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jueves, 06 de agosto de 2009

 

José Luis Castillo en el Templo Parroquial

CR√ďNICA PEQUE√ĎA DE UN GRAN CONCIERTO

por Javier Estévez

Ayer pudo parecer un d√≠a normal. Quiz√°s, muchos sintieron que en el pueblo no pas√≥ nada. Sin embargo, ayer durante una hora y media, en la iglesia parroquial, en el interior de un volumen inimaginable de madera y de piedra, Jose Luis Castillo, un pianista maduro, nos regal√≥ un concierto para degustar con el o√≠do, con el coraz√≥n y con el paladar. Nada m√°s comenzar el concierto, la b√≥veda, como un cuenco c√°lido de mano de tea, recog√≠a y distribu√≠a el placer en forma de m√ļsica por todo el recinto. Jose Luis no es un pianista ermita√Īo ni cerrado, todo lo contrario. Toca para la gente, para quien en cada momento le escucha. No para el m√°s all√°. Es de este mundo. Y eso le engrandece.

Mostr√≥ las virtudes propias de la madurez: virtuosismo, dominio de un abanico amplio del repertorio, personalidad, trascendencia, color, √©nfasis, tanto arrebato como templanza, y una sensibilidad extrema que alcanz√≥ su cima con la asombrosa interpretaci√≥n de Apr√®s une Lectura du Dante. Fantas√≠a quasi Sonata de Franz Liszt, ese compositor que, como recuerda Charles Rosen, fue el primero en hacer experimentar a los pianistas el puro dolor f√≠sico. La interpretaci√≥n del compositor h√ļngaro fue un viaje imaginario y emocionante en el que Jose Luis jugaba y saltaba de la inagotable expresividad del compositor a los laberintos m√°s oscuros del alma humana. Su interpretaci√≥n fue sencillamente asombrosa. Rica y sorprendente. C√°lida, fresca y arriesgada.

 Ilusiona a quienes aman el piano imaginar cu√°l ser√° el l√≠mite de este joven pero maduro pianista que dio su primer concierto en el mismo lugar, bajo la misma b√≥veda, hac√≠a anoche veinticinco a√Īos.  

 Ayer fue un d√≠a normal, en el pueblo no pas√≥ nada, salvo que un pianista lleg√≥, se abraz√≥ a su instrumento, de cuyo vientre arrancaba melod√≠as prodigiosas, y se empe√Ī√≥ en demostrarnos que la m√ļsica tiene un poder sobrenatural. Ayer un pianista irrepetible arrull√≥ al pueblo con un concierto inolvidable.



 

Modificado el ( sŠbado, 08 de agosto de 2009 )