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Por ALEJANDRO C. MORENO Y MARRERO
Santa María de Guía, a 22 de febrero de 2005Para los estudiosos, hablar del origen y procedencia del
Cuchillo Canario suele presentarse como una tarea ciertamente conflictiva e
incómoda. Sobre ello, como ya hemos apuntado en otras ocasiones, mucho es lo
que hay que decir y escaso lo que se podría afirmar. Sea como fuere, el
propósito de este estudio es añadir algo de luz a una cuestión que durante
muchos años ha mantenido en vilo a cuchillólogos y coleccionistas, así como
también a todos aquellos que nos consideramos amantes de lo nuestro.Según indica el Diccionario Etimológico
de Juan Corominas, la palabra cuchillo procede del latín "cultellus"
(instrumento cortante formado por una hoja de acero de un solo corte con un
mango de metal, madera, etc). El cuchillo es algo tan antiguo como la propia
humanidad. Su aparición se pierde en la oscuridad de los
tiempos. Históricamente, ha sido un elemento consustancial al hombre. Para
bien o para mal, el cuchillo siempre ha tenido un importante papel en la
supervivencia de la raza humana. Una de las características que diferencian al
homo sapiens del resto de los seres humanos es el uso de herramientas hechas
por él mismo. Desde la prehistoria existen pruebas de que el hombre primitivo
fabricaba este tipo de utensilios para subsistir y, en ocasiones, destruir; o
bien para defenderse de la naturaleza, de los animales o de sus congéneres.
La historia del cuchillo empieza en la
Edad de Piedra. En un principio, fueron fabricados en cuerno, hueso o madera;
sin embargo, posteriormente se descubrieron materiales más duros y resistentes
(pedernal, sílex y obsidiana). Los arqueólogos sostienen que los cuchillos
utilizados en la Época Clásica por los griegos y los romanos distaban muy poco
de los que usamos en la actualidad. Hasta finales del s.XVI, el cuchillo tuvo
una doble utilidad: cuchillo y tenedor, pues servía a la vez para cortar los
alimentos y para llevarlos a la boca.El progreso de la cuchillería se produce
como consecuencia del episodio de las Cruzadas (los métodos más avanzados de
forja y temple del acero practicados en Oriente fueron adoptados por Europa).
Desde entonces se ha considerado a la Industria Cuchillera española,
influenciada casi en su totalidad por las formas de gusto árabe (no hay que
olvidar que los musulmanes estuvieron casi ocho siglos
asentados en España), como
una de las más importantes potencias armeras del mundo. Dentro de ella,
los centros cuchilleros más afamados fueron Toledo y Albacete, ciudades donde
la fabricación de las armas blancas había sido heredada de los árabes.Según el prof. Ocete Rubio, "cuando
los castellanos llegaron a las Islas Canarias, los aborígenes aún utilizaban
armas fabricadas de obsidiana". Sobre el origen y procedencia del Cuchillo
Canario existen varias teorías diferenciadas entre sí. Algunos investigadores
sostienen que fueron los ingleses quienes lo trajeron a las islas.
Personalmente, dado que hasta ahora ha sido imposible hallar en la Industria
Cuchillera británica un tipo de cuchillo similar al canario, debo decir que no
estoy nada de acuerdo con esta primera afirmación. Dicho esto, lo que si que
se ha considerado originario de Inglaterra es la expresión "naife"; pues, como
todos sabrán, ella proviene del vocablo inglés "knife" (nombre con el que los
británicos llegados a las islas desde el s.XVI denominaban al cuchillo y que,
como escribiera el prof. Marcial Morera, entró a nuestras gentes por el oído,
con lo que se ha reproducido su pronunciación y no su escritura). Otros
estudiosos del tema dicen que, por las peculiares características del mango,
el Cuchillo Canario proviene del norte de África. Nada es lo que tengo que
añadir a esta segunda teoría. Según la tradición oral, hay también quienes no
descartan la idea de que el Cuchillo Canario pueda tener su origen en la isla
de Cuba. Acerca de esta hipótesis he de comentar que la respeto inmensamente,
pero no la comparto; ya que, estarán conmigo, en que este planteamiento cae
por su propio peso. Sin embargo, curiosamente tenemos conocimiento fidedigno
que desde las islas se enviaban Cuchillos Canarios hacia la "Perla del Caribe"
(Cuba). Esto lo hemos conocido merced a lo expresado en un documento fechado
en marzo de 1882, en Guía de Gran Canaria, donde se dice de forma literal
"yo D. Juan de León Aguiar, vecino de esta Ciudad, recibí D. Francisco Martín
Bento, como apoderado de D. Juan González Boza, con el objeto de remitir por
mi medio a Dña. María de los Dolores González y López, hija del D. Juan
González y residente en La Habana, una cajita con diferentes prendas de oro,
dos hoces y tres Cuchillos Canarios, por un importe de ciento noventa y
cinco reales de vellón"; así como en otro, donde unos meses más tarde la
citada María de los Dolores González escribe desde Cuba confirmando haber
recibido lo que le fue enviado desde Canarias.
Con respecto a la cronología del
Cuchillo Canario ocurre algo similar a lo acaecido con su origen y
procedencia. Así, mientras unos mantienen que es adoptado por la población
insular desde el s.XVIII como complemento a su vestimenta; otros afirman que
su presencia en Canarias no se remonta más allá de mediados del s.XIX (inicios
del cultivo del plátano).En cualquier caso, una vez abordadas
todas las posibles teorías acerca del origen y procedencia del Cuchillo
Canario a las que hemos tenido acceso; particularmente,
y tras una minuciosa investigación sobre ello, considero
que el origen del Cuchillo Canario está en aquellos territorios peninsulares
donde permanecieron los árabes después de finalizada la Reconquista. Para
mayores señas, me atrevería a afirmar que se encuentra focalizado o localizado
en las regiones de Toledo y Albacete, ciudades donde, como escribiera Martínez
del Peral, la fabricación de los cuchillos proviene de los moriscos, hábiles
artesanos en el labrado y tratamiento de los metales. El Dctor. Grau-Bassas,
en su obra "Usos y Costumbres de la Población Campesina de Gran Canaria",
escribía "los cabos de los cuchillos tienen un hermoso aspecto llenos
completamente de embutidos de gusto árabe". Por otro lado, conocemos que
en Canarias, según una factura fechada en abril de 1892 donde fueron recogidos
todos lo objetos que se llevaron desde Guía de Gran Canaria a la Exposición
Fiesta de las Flores (lugar donde se daban cita lo más destacados artesanos de
la época) celebrada en Las Palmas de Gran Canaria, ha sido siempre algo
habitual la importación de hojas de cuchillo procedentes de la Fábrica de
Toledo. Así, en dicha factura puede leerse, entre otras cosas, que "D. José
Batista y González (padre del insigne cuchillero guiense "Maestro Vicente
Batista) llevó tres cuchillos, de los cuales, dos de ellos eran con hoja
del país y cabo de cuerno e incrustaciones en plata; y el tercero de ellos,
con hoja de la Fábrica de Toledo con incrustaciones en oro y plata".
Dicho lo cual, a mi juicio, el Cuchillo Canario es simplemente el resultado de
la evolución sufrida en las islas por el Cuchillo Hispanoárabe que en Canarias
fue modificado como consecuencia de las nuevas tareas que tendría que
desempeñar (cultivo del plátano, picado para los animales ). Este cuchillo
mudéjar fue introducido en el Archipiélago con la llegada de los propios
conquistadores castellanos, así como, por la gran afluencia de comerciantes y
mercaderes foráneos venidos a nuestra tierra. Según el prof. Lobo Cabrera,
desde el s.XVI existen noticias de la presencia en Canarias de armas blancas
de procedencia peninsular. Concretamente, nos habla de "una espada
toledana, una daga, cinco navajas y treinta cuchillos de cabos prietos"
que en el año 1570 son enviadas a Las Palmas de Gran Canarias desde la
provincia de Cádiz. Así las cosas, todo cabe indicar que desde entonces el uso
del Cuchillo Hispanoárabe, como ocurriera siglos atrás en las principales
ciudades españolas, se hizo bastante popular entre la población insular. Con
el transcurrir de los tiempos, este tipo de cuchillo de ascendencia morisca
fue modificando algunos de sus elementos definitorios para ser sustituidos por
otros realizados por nuestros artesanos locales con la intención de satisfacer
las necesidades del hombre canario. El proceso evolutivo o modificador fue
bastante duradero, pues hasta aproximadamente mediados del s.XIX no puede
hablarse de un Cuchillo Canario propiamente dicho o definido por completo. El
prof. Sosa Álamo, respaldando aún más nuestra teoría, escribe "es muy
posible que en un principio el origen del Cuchillo Canario fuese Toledo; y que
luego enraizó en nuestra isla, donde ha pasado a formar parte de nuestro
acervo cultural, y donde ha quedado y permanece". La británica Olivia
Stone, a su paso por la ciudad grancanaria de Telde, debió encontrar buena
prueba de ello, ya que su libro de viajes está ilustrado con un Cuchillo
Canario que, dada su similitud, podría ser fácilmente confundido con una Faca
toledana o con un Cuchillo albacetense. Por último, el estudioso José Antonio
Pérez Cruz, en su obra sobre la vestimenta tradicional grancanaria, recoge
"el cabo, como parte más considerada del naife, ofrece una interminable gama
de dibujos de inspiración árabe o morisca " En la actualidad, el Cuchillo
Canario aún conserva muchos de aquellos primitivos rasgos de marcada
ascendencia hispanoárabe, morisca, mudéjar, musulmana o peninsular (motivos
florales o vegetales, jaqueados, dameros, ajedrezados ), pues, como dice el
refranero popular, "por más que se quiera, nadie puede negar su raza".
Si más, a modo de conclusión final,
considero que el origen y procedencia del Cuchillo Canario se encuentra en los
árabes que tras la Reconquista se establecieron en las ciudades de Toledo y
Albacete; no obstante, lo verdaderamente importante es que a día de hoy
podemos hablar de él como algo nuestro, como algo que ha pasado de generación
en generación, como algo con lo que todos nos sentimos identificados, como
algo digno de admiración ; en definitiva, como el Cuchillo de Canarias, o si
se me permite la expresión, de la Isla de la Gran Canaria.
NOTA: LOS
CUCHILLOS CANARIOS QUE ILUSTRAN EL PRESENTE TRABAJO PERTENECEN A LA COLECCIÓN
PARTICULAR DEL AUTOR.
BIBLIOGRAFÍA
1) Corominas, Joan:
"Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana". Madrid, 2003.
2) Donoso-Cortés, Ricardo;
Martínez del Peral y Fortón, Rafael y Alonso Gargallo, Pilar:
"Una Mirada a la Historia de la Cuchillería de Albacete".
Albacete, 1994.
3) González, Hilario:
"La Fábrica de Armas Blancas de Toledo". Valencia, 1996.
4) Grau-Bassas, Víctor: "Usos
y Costumbres de la Población Campesina de Gran Canaria". Las Palmas, 1980.
5) Lobo Cabrera, Manuel: "Gran
Canaria e Indias durante los primeros Austrias". Madrid, 1990.
6) Martínez del Peral y Fortón,
Rafael: "Las Armas Blancas en España e Indias". Madrid, 1992.
7) Martínez del Peral y Fortón,
Rafael: "Los Cuchilleros de Albacete en los siglos XVII y XVIII".
Madrid, 1993.
8) Morera, Marcial:
"Diccionario Histórico Etimológico del Habla Canaria". Islas Canarias,
2001.
9) Mouret, Jean-Noël: "El
Mundo de los Cuchillos". Barcelona, 1996.
10) Noiret, Michel: "Cuchillos
y Navajas". Barcelona, 2000.
11) Ocete Rubio, Rafael: "Las
armas Blancas en España". Madrid, 1988.
12) Pascual, Mariana (de) y
Sánchez Ferrer, José: "Cuchillería, Arte y Patrimonio de Castilla La
Mancha". Albacete, 2004.
13) Pérez Cruz, José Antonio:
"La Vestimenta Tradicional en Gran Canaria". Las Palmas de Gran Canaria,
1996
14) Sach, Jan: "Enciclopedia
ilustrada de las Armas Blancas". Madrid, 1999.
15) Sánchez Ferrer, José:
"Introducción al Estudio de la Cuchillería Artística de Albacete".
Albacete, 2001.
16) Sosa Álamo, Sebastián:
"Catálogo de la Exposición sobre el Cuchillo Canario celebrada en el Casino de
Las Palmas". Las Palmas", 1998.
17) Stone, Olivia: "Tenerife y
su Seis Satélites". Las Palmas, 1995.
Otras fuentes consultadas
18) Archivo particular de Alejandro C.
Moreno y Marrero.19) Fondo Documental Pedro Bautista
Hernández (Archivo Municipal de Guía de Gran Canaria).
Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 26/05/2006.
