CANARIAS PIERDE A UN PERIODISTA DE RAZA
Luis García Jiménez (Guía de Gran Canaria, 1928) comenzó su larga trayectoria periodística en 1951 en el periódico Falange como colaborador de baloncesto con el seudónimo Tres Segundos. Ese mismo año pasó a ser redactor del semanario Canarias Deportiva hasta 1957. Pero su brillante carrera como periodista fue en Diario de Las Palmas, donde ingresó en la sección deportiva como redactor en 1953 a las órdenes de Antonio Lemus. No obstante, la labor periodística de García Jiménez no se limita al deporte y comienza a ejercer información general y reportajes.
Su conocimiento del inglés le facilita su trabajo en el aeropuerto de Gando, cuando casi a diario hacían escala personalidades políticas internacionales.
En 1970 es nombrado redactor jefe de Diario de Las Palmas y en 1979 asciende al cargo de subdirector. En 1984, coincidiendo con la expansión del grupo Prensa Ibérica en la Península, es nombrado subdirector del periódico Levante de Valencia y posteriormente de Información de Alicante hasta su jubilación.
Posee, entre otros reconocimientos, la Insignia de Oro y Brillantes de la UD Las Palmas, concedida por su dedicación a la información sobre el equipo amarillo durante décadas.
Fue un periodista de raza, como se decía antes en el gremio. En el Diario de Las Palmas cultivó géneros periodísticos como la Opinión en una época tan controvertida como el franquismo.
Se especializó también en la entrevista y los reportajes, lo que le acarreó grandes satisfacciones. Entre otros grandes personajes, llegó a entrevistar a Winston Churchill, Eva Perón, Rafael Caldera, Rómulo Bethencourt, etc.
El periodista guiense Luis García Jiménez ha muerto durante la madrugada del lunes 05.01.09 en Las Palmas de Gran Canaria.
| No debemos dejar que su nombre caiga en el olvido |
| SANTIAGO GIL |
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En todos los años que estuve en Diario de Las Palmas, el nombre de Luis García Jiménez estaba en boca de todos los veteranos como ejemplo de periodista de raza y de alguien vocacionalmente entregado a su profesión. Escuchaba las anécdotas que contaban Juan Santana, Amado Moreno o González Morera. Con el tiempo, el amigo Pepe Rivero le dedicó una crónica en esta web. Hablé con Pepe y decidimos impulsar un homenaje en Guía. Ya no puede ser; por lo menos en vida. Pero creo que García Jiménez merece un reconocimiento póstumo de sus ancestros. Su hija Luisa paraba con mis primas en casa de mi abuela. Mamá Baby le contaba a Luisa las correrías del padre de Luis García Jiménez y de mi abuelo Zenobio García, al parecer amigos del alma y de buenas farras. La muerte de Luis García Jiménez me ha dejado con la magua de no haberle conocido personalmente. Pepe Rivero tenía previsto presentarnos en breve. Son cosas que pasan; pero creo que los guienses, los que están en el pueblo y los que andamos dispersos por otros lugares, no debemos dejar que su nombre caiga en el olvido. Santiago Gil. 5 de enero de 2009. |
| En la muerte de Luis García Jiménez |
| Rafael González Morera (CANARIASAHORA.ES) |
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Cuando recibí la noticia de la muerte de Luis García Jiménez me puse a escribir esta nota y la primera reacción fue utilizar el epígrafe In Memorian. Rápidamente me di cuenta que estaba cometiendo un error, y por eso decidí encabezarla como un Corolario de opinión. Y es que a Luis García Jiménez le hubiese gustado que lo hiciese así, que siguiera la estela infinita del periodismo. Porque eso era Luis García, un periodista, quizá el más completo, diverso, que he conocido. Luis García Jiménez llegó a escribir cuatro secciones de opinión en el entrañable Diario de Las Palmas, de local, nacional, internacional y deportes. Pero aparte de eso fue un gran reportero, con entrevistas de gran alcance, y a finales de los años 60 estableció una gran competencia con Pedro González Sosa, otro excelente periodista “de calle”. Si en el Diario José Ferrera Jiménez dominaba la sección del Puerto de la Luz, Luis García controlaba muy de cerca todo lo que acontecía en el aeropuerto de Gran Canaria (Gando en aquel entonces), y con ese dominio consiguió buenas exclusivas de personalidades de todo el mundo que llegaban por esa ventana de la isla. 5 de enero de 2009. |
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UN REFERENTE DE NUESTRO PERIODISMO
Por circunstancias personales -simplemente, un proceso gripal- no he podido estar presente en los luctuosos momentos del fallecimiento de Luis García Jiménez, quien durante los once años en que fui director DIARIO DE LAS PALMAS -1964-1975- estuvo a mi lado, primero como redactor y jefe de deportes y después, de 1970 a 1975, redactor jefe, aportando inestimable concurso al periódico y a mí como director. Por ello y por íntimo sentimiento, no puedo sustraerme a lo que considero al deber y la obligación de recordarle, ya que después de cesar por mi parte en la dirección del periódico continuamos disfrutando de una sincera amistad.
Desde esta perspectiva pretendo adentrarme, procurando hacerlo dentro de la objetividad posible teniendo en cuenta los lazos del corazón y la profesionalidad. Cuando llegamos a la dirección de DIARIO DE LAS PALMAS,1964, LGJ llevaba la jefatura de Deportes, en la que le confirmamos. Pero aparte de ello y de su labor como reportero de primera fila, le encomendamos una nueva sección, con un resumen puntual, cada día, de los comentarios más relevantes de la Prensa extranjera. Así, todas las mañanas, después de haber ultimado durante la noche precedente las páginas deportivas, llegaba con un manojo de periódicos británicos y centroeuropeos que, con su dominio del inglés, extractaba para conocimiento puntual de los lectores, como un aporte sustancioso e ilustrativo en instantes en que los límites informativos eran harto estrechos y constreñidos.
La siguiente etapa de Luis, en el transcurso de mi permanencia como director, fue como jefe de una redacción muy reducida -de cuya labor me enorgullezco- que supo llevar con eficacia y sin estridencias, como quien ara pacientemente jornada a jornada, abriendo los surcos precisos en unas calendas en que no era fácil soslayar los rigores solares de la información. De ese DIARIO DE LAS PALMAS de entonces, nunca podré olvidarme. Con un cuerpo de redacción, increíble por su extrema reducción, comparándolo con las nutridísimas configuraciones actuales, se hacía el milagro de cada tarde. Y es más: el DIARIO no sólo era indispensable para uno lectores que no podía vivir sin sus páginas, sino que pasó a ser el de más tirada en todo el Archipiélago (según control de la OJD), por encima incluso de los de la mañana, de las dos provincias, y a nivel nacional, en publicaciones de la tarde, sólo superado por “Diario de Barcelona”. Gracias a su pujanza reapareció y pudo salir adelante en las vicisitudes de su nueva andadura LA PROVINCIA, hasta que finalmente pudo consolidarse bajo la dirección de Juan Francisco Sardaña y Guillermo García-Alcalde.
¿Por qué, ahora, estas matizaciones? Muy sencillo: porque Luis García Jiménez formó parte sustancial de una práctica periodística que yo me atrevo a calificar de enciclopédica y multifuncional, en la que todos hacían de todo, aparte de sus capacidades específicas. De ahí -y no hace falta personificar en nadie, por su evidencia- los integrantes de la Redacción de entonces que hoy descuellan en puestos de responsabilidad, y no únicamente en el campo del periodismo, sino en otras ramas, como, por ejemplo, en las de la historia y eso tan complejo, siempre fundamental, que se llama cultura.
Ése periodista a quien lloramos constituye, sin dudarlo, uno de los referentes del periodismo insular, del periodismo grancanario, tan rico y prolijo desde épocas remotas. Un periodismo que por su carácter periférico -somos isla, tierra y mar- tiene sus propias connotaciones, sin que la lejanía del horizonte sea capaz de encorsetarlo, dada su traza de inagotable universalidad.
El lapso, el tránsito de la vida, es tan breve -en el espacio del tiempo- como una estrella fugaz. Pero detrás, y configurada permanentemente, queda la estela imborrable de la obra hecha. Luis ha sido y es parte de esa notable cepa del periodismo norteño, que así me he permitido calificar desde la desaparición más reciente de periodistas inolvidables, como Néstor Álamo, Francisco Pérez García (Martín Moreno) y Santiago Betancort Brito.
PUBLICADO EN LA PROVINCIA / DLP EL 10.01.09
IN MEMORIAM DE LUIS GARCIA JIMÉNEZ
José Mateo Díaz
El pasado 5 de enero [2009] falleció en nuestra ciudad un gran periodista deportivo, don Luis García Jiménez. Su desaparición nos priva para siempre de un personaje singular, lleno de inteligencia y de pasión por el fútbol, apasionado seguidor de nuestra U. D. Las Palmas, de la que fue siempre un celoso vigilante. Cultivado, de conversación aguda y amena, sus crónicas, mordaces, representaban un contrapunto a las más amables de su ilustre amigo, compañero y rival periodístico don Antonio Lemus, también fallecido. Éste en La Provincia y Luis García Jiménez en Diario Las Palmas -el recordado vespertino de tan ilustre nombre, cuya cabecera, afortunadamente, seguimos viendo a diario junto a la del otro diario de Prensa Canaria-, señorearon mucho tiempo la prensa deportiva de esta ciudad y del archipiélago.
En casa oíamos los disparos del cañonero Arcila
Un relato del periodista guiense Luís García Jiménez
“En nuestra casa, en Guía, se oían los cañonazos del Arcila. Para que me entiendas, la oficialidad de este barco se había alineado el 17 de julio con los golpistas comandados desde el Gobierno Militar por Franco. Por eso, pocas horas más tarde, este cañonero recorría las aguas de la zona norte de nuestra isla. Y lo hacía para colaborar en la persecución de aquellos grupos de civiles, defensores de la Republica, liderados por Fernando Egea y Eduardo Suárez, que luego serían fusilados”. on estas evocaciones comenzaba sus recuerdos sobre lo acontecido el 18 de julio y los días siguientes, el hoy jubilado periodista –natural de Guía- Luís García Jiménez. En sus palabras -fruto de un reciente encuentro con quien esto escribe por la zona comercial de Triana-, observé que no traslucía rencor alguno sobre lo acontecido hace ya tantos años. De tal manera que, con breves pausas en sus narraciones, no utilizaba adjetivos descalificativos hacia quienes tomaron parte a favor del bando golpista. Simplemente se ciñó a contar, con sus vivencias de aquellos días -y con la veteranía de su oficio de periodista- la verdad de lo ocurrido en Gran Canaria. Leer más…
