———– GUÍA Y SENDERO(Soneto a la Virgen de Guía) Llegaba muy cansado del camino de agua y cielo, en mi bautismo marinero y apareciste, Señora, en mi sendero como luz que me lleva a mi destino. En el ambiente cálido adivino la clara lucidez del pueblo entero. Y en las calles y plazas, agorero, percibo tu presencia a lo divino. La Iglesia sobresale entre las casas y un amor misterioso le acompaña. Ese amor se hace nombre con María. A los guienses en fervor abrasas desde el pueblo a la costa que el mar baña, regalo del Señor, Virgen de Guía. ——— AL PERRO DE SAN ROQUE A San Roque le han quitado elperro que le acompaña y en su lugar han prendido y perrito de hojalata. Ladra, ladra, canecillo, a los chavales de Guía. Que tu dueño nos permite correr por la calle arriba. La quietud de las mansiones hace más fuerte el ladrido. Y hasta el eco de tu llanto ha despertado a los niños. Y disfrutan los pequeños viendo a San Roque bendito en su ermita de allá arriba jugando con su perrito. La fiesta ya ha comenzado -papahuevos incluidos- que bajan con alegría saludando a los vecinos. A la ermita de San Roque l llegué para pedir gracia. Me llevé una bendición a mi familia y mi casa Camino del Hospital visité a nuestro patrono para rezarle y pedirle me concediese un buen novio. Y me dio buen resultado porque me pude casar con hombre plataneras que trabajaba a jornal. Hoy ya no es como antes: dicen que la fe se agota. Pero San Roque allá sigue con su perro por mascota Tu ermita está entre las casas y te enteras de los pleitos que cada familia tiene de la puerta para dentro. Si tu perrito nos ladra es señal de la ruindad que muchas veces tenemos sin poderlo remediar Hoy, San Roque, te pedimos que bendigas a este pueblo que en ti pone confianza el sano como el enfermo ————–
DOÑA EUSEBIA DE ARMAS: "UN CORAZÓN GENEROSO" Desde el corazón florece el rosal de tu bondad Se convierte en caridad que alegra y rejuvenece la ilusión, que reverdece desde tu vida cristiana. Por eso la flor galana de gratitud, es reflejo de hondo sentir, desde el viejo recuerdo para el mañana. Contemplaste entre visillos jóvenes sin unas metas Calles y plazas repletas de corazones sencillos. Y miraste a tus bolsillos. con una ardiente plegaria: "Señor, ¿será necesaria mi sencilla aportación? No pretendo presunción ni quiero ser temeraria." Y tus sueños, día a día, maduran ante el sagrario de la iglesia, relicario de la paz y la alegría. Y ¿qué mejor garantía que entregar todos tus bienes? Eusebia: en tu vida tienes asegurada la gloria. Tuya será la victoria de laurel sobre tus sienes. Eres la noble señora, orgullo de esta ciudad, que en tiempo y eternidad fama y riqueza atesora. Es ya llegada la hora de que tu don tan hermoso sea un buen árbol frondoso entre los hijos de Guía. Y desde arriba sonrías por tu gesto generoso. ————– A LOS INTERNOS (Curso 1957-58) Un colegio luciente os recibía Don Angel y D. Modesto, canela fina para que nunca les falte a aquellos niños su buena ayuda. La educación primero para vosotros. Sed limpios y ordenados de tomo y lomo. porque en la vida el trabajo se hace con disciplina. La misa era diaria -benditos tiempos- rezaban y cantaban como jilgueros. Y visitaban a aquella Auxiliadora con sus plegarias. El campo era pequeño los chicos muchos Los balones cruzaban a todo rumbo El baloncesto deporte era de lujo en aquel tiempo Se juega fútbol mucho con Don Antonio que con sotana negra se queda solo porque el balón hace mil piruetas en su tacón. Los jueves por la tarde van de paseo, al Tenis, la Atalaya o a Roque Prieto Las caminatas sienten cómo sus penas ya no son tantas. El Palmital es meta de todo un día, con pinos y eucaliptos en armonía ¡Qué bien olían las jaras de los montes con suave brisa! El monte del Gallego era otra meta con las Cuevas Antiguas por recompensa Desde lo alto contemplan los chavales el mar océano. Cenobio troglodita de Valerón nunca tuvo tan cerca tal batallón En los alcores los internos se tienen por ganadores. Joaquín, Tato, Santiago Mateo y Pepe Pacuco, Amado, Benito y el otro Pepe Godoy, Martín Juanillo el de Artenara Guillén y Luis. Al frente de la vida del internado estaba siempre el bueno de Bonifacio Era un artista pegando trasquilones con buena vista Felices los internos que a Doña Eusebia tenían por protectora sin poder verla Ella postrada Nunca vio a los chavales en su morada El recuerdo entrañable de aquellos días nos trae nostalgia dulce de aquella vida Que los senderos han sido muy variados pero certeros. Hoy los recuerdos saben a caramelo. Pues caminos ha habido con desaciertos. Pero en el cielo María Auxiliadora vela los sueño
|
Página recuperada del sitio original de guiadegrancanaria.org a partir de la copia del Wayback Machine de 19/03/2009.
