Maestro Vicente Batista y León, y su Contribución al Mundo de la Cuchillería en Canarias
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Por ALEJANDRO C. MORENO Y MARRERO
Estudiante de Derecho, U.L.P.G.C.
Santa María de Guía, a 1 de Octubre de 2003
La primera referencia que tenemos acerca de Don Vicente Batista y León, máximo
exponente y/o figura por antonomasia de la cuchillería en Canarias, la
encontramos en el Libro de Nacimientos del Registro Civil del Juzgado
Municipal de Guía de Gran Canaria del año 1879.
Según esta primera fuente documental: En la Ciudad de Guía, a las diez de
la mañana del día veinte y cuatro de Junio de dicho año, ante el Sr. Don Ramón
de Aguilar (Juez municipal) y de mi, Don Manuel Cabrera (Secretario),
compareciendo Don José Batista y
González, casado, platero de profesión, mayor de edad, natural y vecino de
esta Ciudad, domiciliado en la Calle del Agua, presentando para su inscripción
en el Registro Civil a un niño, y al efecto como padre del mismo. Que dicho
niño nació en su propia casa el veinte y dos del corriente a las seis de la
mañana. Que es hijo legítimo del declarante y de su mujer, Doña María del
Carmen León y Quintana, mayor de edad, ocupada en los quehaceres de su casa,
natural y vecina de esta Ciudad, domiciliada con su marido. Que es nieto por
línea paterna de Don Vicente Batista y Miranda y Doña Ana González y Gordillo,
naturales y vecinos que fueron de esta Ciudad, difuntos. Y por la materna de
Don José Antonio de León y Rivero y de Doña Basilia Quintana y Silva,
naturales y vecinos de esta Ciudad, domiciliados en la Plaza de San Roque. Y
que dicho niño se inscribe con el nombre de Fermín Vicente Paulino. Fueron
testigos de esta inscripción Don Francisco Ossorio y Reyes y Don Pedro
Domínguez y García, vecinos de esta Ciudad y mayores de edad. Leída y sellada
la presente acta y hallándose conforme, la firman los señores testigos y el
declarante.
Posteriormente, un segundo documento, el Padrón Municipal de Habitantes
del Ayto. de Guía de Gran Canaria del año 1881, nos confirma todo lo que
acabamos de indicar, así como, nos aporta varios nuevos datos de interés a
nuestro estudio.Según
recogiera tal documento, Don Fermín Vicente Paulino Batista y León, conocido
popular y profesionalmente como "Maestro Vicente Batista", nace en Guía de
Gran Canaria (Junio de 1879) en el seno de una familia de artesanos. Era el
hijo mayor de Don José Batista y González y Doña María del Carmen León y
Quintana, y fueron hermanos suyos José, Luís, Carmen y Emilio Batista y León.Aquella
primera fuente documental (Libro de Nacimientos del Registro Civil del año
1879) y, luego, el Censo Electoral del Ayto. de Guía de Gran Canaria del año
1894, nos dice que la profesión oficial de su padre, Don José Batista y
González, era la de platero. No obstante, tenemos constancia de que también se
dedicó a la realización de Cuchillos Canarios, pues, una de las páginas
publicadas en el Diario Político y de Interés General de Las Palmas de Gran
Canaria "EL LIBERAL", que así se llamaba, de fecha 9 de mayo de 1892, nos
informa que Don José Batista gana en dicho año la Medalla de Oro al Mérito
Artístico en la, por aquel entonces, denominada "Exposición Fiesta de las
Flores", presidida por Don Amaranto Martínez de Escobar, y lugar donde, desde
el 23 de abril al 1 de mayo del mencionado año, se dieron cita los más
destacados artesanos de la época. Después de lo dicho, obviamente, todo cabe
indicar que, se trataba del mejor cuchillero (realmente orfebre) de la isla,
en la época que le tocó vivir. Antes de concluir con la anteriormente citada,
Fiesta de las Flores, es preciso comentar que, también nos hemos encontrado
una factura extraída del Archivo Municipal de los Fondos del procurador
guiense Don Pedro Bautista Hernández, donde, curiosamente, aparecen recogidos
todos los objetos que, desde esta noble ciudad norteña (Guía de Gran Canaria),
se llevaron a la tal exposición. Así las cosas, siguiendo
ad litteram
lo plasmado en aquella factura, Don José llevó tres cuchillos, de los
cuales dos de ellos eran con hoja del país y cabo de cuerno e incrustaciones
en plata, y el tercero de ellos, con hoja de la "Fábrica de Toledo" con
incrustaciones en oro y plata.
Dicho lo cual, ustedes se preguntarán el
¿por qué de un Cuchillo Canario con una hoja de la Fábrica de Toledo? Pues
bien, con respecto a ello, nos habla a finales del s.XIX, el ilustre médico e
historiador catalán, así como, cofundador y primer Conservador del Museo
Canario, Don Víctor Grau-Bassas en su obra "Usos y Costumbres de la Población
Campesina de Gran Canaria (1885-88)". El Dr. Grau-Bassas, nos
dice que "dada la poca calidad de las hojas aquí fabricadas, ya que éstas
carecen de ese fino pulimento y ese pavón que en otros lugares se le da al
hierro más insignificante, se ha tenido que recurrir a la importación de las
hojas toledanas".
Maestro Vicente Batista y León,
personaje que hoy nos ocupa, aparece registrado por primera vez de forma
oficial bajo el rótulo de cuchillero, en el Padrón de Habitantes del Ayto. de
Guía de Gran Canaria del año 1930, así como, posteriormente, en el Anuario
Industrial y Artístico de España del año 1931, donde figura junto a los
prestigiosos cuchilleros José Marrero Mújica y Manuel Marrero Roque (hijos
respectivos de los hermanos, y también afamados cuchilleros avecindados en la
Costa de San Felipe desde 1872, aunque, oriundos de Santa Lucía de Tirajana,
Bartolomé, conocido popularmente como "Maestro Bartolo", y Laureano Marrero
Rodríguez). Dicho esto,
memorandum,
no contamos con datos acerca del oficio de cuchillero, anteriores a 1921,
fecha en la que, en la Matrícula General de la Contribución Industrial y de
Comercio correspondiente al Año Económico de 1921-22 del Ayto. de Guía de Gran
Canaria, nos encontramos los primeros nombres oficialmente amparados por esta
profesión. Así las cosas, y dado que la figura del cuchillero aún no estaba
legalmente reconocida en las islas, hay que reseñar que fueron los herreros,
plateros … los encargados de la elaboración de aquellos primeros y/o
primitivos Cuchillos Canarios, herramienta imprescindible tanto para el
agricultor como para el ganadero grancanario, pues, según palabras del prof.
Sosa Álamo,"era ideal para el corte de racimos, rolos y el picado para los
animales".Como
nos decía la Licenciada Macarena Murcia Suárez,
"el trabajo de la cuchillería siempre ha
estado íntimamente relacionado al de la herrería".
Referente a ello, hemos de decir que,
no hay excepción alguna en el caso de su familia, es decir, de la familia y/o
estirpe de nuestro biografiado de hoy: Maestro Vicente Batista y León, pues,
casi de manera un tanto milagrosa, han llegado hasta nosotros varios
documentos, también procedentes del Archivo Municipal de los Fondos del
procurador guiense Don Pedro Bautista Hernández, donde se nos informa que
muchos de sus ascendientes se dedicaban a la herrería. Concretamente, este es
el caso de José Antonio de León y Rivero (abuelo materno y herrero de
profesión), Máximo de León y Rivero (hermano del anterior y, por lo tanto,
tío-abuelo materno y herrero de profesión) y, finalmente, Cayetano León y
Quintana (tío materno y herrero de profesión). No obstante, Macarena Murcia
Suárez, también nos comentaba que, "aunque todos los cuchilleros eran
herreros, no todos los herreros eran cuchilleros, pues, muchos de estos
artesanos no eran capaces de realizar buenos cabos de piezas, por lo que
solamente realizaban cuchillos para ser enastados con cabo de madera".Según
recogía aquel Padrón de Habitantes del Ayto. de Guía de Gran Canaria del año
1930, la vivienda donde reside Maestro Vicente Batista y León se encuentra
ubicada en la Calle Plaza de San Roque nº8.Como es
sabido, el Cuchillo Canario o de Canarias, tomando "prestadas" las, siempre
coherentes palabras del anteriormente citado Dr. Grau-Bassas, "es un
producto de fábrica del país". Ahora bien, éste se encuentra repleto, casi
en su totalidad, de diferentes influencias, como consecuencia, claro está, de
la infinidad de culturas que a lo largo de la historia, e incluso, nos
atreveríamos a decir que, de la prehistoria (Canarias Prehispánicas) y
protohistoria, han pasado por las islas. Con este panorama, seguramente se
cuestionarán que ¿a dónde pretendemos llegar esta información? Pues bien, el
caso es que, una de esas tantas influencias, quizá la más importante, tanto
cualitativa como cuantitativamente hablando, es la de ascendencia morisca y/o
hispano-árabe. Una vez dicho esto, es preciso señalar que, no tenemos
referencia alguna acerca de Cuchillos Canarios de cabo de flores (tipo de
cuchillo con estas influencias), como así los denominara el prof. Sosa Álamo,
anteriores a la labor desempeñada en Guía de Gran Canaria, por Don José
Batista y González (segunda mitad del s.XIX), a quien se le considera,
verdadero creador de esta variedad cuchillil en Canarias. Llegados a este
punto, debemos comentar que, tal labor o tradición artesanal sería continuada,
enriquecida, e incluso, mejorada, décadas después, por varios de sus
descendientes, destacando, como no, de entre todos ellos, a su primogénito, y
según muchos, el mejor cuchillero que jamás halla dado las islas, Maestro
Vicente Batista (personaje que hoy tratamos de estudiar), así como a su hija,
y hermana del anterior, Doña Carmen Batista y León.En este
instante, creemos que no se deben pasar por alto, las palabras que tiempo
atrás, nos dijera Don José García Ossorio, ya fallecido, y conocido
popularmente como "Maestro Pepe el Herrero", acerca de las facultades
artísticas de esta Carmen Batista y León. Según sus palabras, "Él siempre
había oído comentar en su casa que Doña Carmen, la hermana de
Maestro Vicente Batista, al igual que su
padre, y por supuesto, su hermano, también se dedicaba a la elaboración de
piezas de orfebrería cuchillil canaria".
Maestro Pepe, también nos decía que, "dada
la íntima relación que los Canarios, desde mediados del s.XIX, hemos mantenido
con la isla de Cuba, la labor de Doña Carmen, en aquellos tiempos de
emigración, fue la de acomodar el cabo, mango o empuñadura del Cuchillo
Canario a las asas de las bandejas de plata de que desde aquí se enviaban a
aquella hermana isla".Así las
cosas, hay que decir que Doña Carmen Batista, no se dedicó, sólo y
exclusivamente, al acomodo de los cabos de Cuchillos Canarios en las asas de
las bandejas de plata que, como decíamos en palabras anteriores, se mandaban
hacia la isla de Cuba, sino que, ésta, si utilizásemos una expresión
típicamente musical, "tenía un amplio y variado repertorio", es decir, que su
labor iba desde la elaboración de cuchillos y plegaderas, hasta la realización
de miniaturas de Cuchillo Canario (broches, gemelos, colgantes …), objetos
bastante demandados, en aquel entonces, por las gentes de más alto abolengo
y/o pertenecientes a la clase noble-adinerada de las islas.Según
recogiera el Libro de Matrimonios del Archivo Parroquial de Guía de Gran
Canaria del año 1911, Maestro Vicente Batista y León casó en la Iglesia de
Guía, el 7 de enero del citado año, con Doña Lucía López Arencibia, también
natural y vecina de esta Ciudad. Décadas más tarde, el Padrón de Habitantes
del Ayto. de Guía de Gran Canaria del año 1930, nos informa que la
descendencia de este matrimonio fue bastante amplia: Vicente (1911), Carmen
(1913), Rosa (1915), Juan (1917), Salvadora (1918) y, finalmente, Amalia
Batista López (1921). Ahora bien, el verdadero continuador de la tradición
familiar que iniciara su abuelo en el siglo anterior (s.XIX) sería Don Vicente
Batista López, hijo mayor de Maestro Vicente Batista y León y de su esposa,
Doña Lucía López Arencibia.La
primera noticia que tenemos acerca de su persona, la encontramos en el Censo
de Habitantes del Ayto. de Guía de Gran Canaria del año 1930. Este documento
nos especifica que Don Vicente Batista López nace en esta Ciudad el 20 de mayo
de 1911. Dicho lo cual, hay que comentar que auque Don Vicente Batista López
naciera en Guía de Gran Canaria, "tierra de cuchilleros por antonomasia", la
mayor parte de su labor cuchillil sería desarrollada en la Capital Gran
Canaria, lugar donde, al igual que su padre, se instalara una vez acabada la
Guerra Civil Española (1939); pues, según nos dijera su hijo, el también
cuchillero, así como, platero, Don Mario Batista Díaz,"su padre aprendió el
oficio en Guía de Gran Canaria, su pueblo natal, sin embargo, lo desarrolló,
mayoritariamente, en la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.Con
respecto a la importancia que, como indicáramos anteriormente, ha tenido la
Ciudad de Guía de Gran Canaria a lo largo de la corta pero apasionante
historia del Cuchillo en las islas, nos hablaba el periodista Don José Rial
(segunda década del s.XX, 1928):"Por ser visita de cumplido, el cuchillo es
de lujo, con mango primoroso de Guía, embutido en plata, de labores finas".
Don
Vicente Batista López, siguió, "al pié de la letra", las magistrales
enseñanzas de su padre, Maestro Vicente Batista y León, en definitiva de su
abuelo, Don José Batista y González, pues, obviamente, éste había sido quien
enseñara a su padre.Según
palabras de la Licenciada Macarena Murcia Suárez
"la elaboración de Cuchillos Canarios es una
actividad practicada en exclusividad por hombres, transmitiéndose los
conocimientos de generación en generación. Los cuchilleros aprenden el oficio,
ayudando a sus padres, abuelos y tíos en las distintas tareas llevadas a cabo
en las tradicionales herrerías".
En sus
inicios como cuchillero, se podía observar claramente, la influencia en cada
uno de sus trabajos, tanto de su padre como de su abuelo, sin embargo, también
debemos reseñar que, ulteriormente, Don Vicente Batista López, logró
desarrollar un estilo muy peculiar y/o particular de trabajar el cabo, mango o
empuñadura de los Cuchillos Canarios. Se trataba de cabos inmensamente
recargados de complejas figuras decorativas de carácter preciosista (motivos
florales) que, dotando de un sumamente perfecto e impecable acabado final a
cada uno de aquellos ejemplares de Cuchillo Canario, los acercaba bastante a
lo que en
sentu strictus
se ha entendido históricamente por "obra de arte", pues, como escribiera el
prof. Sosa Álamo, "los artesanos han cobrado un prestigio rayano en
artista".
Regresando de nuevo a la figura de Maestro Vicente Batista y León, y como dato
de interés para todos aquellos amantes de la extraordinaria riqueza de nuestra
historia local, hemos de decir que, estaba emparentado con el ilustre
personaje dieciochista, Don Pedro José Gordillo y Ramos, pues, como recogiera
en su obra "Canónigo Gordillo: un genio de la discordia" el cronista de
Guía de Gran Canaria Don Pedro González-Sosa, su abuela paterna, Doña Ana
González Gordillo era sobrina de este Pedro José Gordillo y Ramos.Con
este panorama, trataremos de explicar, muy
grosso modo,
y lo más gráficamente como nos sea posible, el vínculo por consanguinidad o
parentesco existente entre ambos personajes.Pedro
José Gordillo y Ramos, que fuera cura del Sagrario de Las Palmas y Diputado en
las Cortes Constituyentes de Cádiz de 1812 de las que fue presidente, muere en
la Habana (1844) cuando era Arcediano de su catedral. Así las cosas, la rama
Gordillo de esta familia continuó en Guía de Gran Canaria gracias a los
matrimonios celebrados igualmente en dicha localidad por dos hermanas del
Canónigo, sin embargo, sólo nos ocuparemos, claro está, de uno de ellos,
obviamente, de aquel del cual procede, Maestro Vicente Batista y León, a
quien, como es sabido, hoy tratamos de estudiar. Dicho lo cual, María José
Gordillo y Ramos (hermana del Canónigo y bisabuela paterna de Maestro Vicente
Batista y León) casó con José González Torres (bisabuelo paterno de Maestro
Vicente Batista y León). Su descendencia fue bastante amplia, siendo su quinta
hija, Doña Ana González Gordillo (sobrina del Canónigo y abuela paterna de
Maestro Vicente Batista y León). Ésta casó con su primo Vicente Batista y
Miranda (abuelo paterno de Maestro Vicente Batista y León). También bastante
amplia fue la descendencia de este matrimonio, del cual procede, Don José
Batista y González (padre de Maestro Vicente Batista y León). Éste, como
decíamos al inicio de este estudio, casó con Doña María del Carmen León y
Quintana (progenitores de Maestro Vicente Batista y León). Finalmente,
primogénito del matrimonio formado por José Batista y González y esta María
del Carmen León y Quintana fue, Maestro Vicente Batista y León, cuchillero y,
según palabras del anteriormente citado, Don Pedro González-Sosa, "gran
aficionado a tocar la guitarra", quien casara con Doña Lucía López
Arencibia.Con
respecto a tales inquietudes y/o aptitudes musicales, nos hablaba su nieto,
Don Mario Batista Díaz, quien nos decía que
"su abuelo paterno, Maestro Vicente Batista y
León, tocaba , en aquel entonces, la guitarra por partitura",
dato bastante interesante, o cuanto menos, curioso, pues, no debemos olvidar
que, estaríamos hablando de unos cien años atrás, y como todos sabemos, lo que
ello supone. Ahora bien, llegados a este punto, es preciso comentar que,
Maestro Vicente Batista y León, ya contaba algún antecedente en su familia
íntimamente relacionado con la música. Este es el caso de Don Juan Batista
Palenzuela, quien, como escribiera González-Sosa, en su obra "Guía de Gran
Canaria: primero villa, después ciudad (y otras noticias históricas)",
aparece como organista de la parroquial Iglesia de Guía de Gran Canaria en el
año 1902. Este ilustrado personaje casó con su prima hermana Doña Josefa
Batista y González (tía paterna de Maestro Vicente Batista y León), con lo
que, mientras por un lado, era tío político de Maestro Vicente Batista y León,
por el otro, era primo hermano de su padre, Don José Batista y González.Nos
gustaría cerrar nuestro modesto estudio, con las siempre comedidas, así como,
sapientes, palabras del prof. Sosa Álamo:
"el Cuchillo Canario, con el transcurso del
tiempo, ha pasado de ser aquel instrumento, típicamente, de trabajo a ser una
pieza de coleccionismo y regalo, un motivo de orgullo para sus poseedores, un
recuerdo insigne de tradición familiar, e incluso, un gesto de preferencia con
el hijo al que se le regala".Así las
cosas, debemos comentar que, gran parte de ello, es decir, la importancia que
progresivamente ha ido adquiriendo este símbolo de nuestra identidad canaria,
se le debe, sin duda alguna, a la prestigiosa estirpe de constructores
guienses que hoy nos ha ocupado (familia Batista). Acerca de esta conocida
saga de cuchilleros, nos habla el poeta y dramaturgo grancanario, así como,
excelente cultivador de la música y la pintura, Don Víctor Doreste Grande, en
su "Romance de Pancho Marrero", donde plasma a la perfección una curiosa
escena de infidelidades cargada de canariedad acaecida en las inmediaciones de
la famosa "Casa de los Picos":
Hacia
los Riscos subíaen copas Pancho Marrero
tan mal puesta la cachorra
que mal parecía un sombrero.
En el cinto, su cuchillo,
a la derecha, su perro.
Pegaba tanto el levante
que se fumaba el sendero
y los charcos se bebía.
Iba todo él de negro
no porque tuviera luto,
era cosa de familia.
Subía Pancho Marrero
por San Nicolás arriba
con su perro majorero
que le hacía compañía.
De la "Casa de los Picos"
las alabardas se hundían,
en las carnes de la noche
besando la amanecida.
La luna estaba cuajada
por el levante que hacía.
El perro no la ladraba
que era perro que mordía.
Subía Pancho Marrero
y ya estaba casi arriba,
la luna sudaba lirios
por el levante que hacía.
Seis voces dio un campanario
y se alumbró el nuevo día.
Sacó Marrero un cuchillo
de abolengo tan canario
que sangre no conocía,
todo un cuchillo labrado
por los Batistas de Guía.De la "Casa de los Picos",
los tres cuchillos herían
la piel de la madrugada
que poros de luz tenía.
Pasó el dedo por el filo
del cuchillo y dijo: atisba,
que hoy vas a probar la sangre,
que hoy en día te desvirgan.
Salió de la casa un hombre
¡estate quieto, bardino!
le dice Marrero al perro.
Ella con él me engañó,
mañana habrá dos intierros.
Cuando te hunda en sus carnes
verás el primer amago
manar un chorro de sangre
roja como la del drago.
Lontando un gallo cantó,
las calles estaban solas,
la luna ya en su agonía
sudando estaba amapolas
por el levante que hacía.
En una casa terrera
se ve asomar a una vieja,
ladra el perro majorero
con la cola haciendo fiestas.
Es la madre de Marrero,
que al verla tan menudita
tan triste y tan poca cosa
se dice Marrero ¡no!,
no habrá sangre en buena hora
ni desconchabos ni intierros.
y mientras tú vivas, madre,
jamás hundiré esta hoja
engáñeme quien me engañe,
que esas son cosas del cuerpo,
que la tierra ha de tragarse.
Acarició el duro acero,
y en la vaina de su cinto
lo volvió a su manso encierro.
Más de mil gallos hervían
el aire con sus cantatas,
mientras la vieja a Marrero
esperaba hasta las tantas.
Huelga de estrellas había
y en lo más alto de cielo
un gran lucero esquirol
sus platinos derretía
albeando los senderos.
La luna besó en la frente
a la madre de Marrero.
En
este momento, es preciso decir que, se considera que ha habido un antes y
un después a la figura de Maestro Vicente Batista y León en el mundo de la
cuchillería en Canarias. Dicho lo cual, es
conditio sine
qua nom,
el hablar de un estilo y unos maestros cuchilleros pre-Vicentistas y/o post-Vicentistas,
tanto, a la hora del estudio y clasificación de un ejemplar de Cuchillo
Canario, como, para citar o hacer referencia a algún constructor anterior o
posterior a su obra. Maestro Vicente Batista y León, finalmente, muere en la
Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, donde es enterrado, después de una larga
e intensa actividad cuchillil. Realmente no es cierto, la cronología miente,
pues, como escribiera el Dr. Hernández García refiriéndose al prestigioso
investigador francés René Verneau, gracias a la elaboración de este trabajo,
Maestro Vicente Batista y León, está más vivo que nunca.
Simplemente me queda agradecer, y por supuesto, también, felicitar a la
Fundación para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria (FEDAC),
por haber dado al Cuchillo Canario, nuestro Cuchillo Canario, una segunda
Época de Oro, así como, por la constante ayuda prestada a los artesanos para
que se continúe y/o nunca desaparezca de nuestra cultura popular canaria esta
tan arraigada tradición.
Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 06/10/2003.
