martes, 26 de agosto de 2008
El Antiguo Baile de la Caña en Guía de Gran Canaria

Alejandro C. Moreno y Marrero.


Según dice la vieja tradición festivo-popular guiense, antaño -en la madrugada del 15 de Agosto, es decir, del Día Grande de las Fiestas en Honor a la Virgen de Guía- en este municipio se celebraba una pintoresca diana que se caracterizaba esencialmente porque todas las gentes concurrentes a ella la bailaban con una caña en sus manos que previamente habían cortado en el Barranco de las Garzas.


Parece ser que el origen de esta manifestación etnofolklórica se remonta a finales del s.XIX; no obstante, para que no haya equívocos ni otro tipo de errores tipológico-conceptuales, conviene aclarar que su aparición no está para nada vinculada a promesas religiosas, rogativas a la Virgen de Guía y demás aspectos de estas características, sino que -muy al contrario- simplemente responde a una acción espontánea de alguien que cuando se disponía a bailar la diana decidió coger una caña del barranco y, luego, cuando la colectividad se percató de ello, optaron por imitarle. Y así, sin más bullangas y estridencias, surge -hasta lo que nosotros sabemos- el denominado Baile de la Caña de Guia de Gran Canaria.

No cabe duda de que se trata de una festividad de peculiares connotaciones que hogaño sigue celebrándose, pero que desafortunadamente no conserva aquellos elementos definitorios que poseía en otros tiempos, ya que -como su propio nombre indica- el aspecto más destacable y que le aportaba cierto colorido a dicha danza simbólica era la presencia de las cañas. En este sentido, se cuenta que antiguamente, cada año y por las fechas señaladas, una enorme afluencia de gentes debidamente acompañadas de la banda de música y de los papahuevos, se daban cita en el lugar para bailar caña en mano por las calles del municipio, cual la Rama de Las Marías de Guía se tratase (por supuesto, salvando las distancias entre una y otra celebración). Y es que, según diversos testimonios de tipo oral, entonces el Baile de la Caña se configuraba como los prolegómenos o el prefacio a la Fiesta de la Rama de Las Marías, manifestación ritualizada que -obviamente- ha sido siempre la festividad principal y en torno a la cual ha girado toda la devoción religiosa y etnofestiva de nuestra ciudad de Guía.

Por otro lado, curiosamente, sabemos con total y absoluta certeza que en los años setenta del pasado siglo, entre los jóvenes del municipio que habían oído hablar de la existencia de esta antigua tradición guiense, hubo un firme intento de volver a “institucionalizarla”, intento que -por unas u otras circunstancias- finalmente resultó frustrado, puesto que tan solo se celebraron dos ediciones consecutivas de este atractivo acto fiestero. Así, como suele ocurrir en estos casos, todo indica que aquel impulso inicial de nuestros convecinos por rescatar del olvido el referido Baile de la Caña fue cesando paulatinamente hasta que dejaron de verse las cañas en la fiesta y, consiguientemente, se retornó de nuevo a la diana tal y como la conocemos en la actualidad.

Sobre este tipo de celebraciones existen noticias etnohistóricas de otros múltiples ejemplos de similar naturaleza repartidos por toda nuestra geografía insular. Este sería el caso, solo por citar algunos, de las afamadas Fiestas de La Rama que se celebran anualmente en numerosas ciudades, pueblos y villas de la Isla de Gran Canaria (y, aunque con distintos nombres, también en Tenerife) o, incluso, del Baile de Los Buches, que tiene lugar en el Puerto de Arrecife (Lanzarote). Naturalmente, estaríamos hablando de manifestaciones de desigual origen, desarrollo y finalidad festivo-ritual, pero que -sin embargo- poseen muy diversos elementos y características simbólicamente comunes.

En fin, sea como fuere, tras haber trazado estas burdas pinceladas acerca del Antiguo Baile de la Caña del municipio de Santa María de Guía, ahora -en nuestra opinión- solo nos queda continuar investigando para tratar de conocer en profundidad los pormenores de este apasionante asunto sobre el que nunca se había escrito hasta ahora. Quizá algún día entre todos/as logremos recuperar esta antiquísima festividad guiense y trasmitírsela con el esplendor de antaño a nuestros descendientes.
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NOTA DEL AUTOR: La información contenida en este artículo ha sido fielmente contrastada antes de ser publicada, por lo que consideramos que se ajusta a la más estricta realidad; sin embargo, por si no fuese así y hubiera algún dato erróneo, rogamos que sepan disculparnos, ya que todos sabemos de las imprecisiones y desvirtualizaciones que -en ciertas ocasiones- ofrece la tradición popular, es decir, las fuentes de tipo oral.

DIBUJO: Fondo José Antonio Pérez Cruz (Archivo de Fotografía Histórica de la Fundación para el Estudio y Desarrollo de la Artesanía Canaria).
 

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Modificado el ( martes, 26 de agosto de 2008 )