderna, carbonarias casi –entre ellas el
Doctoral Afonso y su íntimo de siempre, el "fosforito" cascarrabias y
estupendo gran patriota que fue don José Quintana y Llarena-, se agrupaban
en las fuerzas de lo que, en su inocente concepto de la auténtica
realidad, estimaban "un partido nuevo y liberal": el del "deseado"
Fernando.

La situación era tirante,
y como diría más tarde aquel famoso "Cachowen" de don Julián Cirilo
Moreno, "la cosa iba a jeder".

Y "jedió". El 14 de junio
de 1808 abordó a Santa Cruz de Tenerife un bergantín velero, "El
Currutaco". Procedía de Vigo y Bayona de Galicia y dio las primeras
noticias concretas del jaleo en que Napoleón, Carlos IV y su hijo Fernando
se hallaban metidos.

La consternación fue
enorme. El Comandante General de las Canarias, Marqués de Casa-Cagigal, se
quedó sin saber qué hacer. El día 20 fletó un barco a fin de que por la
costa de África fuese a la Península a ver qué pasaba, ya que con la
marimorena allá formada ni de la existencia de las Canarias se acordaban
los mandantes.

Cagigal, como decimos, no
sabía a qué carta quedarse. El 24 de junio envió sus órdenes al Gobernador
de las Armas de Gran Canaria, don José Candelaria Verdugo; por ellas, le
ordenaba prohibiese el desembarco de tropas de nuestra isla, fuesen sus
calidades e intenciones las que fuesen: las Canarias deberían conservarse
"leales como siempre" para su Rey y señor natural, don Fernando VII, cuyas
solas órdenes positivas y terminantes eran las que deberían obedecerse.

Pero fue el 25 de junio
de 1808, es decir, el día siguiente al en que aquí se recibieran las
órdenes de Cagigal, cuando "La Mosca" famosa nos clavó su rejo. Era un
laúd español procedente de Bayona de Francia con destino a la América
española. Llevaba pliegos secretos del afrancesado Gobierno de Asanza, y
su capitán, don Mariano Izarviribil, hizo que fuese a bordo inmediatamente
el buenote de don José Candelaria Verdugo, nuestro Gobernador Militar.

A bordo, Verdugo quedó
atónito ante la calidad de las noticias que oía. Inmediatamente envió un
emisario a Cagigal; mientras, por propio y malhadado acuerdo, prestó toda
clase de auxilios a los navegantes de "La Mosca".

La política de nuestros
dirigentes en aquellos peligrosísimos momentos no pudo ser más torpe. Ante
las inquietantes nuevas del periodo de guerra intestina abierto en la
Península, de la nacional e invencible repulsa a la invasión francesa, no
se les ocurrió a los nuestros cosa mejor que dar facilidades a los
emisarios del gobierno que Napoleón impusiera y ofrecer en la noche del 27
un banquete por todo lo alto al mensajero oficial de los seguidores de
Bonaparte. Lugar señalado para el histórico festín fue la casa solar de
los Verdugo –Alviturría en la calle de los Granados o de Puertas –hoy
Castillo–, morada del Gobernador Militar. Al acto acompañaron al anfitrión
su tío, el ya acacharrado Obispo Verdugo; el entonces Conde de la Vega
Grande, don Fernando Domingo del Castillo y Béthencourt y los elementos de
la Audiencia, con el más de algún que otro capitoste indígena. En este
histórico banquete, según más tarde se dijo, juraron y reconocieron
aquellos miopes elementos representativos de Gran Canaria a José I por Rey
y señor de las Españas: y como en nuestra tierra se dice, lector, "ésa fue
la madre del cordero".

------------------

Agosto de 2006.

TRANSCRIPCIÓN: Antonio Aguiar

FUENTE: Libro El Gabinete Literario. Crónica de
un siglo (Tomo I)
,
en el que se recopilan artículos publicados por
Néstor Álamo en la prensa, entre 1957 y 1959. Coedición: Gobierno de Canarias y Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, 2004.

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 30/10/2006.


El futuro del casco histórico

GUÍA APUESTA POR UN CASCO
RESIDENCIAL
20 de junio de 2006
Finalizaron las jornadas sobre el
futuro del casco
.

Los vecinos del casco de Santa María
de Guía, apuestan por un casco residencial, con actividad diurna
centrada en el sector comercial, y algo de actividad nocturna con
oferta cultural y restauración.

Estas son las conclusiones de las Jornadas sobre el Futuro del Casco
Histórico guiense que se celebraron esta semana en la casa de la
Cultura y en la que participaron vecinos de esa zona de la localidad.

Los vecinos apostaron también por la creación de un organismo dedicado
íntegramente a la revitalización del casco histórico, adoptando
iniciativas similares que ya existen en otras ciudades españolas.

Los vecinos del casco histórico de Santa María de Guía apuestan
también por la peatonización futura de algunas calles del centro del
municipio.

Además, consideran que una de las principales actuaciones que se debe
acometer en el casco en los próximos años, es la eliminación
definitiva de las barreras arquitectónicas.

FUENTE:
www.Infonortedigital.com 

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 29/10/2006.


La Agrupació

NÉSTOR ÁLAMO, LA CANCIÓN CANARIA

Por José ORIVE

El próximo 27 de febrero se cumplirá el centenario del
nacimiento de Néstor Álamo Hernández (1906-1994), a quien se debe, en pleno
siglo XX, la aparición de una canción canaria de nuevo cuño, arraigada al
sentir popular. Y su gran mérito fue que lo consiguió desde el autodidactismo,
por su tremenda intuición creativa, al igual que en otros terrenos donde dejó
huella y con quien las islas mantienen una profunda deuda de agradecimiento. A
él se debe, entre otras cosas, la catalogación de los archivos de la
Inquisición en su etapa en el Museo Canario a finales de los años 20, así como
varios trabajos de investigación de índole histórica, y la puesta en marcha,
en los años 50, del proyecto de la Casa de Colón en Las Palmas, así como del
semanario informativo La Voz del Norte en su ciudad natal. Fue un hombre que
se entregó en cuerpo y alma a la isla de Gran Canaria, de la que fue cronista
oficial, y a quien los romeros que peregrinan anualmente a Teror, deben que
impulsara con música y bailes hace medio siglo un acto festivo tan singular
como la ofrenda del Pino. Lo hizo a partir de 1952 para renovar unas fiestas
que perdían fuelle a nivel popular y para las que compuso Ay Teror, que
lindo eres
, Caminito de Teror o P´al Pino. Entre otras
cosas, también dio a conocer la obra de la poetisa popular Agustina González
Romero "La Perejila" e incursionó el teatro con sus ensayos El demonio y la
Virgen
(1934) y Lola Guerra.

Néstor Álamo nació en Guía en un ámbito familiar
vinculado al negocio agrícola. Con catorce años tuvo la oportunidad de viajar
a Cuba acompañando a una tía suya que se había casado por poderes y contactó
con otro ambiente, vitalista y farandulero que le hizo mella en su actividad
posterior, especialmente la artística. Fueron apenas un par de años, pues su
padre lo reclamó para atender el negocio, aunque Néstor, esquivo, lo que hizo
fue trasladarse a Las Palmas a estudiar donde se relacionó con la Escuela
Luján Pérez. Por los años 30, la capital grancanaria despertaba de su letargo
cultural gracias a la aparición de la Sociedad de Amigos del Arte, núcleo que
promovía diversas actividades. Por medio de ella, y la visita de La
Argentinita de paso a América, entró Néstor Álamo en contacto con el trabajo
efectuado en España por Lorca con el cancionero popular. A partir de ahí puede
decirse que vislumbró una vía factible para sus ideas de regenerar la música
canaria. En esos años se cantaban isas, folías y malagueñas, junto a un amplio
repertorio sudamericano. Néstor decide hacer un nuevo tipo de canción, que
fuera popular pero sin caer en lo vulgar y monótono. Así salieron sus primeros
temas –Jacarandá, Santo Domingo y La Peregrina- partiendo
de la música tradicional de las islas. De esa época es Sombra del Nublo
(1936), aunque la idea rondara en su cabeza años antes tras quedarse extasiado
con la visión de dicho monolito proyectado sobre un mar de nubes durante una
excursión. Aquella impresión y las ideas que el Roque Nublo inspiraba a Fray
Lesco, culminaron la canción que se ha convertido en una especie de himno de
la isla. Dicha canción, armonizada por el violinista Agustín Conchs, alcanzó
notoria popularidad nada más interpretarla Josefina de la Torre en la Fiesta
Pascual organizada por su hermano en el Teatro Pérez Galdós. Inicialmente la
canción la firmó con el seudónimo de Fulken, lo que hizo despertar alguna
opinión de duda respecto a su paternidad. Néstor contaba que el no firmar con
su nombre era práctica habitual en la época, ya que él componía para un grupo
de amigos entre quienes se encontraba Paquita Mesa. Luego, al obtener
popularidad sus canciones, empezó a firmar ya con su nombre. Para varios de
sus estrenos contó con las voces de María Mérida, y en especial la de Mary
Sánchez, cuya voz ha estado vinculada mucho tiempo a sus canciones. Escribió
una treintena, la mayoría en la memoria colectiva de sus paisanos (Maspalomas
y tu
, Isla mía, Tamadaba -una de sus preferencias, aunque
también llegó a confesar su predilección por una titulada Balada de las
viejas putas de La Habana
, que a punto estuvo de interpretar Maria Dolores
Pradera-, El Zagalejo, Andrés repásate el motor, El Cuervo,
Mis bueyes, Balada de Sabanda, Noches de Arguineguín,
El Cambullonero
, Adiós Canarias querida, Cabra loca…)
interpretadas por numerosos cantantes y formaciones y presentes en cualquier
romería. También escribió una rapsodia sinfónica, orquestada por el maestro
Gabriel Rodó, Tiempo de Gran Canaria, convertida en ballet por Gelu
Barbu. A poco de su muerte, Mestisay estrenó un espectáculo de multitudinario
éxito dedicado a su figura con el título de Querido Néstor. Néstor
Álamo, hombre inquieto, independiente, visceral en defensa de su isla y de lo
canario en general –en sus últimos años mantuvo una huelga para que el
Ayuntamiento no talara unas palmeras en la plazuela- , que incluso se edificó
su propio mausoleo para dejar plasmado un elocuente epitafio, seguirá con sus
canciones en el recuerdo de su pueblo.

-----------------

NOTA.- Artículo remitido por el autor y publicado en CANARIAS7 el 16 de
febrero de 2006.

 

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 22/07/2006.


Donde posan su sombra las estrellas: La Lírica de Manuel González Sosa

“DONDE POSAN SU SOMBRA LAS
ESTRELLAS”:  LA LÍRICA DE MANUEL GONZÁLEZ SOSA

 Por Eugenio
Suárez-Galbán Guerra

Hoy luchan en mí una mezcla de
emociones:  alegría, ante todo, por estar entre vosotros que siempre me habéis
acogido como un hijo más de Guía y de toda Canaria; honra por haber pensado en
mí para hablar de nuestro poeta; pero también miedo, incluso temor, por no
poder hacer justicia a la persona y obra de Manuel González Sosa.  Por eso, no
vacilo en excusarme y escudarme detrás de Cervantes, y más específicamente, de
su “Prólogo” a la primera parte del Quijote.

También como en ese prólogo, quisiera
yo poder dar esta charla monda y desnuda, y también como en ese prólogo me ha
resultado sumamente difícil escribir esto.  Y es que, al igual una vez más que
ese prólogo, también la poesía de González Sosa se esfuma y desvanece frente a
nuestros ojos cuando intentamos captar el milagro y el misterio de su
creación.  No me refiero ahora tan simplemente a la inevitable injusticia o
frustración que supone todo comentario sobre una poesía verdadera que, como
tal, escapa cualquier intento de apresarla: más allá de esta inevitable
limitación, me preocupa no poder alcanzar siquiera un resumen elemental de la
obra de quien considero un poeta ejemplar, cuya poesía no ha dejado de
brillar, aunque como estrella solitaria muchas veces, desde sus comienzos hace
ya más de sesenta años.

No oculto mi alivio por la ausencia
esta noche de Manolo entre nosotros:  sé lo incómodo que le harían sentir mis
palabras ante su extraordinaria modestia, que es precisamente lo que le ha
impedido venir esta noche.  Y sé también que esa enorme modestia convertiría
en incrédulas para él mis palabras, palabras que no pretenden alabar, sino
simplemente intentar explicar lo que irremediablemente tiene que terminar en
admiración por una obra y su autor.

Tampoco oculto la presencia indudable
del peligro que supone glosar la poesía de quien considero amigo y maestro,
cuyos versos, además, a medida que me iban llegando libro tras libro, iban
nutriendo en mí una nostalgia por esta tierra y estas islas que no ha dejado
de acompañarme desde que primero me trajeron aquí de niño.  ¿Cómo no sentirla
ante un poema como “Pico de la Atalaya”?, el cual no me dejaron escalar con
mis hermanos por ser demasiado pequeño.  Recibía, pues, los libros de Manolo
como decía Lezama Lima se recibían los libros de la editorial y revista
Orígenes
en La Habana:  como pan recién horneado para una fiesta de todo
el barrio.  Ha sido la nuestra una amistad ciertamente rara, pues ha sido
mayormente epistolar (aunque salpicada de visitas a Canarias), y todos sabemos
que el don epistolar no es precisamente uno muy hispano.  Comenzó con una
carta que aún conservo y que me entregó José Luis Cano, editor de una revista
en la que yo colaboraba entonces.  Me encargaba de la literatura canaria y
caribeña en dicha revista, así supuse que la carta sería de algún lector
comentando, o incluso quejándose de, alguna reseña o trabajo.  Encontré en vez
una carta, típicamente pulcra y redactada con una sencilla elegancia, valga la
redundancia que puede aplicarse también a las publicaciones de Manolo, de
portada, papel y tipografía a la vez exquisitos y sencillos, como corresponde
a quien ha tenido una intensa actividad como editor.  Me preguntaba la carta
si yo estaba emparentado con . . .   En fin, era prácticamente una genealogía
de mi familia y de Guía entera.  Ahí empezó todo.

No es fácil encontrar en Madrid
literatura canaria.  Creo que fue el propio José Luis quien me consiguió unos
versos de Manolo, describiéndolo como un fino poeta canario, cuya obra,
lamentablemente, no se conocía en la Península como se merecía.  Y a pesar de
lo dicho, la inaccesibilidad de la literatura isleña se encontraba en aquellos
días algo disminuida debido a la labor editorial de Josefina Bethancourt y
Manolo Padorno con sus Talleres JB.  Creo recordar que también ellos me
hablaron de la poesía de Manolo González Sosa, junto con Baltasar Espinosa.  Y
otro canario, de cuyo nombre no quiero acordarme, siempre bromeaba de que Guía
pudiera tener un gran poeta (no era una broma cruel, y, por supuesto, iba
dirigida contra mí por mi relación con la patria chica de Manolo, y no contra
él, cuya poesía en más de una ocasión elogió con total convicción y
sinceridad.  No, ¡no era de Gáldar!, y si no quiero recordar ahora su nombre,
será porque temo que su broma se saque del contexto amistoso en que la
pronunciaba).

Bien:  basta de preámbulos y entremos
en a lo que hemos venido: la poesía, y la poesía de Manuel González Sosa.  En
cuanto a lo primero, es sin duda paradójico lo que estamos haciendo aquí esta
noche.  Venimos a homenajear a un poeta en un mundo cada vez menos interesado
en la poesía.  Tan así que cualquier docente puede atestiguar que motivar al
alumnado a leer, estudiar y disfrutar de la poesía hoy equivale a arrancar
muelas a gallinas, si se me permite y perdona tan prosaica comparación.  Y,
sin embargo, se sigue escribiendo, leyendo y recitando poesía.  Se hace dentro
de un círculo eminentemente minoritario, pero igual de eminentemente fiel.  Y,
sin embargo, los regímenes totalitarios siguen persiguiendo a poetas y
prohibiendo poesías.  No creo que baste con razonar que en un mundo
antipoético la poesía se hace lo suficientemente necesaria como para engendrar
estas minorías perdidas dentro del marasmo del mundo actual.  Algo de razón
habrá en ello, pero creo que la antropología y la sociología de la literatura,
así como la filosofía, podrían proveer argumentos más convincentes: el ser
humano lo es por la palabra.  A partir de la llamada crisis de la razón a
fines del XIX, la creatividad artística como definitoria de la condición
humana va cobrando cada vez más una mayor consideración (piénsese en Nietzsche,
por ejemplo), y con ella, la poesía, con su remite a una dimensión religiosa (George
Santayana), y el lenguaje, cuando cuaja en estética (Wittgenstein).  Volvemos
a lo mismo: si la ciencia ejemplifica lo rápido que cambia la historia y el
progreso, las artes revelan que el ser humano “Vaso/sólo es de preguntas
desaladas” (sin título, de Sonetos andariegos)  Y ese vaso lo llena la
poesía.  De suerte que, consciente o inconscientemente, seguimos buscando en
el poeta al mago, al poseedor del don divino.  Porque en el principio era el
Verbo.  Y así estamos aquí hoy porque – nos demos o no cuenta de ello –
reconocemos en Manolo el juglar de nuestro sueño colectivo. 

La idea de que un verso salva un poema
y un poema a un poeta, puede resultar tan atractiva como apologética. En todo
caso, y ciertamente en el de Manuel González Sosa, hay poemas y poetas que se
salvan de cualquier apología precisamente porque no les sobra nada (caso
también, sin ir más lejos, del "Príncipe de los poetas españoles", San Juan de
la Cruz, a quien el poeta de Guía dedica un bello soneto, por cierto).  Es así
cómo se explica lo compacto de la obra poética de González Sosa: como el
resultado de una vocación y dedicación poéticas tales, que sólo lo que soporta
una rigurosa y constante criba llega a la página impresa. Esta conocida manía
revisionista del poeta termina cuajando en una obra que crece más en hondura
que en extensión, pero que a la vez se extiende a lo largo de un tiempo
prolongado, debido justamente a la lentitud y el cuidado con que la mima el
poeta.  Ya señalaba Sebastían de la Nuez, en su "Introducción" a Poesía
canaria, 1940-1984
, que se trata de una poesía "en continua gestación y
perfeccionamiento", lo que dificulta su inserción dentro de una generación
determinada. Por lo demás, consabido es que, a diferencia de otros géneros, 
la poesía por naturaleza sigue precisamente una orientación vertical opuesta a
otra horizontal.  Si Goethe explicaba la ley de la épica, o narrativa, como la
de un lento detenimiento que implica una acumulación de palabras y frases, no
habrá que recordar que la poesía aspira a exactamente lo contrario: una
concentración de palabras que a su vez concentren al máximo el fondo a través
de la forma.  Y si lo hace con un verso que vibra de emoción, tanto mejor.  De
ahí, el uso del término “lírica” en nuestro título y  en forma de sustantivo. 
Porque adjetivarlo, hablar de la poesía lírica de Manuel González Sosa, podría
dar a entender que sólo una parte de ella lo es.  Pero raro sería hallar entre
sus poemas alguno que no tiemble de un  vivo sentimiento, ya bien sea el de un
dolorido sentir, ya bien el de alguna vaga esperanza perdida paradójicamente
entre la resignación, o ya bien el de algún consuelo que la propia poesía
logra arrebatar por su mera belleza de cualquier contenido triste.  Algo así
como la luz de las estrellas combatiendo su sombra.


Reconocemos que nuestro mundo y época ha sido – y sigue siendo – uno en el que
los géneros tradicionales han ido perdiendo su vocación original.  Desde que
la rebeldía romántica rechazó el mismo concepto de género literario, y
Benedetto Croce aupó a comienzos del siglo pasado ese rechazo a un consenso
considerable entre críticos, la poesía ha ido perdiendo cada vez más en
determinados círculos su fuerza original como canalizadora de emociones
profundas, a diferencia de la narrativa que insiste sobre todo en contar
historias y el drama que propone acción y conflicto como su dimensión
fundamental.  Desde luego que la contaminación entre géneros es inevitable. El
poema que provee la cita de nuestro título (en realidad, parte de dos versos,
repletos de recursos poéticos), titulado “El cuerpo entero” (de Cuaderno
americano),
alcanza una altura épica, claramente rematada por su final,
pero no por ello deja de latir de lirismo. Esa misma cita relativa a la
astronomía introduce una sensación de ternura humana que toma al lector por
sorpresa y le deja impactado de emoción.  No es éste el sitio adecuado para un
minucioso análisis, pero tampoco queremos desperdiciar la oportunidad de
aprovechar – siquiera de paso – un magnífico ejemplo de maestría poética:
quizá un astrónomo pueda explicar – u objetar a – la imagen literal detrás de
la poética, pero a nosotros nos incumbe intentar (otra cosa no permite la
poesía en su mejor sentido) explicar esa reacción lírica de sorpresa:
antítesis (luz de “estrella”-“sombra”), aliteración interna (“posan”-“sombra”,
y también la o de “Donde”), personificación, al menos implícita (“estrellas”
que “posan”) y un hipérbaton, o transposición de la sintaxis, que, por leve
que sea, destaca “estrellas”.  ¿Hace falta volver a destacar ahora la
capacidad de concentración poética de González Sosa?

Este mismo
poema, de comienzo claramente - o mejor dicho, oscuramente – gongorino,
suscita otra reflexión:  la variedad de versos que maneja el poeta de Guía. 
No se crea que atenerse a la dimensión más tradicional del género implica
estancarse en una lírica pasada de moda.   Al contrario, por su poesía ha
pasado más bien  - y perdónese otra redundancia - el pasado remoto y reciente
de la poesía, tanto nacional como universal.  Si Góngora puede surgir en un
poema (“No de roca desnuda,/ de arena los descalzos/ pies que mojan las
olas”), en otro aparecerá Quevedo (“Cuando se venga a tierra/mi esqueleto,/ de
cal será y ceniza,/ pero también de polvo/ de fiel maíz” [ "Maíz", de
Cuaderno americano]
); si la angustia interrogativa de Unamuno late en "Teide
incierto" (¿“Estás allí? ¿Se figura/mi fe que sí eres no siendo”?, de
Paréntesis
), "El poeta contempla un lejano sueño suyo" (Sonetos
andariegos
) suscita la honda melancolía de Antonio Machado (“Es el atrio
de abril y la violeta/desolación del monte lacerado”.). De repente, el verso
libre libera a un soneto de la rima clásica de Sonetos andariegos.
La prosa de El mirador o de "Entrevisiones" (de Paréntesis)
reivindica plenamente el arriesgado experimento de Baudelaire.  Y si los
poemas en prosa de González Sosa lo son, esquivando el peligro de que lo
narrativo ahogue lo poético, también su verso puede incorporar una escritura
afín a la prosa sin perder el temblor de la poesía, como en el magistral "El
cruzado" (Paréntesis).   Luego, a la originalidad formal con que el
poeta dota una intertextualidad múltiple, habría que añadir la personalísima
perspectiva canaria de un fondo que trasciende las típicas alusiones al
paisaje y el folklore.  Ya hemos visto cómo el monumental Teide, abandonando
la larga tradición paisajista,  se convierte en su poesía en un motivo
metafísico existencialista.  Más aún, algo tan aparentemente poco poético como
el gofio se eleva a la categoría quevedesca del polvo humano en el mismo poema
ya mencionado (“Maíz”), donde, además, la histórica unión entre canarios y
diferentes pueblos americanos queda asimismo plasmada por el maíz.  Poesía
también es eso:  elevar lo cotidiano, o lo considerado insignificante a una
altura relevante (caso también de "Juan, grumete de la Santa María" de
Paréntesis).  Porque esa elevación sólo la puede lograr un lenguaje
potenciado a su máxima expresividad.

Como toda
poesía que perdura, un misterio late al lado del milagro en la  poesía de
González Sosa: el significado se pluraliza y la vida entra en el verso con
toda su complejidad y ambigüedad. Entra el lector  en la región religiosa.  Se
escribe como se ora, decía Kafka.  Esa misma actitud sagrada ante el verbo es
la del poeta de Guía.

Feliz
coincidencia entre su lugar natal y su poesía:  ella nos guía por la oscura
pradera que convida.


---------------------

NOTA:
 Conferencia pronunciada en la Real Sociedad Económica de Amigos del
País el día 30 de enero de 2003. 
   
                                                              

 

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 26/05/2006.


Pedro González-Sosa

 

     

 

     


PEDRO GONZÁLEZ-SOSA


Es Cronista Oficial de Guía de
Gran Canaria desde el 30 de septiembre de 1980, siendo alcalde José Carlos González Ruiz, e Hijo
Predilecto de la misma desde 1986, cuando ejercía la alcaldía Oscar Bautista
Afonso.

       

ARTÍCULOS -
CONFERENCIAS - RELATOS





Biografía
     


Néstor Álamo
y Guía de Gran Canaria



(2006)

       

Las andas, el sol y la media luna de plata de la
Virgen de Guía



Su pregón de 1971
     


El órgano que inauguró Saint-Säens



Libro "LA MÁQUINA"
     

TEXTO DE LA PRESENTACIÓN del libro "Canónigo Gordillo: biografía de un
genio de la discordia"
(2001)



Estatuto del Cronista

     

Miguel Santiago, el hijo de
"maestro Sergio el relojero"

       

El Colegio de La Inmaculada

       

Guía de Gran Canaria: los
alcaldes reales desde 1526 hasta 1812
(2003)

       



El Albercón de la Virgen
(2003)

     

Por qué no hubo
"desaparecidos" en julio de 1936 en Guía de Gran Canaria


(2003)

     

El apellido Fernández del Campo de la
marquesa de Arucas procede de Guía



(2003)

     

Una

anécdota
sobre el trono de la Virgen de Guía

(1998)
     

Sobre la denominación del
Municipio



(
Del libro "Guía de Gran
Canaria: primero Villa, después Ciudad". 1997
)

       


Su pregón para las Fiestas de la Virgen de 1971

       

El piso de mármol que tiene su iglesia se colocó
entre 1885 y 1889

       

Infantes Florido: recuerdos de una entrevista en
Sevilla cuando fue preconizado obispo de Canarias en 1967

       

El palacete RODRÍGUEZ QUEGLES, un magnífico edificio
modernista

       

El Puente de Verdugo

       

En 1814 el obispo Verdugo propuso al rey a cinco
canarios para ocupar sedes episcopales en España o América

       

LIBROS PUBLICADOS
SOBRE GUÍA

         
       

Canónigo Gordillo: biografía de un genio de la discordia
, editado
por el Cabildo de Gran Canaria en 2001, con prólogo del Historiador de La
Habana Eusebio Leal.
       

Contribución para una historia de Guía de Gran Canaria
. Edición del Ayuntamiento de Guía, 1985.
     
Guía de
Gran Canaria: Primero Villa, después Ciudad (y otras noticias históricas)
. Edición
del Cabildo Insular de Gran Canaria y del Ayuntamiento de Guía, 1997.
       
Fundación
de las Ermitas Capillas y Altares de la Parroquia de Guía
.
Ediciones del Cabildo Insular de Gran Canaria, 1994.
       


Guía de
Gran Canaria: Historia del Ayuntamiento y de los edificios que fueron sede
institucional.
Edita: Ayuntamiento de Santa María de Guía y Cabildo
Insular de Gran Canaria. Año 2001

       
Guía
de Gran Canaria: la casa donde murió Luján Pérez
(allí vivió de
niño y de joven y pasó sus estancias guienses). Edita: Excmo. Ayto. de
Santa María de Guía. Año:1999
       
Extractos
del Libro Primero de Matrimonios de la Iglesia de Guía (Gran Canaria)
1565-1636.
Edita: Excmo Cabildo Insular de G.C. Año: 1985
       
El
Imaginero José Luján Pérez. Noticias para una biografía del hombre.

Edita: La Caja de Canarias. Año: 1990
       
El Órgano
de la Iglesia de Santa María de Guía.
Edita: Ayuntamiento de Santa
María de Guía. Año: 2003
       

Guía de Gran Canaria: historia de “la Máquina” y el cultivo de la caña
dulce en el siglo XIX.
Edita: Ayuntamiento de Santa
María de Guía. Año: 2004.

         
       

OTROS LIBROS PUBLICADOS

         
       
Contribución al estudio sobre la emigración canaria en el siglo XIX.

VI Coloquio de Historia Canario- Americana (1984).Tomo I -1ª Parte

Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 26/05/2006.


Santa María de Guía

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