sábado, 19 de junio de 2010
¿EL VERDADERO RETRATO DE LUJÁN PÉREZ?

Pedro González-Sosa

Siempre ha llamado la atención que siendo Luján uno de los prohombres de su época, en razón de su fama de imaginero y metido a veces en política local, no quedara para la posteridad -como se nos legó de otros personajes contemporáneos- un retrato o un simple dibujo realizado por algún amigo pintor que nos legara la verdadera identidad de la fisonomía de su rostro que siempre ha sido imaginada. Es cierto que tampoco han quedado retratos de otros personajes que compartieron vivencias con él -antes o después de su paso por esta vida- pero se hace difícil comprender que, involucrado de lleno en el mundo artístico que le tocó vivir, ninguno de los pintores de su generación tuvieran la oportunidad o la idea de reflejar en un lienzo el rostro del escultor y arquitecto de tanta fama y prestigio. Fallecido en 1815 no fue hasta treinta y cinco años después, en 1850, cuando Manuel Ponce de León plasmó en un cuadro por encargo del Gabinete Literario (en uno de cuyos salones se conserva) la fisonomía imaginada de nuestro artista de acuerdo con los detalles que le fueron proporcionados por el también escultor Silvestre Bello de quien se dice que aseguraba que los rasgos de su hija parecían identificarse con los del artista de Guía, autor de tantas obras de arte.

Su yerno, Bartolomé Martínez de Escobar, con ocasión de la colocación de aquel óleo en el Casino dio a conocer la que se considera primera biografía de Luján en la que reitera que el cuadro "se ha basado sobre el tipo de semblanza de su hija doña Francisca". En este primer perfil biográfico, don Bartolomé nos descubre aquel pintoresco viaje realizado por el artista a Cuba para comprobar el funcionamiento de un mecanismo movido por agua para aserrar madera, estancia que duró sólo quince días en la capital de la isla Caribeña pues retornó en el mismo buque que lo había llevado.

Hechos los obligados comentarios anteriores permítasenos divagar sobre un hecho que, de resultar cierto, podría servir para descubrir el verdadero rostro del que fue autor de tantos Cristos y Dolorosas. El propio Bartolomé Martínez de Escobar proporciona en aquella incipiente biografía la primera noticia sobre la existencia que hubo en aquel tiempo de un pequeño cuadro, que él cataloga como miniatura, realizado por un desconocido pintor que proporcionaba el rostro del imaginero. Dice su yerno que "Manuel de León recogió de Silvestre Bello [padre, también escultor, conocido como "el viejo"] los datos sobre el semblante del escultor que había visto 22 años antes en una miniatura quien por imprudencia y un descuido imperdonables [de alguien] ha desaparecido". ¿Quién había sido el autor de aquel cuadro-miniatura? ¿Por encargo de quién se realizó? ¿En manos de quién había estado hasta hacía 22 años? ¿Y por qué no se había conservado en el seno familiar del imaginero y a quién o a qué alude don Bartolomé al hablar de "la imprudencia y el descuido" respecto a su pérdida?

Para posible alegría de quienes de alguna manera estamos interesados en conocer la vida y la obra de nuestro artista, acabamos de recibir la reproducción fotográfica de un retrato-miniatura al óleo localizado entre los objetos heredados por una de las ramas de la familia lujaniana. Uno de los nietos del biznieto de Luján don Teófilo Naranjo y Martínez de Escobar a quien conocimos en 1956, ha "descubierto" una miniatura cuya reproducción ofrecemos. Se encontraba en poder de una hija de don Teófilo, Adela Naranjo Tascón, quien al fallecer sin hijos fue a parar a este sobrino que lo guarda sin saber a quién pertenece aquel rostro. El pequeño cuadro en forma de óvalo tiene 8 por 6 centímetros y, ¿pudiera ser la miniatura con el retrato de Luján en época joven a que se refería don Bartolomé? ¿Acaso es una casualidad que la composición de la vestimenta de la persona retratada en esta miniatura sea idéntica a la que le proporcionó Silvestre Bello a Ponce de León, y éste plasmó en su óleo en 1850, cuando le recordaba la que había conocido en 1828?? Aquí no se afirma nada, sólo se divaga. El espacio no da para más conjeturas, que las hay?


19 de junio de 2010.

Pedro González-Sosa es Cronista Oficial de Guía


Modificado el ( viernes, 02 de julio de 2010 )